Mi cuerpo se sacudió casi violentamente y mi brazo adormecido se quejó por el repentino movimiento, la aguja que estaba insertada a una de mis venas se movió un poco causando algo de dolor, me inquieté y observé a los alrededores para darme cuenta con pesadumbre que me encontraba en el mismo sitio que yacía hace un par de semanas.

Mi cabeza se dejó caer sobre las apiladas almohadas y un agotador suspiro salió de mi garganta. Otro día comenzaba, me acomode un poco más tratando de conciliar el sueño no obstante, al arrastrar mi brazo inmóvil nuevamente la jeringa produjo aquel incomodo fastidio, había pasado de apercibido tal acontecimiento y con suma sorpresa rodé mis pupilas hacia mi extremidad a la cual había dado por muerta.

Hubiera jurado que se me había formado una mueca incrédula en el rostro y sin creerlo aún jalé nuevamente para que se repitiera el daño "Auch" exclamé con algunas lagrimillas en los ojos pero aún así mi sonrisa se extendió cada vez más, estaba recuperando la sensibilidad de mi brazo izquierdo.

"¿Nanoha?"

"Okaa-San" Saludé con una radiante sonrisa y sin poder articular palabra alguna señalaba con empeño mi brazo moviéndolo de un lado a otro produciéndome varios hincones. "¡Okaa-San, mi brazo, mi brazo!"

"¡Nanoha, deja de moverte así, todavía no te has recuperado!"

"¡Me duele, puedo sentirlo!"

En ésos momentos tenía tantas esperanzas que no me importaba tener que practicar con las figuras geométricas de plástico todo el día, mi madre comprendió, con una sonrisa maternal sujetó mi mano y la volvió a poner sobre la cama. "Tengo que contárselo a Suzuka-Chan"

"¿Suzuka-Chan?"

"¡Uhm! Es mi nueva amiga, esta en el acuarto de al lado"

"Oh me gustaría conocerla" Comentó suavemente sentándose a mi lado. "¿Y porqué esta aquí?"

"Ella no puede ver, perdió la vista en accidente y ha estado en tratamiento por varios meses, cuando me deprimía por estar aquí siempre trataba de darme ánimos"

"Parece muy agradable"

Asentí y con un poco de timidez jugaba con la frazada "Siempre dice le gusta mi compañía, que le ayuda a no sentirse sola"

"Bueno, mi Nanoha siempre fue buena para hacer amigas"

"Nyahaha lo dices sólo por que eres mi madre" Reí apenada. "¿Okaa-San?"

"Dime"

"No puedo esperar el día de la operación y poder mover mi brazo como lo hacia antes"

En una noche de tormenta sufrí un accidente, tenia tan solo 9 años y mis padres aún no habían regresado de una reunión familiar, impaciente me levante de mi cama y bajé para esperar en la cocina que la puerta se abriera, los truenos sonaban, estallaban y castigaban el cielo oscuro pero no era tan importante para mi en ese tiempo.

A los pocos minutos una luz enceguecedora corrió por las ventanas, un automóvil se estaciono frente a la casa y curiosamente asomé mi cabeza para observar a mis padres poniéndose sus impermeables, de un salto corrí hacia la entrada, al girar la perilla un aterrador estallido se escucho muy cerca y de repente sentí como mi cuerpo era arrojado quizás hasta la pared, no recuerdo, pues antes que pudiera darme cuenta había quedado desmayada en el suelo.

Dicen que 1 de cada 50 personas que son alcanzadas por un rayo pueden sobrevivir, sin embargo los que lo hacen suelen tener consecuencias físicas por los voltios recibidos, en mi caso mi brazo quedo totalmente inmóvil o eso creí…

-------

Ahora recuerdo. Suzuka-Chan, mi amiga del hospital, resultaba nada menos que la joven heredera de la familia Tsukimura ¿Cómo no pude reconocerla? Bueno, había pasado muchos años sin embargo Suzuka aún se acordaba de mí y eso me causaba un poco de vergüenza. Debería disculparme con ella la próxima vez que la vea.

'Dime… ¿te gusta el dolor?'

'No, ¿Por qué debería gustarme? A nadie le gusta sufrir"


¡Por que me perteneces!

Capitulo XII

"¿Desgracia oportuna?"



"¡Fate-Chan!" Gritaba su nombre mas la chica que caminaba frente a ella ni siquiera volteaba a mirarle, Nanoha se sintió peor de lo que ya estaba. Ambas caminaban por veredas cubiertas de nieve mientras cantidades de personas pasaban por su costado sin tener la más minima consideración en no chocar con ella.

Quiso llamarla nuevamente pero en el último instante dudo en hacerlo, Fate había estado con esa actitud desde que salieron del aeropuerto y no era para menos, se encontraban varadas en un lugar desconocido para ellas, sin dinero, sin documentos, sin un lugar a donde ir.

Volteó a los costados observando a los americanos entrar y salir de la hilera de tiendas con enormes bolsas que a penas podían cargar, hablaban un idioma que Nanoha a penas podía entender, tenia miedo, no quería ni pensar en extraviarse en un lugar tan ajetreado.

La castaña cayó al pavimento cuando un hombre mucho más grande chocó con su hombro, ahora ella no sólo estaba agobiada sino también sucia y mojada. Se mordió el labio inferior en un vano intento de calmar sus nervios pero más dolor le causo que otra cosa.

¿Había hecho lo correcto?

Por primera vez, a pesar de haberle causado mucho esfuerzo, optó por seguir lo que sus emociones dictaban, sin embargo…se sentía como si hubiera cometido un error.

¿Desde cuando enamorarse de alguien era una equivocación?

No obstante, para Fate parecía que así era.

-- -- o -- --

Con modorra sus ojos azulados se abrieron, aún era de madrugada y la lluvia, aunque ya no era tan violenta, todavía no se detenía, la luz de luna, siendo su única guía dejaba ver el reloj de mesa que yacía al costado de la cama. Nanoha se frotó los ojos mientras bostezaba y quedó absorta en el techo unos instantes.

"Uhm…"

Ahí fue cuando quizás despertó por completo y su atención se centro en los finos dedos que se entrelazaban con los suyos, los apretó a los suyos y con una genuina sonrisa giró su cuerpo hasta quedar cara a cara con la chica que dormía a su costado. Desde que le había relatado su incidente con el rayo Fate no había soltado su mano en toda la noche, su rostro mientras dormía era tierno e inocente, provocaba abrazarla, pero Nanoha sólo se limito a acariciar su rostro mientras la contemplaba.

Suspiró "Como me gustaría que fueras así conmigo siempre"

Dijo mientras con diversión con su dedo índice picaba la rosada mejilla de la rubia "Te quiero" Confesó con agobio y aferrándose al tibio cuerpo cerro los ojos aspirando el embriagante perfume de esos dorados cabellos, sintiendo calma en su corazón al menos por unos momentos.

Una tranquilidad que conllevaba a la tortura.

Si, una pequeña agonía, un deseo reprimido que te acaricia y te estruja el corazón.

Dios, como amaba tenerla tan cerca pero al mismo tiempo lo odiaba.

Nanoha se volteó y siguió debatiéndose un largo rato hasta perderse en las fantasías de sus sueños.

No supo cuando se quedó dormida pero esta vez cuando abrió los ojos lo primero que hizo fue cerrarlos de nuevo por el brillante resplandor en el horizonte, bostezó y se estiró en la cama por unos cuantos segundos hasta sentir todos sus músculos desentumecerse, encaró el reloj y con rapidez se lo llevó al rostro mirándolo sin poder creer que ya era más de las 10 de la mañana, trago saliva y miró a Fate quien aún yacía en profundos sueños.

"¡Diablos, me va a matar, tenia una reunión a las 9:30 AM!"

No es que fuera su responsabilidad levantarla pero estaba segura que Fate nunca se le pasaría poner el despertador y ésta no era la excepción, sin embargo Nanoha sabía que ella tenía la mala costumbre de apagarlo para que el sonido de la alarma no le arruinase el sueño.

La castaña, quien lo hizo sin darse cuenta, sabia que había cometido un error que para muchos no tendría tanta transcendencia, no obstante Fate era una persona con muchas responsabilidades, no podía darse el lujo de cometer ese tipo de descuidos y efectivamente, en la tarde ella volvió con la mejilla inflamada producto de un golpe que no le costó mucho imaginarse de quien provenía.

Regresó con la cabeza gacha mas sentir los orbes azulados en ella tan sólo hizo que fingiera una pequeña sonrisa como si en verdad nada hubiera pasado, Nanoha la observó con tristeza, como odiaba verla lastimada.

"Al parecer Alicia se encargó bien de ocupar mi lugar, al final sólo fue una de esas aburridas reuniones. Nada importante." Comentó tratando de evadir aquella mirada de culpabilidad y camino hacia su escritorio, sin embargo su brazo fue sujeto.

Quedaron en silencio y la rubia sintió como la otra fémina apoyaba su peso en su espalda ¿Acaso estaba llorando? Se quedó totalmente estática, muda, sentía como el aire iba escapándose de sus pulmones a contra de su voluntad dejando un vacío que era llenado por un pánico latente.

Una de las cosas que más detestaba Fate era verla llorar.

Al menos lo acababa de descubrir.

"¿Nanoha?"

"Lo siento, por mi culpa…"

"¿Pero que estas diciendo?" Sonrío nerviosa "No ha estado tan mal, Okaa-San sólo estaba un poco enfada… a-además no duele" Trató de anímala.

"Pero…"

En verdad, verla llorar le ponía de los nervios, porque cada vez que lo hacia sentía que parte de ella se quebraba con cada lagrima que salía de sus ojos.

Nanoha percibía que Fate estaba mintiendo y seguramente le debía doler, ¡¿Cómo no sentir nada si es que hasta se le había inflamado la mejilla?! ¿Por qué, se empañaba tanto en mentirle?

¿Acaso después de todo aún no llegaba a confiar en ella?

Nanoha quería que le contara todo lo que pensara y sintiera por que se sentía tan impotente de tan sólo observarla.

"En serio, estoy bien" Insistió.

"No tienes que hacerte la valiente, sé que duele" Dijo acariciándole suavemente la mejilla, al instante se sobresalto pero casi instintivamente después dejó caer el peso de su cabeza sobre aquella dulce palma que la tocaban con delicadeza, se sentía tan bien que hasta ella misma se sorprendió al sumergirse cada vez más en ese mar de sensaciones.

Después de sentirse saciada por las caricias, que le procuraban la joven, la atrapó con las suyas propias, miró aquella mano y la rozó con sus labios, la dueña de la extremidad se sacudió por el repentino gesto y hundió aun más el rostro en los dorados cabellos de la muchacha, preocupándose sólo por llenar sus pulmones con aquel delicioso aroma característico de ella y apreciar el calor de su espalda.

No podía más.

Sus latidos se desbordaban y sentía como el aire le faltaba.

No podía contenerse, no quería seguir con este juego de 'quien se atreve primero'. Estar a la expectativa de que algún día no muy lejano pasara algo la estaba matando por dentro, deseaba saber que era lo que sentía Fate y lo quería saberlo ahora.

Nanoha entonces retrocedió alejándose un poco y haciendo que la otra joven volteara a verla algo extrañada, ambas se estudiaron unos momentos y los ojos azules penetraron en los suyos con un sentimiento que no entendió, pero no había duda que eran hipnotizantes y Fate…ella no pudo más que perderse en ese color cielo que tanto le gustaba.

Todavía estática su rostro era arrullado nuevamente, la única diferencia era que aquellos dedos pronto cambiaron su rumbo hasta llegar a sus labios, rozándolos, contorneándolos produciéndole varias pequeñas pero agradables descargas eléctricas a la dueña. Nanoha dejó todo el raciocinio de lado y se relamió el los labios tan sensualmente que Fate se sonrojo tan sólo con ver tan pequeño acto y no pudo tan siquiera atreverse a mirar otra parte del rostro que se encontraba frente a ella y que poco a poco se aproximaba.

Si, eran exactamente como los recordaba, sus labios eran los mejores que había probado hasta ahora aunque no sabia que lo hacían tan especiales, quizás su finura, su suavidad, ¿Su sabor? … Era fresa, seguramente Fate habría ingerido alguna golosina anteriormente, dedujo en un instante.

Nanoha la sujetó con más firmeza al sentir como se movía intranquila hasta que poco a poco se dejó. Con una pequeña sonrisa en los labios, atrevidamente pasó la lengua entre sus labios, con un pequeño estremecimiento la rubia permitió que esta entrara, un poco dudosa al principio concedió que esta hiciera su voluntad hasta que agarró un poco el ritmo.

Pronto aquellas lenguas batallaban como si una guerra se tratase.

Una loca guerra.

De amor.

De desesperación.

Fate se sujetó a la espalda de la castaña y presiono hacia ella haciendo más intenso el momento.

Era hermoso, su pecho se sentía tan calido, tan agitado, sentía vivir como si fuera la primera y la ultima vez que lo haría. No quería soltarla pues tenia el temor de no poder volverla a tener tan cerca pero a la misma vez deseaba hacerlo para asegurarse que no fuese un sueño suyo. Dios sabía cuantas veces había imaginado ese beso.

"Pa…Para… ¡Para!" La separó con fuerza y…como le dolió pedirle que se detuviera.

Las dos retrocedieron medio paso y se vieron totalmente sonrojadas, tratando de aspirar el vital oxigeno mientras Nanoha la reprochaba con la mirada.

"¡¿Por qué? ¿Acaso no fuiste tú quien me beso primero?!"

Lo había dicho.

Fate quedó helada, se hubiera echado para atrás por la impresión si no fuera que su rostro todavía estaba siendo sujetado por sus manos "¿Siempre… lo supiste?"

"Fate-Chan, no puedo más con esto, dime ¿Es cierto lo que me dijiste aquella vez?" Los ojos azules, que pedían casi a lagrimas que le contestaran, se perdieron en los de ella.

No, no quería mentirle, ¿cómo negar aquel sentimiento que le carcomía por dentro? ¿Cómo decirle que casi la volvía loca con ese beso? sin embargo, había un problema…

"¿Y si lo dije que?" Volteó la mirada obstinada.

"¡Fate, ¿Qué no te das cuenta que yo…?!"

"¡¿Acaso eso importa?!" Su cuerpo tembló. "¡Nanoha ¿Hasta ahora no sabes quien soy yo?!" La voz de Fate se quebró a cada palabra que decía, la aludida no pudo más que quedarse en silencio observando como sus hermosos ojos se hallaban acuosos. "¡¿No lo entiendes?! No sólo soy yo, debajo de mí…debajo de esta casa ¿puedes imaginarte todas las personas que trabajan?"

"¡¿Qué tienen que ver ellos?!"

"Si yo cometo un error que perjudique mi imagen…no sólo me afectara a mi, sino a todos ellos"

Ahora lo entendía, pero…

"Soy un error ¿uh?"

Le dolía admitir que el sacrificio era muy grande.

"¡No!, no quise decir eso…Nanoha, Tú…"

"¿Yo no soy lo suficientemente importante para estar con alguien de tu calibre?"

No podía dejar el sarcasmo y era por que estaba realmente molesta, no por ella, sino por las vidas que le habían tocado a cada una.

"Deja de decir estupideces"

"¡¿Y que hay de ti, de lo que tú quieres?!"

"¡¿Acaso eso alguna vez importó?!"

Si, a Nanoha le importaba y mucho, pero el dolor que sentía al no poder hacer nada por ella le estaba haciendo perder la razón, tanto que a pesar de quererla sus palabras se escuchaban tan egoístas, querría herirla, que sintiera el mismo dolor que ella.

"¡Te amo!"

Lo dijo, aunque al principio pensaba decir algo como 'me gustas' o 'te quiero' esas fueron las palabras exactas que salieron de su boca, por que en verdad era lo que sentía en ese momento.

El amor a veces puede ser muy egoísta.

Fate abrió los ojos de par en par pero nunca la miró, no se sentía con el valor para ello, bajó la mirada para ocultar un pequeño sonrojo que se le había subido al rostro y por un leve momento una pequeña sonrisa se formo en sus labios.

Era lo que hace tiempo quería escuchar.

Mas el pequeño momento cambio al sentirse de nuevo en la realidad, en verdad era lo peor que le pudo haber dicho porque nunca le permitirían tomar una relación seria con otra mujer y lo que menos quería era jugar con los sentimientos de Nanoha, no, todo menos eso.

"¡Ya te dije que….! ¿huh?"

"¿huh? ¿Qué ocurre?" Fate se llevó la mano a la cabeza y se tambaleó perdiendo el equilibrio. "¡¿Fate-Chan?! ¡Fate!" La cabeza le daba vueltas y la visión se le nublo cada vez más, se sentía tan débil…

La puerta se abrió de un porrazo y Alicia junto a las mucamas entraron a la habitación "¡¿Nanoha, que le pasa a la señorita?!" Preguntó alterada Shari.

"¡Yo…yo no lo sé, estábamos discutiendo y….se desmayo de repente y…!"

"Nanoha, cálmate" Pidió la hermana mayor de Fate, quien se había inclinado para tomarle el pulso "Lucino, por favor llama a Shamal"

"¡S-Si!"

-- -- o -- --

"Uhm…."

"¿Se pondrá mejor?"

La doctora le sonrío haciendo que a esta se le disipara un poco la preocupación "Se pondrá bien no se preocupen, sólo esta algo agotada"

"¿Sólo es eso?" Preguntó suspicaz Alicia mientras observaba a su hermana aún dormida en su cama.

"Si sólo es eso…parece que últimamente ha tenido muchas tensiones ¿puedo preguntar cuando ha sido la ultima vez que tomo un descanso?"

La joven hizo una extraña mueca "¿Vacaciones, uh?" Rodó su atención hacia Nanoha quien se encontraba al costado de su hermana y ésta alzo los hombros sin saber responder. "Bueno como vera usted nosotras no es como que tengamos un horario de oficina establecido o vacaciones una cierta temporada sólo….hacemos lo que queremos" Rascó su mejilla un poco abochornada.

Shamal suspiró "Pues recomiendo que tenga un descanso, no es posible que siendo tan joven se esté desmayando por el agotamiento"

"Si"

"¿Puedo hablar con su madre?"

"¿Eh? Bueno…ella…."

"Eso no será necesario" Nanoha vio a una mujer de mediana edad, con zapatos negros y un vestido blanco pasar por la puerta, no sabia por qué pero ella tenia algo que se le había muy familiar. "Puede darme los resultados a mí, yo me haré cargo de que Fate siga correctamente todo lo que usted recomienda"

"Pues…" Agarró la carpeta que tenia al costado y empezó a leer los resultados de los análisis. "Parece que necesita un poco de vitaminas y mucho descanso, me gustaría al menos que esté un mes sin tareas pesadas u obligaciones tediosas"

"Entendido"

"Bueno…" La de la bata blanca se puso de pie y tomando sus cosas se dirigió a la puerta siendo escoltada por Shari, quien amablemente le abrió la puerta "Ah, por cierto, dejé una pomada para que le apliquen en la mejilla" puntualizo ésta señalando la mesa de noche.

"Hasta luego" Despidieron Nanoha, Alicia y la mujer.

Cuando la puerta se cerró la pelirroja trago saliva y quedó observando ambas féminas, la menor estaba algo pálida y no paraba de recorrer cada rincón del cuarto con la mirada, era extraño, como si buscara nerviosamente algo, la otra simplemente estaba absorta en sus pensamiento con los brazos cruzados y seria expresión.

"Voy a hablar con Precia para que pueda darle el tiempo necesario a Fate para que pueda descansar, últimamente trabaja mucho y me he enterado que no sólo aquí sino también en otros lugares" Dijo con voz serena, Alicia sólo hizo un sonido en forma de afirmación, la extraña se volvió hacia la cama de la inconciente joven y se acercó para acariciarle con ternura la mejilla todavía inflamada.

"¿Eh?" Volteó a ver a Nanoha y la mujer se extraño por la expresión de fastidio que tenia. "Alicia, ¿Quién es ella, la novia de tu hermana?"

"¡No lo soy!" Respondió sonrojada.

"Algo…así" Contradijo Alicia. "Ah por cierto, lamento haber interrumpido así en la conversación de antes, me preocupe cuando llamabas a mi hermana desesperadamente, por eso entré" Rió la rubia algo avergonzada "Oh, no es que haya estado escuchando detrás de la puerta ja-ja-ja" Aclaró.

"Estabas escuchando detrás de la puerta ¿verdad?" Acusó.

"En realidad cuando yo llegue ya estaban las sirvientas tratando de escuchar lo que pasaba, pero es tu culpa" Se defendió fingiendo indignación "¡Ustedes hacen mucho escándalo!"

"Así que si es su novia… ¿eh?"

"¡Ya te dije que no lo soy!"

"Pasó todo esto en plena confesión"

"Oh ya veo, buena suerte, niña" Apoyó dándole una señal de aprobación con el dedo pulgar. Era casi exasperante, como si ninguna de las dos en verdad estuviera considerándola en la conversación.

"De cualquier forma, ¿Quién diablos eres tú?" Interrogó de mala gana.

"Mi nombre es Lilith, soy la tía de éstas dos"

"¿éstas?" Se quejó mentalmente Alicia.

"Así que niña, no te pongas celosa cuando toque a alguna de mis sobrinas"

"¡No estoy celosa y no soy una niña, mi nombre es Nanoha, Na-no-ha!"

"Cómo sea" Ladeó la cabeza hacia Alicia "¿Y porque no me informaste de todo ésto?" Le exigió claramente molesta, la aludida evadió la mirada.

"Fate no quería preocuparte" Excusó, para Nanoha era algo nuevo pues nunca había visto que alguna de esas hermanas le tuviera miedo a alguien más, a menos, claro esta, que a la bruja de su madre.

Lilith pusó la mano en el hombro de la gemela "Igual me termino preocupando" Respondió de mala gana y apretó un poco más.

"Pero era lo que Fate quería, yo no podía…" Apretó más "¡Ok ok, a la próxima vez te informare de todo!" Se rindió y le dio unas pequeñas palmadas en la mano para que la soltase.

"Muy bien" La soltó y la menor dio un tremendo suspiro de alivio "Me retiro, en los próximos días hablare con Fate" Ambas chicas asintieron "Entonces, nos vemos"

-- -- o -- --

Después de eso Lilith-San mandó a Fate-Chan a Estados Unidos para representar a la compañía en un espectáculos automovilístico, dijo también que eso sólo duraría 3 días y que después podría tomarse un descanso de un mes. No se cuanta influencia pueda tener pero lo que si sabia es que debía tener suficiente para obligar a Precia a acceder con su petición.

Fate-Chan se negó rotundamente a aquel plan mas sólo basto una orden de su tía para que accediera, también sabia que parte de su negación era por que le habían pedido que me llevara con ella, obviamente no quería estar a solas conmigo y la entendía perfectamente, todo el trayecto fue muy duro, apenas hablamos y el ambiente era tan tenso que fácilmente podía cortarse con un cuchillo.

Para colmo de males, la tormenta de nieve provoco que nuestro vuelo tomara una escala en New York, hacia frío, bastante frío. Pero lo peor no había sido eso, antes de tomar el siguiente vuelo nos fuimos a descansar en unos asientos, ya era de madrugada y ambas no habíamos dormido muy bien en el avión, cuando nos dimos cuenta nos faltaba la cartera, donde estaban los documentos, tarjetas de debito y efectivo.

Me habían contado que New York era una ciudad donde había que tener mucho cuidado pero no me imagine que tanto. ¡El destino apesta! Fate-Chan se encontraba en un buen dilema, si acudía a las autoridades fácilmente podrían ayudarnos, no obstante no sólo se darían cuenta que mis documentos eran falsos sino que también soy una persona que ha estado desaparecida por casi un año, no, no le convenía llamar la atención.

"are you alright?" Preguntó el hombre que la había empujado.

"¿eh?" Nanoha todavía en el suelo lo miró un tanto nerviosa. "Ahm…ehm…yeah…I'm ¿Fine? Nyahahaha" El hombre de ojos verdes la observó con curiosa expresión pero la ayudó a ponerse de pie.

"are you Japanese, right?"

"Yes…" En verdad se sentía cada vez más estupida respondiéndole esas respuestas tan simples, se suponía que había llevado ingles desde el colegio pero era una realidad diferente cuando en verdad estabas hablando con un extranjero.

El sujeto ese parecía interesado en preguntarle más cosas, sin embargo Nanoha sintió como su brazo era tirado y sin explicación alguna vio como el joven la quedó mirando hasta que de repente lo perdió de vista. "¡No hables con extraños!" Le reprochó Fate.

"Pero me caí y él sólo me ayudo"

Hizo una mueca y siguió caminando ahora con ella a su costado, pronto, cuando pasaron por el tumulto de personas sus músculos se relajaron y su mano, que todavía pretendía estar sujeta al abrigo de Nanoha, fue bajando hasta tomar la de ella, ahí fue cuando notó lo fría que estaba y se lamento no poder hacer nada por ella.

Fate no pretendía estar de ese humor o tratarla tan desagradablemente pero tampoco comprendía por que sin querer no podía ser amable a pesar de que ahora comprendía mejor los sentimientos de Nanoha. Y no era como si no estuviera feliz, si por ella fuese no hubiera dudado ni un sólo segundo en abrazarla, decirle que también sentía igual sin embargo, tenia miedo a actuar tan precipitadamente, tenia que pensar en muchas cosas pues lo ultimo que deseaba era tener que herirla.

Pero más que nada…se encontraba asustada de no llenar las expectativas, como amiga, como pareja, como amante…

Paró de golpe y Nanoha le quedó observando extrañada, era totalmente raro, por unos segundos sintió como le dolía el pecho y se quedaba sin respiración. "¿Pasa algo?" Sus ojos carmesíes se encontraron con los de ella y todavía un poco aturdida negó con la cabeza y prosiguió con su camino, aunque en verdad no sabía a donde iba.

"Como amante, ¿eh?" A pesar de haber caminado por casi una hora, Fate sabía que no se habían alejado del todo del aeropuerto ¿Qué diablos pretendía? Al menos dentro tenían calefacción y un lugar por lo menos donde sentarse. Nanoha fue quien esta vez detuvo la caminata y con un semblante serio desafío a la rubia a mirarle "No me mientas ¿Te sientes mal? No me gustaría que te vuelvas a desmayar, ¡la otra vez en serio me asuste!"

Fate refutó evitando mirarla, al menos físicamente hablando no se sentía mal. No obstante, parecía que Nanoha no estaba completamente convencida y más que creerle sólo sintió como si siguiera ocultándole algo haciendo que la frustración dentro de ella creciera y se pregunto si aquellos sentimientos que albergaba la llevarías a alguna parte.

"Gracias" Fue lo único que pudo articular, se sentía ya bastante apenada por hacerla sufrir tal desagradable desastre como para que también arriesgarse a decir algo que pudiera molestarla aún más.

Nanoha hecho un bufido "¿Gracias de que?" Cuestionó volviendo a las andadas (Aún sin saber en verdad a donde estaban yendo). La rubia miró nerviosa a un lado y formándose una extraña sonrisa que se asemejaba más a una mueca sólo pudo pensar lo cabreada que debía estar su compañera para hablarle de ese tono, no la culpaba pero curiosamente le divertía, no muchas personas le hablaban tan naturalmente y eso sólo provocaba que su gusto por ella aumentara.

"Te agradezco por preocuparte por mi" Respondió procurando un acento suave.

La castaña pareció desconcertada "No tienes por que agradecerlo, es natural que lo haga, después de todo creo que al menos todavía seguimos siendo amigas"

Si bien todo ésto le parecía casi irreal todavía le sabia extraño que pudiera afirmar algo así, pues pareciera que se hubiera olvidado las circunstancias que las habían juntado. "¿Qué rara eres?"

"¿Rara?" Soltó una pequeña risilla irónica "Me lo dice la persona que al parecer encuentra extraña cualquier forma de cariño desinteresado y piensa en el bienestar de personas que ni conoce anteponiendo a sus propios deseos y sentimientos" tomó una pausa y se dio cuenta que había hablado de más "Lo siento" Se disculpó rápidamente.

"Yo…uhm…" La garganta le pareció un desierto ¿Cómo contradecirla si todo lo dicho no había sido nada más que lo cierto? Siguiendo tomadas de las mano Fate posó su mirar en los de ella, aquellos ojos estaban llenos de tanta angustia que Nanoha podía sentirla como suya propia, ella sabia que en cualquier momento diría algo, percibió como le apretaba la mano y se inclinaba hacia ella abriendo la boca para dejar salir las palabras, no obstante unos gritos y murmullos atrás de ellas desviaron su atención.

Un hombre de cubierto por una capucha corría rápidamente atropellándose con cualquiera que le bloqueara el camino, miraba hacia atrás procurando que nadie le siguiese, no había que ser un genio para saber lo que estaba sucediendo. Nanoha se colocó al frente y tomando un bastón de madera de un anciano que se encontraba a su costado, con una increíble rapidez pudo ser capaz de colocar tremendo golpe en el hombro del sujeto haciendo que soltara lo que había robado y derribándolo al piso como consecuencia.

Fate quedó con la boca abierta, no sabia que pudiera defenderse de tal manera y es que hasta hubiera jurado que le había rotó el hombro al hombre por el fuerte sonido del choque. Nanoha pareció volver a la realidad y como sintiera vergüenza por lo que acababa de mostrar río torpemente "Clase de kendo desde los 9 años Nyahaha" Dijo.

"Ha-Ha-Ha….ya veo" Articulo nerviosa, pensando en que si lo hubiera querido hace tiempo le hubiera roto algún hueso.

La avenida se lleno de "Wow" "Ah" entre otras exclamaciones de sorpresa y en muy poco tiempo un tumulto de personas se agrupaba para observar a la pequeña heroína que había derribado al ladrón. Amabas japonesas se encontraron intimidadas por tanta atención y las preguntas no se hicieron esperar, Nanoha difícilmente podía seguirle lo que decían hasta que desde atrás una mujer de lentes se abría paso, al mismo tiempo una patrulla se estacionaba junto a la cera.

Nanoha habrá estado sentada cerca de una hora en la estación de policías, las cosas habían pasado muy rápido, habían llamado a aquella señora y a Fate, quien podría darles explicaciones mejor que ella a los oficiales, al cabo de unos segundos más ambas llegaron hablando con la cartera en la mano de su dueña.

"Quiero agradecer la ayuda" hizo una pequeña reverencia de agradecimiento y Nanoha parpadeo un poco confundida al notar que aquella mujer era japonesa. "Mi nombre es Leti, tu amiga…" Estiró la palma de la mano enfocándose en Fate "Me contó que han sufrido un imprevisto que les ha llevado a perder su viaje, el clima en esta temporada ha sido terrible, como agradecimiento déjenme hospedarlas en mi pensión hasta que todo mejore"

"¡¿En serio?!" no podía creer la buena suerte, seguramente se debía a alguna gracia divina por hacer buenas acciones, sin duda alguna patear traseros de la lacra social daba buenos frutos. "Lo agradeceríamos mucho, la verdad me estaba congelando"

La rubia hizo un gesto como si le hubieran tirado un puñal por la espalda, si, sabia que haber salido del aeropuerto a las frías calles no había sido una de sus mejores ideas y ni siquiera supo porque lo hizo, sólo sabia que apetecía un poco de aire y todo lo demas pues fue impulsivo. "Parece una buena persona ¿verdad?" Le susurró la ojiazul en el camino.

Sus parpados se entrecerraron observando sospechosamente a la mujer de cabellera morada que caminaba despreocupada frente a ellas "En verdad no lo sé…" Respondió escéptica. Nanoha rodó nuevamente los ojos como si ya pronosticara a que conllevaría dicha conversación. "Creo que…la he visto en algún lado"

Fate sintió como le daban palmaditas en el hombro en forma de consuelo "Deja de estar estropeando el momento, ¿acaso prefieres quedarte en la calle?" y por primera vez en muchos días Nanoha le sonrío de oreja a oreja "Sólo déjate llevar, tómalo como vacaciones" Contagiada por el buen humor hizo que ella también se le escapara una sonrisa.

"Vacaciones ¿huh?"

"Ah, has sonreído" Comentó señalándole divertida. "Me gustas más cuando sonríes"

"Ya…"

"No pareces pero eres bastante tímida, mira que sonrojarte así por un cumplido…" Dijo riendo por lo bajo causando mayor bochorno en el rostro de la otra.

"¡No es que sea tímida!" Murmuró en su defensa mientras escuchaba la melodiosa risa burlesca "Sólo me pasa ésto cuando abres la boca"

Ahora fue la más baja quien quedó con la boca cerrada y con un notable sonrojo. De ahí en adelante las dos chicas caminaron en silencio con los ojos enfocados en distintas direcciones. Leti de vez en cuando volteaba para asegurarse que la estuvieran siguiendo pues al mantenerse totalmente calladas daba la impresión de que estuviera marchando ella sola, se le formo una sonrisa en el rostro al notar la pequeña escena detrás de ella y nuevamente giró para dejarle espacio a la juventud.

"A mi…también me gustas más cuando sonríes…" Susurró aun evitando el contacto visual.

"¿huh?"

"No, no es nada" Meneó la cabeza y suspiró hondo. Nanoha inclinó la cabeza mirándola confundida, sus ojos pasaban de su rostro a su mano que se encontraba cerca de la suya propia, algo dubitativa trago saliva y la tomó, Fate abrió los ojos por la sorpresa, no obstante siguió con la vista al frente.

Esa chica siempre hacia que los colores se le subiera a las mejillas.

'Dime… ¿te gusta el dolor?'

Pequeños copos de nieve empezaron a caer y conforme iba oscureciendo la temperatura gradualmente iba descendiendo, Fate podía notar como salía vapor por su boca y un pequeño escalofrío sacudió su cuerpo mas extrañamente no se sintió incomoda pues todo el calor que necesitaba por ahora estaba en la palma de su mano.

'Si, porque es la clara prueba de que estoy viva'

Si, solo necesitaba eso.


Continuara...

N/A:

Ehm, hace bastante tiempo que no actualizo, pido disculpas pero estalló mi cpu y no he podido escribir en dos meses, cuando empecé éste capitulo tenia planeado subirlo para navidad o año nuevo pero por motivos que no pude controlar hasta ahora lo hago, supuestamente se habrán dado cuenta que andan en temporada navideña así que en el próximo capitulo habrá una navidad tardía y quizás más adelante un San Valentín.

Espero que la historia ya esté tomando más consistencia, hay algunas cosas que ya se van aclarando y otras que saldrán al descubierto a medida que fluya la historia o al menos si es que no se me da por escribir barbaridad y media para arruinarla.

Quiero agradecer los comentarios que me han llegado aunque me da la impresión que al menos en este capitulo fue más pidiendo que me diera prisa en publicar el sig. Capitulo ¬¬ , igual se agradece todo jajajaja. Si, si fuera ustedes me darían de latigazos.

Ok, ya saben, si pasa algo con mi ortografía me disculpan la vida XDDD. Hago lo que puedo por corregir eso. Sólo…háganse de la vista gorda. Gracias.