En ese momento su mente se detuvo por unos segundos, pensaba, maquinaba como verter su furia en él, no solo la rabia estaba implicada, también lo estaba el dolor, la perdida, la angustia.

¿Qué castigo debería ser apropiado para alguien como ese sujeto?

¡Se encontraba al borde de la demencia solo por él!

Por un minuto deseó haber tenido la misma suerte que su hermana y al menos no recordar todo lo que había pasado, pero el problema estaba en que ella si lo recordaba, lo tenia grabado en la memoria con tinta permanente.

¿Cómo lo había olvidado? ¡Ese hombre muchas veces lo había visto rondando por su propia casa! "Jail Sclaglietti…" Repasó una vez mas mientras iba tras el prófugo a paso lento, disfrutándolo, saboreando el momento. "Dueño de prestigiosos hospitales, miembro de la honorable asociación de doctores… ¿Sabes quién soy, para que estoy aquí?"

"Tu eres…" Su garganta se secó al instante al recordar su rostro "Fate Testarossa"

Alicia levantó una ceja algo emocionada "¡Buuu! Respuesta equivocada" Dijo sacando la lengua juguetonamente y el hombre palideció cuando observó que el arma que estaba sujetando en su mano izquierda se elevaba hasta apuntarlo, antes de que pudiera salir algún sonido de su garganta una bala se clavó sin piedad en muslo derecho.

"¡Agh, Zorra desgraciada!" Gritó en agonía mientras se sostenía la pierna como si en cualquier momento se le fuera a caer.

"Eres la escoria mas escurridiza que he conocido, hasta yo, quién modestia aparte, tiene una red de informantes tan amplia me demore cerca de tres malditos años en encontrarte, no, no soy Fate, mi nombre es Alicia Testarossa y solo vine esta noche a devolverte el dolor que haz causado"

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¡Por que me perteneces!

Capitulo IX

"Secreto"


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Scaglietti se arrastraba por el suelo y giraba el cuello aterrado para observar a su acecharte, la rubia caminaba despacio con una torcida sonrisa en el rostro hasta que su presa paró aferrándose a la baranda de las escaleras y de un sobrehumano esfuerzo se incorporo para bajar por ellas, Alicia sonrió divertida por sus vanos esfuerzos y disparo nuevamente cerca de él con el fin de asustarlo, el mayor del sobresalto perdiendo el poco equilibrio que tenia y termino cayendo hasta el primer piso, en el suceso su brazo pareció dislocarse en alguno de los violentos golpes cuesta abajo.

"Tienes suerte" Le dijo con dudoso semblante a mitad del camino "Yo tenia una amiga la cual se cayó por las escaleras, lamentablemente murió casi al instante, es una ironía, los bastardos como tú si que tienen suerte"

"¡Ayúdenme, ayúdenme!" Clamó auxilio mientras seguía arrastrándose, pero pronto se dio cuenta de que no vendría ni una sola persona"¡¿No hay nadie?!"

"Deberías dejar de gritar tanto y apresurarte más, los gusanos se arrastran más rápido" Rió entre dientes "Ya te habrás dado cuenta ¿verdad? Solo estamos nosotros dos en este lugar, ya se han encargado de darles día libre a todos" Explicó tranquila.

Los ojos de Jail no podían abrirse más por la noticia, aferrándose a la vida uso la otra pierna intacta para apresurar el paso y perderla de vista "¡No fue solamente mi culpa, no lo fue!" Gritaba con desesperación dejando por primera vez confusión en Alicia. "¡¿Por qué solo me culpas a mi?!"

"Me exasperas, te daré 5 minutos" Otorgó cerrando los ojos "Corre, corre lo más que puedas y reza, esta será la última vez que lo hagas"

Este no era momento para pensar, el hombre volteó una vez mas para cerciorarse de que estuviese solo, con una sonrisa nerviosa avanzó para encontrar cualquier buen escondite, solo debía esperar hasta el amanecer, si, en esos momentos las calles se encontraban totalmente desiertas pero en la mañana habría personas a quienes recurrir.

Muriendo de dolor se las arreglo para descender hasta el sótano de la antigua cocina, su mansión era tan grande que muchas veces se olvidaba donde estaba, sin embargo pudo descifrar su ubicación después de cruzar por algunas alacenas y estantería de cubertería, trató de hacer el menor ruido posible al bajar a través de las viejas escaleras de madera, la habitación se encontraba totalmente a oscuras, el escondite perfecto, pensó con un rayo de esperanza y sin saber por donde meterse termino ocultándose en lo que descifró como un cacharro de metal.

Casi pudo sentir que su respiración se cortaba, la nada invadía sus oídos agudizándolos ante el más leve sonido, el punzante dolor de su pierna y brazo para ese entonces era en lo último en que habría pensado, el estómago se le revolvió ante la terrible ansiedad y sintió gotas frías bajar hasta su mentón, no podía ver nada pero aún así no podía tener los ojos mas abiertos y atentos.

Si moría ahí nadie lo notaria, esa chica se había estado guiando por la rabia, no obstante era demasiado astuta, parecía como si se hubiera memorizado cada rincón de su mansión, que personas permanecían ahí y en que momento parecía haber menos seguridad.

"Esa mal nacida…"

La joven se la había pensado muy bien antes de entrar y sorprenderlo, además de eso se la había ingeniado para dejar el sitio a su total disposición ¡¿Cómo?! "Alguien debe estar ayudándole" Pensó casi al borde del colapso.

Sus deducciones pararon casi al instante al escuchar un ruido extraño a lo lejos, agudizó más sus sentidos para descubrir que se trataba de una melodía. El tarareo de la fémina pausadamente se empezaba a escuchar más próximo, como si la muerte se estuviese anunciando de forma nefasta, cruel e inhumanamente, los pasos se detuvieron y Jail de lo mas profundo de su ser se arrepintió, de todo, no solo de lo que le había hecho a la hermana de esa chica, sino de todo lo demás y rogó silenciosamente.

"No me agrada la oscuridad ¿no te pasa lo mismo?" Sintió ganas de vomitar al oír de nuevo esa sarcástica voz, pero sintió aun mas nauseas cuando un encendedor iluminó lo suficiente el cuarto, por solo unos segundos ambos se miraron directamente a los ojos y pudo confirmar del tremendo odio que proyectaban esos orbes carmesíes. Por primera vez pudo apreciar el verdadero rostro de Alicia Testarossa.

"¿Cómo…?" Había dejado huellas de sangre por todo el camino.

Reaccionó cuando se dio cuenta que estaba encerrado, golpeaba con los puños una puerta de metal, su respiración se agitó y palpo alrededor para encontrar algún escape, no descifraba en donde se había mentido pero su agresora si lo sabia perfectamente, una luz de nuevo apareció frente a los ojos de Jail, esta vez a través de una diminuta ventanilla que a penas podía sacar la mitad de su mano. "¡¿Qué demonios? sácame de aquí!"

"De todos los lugares de esta gran residencia has venido a parar justamente aquí" La rubia sonrió divertida por la casualidad, sin embargo la expresión fue reemplazada por un destello que en esos momentos ante los ojos del doctor podrían haber significado demencia y eso fue suficiente para que su cuerpo se helara más de lo que se encontraba. "Y yo que quería mostrarte el infierno…"

Cuando entendió donde se encontraba pataleó y golpeo la puerta de metal para salir "¡Déjame salir, no, por favor, LO SIENTO, LO SIENTO!" Chilló mas ya era demasiado tarde para echarse atrás.

Alicia retrocedió un poco para observar el horno antiguo de puerta metálica que encerraba a su presa y se pregunto con malicia si aun funcionaba, pasó la palma de su mano por su fino acabado, ¿se atrevería? Deseos no le faltaba, pero a pesar de todo aun estaba conciente de lo que estaba haciendo. "Cállate…" Ordenó perdiendo la poca tranquilidad que le quedaba.

"¡FUE PRECIA, ELLA ES LA CULPABLE, LO JURÓ!" Ante tal acusación su mano, que estaba a punto de girar el regulador que abría el gas, paró. Ella se mantuvo en silencio por unos segundos y él sonrió nervioso al saber que esa información era desconocida para ella.

"¿Qué tiene que ver ella en esto?"

"¿No lo recuerdas verdad? Yo frecuentaba muchas veces a tu madre por ese entonces"

"Si lo se, aunque Okaa-San nunca lo dijo sabia que una vez casi quiebra nuestra compañía, fue entonces donde trató de conseguir varios prestamos"

"¡Exacto! ¿Y quién crees que la salvo de la ruina? ¡FUI YO!"

"¡Que la ayudaras no significa que pudieras hacerle eso a mi hermana!" Espetó fuerte mientras de un golpe hizo que el viejo cacharro retumbara.

"¡Claro que podía! Que ingenua eres, eres la persona mas cercana a ella y aun no la conoces, ¿no sabes hasta donde puede llegar sus ambiciones?" Soltó su veneno en ella.

"¿Qué estas insinuando?"

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"Oye ¿Estás bien?" Casi ni la había escuchado, volteo casi paranoica hacia los costados y advirtió que se encontraba en su despacho, aún agitada miró fijamente sus puños que se encontraban tan apretados que casi podía sentir que estaba a punto de romperse la piel hasta que fueron sujetadas por unas manos, Alicia la miró aun con consternada mirada y al recibir una pequeña sonrisa gentil de ella vasto para tranquilizarla un poco.

"¿Una pesadilla?" Preguntó casi maternalmente.

"Una…pesadilla" Contestó recuperando el aliento.

"Estas temblando" Efectivamente lo estaba haciendo "Debió haberte asustado mucho"

La rubia evadió su mirada "No sabes cuanto"

Escucho una pequeña risa de ella "Todos tenemos uno que otro mal sueño, de cualquier forma procura dormir en tu cama, después de todo para eso están echas, nyahaha"

"¿Nanoha?" Llamó un poco mas aliviada, la aludida volteó curiosa "Quería proponerte algo"

"No" Rechazó, Alicia la miro confundida, casi indignada.

"Ni siquiera sabes que…"

"Lo siento, la costumbre, continua" Resopló alborotándose algunos mechones de cabello algo exasperada pero de cualquier forma continuo.

"No has ganado dinero desde que regresamos de viaje, ya han pasado varios meses y pensaba que quizás podrías ayudarme un poco aquí"

Nanoha abrió los ojos intrigada "¿Me estas dando empleo?"

"seis días de la semana, horario completo, no pago horas extras, la mitad de lo que te pagaba mi hermana"

"¡Eso es… eres peor que Fate-Chan!"

"Así es como trabajo yo, tómalo o déjalo" Dio su ultima palabra y sacó un contrato que tenia en su cajón.

"¿Cuánto tiempo?" Los ojos azules miraron a los rojizos con desconfianza.

"Hasta que puedas pagar tu deuda"

"¿En...En serio?" Ella quedo con la boquiabierta y antes de firmar observó de nuevo la expresión de Alicia, no encontró rastro de mentira alguna, sus ojos rodaron del documento que tenia en la mano a ella una y otra vez con extrema confusión.

"Si no quieres…"

"¡Si quiero!" Se apresuró a decir cuando la rubia estaba a punto de quitarle el dichoso contrato, al fírmalo no puedo evitar cuestionarse "¿Por qué?"

Alicia se removió un poco incomoda en su asiento "No lo se, me la he pasado bien contigo, creo que he encariñado un poco" Respondió y al no recibir respuesta, ella, quien había mantenido los ojos apartados, volteo y cuando se dio cuenta sintió el peso de Nanoha prácticamente encima, con los brazos enroscados en su cuello y su rostro escondido en el.

"Gracias…" Susurró emocionada, la otra joven un poco conmovida acaricio su espalda.

La puerta se abrió súbitamente y Fate entró, al principio distrayéndose con algunos papeles que tenia entre brazos hasta que sus ojos se posaron en su hermana y su acompañante, Alicia por unos breves segundos no descifró la extraña mirada que se había formado en el rostro de su gemela hasta que recordó quien estaba sobre ella abrazándola.

Nanoha se separó cuando escucho la puerta cerrarse con fuerza "Toma" Los papeles prácticamente fueron arrojados a su escritorio con mal humor.

"Uhm ¿Gracias?" Ambas se lanzaron una breve mirada incomoda y la castaña quedó un poco confundida, por supuesto no entendía que había desencadenado esa tensa atmósfera pero solo sabia que no le agradaba, muy pocas veces Fate podía mantenerse enfadada con Alicia, aunque esta fuera en ciertos momentos un dolor de cabeza, no obstante últimamente ella parecía estar mas susceptible a algunas cosas que pasaban.

No quería pensar que fuese por "eso" "¿Qué estoy pensando? ¡Obviamente se perturbaría si una chica tratase de besarla!" Reflexionó "Rayos" Se le escapó.

"¿Qué dijiste?" Inquirió la mayor de las gemelas arreglando el material que había sido depositado de mala gana hace unos instantes. La fémina de ojos azules negó con la cabeza. "Uhm Nanoha, ¿serias tan amable de traerme un café?" Pidió "Oh espera, firma estos también antes que te vayas"

Nanoha suspiró sonoramente sin entender aun por que era necesaria tanta formalidad, anteriormente no había tenido que firmar absolutamente nada, algo cansada plasmó su nombre mientras que Alicia quitaba y le cambiaba los papeles sin mucho tiempo para ni siquiera fijarse en su contenido, aunque confió en que solo se trataba de mera exigencia.

Antes de irse pasó sus ojos sobre Fate, quien no se molesto ni siquiera a mirarle, era como en un principio, actuaba como si no estuviera allí y eso cada vez la entristecía más.

"¿Qué le has hecho firmar?" Por fin se escucho la voz de la gemela menor cuando la castaña salió de la habitación. Alicia miró con inocente expresión a su hermana y sonrió despreocupada, mas Fate era demasiado perspicaz en esos asuntos para no darse cuenta que algo se tramaba.

"Solo un simple contrato" Observó como su seria expresión cambiaba a sorpresa, la sonrisa se expandió aun más. "Desde ahora ella trabaja para mi hasta que pueda saldar su deuda" Fate hizo una mueca de desagrado que no pasó desapercibido.

"¿Qué?"

"Mira, ahora su cuerpo y alma me pertenecen jajaja" Enseñó el dichoso papel antes firmado, la otra lo tomo entre sus manos y frunció aún mas el seño, al contrario de ella parecía que su hermana realmente estaba disfrutando todo esto.

¡Crash!

El semblante burlón de la mayor cambio súbitamente al ver como Fate rompía el papel en su cara. "Cielos, suerte que le hice firmar una copia" Comentó hundiéndose en su silla y mirando desaprobatoriamente a su otra mitad.

"No hagas estas cosas sin consultarme primero" Advirtió claramente mosqueada.

"No tengo que darte cuenta de mis decisiones"

"¡Ya lo se pero…"

"Pero nada" Alicia comprendió la frustración de ella y sonrió triste por la tozudez de su hermana. "Fate…" Hablo suavemente "Si la amas deberías tratar de 'amarrarla' de otra forma"

La aludía forzó una risa "¿De que hablas?"

"Sabes a lo que me refiero"

"No, no lo se" Respondió fingiendo ignorancia, aunque dentro de ella lo sabia.

Mentiras, se mentía a ella misma y a los demás.

Se engañaba por que tenía miedo.

Le aterraba la idea de sentirse tan vulnerable.

Por que la debilidad era algo que no se permitía.

Pero sin darse cuenta le había concedido las armas necesarias a ella

Para poder lastimarla.

Ella algún día se iría y solo quedaría el vació.

Lo sabia, lo sabía perfectamente.

Y estaba enojada con Alicia por hacerle ver eso.

"¿Fate?"

"¿Qué estoy enamorada? No digas estupideces, tú no sabes como me siento" Murmuró y escondió su expresión bajo sus mechones "¿Tú que diablos sabes del amor si nunca te has enamorado de nadie?" Alicia retrocedió un paso a medida que su Fate avanzaba.

"¡¿Y tú como sabes que no lo he hecho?!" Espetó encolerizada agarrándole de las ropas con fuerza.

"¡¿Así, de quien?!"

"…….."

Ambas se miraron con fiereza y Fate alzó la ceja incrédula "Como sea" De un rápido movimiento rompió el agarre de ella "Admito que Nanoha es agradable pero tan solo es una persona que pasara por mi vida, no estoy interesada para nada en ella, además pronto terminare casada, si es con Chrono Harlaown, mejor, al menos tendré un vida tranquila"

"Fate… ¿Eso es lo que en verdad quieres?" Trató de hacerla recapacitar.

"¿Qué mas da? ¿Igualmente no te parece extraño, enamorarse de una mujer?" Comentó casi cruelmente, Alicia sintió algo removerse en su pecho, ese era un tema sumamente frágil para ella, pero a pesar de las asidas palabras de su hermana aun seguía creyendo firmemente que no podía estar siendo sincera con ella misma, no, ella no era tan cerrada.

"No tiene nada de malo amar a alguien" Se defendió.

Fate hecho un bufido irónico al aire "No pensé que fueras una chica sentimental" La mayor ya no sabia si ofenderse o entristecerse por los constantes ataques que recibía, observó que las manos de su gemela temblaban, trató de sujetarlas por un segundo pero al instante las apartó. "Tengo otras cosas que hacer" Informó tras unos molestos momentos de silencio entre ambas.

Giró su cuerpo casi inconcientemente, había dicho y hecho cosas muy desagradables, ella no era así, no lo era, sin embargo no podía controlarse cuando se tratase de esa persona, esa persona la estaba perturbando y no entendía como podía perder el desequilibrio emocional tan fácilmente; abrió la puerta y sus ojos se dilataron al encontrarse con los ojos azules de la culpable de sus desdichas.

Nanoha la observó dolida, apretando un poco el puño para darse fuerzas a si misma para no soltar alguna lagrima por las palabras que había dicho Fate hace un rato, la rubia rodó los ojos casi mecánicamente avergonzada y despejó el camino para que pudiera pasar.

¿Qué había hecho?

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Prácticamente había pasado medio año, las cosas no fueron fáciles, las personas con quien trate y me relacione no fueron precisamente del estereotipo al que hubiera frecuentado, ahora casi ni me importaba mucho francamente, presencie sucesos crueles, frívolos y despreciables, pero también creo que todo ello valió la pena, me di cuenta que… en este mundo hay distintos tipos de personas, variedad de realidades y situaciones, no se puede juzgar tan fácilmente a una persona por que el bien o el mal es algo muy subjetivo.

Estos seis meses padecí de varias desdichas, sin embargo también ocurrió algo que nunca hubiera esperado…

Me enamoré.

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¡Por que me perteneces!

Capitulo 9.5.1

"Desde mis ojos"


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Siempre había sido conocida como una chica bastante enérgica, yo, quien usualmente animaba a todos los demás, en estos momentos estaba en un verdadero dilema, necesitaba un consejo, a alguien que me animara, esto nunca me había pasado de tal manera, había salido con varios muchachos, una vez hubo una ocasión donde me rechazaron pero… ¡hey, no fue tan malo! y ella ni siquiera me había dicho que no y aun así tenia ganas de simplemente desplomarme contra el escritorio.

"Nanoha"

"Uhm"

"¿Cuánto llevas sin hablarle a Fate?" Me preguntó sin despegar sus ojos de lo que estaba haciendo.

"Cinco…días" Conteste sin pizca de gracia. Estaba enamorada pero también tenía mi orgullo, Fate había dicho cosas que me hicieron sentir verdaderamente mal y no iba a dirigirle la palabra hasta escuchar un 'lo siento' de ella.

"Oh"

"¿Simplemente, Oh?" Ella alzo los hombros y mantuvo esa fresca sonrisa suya en el rostro.

"Hey estaba pensando, quizás deberíamos salir alguna vez"

La observe intrigada volviendo a captar mi atención "El jefe que coquetea con la secretaria, ¿no es algo muy trillado?" Alicia rió descaradamente.

"Has estado muy tensa últimamente, no me malinterpretes, agradezco que me ayudes con todo mi desastre, había estado ocupada con otras cosas y se me atrasó todo el trabajo, realmente pones mucho empeño en lo que haces" El trabajo no era lo único que me mantenía tensa.

"Si tan agradecida estas deberías pagarme las horas extras, ¿sabes cuanto ganaría?" Abordé el tema sutilmente, mas esa chica realmente era un palo duro de roer, su sonrisa de extendió y era algo como 'ni lo pienses'. Sin poder mas terminó contagiándome su buen humor, debía admitirlo era su don.

"¿Esa sonrisa es un si?"

"Nyaha, supongo…"

"¡YAY! entonces es un cita" Era extraño y aunque me sintiera mal por esto no podía evitar compararla con su hermana, tan parecidas y a la misma vez tan diferentes. Alicia parecía siempre ser una caja de sorpresas, así mismo su astucia y perspicacia para algunos asuntos siempre lograban sorprenderme, pero aun a veces actuaba como una niña.

La salida en la noche fue divertida, en todo este tiempo era la primera vez que había tomado con Alicia, ella puede decir cosas realmente entupidas cuando no esta totalmente cuerda. Por ejemplo, casi lloro de la risa cuando se le ocurrió decir un chiste sobre como el rostro de uno de los meseros parecía al de un pez globo.

Me imagine que así debería sentirse un marido yéndose de parranda con alguno de sus compañeros de trabajo. Reí un rato con ese pensamiento, después de todo ese no era mi hogar y en verdad no había nadie quien ansiara mi regreso.

"Hey no creas que no vi que andabas flirteando con ese sujeto de la barra, tremenda zorra…hip" Murmuró cuando logro desplomarse en el sillón de su habitación.

"Solo estaba siendo amable y me preguntó donde estaban los baños…" Traté de defenderme al mismo tiempo que me sentaba en el piso apoyándome en el mueble, aun con los ojos cerrados parecía como si toda la habitación diera vueltas. "A demás tú eres la zorra aquí, no yo, ¿Acaso no bailaste con todos esos tipos…?"

"Y tipas" Agregó con descaro. "Por cierto, ¡Bailas muy bien! Hip…"

"Tu igual…Nyahaha" Alicia volteó la cabeza para mirarme, sus ojos estaban casi cerrados pero aun mantenía la tonta sonrisa en su rostro.

"¿Por qué te ríes?" Preguntó.

"Hasta me hiciste bailar tango, dios, ¿Cuántos tipos de baile practicas?" Ambas echamos una carcajada al aire, no era para reírse pero en ese momento todo era un chiste. Ella elevó la mano y empezó a contar.

"Vals, tango, quickstep, paso doble, merengue y algo de salsa…aunque eso lo aprendí a la fuerza hahaha"

"¡wow!"

"No te sorprendas, es normal para nosotras aprender a bailar, después de todo vivimos de fiestas y reuniones" Comentó como si fuera lo más de lo más ordinario. "Nuestra…hip…educación también fue muy estricta, ya sabes, nunca hemos ido a una escuela publica, todo fue en casa hip… ¿Nanoha?"

"¿Uhm?" Alcancé a preguntar casi adormecida.

"Me duele el pie derecho, ¿Sabes por qué?"

"Creo que te lo pise algunas veces cuando intentamos bailar"

"Oh…Te perdono" Le escuche decir antes de que cayera dormida. Quise agradecerle pero las palabras quedaron en mi boca al mismo tiempo que mis parpados cayeron como una suave cortina llevándome al mundo de Morfeo.

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Casi sentía los brazos de Morfeo, eran calidos, arrulladores y a demás olían tan bien…

Un momento

Abrí los ojos perezosamente y lo primero que vi fue el corredor, se movía….no sabia por que se movía hasta que advertí que era yo la que estaba siendo llevada, estaba tan cansada que simplemente me deje llevar, me sentía plenamente cómoda en esa espalda, era tan calidad que deseaba quedarme ahí para siempre.

Pero la felicidad me duró muy poco y aunque fui colocada en mi cama delicadamente no pude evitar soltar un gemido en reclamo.

No obstante me quede quieta, se había detenido a mirarme un rato y sentí como pasaba su mano por mi rostro para cerciorarse de que estuviese dormida, de cualquier forma hubiera sido muy difícil darse cuenta, la habitación estaba oscura solo siendo iluminada por una débil luz tenue de la lamparilla.

Fate se incorporo y me quito los zapatos suavemente para supuestamente no despertarme, al sentir sus finos dedos por mi piel tuve que cambiar de posición casi bruscamente y ponerme de costado para que no viera la sonrisa que se había formado en mi rostro, me daba cosquillas en la planta de los pies.

"¿Na-Nanoha?"

A pesar de su temblante voz permanecí en mi misma posición, supongo que por mera curiosidad. Ella se acerco arropándome con las frazadas y me acomodó nuevamente, al apagar las luces pensé que en unos momentos se iría pero tan solo sentí nuevamente su peso al costado mió, me empecé a sentir cada vez mas inquieta, primeramente por que no sabia que diablos hacia ella tan tarde despierta, se suponía que al menos era las 3 de la madrugada ¿Me estaba esperando? ¿Acaso quería decirme algo?

Traté de mirar por el rabillo del ojo y aunque casi no podía ver su rostro noté que se mantenía estática mirando a un cierto punto, pensando, me hubiera gustado saber que pasaba por su cabeza en esos momentos.

"Lo siento" Mi cuerpo se estremeció con escuchar su melancólico pesar, mas continué en mi silencio para que continuara "Se que…es cobarde decírtelo de esta manera…ehm…yo he estado pensándolo mucho… dije cosas que no sentía, ahm pero es todo lo contrario"

Fate se restregó la cara entre las manos como si no supiera bien de lo que estaba hablando, mi pecho en ese entonces ya estaba acelerándose y aún no entendía muy bien que era lo que trataba de decir pero al menos ya había escuchado lo que tanta falta me hacia, estaba un poco mas tranquila, no era como si en verdad no le importara ¿era eso lo que tratabas de decirme?

Escuché una afligida risa "Soy lamentable ¿no es verdad? Tuve cinco días para decírtelo y en el único momento en que me puedo es cuando estas dormida, Nanoha…" Dios sabía que en esos momentos lo que mas deseaba era levantarme y abrazarla, tan solo sentir su abatida voz era suficiente para estrujar todo mi ser pero temí arruinar su confesión si lo hacia.

"Nanoha…" Me llamó nuevamente sintiendo la calidez de su mano en mi rostro, era maravillosas sus caricias, siempre lo había hecho con tanta delicadeza que parecía una pluma rozando mi piel y fue entonces donde me interrogué a mi misma ¿Acaso Fate-Chan siempre había sido así de dulce? Su tibio respirar descendió en mi frente y sentí sus labios en un suave beso. "Lo siento" La escuche decir y antes de que pudiera preguntarme el por que de su lamento advertí que esos mismos finos labios posarse sobre los míos.

Esta vez quede en shock, aunque hubiera querido no podría haber abierto los ojos y es que simplemente el exquisito tacto me llevo a un pequeño momento de completo éxtasis, era…, era…era como una sacudida eléctrica, como mariposas jugueteando en mis pies, era como si algo explotara en mi pecho y me mandara a mi mundo utópico.

Ella se despegó lentamente "Dime ¿Cuándo tengas oportunidad me dejarás?"

Me tragué mi respuesta en mi mudez…por que ni yo sabía la respuesta.

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Me revolvía, me acomodaba y al cabo de unos minutos más me movía para descubrir una mejor posición, había pasado algunos días desde la pequeña disputa con mi hermana y aún no podía conciliar la paz que necesitaba para retornar a mis labores habituales sin tener algún remordimiento. Herí a dos personas por mi única obstinación y mi propio miedo a lo que empezaba a sentir, me encontraba a mi misma completamente desagradable y para empeorar las cosas ambas habían estado tan ocupadas que no había encontrado oportunidad de reivindicarme.

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¡Por que me perteneces!

Capitulo 9.5.2

"Desde los ojos de ella"


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"Trabajo, listo" Rodé mis ojos buscando alguna cosa pendiente "Llamadas, listas" ¿Acaso no tenia nada mas que hacer? "Plan estratégico para ventas del próximo mes, listo" Ni siquiera la fabrica me exigía tanto como antes, estaba yendo tan bien que prácticamente se manejaba por si sola.

Fruncí el seño en mi frustración, todo esta perfecto pero a la misma vez estaba mal, ya no tenia con que distraerme y eso era lo peor, estaba aburrida, estaba sola y eso solo empeoraba las ansias que trababa ignorar.

Tabaco.

Uno solo no te hará mal.

Después de todo es imposible dejar de fumar de golpe.

Vamos, vamos, VAMOS.

"Que difícil" Sonreí nerviosa, hace un par de días se me ocurrió la gran idea de tirar las cajetillas de cigarro que tenia, no solo eso, había logrado reducir casi el cincuenta por ciento de mi consumo de cafeína. "Debo estar demente, dos vicios a la misma vez…" Cerré los ojos para pensar en otra cosa pero en mi aburrimiento era algo casi imposible no poder desear fumar al menos una sola vez.

Le eché la culpa a Alicia por mi frustración.

Así mismo a Nanoha por hacerme sentir tan confundida en lo que debería hacer o no.

Me recrimine a mi misma por lo indecisa que era.

Okaa-San al final tenía razón, soy débil.

Me hice una meta la cual era dejar mis vicios por un mes aunque por más que intentaba ya había decaído algunas veces, eso al principio me desalentaba pero en mi cabezonería volvía a levantarme y comenzaba nuevamente, no sabía si dejar la nicotina me resultaría en algún cambio valioso en mi vida pero quería empezar…por algún lado.

Últimamente había estado soñando.

Yo casi nunca sueño, al menos nunca me acuerdo de ellos.

Pero recientemente lo hacia mucho, en las noches y hasta en las inusuales siestas que tomaba en las tardes.

Lo curioso era que recordaba cada momento.

Me imaginaba una vida simple, normal, con una familia como cualquiera, una escuela con muchos niños. Reí divertida al recordar que tenia un perro llamado Arf "Que extraño nombre, seguro que Alicia se lo había puesto" En la cena todos nos reuníamos en la mesa, Alicia, Mamá y en el lugar de mi padre siempre había un hombre de aspecto borroso, todos parecían divirtiéndose con las conversaciones que mantenían, el ambiente era acogedor y calido. Mi familia perfecta.

"Luego entre a la secundaria superior…" Y conocí a una persona que hacia que mi corazón acelerara, en mi sueño entendía perfectamente lo que ocurría, no tenia miedo y me encontraba decidida "Me había enamorado de una chica de ojos claros color cielo, de linda sonrisa y personalidad enérgica, algo obstinada, impertinente y de carácter horrible cuando se enojaba…pero aún así…" Pero aún así la quería.

La quería mucho.

La necesitaba con locura.

En mi fantasía…podría actuar libremente sin atarme a mi futuro ya predispuesto ni a las exigencias de mi madre y la sociedad.

"Ya despertaste" Restregué mis ojos con pereza ¿Me había quedado dormida? Unos ojos iguales a los míos me observaban desde arriba para luego distraerse con un pequeño frasco "No sabia que estabas intentando dejar de fumar" Murmuró algo feliz.

Devolví el frasco de pastillas que tomaba cuando sentía ansiedad por la nicotina y las deposite nuevamente en su estante "Creo que me da somnolencia" Comenté algo aturdía todavía.

"Fate" El rostro de mi hermana se volvió mas serio "Yo realmente…"

"Lo siento" Le corté, me miró desconcertada pero era yo la que le debía una disculpa."No debí enfurecerme de esa manera contigo, solo tratabas de ayudar a Nanoha y fui muy irracional"

"Descuida" Dijo ella pasándose la mano por el cabello "Debí haberte considerado un poco más, también…lamento haberme entrometido mucho en tus sentimientos, eso es algo que solamente tú decides"

"Uhm, no te preocupes por eso, a veces es bueno temer un empujón"

"Entonces ¿Todo bien?"

"Todo bien" Alicia deposito un beso en mi frente, siempre habíamos sido especialmente afectuosas una con la otra, quizás por que sabíamos que nadie más lo seria con nosotras, ni siquiera Okaa-San.

"Ah" Se paró antes de salir "Recordé que en la noche saldré con Nanoha, ¿quieres venir?"

Rechacé con la cabeza, no creí que seria el mejor lugar para hablar con ella, además no estaba segura si realmente quisiera hablarme. Alicia me miro con algo de tristeza pero respetó mi decisión.

Al recostarme nuevamente en mi cama me quedé un poco pensativa ¿Desde hace cuanto que ella acepta salir con mi hermana? No era que fuese celosa, nunca lo había hecho con nadie.

Solo estaba preocupada por la "amenaza externa" que podría alterar la poca relación que tenia con esa persona deseada. "Cielos, acabo de llamar amenaza a mi hermana" Bueno, supongo que me puedo poner tensa por algunas cosas, después de todo soy humana.

"2:45 am" No podía conciliar el sueño, me había quedado un par de horas leyendo un libro pero sin querer siempre me encontraba mirando hacia la puerta de mi habitación a la espera de cualquier sonido delatador. Fruncí el entrecejo levemente y zapateé el piso un par de minutos ¿Les habrá pasado algo? Me alerté por un instante "Alicia sabe cuidarse" Medité, siempre había salido y nunca le pasó nada.

Al cabo de unos minutos escuche unos pasos y decidí apagar la lámpara, pude ver la luz del pasadizo y escuche unos torpes pasos transitar cerca de mi puerta "Diablos, están mareadas" Fue fácil deducirlo tras escuchar unas risillas tratando se ser calladas.

Me levanté y fui lentamente hacia la única habitación con luces prendidas cuando me di cuenta ambas ya se encontraban dormidas, suspiré resignada y me preparé a poner a cada quien en su cama. Después de arropar a mi hermana levante a Nanoha, no fue tan difícil, aún estando media inconciente se las arregló para colocarse en mi espalda, supongo que no se dio cuenta.

Quizás la parte mas tediosa fue quitarle los zapatos, no podía dormir con ellos puestos pero al tratar de quitárselos hubiera jurado que tenia intensiones de tirarme una patada. Planteé la idea de quitarle la ropa para que no se arrugara pero pronto la deseche, no me atrevería a hacerlo.

La miré unos instantes, recordé las palabras que había dicho y la expresión de su rostro al abrir la puerta, en verdad lo lamentaba. "Lo siento" empecé disculpándome ""Se que…es cobarde decírtelo de esta manera…ehm…yo he estado pensándolo mucho… dije cosas que no sentía, ahm pero es todo lo contrario" Genial, hasta estando dormida se las arreglaba para ponerme nerviosa.

Coloqué mi rostro entre mis manos pensando en como ordenar mis ideas "Soy lamentable ¿no es verdad? Tuve cinco días para decírtelo y en el único momento en que me puedo es cuando estas dormida, Nanoha…" Soy cobarde, temo que no quieras escuchar mis disculpas.

La observé de nuevo, era como la bella durmiente "A espera de un beso" Me reclamé a mi misma por lo que estaba pensando, ya había tenido este tipo de deseos antes pero pensé que seria incorrecto hacerlo sin su permiso, acaricié sus suaves mechones hasta llegar a delinear su mejilla, su piel era realmente suave y era un deleite tocarla.

Nanoha…

"Lo siento" Lo sentía por que estaba perdiendo la razón, por que una vez le prometí no hacer nada sin su permiso, pero era débil, le besé en la frente y me estremecí un poco por lo que vendría, mis ojos rodaron hacia esos labios que me invitaban a robarlos, el contacto fue más de lo que me esperaba, dejé de respirar por unos instantes, era como fuegos pirotécnicos tratando de salir de mi pecho, no supe como describir el singular momento que sentí con ese simple contacto.

Al alejarme era como si la felicidad abandonara mi cuerpo y descubrí lo que más temía "Dime ¿Cuándo tengas oportunidad me dejarás?" Esperaba que te levantaras y me dijeras que no pero sabia que eso no pasaría.

Después de todo salir de aquí era lo que siempre habías querido ¿Verdad?

Continuara…

x-


N/A: Termine el dichoso capitulo, me pareció importante ver los dos puntos de vista para apreciar mejor lo sentimientos de cada quien, aunque jamás había hecho tres capítulos en uno, hasta yo me sorprendo. Agradezco todos los comentarios de la última vez y sus consejos, como le dije a Dark Tsubasa, soy un poco obstinada con algunas cosas así que quise ver si podía mejorar mi ortografía por mi misma antes de pedir ayuda, espero que esta vez no haya tantos errores como la última vez y se pueda apreciar mejor, de cualquier forma quiero agradecer a Hitohira por ofrecerme su ayuda, esta vez quise intentarlo yo sola pero si esto no funciona créeme que me iré arrastrando a tus pies a la próxima XD

Para Kida Luna: ¡Ahí está tu dichoso beso! Y no tienes nada por que reprocharme, tú vas en el capitulo 19 y Nanoha apenas sueña con un beso y para colmo la interrumpieron. Jajaja XD. (No te preocupes que te sigo regañando en cuando deje mi review, te debo 2)