Para ese entonces ya era invierno, faltaba poco para navidad, casi nada, no es como si me importase pues la fecha solo significaba para mi fiestas y reuniones de fin de año con socios y compañeros importantes de trabajo, no me disgustara pero tampoco era algo que esperaba con ansias.
Ya era 23 de diciembre, se suponía que en estos momentos me debería estar dedicando a armar una espectacular fiesta, mandar a traer los arreglos florales y procurar que nada faltase en casa para los invitados, sin embargo, este año es diferente, ¿Qué debería hacer? ¿Qué era lo que debería sentir? Si hubiera un manual, como la de etiqueta diciéndome que era lo que era propio y lo que no, todo seria mas sencillo.
Ya casi había pasado un año desde que ella había entrado en mi vida, para bien o para mal eso ya no importaba mucho, lo que me preocupaba era que camino debería elegir, negar mi interés y mis sentimientos y optar por lo seguro y practico que seguramente me protegerían del prejuicio y el daño tanto físico, verbal o emocional, no obstante seguro me sentenciaría a la desdicha.
Porque una cosa era jugar sin que nadie te viera y otra era admitir tu homosexualidad abiertamente, en especial para alguien como yo, eso seria muy imprudente, necesitaba mantener una imagen o al menos esa era mi excusa.
¡Por que me perteneces!
Capitulo XIV
"Navidad"
"¿Te encuentras bien?" Estiré mi cuello un poco más para observarla mejor, Nanoha solo trataba de sonreír pero su respiración se hacia cada vez más agitada. Obviamente no lo estaba.
Incomoda me removía intranquila en mi asiento ¿Qué podía hacer? No tenia dinero disponible para comprar medicina y mucho menos traer un doctor, estaba nevando y las calles por lo menos tenían unos 8cm de nieve. ¡Oh detestaba no saber que hacer!
"Tengo frío" Se quejó débilmente.
Me puse de pie nuevamente y acomodé el cobertor lo mejor posible para que no entrara frío por ninguna parte. "¿Quieres que te traiga algo de comer?" negó con la cabeza "¿Un té? Entraras en calor más rápido si ingieres algo caliente" Sugerí.
Me sonrió nuevamente, inclusive pensé que en un instante reiría. "Puede que estar enferma sea algo bueno"
La miré confundida "No seas tonta, eso nunca puede ser algo bueno" Le acomodé las almohadas y ella seguía manteniendo esa sonrisa en el rostro.
"Si me vas a llenar de atenciones entonces me debería agripar más a menudo"
Sabia el porque de esa mirada burlesca y es que siempre le había gustado hacerme ruborizar, traté de respirar hondo y no prestarle atención "Entonces... ¿quieres un té?"
Sus ojos azulados me miraron con pesar "Tengo tanto frío…" se quejó nuevamente "Quizás no sea suficiente", me preocupé nuevamente, no pensé que se encontraba tan mal. "Fate-chan…" Me nombró casi suplicante y yo, y yo…sentí realmente que haría cualquier cosa que ella me pidiera.
Ella se puso a un costado y levantó una de las esquinas del cobertor "Si me dieras calor corporal seria más efectivo"
"¡Estas delirando!" Bueno, casi cualquier cosa.
"No seas tímida, antes hemos dormido juntas"
"Yo SÉ que lo hemos hecho pero por alguna razón NO creo que quieras dormir" Luchaba con soltarme de ella y con el calor que subía hasta mis orejas.
"Nyahaha te ves realmente tierna cuando te sonrojas de esa manera" ¡No era tierna, cualquier adjetivo menos tierna! Y ¿Por qué no me puedo zafar de ella si estaba enferma? No sabía que tuviera tanta energía, quizás no estaba tan mal como pensaba. "Me gusta cuando tus orejas se vuelven así de coloradas, me dan ganas de…."
"¡Te digo que es-es-es…" La demanda se quedó ahogada en un punto de mi garganta cuando sentí la húmeda boca aprisionar mi lóbulo derecho nublándome el cerebro y haciendo olvidar lo que con tanto afán deseaba decir.
"¿Qué pasó, el gato se comió tu lengua?" Se alejó un poco de mi bromeándome como siempre lo hacia, refunfuñé cansada de su juego la besé para que se callara de una buena vez, no me gustaba que nadie se divirtiera a costa mía y Nanoha lo hacia siempre que tenia la oportunidad, presioné la lengua contra sus labios que se abrieron para darme la bienvenida, dándome así la libertad de explorar su boca como quisiera.
Al separarnos obligatoriamente tragamos un buen bocado de aire, cada vez que la besaba me sabia a eternidad y usualmente me olvidaba incluso que necesitaba el aire para seguir viviendo.
"Ya ves…que nadie…me ha comido la lengua" Sonreí juguetonamente y ahora era ella quien tenia un hermoso sonrojo en su rostro. "Hahaha – ¡ough!" Me quejé cuando Nanoha estrelló su almohada contra mi rostro aunque aun tapada con ella se podía notar mi risa.
"Mou, deja de reír" No podía evitarlo, era divertido verle aquel puchero infantil que siempre hacia cuando trataba de enfadarse, nunca había encontrado con una persona tan encantadora.
En momentos como estos como deseaba quedarme con ella para siempre…
"No pongas esa cara, me quedaré a dormir contigo" Giró a mirarme "Solo espero no contagiarme" No había mucho que decir, su sonrisa hacia sentir mi pecho calido a pesar del frío invernal que yacía afuera, era tanto como para derretirme.
Nos cubrimos con las mantas y aun con aquella sonrisa la abracé, así dormimos hasta el amanecer de noche buena.
No sé si había sido coincidencia, esa noche soñé con la chica que tenia los ojos tan azules y profundos como los de Nanoha, Hayate, siempre había pensado que Nanoha tenia un cierto parecido a ella, por eso mismo al principio trataba de alejarme, porque era doloroso estar a su costado haciéndomela recordar.
En estos momentos como la extrañaba, pensé que desde hacia ya tiempo había aceptado su muerte mas Nanoha me hizo darme cuenta nuevamente lo mucho que la echaba de menos, sacando así todos los sentimientos reprimidos que tenia dentro.
Temía parecer tan vulnerable a la vista de los demás que poco a poco opté por callarme y contener todo el sufrimiento para mi.
Detrás de una calma expresión sentía volverme loca por tanta pena y desdicha.
Detrás de una sonrisa lloraba y gemía de arrepentimiento e impotencia por no haber podido hacer más por ella.
Tan grande era la mentira, tan perfecta era la actuación que sin darme cuenta inclusive yo misma me lo empecé a creer, creí que estaba bien, que lo había superado, que ya no me hacia falta.
Que lamentable me vi cuando lloré en el hombro de Nanoha, que aliviada me sentí cuando se quedó ahí para mi y me reconfortó.
La amo, realmente estoy enamorada de ella.
"Nano-…" Abrí los ojos lentamente y observé tras los castaños cabellos que yacían pegados a mi pecho que era cerca del medio día, no podía creerlo, desde que me encontraba en este lugar sentía como me levantaba cada vez más tarde, ¿tan cansada estaba?
"¿Nanoha? Levant-…" mis palabras callaron al percatarme de la pesada respiración de ella, su cara estaba totalmente pálida y sin embargo su rostro ardía como el mismo infierno.
Me reincorpore como si un rayo hubiera caído al costado, mire hacia ambos lados mas de dos veces para verificar la posibilidad de medicina en esa habitación, aunque supiera que no encontraría nada, nerviosa acomode a Nanoha en la cama y me dispuse a dar varias vueltas en la misma habitación.
Piensa, Piensa, Piensa.
Me repetí, me demande.
No tenia dinero, no tenia transporte para buscar un medico y si aun lo tuviera no sabría donde encontrar alguno.
Empecé a entrar en pánico y sin darme cuenta hasta me estaba agarrando de los cabellos tratando de analizar la situación, alguna solución debería haber, algo se me estaba pasando por alto…alg- ….
Levante la mirada y como si la vida dependiera de ello corrí por los pasillos, busque en la cocina, en la sala, inclusive en el baño buscándola hasta que llegue a la puerta de su habitación, sin prestarle atención a las consideraciones y a los buenos modales invadí su alcoba. "¡AMY!" Le grité, solo miré como ella se retorcía haciendo caso omiso a mi invasión.
"¡Hey! ¡Despierta!" La despojé de su cobija y ella mi observó adormecida.
"¿Mami?"
"¿Mam-?...despierta, soy Fate" Traté de calmar mi voz.
"¿Qué quieres? es muy temprano" Volvió a acomodarse.
"No es temprano, ya es casi medio día, a demás necesito tu ayuda, Nanoha tiene fiebre y esta peor que ayer"
Ella me miró e hizo un gesto socarrón "¿Ahora vienes a pedirme ayuda?" Sentía apretar los puños y fruncir el entrecejo, no era momento para echármelo en cara. "Y a demás entras a mi habitación como si tuvieras todo el derecho de entrar"
"No es momento para esto, Nanoha est-…" Ella puso la mano frente a mi rostro.
"¿No es momento para que? Andas por ahí actuando como si tu tuvieras el derecho a todo sin siquiera pensar un poco en los demás y cuando necesitas de algo ni siquiera eres capaz de ser cortes y pedírmelo de buena manera"
Si bien mis puños ya los había mantenido apretados desde que ella abrió la boca ahora sentía como mis uñas se encarnaban en la palma de mi mano, no entendía, no estaba siendo egoísta, le estaba pidiendo ayudar a otra persona, inclusive ¿Por qué tendría que disculparme con alguien como ella?
"¡Ya te dije que no es para mi, es para Nanoha!" Espeté sintiendo ganas de ahorcarla.
"No me importa para quien diablos sea" Dijo totalmente seria, nos quedamos observando unos segundos, realmente fue una sorpresa verla tan firme en lo que me decía, hasta ahora pensaba que ella solo era un bufón diciendo sandeces.
"Ehm…" Ella miraba expectante, aparte de Nanoha nunca alguien me había reprochado mi comportamiento, sentía como si alguien me hubiera pateado el estomago, era una sensación de humillación y a la misma vez de culpabilidad. "Lo siento"
Amy respiro hondo y su gesto se suavizó aun sin dejar la seriedad "¿Qué era lo que querías?"
Igualmente, inhalé y exhalé hasta que sentía mi calma regresar "Nanoha ha amanecido peor, por favor, ¿podrías ayudarme?" Percibí un extraño gesto por parte de ella cuando pronuncie las palabras mágicas algo forzadas, y no podía hacer nada, de alguna forma aunque comprendía que era lo correcto mi ego me hacia sentir humillada.
"Esta bien, esta bien" Accedió perezosamente mientras trataba de acomodar su desordenada cabellera con las uñas.
"¿Qué haces?" Pregunte algo inquieta.
"¿Hacer que? Me estoy cambiando para salir" No era que fuera malo pero había despertado cierto bochorno al ver a otras mujeres desnudas, antes generalmente ni me hubiera inmutado.
"No lo hagas tan repentinamente"
"No seas tan tímida" Juraría que tenia una mirada picara.
"No lo soy"
"Tarararara"
Volteé el rostro para darle un poco mas de privacidad y la escuché tararear you can leave your hat on ¡¿Por qué esa canción? ¡Lo estaba haciendo a propósito! Las hormonas me traicionaron y como si tuviera un imán pegado al rostro giré un poco hacia ella pero antes de que pudiera ver algo mi visión se bloqueo cuando sentí algo estrellarse directamente en mi cara.
"¡¿Pero que es…?" Retiré lo que haya sido que me haya arrojado y la estiré frente a mi para ver que era y no era nada menos que su brassier. "¡No me arrojes tu ropa!"
Ella me observó y sonrió coqueta, mis mejillas enrojecían solo con verla bailar de esa manera.
"¿Por qué me miras de esa forma? ¿Te gusta lo que ves?"
"He visto mejores cuerpos que el tuyo" Me defendí.
"Come over here stand on that chair ¡yeah! that's right" Sus caderas se movían de un lado a otro al compás de la melodía. "Raise your arms in the air now shake 'em"
"Te espero afuera" Dije saliendo lo mas rápido posible, cerré la puerta y respiré hondo.
"Fate-Chan…" Abrí los ojos y observé a Nanoha viniendo totalmente cubierta en mantas. "Desperté y ya no estabas" dijo restregándose los ojos como si de repente hubiera despertado de un profundo sueño.
Me acerqué un poco contenta al ver que se había levantado "Lo siento, solo salí un momento para…" Paré de hablar pues sentí como si no me estuviera escuchando mas bien su atención parecía estar concentrada hacia arriba de mi "¿Eh?"
Ella alzó la mano y tomó algo de mi cabeza "¿Qué diablos…?" estiró frente a mi cara lo que parecía una braga, yo quedé paralizada, no me había dado cuenta cuando la prenda había terminado en mi cabeza, probablemente lo había arrojado junto con el sostén.
Si el silencio incomodo hiriera seguramente estaría muerta "¡Nanoha, no es lo que parece!" Fue lo primero que se me ocurrió decir.
Alcé la mano para coger la braga e inmediatamente sentí como los colores se me venían encima al notar que nunca había dejado de sostener el sostén que Amy me había arrojado en un principio.
Ahora no solo ella tenía la braga arriba sino también le había puesto la otra ropa interior lo suficientemente cerca del rostro para que pudiera verla. Su cara se ensombreció y lentamente bajo la mano "Yo estoy enferma y tú…¡Y TÚ!…"
Tragué saliva y retrocedí unos cuantos pasos. Quizás sea mi imaginación, no lo sé, estaba tan nerviosa que quizás había alucinado una extraña aura oscura que perfilaba el cuerpo de Nanoha, el miedo hace ver cosas casi imposibles.
Nanoha da miedo, definitivamente da miedo.
"Yo sé que estas enfada pero no puedes culparme del todo" Después de la bochornosa situación Amy aceptó a llevarme e incluso comprar medicina para Nanoha, obviamente era lo mínimo que podría haber hecho después del problema en que me había metido. "Admite que te gusto mi baile"
"Claro que no" Respondí indignada, aun estaba muy molesta.
"Claro que si, vi como observabas" Insistió.
¿Y ella no quería que la viera? ¡No era mi culpa! "Solo me preguntaba como puede haber una chica tan descarada e indecente"
"¿Indecente?" Hizo una mueca de burla "Debiste haber visto tu rostro, estabas roja como un tomate y tus ojos desbordaban libido"
"¡Eso es mentira!"
"Tus orbes bajaban lentamente por mis curvas, ¡kya! Me sentí ultrajada" Parecía como si en verdad se divirtiera con la conversación, pero en cierto modo tenia razón, en ese instante no pude evitar mirarle.
Otra vez nos mantuvimos en silencio.
Amy me pasó el ojo de reojo, el carro paro ante el primer semáforo, pude escuchar como respiraba hondo y exhalaba lo suficientemente fuerte para que sus mechones volaran unos centímetros. "No sabia que ustedes dos…"
"Nosotras no somos nada" Contesté a mi pesar, no éramos absolutamente nada.
"Oh" fue el único sonido que salio de sus labios en respuesta, luz verde, el vehiculo tomó nuevamente el movimiento y dobló con cuidado hacia la derecha. "En mi humilde opinión harían una pareja adorable"
Abrí los ojos ante el comentario y me sentí un poco feliz por ello "¿En que te basas para decir tal cosa? No nos conoces" Sentí más deseos de escuchar, ella parecía aun un poco confundida de cómo expresarlo y meneaba la cabeza de un lado para otro haciendo 'uhmm' a cada rato.
"No hay que ser un genio para ver que pasa algo" Ella sonrío "Si no fuera así no se hubiera molestado por lo que paso y si a ti no te importara ni te habrías tomado la molestia de explicarle tan desesperadamente que todo había sido un malentendido"
Yo, que estaba con la cabeza prácticamente apoyada en la luna, me acomodé nuevamente en el asiento, crucé mis brazos aun tratando de mantener mi seria mirada al frente "Primero, no estaba molesta, esta MUY molesta, segundo, tienes un buen punto, tercero, aun sigue siento tu culpa"
"Hahaha, lo siento, lo siento, en verdad cuando vi tu rostro sorprendido no pude evitar bromearte no pensé que las cosas llegarían tan lejos"
"En verdad se enfadó" Volví a recordar.
Los labios de Amy se curvaron burlescamente "Pero en realidad te gusta ¿cierto?" Empezó a reír bajito "Que se molestaba por haber pensado que habías hecho algo con otra persona" Concluyó.
Pasé mi dedo por la mejilla, que por cierto estaba subiendo de temperatura, sinceramente si se sentía bien.
"No entiendo como hasta ahora no están si es tan obvio que las dos se gustan" Bajó el acelerador para toparse con el segundo semáforo, las personas caminabas rápidamente llevando obsequios y una que otra canasta con regalos.
Sentí una punzada en el pecho "¿No te parece extraño?" Amy parecía no entender la interrogante "Me refiero…a tener ese tipo de relación ¿No te parece extraño? ¿De mal gusto?"
Honestamente tenia mucho miedo, ya había sufrido bastante en el pasado, incluso había perdido a una de las personas más importantes para mi, no soportaría más dolor y mucho menos hacer pasar por momentos de angustia a la persona que amaba, a excepción de mi hermana no creía que mi familia aceptara tan fácilmente este tipo de relación y cuando mi madre se proponía algo era capaz de hacer cualquier cosa por conseguirlo, cualquier cosa…
Abruptamente la risa de Amy me volvió a desconcentrar de mis pensamiento, la miré confusa y algo indignada, este tema era muy importante para mi "Lo siento, lo siento" Se disculpó aun tratando de regular su respiración agitada por el risa. "Pero… ¿No te parece tonto dejar de hacer o ignorar lo que sientes solo por una imagen o porque a los demás no les parece?" Meneó la cabeza de un lado a otro como si hubiera dicho algo elemental "La vida es una, si te vas a esmerar en procurar tu propia desdicha mejor hubiera sido no haber nacido"
"Eres muy despreocupada" Indudablemente ella no tenia idea.
"Tu eres muy estirada" Contraataco. "Es mejor ser pobre pero feliz que rico pero desdichado, mírame a mi, no tengo casi nada de dinero pero aseguro ser mas libre y feliz que tú"
Ese comentario me enfureció, claro que quería ser feliz y quería serlo al lado de Nanoha, pero había tantas cosas de que preocuparse, de que cuidarnos. "Pareces ser muy sabia en el tema, según tú ¿Qué debería hacer?" Reté a responder.
Su sonrisa se ensancho aun más y no pude evitarlo pero mi cuerpo se inclino más a ella para saber lo que me respondería, si ella pudiera resolver mis problemas… si al menos pudiera motivarme solo un poco, le estaría agradecida.
"Bueno, lo que deberías hacer…." Me incline aun más por la expectativa "Lo que deberías hacer es llegar, confesarle tu amor y hacer el amor como si el fucking mundo se fuera a acabar mañana"
El peso de la decepción por poco me ganaba. "Eres una… tonta" Acusé casi sin aliento.
"Oh por favor" La escuche decir "No me salgas con el cuento que eres tímida" Pronuncio la última palabra con ironía.
"No es que sea tímida, pero tampoco es que sea tan fácil"
"¡¿What the fuck?" Me sobresalté por la expresión. "Lo único que tienes que hacer es llegar y decirle 'Hey Nanoha I'm so fucking horny I want you now' agarrarla y…" Pude ver como Amy prácticamente se había metido en la escena, alzó las palmas de las manos e hizo como si estuviera estrujando algo.
"¡Quieres pararla con eso!" ¡Por dios, era tan vergonzoso! "¡Además yo no estoy…!" Sentía arder el rostro, en ciertas situaciones deseaba ser un poco más desvergonzada como mi hermana, simplemente no pude terminar la frase.
"Mou, eres una aburrida, no es difícil siempre y cuando sea con alguien que quieras"
Mis orbes que estaban cerrados se abrieron como plato, quizás lo que acababa de escuchar haya sido una de las cosas mas reveladoras, al menos para mi, que había escuchado en todo el tortuoso trayecto.
Indudablemente me gustaba Nanoha, me gustaba besarla, abrazarla y sentirla, no me resultaba incomodo como muchas veces había sentido con otras personas. Quizás lo que había dicho sea la razón…y era algo tan simple.
"Hey, ¿Pasó algo?" Me preguntó mientras ella trataba de mirarme y conducir al mismo tiempo, parpadee unos segundos y le devolví el gesto sin saber de que me estaba hablando "Es que…parece como su hubieras descubierto algo fantástico, prácticamente te han brillado los ojos"
"Puede ser…" Contesté aun pensativa "La verdad me pongo un poco tensa cuando se trata de sexo… ¿Qué podría ayudarme?" Consulté demasiado absorta en mi emoción para preocuparme en ser recatada con la información que le daba.
Pensándolo bien debí haber estado realmente desesperada.
El auto se estacionó cerca de un supermarket, Amy cruzó los brazos enfrascada en la pregunta que le acababa de hacer. "No… lo sé" Incluso ella notaba mi desilusión y su rostro se tornó lamentable"¡Ah, se me ocurre algo!" Chocó su puño con la palma de la otra mano y su cara se ilumino nuevamente.
"¿Q-Qué?" Cuestioné algo dudosa.
Ella volteó a mí con una extraña y algo mañosa mirada mientras ponía en frente mío sus manos moviendo sus dedos. "Déjame hacerte sentir bien con estas manos"
Un escalofrío sacudió mi espalda y retrocedí casi por auto reflejo.
No entendida lo que quería hacer, pero definitivamente me daba mala espina como lo dijo.
¡No podía creer que me convenciera para hacer esto!
"Ah…uhm…" Estando boca abajo escondí mi cara entre sus almohadas mientras mis manos estrujaban las sabanas.
"No te muevas tanto" Me pidió y traté de quedarme quieta lo mejor que pude pero simplemente se me había muy difícil.
"No lo…hagas…tan…Ah…" Sentía como la respiración se me iba de los pulmones, no obstante se sentía realmente bien.
Percibía sus manos crear caminos por mi espalda desnuda, era muy placentero, por momentos creía estar en el cielo, si hubiera sabido lo bien que se sentía seguramente lo hubiera hecho antes pero…
"Relájate y veras que termina gustándote"
"¡Ah!" Otro suspiro un poco más agitado salio de mis labios, no pude evitarlo, era demasiado para mi y en segundos deseaba que se detuviera, ¡diablos! Dolía mucho.
"Lo siento, tratare de ser mas gentil contigo" La escuche susurrar en mi oreja.
"N-No…ah…lo digas de esa…ah…forma" La maldije internamente por estar divertirse conmigo.
Amy echó una carcajada "¿No te gusta esto?" Presionó más fuerte y hubiera jurado ver estrellas.
No podía soportarlo más "¡No juegues conmigo y termina ya!" Le pedí casi suplicante "Si...Nanoha nos viera… Ah…"
"Ella esta dormida por la medicina que le has dado además cerré la puerta con seguro" Aseguró divertida. "Claro que tus gemidos pueden despertar a cualquiera"
"N-No estoy ah…gimiendo, es solo que…AH ¡Maldición, DUELE!" Me quejé casi gritando, era tanto el fastidio que incluso golpee varias veces el colchón.
Me gustaba y a la misma vez dolía, que sentimiento tan contradictorio.
Amy suspiró resignada "Tienes que aguantar, realmente nunca había visto una persona tan tensa, tienes nudos muy difíciles ¿Desde hace cuanto que no te haces masajes?" Preguntó siendo un poco más misericordiosa con mi espalda.
"Nunca"
"¡Fuck!, tienes la espalda de una señora de 60 que ha trabajado prácticamente toda su vida"
"No molestes…" Ya ni fuerzas me quedaban para defenderme, la espalda me había quedado toda adolorida, inclusive tanto era el dolor que las lagrimas se asomaban por mis ojos.
"Debes aprender a relajarte"
"Si, me lo han dicho" Advertí nuevamente su risa "¿Qué es tan gracioso?"
"Al final si entraste a mi cuarto"
Suspiré profundo "cállate" observé el pomo de crema que había comprado para el masaje.
"Ya puedes levantarte, con esto te sentirás mucho mejor, no me gusta presumir pero llevo 3 años trabajando como masajista y hasta ahora ni un solo cliente ha quedado insatisfecho ha-ha-ha" Declaró con orgullo.
"Aun me sigue doliendo la espalda" Me quejé al tratar de sentarme.
"¡Ah cierto, aun no te he hecho eso!" Exclamó sosteniendo mi hombro con una mano y mi brazo con el otro.
"¿Q-Q-Que es eso?" Interrogue con desconfianza.
Su rostro se tornó sombrío "Ya veras, tus huesos se van a relajar con esto" manifestó con aterradora voz.
"¿Eh? Es-espera"
CRACK.
Desperté y aun somnolienta calculé que debía de ser ya muy tarde, cerré nuevamente los ojos y al cabo de unos segundos y me incorpore rápidamente ¿Qué hora era? En la oscuridad intenté buscar el reloj de mesa que casualmente boté por error al piso, me senté en la cama y puse los pies en el frío suelo.
Mi cabeza me mataba y aun me encontraba algo débil por el malestar. Vaya forma de pasar Navidad. Tanteé el piso con la punta de mi pie izquierdo hasta que sentí el aparato al costado de la cama, rápidamente lo sostuve en mis manos y al presionar el botón se ilumino la pantalla.
Mi aliento contenido por la expectativa se liberó al ver que todavía no había pasado la media noche. Era la primera navidad que pasaba con Fate-Chan y no quería quedarme dormida.
Al pararme me tambaleé unos segundos pero seguí mi camino al cuarto continuo, la habitación estaba abierta pero en total oscuridad, dudosa crucé el portal pensando que posiblemente ella no estaría ahí.
"¿Na...noha?" La escuché llamar. Agudicé mi visión y observé estaba en la cama echada boca abajo.
"Uhm…Fate-Chan ¿te encuentras bien?" Quizás haya sido mi imaginación pero parecía algo adolorida.
La vi asentir lentamente "¿Qué haces despierta, deberías estar descansando?"
No pude evitarlo pero reí un poco, sonaba como mi madre "Solo quería estar contigo en Navidad, ¿puedo quedarme?"
Ella se hizo un lado, no podía verle muy bien el rostro pero en serio parecía que le dolía algo e iba a insistir preguntándole nuevamente pero algo llamo mi atención "¿Qué es ese olor?"
"¿eh, que olor?"
"Huele como a lavanda…" Me acerqué un poco más y ella se hecho atrás, alcé la ceja observándola sospechosamente "¿Te has echado algo en la espalda?" Interrogué al tocar la parte de atrás de su cuello.
"S-Si, es una crema"
"Oh" Fate-Chan actuaba muy bien pero muy a pesar suyo sus habilidades actorales disminuían considerablemente cuando trataba de ocultarme algo. ¿Crema para el cuerpo? Ella no tenia dinero, entonces ¿De donde la había sacado y por que actuaba tan nerviosa? Recordé entonces… "Tengo algo para ti"
"¿Q-Que es?"
Lo saqué de mi bolsillo, siempre lo tenia ahí pues temía que se perdiera, cuando abrí mi mano Fate-Chan pudo admirar el anillo que Suzuka-Chan me había obsequiado, se me había caído el mismo día que le confesé lo que sentía por ella, no pensaba usarlo pero después de todo el plan principal era dárselo. "¿Un anillo?"
Lo observó curiosa y lo tomó en su mano "Me siento mejor ¿Qué te parece jugar algo hasta la media noche?"
Esos ojos borgoña se clavaron en mi confusa mientras que se probaba el anillo en el dedo. "¿Un juego?"
Yo asentí y fingí pensar un buen rato "¿Que te parece a 'verdad o reto'?" Ella empezó a reír.
"Ni que estuviéramos en la escuela" No parecía muy interesada.
"¿Acaso tienes algo que ocultarme?"
"Claro que no Nanoha, es solo que me parece un juego de niños" Hizo un ademán de desinterés pero aun manteniendo la calma.
"ah, quizás no quieres que te pregunte algo que no quieras responder ¿No será que te cuesta ser honesta, miedosa?"
¡Zang! En el blanco.
Su expresión cambio como me lo esperaba "No ¿No será que eres tú la que me esconde algo?" Pregunto casi retándome, lo sabía, ella era demasiado orgullosa para dejarse llamar de esa forma.
"No" Contesté segura "Quizás le tengas miedo a los retos"
"Yo amo los retos" Se cruzó de piernas y de brazos justo al frente mío con el ceño fruncido "¿Verdad o desafío?"
"Verdad" Dije completamente confiada en que no me preguntaría nada que fuera difícil de responder.
"¿Quién es Yuuno?"
Silencio total.
Parpadeé ilusa.
¿Eh? ¿Cómo diablos?
"Escuché hablar a tu hermano de él 'yo sé que las cosas no van bien con yuuno pero…'" Imitó lo que Onii-Chan había dicho. "¿Qué es lo que no va bien?"
"Ah…"
Verdaderamente me arrepentí de haber comenzado con verdad, no había pasado ni 5 minutos desde que me propuse a sacarle información y ahora era yo la que se veía acorralada y ¡tan solo en la primera ronda!, que patética.
Fate-Chan parecía muy seria respecto al tema y me pregunte ¿Porqué no me lo había preguntando antes si había escuchado? , Trate de calmarme, no es que se lo haya querido ocultar pero…"El es mi novio"
La confesión pareció haberle caído de improvisto, su expresión cambio a uno de confusión y tristeza pero antes que pudiera hablar la silencie poniendo mi dedo en sus labios "Mas bien dicho era mi novio, es una historia algo tediosa pero para resumir…" Suspiré hondo mientras pasaba mis mano por la nuca en busca de alivio "las cosas no iban bien entre nosotros, peleábamos a cada rato, el día que…me secuestraron y conocí a Alicia fue el día en que termine con él, estaba realmente molesta y herida así que salí a caminar por los alrededores para despejar mi mente, no advertí lo tarde que era y bueno…supongo que ya imaginaras el resto"
"Entiendo" Mantuvo la cabeza gacha un rato seguramente tratando de procesar lo último, yo giré la mía buscando algún punto que observar mientras pasaba el incomodo silencio "¿Todavía lo quieres?"
Me agarró desprevenida esa pregunta "Para ser honesta en ese momento pensaba que volveríamos a arreglar las cosas y volveríamos, yo lo quería…no, aun lo quiero, él es un buen amigo y siempre ha estado conmigo cuando lo he necesitado pero no lo amo ¿Sabes por que lo digo?"
"No" Respondió aun con angustia, presentía que no me creía del todo.
Le sostuve el rostro con ambas manos y la besé con dulzura "Porque cuando lo miraba nunca me latía tan rápido el corazón como cuando me veo reflejada en tus ojos, esta sensación que me confunde a tal punto de ser doloroso y a la misma vez me llena de alegría cuando estoy cerca de ti"
"Nanoha…" Me abrazó y se aferro a mi ropa. "yo también…" Murmuró suavemente y tomó una de mis manos poniéndosela en el pecho, me sorprendí al percibir la rapidez de su palpitación.
Sonreí contenta sintiendo la enorme necesidad de estrujarla entre mis brazos. "Fate-Chan…" Ella respondió con un sonido, no quería arruinar el emotivo momento pero… "¿Verdad o reto?"
"¿Eh?" ella se separó de mi algo aturdida hasta que rápidamente entendió que estábamos en pleno juego de preguntas "Verdad" quizás escogió esa opción para no quedarse atrás y no iba a desperdiciarlo.
"Muy bien y como tú me hiciste dos preguntas a pesar que solo tenia que ser una tu también tendrás que responder la misma cantidad"
"¿Ehhhh? Eso no es justo"
"No te quejes, bien, ¿Qué hacías con la ropa interior de Amy?"
"¡Pero ya te lo había dicho!" Protestó pero al no quedarme satisfecha con la respuesta ella se vio obligada a decirme nuevamente la misma respuesta "Ya te dije que me la tiró en el rostro por estar viéndola cuando se cambiaba…."
Un segundo.
"¿Eh?"
"¿Eh?"
"¿Perdón?"
Si, ella parecía igual o más sorprendida que yo de lo que había salido de su boca, obviamente esta vez su respuesta fue algo diferente a la primera versión. "Que interesante, dime más" Me incline hacia ella, sentía poco a poco la furia palpitar en cada célula, la expresión de Fate-Chan se perturbó más aun, seguramente no entendía por que no podía manejar su boca, no la culpo a mi me pasó lo mismo.
"Ella empezó a bailar, se movía tan sensualmente…" Se tapó la boca alarmada.
"No te calles deja que la verdad te libere, Goshujin-sama" No me percate la cara ni el tono de voz que habría puesto pues estaba mas interesada en lo que estaba diciendo pero realmente parecía tener miedo.
"¡Lo siento! En verdad fue más por curiosidad que otra cosa, no quería ocultarte nada solo que ya de por si estabas enfadada y tratarte en ese momento hubiera sido como hablar con la pared"
Silencio… ¿eh? ¿Había escuchado bien?
"Oi…"
"¡Eres tan obstinada y cabeza dura que cuando se te mete algo en la cabeza es muy difícil persuadirte de lo contrario!" ¿Esa era su disculpa?
"¡Realmente me estas ofendiendo!" Exclamé sintiendo crujir los dientes ¿En verdad eso pensaba de mi?
"Además de eso…pareces delicada, no obstante…"
Rápidamente le puse la mano en la boca "Quería que fueras honesta conmigo pero…supongo que hay algunas cosas que preferiría que las guardaras para ti"
Me pasé la palma de la mano por la sien tratando de recobrar compostura "Esta bien, también es mi culpa…quizás exageré, es decir, no eres mi novia para reaccionar de esa forma"
"Uhm…entonces ¿Ya no estas enfadada conmigo?"
Negué con la cabeza aunque fuera mentira, si me molestaba que ella mirara a otras personas, que su atención no fuera para mí, ¿y si le gustara más el cuerpo de ella que el mío? Calma Nanoha, no seas paranoica.
No podía creer que fuera tan celosa e insegura respecto a ella.
"Bien, pregunta numero dos, ¿Qué hay con esa crema que tienes en la espalda?"
"Es una crema para masaje" Contesto rápido y eso ya me lo había dicho.
Quedé quieta unos segundos esperando que hablara más, sin embargo al percibir que no lo haría pregunte "¿Y quien te lo dio?"
"Esa es otra pregunta y ya conteste dos" Entrecerré mis ojos mirándola con enfado diciéndole con ello que no valdría la pena que intentara hacer tiempo. "¿Verdad o desafío?"
"Desafío"
"Quiero que pases todo el día de año nuevo conmigo"
Eso en verdad no era un desafío, si ella me lo hubiera pedido hubiera aceptado.
Esperen.
Al segundo recordé que le había prometido a Griffith-Kun que lo acompañaría a una fiesta por fin de año.
Una sonrisa maliciosa se apareció en la cara de esa rubia.
¡Ella lo sabia!
"Sabes que prometí salir con alguien ese día" Acusé para cerciorar mis sospechas.
"Si lo sé, prefiero que ese día estés conmigo a que con él" Alcé mi ceja un tanto impresionada por la egoísta, pero linda, declaración.
A veces tanta sinceridad puede causar problemas.
"Cielos…" Suspiré preguntándome que es lo que haría "¿Verdad o reto?"
"Elijo reto obviamente"
Fate-Chan arqueó la ceja sin borrar su gesto confianzudo de su rostro diciéndome así que preferiría cualquier castigo a seguir con el interrogatorio.
Yo también podía ser muy persuasiva "Bien entonces…vas a ser mi esclava personal por todo el día de mañana" La sonrisa se quebró para mi satisfacción.
Echó un bufido "¡Genial!" Exclamó con sarcasmo "Seré esclava de mi esclava"
"No soy tu esclava" Corregí.
"Mientras no pagues lo que debes eres mía, negocios son negocios"
"Preferiría el termino de asistente temporal"
"Si eso te hace sentir mejor…" Movió la cabeza de un lado a otro con un gesto resignado como quien le da a un niño caprichoso por su lado. "Oh ¡Ya falta poco!" vociferó tratando de ocultar su entusiasmo.
Volteé a ver el pequeño pero visible reloj de pared que marcaban solo un par de minutos antes de media noche. Ambas dejamos los retos y las preguntas de lado y nos sentamos frente a la ventana mirando el cielo desde la oscuridad de la habitación, ella sujetó el cobertor de su cama y gentilmente lo envolvió alrededor de mi cuerpo.
"A veces algo fría, soberbia y en ciertas ocasiones como esta noche me resultaba un tanto descarada pero…"
Pero…
"Ven" Estiré el brazo invitándole a compartir el mismo cobertor.
Ella se acomodó a mi costado, sus brazos estaban fríos pero aun así parecía no molestarle, la junté un poco más a mi para calentarla, seria realmente malo si también llegara a resfriarse, no obstante, si llegaba a pasar eso seguramente no podría desprenderme de su lado.
"¿Verdad o reto?" Volteé a ella extrañada pensando que no seguiríamos aquello, por su parte ella se mantenía concentrada en un punto del cielo oscuro mas su rostro contrariado, como si estuviese luchando internamente con algo, me turbó.
Con aun muchas preguntas me resolví a contestar "reto"
Sus ojos se encontraron con los míos, serios, terminantes e intensos.
Mi garganta se drenó por completo cuando aquellos ojos fascinantes color borgoña se acercaron hacia los míos, su mano chocó con la mía entrelazando nuestros dedos y me relamí los labios al sentir aquel calido pero intoxicante aliento bordearme la boca.
Como deseaba esos labios.
Los cabellos que se fundían con los míos frente a mi eran una mezcla de cobre con dorado.
Amaba aquella cabellera larga y sedosa que resplandecía cuando la luna posaba su manto luminoso sobre ella.
Mi rostro se reflejaba en sus ojos, esos orbes misteriosos y solitarios que hacían que mi sangre hirviera, se me desbordara el corazón y dejara momentáneamente de respirar. Y cuando mi imagen se ocultó detrás de esos parpados que sostenían sus largas pestañas sus labios rozaron los míos en un tierno beso que hizo que mi cuerpo temblara por la sobrecarga de sensaciones que el contacto me procuraba.
¿Cómo alguien puede decir tanto sin haber dicho absolutamente nada?
Mi boca se movía lentamente y aprisionaba su labio inferior sin querer dejarlo ir, temía hacerlo pues sentía que si lo hacia podría terminarse el mágico momento.
Uno, dos o tres besos más, no los conté, pero se sintió como un precioso sueño eterno del cual no quería salir, pero, al necesitar aire con mucha tristeza los abandone. Ella acaricio mi rostro y luego acomodo su cabeza en mi hombro sin decir una sola palabra.
El sombrío cuarto repentinamente se iluminó por las flores de colores que estallaban en el cielo. Nuestras manos aun seguían entrelazadas mientras observábamos completamente seducidas por la fiesta de colores que estábamos presenciados.
"A veces algo fría, soberbia y en ciertas ocasiones como esta noche me resultaba un tanto descarada pero…"
"Pero eso no hacia que dejara de estar enamorada de ella"
Yo comprendí perfectamente.
El reto de estar al lado de alguien tan problemático como ella.
"Acepto el reto" Susurré bajo pero lo suficientemente alto para que fuera testigo de mi resolución.
Sin mirarla siquiera supe que una sonrisa se había formado en su rostro.
Desde esa noche oficialmente me convertí en la novia de Fate Testarossa.
Continuara…
N/A: ¡Feliz Navidad a todos! Es La primera vez que alcanzo a publicar alguna historia o capitulo en navidad, generalmente siempre me gana el tiempo y no hago nada jaja (se da así misma palmaditas en La espalda) A medida que iba avanzando La historia me daba cuenta que siempre planteaba algún asunto inconcluso que jamás llegaba a aclarar, a partir de ahora trataré de que todo eso se vaya resolviendo a medida de los próximos capítulos, por ejemplo, el favor que le pidió Fate a Suzuka, un poco más acerca de la familia Testarossa.
Además de eso también tratare de centrarme un poco más al menos en el siguiente capitulo de la relación de Fate con Alicia y la relación que tiene con Chrno, no te preocupes Kida Luna que prefiero no matar a nadie en esta historia, dejare mis deseos psicópatas para otro momento.
Quizás tenga que aplicar la técnica secreta de "la escritora que se embriago, escribió muchas cosas en un estado semi inconciente y que en la mañana se dedico a revisar los frutos de su trabajo" JA! (quizás en año nuevo, tengo excusa para hacer eso)
Otra vez, espero que hayan pasado unas felices fiestas, espero que este año que venga este mucho mejor que este, también deseo que la sección de MSLN en español saque más historias XD no me hagan leer historias en ingles, puedo pero me da más flojera.
Próxima actualización…esperemos que en febrero.
