Hola! Son las 4:24 am y estoy terminado de escribir para poder subir.
Muchas gracias a Keyka-chan y Chantii por dejarme review ^¬^
Bueno ahora los disclamers, Bleach no es mio es de Tite Kubo-sama, a quien algún día secuestrare y obligare a que me haga un hijo para poder quedarme con Bleach y cumplir nuestros sueños IchiRukistas.
Bueno sin más las dejo leer! ^.^
Cautivo Corazón
Capitulo 2: La Fuerza de los Celos
-adelante – dijo cuando los toques se escucharon en la puerta, esta se abrió con sigilo y delicadeza dejando ver a Kia, quien se adentro en la habitación.
-Grimmjow dijo que pidió verme – dijo al emperador de las noches
-Tousen ha ido a la tierra y le he pedido que trajera algunos presentes para ti –dijo señalando con la mirada un grupo de cajas envueltas en bonito papel, para Kia era un suplicio el ver esas cajas, había intentado negarse a los costosos regalos que le hacia Aizen, pero él le insistía constantemente y cuando ella se negaba a cumplir sus caprichos, él le echaba en cara esos mismos regalos, así que había aprendido a aceptar los regalos y aceptar las ordenes de su protector –acércate – ordenó el castaño, la joven hizo caso al mayor y de acerco a el una vez frente a él, este la miró y tocó su mejilla –haz crecido mucho Kia, te estas convirtiendo en toda una mujer – dijo esto último en una forma que extraño a la pelinegra, Aizen sonrió –ya puedes irte a tu habitación – la ojimiel asintió tomando los paquete –
-Gracias Aizen-sama –dijo saliendo de la habitación, el aludido se relamió los labios una vez que su "protegida" salía.
A pesar de los pocos minutos que había pasado dentro, el arrancar de cabellos azules lucia desesperado, Kia no le había dirigido la palabra después de lo sucedido en la habitación, el ojiazul suspiro profundamente y se recargo en la pared recordando el momento
Flash back
Se encontraba sobre Kia besándola hacia unos minutos que ella había pasado sus brazos por su nuca el entendió que ella quería profundizar el beso, lo sabía a pesar de que la Shinigami fuera demasiado inocente sus instintos la hacían reaccionar, ventajosamente el arrancar mordió levemente el labio de la pelinegra abriéndose paso con la lengua entre los inocentes labios, el sabor de la boca de Kia le volvía loco, cerró los ojos dejándose llevar, podía sentir el calor agolpándose en su cuerpo, sus manos actuaron solas dirigiéndose a la pierna de la chica que se encontraba expuesta por la algo corta falda del kimono acaricio la pierna de la morena y comenzó a ascender por ella, pero no conto con que a Kia le pareciera inadecuado lo que hacía con su pierna y con la pierna libre le propinara un golpe al arrancar en la zona más sensible
-¡pedazo de imbécil, intente que decirte que pararas! – gritó molesta la menor sin mirar al arrancar que había rodado levemente por la cama mientras se tapaba el rostro intentando contener un quejido de dolor.
-ahgr… maldita – se quejó sin más
-¡oye! –le gritó al escuchar la forma en que le habló mirándolo molesta, el de cabellos azulado ya se había quitado las manos de la cara
-te estaba gustando –exclamó él al tiempo que ella se ponía roja, cosa que no comprendía y aún menos por qué había actuado así – ¡demonios! ¡¿Porque lo hiciste? – dijo apretándose el hueso de la nariz
-idiota –susurró ella levantándose de la cama, el espada la miró y dijo
-Aizen quiere verte – ella le regreso la mirada y contestó
-vale –dicho esto comenzó a arreglarse el kimono y el cabello para salir de ahí.
Fin del Flash Back
El peliazul suspiró, después de esas cosas que había dicho el Décimo, una gran cantidad de ira se acumuló en su cuerpo, Kia no sería de nadie, nadie más podría probar eso labios y mucho menos tocar esa blanca y delicada piel, si bien no sabía porque había actuado así al entrar en el cuarto de la Shinigami, lo único que le venía a la mente era esa palabra que no quería creer que fuera cierto
"celos"
Esa palabra le invadía la mente impidiéndole concentrarse o prestar atención a algo, tal como lo hacía ahora.
-¿nos vamos o vas a seguir ahí parado? – Pregunto con algo de molestia la ojiambar, el arrancar fruncio el ceño, detestaba su "autoritaria" forma de hablar –toma, ayúdame a cargar esto –dijo dándole las cajas de regalos humanos Grimmjow fruncio el ceño tomando las cajas mientras miraba a la Shinigami caminar rumbo a su habitación
-imbécil –dijo para si mismo el.
-¿la has visto Gin? – pregunto Aizen a su mano derecha una vez que la jovencita salió de la habitación, el peliblanco sonrió dando a entender que si –quien lo diría, inteligente poderosa e incluso se ha vuelto muy hermosa, mucho mas que su madre –ante el comentario del castaño Ichimaru abrió los ojos sorprendido, el Emperador había llamado hermosa a Kia – seria bueno experimentar que nacería de una vizard y un Shinigami con los poderes del Hōgyoku– Gin fruncio el ceño curioso y luego sonrió
-seria interesante –dijo para cerrar el tema
Había llegado a la habitación de la Shinigami, Grimmjow había dejado los "obsequios" en la cama y la chica de disponía a abrirlos
-detesto esto –dijo mientras quitaba el papel que envolvía los paquetes – que me gusten las cosas humanas no significa que me pueda manipular con regalitos – suspiro la morena
-entonces ¿porque los aceptas? –preguntó el ojiazul mientras observaba curioso el contenido de los paquetes
-porque me obliga a aceptarlos –el espada fruncio el ceño
-¿ah si?, ¿con que te chantajea Aizen para que le aceptes sus regalitos humanos? – Kia le miró a los ojos y mentalmente le susurró un TÚ
-eso no te importa –dijo bajando de la cama dirigiéndose a la puerta con una pequeña caja en la mano – me voy – anunció la mujercita
-¿Cómo que te vas tonta? – cuestionó mientras la tomaba por la muñeca
-si… me largo, si no te molesta iré a ver Tousen-san para que me explique el uso de este aparato humano –dicho esto se soltó de la mano del hombre y salió de la habitación
-tonta –susurró el arrancar y unos minutos después abandonó la habitación con dirección al desierto. Kia caminaba tranquila rumbo a donde podía sentir el reiatsu del antiguo ex-capitán
-pero miren lo que trajo la basura – dijo la voz del octavo espada – pero si es Kia la pequeña Shinigami zorra –la aludida hizo caso omiso ante el comentario del científico loco de las noches, ella era mejor que eso pensó la menor– ¿Por qué no vienes un rato y dejas que te quite un poco de cabello o piel para estudiarte? –hablo el peli rosado enterrando sus uñas en el hombro de la chica
-¡duele! –Se quejo Kia soltándose y del agarre encaró al arrancar – déjeme en paz –ordenó furiosa mirando despectivamente al científico, este sonrió sarcástico e intentó tomarla por el hombro, cosa que le fue impedida ya que un trozo de lo que parecía ser piedra letal le atravesó el hombro al espada
-maldita –dijo este, la ojiambar hizo un delicado movimiento con la mano e inmediatamente el trozo de la piedra se desvaneció en el aire –así que ese es tu famoso poder ¿he?, eres capaz de crear cosas y destruirlas a partir de las partículas espirituales –las ojinaranjas orbes del arrancar se llenaron de locura e intento alcanzar a la Shinigami, esta rápidamente creo un escudo con las partículas para protegerse del ataque de Szayel, el cual nunca llegó ya que fue impedido por el cuarto espada.
-¿que es lo que crees que haces Szayel? –cuestionó seriamente el arrancar de piel blanca reteniendo la mano del peli rosa, este entre cerró los ojos y furioso se soltó del ojiverde para alejarse de ahí furioso
-Ulquiorra-san – susurró la mujercita mientras lo veía, este dirigió su mirada a la pelinegra, fruncio un poco el ceño, a pesar de que ella no sabia nada del mundo humano ella lo trataba como uno, pero de alguna manera no le molestaba no mucho, relajo el ceño y luego dijo
-no debería estar aquí, ¿Dónde esta Grimmjow? –
-en mi habitación, le ordené que no me siguiera – el de piel mas blanca entrecerró los ojos y luego sentencio con suma seriedad
-podría haberle ocurrido algo, Aizen-sama se molestaría mucho –
-entiendo… pero quería ir donde Tousen-san – dijo en voz baja la menor
-en ese caso la acompañare hasta ahí – Kia suspiró y asintió mientras caminaba junto al Murciélago por el pasillo.
-hey Jaegerjaquez, entra ya, llevas varios minutos decidiendo entrar o no –dijo la vieja voz de un arrancar dentro de una cabaña en medio del Bosque de Menos
-cállate viejo –musitó el sexto un hombre de apariencia mayor, cabello largo negro, ojos de igual color y mascara se asemejaba a la silueta de un cuervo emprendiendo el vuelo
-para ti Edogāaran-sama muchachito insolente – el peliazul hizo una mueca de burla y se sentó en una de las sillas de la pequeña mesa del anciano, este en temas mas serios preguntó – ¿a que debo tu visita Grimmjow? Ya que es muy difícil verte por aquí si Kia-sama no viene contigo –el peliazul le miró serio y dijo
-es sobre ella por lo que he venido a verte – respondió el ojiazul.
Fin del cap. 2
