Después del acontecimiento las cosas estaban resultando bastante calmadas en la pensión, para Fate era lo mismo de todos los días aunque ciertamente había un 'no sé que' que le daba un sabor diferente a la relación, claro, antes todos los pequeños gestos como miradas, sonrisas y palabras cariñosas estaban usualmente siendo lo más posiblemente suprimidas no solamente por la rubia sino también por Nanoha, quien no sabia como actuar frente a las emociones que estaba experimentando.
Y a decir verdad eso les resultaba bastante frústrate.
No obstante, ahora, ya sea en el pasillo, en la habitación, en el comedor o en la sala, en cualquiera que fuese el lugar de encuentro, siempre cuando las miradas se encontraban podía sentirse la picardía y el fuego desbordándose en el ambiente, aquello le procuraba una sensación de intimidación a Fate, pues a veces no sabia manejar la fuerte percepción y se preguntaba si en verdad Nanoha siempre fue así.
¡Y si que lo era! y hasta podía ser más sensual y descarada si se lo proponía, incluso a veces ella misma se sorprendía de su comportamiento pero era algo inevitable, había pasado tanto para llegar hasta aquel momento y tenerla tan cerca sabiendo que ahora no tenia motivo para echarse atrás frecuentemente hacia que se le alborotaran las hormonas, muy aparte de eso siempre era divertido hacer sonrojar a la chica de ojos rojizos.
Incluso para Fate, siendo la más sensata y calmada de la relación se le era prácticamente imposible mantener la compostura en ocasiones en las cuales encontraba simplemente irresistible acorralar a aquella hermosa novia suya y compartir besos apasionados cuando nadie les veía.
En esos memorables momentos Nanoha igualmente se preguntaba si la rubia siempre había sido así de apasionada.
Pero eso ya carecía de importancia pues a ella, quien conocía la naturaleza prudente de la otra, le encantaba despertar aquel vehemente comportamiento y le gustaba pensar que solo ella podía ver ese lado de Fate.
Que solo ella podría despertar su pasión.
¡Por que me perteneces!
Capitulo XV
"Cosas de Novias"
Nanoha había hecho dos promesas, a dos personas diferentes de pasar el mismo día juntos y por más que pensó no le encontró mejor solución que pedirle a Fate que fuera con ella a la reunión de año nuevo de Griffith.
Después de todo ella era su novia, era de lo más natural que la acompañara.
Sin embargo, al principio pensó que se negaría por la mueca de fastidio que hizo ante la petición, incluso la miró desconforme unos momentos pues al parecer pensaba que Nanoha obviamente elegiría pasarla con ella y dejaría al chico de lado.
La castaña empezaba a preocuparse por el enfado de la otra, pero nunca le había gustado romper una promesa y además él la había invitado primero. "Esta bien" Dijo Fate después de algunos momentos en silencio para su alivio "De seguro que a Lowran no le importara si Amy nos acompaña"
Su alegría pronto se convirtió en desconcierto "No creo que sea considerado que ella se quede sola en año nuevo" Agregó para darle sustento a la petición.
Nanoha lo meditó, era verdad que no creía que Griffith se opusiera, sin embargo encontró incomoda la idea de tener a la chica cerca y no era porque la encontrara desagradable y mucho menos por que creyera que fuera una mala persona…
"Esta bien" Accedió a la demanda "Le preguntare" Forzó una sonrisa.
Pero…le tenía celos.
Celos porque a pesar de que Fate era una persona bastante reservada y fría con las personas que no conocía Amy se las había arreglado, no sabia como tan rápidamente, para acercársele y sabia que la rubia ahora no la rechazaba como lo había antes, más bien parecía como si le agradara cada vez más su compañía.
Amy había logrado en algunos días lo que a Nanoha le había costado quizás meses en lograr y eso era algo que le fastidiaba.
"Voy a decirle" Le comunicó la rubia marchando hacia la habitación de la aludida dejando a su novia atrás sin imaginar la angustia que trataba de suprimir.
En el camino, Fate se masajeaba los sienes tratando de calmarse "Si ella quiere ir no debo molestarme por eso" Pensaba o más bien se trataba de convencer.
Ella estaba acostumbrada desde muy pequeña que hasta el más mínimo capricho se le concediera y se la había enseñado que cualquier cosa que deseara podía obtenerlo, los demás no eran más que herramientas para llegar a sus objetivos.
Mas, si era cierto que deseaba que Nanoha hubiera preferido estar con ella también era verdad que tenia la necesidad de mostrar su mejor cara ante su novia para que no pensara que era caprichosa e infantil imponiendo sus deseos por encima de lo que quería.
La rubia descubrió que le importaba demasiado lo que Nanoha pensara de ella.
"¿Pero no estoy siendo caprichosa poniendo a Amy en medio para no sentirme tan mal?" La sola pregunta mental hizo que Fate lanzara una maldición.
Nota mental Nº 1: Si uno quiere (ama) a su pareja debe dejar su egoísmo a un lado para respetar los deseos de la otra persona.
Tratando de luchar contra su egoísta persona, Fate llegó hasta la puerta de entrada, que era la mitad del recorrido hasta el cuarto de Amy, y notó que algo se había deslizado por debajo de la puerta, se le cruzó por la cabeza dejarlo ahí hasta que otra persona lo levantase pues obviamente dudaba que fuera correspondencia para ella.
No había dado ni tres pasos más hasta que lo volvió a considerar, echó un suspiro "Bueno, supongo que ya que estoy en camino se lo daré a Amy" Dijo, aludiendo que ella podría guardar la correspondencia si en caso fuera para otra persona.
Al recogerla la sorpresa no se ocultó de su rostro al ver que la carta tenia su nombre escrito en el sobre. "¡¿No será una de esas cartas que contienen ántrax?" La sola hipótesis hizo que esta soltara el objeto tan rápido como si una corriente eléctrica le hubiera pasado por la mano.
La vida la había vuelto sumamente paranoica.
Había muchas personas que la deseaban muerta o que la querían secuestrar, ya varias veces lo habían intentado. No había explicación alguna para que ella pudiera recibir correspondencia a excepción de que la estaban espiando, es decir ¡Ni siquiera su familia a exclusión de Alicia sabía su paradero pero incluso su hermana no tenia la dirección de este lugar!
"Oh, ¿una carta para ti?" Fate, quien estaba ensimismada en sus propios pensamientos no se percato de la presencia de la otra fémina quien inocentemente había levantado nuevamente la carta y le daba una ojeada curiosa.
"¡O-oye no toques esa carta!" Advirtió alarmada.
"¿Por qué no? Es para ti, mira" Amy se la acercó al rostro e instintivamente los ojos borgoñas se cerraron. "Es de una tal Tsukimura"
Fate abrió los ojos nuevamente y pasó la mirada más detalladamente al reverso del sobre, ciertamente era de Suzuka Tsukimura, en ese caso para el alivio de ésta, ahora todo tenia sentido, nunca había comprendido del todo la misteriosa y extraña forma de ser de la emisora de aquella carta pero estaba convencida que si alguien podría encontrarla, no sabia como, era esa chica. Inclusive tenía el sello de la familia Tsukimura sellando la carta, eso lo verificaba.
"Esa chica…no sé como se las arregla" Comentó para si misma ya más relajada.
"¿Tu novia?" Interrogó la curiosa.
"Claro que no" Repuso la rubia aun preguntándose sobre el enigmático contenido del sobre.
"¿Alguna ex novia?" Siguió mientras ambas caminaban por el pasadizo hacia sus aposentos. "¿Será una carta de amor?"
"No"
"¡Ya sé! Tu amante" Exclamó.
Fate dejó su fisgoneo por el objeto que tenia en mano y le prestó más atención a Amy, quien ansiosa se había inclinado hacia delante esperando alguna respuesta que le sacara de su curiosidad, la rubia otra vez se masajeo las sienes "¿Por qué piensas que tengo alguna relación sentimental con la persona que me envío esto?"
"No parece ser un familiar tuyo, además, ¿Quién te manda una carta cuando puedes recibir mails? ¡Obviamente una carta es más detallado, más romántico!" Exclamó soñadoramente.
Fate ya se estaba acostumbrado a aquella personalidad pueril de la chica y no pudo sino un poco sonreír por la emoción que demostraba ante todo esto. "Es de una… amiga, le pedí que me escribiera sobre un tema familiar"
El rostro de decepción de Amy solo le hizo más gracia a la más alta "Ah" Soltó una un sonido de decepción.
La aludida le hizo un ademán de poca importancia "¿Será mi imaginación o es que andas particularmente emocionada con todo este asunto de Nanoha y yo?"
La castaña sonrío risueña "Es la primera vez que tengo un amiga con ese tipo de problemas, siempre me llamo la atención todo ese mundo de los gays"
Ambas entraron a la habitación y la rubia no pudo evitar mostrar una mueca de desagrado ante el continuo desorden desmedido que la otra procuraba mantener en su habitación, si no fuera por las extravagantes fragancia de inciensos que había colocado en un rincón de su mostrador seguramente el hedor del lugar seria todo menos agradable.
"Podrías ordenar un poco"
"Lo siento, lo siento hahaha" Río Amy mientras que de un empujón tiraba a otro lugar toda la ropa que se hallaba en la silla "Siéntate"
"Quiero aclarar…" Fate observó la castaña correr de un lado a otro tratando de ordenar un poco su desastre, claramente empujar toda la ropa que, seguramente estaba sucia, al armario no era su método predilecto de ordenar, pero le daba crédito por al menos intentarlo. "No es que me considere gay o que quiera decir que vaya por ahí coqueteando cuantas mujeres se me crucen en el camino"
Por unos instantes el rostro de tu hermana le vino a la mente.
"Yo no dije que fueras mujeriega…wow es la primera vez que le digo eso a una chica" echó una carcajada.
"A mi me gusta Nanoha como es, no por el cuerpo que tenga, estoy segura que aunque hubiera sido hombre y nuestros caminos se hubiera encontrado igual me hubiera gustado"
"awww, que dulce" La rubia giró el rostro con las mejillas sonrojadas. "Sé a lo que quieres llegar, ya no te fastidiare con el tema, sin embargo espero que tengas la confianza de contarme cualquier problema que pase entre ustedes, no sé si pueda serte de ayuda pero trataré lo mejor que pueda, en verdad me alegro que al final puedan estar juntas"
"Ahm-uhm…gracias"
"No hay… de… que" Respondió un poco sin aliento mientras intentaba meter un saco de, quien sabe lo que haya dentro, a la parte superior de su armario.
Fate se acomodó en la silla y recordó el motivo por el cual había venido a buscarla desde un principio "Hablando de eso…"
"¿Eh? ¿No me digas que ya se han peleado? ¡Seguramente ha sido culpa tuya!" Acusó Amy de inmediato.
"No hemos peleado…además ¡¿porque piensas que ha sido culpa mía?" Cuestionó claramente indignada por la acusación.
"¡Tienes cara de culpabilidad!" Exclamó señalándola con el dedo cual película policial en donde se haya al culpable en la escena más dramática.
"¡tonta, deja de decir cosas sin sentido!"
Ella explicó lo ocurrido y su petición que le acompañara a aquella susodicha reunión y aunque Amy le pareció un poco problemática la situación accedió casi al instante, después de todo sabia perfectamente las intenciones del chico al invitar a Nanoha, estaba segura que la rubia estaba consiente de ello, no era tonta, y quería procurar que la salida se llevara lo mejor posible para ambas.
Muy aparte de eso le agradaba la idea de que Fate le pidiera favores sin que su orgullo se opusiera, eso quería decir que había más confianza entre ellas.
Nuevamente la Testarossa manipulo la carta, advirtió que Amy estaba tan ocupada intentando ordenar la habitación que cuidadosamente abrió el sobre, ojeó el contenido curiosamente, había cerca de 5 hojas en el, respiró hondo, tratando así de darse a si misma fuerza para empezar a leer.
Lo primero que notó fue la letra y no pudo más que elogiar a Suzuka por tan perfecta y fina caligrafía además del detallado orden puesto en cada párrafo. Acomodó nuevamente la correspondencia y se dedico a leer el primer parrado que no era nada menos que una felicitación por su nueva relación.
"¿Pero como…?" Nuevamente recordó la extraña pero aguda percepción de la muchacha.
"Primero que nada quería desearte mucha felicidad en tu relación con Nanoha-Chan, creo que el camino que les depara el destino esta lleno de altibajos, hay muchas personas que trataran de arruinar su dichosa unión, sin embargo, la decisión que acabas de tomar no podría ser más certera, pues, si hay alguien que en verdad te ama de todo corazón y sin esperarse nada a cambio más que el tu propia felicidad es la chica a la cual tu has aceptado"
Fate siguió leyendo lentamente cada palabra de aliento que le dedicaba aquella chica y sintió una fuerte mezcla de emoción y agradecimiento profundo al saber los buenos deseos que le profesaba no solamente a ella sino también a Nanoha.
La carta de igual manera hablaba de muchos momentos felices para ambas, pronosticaba un viaje muy importante en el futuro donde debería esforzarse por ganarse la aceptación de una persona en particular, que aquella persona podría ser de gran ayuda en un futuro.
"¿Una persona importante?" La rubia divagó unos momentos mirando hacia el techo de la habitación, ella conocía a muchas personas importantes pero ninguna en especial se le vino a la cabeza en ese preciso instante, supuso que lo averiguaría llegado el momento.
"También, sé que no debería mencionártelo pues eso seria interferir con algo que esta destinado a pasar y eso es algo que no disfruto de hacer, no obstante como un pequeño plus a todo esto debo advertir que no te acordaras del cumpleaños de Nanoha, ¿al menos le has preguntado cuando es?... ¡advierto una buena pelea por eso hahaha!"
"¿Su cumpleaños? Ha pasado ya casi un año desde que la conocí y eso fue en el mío… y mi cumpleaños es dentro de dos meses…" Los ojos rojizos de la rubia se clavaron en al frente con preocupación, ¡¿Cómo era posible que tal detalle se le hubiera pasado?
Obviamente, anteriormente había investigado a la chica, sus datos personales, estudios, dirección y teléfono de casa, datos de sus padres y hermanos. Pero al no haber indicio de nada fuera de lo común o de peligro no reparó en prestar la más minima atención a la fecha de cumpleaños. "¡Idiota!" Se golpeó en la frente.
"Hey, yo sé que no soy la más lista pero…"
"Me refería a mi, no a ti" Aclaró ante la protesta de Amy, quien pateaba algunos de sus zapatos debajo de la cama.
A pesar de la advertencia las siguientes dos hojas que fueron dedicadas con mucho estima al joven noviazgo, Fate continuo leyendo con mucho entretenimiento y de vez en cuando dejaba soltar alguna pequeña risilla por lo que comentaba la carta, indudablemente si alguien apreciaba a Nanoha esa era Suzuka.
Finalizando la segunda página ella terminaba con una frase que se le quedo en la cabeza:
"Recuerda que su relación por mejor o peor que esté solo dependerá de ustedes dos"
Fate repasó nuevamente la última frase antes de cambiar de página la cual notó un cierto cambio en el humor de la escritora.
"Aquí empieza la razón por la cual viniste a mi buscando respuestas y advierto que por más dura que sea lo que voy a relatar debo aclarar que mis visiones nunca me han defraudado, esta en ti aceptar lo sucedido o rechazarlo, antes de comenzar debo preguntarte si ¿Estas segura de querer enterarte de la vida privada de tu hermana de esta manera? Si estas de acuerdo con esto entonces sigue leyendo…"
Ella arrugó las hojas al depositarlas abruptamente en su regazo y empezó a sentirse culpable y miserable por haber tenido que recurrir a aquellos métodos para saber que era lo que tanto atormentaba su gemela, ella era su hermana, la amaba y sabia que Alicia sentía de la misma manera que ella, aun así ¿No podía confiar en ella? ¿Qué era lo que ni siquiera a su gemela podía contar?
"Alicia y yo nunca tuvimos secretos" Sentía que su hermana se estaba alejando cada vez más de ella y estaba construyendo un trecho invisible entre ambas. "¡¿Qué me esta ocultando y porque?"
Eso le destrozaba el corazón.
Empezó a recordar el extraño comportamiento que había desarrollado su hermana mayor ya hacia meses atrás, había ocasiones que ni siquiera la veía y estaba segura que no pasaba la noche en casa, hasta algunas veces no le contestaba el celular cuando quería saber de ella.
Era como si a propósito cada vez más quisiera alejarse de algo o de alguien.
¡¿Cómo no estar preocupada por su hermana?
Inclusive la última vez que hablaron estaba en un lugar que ni conocía con Chrno ¿Desde cuando se volvieron tan unidos? Antes ni podían verse sin ponerse a discutir.
"¿Estas bien?" Pregunto Amy consternada.
La otra parpadeo unas cuantas veces algo confundida como si la hubieras despertado de un funesto sueño, al no saber que decir solo optó por soltar algunos monosílabos lo cual la castaña encontró algo divertido, pero de igual manera empezó a preocuparse un poco más por el silencio.
"Parecías muy triste ¿Pasó algo?" Interrogó suavemente mientra le acariciaba los cabellos casi maternalmente, cual madre le da conforte a su hijo quien acababa de tener una pesadilla.
"Perturbada" Contestó ella casi inconcientemente apoyándose un poco más en aquella mano para obtener conforte. "No es nada" Sacudió su cabeza un poco tratando de despejarse de tantos pensamientos, Amy la observó atenta mas no insistió con el tema, supuso que se trataba de asuntos familiares muy importantes, algo que ella no podía comprender y por lo tanto dar una buena opinión.
"Si quieres hablar ya sabes donde encontrarme"
Fate le dio una pequeña sonrisa de lado "Si" apreció enormemente la comprensión de la otra aunque para ser sincera consigo misma necesitaba hablar con alguien, ella había tratado de obrar por su propia cuenta y ciertamente pensaba estar en todo su derecho al tratarse de su hermana, no obstante ahora dudaba si en verdad debía inmiscuirse en sus asuntos.
Quizás solo debía esperar…
"Ahm…" La rubia se aclaró la garganta proclamando así su partida, después de todo ya no tenía nada que hacer en ese lugar. "Nos vemos mañana y gracias nuevamente" Hizo un ademán con la mano mientras que con la otra empujaba la puerta.
Quería estar sola.
Al cerrarla apoyó todo su peso en ella y se tomó su tiempo para respirar hondo y tirar tremendo suspiro, estuvo así unos segundos hasta que sus ojos se abrieron lentamente para encontrarse al frío suelo, al principio no le presto importancia pero luego algo le llamo su atención, dos par de sandalias se sumaron a su rango de visión.
Levantó su cabeza y sus orbes rubíes se encontraron con los de Nanoha, quien parecía haber estado esperando en el pasillo "¿Qué pasa?" Preguntó algo desganada, la ceja de la fémina de ojos claros al instante se curvó y su mirar se tornó algo distante.
'Eso debería preguntar yo' Fue la respuesta que se le vino como relámpago a la cabeza, un poco mosqueada pues esperaba quizás una actuación un poco más afectuosa de su parte. "Nada, esperaba que pudiéramos salir a caminar por allí, no lo sé" Invitó tratando así de limar asperezas.
"Estoy cansada" Mas bien dicho estaba demasiado pensativa y desanimada para querer salir en esos momentos, solo quería tirarse a su cama y cerrar los ojos.
"Oh"
"Puedes ir a caminar, no te retengas"
"¿Pasó algo?" Interrogó algo preocupada por la expresión decaída.
Fate movió la cabeza de un lado a otro "No"
Estaba del todo lejos de desear brindarle explicaciones.
"Fate-Chan…"
"No tengo nada" Respondió más cortante.
"Fate-Chan si tienes algo puedes…"
¡¿Por qué no me deja tranquila?
Se pregunto perdiendo la paciencia y de pronto, su cerebro proyecto muchas escenas, los problemas con su madre, el silencio de su hermana, la empresa, las preocupaciones por la relación que sostenía ahora, la carta de Suzuka…¡todo se le estaba juntando!
O eso al menos sentía ella en ese preciso momento.
"¡Solo!….quiero estar a solas un rato, no tienes que seguirme siempre a todas partes…"
"No es que te este…"
"¡Entonces déjame tranquila unos momentos!"
Nanoha retrocedió unos cuantos pasos "Entiendo, prefieres la compañía de alguien menos molesto"
"¿Qué?" Fate confundida sostuvo su brazo al percatarse que pretendía irse.
"Suéltame" Advirtió.
"Nunca dije que fueras una molestia" Aclaró.
"No actúes como si lo fuera"
"¿Cómo?" Ni siquiera las dos sabía muy bien lo que estaba pasando, los sentidos de Fate estaban algo entumecidos por la tormenta de problemas que atacaban su cabeza y Nanoha no pensaba bien lo que estaba diciendo a causa de sus celos.
"¿No querías estar sola, entonces por que me sigues reteniendo?" Le cuestionó al borde del grito tratando de librarse del agarre.
"¡Solo quiero aclárate que…!"
"¡Seguro hay alguien más que le encantaría escucharte en estos momentos!" Espetó con ironía.
"¡Si quieres decirme algo dilo claramente, no estoy de humor para…!"
Nanoha paró el forcejeó en seco y le advirtió con la mirada de lo que estaba a punto de decir. La más pálida también se quedó sin movimiento, como si su cabeza repentinamente se hubiera quedado en blanco.
De un único pero fuerte tirón la castaña se libró de ella y con una dolida expresión en los ojos le dijo "Si quieres quedarte sola entonces quédate sola" se retiró.
La rubia quedó observando la puerta como si estuviera viendo la partida de su amada en cámara lenta, pero su cuerpo se quedó ahí tratando de procesar la repentina conversación de hace unos minutos.
Aun algo desconectada de la realidad prácticamente arrastró los pies hasta la puerta corrediza del patio trasero y pasó la mirada por la blanca cubierta de nieve que yacía a fuera, salió, a pesar del frío invernar que le recorría por los huesos y se quedó sentada al costado de la entrada, con el cerebro aturdido y la mirada perdida en el nublado cielo.
"¡Estupida!" Se recriminó así misma golpeándose la frente con su mano una y otra vez esperando que quizás así las ideas fluyeran con mejor facilidad.
Ella hacia volar la nieve con su pierna, pateaba tan fuerte como podía tratando de alivianar su frustración "¡Estupida Fate-Chan!" Gritaba y maldecía una y otra vez "¡No me volveré a preocupar por ti nunca más!"
Caminó unas cuantas cuadras más, no supo cuantas en realidad pero las piernas ya se le empezaban a entumecer tanto que incluso de vez en cuando perdía el equilibrio y tenia que sujetarse de algún objeto "Estupido frío, estupida Fate" Murmuró malhumorada hasta que encontró un pequeño parque con unos columpios donde podía sentarse a descansar.
Las luces de la calle frente a ella se iluminaron, eso indicaba que el anochecer estaba próxima, no obstante, eso no le importó en lo más mínimo.
'Quiero estar a solas un rato, no tienes que seguirme siempre a todas partes'
'¡Entonces déjame tranquila unos momentos!'
Las palabras de ella retumbaban en su cabeza ¿Acaso era una molestia para Fate? ¿No podía contar con ella cuando le ocurría algo? Nanoha apoyó el rostro en sus manos sintiéndose inútil "¿Le tienes más confianza a ella que a mí?" Se pregunto refiriéndose claramente a Amy, quien había visto como Fate podía quedarse en su habitación hablando con ella por horas, sin embargo, al salir de ahí no quería mas que estar sola.
Pensativa no pudo evitar compararla con Yuuno, su ex novio, seguramente que él hubiera venido a propia voluntad a contarle sus preocupaciones deseando que le brindara algún tipo de consejo u apoyo, él siempre le demostró que la necesitaba.
"Pero Fate no es ese tipo de personas" Sonrío con un extraño sentimiento mezclado entre orgullo y amargura, a comparación de él, su novia era orgullosa y sabia que estaba acostumbrada a no depender sino de ella misma únicamente, se comía las preocupación hasta no poder más y sufría en silencio para no mostrar debilidad.
Nanoha río para ella misma. "¿Así que… así se siente cuando te das cuenta que todo se trata de autosatisfacción?"
Para ella, Fate Testarrossa era lo más próximo a la perfección.
Era totalmente hermosa, no había nada en su cuerpo que no encajara.
Seguramente era el sueño de muchos hombres y mujeres que podrían tener una mejor concordancia con ella.
Era inteligente, intuitiva, culta, elegante, independiente y aunque no lo reflejara a menudo era compasiva. Para ella, Fate tenía muchas cualidades extraordinarias que admiraba.
A pesar de todo igualmente le gustaba que fuera obstinada, desconfiada, calculadora, reservada, que no le gustara perder, que se le diera sus momentos de 'niña rica engreída', que no apreciara nada que no tuviera una marca famosa impregnada.
Aun así, sabiendo todos esos defectos no podía amarla menos.
Pero al mismo tiempo ese era el problema, la raíz de los celos y la inseguridad.
Ella había descubierto que Fate simplemente era lo que siempre había buscado en una persona pero acaso ¿la rubia no podía tener a alguien mejor que ella? ¿Nanoha era lo que Fate estaba buscando? Continuamente se veía en la necesidad de sentirse amada, cuidada y mayormente necesitada por Fate, eso le confirmaba los sentimientos que le tenía hacia su persona.
No obstante, no podía decirle lo que en verdad sentía, requería en demostrarle que era una persona tan fuerte como ella, que podía serle de ayuda y de confianza.
"Eres una…no, somos unas tontas" Dejó el aire retenido en sus pulmones y escondió su rostro entre sus manos tratando de suprimir las tercas lagrimas que se le asomaban por los ojos.
El día siguiente si bien ya no había más gritos se podía cortar la tensión con un cuchillo, Amy optó por sentarse en el asiento del copiloto dejando a la joven pareja atrás, ella no entendía muy bien lo que pasaba, sin embargo cualquier podía darse cuenta que las cosas iban lejos de estar normales.
Ambas féminas miraban con el seño fruncido hacia la ventana que tenían al costado, una con los brazos cruzados y la otra apoyando irritada el mentón sobre su mano, sin mantener contacto visual alguno. La castaña observaba preocupada la situación por el retrovisor y luego se dio cuenta que Griffith hacia lo mismo.
"Bueno…tiempo de irnos" Anu
