Los derechos : Los personajes y las situaciones de la obra de Go Nagaï y de los animes Mazinger Z, Gran Mazinger, Grendizer, y que se encuentran en esta ficción, son la propiedad de sus autores.


Esta historia es la traducción de mi ficción francesa "D'un monde à l'autre". Soy francesa y me disculpo si cometo faltas en español.


5. La energía luminosa

Aquella noche, en el salón del centro de investigaciones espaciales, Umon acababa de terminar la lectura del diario de ese martes. Durante todo el día, había estado tan ocupado que no había tenido un momento para leer aunque sean los grandes títulos. Suspiró y se acurrucó en su sillón. Las tres semanas anteriores habían sido muy agitadas pero las tensiones a las que había estado expuesto, del mismo modo que sus colegas, a causa de la aparición de Lhydra, ya se habían volatilizado. Estos últimos días se habían dedicado a repatriar los cerebros de los suprenianos, los cuales habían colocado en un lugar del centro muy asegurado. La instalación se había terminado al final de la tarde. Umon había dado consignas muy estrictas en cuanto a la discreción que se debía tener en lo relativo a la existencia de los extraterrestres. Si la presencia de Lhydra en los alrededores llegase a plantear interrogaciones, se respondería que la masa verde era actualmente inofensiva gracias a la intervención de Koji y Mazinger Z, y que estaba allí para que los científicos pudieran estudiarla. En adelante, el profesor tenía la sensación de que podía tomarse un descanso bien merecido, al menos psicológicamente. Se dejó caer hacia el respaldo del sillón y cerró los ojos. Su espíritu vagabundeaba. Se preguntó quienes eran los suprenianos, de que estarían hechas sus relaciones y la colaboración que ellos mismos habían propuesto espontáneamente. Ya que finalmente, no los conocía. Aparte el hecho que eran extraterrestres y que eran víctimas de Vega, no sabía nada más de ellos. ¡ Extraterrestres…! ¡ Y decir que había creído tratar con fleedianos…! Sus pensamientos se dirigieron entonces naturalmente hacia el príncipe de Fleed… ¡ Daisuke…! Hacía ya más de un mes y medio que Daisuke había regresado a su tierra natal. ¡ Un mes y medio ! Eso le pareció a la vez muy corto y muy largo. Corto, puesto que no había visto pasar esas últimas semanas. Entre el trabajo en el centro de investigaciones y la aparición de Lhydra y los suprenianos, y todos los eventos que se desarrollaron con relación a ello, los días habían desfilado a toda velocidad. Largo, puesto que su hijo adoptivo comenzaba a faltarle terriblemente, y esto tanto más cuanto que no tenía noticias de él. Por tanto, esto no le preocupaba. Era posible que a los fleedianos les hiciese falta un cierto tiempo para poner en estado de funcionamiento los equipos de comunicación, admitiendo, evidentemente, que las reparaciones fuesen posibles. Si no fueran posibles, se verían obligados a construir otros nuevos. De un modo u otro, no podía estar seguro de que existiesen en Fleed supervivientes capaces de consagrarse a ello. Y aunque los hubiera, seguramente no era una prioridad, en vista del estado en el que debía encontrarse el planeta. Todo esto hacía muchos imponderables. Lo que era cierto, era que esta falta de comunicación aumentaba el vacio que experimentaba desde que se había ido su hijo adoptivo, tanto más cuanto que ignoraba cuanto tiempo duraría esta situación. ¿ Tenía que prever semanas o meses ? Esta incertidumbre, en cuanto a la duración de este silencio, le resultaba más dolorosa que la separación de por sí. Incluso alejados uno del otro, le parecía que sería diferente y más fácilmente soportable si hubiera podido comunicar con su hijo o, al menos, si hubiera podido calcular el plazo necesario para poder establecer un primer contacto. La partida de María también le había dejado un vacío. Desde luego, era diferente, no tenía con ella una relación tan cercana como con Daisuke, pero echaba mucho en falta la juventud y la espontaneidad de la muchacha.

¡ Qué lejos le parecía en lo sucesivo la época de la patrulla del Equipo y con todo, de eso sólo hacía unas semanas ! Casi lamentaba aquella época. Cierto es que había existido un peligro e incluso dramas, pero la complicidad y la amistad que unía a los jóvenes, así como su voluntad de defender el planeta, habían sido su fuerza. Pensó en Hikaru y Koji. Probablemente también ellos debían sufrir de estar separados de sus amigos. Umon no había tenido muchos contactos con la muchacha desde que había regresado al rancho de los Abedules blancos pero conocía su cariño por el príncipe y su amistad por María. Eso no debía resultarle fácil. En cuanto a Koji…

Oyó el ruido que hizo la puerta del salón y abrió los ojos al mismo tiempo que se enderezaba. El muchacho acababa de entrar. Se instaló en uno de los sillones y cogió el periódico que Umon había dejado encima de la mesa. El profesor le preguntó.

« ¿ Bueno ? ¿ Has terminado tu inspección ? ¿ Todo va bien ?

- Sí, todo funciona perfectamente.

- Los técnicos controlaron los equipos contigo esta tarde después de la instalación de los suprenianos y luego tú volviste a inspeccionarlos cuando se marcharon. ¿ Te preocupa algo para que sientas la necesidad de regresar de nuevo esta noche ?

- No, pero quería asegurarme que todo marche bien. »

El muchacho se acurrucó en su sillón y se sumergió en la lectura del diario. Manifiestamente no deseaba decir nada más. Umon le observó mientras reflexionaba sobre el modo como podría efectuarse la colaboración con los extraterrestres. Pedir a Koji que sirviese de intermediario y comunicar con ellos por mediación de Lhydra no podía preverse como solución de manera regular y a largo plazo. Sólo podríamos satisfacernos de esto para contactos puntuales. Era necesario encontrar otra cosa.

« Buenas noches, Koji, me voy a acostar.

- Buenas noches, Doctor, hasta mañana. »

Umon salió del salón y se dirigió hacia su habitación, perdido en sus pensamientos. Durante su última entrevista con Koji, el jueves anterior, los extraterrestres le habían comunicado que Lhydra era de por sí inofensiva para la fauna y la flora marítimas. El único inconveniente radicaba en su tendencia a desarrollarse de forma importante en un plazo muy corto, sus células se multiplicaban muy rápidamente. Sin embargo, este problema sólo era relativo, debido a que la contaminación al vegatrón la había vuelto muy permeable a las órdenes que recibía, y de este modo los suprenianos podían seguir controlándola fácilmente. Umon se preguntó lo que habría pasado si los extraterrestres no hubieran estado allí. ¿ Hubiera invadido Lhydra el océano ? Sin duda alguna, Koji hubiera podido solucionar el problema gracias a Mazinger Z, puesto que la máquina había sido capaz de destruir la masa verde, pero esto hubiera sido probablemente un trabajo de larga duración si no se hubiera aminorado su crecimiento. No obstante, todo se había solucionado y finalmente era tanto mejor así. Umon se acostó pero tardó en dormirse. El problema que planteaba la comunicación con sus nuevos colaboradores aún lo mantuvo despierto un buen rato.

El miércoles por la mañana, todo el equipo de Umon se reunió en la gran sala del centro de investigaciones espaciales.

« Los trabajos sobre Nave Marina han avanzado bien, anunció Umon a sus ayudantes. Pronto podremos efectuar las pruebas en vuelo. Dado que los trabajos de transformación de Delta Estelar se habían acabado y las pruebas habían resultado muy satisfactorias, aquellos sobre Cosmos Espacial se han iniciado hace dos días. ¿ Pienso que están al corriente ? »

Todo el mundo lo afirmó con la cabeza, Umon prosiguió.

« Koji, ¿ te has puesto en contacto con Yumi con respecto a Mazinger Z ?

- Sí, le llamé la semana pasada. Me olvidé decírselo. Hemos decidido reunirnos esta tarde, delante del museo, para devolver Z.

- Bien, perfecto. A propósito de los suprenianos, me gustaría que dispusiéramos de un dispositivo que nos permita colaborar directamente con ellos. No sólo esto será más práctico para todos nosotros sino que esto evitará también solicitar a Koji cada vez que tengamos que dialogar. Pienso a priori en el procedimiento informatizado. ¿ Koji, puedes ir a hablarles ? Me gustaría conocer su opinión sobre la viabilidad de este sistema. Por otra parte, quizá puedan ayudarnos a concebirlo.

- De acuerdo Doctor, le respondió el muchacho levantándose. Voy a preguntarles. Hasta luego. »

Koji se reunió con Lhydra que estaba disimulada en un entorno arbolado no lejos del centro. En cuanto se estableció el contacto con los extraterrestres, el muchacho les preguntó si todo iba bien en cuanto a su instalación. Después de haber recibido una respuesta afirmativa, les expuso la solicitud de Umon. Los suprenianos respondieron a ello favorablemente. Entonces les expusieron resumidamente el dispositivo de comunicación que preveían. A continuación, uno de ellos se presentó :

« Soy Kalan. Estoy especializado en el funcionamiento del psiquismo. Shan y yo, somos tus principales interlocutores cuando comunicamos por medio de Lhydra. Shan es piloto, pero tiene más o menos tu edad, por eso lo he elegido para que me asista ante ti, aunque cualquiera de nosotros hubiera podido convenir. Clelia, Shan, Dalak y Kurz trabajaban en el ámbito espacial. Por tanto, están en condiciones de colaborar con tus colegas y contigo. Comunicarás por mediación del dispositivo que te hemos descrito. Vamos a darte los detalles más técnicos por impregnación psíquica. Ya lo conoces, no debes tener ninguna aprensión esta vez.

- No, claro. »

Kalan inició el proceso y siguió su desarrollo con Shan. Pero eso no se desarrolló tan fácilmente como podía creerlo Koji. Si la comunicación con los suprenianos por mediación de Lhydra era más bien agradable debido al descanso físico y mental que iba parejo, no era lo mismo en lo referente a la impregnación psíquica, puesto que ésta última requería soltar la presa totalmente para no causar sinsabores.

« Temo que sea difícil, comentó Shan. Su respiración se acelera. Se opone al descenso.

- Hmm… ya veo…, le respondió Kalan. Existe el riesgo de que nos haga lo mismo que la última vez.

- Con todo lo conseguimos fácilmente, observó Clelia.

- Sí, reconoció Kalan, pero entonces nos beneficiamos del efecto sorpresa. Esto corre el riesgo de ser más complicado esta vez, ya que su inconsciente sabe ahora cómo sucede.

- Queda claro que los habitantes de la tierra tienen dificultades a soltar la presa, prosiguió la muchacha.

- Los habitantes de la tierra no son los únicos, le recordó Kurz. Esto es el caso de la casi totalidad de los hominoides que pueblan el cosmos, al menos los que hemos conocido hasta ahora.

- Sin duda alguna, prosiguió Kalan. Dicho esto, en lo que se refiere a Koji, no nos olvidemos que casi no nos conoce, por decirlo así. La confianza que tiene en nosotros debe ser bastante relativa, cosa que tampoco facilita las cosas. Yo…

- Kalan, no está bien, les interrumpió Shan. Su pulso se acelera. Va a ser necesario subirlo.

- Sí, yo también siento lo mismo. Venga. Voy a explicarle el proceso. Pienso que eso le ayudará.

- Podríamos utilizar la hipnosis, sugirió Dalak.

- Sí, por supuesto, confirmó Kalan, pero preferiría que estuviese de acuerdo y consciente.

- De acuerdo si que está.

- Sólo lo es conscientemente. Pero ya veremos. Podremos proponérselo si no lo conseguimos de otro modo.

- Hmm…

- ¿ Koji ? le interrogó Kalan.

- ¿ Se ha acabado ?

- No, ni siquiera se ha iniciado. Te opones a ello. ¿ Cómo te sientes ?

- Ahora voy bien pero antes… Tenía la impresión de que mi cuerpo se disolvía, que sólo me quedaba mi cerebro. Por último, no sentía mi cuerpo, únicamente mi cerebro pero con muchísima intensidad…

- Sólo son sensaciones y solamente deberían durar dos o tres segundos a lo sumo. Cuando comunicamos, tu voluntad está entumecida, pero no obstante puede manifestarse. En cambio, la impregnación psíquica necesita un estado de total recepción, en caso contrario esto no funciona de manera satisfactoria. Existe un umbral que debe sobrepasarse durante el cual la voluntad debe soltar la presa completamente y en ese momento preciso se resiste. Por el contrario, pasado este umbral, toda resistencia es imposible, las sensaciones desaparecen pero tú sigues siendo consciente de lo que sucede.

- No entiendo, no intenté oponerme a ello.

- Ya sé que no conscientemente, pero si inconscientemente. Es un reflejo de supervivencia por parte de tu voluntad. Sabe que si suelta la presa, no podrá expresarse más, es una especie de muerte para ella. Entonces, ella se opone, de donde esas sensaciones desagradables. ¿ Quieres que terminemos con esto hoy ? Podemos intentarlo otro día.

- No, en absoluto, vamos a intentarlo de nuevo.

- Bueno, como quieras. Vamos a ayudarte, quizá no estuvimos lo bastante presentes antes. »

Pasaron algunas decenas de segundos durante los cuales los suprenianos reiniciaron el proceso.

« La cosa se presenta mejor que antes, precisó Shan. El descenso se ha efectuado sin ningún problema esta vez.

- Bueno, vamos pues, anunció Kalan. Clelia y Kurz, dejo que lo hagáis vosotros. »

El paso de un estado a otro se había efectuado en una fracción de segundo. Koji no sentía ya nada, ni físicamente, ni emocionalmente. Las palabras llegaban unas tras otras e impregnaban su memoria, pero se limitaba a constatarlo. Como le había dicho Kalan, era consciente de lo que estaba pasando. No obstante, estaba insensible. Era como si contemplara algo que no le concernía. Todo deseo y todo pensamiento le habían abandonado. Ya no deseaba nada y no tenía nada que decir sobre el estado en el que se encontraba. A pesar de la sucesión de las palabras que se fijaban en su memoria y que hubieran podido darle una conciencia, por lo menos parcial, del tiempo que pasaba, no era éste el caso lo más mínimo. La ausencia de toda percepción temporal le daba una impresión de eternidad hecha de un momento presente perpetuamente renovado.

« Koji, es Kalan. Se ha terminado, te hemos dado todos los datos necesarios para la instalación del dispositivo de comunicación informatizada. Vamos a subirte de nuevo, regresarás con nosotros. »

El muchacho recibió la información pero no le dejó indiferente. Ya no experimentaba el deseo de recobrar su estado psíquico anterior, sino el de permanecer en su situación actual. De hecho poco le importaba. Kalan prosiguió.

« Hemos suprimido la presión que ejerce Lhydra en tu cuerpo. Ya puedes moverte. »

Koji no estaba convencido de lo que acababa de decirle su interlocutor. Comenzaba a sentir su cuerpo pero le parecía que éste se negaba a efectuar el menor movimiento.

« No puedo.

- Si, tienes la posibilidad, pero no tienes el deseo. Pronto podrás. »

Efectivamente, poco a poco, sentía como su voluntad iba emergiendo, si hasta entonces había estado escondida en algún sitio. Movió un dedo, luego una mano, y por último los brazos. Todo su cuerpo estaba entumecido, como si se despertara de un largo sueño. Koji se estiró. Se acordaba de todo, del descenso, de la capitulación de su voluntad, de las palabras que invadían su memoria, así como del estado de indiferencia en él se había encontrado. Éste último punto le dio escalofríos.

« ¿ Qué tal estás ? le preguntó Kalan.

- Bien, pero todo esto me parece muy raro. Tengo la impresión de que lo que acabo de vivir es irreal, que no puede existir verdaderamente.

- No fue un sueño, verdaderamente lo experimentaste.

- Este estado de indiferencia en el que yo me encontraba, me parece tan extraño, ni siquiera tenía deseo de salir. Si no me hubieran subido, como dicen ustedes, no lo hubiera intentado, aunque hubiera tenido la posibilidad. Eso me parece inquietante.

- Te preocupas por algo que no corre el riesgo de producirse. Ni hablar que te dejemos en este tipo de situación, ¡ vamos ! De todos modos, no sería posible, puesto que en cuanto quitases Lhydra, ya no podríamos mantenerte en ese estado.

- Hay algo que no comprendo. Cuando me comunicaron los datos de los lugares donde ustedes se encontraban en el mar, me dijeron que se trataba de impregnación psíquica, ahora bien no me di cuenta de lo que sucedía como ahora.

- La cantidad de informaciones era mucho menor, por lo tanto eso duró menos tiempo. Dos a tres minutos contra una decena hoy. Por otra parte, era la primera vez, había un efecto sorpresa, tú lo viste pasar más fuerte que esta vez. Por último, este procedimiento es un proceso que nace de la interacción entre seres vivos, entre tú y nosotros en este caso. Por tanto, es un proceso vivo y en consecuencia evolutivo. Probablemente ya no necesitaremos recurrir a ello puesto que vamos a comunicar de otro modo, pero si lo renovamos un cierto número de veces, la consciencia que tú tendrías y tus reacciones también podrían evolucionar. Por ejemplo, es probable que tu voluntad terminase por no resistir más al descenso, aunque sólo fuese por el hecho de que tu inconsciente acabará por comprender que sólo se trata de un estado momentáneo. »

Todo eso dejó a Koji bastante pensativo. Se dio cuenta, en particular, que había estado consciente durante todo el proceso. Sin embargo, no había evaluado en cambio el tiempo que había durado. Los diez minutos anunciados hubieran podido bien ser segundos u horas, eso no le hubiera sorprendido.

Cuando regresó junto a sus colegas, expuso el procedimiento que proponían los suprenianos.

« En las paredes internas de los recipientes que contienen los cerebros de algunos de ellos, fijaremos electrodos que se conectarán al ordenador. Este último se sincronizará en sus ondas cerebrales para que las señales eléctricas puedan pasar de los cerebros a la máquina y viceversa. Un programa se encargará de la codificación y la descodificación de estas señales. Por tanto, podremos comunicar fácilmente.

- ¿ No sería mejor fijar los electrodos directamente en los cerebros ? preguntó Dahohi.

- Según ellos, no es necesario. El líquido en el que bañan es suficientemente conductor para garantizar la transmisión. Pero podríamos eventualmente hacer adaptaciones si fuera necesario. Desean que los electrodos sean amovibles y que sólo estén sumergidos en el líquido durante la comunicación. Eso puede controlarse electrónicamente.

- Sí, respondió Umon, esto para no estar conectado en continuo. Bien… Koji, te dejo que anotes en papel las informaciones más técnicas que te transmitieron. ¿ Piensas que te acordarás de todo ?

- Sí. Según ellos, el método que utilizan permite retranscribir las informaciones recibidas sin errores ni olvidos.

- Bueno, venga, vete ya. »

Koji cogió hojas y un bolígrafo. Comenzó a escribir. Umon lo observó. El bolígrafo corría por el papel. Las palabras se sucedían unas a otras ininterrumpidamente, y al parecer sin vacilación, un poco como si se las dictaran.

« ¡ Verdaderamente, impresionante ! se dijo Umon. Me pregunto cómo hacen. »

Cuando hubo terminado, el muchacho le tendió las hojas de papel.

« He terminado, Doctor. »

Umon las cogió y comenzó a leerlas.

« Me parece que está bastante completo. Incluso nos comunican el algoritmo de sincronización y el de encodificación/descodificación de las señales. Nos dan el trabajo comido. No nos queda casi nada por hacer. Dahohi, le confío esto, todo debería estar terminado de aquí a finales de la semana. Ya podemos prever desde ahora nuestra primera entrevista con ellos para el viernes por la tarde. Koji, ¿ cómo hacen ? ¿ Te hipnotizan ?

- No, me mantengo consciente.

- ¿ Te acuerdas de todo ?

- Sí, me acuerdo de algunas palabras, llegaban unas tras otras y se inscribían en mi cerebro.

- ¿ No es demasiado pesado ?

- No, no es pesado, pero es bastante extraño…

- Puede ser que las clases para los estudiantes se impartan de este modo en Suprenia, supuso Yamada.

- Quizá, respondió Umon, pero no obligatoriamente. No quiere decir que esta manera de aprender permita adquirir conocimientos a largo plazo. Pero podemos preguntárselo. »

Por la tarde, Koji fue al museo del robot, a bordo de Mazinger Z que llevaba Delta Estelar en manos. En cuanto llegó, el encargado del museo le acompañó hasta la oficina del director. El profesor Yumi ya estaba allí.

« Buenas tardes Koji, le dijo este último, ¿ qué tal estás ?

- Estoy bien ¿ y usted ?

- Un poco cansado, tuve un horario muy cargado estos últimos tiempos. Pero el período que se avecina se anuncia más tranquilo. Déjame que te presente al director.

- Encantado, dijo Koji a este último dándole la mano.

- Encantado de conocerle señor Kabuto. El profesor Yumi me contó que ha conseguido solucionar el problema del monstruo verde gracias a Mazinger Z. Pero, por favor, siéntese. »

Ambos se sentaron. El director continuó.

« El Ministerio de Defensa me ha contactado. Ni que decir tiene que acabamos de atravezar un período agitado. En primer lugar, Japón ha sido amenazado por las bestias mecánicas del doctor Hell, contra el cual usted se opuso al utilizar Mazinger Z, señor Kabuto. A continuación, sufrimos los ataques del imperio de Mykenes que fueron combatidos por el señor Tetsuya Tsurugi a bordo de Gran Mazinger. Luego, debimos hacer frente a los ejércitos de Vega que fueron vencidos por el Equipo del que usted forma parte. Y finalmente, aún hubo la amenaza de ese monstruo verde. En resumen, el Ministerio de Defensa espera, como todos nosotros, que este período perturbado ya haya terminado, pero no se hagan demasiadas ilusiones. Nadie puede prever el futuro, pero no queda completamente excluido que puedan producirse otras molestias del mismo tipo a corto, medio o largo plazo.

- Queda claro, continuó Yumi. Habitantes de la tierra con ansias de poder aún pueden aparecer y mostrarse tanto más peligrosos cuanto que la tecnología no cesa de hacer progresos. En cuanto a los extraterrestres, ellos también mejoran sus conocimientos y un día u otro aparecerán. Si algunos de ellos son pacíficos, no es el caso de todos y no sabemos lo que el futuro nos reserva.

- Por consiguiente, el Ministerio de Defensa me ha pedido poner los Mazingers a su disposición si lo considera necesario. No dude en pedírmelo por si acaso. Esta puesta a disposición sería o no definitiva, usted es quien decidirá. »

Yumi y Koji intercambiaron una mirada sorprendida que no escapó al director. Éste sonrió y prosiguió.

« Todo esto es normal, señores. La defensa de Japón pasa antes de la exposición de robots en un museo.

- Efectivamente, confirmó Yumi. Gracias.

- Voy a acompañarles. »

Los tres se dirigieron hacia la salida. Después de haberse despedido del director, el profesor y Koji fueron a observar Mazinger Z, que había recuperado su sitio junto a Gran Mazinger detrás del gran ventanal.

« No me esperaba a nada similar, Profesor.

- Yo tampoco, pero es bastante lógico. Al menos, estamos tranquilos, en caso de peligro, nosotros estaremos en condiciones de defendernos. Más vale prevenir que curar, Koji, el pasado nos lo demostró. Voy a contactar a Tetsuya.

- ¿ Tetsuya ?

- Sí, para saber si volvería a ayudarnos eventualmente si fuera necesario. Si no acepta, formaremos a alguien. Pero me gustaría que fuera él ; ha sido sometido a un entrenamiento intensivo que lo ha convertido en un excelente piloto.

- Hmm… sí, efectivamente. Sayaka también podría adjuntarse a nosotros si fuera necesario.

- Oh, para mi hija, ni siquiera necesito hacerle preguntas. Estoy segura que le encantaría.

- Y no olvide a Boss así como Boss Borot, Profesor, le advirtió Koji con una sonrisa.

- Es verdad, respondió Yumi sonriendo él también. Si lo olvido, no le sentará bien. No nos serviría para gran cosa, pero sería un poco nuestra mascota ¿ no te parece ?

- Claro, claro ¡ eso es ! Sin embargo, su presencia marcó la diferencia en algunas batallas.

- Sí, tienes razón. Bueno, me voy, y te dejo que hagas lo mismo. Nos veremos mañana, ya que Umon y tú vienen al laboratorio.

- Eso es, Profesor. Hasta mañana. »

Cuando regresó al centro de investigaciones espaciales, Koji llamó por teléfono a Hikaru.

« Umon y yo, salimos mañana con dirección al laboratorio de energía fotónica del profesor Yumi, le anunció en cuanto la muchacha se puso al teléfono.

- Saluda de mi parte a Sayaka.

- ¿ Y si vinieses tú para saludarla en persona ? Escucha, he tenido una idea. Pienso proponerle que nos reunamos el próximo fin de semana, con Boss y sus amigos. ¿ Podrías reunirte con nosotros, sería muy agradable, qué dices ?

- Me gustaría pero no sé cómo podría ir. Puede ser que a mi padre le haga falta la jeep.

- Puedo llevarte en nave.

- En ese caso de acuerdo.

- Voy a comentárselo a Sayaka mañana y te mantendré informada.

- OK. Buen viaje.

- Gracias. Hasta pronto Hikaru. »

A continuación, Koji se reunió con sus colegas y retomó el trabajo a su lado.

El jueves, Umon y su piloto tomaron el vuelo para el laboratorio de energía fotónica. Llegaron al principio de tarde. Koji constató, que por lo menos fuera nada no había cambiado : el edificio, rodeado de cuadrados de césped, al pie del monte Fuji, los alrededores, sembrados de árboles, la piscina donde en otra época estaba disimulado Mazinger Z. Delta Estelar aterrizó. Sayaka vino a recibir a los recién llegados.

« Buenos días Doctor, buenos días Koji, bienvenido al laboratorio.

- Hola, le respondió Koji.

- Buenos días Sayaka, prosiguió el profesor. Encantado de volverle a ver. ¿ Qué tal está ?

- Muy bien, gracias. Mi padre les está esperando, sígame. »

Entraron al laboratorio y cruzaron los largos pasillos. Koji se sentía emocionado al volverlos a recorrer. La muchacha les hizo pasar en uno de los despachos. Yumi les dio un buen apretón de manos y les pidió que se sentaran.

« Espero que haya hecho un buen viaje.

- Sí, gracias, le respondió Umon. ¿ Cuál es el programa para estos dos días ? »

Sayaka les sirvió unos refrescos. Yumi les contó lo que había previsto.

« Dentro de un rato, visitarán el laboratorio. Se tratará de una visita bastante detallada en la que les presentaremos los distintos servicios. Mañana por la mañana, asistirán a una exposición relativa a la energía fotónica, luego preparemos la rueda de prensa que tendrá lugar al final de la próxima semana. Podrán regresar al centro de investigaciones espaciales por la tarde. El próximo jueves, durante la mañana, visitarán una central experimental que alimenta una pequeña ciudad que no está situada muy lejos del océano. La rueda de prensa tendrá lugar el mismo día, durante la tarde. Se alojarán aquí, ya mandé preparar sus habitaciones. »

A continuación, Sayaka les enseñó el centro, incluidos los hangares donde se encontraban Mazinger Z y Diana A, el robot que pilotaba ella misma durante la guerra contra el doctor Hell.

« ¿ Qué funciones desempeña aquí ? le preguntó Umon.

- Mi padre dirige este laboratorio pero también es responsable de la central de energía fotónica. De hecho, el director de esta central se encuentra bajo sus órdenes. Estoy encargado de servir de vínculo entre ellos y trabajo tanto aquí como allí. A parte de esto, me estoy formando en otros tipos de energías, en particular, en las energías dichas « nuevas », pero no solamente.

- ¿ Ah sí ? se asombró el profesor.

- No sabemos por el momento si la energía fotónica tiene un verdadero futuro. Si no fuera el caso, sería necesario que me reciclara. Mientras tanto, también es interesante para mí que pase revista a los trabajos que se realizan en el ámbito de la investigación energética.

- No comprendo por qué esta energía no tendría futuro, le preguntó Koji intrigado. ¿ Qué podría torcerse ?

- No funciona tan bien como hubiéramos podido esperar. Ya les explicaremos esto durante la exposición a la que van a asistir. Y verán como la cosa no es tan sencilla.

- Por tanto, Mazinger Z iba bien.

- Sí, pero emplear esa energía para hacer funcionar un robot es muy diferente de una utilización a gran nivel. Ya hablaremos mañana de ello. »

Manifiestamente, Sayaka no quería decir nada más por el momento. Los dos hombres deberían esperar.

Al día siguiente por la mañana, Yumi, Umon, Sayaka, Koji, así como algunos científicos se encontraron reunidos alrededor de la mesa de la sala de conferencia. Yumi tomó la palabra.

« Buenos días a todos. Si estamos hoy aquí, es para preparar la rueda de prensa que tendrá lugar la próxima semana en el emplazamiento de la central fotónica. Ya saben que la amenaza de penuria energética está pasando a ser cada vez más seria y que los investigadores de todo el mundo trabajan en el problema. Durante esta conferencia, presentaremos los adelantos que hemos hecho acerca de la energía fotónica. El profesor Umon aquí presente intervendrá con respecto al dispositivo captador. Otros científicos expondrán también sus trabajos relativos a las energías sobre las que están trabajando. En un primer tiempo, vamos a efectuar un breve recordatorio de lo que hacemos aquí con el fin de poner al tanto al doctor Umon, así como a Koji que hace ya bastante tiempo que nos abandonó. Profesor Nasu, le dejo la palabra.

- Mi lamentado colega, el profesor Juzo Kabuto, había descubierto un nuevo elemento en los sedimentos de la zona volcánica de Fuji. Este elemento, llamado Japanium, fue el que le permitió crear la aleación Z con la cual fue fabricado el robot Mazinger Z. La energía fotónica es la energía de luz creada durante la fisión del Japanium. Es una energía muy potente y podría solucionar los problemas de penuria energética, al menos en gran parte. Pero la manera de obtenerla puede ser peligrosa y los errores de manipulación pueden hacerla especialmente destructiva. Cuando comenzamos estas investigaciones, se manifestaban como muy prometedoras. Después de un largo trabajo de puesta a punto, decidimos construir una central experimental que abastecería una pequeña ciudad.

- Pero esto no se desarrolla tan bien como previsto, prosiguió Sayaka. Sólo podemos constatar que no controlamos esta energía adecuadamente para prever extender su utilización actualmente.

- ¿ Cuál es el problema ? preguntó Koji.

- En realidad, no lo sabemos bien muy. La energía no es proporcionada de manera regular y previsible por la fisión del Japanium en el seno del reactor. Su producción parece aleatoria y varía según el momento del día o de la semana. Esto es problemático ya que ha generado averías eléctricas en la ciudad alimentada a través de la central. Los habitantes no lo aprecian en absoluto, ya que desgraciadamente estos incidentes son bastante regulares.

- ¿ Existen también riesgos accidentales en el propio centro ? preguntó Umon. Si el reactor es tan imprevisible como dice, puede ser peligroso.

- Evidentemente, esto es lo que nosotros tememos, prosiguió la muchacha. No obstante, algunos técnicos están destinados a vigilar continuamente el reactor y se elaboró un protocolo de urgencia para hacer frente a un eventual problema. Normalmente, su puesta en marcha en caso de recalentamiento debería descartar cualquier peligro. Por el momento, sólo hemos tenido algunas alertas verdaderamente serias que pudimos contrarrestar fácilmente gracias a este protocolo. Es poco probable que un recalentamiento del reactor pueda provocar un acontecimiento dramático en vistas de las precauciones que se han tomado, pero mientras su funcionamiento seguirá siendo aleatorio, no habrá que generalizar la utilización de la energía fotónica.

- ¿ No tienen esperanza que las cosas se arreglen ? preguntó Umon. Al trabajar en el problema, terminarán probablemente por encontrar una solución.

- Esto es efectivamente lo que habíamos creído, continuó el profesor Nasu. Pero comenzamos a desesperar. Por una parte, el problema no es reciente, ya hace un determinado tiempo que dura sin que hayamos podido avanzar. Por otra parte, el Ministerio nos dio una gran subvención, en detrimento de otros centros de investigación que trabajan con nuevas energías. Si no adelantamos, tememos que el Ministerio se oriente hacia energías más prometedoras y que esta financiación no sea renovada.

- Sí, comprendo el problema, se compadeció Umon. Efectivamente es bastante enojoso, pero no se desesperen.

- No, no, naturalmente pensamos perseverar », aseguró Sayaka.

Yumi prosiguió hablando.

« Esto es un resumen de la situación. El objetivo, para hoy, consiste en decidir lo que diremos a los periodistas. Pero antes de esto, Umon va a presentarnos sus trabajos relativos a la energía de luz. Doctor, le escuchamos.

- Nuestro centro se orienta hacia la investigación espacial. Por tanto, trabajamos de manera muy diferente. Hemos puesto a punto un aparato que llamamos el dispositivo captador, que nos permite recoger los fotones que se encuentran en el espacio. Una de nuestra nave funciona en adelante con este tipo de energía, además de su alimentación energética habitual. Naturalmente, nos vimos obligados a poner a punto un nuevo tipo de motor que estuviese adaptado al que hemos llamado naturalmente « motor fotónico ». Las pruebas se revelaron muy positivas y proseguimos este trabajo ; estamos equipando una nave espacial con el fin de ver el resultado que da en el espacio.

- ¿ Entonces se encuentran en una fase de prueba ? preguntó uno de los participantes.

- Sí, eso es. Si todo funciona como esperamos, podremos utilizar casi exclusivamente este tipo de alimentación para nuestras naves, lo que nos permitirá no depender de las energías de orígenes terrestres.

- Sí, efectivamente es interesante, comentó uno de los científicos, los fotones son una fuente de energía inagotable. ¿ No podrían utilizarlos también para abastecer el planeta ?

- Eso ya se hace, respondió Sayaka. Es lo que solemos llamar la energía solar. Los fotones son captados por las placas solares. Esta energía se transforma sea en calor, es el solar térmico, sea en electricidad, es el solar fotovoltaico. En los países con gran soleamiento, es bastante interesante. En otros lugares, es necesario utilizarlo junto con otra energía.

- En el espacio, la cantidad de fotones es mucho más importante que en la tierra, señaló Yumi, y allí, aún es más interesante. ¿ No podríamos recuperarlos a esa altitud y transportarlos a la tierra ?

- Ya pensé en ello, respondió Umon, pero no veo cómo podríamos hacerlo, técnicamente hablando. Temo que la tierra deba satisfacerse aún durante mucho tiempo con lo que puede producir ella misma.

- Sería un excelente resultado si logra poner eso a punto con respecto a los aparatos espaciales. Pero quizá que las naves podrían captarlos y traerlos a la tierra.

- Sí, naturalmente también lo pensé. Quizá pudiera hacerse, con la condición de que sea rentable. No sé que responderle. En realidad, no hemos estudiado en absoluto la cuestión, aún no hemos llegado a ese punto.

- Sí, por supuesto.

- Para volver de nuevo a la rueda de prensa, pensaba que sería interesante permitir que un periodista filmase Delta Estelar en su cosecha de fotones. Podríamos hacerlo fácilmente fijando un fotón-visor en la cámara. »

Esta propuesta interesó especialmente al profesor Yumi.

« ¡ Me parece una idea excelente ! Pero esa persona deberá estar a bordo de otra nave para poder filmar el fenómeno.

- Tenemos Taladro Espacial. Koji estaría por supuesto al mando de Delta Estelar. En cambio, sólo dispongo de un piloto en lo sucesivo, y por tanto, nadie para pilotar la segunda nave. ¿ Tendría usted alguien aquí que sería capaz de hacerlo ?

- Seguramente, Hikaru aceptaría hacernos este favor y pilotarlo, sugirió Koji. En cualquier caso, si tenemos en cuenta su experiencia en el ámbito, esto no le plantearía ningún problema.

- Sí, efectivamente, confirmó Umon.

- Llámela por teléfono para comentárselo, le animó Yumi. Sería una prestación verdaderamente interesante para el público si aceptase.

- Puedo encargarme de ello, si usted quiere Doctor, propuso Koji.

- Sí, claro que quiero. »

El muchacho se levantó. Sayaka le recordó dónde podía encontrar un teléfono y salió de la habitación. Cuando se puso en contacto con Hikaru, le comunicó la solicitud de Umon.

« ¡ Taladro Espacial ! se exclamó. Sabes que nunca lo he pilotado.

- Las tres naves fueron concebidos según el mismo principio. Esto no debería plantearte ningún problema en vista de la experiencia que tienes. Si eso te tranquiliza, podrías hacer una prueba antes. Hasta podría acompañarte yo mismo.

- Hmm… Bueno, de acuerdo. ¿ Cuándo deberá hacerse ?

- La próxima semana, jueves por la tarde para ser preciso. Tendrá lugar en la central fotónica. A propósito, de acuerdo para este fin de semana. Hablé con Sayaka, se puso en contacto con Boss. ¿ Tú sigues estando de acuerdo ?

- Sí, sí, por supuesto.

- Muy bien, pasaré a buscarte mañana hacia las diez de la mañana, ¿ de acuerdo ?

- Perfecto.

- Así, Sayaka podrá explicarte cómo ir hasta la central y eventualmente dibujarte un plano.

- Muy bien, de acuerdo.

- Saluda de mi parte a tu padre y a Goro. Espero que vayan bien.

- Sí, van bien pero papá aún nos hace de las suyas.

- ¿ De qué se trata ?

- Oh no, le respondió riéndose. No te digo nada, lo verás por ti mismo mañana, ¡ cada vez es más cómico ! »

Se despidieron y Koji se reunió con Umon para comunicarle que Hikaru estaba de acuerdo.

Tras la exposición, los científicos se dividieron en dos grupos de trabajo con el fin de preparar la rueda de prensa de la semana siguiente. Uno de ellos se centraba en la utilización de los fotones que se había cogido en el espacio, otro en la utilización de la energía fotónica obtenida por la fisión del Japanium. Por la tarde, Koji y Umon volvieron a entrar al laboratorio de investigaciones espaciales.

Cuando llegaron, Dahohi les comunicó que todo estaba listo para su primera entrevista con los suprenianos.

« Muy bien, respondió Umon visiblemente satisfecho. Entonces vamos allí, instalémonos alrededor del ordenador. »

Así lo hicieron ; formaron un corro alrededor de la máquina. Dahohi y Yamada estaban impacientes de conocer por fin los extraterrestres y Koji se encontraba muy excitado al pensar que iba a dialogar con ellos de otra manera que a través de Lhydra.

« Pueden constatar la presencia de una cámara, explicó Dahohi. Se instalarán frente al ordenador, así ellos verán con que dialogan. También utilizaremos un altavoz así podremos seguir toda la conversación. Evidentemente, las voces que escucharán no son las suyas. Para esta vez, utilizaremos el teclado para comunicar. A continuación, también podremos utilizar el micro, pero aún existen algunos problemas de funcionamiento por el momento. ¿ Comenzamos Doctor ?

- Sí, Dahohi, venga. »

Este último se sentó delante del teclado y mostró a los demás cómo poner en marcha el programa. Momentos más tarde, se abrió una ventana de diálogo.

« Buenas tardes, soy Dahohi. Me ocupo de todo lo que concierne la informática.

- (Clelia) Encantada. Gracias por la cámara. Así sabrá usted, en lo que nos concierne, con quien está hablando, verá nuestro nombre entre paréntesis. Yo también soy informática.

- ¡ Oh ! entonces gracias por los algoritmos. Esto nos ha facilitado el trabajo puesto que sólo quedaba por hacer la programación. »

Umon se sentó frente al ordenador en el sitio de su ayudante.

« Buenas tardes, soy Umon, el director de este centro.

- (Clelia) Encantada de conocerle. Les damos las gracias a todos por habernos acogido en sus edificios.

- No hay de qué. Quería que supiera que aprecio su colaboración. En particular, pude constatar que su técnica de memorización es muy eficaz. Me impresionó. Simple curiosidad : ¿ cómo se desarrolla la escuela en Suprenia ?

- (Kurz) Buenas tardes. Yo estoy especializado en mecánica espacial y en electrónica. En lo que se refiere a la escuela : unos veinte minutos de impregnación psíquica y una hora y media de puesta en la práctica de los conocimientos en grupo. Y esto, cada tres o cuatro días aproximadamente. Bueno, esto depende también de la edad de los estudiantes y de los estudios que hacen. A veces se requieren más sesiones.

- ¿ Y no es demasiado difícil practicar así con ellos, quiero decir para los más jóvenes ? ¿ Son suficientemente flexibles para someterse a esto ?

- (Shan) Buenas tardes. Sí, sin ningún problema, los propios niños se ponen en estado de recepción, una vez que controlan la técnica, lo que hacen bastante rápidamente. En realidad, es más fácil con los pequeños suprenianos que con Koji. No formaría parte de los mejores alumnos en nuestro planeta.

- (Kurz) Eso no es comparable. Esto se debe a nuestra estructuración psíquica. Es diferente de la suya.

- ¿ Lo que se memoriza es para siempre ?

- (Dalak) Buenas tardes, yo trabajaba en las telecomunicaciones espaciales. En lo que se refiere a la duración de la memorización por impregnación psíquica, esto depende de la orden que transmitimos al cerebro. En lo que se refiere a lo que le transmitimos por medio de Koji, sólo dimos la orden a su cerebro de memorizarlo temporalmente : inútil de saturar su memoria con algoritmos o detalles técnicos. »

A continuación, Koji ocupó el sitio del profesor.

« Buenas tardes, soy Koji. Encuentro divertido dialogar con ustedes de esta manera.

- (Shan) Hola. Sí, es diferente, puedes elegir entre el ordenador y Lhydra ahora, ¿ no es así Kalan ?

- (Kalan) Sí. En primer lugar, buenas tardes a todos. Mi especialidad es el funcionamiento del psiquismo. Por consiguiente, no creo que trabaje verdaderamente con ustedes. Enviamos una gran parte de Lhydra al océano, resultaba inútil conservarla completamente en lo sucesivo. Conservamos la otra parte disimulada en medio de los árboles cerca de aquí. Será más discreto así. Puede eventualmente servir, no sé bien para qué, pero tengo la intuición que es mejor guardarla. Y además… forma un poco parte de nosotros mismos ahora, de un cierto modo es nuestros ojos y nuestro solo medio de actuar. Aunque no nos serviremos de ella probablemente, nos resulta difícil separarnos completamente.

- Sí, comprendo. Aparentemente, no fue identificada durante su desplazamiento. De todos modos, nadie nos señaló nada.

- (Kalan) Nos desenvolvimos para que no pudiera ser observada : la desplazamos de noche y por pedazos.

- ¿ Así que Shan piensa que soy un mal alumno ?

- (Shan) ¡ Sí !

- (Kalan) No prestes atención a lo que dice. Shan es bastante guasón. En cambio, nosotros opinamos que te desenvuelve muy bien en vista de las circunstancias.

- (Shan) Es verdad, era una broma. Sabía que mis camaradas iban a apresurarse a corregirlo, ya les conozco.

- (Dalak) ¡ También nosotros te conocemos a ti ! »

Koji dejó su sitio a Yamada.

« Buenas tardes, soy Yamada. Me ocupo esencialmente del telescopio y de los instrumentos de radio.

- (Clelia) Buenas tardes.

- También existe Dahashi, se ocupa del radar, pero actualmente está de luna de miel.

- (Clelia) Ah sí, es verdad. Espero que no hayamos asustado demasiado a la joven novia. »

Umon sustituyó a Yamada.

« No se preocupe. Ella no se acuerda de nada.

- (Clelia) Pensamos que era mejor que fuera así.

- (Kurz) Sí, no es lo mismo que para Koji. A pesar de todo no fuimos muy simpáticos con él, se acuerda de todo.

- (Shan) pero él, es diferente, nos gusta darle la lata. ¿ No es cierto, Koji ? »

El muchacho se echó a reír, Umon prosiguió.

« Su observación le hace reír, deduzco de ello que no debe ser tan terrible.

- (Dalak) En vez de divertirte y decir idioteces, Shan, mejor sería que nos comunicases tu especialidad.

- (Shan) Euh… sí, efectivamente. Soy piloto.

- (Kalan) no se preocupe, a Shan le gusta bromear pero es muy serio cuando se trata de trabajar. »

Continuaron sobre detalles vinculados a su colaboración profesional, luego Umon se despidió y apagó el ordenador.

« Bueno ¿ qué piensan ? preguntó a los demás.

- Parecen simpáticos, dijo Dahohi. Pienso que me agradará trabajar con ellos. Y si eso puede ayudarnos, es algo bueno.

- Sí, a mí también, dijo Yamada. Espero que esto no plantee ningún problema a Dahashi a causa de lo que pasó con Kaori. ¿ Qué piensa usted, Doctor ?

- Hmm… No le hicieron ningún daño y no me parece que ella se sintiese bastante perturbada. Se reía cuando les dije adiós. Los suprenianos debieron desenvolverse para que fuera así. No obstante, hablaré con Dahashi, seguramente fue él quien resulto más afectado. En cualquier caso, será necesario que le informe de esta colaboración. Se marchó antes de que tomáramos la decisión. ¿ Y tu Koji, que piensas ?

- Bueno pues… eso me dio ganas de conocerlos mejor, quiero decir, de manera más personal. Me gustaría poder dialogar con ellos fuera del marco profesional.

- Por mi parte, no hay ningún problema, le respondió Umon. Puedes disponer del ordenador fuera de las horas de trabajo si te parece. Arréglate con ellos.

- De acuerdo, gracias Doctor.

- El lunes, trabajaremos sobre el proyecto Nave Estrellada. Pondremos al corriente a nuestros nuevos colaboradores de este expediente. Koji y yo, volveremos a salir el jueves para el laboratorio de energía fotónica con el fin de visitar la central y asistir a la rueda de prensa. »

Habían terminado la jornada laboral y se separaron. Después de la comida, Umon se sumergió en la lectura de estudios científicos. Koji salió a dar una vuelta. Se alegraba de la perspectiva del fin de semana que se anunciaba : por fin iba a volver a ver a Boss y a sus amigos.