Estaba completamente nublado y sus ojos se concentraron en un punto fijo en el cielo, aunque en verdad no estuviera observando nada en particular, entonces apoyó la barbilla en sus piernas recogidas, que había estado abrazando por cerca de unos 45 minutos y dio un sonoro suspiro.

Era la primera vez en mucho tiempo que había despertado a la hora que quisiera, advirtió que era poco más de las 9:00 AM, volvió a girar su cuello para mantenerse en la misma posición y con expresión aburrida pensó una y otra vez que podría hacer en su día de "descanso", claro, seguro se le habría ocurrido algo fácilmente si es que estuviera quizá en una playa soleada en un Resort de lujo o en un centro de invierno en algún fantástico lugar, bueno, había nieve, si, pero no podía imaginarse alguna actividad divertida o provechosa en un sitio como aquél.

No tan lejos de la ventana se concentro en el pequeño copo de nieve que, como si estuviera danzando lentamente, se unía a sus iguales en el frío piso de la pensión. Su paz fue interrumpida casi abruptamente al escuchar risotadas muy cerca de su habitación, Fate frunció el seño y apretó su barbilla con más fuerza a sus rodillas como intentando volver a su no tan entretenido mundo.

Al cabo de unos segundos escuchó nuevamente las divertidas carcajadas de los jóvenes hospedados en el lugar, mas una en particular captó su atención, esta vez apretó la mandíbula y de un brinco se reincorporó yendo a paso firme a la puerta. No soportaba tanto ruido pero más aun, lo que en verdad la irritaba era…

"¡¿Podrías calla…? "

Todos se guardaron silencio por la repentina aparición de la rubia y ésta igualmente quedó munda cuando al abrir la puerta lo primero que vio no fue nada menos que la cara de Nanoha casi a unos centímetros de ella.

"¡Ejem!" Aclaró la garganta haciendo que Fate parpadeara y reaccionara. "¡Buenos días Fate-Chan, te traigo el desayuno!" Avisó con adorable sonrisa que causó más de un escalofrío en la aludida, además de un notable color carmín en su rostro por la falta de cortesía de hace unos instantes.

"Gracias…" Tomó con la cabeza gacha la charola que al parecer con mucha paciencia había adornado y al notar que ambas eran punto de atención de los demás jóvenes sólo se volteó y volvió a cerrar la puerta, lo más cautelosamente que pudo.

¡Por que me perteneces!

Capitulo XIII

"Pensión Lowran"

Tan sólo había pasado algunos días desde que habían llegado y como si fuera algo de lo más natural Nanoha pasó de ser la desconocida del entorno a una de las más sonrientes chicas que había pisado tal anticuado edificio, según las palabras de Griffith Lowran, casualmente hijo de la propietaria, a la cual seguía sin recordar de donde la había visto.

Y los demás…los otros reían a su alrededor como si de un imán con un perfecto sentido del humor se tratase. No obstante, hasta ahora lo único extraño que Nanoha tenia era el incomprensible interés de preocuparse de más por la única chica que se encontraba encerrada en su habitación y que lo ultimo que hubiera pensado era al menos intentar preguntarle el nombre a la gente "corriente"

"chusma" Compartió consigo misma al tomar asiento en su no tan grande y no tan confortable cama pero que por cierto era mucho mejor que estar con el trasero entumecido por el frío en cualquier banca de afuera. Fate mentalmente dio las gracias a su fortuna "Dios todavía debe sentir simpatía por alguien como yo" Empezó a probar lo que le habían traído y se detuvo al tocar la humeante tasa de leche, la inspeccionó y una suave sonrisa se le formó al sostenerla y poniéndosela al costado de su mejilla "Que agradable" Pensó en voz alta pensando en Nanoha.

-.-.-.-.-.-.-

"¡Que persona de lo más desagradable!"

Scharch Nouera terminaba una barra de cereal que había conseguido en la alacena de la cocina "Bueno, no la conocemos. Pero debe de ser una buena chica" Defendió a la rubia meditándolo sin mucho esfuerzo.

Griffith alzó la ceja incrédulo y tomó asiento, poniendo su malhumorado rostro sobre la palma de la mano "¿En que te basas para decir eso? Hubiera jurado que si no fuera por que le traíamos el desayuno nos habría botado a patadas" Dedujo aun con el seño fruncido.

"Primero, nosotros no fuimos a llevarle el desayuno, fue Nanoha, segundo, si a ella le importa tanto como estar pendiente de su alimentación debe ser porque es una buena persona y la aprecia" Concluyó la pelimorada sonriendo como si fuera de lo más lógico.

"De cualquier forma…" Los dos jóvenes voltearon con sorpresa para observar a una tercera persona que se encontraba en el mismo sitio, Mariel Atenza, una joven un poco más baja que Scharch que hasta el momento se había mantenido al margen de la charla por mantener las narices en algo más interesante como su laptop, simplemente una nerd o eso era la imagen que proyectaba. "No sabemos nada de las dos, no deberían sacar conclusiones tan rápidamente, aunque…" elevó la mirada por encima de la pantalla "Me pregunto ¿Cómo pueden quedarse en la pensión sin poner un solo centavo?"

Ambos pelimorados se miraron extrañados "Debe ser cosa de mi madre, no tengo idea que tipo de trato habrán tenido, lo único que sé es que se quedaran por algunos días" Comunicó elevando sus hombros para restarle importancia.

"O meses" Contradijo.

"Oh-ho eso debe ponerte feliz" Comentó una cuarta recién llegada.

"¡Oh dios santo, Amy!"

"¿A que viene esa expresión de desagrado en tu rostro?" Se quejó la chica.

"¿Has estado tomando nuevamente?" Acusó el muchacho tapándose la nariz cuando una joven muy alegre lo abrazo por detrás.

"Me acabo de levantar no me grites que siento que me va a explotar la cabeza" Lloriqueo sosteniéndosela como si se le fuera a caer en cualquier instante.

"¡No me des motivos para gritarte!" Trató de huir.

"No es mi culpa que seas tan gruñón, si sigues así nadie te va a querer"

"¡No me importa, toma una ducha, ponte desodorante y de paso limpia tu habitación que apesta como si tuvieras una colección de animales muertos ahí dentro!"

Amy volteó el rostro y se cruzo de brazos claramente ofendida "Que delicado, pareces afeminado"

"¡No soy marica!" La encaró furioso. "¡No te atrevas a compararme esa tira de anormales!"

"Ya basta, basta" Intervino Scharch poniéndose entre ambos aunque más se preocupaba por Lowrar quien ante las provocaciones de una resaqueada Amy parecía un perro rabioso. "Tú" Apuntándola con el dedo "anda a asearte, pronto almorzaremos y tú" volteó al otro "¿Acaso no ibas a mostrarle a Nanoha los alrededores?"

El chico de anteojos echó un bufido tedioso y dándose media vuelta se marcho, todas suspiraron, incluso Mariel quien a pesar de siempre tratar de pasar como un fantasma en esa casa no pudo resistir poner atención en el encuentro. "eh…. ¿Con quien va a salir ese imbécil?" Pregunto inocentonamente Amy.

"No lo llames así, trata de comportarte ya me estoy hastiando de ser su réferi cada mañana"

"Se llama Nanoha, es una de las dos chicas nuevas ¿Acaso no la has visto?" Interrogó la nerd volviendo se centrar su atención a su ordenador. La aludida se rasco la nuca e intento recordar pero por más esfuerzo que ponía no recordaba a nadie.

"No recuerdas a nadie porque te la pasas en fiestas por la noche y duermes casi todo el día" resolvió la más alta con una divertida sonrisa ante la simplona actitud de su compañera.

"Hahaha si, debo hacer algunos reajustes, así que…esa chica, Nanoha ¿sale mucho con él?"

"Pongámoslo así, de los días que esta en esta casa han salido unas…. ¿cinco veces?"

"seis, recuerda que ayer salieron en la mañana y en la tarde" Corrigió la peliverde de anteojos.

"A pesar de que siempre tienen metida la cara en algún libro o en tu computadora parece que andas muy al pendiente de los demás ¿verdad?"

"Wow, así que lo tienen flechado, hahaha, supongo que me alegro por él"

"No es la primera vez que se interesa por una chica que a penas conoce" Opinó Scharch metiéndose a la boca la ultima parte de la barra y recogiendo los trastes que habían dejado tras el desayuno, Amy trató de ayudarle en lo que pudo, a pesar de casi no estar presente cuando lo estaba procuraba ser de utilidad aunque se estuviera cayendo de sueño o de dolores de cabeza.

"¿Y la otra?" Preguntó curiosa al cabo de unos instantes.

"¿Otra?" Repitió la pregunta hasta que supo a que se refería "¿Fate-San?" La de pelo corto se mostró más interesada aun en saber que se había perdido en todos estos días "Siempre se la pasa en su cuarto, la verdad es que pareciera que no quiere hablar con nadie más que con Nanoha"

"Oh bien yo-…" Las tres voltearon al advertir la presencia de la susodicha en la habitación, cosa rara al menos para Scharch quien quedó algo perpleja, Fate sólo siguió hasta el lavabo donde puso las cosas que Nanoha le había traído hace unas horas, lavó la vajilla como si nada y salió sin que una sóla palabra saliera de sus labios.

Ya estando en el pasillo dio un suspiró sonoro, su postura se encorvó un poco hacia delante dándole una apariencia cansada. Miró hacia ambos lados inspeccionando el lugar y se dio cuenta que en verdad ni se había tomado la molestia de conocer el sitio donde se estaba hospedando. "¡Fate!" La llamaron por detrás, la rubia dio una pequeña vista sobre su hombro y observó como la chica desgreñada caminaba rápidamente para darle el encuentro.

Gruño un segundo he hizo como si nunca la hubiera escuchando caminando más de prisa. Los ojos rojizos se abrieron cuando su llamado se hacia más insistente y más cercano a lo que acelero un poco más el paso, Amy también lo hizo aunque sin dejar aquella bobalicona sonrisa en su rostro, lo cual ponía a la rubia más nerviosa ¿Acaso no entendía la indirecta?

Y antes que pudiera notarlo se vio prácticamente corriendo por los corredores, ni siquiera sabia porque lo hacia pero su sexto sentido le indicaba que debía alejarse de aquella persona sumamente sospechosa, con aspecto deplorable, a la cual nunca había visto y que al parecer poseía algún tipo de complejo de acosador. Además ¿Quién diablos le había dado permiso para llamarle por su nombre?

"¡¿Por qué corres?" Gritó detrás de ella.

"¡¿Por qué me persigues?" La interrogó parando de golpe y mirándole amenazadoramente. "¡¿Acaso no entiendes la indirecta? No-Te-Me-Acerques" La más baja sonrío como si todo aquello le pareciera de lo más gracioso lo cual le llamó la atención.

"Pero si tu eres la que se ha acercado más a mi" Dio a notar y no era mentira, Fate había acercado tanto su cara que poco y sus narices se rozaban aunque claro, las razones no eran pésimamente amistosas. Ella se hecho para atrás y se dispuso a voltearse cuando la tomaron del brazo, volteó echando una mirada de reproche. "Si no tienes nada que hacer te invito a tomar un té en mi cuarto"

La rubia alzó la ceja sorprendida y por unos instantes pensó en la oferta, a nadie le gusta estar sola todo el tiempo pero ella nunca había sido de entablar relaciones tan amistosas con personas que no llamaran la atención y para ella en este mismo instante veía en la otra fémina nada más que un bufón, le resultaba casi nulo que pudiera encontrar agradable a alguien como esa persona a lo cual hizo soltar su brazo "No gracias"

Amy se vio bastante decepcionada por el rechazo, Fate casi se sintió culpable cuando notó aquella mirada suya, era como si… como si hubiera pateado un perrito u algo así era el sentimiento. "¡Oh, Fate-San!" Escucho llamar Leti y la mencionada se sintió aliviada y agradecida por la intervención. "Ya llegó tu equipaje" Comunicó jalando unas maletas al recibidor, ella se acerco casi de tres saltos y verifico que todo estuviera en orden

"¡Genial!" por tercera vez en el día dio un suspiró pero esta vez de alivio. Haber sobrevivido a base de vestimentas prestadas no la había hecho sentir muy cómoda.

"Tienes suerte que no hicieran tantos líos para traer tu equipaje aunque la de Nanoha no contó con mucha suerte"

"No hay problema, de cualquier forma parte de su ropa también esta en mi maleta supongo que con esto bastara por un tiempo" Dijo más animada.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

"¡Uf!" Nanoha prácticamente se dejo caer en el recibidor, se quitó el abrigo y se sacudió algo de nieve que tenia en la cabeza, temblando por el cambio de temperatura, se abrazo así misma aun con una leve sonrisa en el rostro. "Gracias por lo de hoy Griffith-Kun"

El chico le devolvió el gesto y procedió a cerrar las puertas "No hay de que, es agradable estar acompañado de vez en cuando y me gusta caminar" Ambos terminaron de sacudirse y caminaron por los pasillos comentando animadamente acerca de la salida. "¿Sabes, Nanoha?"

"¿Uhm?" La ojiazul lo observó esperando que dijera algo y su curiosidad creció aun más al notar que fuera lo que fuera parecía costarle mucho al chico decirlo. "¿Pasa algo malo?" Se preocupó.

"¡no!" Apresuro a decir y respiró hondo "Algunos chicos de la pensión se irán para pasar las festividades en sus hogares, incluso yo, pero regresare para pasar año nuevo aquí, los que no tienen planeado viajar estábamos pensando hacer una fiesta, estarán algunos amigos de la universidad y pensé que si no tienes nada mejor que hacer…te gustaría ir"

La chica abrió los ojos por la sorpresa y luego echó una típica risa, Griffith la miró algo incomodo pensando que le habría parecido ridícula su invitación. "Lo siento, lo siento" se disculpó "Estaba pensando que…al principio me dije que seria horrible permanecer en un lugar donde no conocía a nadie pero te has molestado en hacer cada día divertido, gracias, claro que iré"

"Eso es genial" Dijo tratando de no explotar de felicidad frente a ella. "Entonces es una cita" Dicho esto se marcho hacia su habitación con la sonrisa más grande que había tenido en días.

"¿Cita?" Nanoha se pregunto si lo había dicho en serio o tan sólo fue una broma, levantó los hombros en símbolo de no tener importancia y emprendió camino a su habitación "¡Ashu!" Se tapó con la muñeca y luego se abrazó a si misma para brindarle un poco de calor, era extraño, se suponía que esta pensión tenia calefacción, entonces ¿Por qué sentía tanto frío?.

Se restregó la cara, no obstante se detuvo frente a la habitación de Fate, sus ojos vieron que la luz todavía seguía encendida y pensó si seria bueno entrar. Pensando unos instantes al final resolvió con tocar la puerta, nadie contestaba así que levanto el puño con la intención de hacerlo nuevamente. "Entra" Se escuchó al fin. Nanoha abrió la puerta y metió solamente su cabeza para ver si estaba ocupada en algo, Fate también la observó y le hizo una seña con la mano para que se acercara.

"Ehhh ¿Es Nanoha?" La mencionada se acercó al escuchar la familiar voz y se dio cuenta que Fate estaba utilizando una laptop para hacer una video-llamada con nada menos que Alicia. "Hace tiempo que no te veo ¡Te extraño!" Hizo una mueca de profundo dolor.

"Sólo han sido unos días" Mencionó ella sonriéndole y poniéndose en el hombro de Fate para poder mirar mejor la pantalla.

"Te he llamado para que no te preocupes, estamos bien, en algunos días regresaremos" comunicó "También, quiero que mandes una carta disculpándome por no haber ido a representar a la compañía, diles que paso algo de improvisto"

"Les diré que mi hermana fue arrestada en el aeropuerto por trafico ilegal de drogas, ya puedo imaginar los encabezados" sus ojos brillaron de emoción imaginando que estaba sosteniendo un periódico "Hermosa rubia millonaria es atrapada después que se descubriera que llevaba droga en su ropa interior"

Nanoha estalló en carcajadas mientras que la mirada de la hermana menor se oscurecía "Párala con eso" Advirtió.

"Pero hermanita, no tienes que volver tan rápido, tomate tu tiempo, después de todo tienes que descansar" Por alguna razón aquel tonito empalagoso que estaba usando no le daba buena espina a Fate, ella observó a su hermana escéptica.

"Algo tramas" Acusó.

"¿yo tramo algo?" Sonrío nerviosa. "Es tu imaginación"

"Mmmm"

"No me mires así ¿Cómo puedes desconfiar de tu hermana, tu gemela, tu otra mitad?"

"Desconfío de ti por que te conozco"

El rostro de Alicia cambio a uno preocupado/perturbado "No seas así…"

La puerta detrás de la rubia mayor se abrió y entró un joven con tan sólo unos pantalones puestos y una toalla colgando del hombro, en ese instante Fate se pregunto ¿Dónde realmente estaba su hermana? Analizándolo el entorno no le parecía muy familiar. Las piernas del hombre se acercaron a la pantalla y empujando el rostro de la fémina se colocó frente a la cámara.

"¿Chrno?" Preguntó sorprendida Fate. ¿Qué hacia su hermana en su habitación?

"¡Hey Fate! ¿Cómo andas? Me contaron que te habías perdido, veo que tú y Nanoha se encuentran bien" Expuso clavando su mirada en la castaña quien le saludo con la mano. "¿Ya te contó Alicia lo que le hizo a tu auto?" Preguntó excitado, la mano de Alicia choco casi violentamente contra la mejilla del peliazul alejándolo de la cámara.

"¡Ella aun no lo sabe, idiota!" Le gritó.

La cara de Fate palideció de golpe y su mirada se volvió sombría "¿Qué-Le-Paso-a-mi-auto?" Demandó saber. Su hermana tembló por el tono pausado pero peligroso que usaba.

"Veras…" Trató de sonreír sin embargo el tic de pasarse el dedo índice por la mejilla delataba su nerviosismo "Pasó un accidente y tu auto quedo un poquito rayado, deberías estar feliz que no me haya pasado nada, prometo que cuando vuelvas estará como nuevo" Aseguró.

Nuevamente el chico aparto el rostro de Alicia con la mano "¿Un poquito rayado?" Exclamo casi riéndose de la chica y sacó de su bolsillo su celular "Mira como quedo tu auto" Le mostró una foto del vehiculo hecho prácticamente añicos. "Jajaja mejor cómprate uno nuevo"

Los ojos borgoña de Fate se abrieron como platos y se acercó a la pantalla para observar la imagen de su preciado auto "Mi….bara…diche…." Las apalabras salieron con tal dolor que hasta Nanoha, quien en verdad no le importaba lo que había ocurrido, sintió pena por la perdida de ella, así que le puso la mano en el hombro tratando de confortarla y la obligó gentilmente a sentarse nuevamente, aunque los ojos de ella todavía seguían mirando absortos la pantalla.

Esta vez no fue la palma de la chica sino su puño lo que hizo apartar la cara del chico de la cámara "Fa-Fate, ¡te lo prometo, lo dejare como nuevo!" Juntó sus manos en forma de plegaria y se disculpó repetidas veces, no obstante la menor seguía con la mirada perdida en un punto de la pantalla "Bu-bueno seguro querrás descansar por ahora, me...me hubiera gustado que estés aquí para navidad pero ya sabes como es el destino ja-ja-ja cuídate"

La video-llamada se interrumpió y Nanoha sostuvo a la chica para depositarla en su cama, un poco preocupada la contemplo dándose cuenta que aun parecía en estado de shock. "¿Fate-Chan?" No obtuvo respuesta "Es casi navidad ¿puedo hacer una video-llamada a mi familia? Me gustaría saludarlos" Pregunto temerosa por la segura negativa.

"Mi…baradiche…. ¿cómo….pudo?" Manifestó con una expresión de horror sin prestarle atención a lo que la otra le decía.

Nanoha alzó la ceja un tanto exasperada "Tomare eso como un si"

Quien le respondió con una notoria alegría fue su hermano mayor, kyoya, que al parecer se encontraba haciendo algún tipo de trabajo en su ordenador, las preguntas no se hicieron esperar y Nanoha aparentando tranquilidad trató de alterar la verdad lo mejor que pudo para no meter en problemas a la muchacha en estado catatónico que yacía tirada en su propia cama y que de seguro estaría maquinando alguna venganza contra su hermana.

"En serio, estoy bien, ando en nueva York ahora mismo"

"¡¿Nueva York? ¿Y que diablos haces ahí cuando se supone que deberías estar con tu familia en navidad?" Reprochó cruzándose de brazos y dedicándole una mirada severa.

Nanoha rió histéricamente a la misma vez que pensaba rápidamente en una buena y razonable justificación "Han pasado…cosas" No, no se le ocurrió nada. Kyoya arrugó la expresión al no verse satisfecho con tal vaga respuesta, la menor tragó saliva pesadamente.

"¿Sabes que nuestros padres están sumamente preocupados por ti, verdad? ¿Crees que por llamar ocasionalmente las cosas están bien?"

"Lo sé, lo sé" Volteó los ojos de un lado a otro en forma aburrida por tanto reproche "Me gustaría darte una mejor respuesta pero en verdad no se me ocurre nada, lo único que te puedo decir es que…"

"Estas bien, lo sé, dime la verdad hermanita" Nanoha asintió concediéndole la pregunta.

"Te has fugado con alguien ¿no es verdad?" Ella involuntariamente se contrajo y sus mejillas ardieron a pesar de estar probablemente bajo cero, no era como si la acusación hubiera sido verdad pero ciertamente estaba en otro sitio con alguien que amaba, así que en parte era cierto y dicha mirada abochornada fue suficiente respuesta para él. "Oye...sabia que las cosas con Yuuno no iban bien pero que hagas esto…"

"¡Las cosas no fueron a propósito y no lo planeé así, hablemos de otra cosa!" Apresuró a cambiar el tema volteando a ver a Fate para asegurarse que no hubiera escuchado nada, por suerte ella aun se encontraba con la mirada perdida en algún punto de la pared.

"¿Esta ahí?" Pregunto tratando de moverse un poco para observar detrás de su hermana.

"¿Esta quién?" Cuestionó confusa.

"El tipo con quien te has ido, esta por ahí y no quieres que te escuche ¿no es así? Déjame hablar con él" Demandó el hermano mayor y al notar que ella trataba de ocultar algo detrás la miró con reproche. "Quiero saber con quien esta mi hermana, cuando lo tenga en mis manos…"

"¡Hermano!" Le llamó la atención "Ya basta con el tema, a demás ¿Quién dijo que era un él? De una buena vez pásame con mamá que no sé cuanto tiempo más pueda estar en línea, no es mi laptop"

El muchacho parpadeó rápidamente unos segundos totalmente confundido pero antes de que pudiera abordar nuevamente a su hermana con otras preguntas dos pares de manos lo lanzaron para atrás y lo despojaron de su lugar. "¡Nanoha!" Gritaron de sorpresa al mismo tiempo su madre y Miyuki, su hermana mayor.

La castaña sonrió torpemente y mentalmente se preparo para la lluvia de preguntas que seguramente tendrían para ella, suspiró y con la mejor de las sonrisas le deseó una feliz navidad a su familia.

Después de la conversación Nanoha se estiró en la silla y levanto los brazos perezosamente, sin darse cuenta había pasado casi hora y media frente a la pantalla "Gracias por dejarme hablar con ellos minutos extras" Le dijo a Fate quien sabía que desde hace ya buen rato la estaba observando.

La rubia volvió a clavar sus ojos en el techo y jugó con sus manos inconcientemente "Sé que debes extrañarlos mucho, lamento que tengas que estar aquí conmigo en vez de tu familia" Tan sólo fue un comentario, las facciones de ella no cambiaron nada cuando las dijo sin embargo, cierta pesadumbre se escondía en sus palabras. "Aseguro que no tardaras mucho tiempo en reunir el dinero que te falta, después de todo haces un excelente trabajo y estafas a las personas ingenuas como nadie" Nanoha sonrío amenamente por la ocurrente forma de subirle los ánimos.

"Hubiera ganado más si no me hubieras exigido la mitad de las apuestas ganadas en tus torneos en tenis" Aclaró juguetona mientras se acomodaba a su costado. "A demás, no es tan malo pasar navidad contigo, después de todo llevo 19 años pasándola con mi familia, habrá muchos más por delante" Agregó guiñándole un ojo.

Fate sonrió feliz al escuchar eso "Si no te hubiera cobrado un porcentaje de las ganancias ya te hubiera ido hace meses"

Los labios de Nanoha se curvaron aun más pero esta vez con un toque de picardía "acepta que me quieres y que te sentirías sola si me hubiera marchado" La rubia giró los ojos hacia el otro lado como si no hubiera entendido o escuchado lo que decía.

"Hey, venga, acéptalo" Insistió tratando de encontrar su mirada.

"¿Aceptar qué?" Nanoha se preguntó que tan testaruda y orgullosa podía llegar a ser. Levantó la ceja y sonrío de costado. Cuando Fate se dio cuenta que unas manos extrañas se habían colado por debajo de su ropa y le empezaban a hacer cosquillas, trató de apartarse de su atacante más se vio inmovilizada al sentir como Nanoha prácticamente se sentaba en su estomago.

"Ahahaha Tu-tu-tus manos estén ahahaha frías" Se quejó la victima en su ataque de risa.

"¡Di que me quiefesh…!" Las manos de Fate se las arreglaron para alcanzar la cara de Nanoha y estirarla en un desesperado intento que la desistiera. "¡Efoh fuelesh Fhate!" (Eso duele Fate)

"¡No! ahahaha ¡Suel ahaha TAME!" Pataleó y estiró sus mejillas mas no pudo escapar, si Fate era terca Nanoha sin duda era la persona más obcecada del planeta. "Hahaha ahí haha NO" Prácticamente le brotaban lagrimas de los ojos y el estomago le empezó a doler fuertemente cuando sin querer la castaña comenzó a pasarle los dedos cerca de las caderas, un punto bastante sensible que acababa de descubrir.

"Nofh feafhg ferghca, fi quef neg quierefhs" (¡No seas terca, di que me quieres!)

"NO"

"¡Fhilo!" (Dilo)

"Hahaha ¡n-no!"

"Fe foi a hafres cofpsquifas hafta quehf fe duelfa" (Te voy a hacer cosquillas hasta que te duela)

"¡Vale, vale! ¡Yo ahahahaha yo ahahaha!" Nanoha decidió atacar otro punto que no fuera tan sensible para dejarle terminar la dichosa frase "Yo…yo" Respiró hondo "Te ahaha quiero, ahora, hahaha quítate"

La castaña por fin se inclino para atrás y dejó a Fate terminar de retorcerse mientras tomaba una gran bocanada de aire y permitía que su agitado corazón se calmara un poco, se pasó las palmas por las mejillas con dolorosa expresión, si que se las había estirado. Pero al menos estaba algo feliz.

Jadeando "¿Ya…estas feliz?" Pregunto la rubia aun sintiendo un doloroso calambre en la boca del estomago.

Nanoha lo pensó unos instantes y con dudosa sonrisa negó lentamente para la sorpresa de Fate "¿Tu crees que voy a estar feliz sólo con que me quieras?" ladeo lentamente de un lado a otro e inclinándose le robó el poco aliento que tenia Fate, el beso no fue apasionado ni tampoco desesperado, por el contrario a los anteriores fue lento y dulce, los ojos rojos se quedaron ensimismados en los de ella sin poder reaccionar.

Levantándose suspiró casi escandalosamente "Yo quiero que me digas 'Oh Nanoha-Sama te amo'".

"Ni creas…" Nanoha la escucho decir antes de que cruzara la puerta para irse a su habitación "Que te voy a decir Sama" Advirtió, ella alzó los hombros con una divertida sonrisa, después de todo eso era lo ultimo que le importaba aunque hubiera sido gracioso escucharla nombrarla de esa forma "Y Nanoha….no te creas tan importante para mi ¿Tu crees que cambiaria mi estilo de vida por estar contigo?" Pregunto con una extraña mueca como si no supiera era verdad o mentira, otra vez los ojos azules la miraron curiosa.

"¿Sabes? Me gusta que te pongas difícil" se echó a reír "Soy muy obstinada cuando quiero algo, ya no me importa nada, te deseo más que antes" Salió de la habitación sin dejar la carcajada, Fate alzó la ceja desconcertada y se le curvaron los labios.

Si, quería que la deseara más, más, más…

No se cansaba de que lo intentara.

Ella se lo pondría más difícil para saber a que punto llegaba su "capricho".

Y mientras durara su fantasía, ella lo disfrutaría.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

23 de diciembre

"Entonces…" La mayor quedó mirando a las únicas personas que se quedarían en la pensión durante la navidad "No permitan que extraños entren, cierren todo en la noche y por favor "esta vez rodó sus ojos a Amy "compórtense"

"No entiendo por que se preocupa tanto" Comentó Fate. "No es como si fuéramos a destruir su casa en su ausencia, a demás sólo serán unos cuantos días" Leti cerró los ojos y meneo su cabeza de un lado a otro por la inocencia de la muchacha, cosa que fue hasta ofensivo para Amy quien hizo un puchero y aireada rompió el contacto visual.

"Oh" Paró antes de salir por la puerta y mantuvo una postura pensativa "¿Nanoha?" Las dos chicas cruzaron miradas y alzaron los hombros en clara muestra de desconocimiento. La mujer de lentes no le dio más importancia y siguió camino al taxi que le aguardaba junto a su hijo.

"Debe estar durmiendo, en invierno siempre dan ganas de quedarse en cama" Trató la más baja de hacerle la platica.

"Uhm…" La ignoró.

"¡Hey! No te vayas si no hablo contigo me voy a sentir sola" Declaró la joven Limiette entre lloriqueos. "Vamos…" Insistió.

Fate carraspeó la garganta "No confío en ti, no quiero que te me acerques, no me caes bien" La rubia no entendía porque se esforzaba tanto en apegarse a ella, era molesto.

La pensión se encontraba más grande y tenebrosa cuando no había nadie cerca, eso le hacia recordar muchas veces su misma casa, cuando era pequeña nunca quiso salir de su habitación de noche, los pasadizos de tan enorme lugar se tornaban lúgubres y daba la sensación de que en cualquier momento alguien te asecharía por detrás, Fate sonrío de costado, con el tiempo tuvo que acostumbrarse a las llegadas tardías y a estar paseando sola, ahora que lo pensaba le resultaba gracioso todo ello.

Estar con aquella chica era ciertamente incomodo, hasta cuando estaban calladas viendo la televisión que yacía en la sala le daba la sensación de que en cualquier momento diría alguna ridiculez o trataría de hacerle la conversación de la cosa mas trivial, mas no salio nada de sus labios, Fate le pasó la mirada de reojo y cogió el control remoto que se encontraba entre ambas para pasar a otro canal.

"Estaba viendo" Se quejó.

"A mi me aburría" Declaró sin molestarse si quiera.

"Podrías haberme preguntado primero"

"Podría, pero no quería hablarte"

"Engreída" Contraatacó molesta por la actitud presuntuosa de ella. "¿Quién te nombro dueña del control remoto? Dámelo" Demandó la chica estirando la mano.

"No" Se negó como si no tuviera importancia lo que ella dijese.

"Tú eres aquí sólo una invitada no deberías ser tan arrogante, he tratado de ser amable contigo desde que nos conocimos y ni siquiera te e hecho algo para que me odiaras" Los ojos rubíes voltearon hacia ella con expresión un poco desorientada.

"Si tú ganas te doy el control" Retó estirando su puño hacia Amy quien la instintiva reacción fue tirarse hacia el otro extremo del sofá. "¡No me golpees!"

"¿No me digas que no sabes jugar piedra-papel o tijera?"

"¿eh? ¡Claro que sé! No soy tonta…"

"Pensaste que te iba a dar en la cara ¿cierto?"

Limiette se sonrojó "¡Vamos de una buena vez!"

El método era muy infantil pero era una buena forma de resolver esto, Amy chocó el puño contra el de Fate y prepararas las mostraron al mismo tiempo para saber el resultado.

"Tijera le gana al papel, así que yo gano" Declaró la rubia como si hubiera sido lo más fácil del mundo. La otra fémina hizo un enorme puchero pero se resigno a ver lo que a ella se le diera la gana. "tómalo…de todas maneras no suelo ver mucha televisión" tiró el aparato de mala gana.

"¿H-Hey, a donde vas?" Pregunto la de cabellera oscura.

"No tengo por que darte explicaciones de a donde vaya"

"¿Vas a ver que hace nanoha?" Lanzó una risilla divertida "Mándale saludos a tu novia de mi parte y dile que la cena es en una hora"

Fate la miró con depravación y abrió la boca para responderle algo, no obstante optó solo por retirarse sin darle el gusto de verla enfadada. "La invitación todavía sigue en pie, cuando quieras ven a mi cuarto" le recordó en voz alta mirando como se alejaba de ella.

Continuara…

N/A: Lalalala ya sé lo que me van a decir "joder contigo ¿Cómo es que te apareces después de tantos meses" para ser franca ya había tenido este capitulo hace tiempo pero no me acuerdo por que no lo había subido ja-ja-ja-ja tenia pensado en poner un poco más acerca de la situación pero como creo que si sigo así no me verán hasta navidad mejor lo dejo para la próxima, quiero agradecer a todos los que van siguiendo la historia a pesar de mis lentos avances, prometo poner más empeño en sacar los siguientes capítulos lo más rápido que me deje el trabajo, las ideas están, los diálogos, los escenarios, todo, pero en mi cabeza y dios es testigo de que cuando entro a la PC en lo primero que pienso es en jugar Mario RPG jajaja (¡lo jugué cuando tenia 12!) pero juro que me concentraré en esto, bueno, sin más que decir espero que este episodio les haya resultado interesante al menos, nos leemos espero que pronto.