Gotas de lluvia se estrellaban con furia en su rostro, ni siquiera podía ver más de algunos pasos frente a ella pero eso no le importaba ahora, sus ojos destellantes de astucia y vivacidad se encontraban muertos para ese momento.

Alzó la cara solo para observar el humo que salía por la antigua chimenea de aquella casa y que se fundía en las negras nubes sobre su cabeza, hizo una mueca y de su bolsillo saco un anillo de oro que había encontrado en el piso, seguramente se le cayó a él cuando trataba de escapar.

"¡La culpa la tiene ella!"

Alicia se echó hacia delante como si sintiera un calambre en el estomago, repentinamente sintió nauseas, se le cortó la respiración y sintió la garganta árida y seca. Pero lo que más le dolía era el corazón ante la posibilidad de la veracidad de aquellas acusaciones, si todo fuera cierto… si lo que todo lo que había dicho era verdad, no, ni siquiera sabría que pensar.

Todo esto era demasiado para ella, nuevamente en su cabeza escuchó la voz del hombre gritando y acusando la traición de su propia madre, desesperada cayó de rodillas y el agua que yacía debajo de sus pies salieron disparadas por doquier. "¡Basta!" Se tapó las orejas lo más fuerte que pudo.

"¡Fue capaz de vender a su propia hija para obtener lo que tanto necesitaba!"

"¡Cállate!" Movió la cabeza como si así los recuerdos se fueran a deshacer.

"¡No me puedes culpar por aceptar ¿verdad? Esa mujer haría cualquier cosa por cumplir sus ambiciones! ¡Ella es el verdadero monstruo aquí, no yo!"

"Madre…" Tembló inmediatamente cuando el nombre salió por sus labios, necesitaba a alguien, no quería volver a casa, no estaba en condiciones para hacerlo. "Fate…" Las lágrimas se le escaparon de los ojos y crearon un riachuelo por sus ya empapadas mejillas.

Alicia miró el piso y al cabo de unos segundos sintió como la furiosa llovizna dejaba de caerle encima, confundida parpadeó unas cuantas veces hasta que sus pupilas se encontraron con las del preocupado chico quien la salvaguardaba de la tempestad con su paraguas.

Ella abrió la boca con la sola intención de pronunciar su nombre, mas la angustia trabó las palabras y lo único que salio de su garganta eran hipos que causaban la retención de su doloroso llanto. Chrono observó el desesperante grito de ayuda que aquellos ojos rojos profesaban y aunque su corazón se estrujara con suficiente fuerza la levantó para llevársela.

Alicia paró al instante al posar su atención en el auto negro que había tomado sin permiso e hizo una mueca "Fate…" ¿Su hermana aprobaría lo que acababa de hacer? No, claro que no. Conociéndola seguramente estaría totalmente en contra aunque fuera aquella persona quien le quito a su mejor amiga, Fate siempre había sido demasiado gentil.

Pero…

Eso no importaba aquí.

Por qué en este mundo los que poseían una naturaleza tan amable al final eran los que terminaban sufriendo más.

"Si Fate se entera que te llevaste su auto se va a enfadar" Musitó tratando de romper el hielo el de cabellera oscura tomando el asiento del conductor.

"¿Qué haces en esta ciudad?"

"Me tome unas vacaciones del trabajo y vine" Mintió.

"¿Cómo me encontraste?" Inquirió nuevamente con sombría expresión.

Ambos se observaron por largo tiempo, Chrono prendió el automóvil y el sonido del motor rugió "Te estuve siguiendo por unos días, estaba preocupado" Respondió cuando llegaron a la carretera central. En el rostro pálido de la chica por primera vez se formó una pequeña sonrisa, la preocupación del chico se sentía muy bien, la reconfortaba.

Su cuerpo temblaba del frió, subió sus piernas y se abrazó a ella mientras miraba las luces de la autopista pasar velozmente a su costado "Lo lamento" La disculpa no tenia nada que ver con la actual situación, pero era algo que ella tenia muy guardado desde hace tiempo mas por mero orgullo nunca quiso decirlo.

Chrono siguió mirando al frente en silencio.

Nunca se lo había contado a nadie pero Chrono y ella habían estado saliendo en el pasado, no obstante, cuando pasó lo de Hayate la tristeza que le causó su perdida y el sufrimiento de su hermana le llevaron a refugiarse en los brazos equivocados "Carim…" Se supone que todos eran amigos, no obstante, algo que entendió más adelante fue que algunas veces los intereses propios pueden ser más grandes.

"No quiero regresar"

"¿A dónde quieres ir?" Inquirió.

"No lo se…" Respondió vagamente.

"Creo que es tiempo de un viaje" Comento el chico inclinando el rostro hacia la ventana y viendo las nubes despejarse "Tenia muchas ganas de ir a Europa de cualquier forma"

"¿eh?" Fue el único sonido que salio de ella.

"Te estoy diciendo que nos vamos de viaje hasta que despejes esa cabeza tuya" Repitió con mayor insistencia. "He decidido no dejarte sola, después de todo yo te ayude con todo esto"

"Tu no lo sabias"

El automóvil paró abruptamente y los sentidos de la rubia no respondieron hasta que el chico apoyándose en el asiento quedo cerca de su rostro mirándole seriamente. "Gracias…" Accedió al final. Chrono suavizó el ceño y algo más tranquilo continuo con su camino, Precia no estaría en casa por un par de semanas, eso era conveniente, pues si la veía de nuevo en ese estado no sabría lo que seria capaz de hacer por puro impulso, Chrono lo sabia muy bien, no era tan sencillo como llegar y reclamarle o simplemente tomar venganza de algún tipo, no, por que había algo que la detenía…

Y era que Fate simplemente quería a Precia, no importa como su madre fuese.


¡Por que me perteneces!

Capitulo XI

"Alter Ego"


"¿Alicia?" Preguntó Nanoha algo preocupada al verla levantarse de repente, sus ojos se encontraban distraídos en un punto del piso pero aún así al reconocer aquella voz su rostro giró todavía con aquella expresión de susto y desconcierto. "¿Una pesadilla?" Le acaricio la cabeza casi maternalmente y rió un poco "Últimamente tienes muchas, ¿no será que ocultas algo y la conciencia no te deja tranquila?"

Claramente la pregunta había sido hecha en son de broma, no obstante Alicia todavía seguía nerviosa por los recuerdos que le acechaban y no pudo ocultar su miedo a ser descubierta, Nanoha la observó con suspicacia "No, no es nada, solo ando de los nervios, eso es todo" Desvió la mirada, Alicia Testarossa nunca había sido tan descuidada ocultando sus pensamientos, no obstante había un punto donde tenia miedo de las consecuencias de sus acciones pero a la misma vez deseaba ser descubierta.

Que contradicción.

La limosina iba de regreso y la rubia trato de desviar la persistente mirada de la otra desviando la suya propia hacia la ventanilla, no encontró mucho por ver, las nubes se juntaban negando la visión al cielo, no tardo en caer la lluvia sobre ellas. "Justo como aquella noche" Recordó.

"¿Qué?" La castaña volteó cuando escucho los susurros mas Alicia solo negó tranquilamente. "Oh… Hey" Llamó luciendo intranquila "¿Tú crees que vaya a empeorar?...me refiero al clima"

"Probablemente ¿Por qué lo preguntas?"

"Si empeora probablemente haya algunos truenos o relámpagos…no me gustan" Confesó.

"Oh" Exclamó sin saber que responderle, ante el silencio recién formado Nanoha trató de sonreír disipando tal desagradable atmósfera.

"Uhm…me pregunto ¿Qué estará haciendo Fate-Chan?" Cambió de conversación.

Los ojos esmeraldas desviaron su dirección y de su boca tan solo salio un bufido desganado "Se ha quedado hablando con esa maldita bruja"

"¡No es una bruja!" Defendió. "Tiene habilidades poco comunes, eso es todo, a demás no parece ser mala persona" Sonrió.

"¿Por qué te has ruborizado?" Inquirió mosqueada por la curiosidad, al ver que la otra rodaba las pupilas esta prácticamente se le tiro encima "Dímelo" Ordenó.

"¿Qué, que cosa?"

"Dímelo" Insistió tercamente y atacó a Nanoha con una serie cosquillas justo al costado del estomago, no se aguardo mucho hasta que el vehiculo se lleno de gritos/risas.

"¡YA, JAJA, YA PERO PA… JAJAJA …RA!

"Estoy esperando" Dijo con extrema felicidad plasmada en el rostro por su fácil victoria, Nanoha se retorció unos segundo tragando de nuevo todo el aire que había olvidado inhalar por la risa.

"des…ah…gra…ah cof…ciada"


Flash Back

(Ese mismo día, hace algunas horas)

Nanoha elevó el anillo hacia el sol, le dio vuelta y lo contempló hasta el más mínimo detalle, parecía una sortija común y corriente. Todo era tan confuso y había pasado tan repentinamente que casi parecía irreal. Ésa chica…Tsukimura Suzuka, la conocía al parecer, si hubiera sido en otro momento quizás hubiera acudido a ella para pedirle ayuda pero al parecer dicha acción, ahora, carecía de importancia, giró sus orbes para encontrarse con los escarlatas que se encontraban hablando con la dueña de la casa de manera tranquila y cordial.

Entonces ella volvió a sumergirse nuevamente en sus pensamientos.

Y sonrió dándose cuenta que no tenia remedio. Ya lo había decidido.

"Hey, tú" Nanoha parpadeó ingenua un par de veces hasta que advirtió que efectivamente, Arisa Bunning se refería a ella. "Gracias" Dijo ella con rostro malhumorado que solo escondía su vergüenza, no era costumbre de ella agradecer a desconocidos y mucho menos a alguien que creía inferior, pero esto lo merecía y solo por eso se tragaría su orgullo por unos instantes. "Haz ayudado a Suzuka, le pudo haber pasado algo…gracias, te debo una"

La morena se pasó los dedos entre sus cabellos cobrizos aún un poco aturdida ¿Porqué aquella chica decía que estaba en deuda con ella si era a otra a quien había ayudado? "¿No hay de que?" Preguntó más que responder.

Nanoha entonces trató de ubicar a todo el mundo, no encontraba a Alicia por ninguna parte así que dedujo que probablemente había regresado al interior de la casa antes de que ella volviera, quizás se encontraba entablando conversación con las otras personas que suponía que se encontraban dentro.

"Arisa Bunnings"

"¿eh? Ah…Takamachi Nanoha" Estrecharon las manos y ambas sostuvieron una apacible sonrisa que luego fue desecha al notar el humeante té que se depositaba frente a ellas, Farin, la ama de llaves colocó unos dulces en el centro de la mesa para entretener sus estómagos y haciendo una leve inclinación de la cabeza regresó a sus quehaceres. "Y dime ¿Desde hace cuanto eres amiga de Suzuka-Chan?"

La rubia levantó la ceja un poco cabreada por la repentina confianza que utilizaba la invitada, mas Nanoha actuaba con tanta naturalidad que inhaló un poco de oxigeno y trató de pasarlo por alto. "La conozco desde casi toda mi vida" Respondió cruzándose de brazos "Pero no es mi amiga es…"

"Arisa-Chan" Cantó la joven Tsukimura y de inmediato ambas voltearon las cabezas para centrar su atención en ella y en su acompañante. Fate cortésmente le facilitó el asiento junto a ojiverde, quien para sorpresa de la castaña, había desecho totalmente su dura expresión para mostrar una mucho más radiante, ella curvó la ceja ante la bipolar actitud de esta. "Disculpa por haberte preocupado"

"¡Me has dado un susto, no lo vuelvas a hacer!" Trató de encontrar el tono adecuado para poder expresarse aunque de su cuerdas bocales tan solo salio un sonido mezcla de tristeza y angustia.

Fate se colocó en el asiento disponible junto a Nanoha y estirándose un poco cogió con discreción la primera galleta que se le cruzó por los dedos. Nanoha rió entre dientes mirando la pequeña escena que ambas féminas de su edad estaban mostrando frente a ella, el carácter calmado y sonriente de la chica de cabellos oscuros contrastaba muy bien con el malhumorado y obstinado ser de la rubia, era casi cómico ver como Arisa se ponía difícil al recibir las disculpas de la otra, pero entre las cuatro presentes, todas sabían que ella era la que se había preocupado más.

"Lo siento, lo siento" Se disculpó nuevamente con una apenada sonrisa en su rostro.

"Lo importante es que estés bien" Se rindió de discutir Bunning y su rostro, que había permanecido hacia el sentido opuesto, fue volteado gentilmente por las delicadas manos de la invidente quien dispuso a terminar la pequeña discusión atrapando los labios de esta.

Nanoha dejó el té a mitad del camino y no puedo evitar mirarlas totalmente boca abierta, ahora entendía por que tanta angustia parecía tener la chica de ojos color esmeralda. Los colores se le vinieron a las mejillas y como auto reflejo desvió la mirada tratando en vano de proveerle a la pareja unos segundos de intimidad.

Fate por otro lado quizás se encontraba aun mas incomoda que la propia Nanoha, sin embargo a comparación de la otra, ella no podía apartar su atención en aquel dulce beso que parecía eterno ante sus ojos, aquella visión le produjo varios recuerdos y muy a su pesar giró los ojos para encarar a Nanoha, como si la culpabilidad la carcomiera, ambas se miraron y apartaron la mirada como si un rayo las hubiera golpeado.

"¿Po-Podrían n-no hacer eso tan a la ligera?"

Un pequeño rubor se mostró en los pómulos de Arisa "¿Y a ustedes que les pasa?" Cuestiono con las cejas alzadas al notar a ambas mirando hacia el lado opuesto con los rojos totalmente colorados "Un beso no tiene nada de malo" Se defendió.

La melódica risa de Suzuka no se hizo a esperar "Exacto, no tiene absolutamente nada de malo" Fate frunció el entrecejo y mostró un gruñido disconforme, por supuesto que todo esto le hacia incomodo.


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La boca de ella dibujo una gran O y con una exclamación de sorpresa estuvo a punto de decir algo hasta que pareció que su mente empezó a maquinar de forma sentallante, con una sonrisa de medio lado ella se sujetó la barbilla "Lo tenían muy bien escondido, lesbianas"

"Y tú serás muy heterosexual" Comentó la castaña con ironía.

"Bisexual" Corrigió casi por inercia Alicia que aún estaba demasiado ocupada pensando en algo. "Es diferente"

"Como sea"

"Podría extorsionarlas con ello" Maquinó.

"¿Co-Como? No te atreverías…" Sus ojos se encontraron y con horror Nanoha se dio cuenta de que sus palabras carecían de broma alguna, sintió una culpabilidad tremenda que provocaba un nudo en la boca de su estomago. "¡Ellas no te han hecho nada, déjalas tranquilas!"

"Pero…no lo entiendo, cualquiera podría aprovecharse con esa información… entonces, ¿Por qué confiar en ellas…? Será que…" Su cabeza hizo un click y su espalda se irguió al instante como si en todo lo que estaba pensando hubiera coincidido.

"¿Me estas escuchando? No te atrevas a hacerle algo a Susuka-Chan" Insistió la ojiazul al percatarse de que tenia una nula atención por parte de la rubia.

"Esta bien, no haré nada" Accedió tranquilamente para confusión de la otra "Aunque debería tener cuidado, en verdad ese tipo de relaciones no son para revelarlas, seria muy problemático si las personas llegasen a enterarse"

"Lo normal es un relación entre un hombre y una mujer… ¿no?"

"Uhm…supongo" Suspiró algo decaída. Las dos observaron el vacío unos cuantos segundos sumidas en sus propios pensamientos, Alicia accedió no aprovecharse de la situación pues conocía un poco las extrañas manías que tenia Suzuka Tsukimura y estaba casi segura que aunque no pudiera ver podía haber sentido algo entre su hermana y Nanoha, quería pensar que confió dicho pequeño secreto a ellas en una manera de darles un poco de motivación a seguir con sus sentimientos sin pensar en ellos como incorrectos.

"¿Qué es eso?" Nanoha volteó lentamente al notar como recogía algo de suelo, con sorpresa observó que Alicia sostenía el añillo que le habían regalado, seguramente se le había caído en el momento que le estaba haciendo cosquillas, instintivamente se llevó las manos a los bolsillos para cerciorarse de ello.

"¡E-Es mío!" Respondió robándole el objeto que tenia entre las manos, con suspicacia los ojos rubíes la miraron.

"Nunca te he visto usar anillos"

"Suzuka-Chan me lo regaló por haberle ayudado anteriormente"

"Parece valioso" Comentó curiosa por la nerviosa actuación "Si no te queda podría comprártelo" Propuso sospechando que algo de especial tendría dicho aro, después de todo era un regalo de una extraña persona.

"¿Eh? Me queda perfectamente" Se defendió y para probar lo que había dicho se colocó el anillo en el dedo anular "No puedo vender un regalo, es de mala educación" Sermoneo muy convencida de lo dicho. La rubia arqueó la ceja y sin decir nada más se volteó para seguir mirando el paisaje.

Nanoha inhalo y exhalo aire algo aliviada pues por un momento pensó que pondría más insistencia, no obstante la sonrisa en su rostro empezó a desvanecerse poco a poco a medida de que intentaba quitarse el anillo y se daba cuenta que no podía. Probó nuevamente girándolo de un lado para otro, dando de pequeños a grandes tirones y lo único que consiguió fue que el dedo se le inflamase.

"Oh no, Oh no, Maldición"

Esto no podía estar pasando.

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"¿Y bien?, tengo curiosidad de saber a que se debe tanto misterio" Tsukimura se acomodo en el asiento de la sala, Fate apretó un poco los puños y observó a sus alrededores para asegurarse de que nadie estuviese presente. "Estas muy calla…"

"Quiero que me ayudes con algo" Interrumpió casi involuntariamente "No voy a ir con rodeos, sé que eres una persona muy ocupada al igual que yo"

La sonrisa de la ciega se expandió más por su rostro "¿Y en que puedo ayudarte?"

"Tú, tienes extraños dotes que me interesan y…" Antes que pudiera continuar la otra hizo una seña con la mano para que se detuviera.

"Sé a que conlleva todo esto y tengo que decir que el precio es muy caro y es por que realmente no me gusta que las personas vengan a mi cada vez que tengan problemas" Aclaró.

Fate se echó para atrás y cerró los ojos, procesando "Lo entiendo" Accedió "¿De cuanto estamos hablando?" Cuestionó con cierto temor.

"El precio lo acordaremos después, ahora que esta todo aclarado me interesa saber que es lo que tanto te perturba"

"Mi hermana" Comenzó esta con lúgubre expresión "Quiero saber que es lo que me esconde"

"¿Alicia-San?" Se preguntó "¿Hablar con ella no seria más sencillo?"

Testarossa hizo una mueca desilusionada "Si fuera más sencillo no necesitaría acudir a ti, yo sé que pasa algo, soy su hermana pero ella preferiría guardárselo todo con tal de no preocuparme"

"¿Por qué piensas eso?"

"Por que yo haría lo mismo" El tic-tac del reloj de pared que aguardaba en lo alto de la sala pareció retumbar los oídos de ambas, Suzuka pareció considerarlo realmente aunque personalmente nunca había sido partidaria de meterse en cuestiones de tal índole.

"Esta bien" Le mostró una pequeña sonrisa aceptando su petición, los ojos rubíes resplandecieron al instante por esas dos pequeñas palabras. "Pero tendrás que darme un tiempo, no es tan sencillo ¿sabes?"

"Entendido"

"Ahora bien, presiento que no es lo único que quieres decirme ¿o me equivoco?"

La expresión de Fate cambió repentinamente como la de un niño que acababa de ser pillado en las manos en la maza. "Supongo que no se te puede ocultar nada" Dijo ya resignada "¿Te interesaría hacer negocios conmigo?"

La melódica risilla de la sueña de la casa sonó "Lo siento, sabes muy bien que no ando muy interesada en los negocios de vuestra familia…"

"¿eh?, no, no se trata de los negocios de Okaa-San" Aclaró negando con la cabeza y Suzuka inclinó un tanto el rostro en clara seña de incertidumbre. "Déjame hablarte de ello"

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"¿Lista?" Fate bajo la mirada y observó a Chrono sentado en un lado de las escaleras principales, ella solo alzó un poco los hombros y le tendió la mano para que pudiese pararse, no sabia muy bien por que se había ofrecido a llevarle a casa pero viendo el horrendo clima que se avecinaba agradeció el buen gesto del joven.

Le abrió la puerta caballerosamente y por unos segundos una sonrisa cómplice cruzó por el rostro de ambos, ciertamente no eran de muchas palabras pero de lo que si estaban seguros era de que no era necesario, Fate se sentía un poco culpable por el asunto del matrimonio, deseaba lo mejor para él mas sabia que nunca llegaría a verlo como algo más, había estado actuando de una manera muy egoísta.

"Gracias por llevarme"

"¿De que hablas?" Preguntó el peliazul echando una risilla como si lo que acabase de escuchar fuera ridículo "No seas tan formal, te conozco desde que eras así de pequeña" Señalo con la mano la altura de un niño"

"No hables como si fueras tan mayor" Los chicos sonrieron, era una de las pocas veces que lo hacían y por eso era más especial. El automóvil empezó a moverse y con ello unas gotas de agua mancharon el parabrisas, Chrono no usaba limosina ni chofer, le gustaba manejar por donde quisiera sin decirle a nadie a donde ir y aunque fuera más cansado para él era más gratificante y aún más si podía hacerle el favor de llevar a alguien.

"Oh, ¿podrías detenerte Chrono?" Pidió Fate a mitad del camino, las ruedas se detuvieron y él chico de cabellos oscuros fijó su atención en ella pensando en que podría sentirse algún malestar o se haya olvidado de algo. Sin embargo ella solo miraba hacia a fuera, él posó sus ojos al exterior de igual manera encontrando la razón por la cual se hubieran detenido pero solo encontró el campo de flores que había visto a la venida.

¡Que hermoso!

Fate recordó aquella expresión en el rostro de Nanoha cuando miraba aquella colección de orquídeas, sus pupilas vieron la inoportuna llovizna y se mordió el labio inferior, cerró los ojos y tomó un poco de aire "¡Espérame!"

"¿Eh?, ¡hey espera, te vas a mojar!" Advirtió Chrono, no obstante antes de que pudiera hacer algo la chica ya había salido del vehiculo.

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Tómalo con calma

"¿Cómo quieres que este tranquila?"

Nanoha empezó a dar vueltas por su habitación como si fuera algún tipo de animal enjaulado, se sujetó la cabeza y la movió varias veces mas la odiosa voz dentro de su cabeza seguía zumbándole.

"¿Será por esto?"

La piedra de colores resplandeció al chocar con la luz que emitía un sorpresivo relámpago que hizo que su dueña echara un brinco hacia delante.

No puedo creer que todavía tengas miedo, supéralo

"¡No lo digas como si fuera tan fácil!" Chilló tapándose las orejas con ambas manos y luego hizo un gemido al darse cuenta que le estaba respondiendo a la voz que supuestamente se la había pasado todo este tiempo negando.

Yo siempre he existido dentro de ti, obviamente puedes escucharme, digamos que soy una especie de alter ego

"¡Cállate!, No te escucho, no existes" Se repitió una y otra vez dándole más frenesí a sus pisadas.

Pero si me estas respondiendo…Como sea, Fate-Chan tarda demasiado…

"Debe estar haciendo algo importante, siempre lo hace" Respondió casi instintivamente al mencionarse el nombre, no quería admitirlo pero realmente se sentía ansiosa desde hace algunas horas.

No me importa, quiero verla.

"Eres muy caprichosa ¿lo sabias?"

Yo soy tú.

"Ni lo menciones" Trató nuevamente de aflojar el aro "¡Diablos!" Maldijo su suerte "¡Esto me esta volviendo loca!"

Deberías aceptar y decir lo que piensas sin dudarlo.

"No necesito…" tiró del anillo "recibir…"de nuevo "terapia de ti"

Tengo el presentimiento de que no va a salir tan fácilmente, Suzuka-Chan dijo que su abuelo terminó confesando lo que había echo…así que…

"Así que yo…. ¡kya!" Gimió nuevamente al sonar un trueno detrás de ella y de un salto ya se encontraba metida en su cama con las frazadas cubriéndole hasta donde se lo permitía.

No quiero estar sola, regresa pronto…

"Quiero verte" Terminó la frase enrollándose aún más.

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Unos cubos de plástico fueron arrojados contra la pared y la impotencia hizo que llorara amargamente, la madre, quien siempre estuvo a su lado pasó gentilmente su mano sobre su espalda, no obstante, eso no bastaba.

Su brazo a penas podía moverse, casi y podía sentir lo que tocaba.

Estaba desesperada.

Asustada.

"Lo lograras, solo necesita tiempo para sanar"

"¡No importa cuanto lo intente, no responde!" Se quejó observando con desprecio su mano izquierda.

"Fue un accidente, los accidentes pasan y los doctores dijeron que con esfuerzo todo volvería a la normalidad" La señora de cabellos largos a igual que su hija se puso de pie y recogió los juguetes que le habían sido arrojados. "Inténtalo de nuevo" Propuso mas su testaruda hija giró el rostro en clara seña de negación "Nanoha…"

"¡No quiero, déjame tranquila!"

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Sus azulados ojos se abrieron casi violentamente al escuchar nuevamente el horrendo sonido que le había estado poniendo de nervios desde hace rato, aún media aturdía giro su cabeza viendo a su alrededor, seguramente se había quedado dormida.

Notó que las luces del pasillo se prendían y se filtraban por debajo de su puerta, se incorporo y aún siendo cubiertas por las sabanas casi en su totalidad se inclinó para prestar más atención a las pisadas que se iban acercando.

¿Es Fate-Chan?

"Espero…" Su corazón casi dejo de latir cuando una sombra paró frente a su puerta, muriendo de ansias esperó a que esta en cualquier momento se abriera, pero la espera se hizo larga y cuando por fin pensó que la persona de afuera iba a hacer algo ésta solo se retiro. "Se…fue"

Así de sencillo.

Estuve esperando todo este tiempo por ella…¿por qué se va?.

"…" Nanoha se quedó sin palabras puesto que su voz interior ya lo había dicho, se sentía tan patética al esperar a alguien con tanto afán.

Quiero ir tras ella.

"¡No!" Esta vez fue su orgullo quien negó rotundamente.

Quiero verla.

"¡Pero ella no quiere verme a mi, si lo quisiera lo hubiera echo!"

Me siento sola cuando no esta.

"¡Es mentira! Yo…" Su pecho empezó a doler y envuelta en sus cobijas se abrazó a ella misma combatiendo entre su miedo a las tormentas y la soledad que empezaba a sentir. "No quiero sentir…esto…" Balbuceó entre hipos y espasmos que le producían las enormes ganas de llorar.

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"Diablos…" Fate se miró en el espejo y casi se mofó de si misma al ver en las deplorables fachas en que se encontraba, su ropa se encontraba empapada hasta en el ultimo de sus hilos, su cabello revuelto y húmedo y ni hablar de las manchas de lodo que tenia en sus manos y rostro, era la prima vez que se encontraba tan poco presentable. "Todo por esto"

En su cama yacía unas flores que con mucho cuidado había tratado de llevarlas consigo sin maltratarlas, acaricio uno de sus pétalos y se pregunto si la persona a quien iba a regalarle dicho presente todavía se encontraría despierta. "¡Ashu!"

Pero primero debía cambiarse, no quería que Nanoha la viera en esas fachas.

Estaba a punto de desabrocharse el segundo botón de la blusa hasta que un suave llamado a la puerta la hizo parar, nerviosa agarro lo primo que tuvo en manos y se limpio el rostro que aun tenía rastros de suciedad.

"¿Fate-Chan?"

La puerta se abrió un poco, pero la rubia prefirió esconderse detrás de la puerta "¿Qué haces levantada tan tarde?"

"¿Puedo entrar?" Pregunto con la voz hecha un hilo, Fate inmediatamente supo que pasaba algo y por pura curiosidad se aventuro a mostrar uno de sus ojos curiosos para verle directamente. "¿eh? ¿Qué tienes en la…"

"Na-nada" Retrocedió bruscamente e intento cerrar la puerta pero antes que pudiera Nanoha puso el pie impidiéndoselo.

"Abre" Más que una petición parecía una orden, la aludida frunció el ceño, ¿desde cuando se atrevía a hablarle de esa manera? ¡Demonios, que ella era Fate Testarossa! y una chica de clase media no vendría a hablarle como si tuviera autoridad sobre ella "Abre" Intentó en un tono en el cual se podía catalogar como amenazante, pero ella no iba a ceder, con un poco más de esfuerzo intento empujar la puerta.

"¡No!" La escena se volvió más a un juego de quien podía más y el orgullo de la rubia se negaba a que la persona de su afecto le viera echa una piltrafa, no obstante la obstinada castaña sacó a bombear la adrenalina que pensaba que no tenia en el cuerpo y de un tremendo empujón abrió la puerta mandando a la otra casi a 5 pasos más lejos. "¿Pero que….?" Si, estaba casi segura que en cualquier momento se le iba a escapar una grosería de sus pulcros labios mas ésta quedo cortada el sentir como Nanoha le sujetaba el rostro y la miraba con minuciosidad.

Ésta suspiró de alivio "Solo era suciedad…"

"¿Qué pensaba que era?"

"Pensé que te habías lastimado" Contestó con la mayor naturalidad, Nanoha dio un paso a tras y la miró de arriba abajo con la boca semi abierta. "Pero… ¿Qué te ha pasado?" Fate escondió los ojos y sin decir más cogió las orquídeas que había recogido y las puso frente al rostro de la ojiazul "Estas son… ¿para mí?" Tanteó con incredulidad.

Fate movió la cabeza de arriba abajo, no pensó que algo tan sencillo se le fuera tan difícil, una gran sonrisa se formó en el rostro de Nanoha junto a un pequeño rubor adornándole la felicidad que sentía en esos instantes. "M-Me voy a dar una ducha" Agarró la ropa de dormir y se dirigió el baño y nuevamente Nanoha la detuvo en el ultimo momento para darle un suave beso en la mejilla.

"Gracias Fate-Chan"

Cerró la puerta y abrió la ducha, en pocos momentos el cuarto de baño se lleno de vapor pero los ojos rojizos se quedaron mirando un punto fijo en el espacio y suavemente su mano acaricio el lugar justo donde acababan de besar e inmediatamente despertando de su trance sus mejillas se tornaros más rosas de lo común y con la confianza renovada se despidió de sus ropas con más energías y de un salto se adentro para que el vital liquido acariciara y calentara su piel.

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¿Qué te dije?

"Ok, Ok tú estabas en lo correcto, yo mal, ¿contenta?" Se respondió totalmente rendida a la terca voz 'imaginaria' que rondaba por su cabeza, aunque ya se estaba acostumbrando a esto.

Estoy contenta pero no satisfecha, es hora de dar el siguiente paso.

"¿Siguiente paso?" Preguntó confundida

Me avergüenzo de ser tú.

Nanoha hasta pudo imaginarse el tono de esa oración, no era su culpa ser lenta, las circunstancias lo ameritaban "¿Qué quieres que haga?" Haciendo un lado su tozudez procuró abrir paso a nuevos consejos, después de todo la insistencia de su alter ego había echo que ella acabara en la habitación de la rubia con un ramo de flores entre manos.

¿Qué quieres que haga? La imitó con burla. Te daré una pista, tienes a una rubia, exuberantemente hermosa, encima millonaria, con curvas que te podrían hacer matar por ellas y esta totalmente desnuda detrás de ESA puerta, agregando que te ha besado e ido bajo la lluvia a traerte flores, ¿más claro Einstein?

"Para ser mi conciencia eres bastante grosera, ¡pero tienes razón!"

Claro que tengo razón, es solo cuestión de usar la lógica.

"Ok, me estás empezando a caer mal"

¿No te has puesto a imaginar la hermosa visión detrás de esa pared?

La castaña guardo repentino silencio dando inicio a la batalla mental entre su moral y la perversión, intentó pensar en otra cosa, incluso en rayos y truenos a cuales tenia pavor, sin embargo el dichoso sonido del agua no ayudaba a distraerse. Giró las pupilas encontrando algo mejor en que prestar atención y utilizó toda la fuerza de voluntad que tenia pues su moral le decía que no debía pensar en cosas indebidas mas su conciencia gritaba 'vamos, vamos, VAMOS'.

Pero Nanoha era fuerte, debía soportarlo.

Te esta saliendo sangre por la nariz, sabia que eras una pervertida.

"¡Demonios!" ¡Maldita fuerza de voluntad, le había fallado!


Continuara….

N/A: Creo que no he actualizado desde hace 3 meses si no me equivoco, trate de hacerla un poquito más larga pero es que ya no me cabe tiempo, ahora ando con 2 trabajos que ocupan mis 7 días de la semana, como pueden ver ya ni fuerzas ni ganas me dan para pensar en la historia, sin embargo es algo que de todas maneras quiero terminar, solo espero que tenga paciencia….mucha paciencia, oh y si esta vez tiene faltas ortográficas ruego que sean indulgentes conmigo al menos por esta vez que en serio se me caen los ojos con estar tan solo terminando este capitulo y bueno, tenia que ser ahora o nunca, seguramente después me iba a dar más flojera de subirlo, así que tan solo por esta vez denme un respiro y no me anden diciendo "te he contado 5 faltas ortográficas esta vez" juro que si me han llegado reviews como esos XD.

Bueno, saludos a Kida Luna que hasta ahora no puedo leer todos los capítulos que me faltan del lobo y el cordero pero de seguro están muy buenos, me pregunto si ya puso mi escena Hot que tanto le pedía y si no lo hizo pues como le gusta hacerme esperar, maldita sabes que me caes muy bien. Nos leemos luego.