Los derechos : Los personajes y las situaciones de la obra de Go Nagaï y de los animes Mazinger Z, Gran Mazinger, Grendizer, y que se encuentran en esta ficción, son la propiedad de sus autores.
Esta historia es la traducción de mi ficción francesa "D'un monde à l'autre". Soy francesa y me disculpo si cometo faltas en español.
3. Una cuestión de conciencia
Aquel sábado, Koji se despertó antes que de costumbre. Pensó de nuevo en la cosa. ¿ De dónde venía ? ¿ Era correcta la hipótesis de un cambio debido al vegatrón ? ¿ Por qué no se habían encontrado el Cortador marino y los misiles tras su paso ? ¿ Se habían quedado atrancados y habían sido destruidos al mismo tiempo que ella por el Viento mortal de Z como lo suponía el doctor Umon, o es que los había destruido la propia cosa ? Suspiró. ¿ Finalmente que podía cambiar todo esto ? Más le valdría pensar en otra cosa. Se duchó y se roció largo rato la cabeza con agua fría como para desechar todos esos pensamientos. No parecía que el doctor estuviese ya levantado puesto que no lo vio en la cocina ni en el salón. Desayunó. No sabía lo que haría ese fin de semana. En la época de la guerra contra Vega, el Equipo no tenía a menudo la ocasión de distraerse, pero ahora todo aquello había terminado y sería conveniente que pensara en organizar su tiempo libre. ¡ Le dio ganas de llamar por teléfono a Hikaru, tampoco ella debía pasárselo muy bien, en el rancho, entre su hermano y su padre ! Pero era muy pronto, quizá aún estuviese durmiendo. Decidió salir para dar su paseo semanal en nave y la llamaría a su regreso. Decidió coger Taladro Espacial. Durante la lucha contra Vega, Planeador Marino fue pilotado sobre todo por Hikaru y Taladro Espacial fue utilizado por María, principalmente. Este último poseía un taladro. Acoplado con él, Grendizer había podido desplazarse bajo tierra más fácilmente.
« Taladro Espacial, ¡ Adelante ! »
La nave despegó. Koji se dirigió hacia una zona desértica. Cuando llegó a su destino, eligió como punto blanco una roca.
« ¡ Misil taladro ! »
Los misiles en forma de barrena hicieron estallar su objetivo. El joven disparó hacia algunas de las rocas que lo rodeaban. Era la primera vez que utilizaba las armas de las naves al pasearse, pero esta mañana, tenía que desfogarse. De repente, oyó la voz del doctor Umon.
« ¿ Koji, me recibes ?
- Sí, Doctor.
- Me he dado cuenta de que no estabas en el centro, y he pensado que ya te habías ido a dar tu paseo semanal. Las autoridades de la costa me han llamado. Se ha percibido una nueva cosa no lejos del lugar donde apareció la primera.
- ¡ Vaya ! exclamó el piloto. ¡ No ha perdido tiempo !
- ¡ Cómo dices ! suspiró Umon. ¿ Quieres ir a verlo ?
- De acuerdo, allí voy.
- Naturalmente, le precisó el científico, tú no atacas. Sólo quiero que hagas un vuelo de inspección. ¿ Has comprendido bien ?
- Perfectamente, Doctor. »
Taladro Espacial se dirigió hacia el lugar indicado por Umon.
Cuando Koji llegó, divisó una masa verde que estaba en la playa ; parecía inmóvil. Esperó un momento dando vueltas por el cielo, la masa no se movía. Decidió dar una vuelta a los alrededores volando a baja altitud. La identificó visualmente para constatar si la cosa había o no cambiado de sitio cuando volviese y partió explorar los alrededores. Un poco más lejos, percibió una segunda cosa que se desplazaba. Era mucho más pequeña que aquéllas que ya había visto y parecía venir del pueblo donde había aparecido la primera. Koji la observó un buen rato y terminó por concluir que se dirigía hacia la playa.
« Qué raro…, pensó. ¡¿ No pienso que se hayan dado cita ?! ¿ Tiene algo específico este lugar ? Ya es la tercera vez que aparece aquí un alga mutante. ¿ Y el pueblo ? ¿ Desempeña un rol particular ? »
Repentinamente tuvo ganas de regresar. Poco después, aterrizaba a proximidad. Saltó de su nave y se dirigió hacia allí. Cuando penetró, fue directamente hacia la plaza central. Algo le sorprendió.
« ¿ Estoy soñando ? se preguntó, incrédulo. ¡ No es posible ! »
Miraba las paredes de las casas, los techos, la calzada preguntándose si veía bien claro. Lo que le sorprendía, no era una presencia imprevista o extraña ; no era eso, sino más bien una desaparición, la desaparición de los pedazos de la cosa que había visto durante su última visita. Ahora no quedaba nada. Las paredes estaban tan netas como debían estarlo antes de la llegada de la masa verde. Koji pasó la mano por encima como para cerciorarse de que no estaba soñando. No sintió la misma sensación que había experimentado cuando había cogido un fragmento de la cosa para aportarlo al doctor. Las paredes no eran ni viscosas ni pegajosas. Continuó la inspección del pueblo y no encontró ningún rastro de esa cosa en ninguna parte. Era como si nunca hubiera pasado por allí. Se sentó en las escaleras, estupefacto. Pensó de nuevo en la masa que seguía progresando ahora mismo en dirección de la playa y se dijo para sí mismo que quizá debería ir a ver donde se encontraba. ¿ Ésta era mucho más pequeña que las otras dos, por qué ? ¡¿ Era un bebé ?! Un bebé, ¡ era divertido como hipótesis…! Y venía del pueblo…
« ¡ Del pueblo ! exclamó. ¡ Viene del pueblo ! »
Se levantó de un salto. ¿ Cómo no lo había pensado antes ? ¡ Tenía que haberlo comprendido enseguida ! ¡ Los pedazos esparcidos por todo el pueblo se habían reunido en una sola masa ! ¡ Esta era la razón por la que era más pequeña y que no había trazas de su paso ! Corrió hasta la nave, ¡ tenía que ver lo que estaba haciendo !
« Taladro Espacial, ¡ Adelante !
- Koji, ¿ me recibes ?
- Sí Señor.
- Detecto otra cosa en la pantalla, ¿ la has localizado ?
- Sí…
- Esto comienza a ser inquietante, es la tercera en pocos días.
- No, no creo. En realidad sólo son dos por el momento.
- ¿ Dos ? »
Koji le puso a corriente a Umon de lo que había visto en el pueblo y de sus conclusiones. Mientras hablaba, se iba acercando a la playa y constató que la pequeña cosa se acercaba a la más grande, tal y como lo había supuesto. Cada vez estaban más cercas una de otra.
« Koji, le dijo Umon, ¡ sigue observándolas ! Voy a llamar a Dahashi, Yamada y Dahohi.
- ¡ De acuerdo ! »
¿ Qué iba a pasar ? Koji las observaba con curiosidad. La más voluminosa seguía sin moverse. La otra se acercó a ella, la tocó y se aplastó y entre las dos sólo formaron una sola.
« ¡ Qué cosa más extraña ! murmuró para sí mismo ¿ Quizá también sea capaz de fragmentarse por sí misma para seguidamente ensamblar sus pedazos y reconstituirse a voluntad ? ¿ Ensamblar sus pedazos ? »
Un pensamiento angustioso le pasó por la mente.
« ¡ No ! exclamó, ¡ no puede ser cierto ! »
Intentó entrar en contacto con el centro.
« ¡ Doctor, aquí Koji !
-…
- ¡ Doctor ! ¡¿ Me oye ?!
-…
- ¡ Koji llama al centro ! ¡ Umon, responda !
-…
- ¡ Maldita sea ! se impacientó el muchacho. ¡¿ Pero dónde puede estar ?!
- Tranquilo, estoy aquí, estaba llamando por teléfono a los colegas. Van a llegar.
- ¡ Llámalos inmediatamente ! ¡ No hace falta que vengan !
- ¿ Pero qué te pasa Koji, pareces agobiado ? ¿ Por qué no deben venir ?
- ¡ Planeador Marino ! ¡ Planeador Marino también está lleno de pedazos que pueden ensamblarse ! ¡ Imagínese que haya una que se pasee alrededor del centro !
- ¡ Oh no ! OK, voy a llamarles. También voy a prevenir a Danbei Makiba, su rancho no está muy lejos. Y tú, regresa ya en caso de que tuviéramos problemas aquí. Hasta luego.
- Sí, ya voy. »
Koji echó un vistazo en dirección de la playa. La cosa seguía sin moverse. Tomó rumbo al centro y aceleró. Se sentía tenso.
« Tranquilo, se dijo a sí mismo, no quiere decir que allí suceda lo mismo. »
Cuando llegó, oteo los alrededores atentamente pero no percibió nada sospechoso. Entró Taladro Espacial, no tenía ganas de dejarlo fuera con la amenaza que pesaba sobre el centro y las inmediaciones. Pensó en Z que estaba al exterior en un refugio improvisado. A pesar de que el Planeador estaba dentro del centro, le preocupó. Corrió por los pasillos para llegar hasta Umon.
« ¡ Ah ! ¡ Koji ! le dijo este último cuando se reunieron. Avisé a las autoridades, sus hombres van a explorar la región.
- ¿ Y los demás ? se preocupó el piloto.
- Danbei Makiba y su familia ya están prevenidos, van a ser vigilantes. Nuestros colegas van a llegar pero serán prudentes. Te estaba esperando para ir a ver Planeador Marino. »
Ambos se dirigieron hacia la salida y se encaminaron prudentemente hacia el lugar donde se había depositado la nave sumergible.
« Es justo lo que me temía, suspiró Koji cuando llegaron cerca de la máquina, no hay ningún resto.
- No exactamente, le contradijo Umon, ven a ver por aquí. »
El doctor le señalaba la cabina de pilotaje ; la masa verde la llenaba completamente. Los dos hombres contornearon Planeador Marino y constataron que los dos reactores también estaban llenos.
« Parece como si se escondiera… ¿ Qué piensa usted Doctor ? ¿ Entiende algo ?
- No, no comprendo absolutamente nada de todo eso. En todo caso, por lo menos me tranquiliza el saber que no se está paseando por los alrededores. Pero deberemos vigilarla. Hablaremos de esto con los demás. Entremos ya.
- ¿ No piensa que sería preferible destruirla ? Con Z, sería rápido. Puedo ocuparme inmediatamente si lo desea.
- ¿ Y destruir Planeador Marino al mismo tiempo ? Quizá tengas razón, sin duda alguna sería lo más prudente. De todos modos, probablemente no podremos utilizar más la nave. Esperemos que lleguen los demás y reflexionaremos juntos. »
Koji le iba pisando los talones. Mientras caminaban, oyeron un ruido de motor.
« ¡ Ah ! ¡ ya están aquí ! dijo Umon volviéndose. Han llegado más pronto de lo que pensaba. »
Pero en vez de percibir un coche como era previsto, presenciaron estupefactos el despegue de Planeador Marino.
« ¡ No ! exclamó Koji, ¿¡ no es posible, quien lo pilota ?!
- Es ella, le respondió Umon puntuando bien cada palabra, la cosa es quien lo pilota. Esa es la razón por la que ha cercado la cabina de pilotaje, los reactores y probablemente también el motor, para poder pilotarlo. »
Koji miró a Umon, sorprendido, sin poder añadir ni una palabra. Pasó la mano por su cabello despeluznándolo ; ¡ esta vez, ya era demasiado !
« Ven, vamos a intentar seguirlo en la pantalla del centro para ver dónde va. No me asombraría que fuese a reunirse con la cosa de la playa. »
Probablemente, el doctor había acertado. Constataron efectivamente que la nave se dirigía hacia allí. En esto, llegaron Dahashi, Dahohi y Yamada y se les informó de la situación.
« ¿ Pero por qué reunirse con su congénere a bordo de Planeador Marino ? preguntó Yamada. También hubiera podido ir hasta allí de otro modo.
- Quizá es que ese era el medio más rápido, supuso Dahashi. Estos bichitos no se desplazan muy deprisa y a pesar de todo estamos lejos de la costa. »
Reinó el silencio. Todos observaban la nave con atención. Llegó a la playa y aparcó cerca de la cosa que seguía estando tan inmóvil.
« ¿ Quizá sea su jefe ? bromeó Yamada.
- ¡ Hmm ! replicó Dahohi. En la situación que nos encontramos, todo puede ser posible.
- Bueno ¿ qué hacemos ? prosiguió Koji. Doctor, yo podría coger Mazinger Z e ir a ajustarle las cuentas como…
- ¡ Eh miren ! lo interrumpió Dahashi. ¡ Se mueven ! »
Todos miraron hacia la pantalla gigante. Planeador Marino había despegado y comenzaba a coger altitud. La otra masa verde se había puesto en movimiento y se alejaba de la costa. La nave se arremolinaba sobre ella.
« Sí, Koji, creo que hay trabajo para ti y Mazinger Z.
- Voy inmediatamente. »
« ¡ Planeador abajo ! »
Koji se dio cuenta súbitamente que si tenía el placer de pilotar Z, era gracias a la cosa que debía destruir absolutamente.
« ¡ En marcha ! »
Cuando el problema estuviera resuelto, debería devolver su máquina. Se sorprendió al desear que durase aún cierto tiempo la aparición de estos monstruos verdes. ¡ Luego se dijo que verdaderamente pensaba tonterías !
« ¡ Retropropulsor ! »
No obstante… que deseaba verdaderamente conservar Z… Las alas estibaron y el robot se lanzó en el cielo que era de un azul muy puro aquel día.
Durante el trayecto que le llevaba a borde del océano, el doctor Umon lo contactó.
« ¡ Koji ! ¿ me recibes ?
- Cinco sobre cinco.
- Planeador Marino se sumergió. Y la otra cosa ha dado media vuelta y se dirige hacia el océano.
- Voy a ir más deprisa, Doctor. Si creen que van a poder esquivarme, se equivocan. ¡ Vamos Z ! ¡ Corremos ! »
Cuando Koji llegó a la playa, la gran masa verde iba a penetrar en el agua.
« ¡ No te me escaparás ! exclamó. ¡ Viento mortaaaal ! »
El arma de Z hizo su trabajo. Al igual que la primera vez, no quedo nada. Pero entonces, Koji no tenía ánimo de alegrarse. Contemplaba el lugar donde había estado el monstruo verde momentos antes. No podía dejar de estar preocupado.
« Es demasiado fácil, demasiado fácil, se dijo. Espero que esto no oculte nada. »
Luego penetró en el océano en busca de la nave pero sin éxito ; se vio obligado a regresar.
Cuando Koji llegó al centro, todo el equipo se instaló en el salón.
« La situación es grave, comenzó Umon. De ahora en adelante, la cosa detiene Planeador Marino y no sabemos lo que piensa hacer.
- ¿ Que piensa hacer con él ? se sorprendió Yamada. Señor, al oírle, podríamos creer que este monstruo posee una conciencia.
- Esto no está excluido, le respondió Umon. En cualquier caso, posee una cierta inteligencia. La manera como reaccionó cuando Hikaru y Koji la atacaron me hace pensar en ello.
- Menos mal que tenemos Mazinger Z, señaló Dahohi. Al menos con él, el problema se soluciona muy pronto.
- Sí, confirmó Koji. En cierto modo, esto me preocupa. Es la primera vez que me encuentro frente a un adversario con quien la victoria resulta tan fácil.
- No es tan fácil como eso, les advirtió Umon. Ahora, podemos suponer que puedan llegar otras. Espero que no aumente la frecuencia de su aparición, en caso contrario Koji, corres el riesgo de pasar tu tiempo en ello.
- No me desagrada esto. ¡ Al diablo esos monstruos verdes ! Voy a ajustarles las cuentas, unas tras otras. Llegará un día donde no haya más.
- ¿ Qué hacemos para la nave ? preguntó Yamada.
- Lo que es seguro, respondió Umon, es que no podemos dejarlo entre las manos de la cosa. Koji, te encargo de patrullar diariamente. Utilizarás Taladro Espacial. Por una parte, es más resistente que Delta Estelar, y por otra pensamos aportarle modificaciones, les hablaré el lunes de ello. Con Taladro Espacial, no te costará nada destruir Planeador Marino.
- Con mucho gusto, Doctor. ¡ Este monstruo ya verá lo que es bueno !
- ¿ No sería mejor utilizar Mazinger Z ? preguntó Dahashi. Taladro Espacial no puede sumergirse.
- Es con objeto de evitar sacar el robot todos los días, explicó Umon. Les recuerdo que sólo nos lo han prestado. De todos modos, me sorprendería mucho que Planeador Marino permanezca mucho tiempo debajo del agua. A mi parecer, reaparecerá muy pronto. Deberemos permanecer muy vigilantes y vigilar la costa sin descanso. Yo me encargo estos dos días, así ustedes pueden regresar a sus casas. »
Umon los liberó. Koji llamó por teléfono inmediatamente a Hikaru.
« ¿ Dígame ?
- Hola Hikaru, soy Koji.
- ¡ Oh Koji ! ¡ Qué sorpresa ! ¿ Qué tal estás ?
- Bien. Bueno… verdaderamente, no sé que hacer durante mi fin de semana, aparte cazar los monstruos verdes, añadió en broma.
- Ah sí, ya me he enterado, Umon me ha llamado por teléfono esta mañana.
- Ya no hay más peligro aquí. Te lo contaré más adelante. ¿ Qué te parece si damos una vuelta mañana ? Han previsto muy buen tiempo, podríamos ir a comer al campo. ¡ Y supongo que tu padre no dirá nada, ahora ya eres mayor !
- ¡ Efectivamente, no puede decir nada ! ¡ Ya no soy una cría !
- Bueno ¿ qué dices ? Eso nos cambiaría las ideas.
- De acuerdo.
- ¡ Genial ! Llegaré antes del mediodía.
- Yo me encargo de la comida. Hasta mañana.
- Hasta mañana, Hikaru. »
Hikaru ya tenía todo preparado cuando Koji llegó al rancho al día siguiente. Había metido todo lo necesario para la comida en el campo en una mochila y había sacado los caballos. Danbei Makiba no pudo impedirse de recomendarles prudencia.
« Sobre todo no os alejéis demasiado. Con estos monstruos que se pasean por todas partes, nunca se sabe lo que puede pasar.
- No te preocupes, le respondió Koji, ya no hay más por aquí. Y si hubiese uno que se asome, Umon me contactará a mi frecuencia personal.
- ¡ Bueno ! ¡ Con todo mucho cuidado ! »
Los dos jóvenes habían terminado su comida. Sentados sobre la hierba, charlaban. Koji acababa de terminar el relato de lo que había sucedido la víspera con respecto a la cosa.
« ¿ Así que no sabes que hacer durante tus fines de semana ? le preguntó Hikaru.
- Sabes, me he dado cuenta que durante todo el tiempo que ha durado la guerra contra Vega, no tuvimos muchos contactos con la gente del exterior, estábamos muy replegados sobre nosotros mismos, siempre estuvieron juntos. Y ahora que Daisuke y María se han ido y que tú, has regresado al rancho, estoy un poco desconcertado. Durante la semana puede pasar, mi trabajo me ocupa mucho tiempo…
- Y con los monstruos verdes que debes perseguir », bromeó ella.
Koji se echó a reír.
« ¡ No, eso también es durante el fin de semana !
- A mi me pasa lo mismo. No es muy alegre el rancho. Por supuesto, quiero mucho a mi padre y a mi hermano, pero siento que necesito otra cosa. El problema, es que echo muchísimo de menos a María y Daisuke y no deseo salir ni divertirme sin ellos.
- Sí, lo comprendo. Pero ya nos acostumbraremos. Tenemos que organizarnos para conocer a otra gente, ya llegará, pero hace falta tiempo. »
Al oír estas palabras, los ojos de Hikaru se llenaron de lágrimas.
« ¡ No, no lo comprendes, no comprendes nada ! exclamó ella. Eso no sucederá, no deseo que suceda ! »
Y estalló en sollozos. Sorprendido por su reacción, Koji la abrazo y la dejó que llorase contra su hombro. Se sentía un poco desconcertado, no sabía muy bien que decirle.
« Esto es debido a Daisuke, ¿ verdad ? », aventuró el joven.
Ella no respondió. Se dijo a sí mismo que su pregunta era estúpida. Por supuesto que era a causa de Daisuke. Ya sabía que Hikaru estaba enamorada de él, ya se había percatado de ello en otra época cuando comenzaba a sentir algo por ella. Hikaru se enderezó y le dijo.
« Le quiero, comprendes Koji, le quiero y se ha ido… Quizá no lo veré nunca más.
- No digas eso, ¡ vamos ! intentó tranquilizarla. Estoy seguro que pronto tendremos noticias suyas. Sólo hace cuatro semanas que se marcharon, debemos darles tiempo de que lleguen y se organicen. »
La muchacha secó sus lágrimas.
« No sé, están tan lejos, no sé que pensar. Tienes razón, aún debemos esperar, es demasiado pronto… Y tú, Koji, ¿ no echas de menos a María ?
- Por supuesto… les echo en falta a los dos.
- Sí, naturalmente, pero… ¿ no me digas que no tenías una debilidad por ella ? Estabas un poco enamorado de ella, ¿ no ? »
Koji sintió que se ruborizaba, y se dio la vuelta.
« ¿ He dicho una tontada ? preguntó ella, preocupada de repente.
- Yo… no sé, Hikaru, prefiero no hablar de eso.
- Lo siento…, se disculpó.
- No, no pasa nada, no tiene importancia, la tranquilizó dándose la vuelta hacia ella. No te preocupes.
- Bueno, anunció ella. Voy a lavar los platos a la orilla del río.
- Voy a ayudarte.
- No, descansa, ya me ocupo yo. »
Se levantó y recogió los platos y los cubiertos. La observó como se alejaba. Su reflexión con respecto a sus sentimientos hacia María le había perturbado. ¿ Estaba enamorado como parecía pensar Hikaru ? Verdaderamente nunca se había planteado la cuestión. Cierto es que le gustaba mucho, también la admiraba, era la primera muchacha con quien podía competir. Apreciaba su compañía aunque a veces le ponía un poco nervioso, y ahora, le echaba en falta, no podía negarlo. Se preguntaba como habría evolucionado su relación si ella aún hubiera estado aquí… y hasta donde hubiera llegado… Quizá Hikaru tenía finalmente razón. Pero a fin de cuentas ¿ que cambiaba esto puesto que se había ido ? Vio como se acercaba la muchacha sonriéndole.
« El próximo fin de semana, no nos vamos a aburrir, le recordó.
- Sí, ya lo sé, Kaori y Dahashi se casan.
- Y el domingo, venís al rancho.
- Sí, sí, no lo he olvidado, iremos. »
Guardaron sus cosas y decidieron dar un largo paseo a caballo.
El lunes por la mañana, Umon hizo el balance de los expedientes en curso.
« La construcción de nuestra nueva nave sumergible empezará mañana por la mañana. Debo ver al jefe del proyecto hoy. Los planes serán los mismos que aquellos que fueron utilizados para Planeador Marino, por tanto, su fabricación será rápida. Los mandos serán idénticos, lo único que cambiará es el nombre del aparato, lo llamaremos Nave Marina.
- ¿ Conservaremos los mismos colores, Señor ? preguntó Dahohi.
- Eso, debemos decidirlo. ¿ Qué piensan ustedes ?
- El color verde nunca fue utilizado para ninguna de nuestras naves, señaló Yamada.
- Sí, respondió Dahashi, pero también debemos conservar el amarillo, si no nunca se utilizará.
- Muy bien, entonces, ¿ amarillo y verde ? sugirió Umon.
- ¿ Quizá verde mar ? propuso Dahohi. Sería de circunstancia.
- ¿ Todo el mundo está de acuerdo ?
-…
- Pues ya está solucionado. Pasemos al siguiente expediente. Se trata del dispositivo captador. Hace cuatro semanas que hemos vuelto a trabajar sobre este expediente y ya ha avanzado mucho. Vamos a poder modificar la alimentación en energía de Delta Estelar e instalar un dispositivo captador más potente que aquel que nos sirvió para las cosechas estos últimos tiempos. Así pues, la nave tendrá dos alimentaciones : la que hemos utilizado hasta ahora y aquella que utiliza los fotones que podemos encontrar en el espacio. Cuando esté hecho, Koji podrá efectuar los primeros tests en vuelo. ¿ Desean hacer alguna pregunta ?
- ¿ Cuándo empezaremos los tests ? preguntó el joven piloto.
- Probablemente la semana que viene o la siguiente como muy tarde. ¿ Otras preguntas ?
-…
- Bueno, continuemos. Ahora pasamos a la parte importante : Nave Estrellada, nuestra futura nave espacial. La primera cosa que debemos hacer, es el pliego de condiciones. Es necesario que determinemos bien las características de la nave en función de nuestros objetivos. Nave Estrellada nos permitirá explorar el espacio y algunos planetas con el fin de encontrar, si fuera posible, otras fuentes de energía. Deberá albergar cosmonautas durante un tiempo bastante largo y una o varias naves, nosotros determinaremos el número…
- ¡ Planeador Marino ! » exclamó Dahashi.
Dahashi que se había instalado enfrente de la pantalla gigante acababa de percibir la nave sumergible. Todos se levantaron y se acercaron. Manifiestamente, Planeador Marino acababa de salir del océano y se arremolinaba por encima de la playa. Umon se volvió hacia Koji.
« Allí voy », le dijo éste.
Minutos después, Taladro Espacial despegaba.
Cuando Koji llegó a un punto donde podía ver Planeador Marino, se dio cuenta que una nueva masa verde había salido del agua y que ya había progresado un poco hacia el interior del país. Planeador Marino daba vueltas por encima de ella. Koji apunto la nave con una pizca de pesar por el bello aparato.
« ¡ Misil taladro ! »
La nave sumergible se desplazó y evitó el tiro.
« ¡ Mira, exclamó, además, es lista y todo ! Quizá resulte más difícil de que lo pensábamos. »
Planeador Marino lanzó misiles y su rayo láser. Koji, que a pesar de todo no se esperaba a que atacase, se sorprendió tanto que no pudo reaccionar a tiempo. Cuando intentó evitarla ya fue demasiado tarde. Taladro Espacial recibió el ataque de frente y se desestabilizó. El muchacho, aturdido por el choque, soltó la palanca de mando y perdió el control de su aparato. Umon le ayudó a volver a la realidad.
« ¡ Koji ! ¡ Recupera el control ! ¡ No sólo tu nave va a aplastarse sino que se dirige recto hacia la cosa ! »
Koji se dio cuenta que debía reaccionar rápidamente si no sería el final, aterrizaría en la masa verde y está lo engulliría. Se sujetó con fuerza al mando del aparato, y logró por los pelos a cambiar de rumbo la nave terminando aplastándose no lejos de la cosa. Desplomado sobre el cuadro de mandos, oyó la voz de Umon.
« ¡ Koji ! ¿ Me oyes ? ¿ Qué tal estás ?
- Estoy… bien, Doctor. »
Pero no estaba muy seguro de lo que afirmaba. Se sentía magullado y le dolía todo.
« Escucha, prosiguió Umon, tienes que despegar. Planeador Marino se dirige hacia ti, seguramente piensa atacarte de nuevo. Por otra parte, la cosa se desplaza en tu dirección. »
Koji volvió la cabeza y vio como llegaba la nave, pero ya estaba demasiado cerca de él para que tuviese tiempo de ponerse fuera de su alcance o de atacarla. Se esperaba a recibir misiles o su rayo láser de un instante al otro. Sin embargo, contrariamente a sus previsiones, el aparato se limitó a sobrevolarlo describiendo círculos sobre él.
« ¿ Por qué no me ataca ? se asombró. Quizá sea menos lista de lo que me imaginaba o me cree muerto. »
Este plazo le permitió recuperarse un poco. Repentinamente, Planeador Marino tomó altitud y se alejó mientras que la cosa se acercaba peligrosamente a su aparato.
« ¡ No sólo no debo dejar que se escape sino que también tengo que largarme de aquí a toda velocidad ! ¡ Venga ! ¡ Un poco de valor hombre ! ¡ Taladro Espacial, Adelante ! »
La nave despegó, persiguió Planeador Marino y llegó hasta él rápidamente.
« ¡ Te equivocaste al no acabar conmigo ! Yo, no voy a fallar, ¡ puedes creerme ! »
En el momento en que Planeador Marino iniciaba la media vuelta para enfrentarse con él, Koji gritó :
« ¡ Taladro fuera ! »
Taladro Espacial se lanzó sobre la nave que no tuvo tiempo de evitar el ataque. El barreno lo atravesó. Seriamente dañado, se aplastó y estalló.
« ¡ Uf ! »
El joven piloto se sentía aliviado. En lo sucesivo, Planeador Marino ya no representaría un peligro, esto ya se había solucionado. Pero la habilidad de la cosa para pilotarlo le preocupaba y le incomodaba.
« ¿ Cómo ha hecho para ser tan precisa ? pensó. ¡ No va a pilotar mejor que yo ! ¿ Qué significa todo esto ? »
Koji echó un vistazo por debajo él. El monstruo verde continuaba allí y se había inmovilizado. Inútil de intentar destruirlo ; para eso, necesitaba Z. Regresó al centro.
Mientras que Koji desinfectaba sus heridas afortunadamente superficiales, Umon resumió los hechos.
« Así que si he comprendido bien, piensas que Planeador Marino te ha tocado de modo a que te aplastaras sobre la masa verde situada debajo. ¿ Estás seguro que no es una coincidencia ?
- Seguro, affirmó el piloto.
- Esto es cada vez más inquietante. Si es capaz de establecer tales estrategias y de apuntar de manera tan precisa, ¿ qué nos reservará ahora ? Por el momento, no ha hecho demasiados daños, aunque cierto es que tampoco le hemos brindado la oportunidad. El inconveniente de nuestras intervenciones, es que seguimos sin comprender lo que quiere hacer. Va a ser necesario que cambiemos de táctica. »
El teléfono sonó y Dahashi respondió.
« Doctor, la marina nos señala un monstruo verde en el océano.
- ¡ Dios mío ! ¡ Pero esto no se para ! Dénos la dirección del lugar donde se encuentra, Dahashi. Vamos a mirar en un mapa. »
Todos ellos se reunieron alrededor de una mesa y Dahohi desplegó un mapa marítimo.
« Aquí es, dijo Umon señalando el lugar con su bolígrafo. Era justo lo que pensaba, si la memoria no me falla, por aquí hubo una base vegana. ¿ Quiere usted comprobarlo Dahashi ? »
Minutos después, Dahashi lo confirmó. Umon miró a Koji.
« Siento recurrir de nuevo a ti.
- No se preocupe, será con mucho gusto, Doctor. Me alegro a la idea de destruir esa monstruosidad.
- Espera, no es forzosamente una solución destruirlas unas tras otras. Pienso que antes de hacerlo, sería necesario intentar saber más, saber de dónde vienen por ejemplo. Antes de destruirla, intenta explorar los alrededores o seguirla para ver dónde va. Solamente así tendremos una probabilidad de solucionar el problema, si no, temo que no haya un final.
- ¡ De acuerdo !
- Pero no te arriesgues inútilmente. Prefiero que la destruyas antes de que te pase algo fastidioso.
- ¡ Entendido !
- Lleva un equipo de buceo por si te hiciera falta y sobre todo sé prudente. Sólo debes abandonar Z si estás seguro de no encontrarte cerca de la cosa y que haya ningún peligro.
- No se preocupe. Voy inmediatamente.
- Si Koji, me preocupo, te conozco, a veces eres demasiado impulsivo. ¿ Quieres que llame a Hikaru ? ¿ Quizá podría acompañarte ? »
El muchacho dudó un momento.
« ¡ No vale la pena molestarla, no se olvide que voy con Z ! Y además, no tenemos Planeador Marino, no podrá seguirme por debajo del agua.
- Bien, como quieras, nos mantenemos en contacto. Cuando llegues, el submarino que la localizó habrá abandonado los lugares, no te molestará. »
Volvió a ponerse el mono de vuelo y llevó un equipo de buceo, una linterna impermeable, el mapa, un cuchillo y su pistola láser, Koji se dirigió hacia el Planeador y penetró en él. El platillo de estiba despegó y salió del centro. Llegó hasta el robot.
« ¡ Planeador abajo ! »
La cabina de pilotaje se introdujo en la cabeza del robot cuyos ojos destellaron.
« ¡ Ya está Z, volvemos de nuevo allí ! ¡ En marcha ! »
El robot se puso en marcha y se puso a correr.
« ¡ Retropropulsor ! »
Las alas se engancharon, el Mazinger se elevó en el cielo y se dirigió hacia el océano.
« Sabes Z, esta vez, debemos absolutamente solucionar el problema definitivamente, ¿ cuento contigo ? ¡ eh ! »
Koji llegó al lugar indicado. Bajo el agua, la visibilidad era peor, pero lo percibió de lejos. Contrariamente a las demás, ésta era muy pequeña, quizá del tamaño de un coche o de un camión… Se mantuvo a distancia esperando que ella no le viese, sin estar muy seguro de ello ; ¡ había aprendido a conocer su congéneres y no existía ninguna razón, a priori, para que ésta reaccione diferentemente ! Se movía bastante deprisa, más rápidamente que por tierra, esto era bastante lógico puesto que estaba en su elemento. Koji la siguió un buen momento, no parecía haberse dado cuenta de su presencia o por lo menos, no manifestaba nada de tal en su comportamiento. De repente, percibió rocas y vio como la cosa se pegaba contra ellas. El muchacho observó el mapa que le había dado Umon ; se trataba de un islote rocoso. Su mirada se dirigió de nuevo hacia ella. Entonces, vio como desaparecía poco a poco para terminar desapareciendo. Acercó el robot y constató que la roca estaba hueca en el lugar donde la cosa había desaparecido. Subió a la superficie y fue hasta el islote.
Contactó el centro y puso al corriente a Umon sobre lo que acababa de observar.
« Doctor, voy a ir a ver que hay en ese agujero, anunció.
- ¡ Ni hablar ! exclamó su interlocutor. ¡ Es demasiado aventurado !
- Es la única manera de saber lo que pasa y quizá destruirla, argumentó el muchacho. No puedo dejar pasar esta oportunidad.
- ¡ Estás soñando ! exclamó el investigador. ¿ No te das cuenta de que estás penetrando en su antro ? No sólo no llegarás a destruirla, sino que además te expondrás a ella.
- ¡ Doctor !, insistió el piloto, ¡ Quizá ya no tengamos otras ocasiones !
- ¡ Que testarudo eres a veces !, suspiró Umon. ¡ Pierdes tu sentido de discernimiento ! ¿ Y si fuera una trampa ? No olvides que es inteligente.
- ¡ Me da igual ! ¡ Tengo que ir a ver !
- ¡ Koji ! ¿¡ Cuando te volverás razonable ?!
- ¡ Más tarde… o quizá nunca ! ¡ No deseo ser razonable ! ¡ Hasta luego Doctor !
- ¡ Koji ! ¡ Estás loco ! »
El muchacho cortó el contacto. Pasó sus manos por sus caderas y sintió su cuchillo por una parte y su pistola láser por la otra. Armas poco potentes en realidad frente a ese enemigo. El Planeador se retiró de la cabeza del Mazinger y aterriza junto al robot. Koji salió de él. Se dice que en aquel momento, el doctor debía considerarlo como un crío irresponsable y obstinado pero eso no le impidió ponerse su equipo de buceo. No cabía duda de que Umon tenía razón : estaba cometiendo una locura, se daba perfectamente cuenta, pero algo fuerte le impulsaba a ir allí. Tenía la íntima convicción que era allí donde se encontraba la respuesta a las interrogaciones que tenían todos desde que la cosa había aparecido.
Se sumergió, descendió y se acercó al agujero en el que la cosa se había metido. Era bastante grande para que un hombre pudiera mantenerse de pie. Encendió su lámpara y entró. No era una galería natural, las paredes eran demasiado lisas. Se introdujo con resolución y caminó algunas decenas de metros. Se encontró entonces en una intersección frente a tres galerías y vaciló. ¿ Cuál elegir ? Dos de ellas parecían descender hasta las profundidades por una pendiente bastante rígida mientras que la tercera continuaba por una pendiente ligeramente ascendente. Koji decidió pasar por ésta última. Se aventuró por ella prudentemente y prosiguió su ascensión. Momentos más tarde, su cabeza salió del agua, seguida de todo su cuerpo. Estaba por encima del nivel del mar. La galería desembocaba en una amplia habitación que, con excepción de un mueble situado al fondo, estaba completamente vacía. Penetró allí y la habitación se alumbró. La habían acondicionado : el suelo estaba embaldosado, todo el techo emitía luz y se habían fijado allí rejillas ; supuso que eso debería ser el conducto de aire. Se acercó al fondo de la habitación y depositó su equipo de buceo y su lámpara en uno de los rincones. Efectivamente el aire era respirable. Constató que esa habitación sólo tenía una salida, la misma por donde había entrado.
Se acercó al mueble. Tiró del picaporte y abrió la puerta. Tuvo un movimiento de retroceso y quedó desconcertado al descubrir su contenido. Por reflejo, desenvainó su pistola láser. ¡ En cada uno de los tres estantes había un bocal transparente en el que se encontraba un cerebro humano que bañaba en un líquido probablemente nutritivo ! Algunos tubos empalmaban cada bocal a una gran caja opaca. Con el estómago en la boca, recordó que los Veganos utilizaban cerebros que habían pertenecido a Fleedianos para controlar sus robots. Umon tenía seguramente razón cuando imaginaba una relación entre la cosa y Vega. ¿ Pero qué hacían allí ? ¿ Estaban en espera de ser injertados en los robots de Vega cuando Grendizer destruyó la base submarina o debían servir otra cosa ? Sus reflexiones se interrumpieron brutalmente, sintió como si lo tirasen hacia atrás, perdió el equilibrio y cayó al suelo. Su pistola láser se le cayó y fue a parar a la parte baja del mueble. Un tentáculo verde se había enrollado alrededor de su cintura y le tiraba hacia el orificio de la galería por la que había llegado y que ahora estaba totalmente obstruida por la masa verde. Forcejeó sin éxito, la cosa le atraía hacia ella.
« Inútil luchar así, se dijo pensando de nuevo a la captura de Planeador Marino, es demasiado fuerte. »
Cogió su cuchillo y logró cortar el tentáculo, cosa que lo liberó. Se recordó, con una cierta angustia, que esta habitación sólo disponía de una única salida. De un salto, se puso de pie y, viendo que la cosa desplegaba otro brazo, mucho más grueso que el precedente, fue hasta el fondo de la habitación y se aplastó contra el mueble. El golpe le hizo soltar el cuchillo, el cual fue proyectado contra el muro, lejos de él. A pesar de que estaba un poco atontado, logró coger su pistola láser mientras el tentáculo se enrollaba alrededor de unos de sus tobillos. Fue arrastrado sobre la espalda, con los pies hacia delante, en dirección de la masa verde.
« ¡ Toma ! ¡ Atrapa esto ! »
Disparó algunas ráfagas que estropearon el brazo que le tenía prisionero pero la cosa se defendió enrollando un segundo tentáculo que fue a enrollarse alrededor de su otro tobillo. Continuó disparando, un tercer tentáculo vino a remplazar el primero. No podía hacer nada, la lucha era demasiado desigual. Sus pies penetraron en la masa verde y sintió como avanzaba alrededor de sus piernas, de sus rodillas y luego de sus muslos.
« ¡ Esta vez, estoy perdido !… », pensó.
No obstante, se negaba a aceptar que le había vencido. ¡ Aunque no tuviera ninguna oportunidad, lucharía hasta el final ! Continuó disparando pero estaba absorbido inexorablemente, sus caderas desaparecían ahora dentro de la cosa. La sentía como le apretaba el cuerpo y le transmitía su calor. Curiosamente, su contacto no era ni viscoso ni pegajoso. Un entorpecimiento, suave y embriagador, comenzaba a invadirle.
« No, no es posible… », murmuró.
El hecho de oír su propia voz tuvo como efecto sacarlo un poco del entumecimiento que lo estaba invadiendo, recuperó una cierta lucidez y volvió a pensar de repente en lo que había visto en el fondo de la habitación.
« A menos que… »
Tenía que haber pensado en ello antes. Agrupó sus últimas fuerzas, echó sus brazos y su cabeza hacia atrás y dirigió su pistola láser en dirección del mueble. La puerta se había quedado abierta. Tenía que reaccionar deprisa, la masa verde ya le llegaba ahora a nivel de las axilas.
« ¡ Si debo morir, no estaré solo ! ¡ Coge esto ! ¡ y esto ! ¡ y esto ! »
Disparó apuntando por turno a cada uno de los tres cerebros. En cuanto destruyó el último, sintió como la opresión se iba aflojando alrededor de su pecho y de sus hombros y constató que su cuerpo se inmovilizaba. La cosa ya no le atraía más. Sus músculos se relajaron, se dejó llevar y cerró los ojos. Permaneció unos instantes estirado recobrando su aliento. Cuando abrió de nuevo los ojos, vio que la luz emitida por el techo era menos fuerte. Se liberó de la masa verde sin dificultad, se enderezó, se sentó y pasó las manos por su cara. Se sentía cansado. Se puso de pie, recuperó su cuchillo y se dirigió hacia su equipo de buceo para ponérselo de nuevo. Ahora era necesario salir de esa habitación. El orificio de la galería por el que había llegado era la única salida, debería forzar el paso. Cogió su pistola láser, disparó algunas ráfagas, la masa verde se desagregó bajo el efecto del rayo, había perdido su potencia y sólo era una masa inerte, la habitación se obscurecía pero la vía estaba libre… Utilizó de nuevo su pistola láser para abrirse un camino a través de lo que quedaba del monstruo y llegó hasta el océano.
Al percibir Mazinger Z en la roca donde lo había dejado, pensó que había faltado poco para que su robot no encontrase a su piloto. ¡ Umon tenía razón, era definitivamente demasiado imprudente ! Cucó el ojo a Z.
« ¿ Y tú ? ¿ Qué piensas ? ¿ Piensas que debería ser más razonable ? »
Colocó las manos en los tobillos de la impasible máquina.
« Vamos… », le murmuró.
Tenía prisa por regresar para poder descansar, subió al Planeador.
« ¡ Cerebros…! exclamó Umon cuando Koji le informó de lo que había pasado. ¡ Cerebros que mandaban a estos monstruos !
- Esto quiere decir que la cosa tenía una conciencia, señaló Dahashi, tenía razón Señor. También quiere decir que tenía una intención, pero nunca sabremos cual.
- Una mala intención en cualquier caso, continuó Dahohi. ¿ Cómo puede explicarse esto ? Somos víctimas de la guerra contra Vega al igual que ellos.
- Quizá esos cerebros ya habían sido preparados para matar debido a un tratamiento a base de vegatrón.
- Afortunadamente que Koji pudo los destruir.
- Sí, esta vez, todo terminó bien, ya no oiremos hablar más de Vega… »
Acostado en el sofá del salón del centro de investigaciones, el joven piloto cerraba los ojos. Sentía como el cansancio le invadía y ya no llegaba a seguir la conversación. Apenas oyó la voz del doctor decirle :
« Estás agotado, deberías dormir un poco. Volveremos a hablar de todo esto más tarde. »
Se oyó el ruido de una puerta que se cerraba y Koji se durmió.
