Los derechos : Los personajes y las situaciones de la obra de Go Nagaï y de los animes Mazinger Z, Gran Mazinger, Grendizer, y que se encuentran en esta ficción, son la propiedad de sus autores.


Esta historia es la traducción de mi ficción francesa "D'un monde à l'autre". Soy francesa y me disculpo si cometo faltas en español.


6. Los pesares de Boss

Al día siguiente por la mañana, Koji se levantó, se duchó y desayunó escuchando la radio. Se interesó particularmente por el tiempo. Las previsiones para la jornada del sábado eran soleadas y calurosas. En cambio, el cielo estaría cubierto al día siguiente y se preveían algunos chaparrones. Después de haber comido, quiso comprobar el funcionamiento de los aparatos que garantizaban la supervivencia de los extraterrestres. Fue hasta el local donde estaban instalados. Todo funcionaba bien, se sintió tranquilo. De regreso, se cruzó con Umon, que se imaginó inmediatamente de dónde venía.

« No deberías preocuparte por ellos, le senaló el profesor. Los equipamientos que hemos instalado son perfectamente fiables. Incluso hay un generador de auxilio en caso de que hubiera una avería. »

Lo que acaba de decirle el investigador le confirmó al muchacho lo que ya sabía. Se daba perfectamente cuenta de que las precauciones que tomaba eran exageradas en vista de la fiabilidad de las instalaciones pero, por una razón que desconocía, no podía evitar preocuparse. Sin embargo, no se le ocurría hacerse preguntas sobre la causa de esta preocupación. Simplemente lo movía lo que experimentaba.

« Sí, sí, admitió evitando la mirada de su interlocutor. Ya lo sé, pero como estaré fuera este fin de semana, he preferido dar una vuelta por allí, así me voy más tranquilo.

- Hmm… »

Koji se daba cuenta de que tenía un comportamiento un tanto extraño pero no deseaba alagarse en ello. Sin embargo se resultó incómodo por ello y no se entretuvo al lado de su mayor. Volvió a su habitación y comenzó a poner algunas cosas en una bolsa de viaje en previsión del fin de semana. A mediados de la mañana, Koji fue al rancho de Los Abedules Blancos a bordo de Delta Estelar. Aterrizó y descendió de la nave. Goro corrió hacia él.

« ¡ Koji ! exclamó el niño, manifiestamente excitado por la llegada del piloto. ¿ Quieres darme una vuelta en Delta Estelar, por favor ?

- Ahora no tengo tiempo. Seguramente ya sabes que vengo a buscar a tu hermana. Otra vez, te lo prometo.

- ¡ De acuerdo, asentió Goro un poco desanimado. Pero no te olvides, eh !

- Si me olvido, le senaló el joven cucándole el ojo, tú me lo recordarás.

- Hola Koji, le saludó Hikaru de lejos, con un bolso en el hombro.

- Buenos días Hikaru. Sube a la nave, voy a saludar a tu padre. »

Koji penetró en el patio del rancho y encontró a Danbei Makiba muy ocupado. Un martillo en la mano, estaba ensamblando trozos de madera y el suelo estaba cubierto de tejidos que se habían desparramado un poco por todas partes, en desorden.

« Hola Danbei. ¿ Qué haces con todo esto ?

- Oh Koji, no te he oído llegar. Bueno, ya ves, estoy fabricando un espantapájaros.

- ¡¿ Ah ?! ¿ Te molestan los pájaros ?

- En absoluto, ya ves que es demasiado grande. Si hubiera querido asustar a los pájaros, hubiera fabricado uno de tamaño normal.

- Pero entonces, ¿ para qué va a servir ?

- Para alejar a los O.V.N.I. y los monstruos verdes o de cualquier otro color, afirmó el padre de Hikaru con un tono de lo más serio.

- ¡¿ Qué ?! exclamó el piloto preguntándose si había entendido bien. ¡¿ Verdaderamente piensas lo que dices ?!

- Claro, naturalmente muchacho. Ya verás cuando lo haya terminado, será tan horrible que nadie más se atreverá a acercarse.

- No prestes atención, Koji, le dijo Goro al reunirse con ellos. Cada vez está más chiflado.

- ¿ Cómo te atreves a hablar así de tu padre, ¡ pequeño insolente ?! exclamó Danbei Makiba. ¿¡ Debo darte un azote ?!

- Cógeme si puedes, se mofó de él Goro escapándose a toda velocidad.

- ¡ Espera un poco, vas a ver ! », gritó Danbei Makiba a su hijo.

Entonces, se dio la vuelta hacia su visita y le soltó precipitadamente :

« Hasta luego, Koji, me tengo que ocupar de este granuja. »

Danbei Makiba comenzó a correr como pudo para atrapar a su hijo.

« ¡ Qué desgracia ! pensó el joven piloto al llegar hasta Delta Estelar. Goro tiene razón, esta vez está perdiendo verdaderamente la cabeza. »

Se reunió con Hikaru que se había instalado en el asiento para pasajeros.

« Vámonos, le anunció. ¡ Delta Estelar, Adelante !

- ¿ Has visto la última invención de papá ? le preguntó con curiosidad.

- Sí, verdaderamente está pasando a ser algo serio.

- ¡ Es cierto ! Bueno, por lo menos, se ocupa, y no está siempre detrás nuestra impidiéndonos que trabajemos correctamente.

- ¿ Por qué dices eso ? ¿ Se aburre ?

- Sí. ¡ Por tanto, no nos falta trabajo ! Pero papá considera que no es la clase de ocupación que le hace falta.

- Eso no es nada nuevo.

- Exactamente, suspiró la muchacha. Cuando Daisuke estaba aquí, era él quien hacía la mayor parte del trabajo. Pero después, papá se vio obligado a poner manos a la obra, ya que Daisuke y yo, pasábamos la mayor parte del tiempo en el centro del doctor Umon. Desgraciadamente, ahora ha vuelto con sus costumbres.

- Es cierto que debéis echar mucho de menos a Daisuke.

- Sí, suspiró de nuevo la muchacha, con un tono nostálgico. Lo echamos de menos, en todos los puntos de vista. Bueno, es así. ¡ En resumen ! Goro y yo, no llegamos, y cuando vamos a comenzar la escuela dentro de unas semanas, será completamente imposible.

- ¿ Nosotros ? ¿ Tú también vuelves a la escuela ?

- Pues sí, es necesario que me cree una situación. Voy a comenzar estudios relacionados con la agricultura y la ganadería. He optado por una formación por correspondencia pero tendré que hacer períodos de prácticas de vez en cuando.

- ¡¿ Ah sí ?! Pensaba que te orientarías más bien hacia otro camino. ¿ No te gustaría estudiar para ser piloto o en la investigación espacial ? No obstante, parecía que te gustaba y te desenvolvías bastante bien al mando de Planeador Marino. »

La muchacha bajó la cabeza y no respondió nada.

« ¿ Hikaru ? »

Le oyó suspirar, ella prosiguió.

« Por supuesto, reconozco que me desenvolví muy bien, pero no me resultó nada de fácil, verdaderamente tuve que luchar contra mi naturaleza, comprendes lo que quiero decir, no estoy hecha para eso. Si entré en el equipo, fue a causa….. bueno…. era porque…. »

Se quebró la voz, hizo una pausa y luego reanudó más bajo.

« Comprendes, me preocupaba por Daisuke. Cada vez que partía para luchar, pensaba que no regresaría más. Era insoportable quedarme allí sin hacer nada mientras que él arriesgaba su vida.

- Hmm… sí, comprendo. Si no hubiera existido Daisuke, no hubieras pilotado.

- No, no pienso. No lo lamento, sin embargo, aquello representó una buena experiencia y aprecié estar junto a vosotros para luchar contra los invasores pero de ahí a hacer una carrera de ello… No, prefiero dirigirme hacia los campos de la agricultura y la ganadería. Esto me permitirá administrar mejor las actividades del rancho y además, me gustan los animales y me agradaría mucho trabajar con ellos.

- Sí, ya me había dado cuenta cuando veía como te ocupabas de ellos. Eres muy amable con ellos. ¿ Tienen intención de contratar a alguien para hacer el trabajo del rancho ?

- Si, es imprescindible. Papá y yo, estamos buscando a alguien, quizá a dos personas. Ya hemos recibido candidaturas. Pensamos entrevistar a los aspirantes al principio de la semana. Muy pronto estará solucionado.

- Mejor, eso te permitirá efectuar tus estudios con serenidad. ¿ Pero, dime, tienes previsto quedarte en el rancho ?

- En un primer tiempo sí, no tengo otra opción. Pero a continuación, cuando termine mis estudios, bueno… en realidad, no lo sé con certeza, ya veré, aún no he decidido nada. »

Se quedaron sin decir nada durante unos momentos. Luego la muchacha prosiguió con voz vacilante.

« Dime, Koji…

- Sí.

- ¿ No han tenido noticias en el centro de Daisuke y María ?

- No, nada por el momento. Si hubiésemos tenido, ya te lo hubiera comentado.

- ¿ Piensas que pasará mucho tiempo antes de que tengamos ? »

Koji suspiró. Conocía su apego por el príncipe y se imaginaba que debía echar mucho de menos a Daisuke. Hubiera deseado tener una buena noticia que darle pero no lo podía.

« No sé nada, Hikaru, le respondió con pesar.

- ¿ No te preocupa eso ? le preguntó, deceptionada con su repuesta.

- No. Claro está que me gustaría que nos contactasen cuanto antes, pero es probable que tarden un determinado tiempo para poder hacerlo. No olvides que su planeta fue destrozado, seguramente los equipamientos de comunicación fueron destruidos o por lo menos estropeados. ¿ Eso te preocupa ?

- Sí, un poco. ¿ Y qué piensa el profesor ?

- Bueno, no sé nada, en realidad. No hablamos.

- Hmm…

- No te atormentes.

- Sí, seguramente tienes razón, es verdad que no hace tanto tiempo que se marcharon, hay que esperar un poco más, ¡ pero qué largo se hace…! »

Los dos jóvenes no tardaron en llegar al laboratorio de investigación del profesor Yumi donde debían reunirse con sus amigos. Koji descendió el primero de la nave y Boss se lanzó literalmente sobre él. Desgraciadamente, éste se tropezó con una raíz que surgía en parte del suelo, perdió el equilibrio, empujó a Koji y cayó sobre él.

« ¡ Eh ! gritó el muchacho, ¡ quítate de encima, me vas a aplastar ! »

Boss se levantó y, muy avergonzado, no paraba de disculparse.

« Lo siento muchísimo. Estoy tan contento de verte. Te he echado mucho de menos. No sé qué hacer para disculparme, te ruego me perdones, haré todo lo que quieras…

- Bueno, bueno, ya está bien. No te lo reprocho, pero la próxima vez ten más cuidado. Yo también estoy muy contento de volverte a ver, ya hacía mucho tiempo. Sayaka, Nuke, Mucha, también estáis aquí. Vamos a pasar un magnífico fin de semana los seis. »

Hikaru acababa de reunirse con ellos.

« Conoceís todos a Hikaru, prosiguió Koji.

- Sí, sí, me acuerdo muy bien de ella, dijo Boss. Encantado de volverle a ver, señorita, le dijo besándole la mano.

- No exageres, Boss, le dijo Sayaka frunciendo las cejas. No prestes atención Hikaru, Boss es muy simpático pero a veces exagera un poco. »

Koji continuó las presentaciones.

« ¿ Te acuerdas de Nuke y Mucha ?

- Sí, por supuesto, confirmó la hija de Danbei Makiba. Encantada de volveros a ver.

- Buenos días Hikaru, exclamaron los dos muchachos al mismo tiempo.

- He preparado la comida para comer en el campo, anunció Sayaka. He localizado un lugar muy tranquilo y muy bonito, ya veréis. Podríamos ir hasta allí en moto. Koji, la tuya sigue estando aquí, la guardamos en el hangar donde se encontraba Diana A. La limpié y reposté en carburante.

- ¡ Vaya ! se entusiasmó el muchacho, eso sí que es una buena idea, gracias Sayaka, voy a buscarla. »

Mientras que Koji se alejaba en dirección del hangar, Boss miraba de reojo la cesta que estaba fijada en la moto de la muchacha.

« Sayaka… mmmm.… una comida en el campo preparada por ti… tengo la impresión que vamos a deleitarnos, ya se me hace la boca agua. »

Boss se había acercado a la cesta y metía un dedo dentro.

« ¡ No toques eso, Boss ! le dijo ella firmemente.

- ¡ Pero yo tengo hambre ! » protestó ello.

No cedió Sayaka a pesar de la mirada implorante del motorista. Koji volvió de nuevo. Hizo subir Hikaru detrás de él y la pequeña tropa se puso en marcha.

Se pararon en un precioso lugar cerca de un río bordeado de árboles. El sol brillaba y su luz tornasolaba a través de los follajes. Se instalaron sobre la hierba y todos ellos hicieron honor a la comida preparada por Sayaka. Boss, en particular, se deleitaba.

« Mmmmm… no dejaba de repetir. ¡ Qué bueno está ! Decididamente, Sayaka, eres un verdadero « cordón bleu ». »

Después de la comida, se acostaron sobre la hierba y discutieron a tontas y a locas. Boss no soportó mucho tiempo esta inactividad, experimentaba la necesidad de moverse. Se levantó y paseó arriba y abajo alrededor de sus amigos mientras seguía hablando.

« Parate Boss, le dijo de repente Sayaka. Me mareas.

- Necesito moverme, le respondió éste. No puedo hacer nada.

- ¿ Qué podríamos hacer ? preguntó Hikaru con el fin de ayudarle. ¿ Una vuelta a pie ?

- ¿ O una vuelta en moto ? sugirió Mucha. ¿ Qué dices Koji, no te gustaría ? Apuesto que hacía mucho tiempo que no te habías subido en una moto, y ya sé que eso te gusta.

- Sí, es algo así, confirmó, aunque ya tuve la ocasión en varias ocasiones durante la guerra contra Vega, pero no fue algo tan frecuente como cuando vivió aquí.

- Es exacto, continuó Hikaru lanzándole una ojeada. Fue en moto de vez en cuando. Incluso echaba una carrera con María, la hermana de Daisuke.

- ¡¿ Ah, sí ?! » susurró Sayaka observando el muchacho atentamente.

Hikaru continuó.

« Incluso que nunca llegaba a ganar a ella, si me acuerdo muy bien. ¿ Es así Koji, no me equivoco ?

- A pesar de todo éramos ex æquo, respondió éste de un aire desapacible.

- ¡ Oh oh ! ¡ Koji ! destacó Sayaka maliciosamente. ¡ Así que, casi te dejabas ganar por una muchacha ! ¡ No lo sabía ! »

El muchacho alzó los hombros y le lanzó una dura mirada.

« Bueno, ¿ qué hacemos ahora ? insistió Mucha. ¿ Vamos ? Hikaru puede ir con uno de nosotros.

- Sí, confirmó Nuke. Aprovechemos de tener nuestras motos para dar una vuelta, y eso gracias a Sayaka que se ha ocupado de la de Koji.

- Es verdad, añadió este último, has sido muy amable de haber pensado en ello, Sayaka.

- ¿ Pero qué te crees ? le respondió ésta. ¡ Yo sí que pienso en ti !

- ¿ Qué quieres decir ? replicó el muchacho. ¿ Insinuas que yo no pienso lo suficientemente en ti, por casualidad ? ¿ Quién tuvo la idea de hacer esta salida todos juntos, contigo, entre otros ? ¿ No fui yo ?

- Sí, con eso estoy de acuerdo. Pero sólo constato una cosa : ahora que tus amigos del Equipo se han ido, piensas en mí y en Boss. Pero antes, nada, no dabas ninguna noticia, nunca has llamado, ni escrito. Seguramente estabas demasiado ocupado. Por cierto, ¿ cómo se llamaba aquella muchacha ?

- ¿ Qué muchacha ? » suspiró Koji.

Hikaru, Nuke y Mucha disimulaban muy mal su diversión y se retenían por no reír. El único que parecía no divertirse era Boss. Dirigiéndose al muchacho, Sakaya le dijo :

« No te hagas el inocente. La muchacha con quien echabas carreras de moto.

- Ah sí, María, pero…

- Bueno, le interrumpió ella, lo que yo decía, estabas demasiado ocupado.

- ¿ Qué quieres decir ? replicó Koji un poco irritado. Es verdad que estábamos muy ocupados, estábamos en guerra y siempre en alerta. El peligro siempre estaba presente. Me reprochas de no haber dado noticias, pero tú, tampoco las diste. Boss nos visitó dos veces, tú también hubieras podido hacerlo. »

La muchacha se enrojeció, se encontró pillada y buscó una réplica. Hikaru aprovechó este tiempo de vacilación para interponerse.

« Bueno, no vamos a reñirnos. Disfrutad más bien de haberos reunido para divertiros y vayamos a dar una vuelta en moto.

- Sí, tienes razón », respondió Koji.

Y dirigiéndose a Sayaka :

« Escucha Sayaka, lo siento, te prometo que en adelante, te daré noticias regularmente.

- Hmm… Bien… muy bien… te creo. ¿ Vamos a pasearnos ?

- Espera, intervino Boss, tengo una idea mejor. »

Todos se volvieron hacia él con aire interrogativo. Boss se dirigió a Koji y le expuso lo que tenia en la cabeza.

« Koji, vamos a hacer una demostración de cascada a las chicas. Intercambiamos nuestras motos como lo hacíamos cuando estábamos en el instituto.

- ¡ Genial ! exclamó Sayaka. ¡ Vas a ver Hikaru, qué espectáculo ! Koji, aceptas el reto, ¿ verdad ?

- Por supuesto, confirmó el muchacho. Hikaru, ¿ quieres dar la salida ?

- OK. »

Los dos motoristas se instalaron en sus sitios, frente a frente y a una buena distancia uno del otro. Hicieron rugir su moto.

« Salís a la de 3. ¡ Atención… 1… 2… 3 ! »

Las motos se lanzaron una hacia la otra. Poco antes de cruzarse, los dos muchachos soltaron el manillar y se lanzaron en los aires mientras que las motos proseguían su trayectoria. Dieron una vuelta sobre sí mismos para aterrizar a continuación sobre la moto del otro.

« ¡ Super ! ¡ Bravo ! se exclamaron las muchachas.

- ¡ Formidable ! gritaron Nuke y Mucha.

- Te vas mejorando Boss, dijo Koji en plan de broma. La última vez que hicimos esta cascada, acabaste en el suelo.

- ¡ Kabutoooo ! gritó Boss. ¡ Te ruego no digas esto delante de las señoritas ! »

Sayaka, Nuke, Mucha y Koji estallaron de risa.

« Lo importante, le defendió Hikaru, es que hoy lo has hecho muy bien.

- Absolutamente, Hikaru. Tú sí que eres super simpática, en cualquier caso más que los otros.

- ¡ Bueno, vale, vale ! refunfuñó Sayaka. ¡ Si no se puede bromear ! »

Koji estaba muerto de risa.

« Venga, no os enfadéis. Boss ¿ hacemos una carrera ?

- ¡ Sí ! ¡ Y esta vez, yo seré el vencedor !

- No hables muy pronto. ¡ No te lo voy a poner fácil !

- Bueno, escucha, esta es la salida, le dijo Boss trazando una línea en la tierra. A continuación nos dirigiremos hacia la pendiente que ves allí, daremos un salto, luego giraremos más adelante y volveremos hasta la línea de salida.

- Ok, vamos. Tú das la salida, Sayaka.

- De acuerdo. Saldréis a la de 3, ¡ 1… 2… 3 ! »

Las motos se lanzaron en una nube de polvo. Llegaron al pie de la pendiente, aceleraron hasta la cumbre, se lanzaron en un prodigioso salto, luego tocaron el suelo un poco más lejos. Seguidamente, cogieron la curva y volvieron a toda velocidad. Koji y Boss estaban muy cerca uno de otro. Atravesaron juntos la línea de llegada.

« ¡ Ex æquo ! les lanzó Sayaka. ¿ Pierdes la mano o estás envejeciendo Koji ? Te desenvolvías mejor cuando estabas aquí.

- Me falta entrenamiento, eso es todo. Boss siempre está sobre su moto, es más fácil para él. Y además, su moto es reciente, no la mía, eso también cuenta.

- Sí, sí excusas, protestó el jefe de los motoristas. La verdad, es que tú no eres mejor que yo.

- Espera un poco que me entrene y que me haga con una moto equivalente a la tuya, y después hablamos. Antes, yo era mejor que tú, no tiene por qué cambiar.

- Sí, eso es cierto, señaló Nuke, ¿ no se acuerdas Boss ?

- ¿¡ No te puedes callar ?! le respondió nervioso este último. ¡¿ Quieres que te de un puñetazo en la cara para que aprendas a callarte ?!

- Bueno, ya vale, les interrumpió Hikaru que temía lo peor. Id a entrenaros y después nos hacéis una demostración.

- No obstante, es cierto que Koji era el mejor, murmuró Nuke. ¿ Por qué se altera Boss ?

- Vale Nuke, le dijo Mucha. Para un poco.

- Pfff… suspiró Boss, en cualquier caso, siempre es lo mismo. Ya sé que Koji se desenvuelve mejor que yo en moto. Y cuando combatíamos con los hombres del doctor Hell, era lo mismo : Koji y Sayaka eran eficaces con sus robots. El mío ni siquiera estaba armado, así que yo no podía hacer gran cosa. Ves, Hikaru, tú y yo, nunca podremos hacer algo útil.

- Perdón, perdón, le corrigió Sayaka. Hikaru pilotaba una nave durante la guerra contra Vega. La vi a bordo de su aparato cuando fui al centro de búsquedas espaciales del doctor Umon.

- Bueno, entonces aún es peor…, se lamentó Boss. Me encuentro solo a no ser capaz de hacer cualquier cosa. A mí también, me gustaría hacer lo mismo que vosotros, defender el mundo de los malos.

- No estás completamente solo, gimieron Nuke y Mucha. Nosotros, es igual.

- Exageras, Boss, le dijo Koji. Pareces olvidar que Boss Borot nos fue útil muchas veces.

- Pffff… Dices eso para complacerme.

- ¡ Madre mía ! Boss ¿¡ Qué te pasa ?! exclamó Sayaka. Pareces muy melancólico. Escucha, el próximo jueves, Hikaru, Koji y yo, iremos a la central fotónica. Podríamos reunirnos en la playa después del trabajo ¿ qué te parece ? ¡ Yo creo que lo que te hace falta sobre todo es distraerte ! Reunámosnos. Naturalmente, Nuke y Mucha, también sois los bienvenidos.

- ¿ En la central de energía fotónica ? se asombró Boss.

- Sí, prosiguió la muchacha. Koji y el doctor Umon irán a visitarla ese día. A continuación, habrá una rueda de prensa, pero podéis venir al final de la tarde. Nos esperaréis afuera pues está muy bien guardada y no podréis entrar. »

Las declaraciones de Sayaka no dejaron indiferente a Boss. La central… Seguro que estará muy bien guardada, efectivamente. El hecho de penetrar en ella sin tener autorización era una verdadera hazaña. ¡ No entraba cualquiera ¡ Sayaka podía entrar, y Hikaru y Koji también estaban autorizados a ello. Pero él no, siempre era la misma historia. No, verdaderamente, no se apeteció nada ir allí.

« ¿ Y tú qué dices ? insistió la muchacha.

- Hmm… la central…, refunfuñó Boss. Hmm… te lo agradezco pero no estoy libre el jueves.

- Claro que si Boss, intervino Nuke. Los tres estamos libres ese día.

- ¡ He dicho que no ! replicó éste. Estoy ocupado.

- Pero te garantizo que…, prosiguió Nuke.

- No es cierto, se irritó Boss. ¡ Retenedme…!

- Vamos, Nuke, le dijo Mucha. ¡ Dice que no está libre, eso quiere decir que no está libre ! ¿¡ No lo entiendes !?

- No riñáis por eso, les dijo Sayaka. Es una pena pero no pasa nada. Otra vez será. »

Cambiaron de tema y siguieron charlando de otras cosas, acostados sobre la hierba. Boss no participaba mucho en la discusión, parecía perdido en sus pensamientos. Repentinamente, se levantó y anunció a los demás :

« Voy a dar unos pasos. Vuelvo dentro de un rato. »

Se alejó del grupo. Caminó distraídamente concentrado en sus reflexiones. Le hubiera gustado realizar hazañas a él también, y haber vencido al Doctor Hell o las fuerzas de Vega. ¿ Era culpa suya si Boss Borot no estaba armado ? ¿ Qué hubiera podido hacer él con ese tipo de máquina ? Oh, por supuesto, como se lo había recordado Koji, el robot había sido útil en algunos momentos, pero tan pocos… ¿ Qué había hecho él, Boss, en comparación de lo que habían hecho los demás ? Sin contar que, si hubiera sido diferente, sin duda alguna las muchachas se hubieran interesado por él, Sayaka la primera. ¡ Sayaka… una joya ! Además, le gustaba mucho su cocina. Pero, para ella nunca había sido más que un amigo, y eso a pesar suyo. Ella, sólo tenía ojos para Koji. No obstante, Boss siempre estaba rendido a sus pies, listo a cumplir sus mínimos deseos. Koji no se comportaba así con ella, entonces ¿ por qué lo prefería ? Boss, nunca había comprendido nada. ¡ Y Hikaru ! La encontraba encantadora con sus bonitos ojos de una dulzura emocionante. Pero, ella también, había hecho mejor que él, había combatido las fuerzas de Vega. ¡ Ella nunca se interesaría por un muchacho como él ! En su melancolía, se sentía cada vez más inútil y triste. Seguía avanzando un poco sin rumbo fijo, repitiendo su desesperación, cuando, de repente, volvió a pensar en la central. La central fotónica… ¡ Una esperanza para la humanidad en materia de energía ! Un lugar extremadamente bien guardado y protegido. Para penetrar en ella, era necesario demostrar que tienen derecho para entrar… Esa idea no le abandonaba. Cuando regresaba hacia sus camaradas, aún pensaba en ello. Lo tuvo en mente todo el resto de la tarde hasta tal punto que los demás terminaron por hacerse preguntas sobre su comportamiento.

« ¿ Qué te pasa, Boss ? le preguntó Sayaka. Pareces ausente, ya no nos cuentas nada. ¿ No se sientes bien ? »

Boss les garantizó que todo iba bien pero que se sentía cansado. No era verdaderamente una mentira. Cierto es, que físicamente, estaba en plena forma, su cansancio era más bien psicológico. Experimentaba un cierto hastío de ser lo que era. Hubiera querido ser más seductor, más valiente, más dotado… etc.

Al final de la tarde, Sayaka, Hikaru y Koji volvieron al laboratorio de energía fotónica mientras que Boss, Nuke y Mucha regresaron a sus casas. Debían encontrarse el domingo. Sayaka había preparado dos habitaciones para sus huéspedes. Había dejado a Koji aquélla que ocupaba en otra época cuando dormía en el laboratorio ; apreciaba su delicadeza.

Al día siguiente por la mañana, los tres amigos estaban reunidos en el salón. El tiempo era triste, grandes nubes negras obscurecían el cielo. De repente, sonó el timbre del teléfono. Sayaka descolgó.

« ¿ Dígame ?

- ¿ Sayaka ? Soy Mucha.

- Hola Mucha, ¿ por qué llamas por teléfono ? Os estamos esperando.

- Escucha…, le respondió el muchacho con voz vacilante. No vamos a ir, Boss no se siente bien, prefiere quedarse en casa.

- ¿ Está enfermo ?

- No, no te preocupes, está cansado.

- Bueno, entonces que descanse. Le llamaré en los próximos días para ver cómo va. Hasta pronto Mucha.

- Sí, eso es, hasta pronto Sayaka. »

Colgó e informó de ello a los demás.

« Es cierto que ayer estaba raro, comentó Hikaru. ¿ Igual está incubando algo ? »

Comenzó a llover. Los tres amigos no se quedaron sorprendidos en vista del estado del cielo por esta mañana, pero, naturalmente hubieran preferido un día más soleado para el fin de semana que pasaban juntos.

« Qué pena que llueva,… suspiró la muchacha mirando afuera.

- El parte meteorológico lo había anunciado más o menos, dijo Sayaka. No podremos salir pero nos podemos quedar aquí. Siempre hay cosas que hacer. »

Se ocuparon como pudieron. Después de la comida, jugaron a las cartas charlando al mismo tiempo. Terminaron la conversación hablando sobre los ausentes del Equipo. Sayaka seguía sin comprender por qué aún no habían dado noticias a sus amigos, de los que parecían estar tan allegados.

« Hay algo que me escapa. Si estabais tan unidos, señaló, ¿ ya tenían que haberles contactado, no creéis ? »

Hikaru y Koji intercambiaron una mirada, no sabían que decir. Cierto es que Koji tenía confianza en Sayaka pero ¿ tenía que decirle que María y Daisuke eran extraterrestres y que habían abandonado la Tierra para instalarse en un planeta devastado por las fuerzas de Vega ?

« Es que… se han ido muy lejos, se limitó a responder. Y allí donde están, no tienen probablemente la posibilidad de contactarnos, al menos por el momento.

- ¡ Qué idea más rara, exiliarse en un rincón perdido lejos de todo y privado de medios de comunicación ! » exclamó Sayaka.

Hikaru y Koji estaban de acuerdo. Claro está, comprendían que los fleedianos deseaban dar de nuevo vida a su planeta natal, pero, en su interior, seguían preguntándose si su proyecto era verdaderamente realizable en vista de lo que había sufrido su mundo.

Al final de la tarde, Hikaru y Koji se dirigieron al rancho de Los Abedules Blancos, no sin haber dado las gracias a Sayaka por su cálida acogida. A su llegada, percibieron el inmenso espantapájaros que dominaba cerca de la entrada del rancho. Como lo había anunciado Danbei Makiba, era efectivamente bastante feo.

« ¿ Qué hacemos ? bromeó Koji. En vista de esa monstruosidad ¿ parece cómo si debiésemos morirnos de miedo y partir inmediatamente ?

- ¡ Oh ! exclamó Hikaru. Es peor de lo que hubiera podido imaginar. Papá haría mejor de exponerlo en el museo de los horrores en vez de colocarlo a la entrada de nuestro rancho. Verdaderamente no es decorativo. »

Cuando aterrizaron, Goro corrió hacia la nave y se apresuró a llamar a su piloto en cuanto éste se aperó.

« Koji, llévame en Delta Estelar, por favor.

- Escucha… », comenzó éste.

Hikaru lo interrumpió.

« Anda llévalo a dar una vuelta, sólo un rato, con una vuelta estará contento. No hace más que hablar de ello.

- Bueno, de acuerdo. Listo, joven piloto, nos vamos. Vuelvo rápidamente, Hikaru.

- OK, hasta luego. »

Koji instaló a Goro en el asiento de pasajeros y luego se sentó en el suyo.

« Delta Estelar, ¡ Adelante ! »

La nave despegó y se elevó en los aires. Goro se sentía como en un sueño, no se paraba de hacer preguntas y quería saber para que servían todos los botones y palancas.

« Cuando sea mayor, le dijo, yo también seré piloto.

- ¿ Ah sí ?

- Sí, de este modo, me podré ir lejos del rancho.

- ¿ Deseas irte ?

- ¡ Oh sí ! suspiró el niño. ¡ aquí no hay nada alegre !

- ¿ Dices eso, a causa de lo que hace tu padre ? No ha renunciado a su espantapájaros para ahuyentar a los platillos volantes y los monstruos según lo que he podido ver.

- Sí, tiene unas ideas muy raras, pero siempre es así. ¡ Y no sólo hay eso ! ¡ También se debe a Hikaru !

- ¿ Hikaru ?

- Está a menudo triste, a veces llora. ¡ Así que no es divertido !

- Hmm… sí, comprendo. No te preocupes Goro, sabes, debe estar cansada. Tuvo mucho trabajo en el rancho estos últimos tiempos. Pronto será diferente, y además, tú vas a regresar a la escuela y reunirte con tus amigos.

- Eso es cierto. Mira, tengo un amigo, y él…»

Goro se puso a contar sus recuerdos del anterior año escolar. Koji sólo lo escuchaba de un oído distraído. Pensaba en Hikaru ; estaba casi seguro que su tristeza se debía a cualquier otra cosa excepto el cansancio.

Al día siguiente, el trabajo reanudó en el centro de investigación de Umon. Dahashi estaba de vuelta de su luna de miel. Umon le informó de los acontecimientos de estas dos últimas semanas.

De lunes a miércoles, el doctor y sus ayudantes trabajaron en el proyecto Nave Estrellada en colaboración con los suprenianos. Después de haberse informado del pliego de condiciones de este proyecto, así como del nivel de conocimiento de los terrícolas en materia de tecnología espacial y los recursos en diversos materiales de los que disponían, éstos les hicieron sugerencias con el fin de mejorar la concepción de su nave. Fueron estudiadas y el miércoles por la tarde, el proyecto comenzaba a tomar su forma definitiva.

A partir del lunes, Koji había hecho saber a Kalan que deseaba dialogar con él y sus camaradas fuera de las horas de trabajo para que pudiesen conocerse mejor.

« ¿ Por qué no ? había respondido el supreniano. También nos complacerá a nosotros. Y pienso que eso agradará especialmente a Shan : hace ya mucho tiempo que no ha hablado con un muchacho de su edad. »

Encantado, Koji había pasado las tres veladas de este principio de semana a dialogar con ellos. Hacia las veinte horas, después de la comida, fue hasta la gran sala del observatorio, encendió el ordenador y se quedó allí hasta pasadas las veintidós horas. El miércoles por la noche, Umon comenzó a preguntarse qué estarían contándose. Por supuesto que no eso no le importaba, pero pensaba que el muchacho tenía tendencia a invertirse demasiado junto a los extraterrestres. No sólo había estado muy presente durante su instalación en el centro, tomando toda clase de precauciones superfluas, sino que además, había deseado comprobarlo todo, inspeccionándolo todo una vez que los técnicos habían terminado su trabajo. Y desde entonces, se aseguraba regularmente del buen funcionamiento de las instalaciones, con todo muy fiables. Nunca lo había visto implicarse así, eso no es propio de él. Se preguntó cuál podía ser la razón. Seguro que tenía mucho que ver el cambio de situación relativo a los extraterrestres. En efecto, el hecho de que los hubiera considerado como enemigos y los hubiera combatido, cuando estos no tenían ninguna mala intención, le había disgustado. Pero quizá hubiera algo más : los jovenes del Equipo habían estado muy unidas y seguro que Daisuke y su hermana debían faltarles mucho. ¿ En qué medida no compensaba la ausencia de los fleedianos por una inversión excesiva junto a los suprenianos ? Umon no veía muy bien esta eventualidad. Incluso se preguntó si había hecho bien de autorizarle el acceso al ordenador fuera de las horas de trabajo pero no tenía fuerzas de cambiar de idea ahora que había dado su acuerdo. Para tranquilizarse, se dijo que, en cualquier caso, todo eso no hubiera servido para nada no permitírselo. En efecto, si Koji y sus nuevos amigos deseaban comunicar, también podían hacerlo utilizando Lhydra.