Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen. Son todo creación de J.K.R . Sólo la situación insólita salió de mi cabeza.
Capítulo tres.
Hermione caminaba al lado de Severus sin mirarlo. Se sentía totalmente nerviosa y avergonzada por su comportamiento anterior con él. ¿Por qué rayos lo había abrazado? Había sido un impulso del momento al verlo y, tal vez, la única oportunidad que había tenido de abrazar al hombre que amaba, aunque fuera un poco más joven. Lanzó una mirada de soslayo hacia él y lo vio con la cabeza en alto, caminando con pasos seguros sin hacer caso a los otros jóvenes que se cruzaban y quedaba mirándolo y murmurando.
-Eh… ¿Ya… ya pensaste en el nombre que usarás?- le preguntó ella intentando romper el hielo.
-Sí- respondió escuetamente él sin mirarla y sin dar mayor respuesta que esa.
-¿Y me lo podrías decir?
-No veo la razón para hacerlo.
Hermione frunció el ceño. Definitivamente era el mismo, pensó. Pero la gran diferencia con el otro Severus Snape era que a éste podría desafiar sin temor a ser castigada o a que le reste puntos a su casa.
-Pues tendrás que hacerlo si quieres que te presente a algún prefecto- le contestó ella intentando ser amable.
-De hecho- dijo él deteniéndose y ella lo imitó- No tienes que hacer tal cosa. Sé muy bien donde queda la sala común de Slytherin y no tardaré en encontrar a alguien que me ayude. Así que ya puedes retirarte y dejarme tranquilo.
Él comenzó a andar nuevamente y ella lo siguió. No iba a dejarse mandar por un jovencito, por más que ese jovencito sea el mismo Severus Snape que ella amaba.
-El director dijo que…- comenzó a decir pero él la interrumpió.
-Dijo que la buscase si la necesito- completó mirándola desafiante y con una seriedad tal que ella dio un paso atrás algo atemorizada-Pero no te necesito. Puedo yo solo…
-¡Eres igual de testarudo!- exclamó Hermione- Al parecer él siempre fue así.
Severus la miró interrogante. ¿Por qué tenía la leve sensación de que esa muchachita conocía demasiado bien a su "yo" del futuro?
-Prefiero ser un testarudo antes que una molesta sabelotodo- se burló Severus mirándola con desprecio.- "Creo que el hechizo mal dicho de Neville que terminó impactando en el profesor Snape ocasionó una bifurcación en la línea del espacio/tiempo"-la imitó de una terrible manera él.
Hermione, en vez de sentirse ofendida, tuvo que hacer un gran esfuerzo por contener la risa. Se llevó la mano a la boca mientras mordía el interior de sus mejillas. Severus frunció el ceño sin comprender qué era lo que le causaba tanta gracias. Tal vez, como había supuesto cuando lo abrazó sin ningún motivo después de que le dijo su nombre, ella estaba loca.
Sin decir nada, dio media vuelta y siguió su camino.
-¡Hey! ¡Espera!- lo llamó ella pero no le hizo caso.- ¡Sev…!
Él se volteó tan rápidamente que ella no tuvo tiempo de comprender lo que sucedía así que chocó y perdió el equilibrio cayendo hacia atrás. Severus rodó los ojos. Esa chica no podía ser más torpe. Le tendió una mano para ayudarla a que se levantara. Ella lo miró asombrada y como si estuviera haciendo algo completamente extraño. Severus comenzó a quitar la mano pero Hermione se apresuró y la aferró mientras se levantaba.
-¡Hey, Granger!- la llamó Malfoy que en ese momento se aproximaba hacia ellos- ¿Quién es tu nuevo novio?- preguntó señalando a Severus.
Hermione se dio cuenta que todavía lo tenía de la mano y lo soltó rápidamente.
-No es mi novio- le respondió molesta por tal insinuación.
Ella sólo amaba a un hombre y ese era el Severus Snape de ese tiempo.
Malfoy se le acercó y miró de pies a cabeza al joven.
-¿Slytherin?- inquirió al ver la insignia en el uniforme con el cual había aparecido- ¿Quién eres?
Severus no tardó en reconocer a aquel chico. Rubio, altivo, arrogante, definitivamente un Malfoy.
-Malfoy- dijo Hermione.- él es Emerick Snape.
- Sebastian Snape- dijo Severus a la vez.
Draco los miró a ambos confuso y sospechando que esos dos le ocultaban algo.
-¿Sebastian o Emerick Snape…? ¡¿Snape?- inquirió cuando se dio cuenta del apellido.
-Sebastian Emerick Snape- se apresuró a responder Hermione- Es el sobrino del profesor Snape. Ha ingresado en estas fechas al colegio por cuestiones personales… Y aprovechando que estás aquí y que eres prefecto de tu casa, tendrás que buscarle sus horarios y mostrarle el sitio en donde se quedará.
-¿Crees que soy tu sirviente, Granger?- le preguntó Malfoy- ¿O de ese ahí?- señaló a Severus.
-Malfoy, es tu responsabilidad hacerlo como prefecto- le recordó Hermione- Ahora, te dejo con él.
Y sin más dio media vuelta y se marchó dejando a los dos jóvenes solos. No se podía decir que la relación que tenía con Draco Malfoy era de amistad pero al menos ya no la insultaba tanto como antes y podían permanecer en la misma habitación junto a Harry y a Ron sin intentar sacarse los ojos.
En otra parte del castillo, más bien en el despacho del director, el Severus Snape adulto y de aquel tiempo, caminaba de un lado al otro esquivando algunos objetos para no chocarlos sin siquiera mirar.
-Tienes que conseguir mandarlo de nuevo a su tiempo- le dijo a Albus.
Éste agachó levemente la cabeza y miró por encima de sus gafas de media luna a Snape.
-Te he asegurado que lo haré, Severus- le respondió- Sólo te pido paciencia. Tengo que intentar averiguar la manera segura de hacerlo.
-¡Acaso no se da cuenta que mientras más tiempo pase aquí…!
-Sí, lo sé- lo interrumpió- Pero antes de dejarlo partir podemos borrarle la memoria. Tal sólo estos días para que cuando regrese al tiempo correspondiente no intente cambiar de ningún modo su futuro, o sea tu presente.
Severus se llevó una mano a la cabeza y masajeó su frente intentando pensar con calma y apartar esa jaqueca que comenzaba a darle.
-Sí, creo que esa es la mejor opción- dijo finalmente después de un largo silencio.- Pero, repito, mientras más rápido se vaya mejor para él.
Albus asintió formalmente.
-Ahora puedes retirarte, Severus- le indicó.
Sin perder tiempo, Snape dio media vuelta y salió de allí con largas zancadas. Tendría que encontrar a su otro "yo" y advertirle que mantuviera su boca cerrada. Aunque, si era como lo recordaba, él nunca había sido de hablar mucho con nadie sobre nada. De todos modos, no quería que vaya regando los detalles de su vida pasada por ahí con todo el colegio.
¿En dónde estaría? Con Granger, seguramente, de camino a la sala común de Slytherin. Hacía allí se encaminó decidido. Pero antes de llegar vio que Hermione caminaba sola en la dirección contraria, o sea directamente hacia él, con el ceño fruncido. No estaba seguro de querer saber qué era lo que ocasionaba ese gesto aunque algo le decía que tenía que ver con su otro "yo".
Venía tan distraída que ni siquiera se dio cuenta de que él se detuvo frente y terminó chocando. Severus se apresuró a tomarla por la cintura para evitar que cayera, acercándola a su cuerpo. Hermione alzó la vista y se topó con sus ojos. Durante unos segundos, que a ellos les parecieron eternos, se quedaron observando fijamente. Él sin soltarla, ella sin apartarse. Pero cuando Severus se dio cuenta de lo que estaba sucediendo la soltó rápidamente y se apartó dando tres pasos hacia atrás.
-Eh… ¡¿Por qué no mira por donde va?- le gritó para disimular la placentera sensación que tuvo al sentirla en sus brazos.
-Lo siento, profesor Snape- respondió ella rápidamente ruborizada.
-¡Lo siente! ¡Lo siente! Con sus disculpas no hago nada… Ahora, dígame dónde quedó…- se detuvo al darse cuenta que un grupito de alumnos justo doblaba y entraba al pasillo.
-¿Sebastian Emerick Snape?- inquirió Hermione.
Severus la miró horrorizado. ¿Ese era el nombre que su otro "yo" se había elegido? ¡Por Merlín! Sí que tenía mal gusto en esa época.
-Su sobrino quedó con Malfoy- siguió diciendo ella- Iban a la sala común.
-¡¿Y lo dejó solo con Malfoy?- inquirió molesto.-¿Por qué rayos hizo eso?
-¡¿Y qué quería que hiciera? ¡Yo no puedo entrar a la casa de Slytherin!- se defendió Hermione.
-Esa no es manera de responderle a un profesor- le dijo Severus con frialdad interpretando su rol a la perfección- Diez puntos menos y otra semana más de castigo.
Sin decirle nada más comenzó a marcharse sin darse cuenta que Hermione sonreía detrás de él. ¡Qué importaba tener que estar una semana más encerrada por unas cuantas horas en una habitación con el hombre que amaba!
-Ah y…- se volteó Snape y Hermione se apresuró a borrar la sonrisa- Empieza esta noche. La veo en mi despacho después de la cena.
Hermione asintió y él volvió a marcharse.
-Esperaré ansiosa a que llegue el momento, profesor- musitó Hermione antes de decidirse a buscar a sus amigos.
….
N.E.: ¡Hola a todos! Como ven, subo rápidamente los capítulos y eso es porque, como me preguntó Mama Shmi, ya lo publiqué en otro sitio. Muchas gracias a todos los que comentaron, no se imaginan lo feliz que me hacen sentir.
