Disclaimer: No me adjudico ninguno de los personajes presentados en el fic a continuación. Todos estos le pertenecen a J.K. Rowling; yo solo los tomo, los pongo en situaciones embarazosas, juego un rato con ello; y bla bla bla bla bla.
…
Capítulo 3.
Tres semanas, tres malditas, imparables e irrefrenables semanas habían pasado desde que ella se habia aparecido intempestivamente en el palacio; su casa.
Tenía una semana antes de que se cumpliera el mes, la fecha en la que todo saldría a la luz, para hablar con sus amigos, y esperaba fervientemente que la comprendieran, la aceptaran y no se separaran de ella. Sin embargo no se hacía ilusiones, algo no iba a salir bien, de eso estaba completamente segura.
-Alteza, la Reina la espera en la biblioteca-. Una elfa domestica le informó con voz chillona.
-Muchas gracias Wendy, voy en seguida-.
A paso lento se encaminó a la biblioteca. La puerta estaba entre abierta, por lo que podía apreciar lo que sucedía adentro. Se escuchaban voces, su abuela conversaba con alguien. Observó mejor; en efecto estaba acompañada. Dumbledor, Mcgonagall, Remus, Tonks, Moody. Estaba media Orden parada allí, solo faltaban…
-Entonces Elisabeth estas decidida-. Dijo Dumbledor
-Sí, la familia real va a tener que volver a tomar control sobre el gobierno del Mundo Mágico. El ministro está siendo completamente inútil; el poder de Voldemort aumenta, mientras las matanzas de magos y muggles crecen a manos de los mortifagos. Esto ya no puede continuar-.
-Pero Elisabeth, ¿Tu sola?-. Esa era Minerva.
-Por el momento si, luego espero ser sucedida por mi nieta-.
-¿Nieta?-. Inquirieron todos a la vez.
-¿Qué nieta?-. Preguntó Remus.
-La hija de mi difunto hijo Arthur y su difunta esposa Amelia; ha estado escondida desde su nacimiento. Sin embargo creo que más de alguno la conoce.
Hermione creyó oportuno dejar de escuchar detrás de las puertas y hacer acto de presencia.
Entró con paso seguro y la vista clavada en la Reina.
-Abuela, me mandaste llamar-. No era una pregunta, era una aseveración. Por el rabillo del ojo vio como todos quedaban sorprendidos, si no fuese porque era imposible, juraría que sus mandíbulas tocaban el suelo.
-Sí, debía informarte algo; ah y tenemos visitas-. La chica se giró para encarar a la Orden.
-Profesor Dumbledor, profesora Mcgonagall, Remus, Ninphadora, Alastor-.
-Hermione, eres una… Minerva
-Princesa, ó con poco agrado. En un segundo todos hacían una reverencia ante ella, tal como previamente lo habían hecho con la Reina.
Ella en un acto inconsciente se rasco la cabeza, esta situación sí que la incomodaba sobremanera. Volvió a prestar atención a su abuela.
-Abue, que querías informarme-.
-Pues bien, cuando todos sepan quién eres en realidad, vas a necesitar protección, sobre todo cuando vuelvas a Hogwarts para cursar tu último año. Por esto ya tengo a las personas indicadas; las cuales fueron consultadas y aceptaron gustosamente la tarea.
-¿Vas a ponerme guardaespaldas?... ¡Vas a ponerme guardaespaldas!-.
-¡Me reúso completamente!-. Estaba tan enfrascada en la conversación que no se percató que dos personas más ingresaban a la sala por red flu y se paraban enfrente de la chimenea.
-Querida por favor-. Todos prestaban absoluta atención a la interacción entre las dos mujeres.
-Querida nada, por favor abuela, puedo cuidarme bastante bien sola, más que mal llegue aquí sana y salva-.
-Si llegar cubierto de sangre es hacerlo sano y salvo-
-Pero eso no fue por culpa de los hechizos de Bellatrix, ella no llego casi a tocarme; las cortadas fueron culpa de que me lancé contra una ventana; bueno pero ese no es el punto. Yo NO voy a tener guardaespaldas-. Su abuela dejo de prestarle atención.
-Oh, aquí está la anciana.
Hermione se giró. Hay no, lo que me faltaba. Nada más que Draco Malfoy y Severus Snape estaban parados frente a ella, los dos miembros de la Orden faltantes.
-Granger-. Dijo Malfoy
-De Leicester; Malfoy-. Volvió a prestarle atención a su abuela. Cuando reparó en algo. No puede ser, definitivamente no puede ser lo que estoy pensando.
-Abuela-. Dijo en tono de advertencia.
-Veo que ya lo comprendiste, querida-.
-NO, NO, NO, NO Y NO. Ellos no-. Dijo apuntando a los recién llegados, que se veían igual o más sorprendidos que ella, al conocer la identidad de la princesa.- Yo no necesito niñeras, ni que me sigan a todas partes-. La reina escuchaba por ahora con paciencia.
-Abuela, ¡te volviste loca!-. Todos estaban en shock, nadie se atrevería a hablarle así a la Reina.- Además, ellos me odian, me detestan-.
-Majestades-. Snape se adelantó un paso.-Si me disculpan, lo que dice la princesa no es del todo cierto; nosotros no la odiamos, simplemente debemos representar un papel ante todos para guardar las apariencias-.
-Ves, mi niña-.
-Si como no. Abuela, como bien dijeron soy la Princesa, y digo que No voy a tener sombras siguiéndome y cuidándome todo el santo día-
-Y yo soy la Reina Hermione, que no se te olvide, y aun tengo más poder que tú. Los Jóvenes Snape y Malfoy se van a hacer cargo de tu seguridad y esa es mi última palabra-.
Hermione estaba furiosa, sabía que ya no habia vuelta atrás, Elisabeth De Leicester habia tomado una decisión la cual era irrevocable y ella como princesa, debería acatar la orden.
-¡Muy bien, como quieras!-. Comenzó a moverse en dirección a la chimenea.
-¿A dónde vas?-
- Como veo que una gran cantidad de gente acaba de saber quién realmente soy; creo que todavía hay dos personas que tienen derecho a saberlo de mi boca, y no cuando todo esto estalle a través de los periódicos en una semana-. Pasó entre Draco y Severus erguida todo lo que su porte le permitía, con paso firme, orgullosa y elegante. Agarró un puñado de polvos flu, se metió en la chimenea, los miró a todos con el ceño fruncido (todos estaban preocupados, solo una persona encontró graciosa la expresión de la muchacha, Severus Snape) y pronuncio fuerte y claro.
-La madriguera; familia Weasley-. En solo un instante desapareció.
…
N/A: Bueno espero que les haya gustado el capítulo. Intentaré subir el próximo pronto, la verdad es que ya tengo pensado más o menos como irá.
Los reviews se agradecen, enserio, me motivan a continuar escribiendo.
