Los derechos : Los personajes y las situaciones de la obra de Go Nagaï y de los animes Mazinger Z, Gran Mazinger, Grendizer, y que se encuentran en esta ficción, son la propiedad de sus autores.


Esta historia es la traducción de mi ficción francesa "D'un monde à l'autre". Soy francesa y me disculpo si cometo faltas en español.


2. El último regalo de Vega

Koji observaba como se iba alejando el robot. Sus amigos se marchaban e ignoraba si volvería a verlos un día. Cuando Grendizer desapareció del horizonte, dio media vuelta a su nave, descendió en picado hacia la Tierra y se dirigió hacia el centro de investigación espacial. Con la ida de María y Daisuke, se terminaba una época de su vida, sabía que en adelante debería pasar a otra cosa. Este momento le recordaba cuando se había marchado a Estados Unidos dejando atrás a un otro periódo de su existencia en la que pilotaba Mazinger Z, un robot poderoso que fue construido por su abuelo, Juzo Kabuto. En esa época, fue un adolescente y luchó contra el doctor Hell, un científico megalómano, que deseaba conquistar el mundo con sus monstruos mecánicos. Se preguntó que habría sido de Sayaka y de su padre, el profesor Gennosuke Yumi. Se acordó con emoción de la acogida y de la ayuda que le había aportado el investigador cuando le conoció, el día de la muerte de su abuelo. Quizá podría visitarle cuando se presentará la ocasión. Pero, por ahora, tendría que acostumbrarse a la ausencia de sus amigos y sabía que no se resultaría fácil en vista de la amistad que existía entre los cuatro miembros del Equipo. Koji guardó Delta Estelar, descendió y se dirigió hacia su habitación con el fin de quitarse su traje de vuelo. Seguidamente, se dirigió a la gran sala del observatorio donde se reunió con el doctor Umon y sus ayudantes : Dahashi, Dahohi y Yamada.

« Te estábamos esperando Koji, le dijo el doctor. Me gustaría hablar con todos ustedes, vayamos al salón, estaremos mejor para charlar. »

Lo siguieron y se instalaron en un sillón. Tras unos instantes de silencio, el doctor Umon tomó la palabra.

« Como ya lo saben, hace un momento Daisuke y María tomaron el vuelo con dirección a Fleed. Koji y yo acabamos de regresar después de haber presenciado su partida. »

Frunció el entrecejo y prosiguió.

« Se han ido y les echaremos muchísimo de menos, pero la vida continua. Hoy día, la guerra contra Vega ya ha terminado. Durante estos últimos años, las actividades del centro estaban repartidas entre la lucha contra los invasores y la investigación. En lo sucesivo, vamos a poder dedicar todo nuestro tiempo a la investigación, que es la vocación primordial de nuestro centro. Desde la victoria del Equipo, he reflexionado mucho sobre ello. Puesto que Daisuke me había confiado su intención de regresar a Fleed, preferí esperar que se marchara para modificar el funcionamiento del centro. El lunes me voy a Ginebra para un ciclo de conferencias. Allí se tratarán los problemas energéticos que corre el riesgo de conocer el planeta en un futuro más o menos próximo. Pienso que sería interesante orientar nuestras investigaciones en esa dirección.

- Yo también pienso lo mismo, respondió Dahashi. Además, ya habíamos comenzado las investigaciones con el trabajo que realizamos acerca del dispositivo captador.

- Exacto, confirmó el doctor, y les propongo proseguir ese trabajo. Los fotones constituyen una fuente de energía inagotable. Esto podría solucionar ventajosamente los problemas de escasez energética. Pueden revisar el expediente a partir del lunes y volveremos a hablar cuando regrese al final de la semana.

- Cuente con nosotros, afirmaron Yamada y Dahohi.

- Dígame, Doctor, prosiguió Dahashi, quisiera saber si podríamos vivir fuera del centro, ahora que ya no corremos el riesgo de ser atacados por Vega.

- Por supuesto, ya no es necesario residir aquí en permanencia y evidentemente quienes lo deseen pueden instalarse fuera.

- Gracias Doctor. Ya puedo concretar mi proyecto de boda con Kaori y preferiría que viviese en el hogar que pensamos crear para nosotros dos.

- Es muy natural, y ustedes señores, ¿ qué intenciones tienen ?

- Mi mujer estará encantada de que regrese todas las noches a casa, señaló Yamada, y ¿ supongo que la tuya también, Dahohi ?

- Sí, asentió sonriendo.

- Lo comprendo perfectamente, prosiguió el doctor, ya es hora de que todos ustedes lleven una vida más normal. Personalmente, yo me quedaré aquí, ya saben que el centro es toda mi vida. »

Koji escuchaba la conversación pero no participaba en ella. No olvidaba que se encontraba en el centro de investigación espacial porque fue enviado por la N.A.S.A. para estudiar los pasajes de los O.V.N.I. en esta región de Japón. Sabía que tendría que separarse de sus colegas y regresar a los Estados Unidos. Eso no le hacía mucha gracia porque se había encariñado con los que había frecuentado desde su llegada, pero fue así. Ante su silencio, Dahashi le preguntó.

« Y tu Koji, ¿ no dices nada ?

- ¡ Oh yo !..., suspiró, supongo que ahora que no tenemos que observar más O.V.N.I. y que la guerra ha terminado, la N.A.S.A. volverá a llamarme.

- Escúchame Koji, intervino el doctor, me va a hacer falta un piloto y pienso contratar uno bastante pronto. No te oculto que me gustaría mucho que fueras tú. Además de tu excelente dominio del pilotaje, tus competencias en mecánica espacial me interesan y participarías en la investigación que estamos llevando a cabo. Por otra parte, y eso es muy importante, conoces bien la casa. Por tanto, si esto te interesa, te brindo la oportunidad de quedarte con nosotros. Por supuesto, no estás obligado a contestarme en seguida. Puedes reflexionar sobre ello durante algunos días. »

El rostro de Koji se iluminó de repente. El tomar tiempo para pensar en esta propuesta le parecía inútil, de tan seguro de su decisión como estaba. Así que optó por esta oferta inesperada con mucho gusto.

« Ya está todo reflexionado, Doctor. Acepto con alegría. »

Umon esbozó una sonrisa. Conociendo el muchacho, pensó que tenía que haber previsto la espontaneidad de su repuesta.

« ¡ Bueno !, de verdad me complace mucho. Iniciaremos las gestiones necesarias junto a la N.A.S.A. a partir del lunes, me ocuparé de esto antes de irme. Quizá será necesario que regreses un tiempo si insisten en que respetes el plazo de preaviso, no obstante, intentaré llegar a un acuerdo con ellos para evitarlo. Si deseas instalarte en las inmediaciones, los colegas te ayudarán a encontrar un alojamiento.

- Gracias, Doctor, pero me encuentro muy bien en el centro. Por el momento, me gustaría quedarme aquí.

- ¡ Como quieras ! Señores, he terminado. Les deseo un excelente fin de semana. »

Dahohi, Yamada y Dahashi se despidieron y abandonaron el centro. Los dos primeros fueron a reunirse con sus mujeres y Dahashi se marchó a casa de su novia. Koji anunció que se iba a preparar la comida y salió de la habitación, mientras Umon se propuso seleccionar algunos documentos en previsión de su viaje a Suiza. Luego, el investigador se reunió con el joven.

« ¿ Dime, Koji, le preguntó cuando entró en la cocina, te molestaría llevarme a Ginebra el lunes a bordo de Delta Estelar ? Ya he cogido el billete de avión pero aún tengo tiempo de cancelarlo. De este modo, el viaje sería más rápido y tendría más tiempo para contactar la N.A.S.A. el lunes por la mañana.

- No, no me molesta, al contrario. Además, puedo regresar a buscarle el viernes si lo desea.

- Gracias, muy amable por tu parte. Voy a llamar al aeropuerto. »

Al final de la mañana del lunes, el doctor Umon subió a bordo de Delta Estelar seguido de Koji que se instaló al mando.

« Delta Estelar, ¡ Adelante ! »

La nave despegó. El doctor puso inmediatamente a Koji al corriente del resultado de las gestiones que había entablado aquella misma mañana.

« Me puse en contacto con la N.A.S.A., están de acuerdo para suprimir tu plazo de preaviso. Te enviarán los papeles que debes firmar esta semana.

- ¡ Formidable, Doctor !, exultó el joven. Hubiera sido una pena que me hubiera tenido que marchar para regresar al poco tiempo.

- Koji, desde hace algún tiempo, pienso en construir una nave espacial que permita atravesar el espacio. El hecho de que te quedes con nosotros me motiva a poner en obra este proyecto cuanto antes.

- Ya tenemos Cosmos Espacial.

- Cierto, pero te recuerdo que fue construido para ayudar a Grendizer a vencer Vega, no para hacer largas estancias en el espacio. Nos haría falta uno suficientemente espacioso que nos permita alojar a cosmonautas durante un período más o menos largo y una o dos naves para explorar un planeta. Eso nos será útil en el marco de nuestras investigaciones. Quizá podríamos descubrir nuevas fuentes de energía en los planetas vecinos o más lejanos.

- Es un gran proyecto, Doctor.

- Sí, es cierto, os hablaré con más detalle de todo esto cuando regrese e iniciaremos el diseño rápidamente. »

El viaje prosiguió sin problemas. Umon pidió a Koji que le dejase en casa del Doctor Shubyler.

« Ya ha llegado a su destino Señor. Volveré a buscarle el viernes.

- Gracias Koji, hasta pronto. »

La nave continuó en dirección a Japón. Koji estaba encantado de la manera como se iban concretando los acontecimientos. El hecho de quedarse en el centro junto al doctor Umon y sus ayudantes le encantaba, sobre todo, teniendo en cuenta que tendría la ocasión de pilotar y probablemente hacer estancias en el espacio.

La semana pasó tranquilamente. Koji y sus colegas estaban absorbidos plenamente por su trabajo. El miércoles por la tarde, Yamada y Dahohi trasladaron sus cosas personales del centro, en adelante regresarían todas las noches a sus casas. Koji y Dahashi se reunieron para cenar. Hablaron de esto y aquello, después se llevó la conversación hacia Kaori.

« Dime Dahashi, ¿ piensas casarte pronto ?

- Sí, ya hemos podido fijar la fecha de la ceremonia. Tendrá lugar dentro de cinco semanas. Estoy buscando una casa. Me gustaría encontrarla de aquí a entonces. Naturalmente, todos están invitado a la boda, así como Danbei Makiba y su familia.

- ¡ Goro es quien va estar contento ! Creo que nunca ha asistido a una boda. »

El viernes por la mañana, Koji regresó a Suiza. Aterrizó cerca de la residencia del Doctor Shubyler, y se dirigió a pie hasta su casa. Era una magnífica casa rodeada de un inmenso parque. Cuando llegó a la puerta de entrada, llamó al timbre. Elsa, la ayudante del Doctor, fue a abrirle.

« Buenos días Elsa.

- Buenos días Koji, entre. »

Koji penetró en el salón donde varios científicos hablaban sobre los temas que se habían abordado durante el ciclo de conferencias. Todo el mundo le miró y uno de ellos exclamó :

« ¡ Koji ! ¿ Tú, aquí ? »

El muchacho se deja tan estupefacto como su interlocutor, no creía lo que estaba viendo. Frente a él se encontraba el profesor Gennosuke Yumi, el director del instituto de investigaciones fotónicas donde estaba cuando luchó contra el doctor Hell, al mando de Mazinger Z.

« ¡ Profesor… cuánto tiempo ! balbuceó.

- ¿¡ Cómo !? ¿ Se conocen ? se asombró Umon.

- Sí, Umon, voy a explicárselo », le respondió Yumi.

Éste se encargó de hacer las presentaciones y propuso a Koji que se sentara. Elsa le ofreció refrescos.

« Koji era uno de los pilotos del Equipo, precisó Umon. Ya saben todos que gracias a ellos conseguimos vencer las fuerzas de Vega. Pero ignoraba que usted lo conociera, Profesor Yumi. »

Este último describió las circunstancias durante las cuales frecuentó el muchacho.

« Koji es el nieto del profesor Juzo Kabuto junto a quién trabajé durante mucho tiempo. Poco tiempo después de haberse jubilado, Kabuto fue asesinado por los hombres del Doctor Hell, un científico megalómano que quería conquistar el mundo gracias a su ejército de robots. Kabuto estaba informado de estos proyectos y construyó, en secreto, un robot muy potente : el Mazinger Z. Lo fabricó en aleación Z, materia muy resistente, prácticamente indestructible, que él mismo había puesto a punto. Antes de morir, lo legó a Koji, quién pudo oponerse entonces al funesto proyecto del Doctor Hell. El robot estaba escondido en la piscina que se encontraba cerca del laboratorio de energía fotónica donde yo trabajo.

- Koji, tienes tus secretillos, ¡ nunca nos has hablado de estas hazañas ! le dijó Umon.

- Antes de regresar a Estados Unidos, deposité Mazinger Z en el museo del robot y me prometí no utilizarlo más, explicó Koji. Se encuentra junto a Gran Mazinger, otro robot, cuya concepción es bastante similar, pero aún más potente, y que fue construido por mi padre, el profesor Kenzo Kabuto. Hoy día, son símbolos de paz. Mis aventuras con Mazinger Z pertenecen al pasado, ya he hecho borrón y cuenta nueva, por esta razón nunca he abordado el tema. »

El tono que acababa de usar Koji era bastante explícito : está claro que no quería extenderse sobre este tema. Además el joven prosiguió con otro tema y preguntó por Sayaka. El profesor Yumi le respondió que iba bien y que trabajaba en el laboratorio de energía fotónica. Después, Umon se despidió de sus semejantes y Koji lo llevó a Japón a bordo de Delta Estelar.

« He propuesto al profesor Yumi que viniese a pasar unos días en el centro de investigación espacial, anunció Umon a su piloto a lo largo del viaje. Estará allí dentro de dos semanas. Le presentaré el dispositivo captador. A propósito, Koji, ¿ han estudiado el expediente durante mi ausencia ?

- Sí, Doctor, hemos trabajado en ello toda la semana.

- Sería necesario que vayas a recoger fotones el lunes. Pediré a Yamada que monte el dispositivo captador en Delta Estelar como lo hicimos la primera vez.

- Muy bien.

- Después de la llegada de Yumi, iremos a nuestro turno al laboratorio de energía fotónica. Los dos trabajamos en la energía luminosa, de manera muy distinta, pero puede resultar muy interesante unir nuestros conocimientos y nuestras competencias. Cuento contigo para que me acompañes.

- Sí, Doctor. »

Koji experimentó una cierta emoción a la idea de regresar al lugar donde tenía tantos recuerdos. ¿ Quizá tendría la ocasión de volver a ver a Sayaka ? ¡ Hacía tanto tiempo que no la había visto !

Llegaron al centro. Umon dedicó el final de la tarde a volver a leer las notas que había tomado durante las conferencias. Cuando terminó su jornada laboral, Koji se reunió con él en el salón.

« A propósito, Doctor, ¿ está satisfecho de su estancia ?

- Sí, Koji. Este ciclo de conferencias fue muy interesante. No me ha decepcionado. Por fin parece que los gobiernos de los distintos países presentes comienzan a tomar en serio la amenaza de la penuria energética.

- Esto es más bien positivo. Por consiguiente, deberían proponer medidas que permitan retroceder esa fecha.

- Si claro, pero eso no basta. Es esencial que encontremos otras fuentes de energía rápidamente para evitar una crisis energética que tendría graves consecuencias en la economía mundial. Bueno, ¿ cambiemos un poco de conversación, quieres ? He pasado toda la semana entera tratando el mismo tema y tengo ganas de hablar de otra cosa. ¿ Qué piensas hacer este fin de semana, Koji ?

- Nada de particular… Doctor, quisiera pedirle un favor.

- Te escucho.

- Bueno pues… ¿ me autorizaría a utilizar una de las naves cada fin de semana para dar una vuelta ? Por una parte, echo en falta pilotar, y por otra parte, no desearía perder la costumbre.

- Sí, por supuesto sin problema. Incluso podrías utilizar por turno cada una de ellas, así podrían volar y podríamos mantenerlas regularmente.

- Gracias, Doctor. Mañana, cogeré Planeador Marino y volaré toda la mañana. »

Pasaron dos semanas. Como estaba previsto, el profesor Yumi vino al centro. Su hija lo acompañaba. Llegaron un lunes al final de la tarde. Koji y Sayaka estuvieron encantados de volverse a ver. Tenían muchas cosas que contarse. Koji, en particular, le hizo un resumen de los acontecimientos que habían tenido lugar desde que se salió de Estados Unidos. Después de la cena, salieron para caminar un poco por los alrededores del centro.

« Entonces, después de haberte distinguido con Mazinger Z, ¡ formaste parte del famoso Equipo ! ¡ Voy a sentirme muy poca cosa junto a ti ! ¿ Debo intimidarme ? »

Koji prorrumpió en risa.

« ¡ Me extrañaría de ti ! ¡ Eso no cambia nada entre nosotros ! En vez de decir idioteces, cuéntame lo que haces tú. Me enteré, hace dos semanas solamente, que trabajabas en el laboratorio de investigación sobre la energía fotónica.

- Sí, hace ya algún tiempo de eso. Estamos buscando un medio para controlar perfectamente esa energía con el fin de que su utilización logre ser posible a gran escala.

- Dime, ¿ las personas con las que tuve trato siguen estando allí ? »

Sayaka le dio noticias de aquéllos que conocía. Seguidamente, pasaron un largo momento evocando sus recuerdos comunes y después entraron.

Durante la mañana del martes, Koji les enseñó el centro y el doctor Umon les presentó el trabajo que estaba llevando a cabo con sus colaboradores y, en particular lo que se refería al dispositivo captador.

Desde la victoria del Equipo, Hikaru había vuelto al rancho de su padre e iba al centro cada semana con el fin de aportar productos de su producción y llenar el refrigerador. Llegó al principio de la tarde. Con este motivo, Umon propuso una pequeña pausa para presentar a la muchacha a sus huéspedes.

« Hikaru, le dijo Sayaka, estoy encantada de conocer a un segundo miembro del Equipo. Pero si comprendí bien, eran cuatro. ¿ Las otras personas trabajan aquí ?

- Desgraciadamente, no podrá verlos, le respondió Umon. Ya no están con nosotros. Regresaron a sus casas. »

De repente, sonó el teléfono y Dahashi fue a responder. Unos minutos después de la conversación con su interlocutor, interpeló al doctor Umon.

« ¡ Doctor, Doctor, es algo terrible !

- Bueno Dahashi, tranquilícese, ¿ qué le pasa ?

- ¡ Un monstruo, un monstruo se dirige hacia un pequeño pueblo de la costa !

- ¡¿ Qué ?!…, exclamó el científico.

- ¡¿ Que dices tú ?! », prosiguió Koji.

Los dos hombres eran los únicos que expresaron su estupefacción en voz alta, pero eso no significaba que otras personas presentes no experimentó las mismas emociones : todos miran fijamente a Dahashi y esperaban detalles que no salieron por el hecho de que todavía estaba conmocionado por la noticia. Sin embargo, no le hizo falta a Umon más que unos momentos para reaccionar :

« ¡ Dahashi, transmítanos los datos, Yamada, muéstrenos eso en la pantalla grande !

- Sí, señor, inmediatamente », respondió este último manipulando los botones.

Todos se habían acercado ya a la pantalla. La cosa apareció, luego distinguieron una masa verde, sin forma bien definida, que avanzaba en dirección al pueblo. Su forma era móvil y variaba conforme se iba desplazando. Parecía arrastrarse por el suelo.

« ¡ No es posible…! ¡¿ Pero qué es eso ?! exclamó Koji al ver la imagen.

- Es enorme, pronunció Sayaka llevándose la mano a su boca.

- Después de los monstruos de Vega, ¡ ahora otra cosa ! prosiguió Hikaru. ¡¿ Nunca tendremos paz ?!

- ¿ Podemos calcular su tamaño ? » preguntó Umon.

Dahohi anunció los resultados proporcionados por el ordenador.

« Podemos compararla a una especie de paralelepípedo rectangular, aunque sus contornos son muy móviles. Estas son sus dimensiones medias aproximadas : longitud, 240 metros, anchura, 130 metros, altura, 8 metros.

- ¡ Es necesario evacuar a la población ! Exclamó el doctor Umon.

- Ya lo hemos hecho, precisó Dahashi, las autoridades de la región se han ocupado de ello. Pero no saben qué hacer para detener esa cosa. Le han disparado desde los helicópteros pero las balas penetran en ella sin parecer molestarla lo más mínimo. Hasta intentaron lanzarle una bomba, la cual penetró pero no estalló.

- ¡ Doctor, déjeme ir allí ! intervino Koji. ¡ Voy a ocuparme de ello !

- Koji, ignoramos todo de esa… cosa. Estoy de acuerdo en dejarte ir allí, pero ten cuidado de no cometer ninguna imprudencia. No sabemos de qué puede ser capaz.

- De acuerdo Doctor, voy inmediatamente.

- Espérame, voy contigo », le dijo Hikaru.

Los dos jóvenes salieron corriendo de la habitación mientras el profesor Yumi le lanzó a Koji una mirada divertida ; reconoció claramente el ex piloto de Mazinger Z.

Minutos después, Delta Estelar y Planeador Marino despegaron. Tomaron la dirección del pequeño pueblo. Cuando llegaron hasta él, la masa informe estaba penetrando. Como lo había señalado Sayaka, era efectivamente enorme. Su color verde no era uniforme y variaba, de lo claro a lo oscuro y al contrario, en función de sus movimientos. Centelleaba en algunos sitios.

« ¡ Al ataque ! » anunció Koji.

Descendió en picado en dirección al suelo.

« ¡ Misil doble ! »

Los misiles se introdujeron en la cosa pero sin ningún otro efecto.

« ¡ Rayo ciclónico ! »

Inmediatamente, el rayo láser salió de los extremos de las alas de Delta Estelar. Hikaru atacó a su vez.

« ¡ Misil marino ! … ¡ Cortador marino ! »

La cuchilla de Planeador Marino penetró dentro de la cosa pero no volvió a posicionarse sobre el aparato. Permaneció aparentemente enganchada en la masa móvil.

« ¡ Bueno ! concluyó Koji, no creo que sea útil emplear el Cortador doble, seguramente tendría el mismo resultado. Hikaru, bombardéala con el Rayo marino mientras yo envío el Rayo ciclónico. Quizá lo consigamos entre dos.

- OK. ¡ Rayo marino !

- ¡ Rayo ciclónico ! »

Accionaron el mando varias veces pero sin resultado, la cosa proseguía su camino, imperturbable. Los rayos láser de las naves atacaban un poco su superficie pero sin más.

« ¡ Maldición ! ¿ Qué vamos a hacer ? exclamó Koji.

- ¿ Y si nos acercásemos para verla mejor ? le sugirió Hikaru. ¿ Quizá podríamos descubrir un fallo en su constitución ?

- ¡ Buena idea ! »

Hikaru descendió en picado. Sobrevoló la masa verde lo más cerca posible. De repente, oyó el grito de Koji.

« ¡ Cuidado, Hikaru ! »

Al mismo tiempo, sintió como tiraban hacia atrás su nave. Un trozo de la masa verde había adoptado la forma de una especie de tentáculo y se había enrollado alrededor de una de las alas de Planeador Marino. Un segundo tentáculo se desplegó y se enrolló alrededor de la segunda ala. Por último, un tercero y luego un cuarto se fijaron en la parte posterior de la nave tirándola hacia abajo. Dudándose de que le fuera a suceder lo mismo, Koji tuvo el reflejo de cambiar precipitadamente de dirección lo que le permitió evitar el tentáculo que se dirigía hacia su aparato. Inició su ascenso mientras se desviaba hacia la derecha.

« ¡ Koji ! ¡ No consigo liberarme !

- ¡ Hikaru ! ¡ Mete toda la potencia ! », le intimó el doctor Umon.

Puesto que dos tentáculos obstruían los reactores, esta maniobra tuvo muy poco efecto. Koji bajo hacia Planeador Marino.

« ¡ Coge esto, especie de monstruo ! ¡ Cortador doble ! »

Las dos cuchillas salieron de las alas de Delta Estelar, se juntaron para formar una V y fueron a cortar dos de los tentáculos que retenían la nave de Hikaru. Pero cuando Koji iba a lanzar sus misiles, otros dos tentáculos surgieron de la cosa a la derecha de Delta Estelar. Todo pasó muy rápidamente. Koji tuvo el reflejo de coger altitud desplazándose a la izquierda lo que le permitió esquivarlas por los pelos.

« ¡ Uf ! se dijo, me he librado de una buena ! »

¡ Su corazón se le salía del pecho, tenía calor ! ¡ Un poco más…! Prefirió no pensar en ello. Miró hacia Planeador Marino. Otros cuatro tentáculos se habían desplegado y tiraban la nave hacia abajo.

« Koji, le advirtió Umon, esta cosa me parece dotada de una determinada inteligencia. Antes, has torcido a la derecha, sin duda alguna es por eso que te ha atacado por la derecha esta vez.

- ¡ Sólo faltaba eso ! ¡ No va a ser fácil !

- Escucha, es demasiado peligroso. Si continuas atacándola, también te atrapará a ti.

- ¡ Doctor ! ¡ No puedo abandonar a Hikaru !

- Sí, ya lo sé… pero si te coge no le serás de gran ayuda. »

Koji observaba Planeador Marino, la parte posterior del aparato desaparecía en la masa y pronto sucedería lo mismo con la parte delantera.

« ¡ Qué desgracia ! se irritó, ¿ Qué se puede hacer ? »

Con todo, era necesario encontrar una solución y rápidamente, en caso contrario Hikaru iba a morir absorbida por la cosa.

« ¡ Koji ! gritó Hikaru. ¡ No sé qué hacer ! ¡ No llego ! »

Koji reflexionó rápidamente. De todos modos, la nave estaba perdida, así que se podía intentar el todo por el todo.

« Hikaru, tranquilízate y escúchame atentamente. Vamos a intentar algo. Esto es arriesgado, pero no podemos elegir. Voy a enviarte un cabo. En cuanto esté a tu alcance, abre la cabina de pilotaje y agárrate a él con fuerza. Tendrás que sujetarlo muy bien puesto que te subiré rápidamente ; temo, en efecto, que la cosa desenrolle otro tentáculo y te atrape. ¿ Has comprendido ?

- Sí, sí…

- Entonces, ahí voy, mantente preparada. »

Koji lanzó el cabo y descendió a la vertical de Planeador Marino.

« ¡ Ya ! » gritó a la muchacha.

Hikaru obedeció, logró salir del puesto de pilotaje y sujetarse al cabo. Koji tomó altura rápidamente y se alejó de la masa verde. Luego volvió a bajar y depositó a Hikaru en el suelo. Aterrizó, saltó a tierra y corrió hacia ella.

« Hikaru, ¿ cómo estás ? »

Todo su cuerpo temblaba.

« ¡ Oh Koji ! ¡ Creo que nunca había tenido también miedo !

- Vayámonos de aquí. »

Le ayudó a levantarse y la condujo hacia Delta Estelar. Mientras montaban a bordo los dos pilotos, oyeron la voz del doctor Umon.

« ¡ Hikaru ! ¡ Koji ! ¿ Cómo estáis ?

- Estamos bien, Doctor, Hikaru está sana y salva, en cambio temo que hayamos perdido su nave.

- Lo esencial es que ella haya podido salvarse. Regresad al centro, ya hemos tenido bastantes sudores fríos. De todos modos, aparentemente tus armas no pueden hacer gran cosa contra esa abominación. »

Koji lo reconoció, Delta Estelar despegó.

Apenas llegada al centro, Hikaru se fue a descansar al salón. Tenía que recuperarse de sus emociones. Sayaka permaneció junto a ella. Los otros seguían el avance de la cosa en la pantalla grande, le habían dado ese nombre a falta de algo mejor. La cosa continuaba avanzando y acababa de sobrepasar el pueblo. Percibieron Planeador Marino en medio de la plaza central. Al parecer, no había sido destruido, parecía intacto como si la cosa le hubiera pasado por encima sin causarle el menor daño.

« ¡ Doctor, voy a volver ! exclamó el joven piloto, bastante frustrado por el desenlace de la batalla reciente.

- ¡ No, Koji ! lo detuvo Umon con tono firme ¡ Ni pensarlo, un segundo ataque es demasiado peligroso ! ¡¿ Debo recordarte que poco le faltó a Hikaru para perder su vida hace un momento ?! Además, estarás tú solo.

- Permaneceré lejos de la cosa, Doctor. Sólo quería examinar el estado de la nave. Déjeme ir.

- Bueno, suspiró Umon, de acuerdo, pero no muestres demasiado celo, ¿ de acuerdo ? Examinas la nave y regresas inmediatamente.

- Se lo prometo Doctor.

- ¡ Hmm…, comentó el profesor Yumi sonriendo, veo que no has perdido nada de tu entusiasmo, Koji ! Siempre tan intrépido, ¿ eh ? »

Cuando el joven piloto llegó en el lugar, Delta Estelar tomó tierra no lejos de Planeador Marino. Koji bajó, fue hasta la plaza central e inspecciona la nave. Percibió fragmentos verdes esparcidos un poco por todo, así como en la calzada y los muros de las casas del pueblo. Penetró y accionó el mando de arranque varias veces, luego contactó a Umon.

« Doctor, aquí Koji. Intenté arrancar varias veces Planeador Marino, sin éxito. Los restos de la cosa están pegados por todas partes, quizá también haya en el motor.

- Es posible. Déjalo y regresa… Voy a tomar las disposiciones necesarias para que lo lleven al centro. ¡ Oh, Koji ! Intenta traer una muestra de esa cosa, desearía que la analizase el laboratorio.

- De acuerdo Doctor. »

Koji despegó un trozo de la masa verde que estaba adherido al tablero de instrumentos. Su contacto era viscoso y pegajoso. Hizo una mueca de asco mientras se dirigía a Delta Estelar. Se instalo a bordo y estuvo a punto de despegar.

« Delta Estelar, ¡ Fuera ! »

Iba a accionar la palanca de mando cuando su mano se inmovilizó repentinamente al pensar en la nave sumergible. El Cortador marino no estaba allí, había penetrado en la masa verde y había permanecido en su interior cuando lo había utilizado Hikaru. Los que viniesen a buscar Planeador Marino también deberían llevárselo, así que más valía indicarles donde podrían encontrarlo, esto les ahorraría tiempo. Koji saltó fuera de su nave y comenzó a recorrer las calles del pueblo pero no encontró nada.

« Qué raro, se dijo, estoy seguro de haber recorrido todo. Tampoco hay ningún rastro de los misiles que lanzamos. »

Regresó a Delta Estelar y despegó. Sobrevoló el pueblo, por si acaso, pero no vio lo que estaba buscando. Perplejo y un poco inquieto, se dirigió al centro.

Durante este tiempo, el doctor contactó al ejército y organizó la repatriación del aparato. Cuando Koji le entregó la muestra solicitada, la transmitió al laboratorio. Al igual que el joven piloto, a Umon le pareció extraña la desaparición del Cortador marino y los misiles. ¿ Los transportaba con ella la cosa ? Por el momento, se limitaban a hacer conjeturas. El Doctor Umon fue a ver a Hikaru y le propuso pasar la noche en el centro ya que la encontraba demasiado nerviosa. Llamó por teléfono a Danbei Makiba para mantenerle informado de lo que había sucedido.

Al día siguiente, Danbei vino a ver a su hija. Ésta iba mejor y decidió permanecer un día o dos en el centro. Quería seguir la evolución de la situación.

Al final de la tarde, cuando todos se encontraban reunidos en la gran sala del observatorio, el doctor Umon se reunió con ellos y les comunicó la última información de la que disponía.

« Tengo una mala noticia ; Planeador Marino está muy estropeado para poder repararlo. Más nos vale construir una nave similar. Asignaré a un equipo para este proyecto, utilizarán los mismos planos ; por lo tanto, será bastante rápido.

- ¿ Han llegado los resultados del laboratorio de análisis ? preguntó Sayaka.

- Sí, acabo de recibirlos. Se trataría de un alga que ha mutado repentinamente.

- ¿ Mutado repentinamente ? » se asombró la muchacha.

Umon ya tenía su idea sobre la cuestión y la expuso a los demás.

« He pensado en algo. Vega había intentado construir una base submarina en sucesivas ocasiones. Podría ser que las emanaciones de vegatrón hubieran contaminado el agua y provocado esa mutación.

- ¡ Si es así, estamos apañados ! exclamó Koji. Otras algas, y por qué no peces, también pueden sufrir modificaciones genéticas.

- No, no forzosamente, le respondió Umon. Las dosis de vegatrón emitidas no son suficientes probablemente para causar una catástrofe de esta envergadura. El problema está sin duda alguna localizado, bueno eso espero. Sería necesario poder explorar los fondos marinos con el fin de analizar la situación y solucionarla cuando proceda.

- Por supuesto, admitió el muchacho. ¡ Sin embargo le recuerdo que por ahora, no tenemos ningún medio de destruir la cosa que se encuentra en nuestro suelo, entonces, en el agua... !

- Quizá podríamos incendiarla, sugirió Hikaru.

- Ya había pensado en ello, le respondió el doctor Umon, pero la región es muy verde y arbolada, correríamos sobre todo el riesgo de provocar un incendio, y sin estar seguros de que eso fuese eficaz. ¿ Qué piensa usted, Profesor Yumi ? ¿ Creo que conoce bien este lugar ?

- En efecto, es algo muy arriesgado.

- Si Daisuke estuviese aquí, suspiró Hikaru, seguramente podría destruirla con Grendizer.

- ¿ Grendizer ? interrogó Yumi, sorprendido.

- Grendizer era el robot de Daisuke, que era uno de los miembros del Equipo, le explicó Umon.

- ¿¡ Un robot ?! dijo Yumi. Se me ocurre una idea. Koji podría utilizar Mazinger Z. El Viento mortal del robot podría seguramente destruir esta alga mutante. Este soplo poderoso que sale de la boca de la máquina contiene partículas corrosivas que pulverisan su blanco.

- ¿¡ Koji, pilotar un robot ?! exclamó Hikaru, incrédula. ¡ Pero no es capaz ! Nunca ha pilotado nada más que nuestras naves. »

Sayaka prorrumpió de risa.

« ¡ Hikaru, ya se ve que nunca has visto a Koji al mando de Mazinger Z ! Se encuentra tan a gusto como usted sobre un caballo. Será un juego de niños para él. »

Hikaru observó al muchacho con estupefacción.

« Sorprendida, ¿ verdad ? continuó Umon un poco divertido. Sí, ignorábamos todo del pasado de Koji. Imagínate que con la ayuda de Mazinger Z, se opuso a un científico loco que quería conquistar la Tierra con sus robots. Esto sucedió antes de que trabajase en la N.A.S.A. ¡ En aquella época, era un adolescente pero ya defendía el planeta !

- ¿ Bueno, y tú qué dices Koji ? insistió el profesor Yumi.

- Pilotar Z…, murmuró pensativo.

- Sí, ya lo sé, habías prometido no tocar más a ello, pero es urgente, debemos encontrar una solución para destruir esa cosa antes de que haga demasiados daños, y estoy persuadido que Mazinger Z tiene capacidad para ello.

- Quizá tenga razón, Profesor, por lo menos debemos intentarlo. Estoy de acuerdo, utilizaré Z, ¿ pero cree que el museo aceptará dejárnoslo ?

- ¡ De eso, me encargo yo ! Pienso que no habrá ningún problema, el director es un amigo. Le voy a llamar inmediatamente. »

El profesor Yumi descolgó el auricular y marcó un número. Mientras conversó con su interlocutor, el joven piloto se volvió hacia la pantalla gigante y contempló la masa viscosa que seguía avanzado hacia el interior del país, de manera lenta pero segura. Esperaba que el padre de Sayaka no se equivocara cuando decía que Z podría acabar con ello, en caso contrario… Umon no le dejó pensar nada más.

« Koji, tendrás que tener cuidado de no tener ningún contacto con ella. Ya sé que los Mazingers son casi indestructibles pero preferiría que evites correr el riesgo de estropear el robot. Esa cosa me parece muy particular, sus restos no pueden despegarse completamente del soporte en el que están adheridos, siempre quedan fragmentos, ya lo constatamos en Planeador Marino, y aún no conocemos las consecuencias a medio o largo plazo.

- Cuente conmigo, Profesor. Z puede volar, lo atacaré colocándome por encima de ella. No me acercaré.

- Koji, le dijo Hikaru acercándose a él, serás prudente, ¿ verdad ?

- Claro que sí, no te preocupes…»

La inquietud de Hikaru divirtió mucho a Sayaka.

« No se preocupe, la tranquilizó. Le garantizo que se desenvolverá muy bien. ¡ Cuando combatía los monstruos mecánicos del Doctor Hell, era otra cosa distinta !

- De acuerdo, anunció el profesor Yumi volviendo a poner el auricular. Koji, puedes ir. »

El muchacho consintió haciendo un gesto con la cabeza y abandonó la asamblea. Minutos después, Delta Estelar despegaba.

El vigilante del museo lo acogió cuando llegó y lo condujo hasta los robots. Z y Gran Mazinger estaban expuestos uno junto al otro, protegidos por un inmenso ventanal. Las cabinas de pilotaje se encontraban también allí, así como las alas de Z. Koji observó Mazinger Z unos minutos sin decir nada. Experimentaba una cierta emoción a la idea de pilotarlo de nuevo. El vigilante abrió la puerta. Koji subió a bordo del Planeador y lo puso en marcha. El platillo de estiba se elevó y vino a colocarse por encima de la cabeza del robot.

« ¡ Planeador abajo ! »

La pequeña cabina se introdujo en la cabeza de Z. Los ojos del robot destellaron, signo de que la estiba se había efectuado.

« ¡ En marcha ! »

El robot se puso en marcha, avanzaba a grandes pasos. La voz del profesor Umon resonó en el Planeador.

« ¿ Koji, me recibes ?

- Cinco sobre cinco. Todo va bien, me dirijo al lugar previsto.

- Ok, Koji. Te seguimos en la pantalla.

- ¡ Retropropulsor ! »

Las alas del robot despegaron, lo alcanzó y se engancharon. Sayaka tenía razón cuando decía que Koji también estaba tan a gusto en su robot como Hikaru en un caballo. Era incluso más que eso, tenía la impresión de formar sólo uno con su máquina y descubrió sensaciones que había olvidado desde hacía tiempo. Z y él estaban ligados y se preguntó cómo había podido soportar pasar todo aquel tiempo sin pilotarlo. Tuvo un pensamiento emocionante para su abuelo.

Perdido en sus recuerdos, Koji casi se sorprendió cuando llegó cerca de la cosa ; eso le hizo volver a la realidad. Colocó Z sobre ella.

« Este es el momento de la verdad », pensó.

Inclinó el robot en dirección de la masa verde.

« ¡ Y ahora, vamos a ver lo que me dices de esto, monstruo verde ! ¡ Viento mortal ! »

El soplo que se escapó de la boca del robot golpeó la cosa, la cual se contorsionó, volvió a caer en una masa inerte y se desagregó.

« ¡ Formidable ! ¡ Funciona ! », se alegró Koji.

El profesor Yumi se dirigió entonces a él.

« Muy bien Koji. Ahora, escucha : regresa al museo, lleva tu nave con Z. He convencido al director de que nos lo deje. Aún puede sernos útil, ya que no queda excluido que aparezcan otras algas mutantes. También deberías ir al laboratorio de energía fotónica para completarlo. Mazinger Z tiene una pequeña reserva de energía que permite cambiarlo de lugar llegado el caso, pero esto no será suficiente si debieses utilizarlo de nuevo.

- ¡ Comprendido, Profesor ! »

¡ Umon iba a guardar Z durante un tiempo ! Koji se estremeció de emoción ; ¡ aún podía controlarlo, aunque solamente fuera para dar un paseo !

Cuando llegó al centro, Hikaru estaba a punto de salir. Lo felicitó.

« ¡ Bravo, Koji ! Me alivia que se haya encontrado una solución para destruir esta monstruosidad.

- Sí, a mí también. No era muy tranquilizador verla como se deslizaba por todas partes, a merced de su fantasía, sin poder pararla.

- Koji… sabes… ignoraba lo de Mazinger, el Doctor Hell, y todo eso… »

La muchacha parecía incómoda, pero él la tranquilizó.

« Sí, ya lo sé. No te preocupes.

- Gracias. Hasta pronto.

- Hasta pronto Hikaru, no olvides transmitir mis amistades a tu familia. »

Hikaru subió al jeep, le saludó con la mano y se alejó.

El viernes, el profesor Yumi informó a Koji y Umon de las últimas disposiciones que había tomado.

« Contacté la marina nacional, sus submarinos van a explorar las aguas. Si ven algo sospechoso, le informarán inmediatamente.

- Gracias, le respondió Umon.

- Soy yo quien se lo agradece. Me ha encantado aprender más cosas sobre el trabajo que realizan aquí, y en particular sobre el dispositivo captador. Le espero en el laboratorio de energía fotónica para devolverle el cumplido.

- No faltaré, será un placer.

- Koji también podría venir, sugirió Sayaka dirigiéndose hacia el muchacho.

- Por supuesto, afirmó Umon. Cuento con mi piloto para que me lleve. »

Koji y Sayaka intercambiaron una mirada cómplice luego Yumi y su hija hicieron sus adioses y Yamada los llevó al aeropuerto.

Por la noche, Koji y el doctor se reunieron en el salón del centro de investigación espacial.

« Bueno, Doctor, me parece que esta semana ha sido muy agitada.

- No me digas que te arrepientes, Koji.

- No, en realidad me gustan mucho estas situaciones de urgencia y estas batallas. Creo que lo echaré en falta cuando todo vuelva definitivamente a la tranquilidad.

- Hmm… Koji, creo que debo excusarme.

- ¿ Excusas ? pero no, ¿ por qué ?

- Si. Cuando llegaste aquí, enviado por la N.A.S.A. para llevar a cabo tu misión, yo ignoraba todo de tu lucha contra el Doctor Hell y reconozco que te consideré un joven inconsciente que tomaba riesgos inconsiderados a bordo de su pequeño T.F.O. Cierto es, que no siempre has demostrado la suficiente prudencia, ya que el T.F.O. no podía enfrentarse a ciertas situaciones, pero hoy, comprendo mejor tu comportamiento. Debía ser frustrante para ti no actuar después de los combates en los que participaste a bordo de Mazinger Z.

- Es verdad que me sentía bastante frustrado pero este sentimiento se mitigó cuando construí y utilicé Delta Estelar.

- Sí, por supuesto, pero me doy cuenta ahora que hubiéramos debido brindarte los medios materiales que correspondían a tus capacidades mucho antes. Hubieras hecho maravillas al mando de un robot como Maginzer Z y hubieras podido asistir a Daisuke de manera mucho más eficaz.

- No sé lo que hubiera pensado…», le respondió Koji sonriendo.

El profesor sacudió la cabeza.

« Es verdad que deseaba ser el único en defender el planeta contra los invasores pero las fuerzas de Vega le obligaron finalmente a prever las cosas de otro modo.

- Ya no tiene importancia, forma parte del pasado, y para el presente, los proyectos que usted tiene conmigo me satisfacen totalmente.

- Mejor. Sin embargo, el hecho de construir una nueva nave va a retrasar el proyecto de construcción de Nave Estrellada. Sí, decidí que nuestra futura nave espacial llevaría ese nombre.

- ¿ Qué vamos a hacer de Planeador Marino ?

- Por el momento, vamos a dejarlo en un edificio prefabricado junto al centro. Los obreros lo instalarán durante la semana. No obstante, parece inutilizable, se encontraron trozos de la cosa un poco por todo. Lo invadió completamente. Esta es la razón por la que vamos a construir una nueva nave sumergible ya que podrá sernos útil. A propósito, deberemos buscarle un nombre, ¿ tienes alguna idea ? »

Koji reflexionó unos instantes.

« Y si lo llamásemos Nave Marina ? sugirió.

- Me parece muy bonito. ¡ Vale por Nave Marina ! »