Los derechos : Los personajes y las situaciones de la obra de Go Nagaï y de los animes Mazinger Z, Gran Mazinger, Grendizer, y que se encuentran en esta ficción, son la propiedad de sus autores.


Esta historia es la traducción de mi ficción francesa "D'un monde à l'autre". Soy francesa y me disculpo si cometo faltas en español.


7. Un héroe que acude en ayuda.

El jueves por la mañana Hikaru, Koji y el profesor volaron para la central fotónica donde debían reunirse con Yumi y su hija. El plano que les había dado Sayaka les permitiría localizarla fácilmente. La muchacha les había especificado que un prado inmenso se encontraba detrás de los edificios y que podrían dejar en él sus naves. Poco antes de llegar al lugar, sobrevolaron la ciudad que abastecía la central y desde allí la divisaron. Delta Estelar y Taladro Espacial aterrizaron en el prado adyacente y, al mismo tiempo que se dirigían hacia los edificios, los tres llegados admiraron la concepción ultramoderna y muy estética. ¡ Los arquitectos se habían esmerado !

Dedicaron la mañana a visitar los edificios, el propio director era el que les explicaba todo en honor de la llegada de su superior y su hija. Terminaron por la sala de mandos donde se encontraban varios técnicos que supervisaban continuamente el buen desarrollo de la operación.

« Les presento a Orio, les dijo el director designando a uno de ellos. Él es quien dirige este servicio.

- Encantado, le dijo Yumi, dándole la mano. Su rol es primordial aquí. »

Orio presentó a los técnicos que estaban bajo sus órdenes así como su trabajo diario. Koji se interesó particularmente por la visita de esta sala y por aquella dónde se encontraba el reactor ; ¡ era el núcleo de la central, el lugar donde se producía la energía fotónica a partir del mineral Japanium que había descubierto su abuelo !

Al principio de la tarde, se presentaron otros investigadores que estaban trabajando sobre otros tipos de energía, en otros centros de investigación. Luego comenzaron a llegar al lugar los periodistas y la rueda de prensa comenzó poco después. Los científicos presentes expusieron los trabajos que estaban realizando. A continuación, llegó el momento de rodar la cosecha de fotones realizada por Delta Estelar.

Koji montó a su bordo y Hikaru se instaló a bordo de Taladro Espacial con el periodista. Le pareció que no estaba muy tranquilo.

« No se preocupe, le dijo amablemente, no existe ningún peligro. Las naves están perfectamente a punto.

- Gracias, le respondió el periodista. Es verdad que estoy un poco tenso, es la primera vez que monto a bordo de un aparato de este tipo.

- Ya verá, dentro de unos minutos se encontrará mejor. »

Luego la voz de Koji retumbó en la cabina.

« ¿ Estás lista, Hikaru ?

- Sí, todo está dispuesto para el despegue.

- ¡ Bueno pues, vamos ! Delta Estelar, ¡ Adelante !

- Taladro Espacial, ¡ Adelante ! »

Las dos naves despegaron ante la mirada admirativa de las personas presentes que observaban como levantaban vuelo.

« Usted tiene unos buenos aparatos Umon, le dijo Yumi.

- Sí, gracias, y funcionan muy bien. Con ellos pudimos luchar contra las fuerzas de Vega. Ayudaban a Grendizer. »

Las naves tomaban altura. A bordo de Taladro Espacial, el periodista comenzaba a relajarse. Constataba que la muchacha controlaba perfectamente su aparato y ahora se sentía completamente seguro. Filmó Delta Estelar que continuaba elevándose en el cielo no lejos de ellos. Cuando estuvieron por encima de la tropopausia, Koji se volvió a poner en contacto con Hikaru.

« Voy a comenzar la cosecha.

- ¡ De acuerdo ! »

Hikaru se equipó de un fotón-visor con el fin de seguir el espectáculo. El periodista fijó el suyo en su cámara y comenzó a filmar. El espacio estaba repleto de partículas centelleantes que se arremolinaban alrededor del dispositivo captador de Delta Estelar antes de penetrar en él a una velocidad impresionante.

« ¡ Oh ! ¡ Qué bonito ! exclamó el periodista. Parece un océano de luz. »

Cuando llegó a Tierra, estaba encantado del viaje. No sólo era una exclusiva que gran número de sus colegas le envidiarían sino que también resultó ser una experiencia apasionante. A continuación, todos los periodistas se fueron y los científicos penetraron en la central con el fin de intercambiar opiniones sobre sus respectivos trabajos y hacer contactos. Hikaru anunció que se iba a dar una vuelta por la ciudad y se dirigió hacia Taladro Espacial.

Los científicos se marcharon de la central a principio de la noche. Debían reunirse todos para cenar juntos en un restaurante de la ciudad. Los guardias cerraron las puertas cuando éstos se fueron. Algunos de ellos permanecieron un momento en el aparcamiento que rodeaba los edificios, intercambiando impresiones sobre la tarde que acababan de pasar. Poco a poco se dispersaron y los coches se iban alejando del lugar una tras otra. Yumi se dirigió a los dos muchachos.

« Umon y yo, vamos a cenar al restaurante. ¿ Quereís venir con nosotros ?

- Gracias, papá, pero tenemos otros proyectos. Vamos a dar una vuelta a la playa. Hikaru debe reunirse con nosotros aquí. Además, probablemente ya habrá llegado y nos espera seguramente en el prado donde se encuentra Delta Estelar.

- Entonces, buenas noches.

- Gracias, a usted también. »

Mientras que Umon y Yumi subían en su coche, los muchachos se dirigieron detrás de la central. Delta Estelar se encontraba allí donde Koji lo había dejado, en el prado situado después del aparcamiento. Taladro Espacial se había colocado cerca de él. Al cruzar el aparcamiento, Sayaka señaló al muchacho la presencia de una moto. Estaba aparcada contra la pared del edificio.

« Mira esa moto. Es raro que se encuentre allí a esta hora.

- Quizá sea la de uno de los guardias o técnicos de noche, sugirió Koji.

- No, afirmó la muchacha, los conozco bien. No tienen motos. Además, los coches que quedan son seguramente los suyos.

- Quizá aún quedan empleados que siguen trabajando.

- Hmm… Me parece que es un poco tarde.

- Acerquémonos para verlo mejor. »

Se acercaron a la moto y la observaron atentamente.

« Pero… parece la moto de Boss, se asombró Sayaka.

- Sí, tienes razón, asentió Koji. Es curioso, puesto que nos había dicho que no podría reunirse con nosotros esta noche.

- Al parecer, está por aquí. Venga, seguramente ha ido hasta Hikaru. »

Pero cuando encontraron a la muchacha que les esperaba cerca de su nave, ésta les dijo que no había visto a Boss.

« ¿ Qué hacemos ? preguntó ella. Si nos vamos, no nos encontrará. No sabe adónde vamos.

- No obstante, no debe estar muy lejos, señaló Koji. Está bastante desértico en los alrededores.

- Podríamos dejarle una nota en su moto indicándole adónde vamos, sugirió Sakaya. Tengo un bolígrafo y un papel en mi bolso.

- Excelente idea », le respondió Hikaru.

Regresaron cerca de la moto. Mientras Sayaka escribía, y para ver si su compañero estaba allí, los otros dos bordearon los edificios, cada uno de ellos por un lado, hasta la entrada principal, y volvieron de nuevo sobre sus pasos.

« No vi a nadie, anunció Koji cuando regresó.

- Yo tampoco, le dijo Hikaru que también acababa de llegar. En cambio, una de las ventanas estaba abierta, ¿ es normal ?

- No verdaderamente, no, se asombró Sayaka. Todos los postigos se cierran por la noche, son las consignas. Enséñanos. »

Siguieron a Hikaru.

« Mirad, es allí », les dijo ella conforme se acercaban.

Se trataba de una pequeña ventana disimulada entre dos pilares. Estaba entreabierta pero no parecía que la hubiesen forzado.

« Seguramente alguien se habrá olvidado de cerrarla, sugirió Hikaru.

- Hmm… todo eso es muy curioso, comentó Koji. Una ventana abierta, que no debía estarlo, la moto, su propietario a quien no logramos encontrar. ¿ Y si hubiera entrado en la central ? Deberíamos ir a ver.

- ¡ Eh ! exclamó Hikaru. ¡¿ No hablas en serio ¡?

- Si Boss está dentro, insistió, sería necesario decirle que estamos aquí. Además, no corremos ningún riesgo, estamos con la hija del patrón, ¿ no es así Sayaka ?

- Tienes razón, vamos, le respondió ella. Más vale saber lo que pasa. Pero hay algo que me sorprende : si Boss está realmente dentro, la alarma tenía que haber saltado, ya que los guardias la pusieron en marcha cuando nosotros salimos. No pudo desactivarla, está protegida con un código. Ahora bien, no hemos oído nada.

- Cada vez más extraño… », murmuró Koji.

Franquearon la ventana y se encontraron dentro de una habitación que parecía ser la lavandería. La habitación accedía a un pasillo al cual salieron. A pesar de su presencia, la alarma no saltó.

« Aún no hemos terminado, suspiró Hikaru. Esto es muy grande, sin contar que hay varios pisos por explorar.

- Así que, ¡ más vale separarnos ! propuso Koji. Yo voy por la derecha y vosotras chicas por la izquierda. Cita aquí dentro de veinte minutos.

- Ok, hasta luego, asintió Sayaka. Vamos Hikaru. No hagamos ruido, los guardias están del otro lado, hacia la entrada principal, pero a veces hacen rondas. No vale la pena que sepan que estamos aquí. »

Recorrieron el pasillo a tientas, en la oscuridad, abriendo las puertas unas tras otras, sin éxito. De repente, una voz a sus espaldas les hizo sobresaltar.

« ¡¿ Qué hacen aquí ?! »

Se dieron la vuelta. Dos hombres les agarraron brutalmente los brazos por detrás y les forzaron a regresar de dónde ellas venían. Uno de ellos tenía una linterna. Sayaka reconoció a Orio.

« ¡ Suélteme ! ¡ Me hace daño ! se quejó Hikaru.

- ¡ So bestias ! lanzó Sayaka.

- ¡ Silencio ! ¡ Y avancen ! les ordenó el hombre que Sayaka había reconocido.

- Le conozco, prosiguió la muchacha. Usted trabaja aquí.

- ¡ He dicho silencio ! » le ordenó él apretándole un poco más fuerte los brazos.

Pronto se encontraron los cuatro cerca de la lavandería. Siguieron avanzando por el pasillo por el que había pasado Koji. De repente, las muchachas vieron a un tercer hombre. Este último llevaba una linterna igualmente. Koji se encontraba también allí, tendido en el suelo, inanimado.

« ¡ Koji ! » exclamó Hikaru.

Preocupada, quiso precipitarse hacia él pero el hombre que la sujetaba por los brazos le agarró aún más fuerte.

« ¿ Qué le han hecho ? preguntó Sayaka con una cierta agresividad en la voz.

- Soy yo quien hace las preguntas », le respondió secamente el hombre a los pies de quien se encontraba Koji.

Y diciendo esto, dirigió su linterna en dirección de las muchachas.

« ¡ Pare ! Nos deslumbra, dijo la muchacha tapándose los ojos con su brazo.

- ¿ Es su amigo ? Definitivamente, hay mucha gente esta noche aquí. Y al otro, ¿ también lo conocen ?

- ¡¿ Boss ?! ¿ Dónde está ? ¿ Y en primer lugar, quién es usted ? ¡ No tendría que estar aquí !

- Ya te he dicho que era yo quien hacía las preguntas, dijo el hombre acercándose a ella. Me parece que tú tienes agallas. »

La forzó a retirar el brazo con el que se tapaba la cara.

« ¡ Pero…, alucino ! ¡ La señorita Yumi en persona que penetra en la central de papá como una ladrona !

- Tengo más bien la impresión que son ustedes los ladrones, renegó ella.

- ¡ Y los otros dos, son los pilotos ! ¡ Vale, ya hemos charlado bastante ! Atémoslos, ya decidiremos lo que haremos con ellos más tarde. Por el momento, tenemos otra cosa que hacer. »

Los tres hombres abrieron una puerta al azar y empujaron a las muchachas en la habitación sin miramientos. Les ataron las manos y los tobillos, luego hicieron lo mismo con Koji antes de arrastrarlo hasta el interior. Salieron y empujaron la puerta detrás de ellos.

« ¿ Pero quién es esa gente ? murmuró Hikaru.

- No sé nada, pero los hemos sorprendido. Me pregunto qué piensan hacer con nosotros. Nada de muy divertido, probablemente. »

Estaba oscuro, solamente había la luz de la luna, que se filtraba a través de las ranuras de los portigos en el suelo, pero poco a poco, los ojos se acostumbraron a la oscuridad. Comenzaron a distinguir mesas grandes colocadas en paralelo y esto en varias hileras.

« Hmm…

- ¿ Koji ? se preocupó Hikaru. ¿ Estás bien ?

- Oh mi cabeza…, gime el muchacho. ¿ Qué ha pasado ? ¿ Pero… no puedo moverme… ¿ Qué quiere decir todo esto ? ¿ Sayaka ? ¿ Hikaru ? ¿ Estáis ahí ?

- Sí, suspiró esta última. Tres hombres nos han atado y encerrado en esta habitación. Y a ti ¿ Qué te ha pasado ?

- No me di cuenta de nada, me golpearon por detrás y me desperté aquí. La persona que me golpeó no se dejo ver. ¿ Sabéis quiénes son esos hombres y qué quieren ?

- No, le respondió a su turno Sayaka, pero no parecieron apreciar nuestra presencia aquí. En mi opinión, están haciendo alguna jugarreta. Lo que me preocupa, es que ahora nosotros somos testigos fastidiosos, pueden desear deshacerse de nosotros.

- ¡ Si piensan que voy a dejarme avasallar ! exclamó Koji que sintió subir en él un sentimiento de cólera. ¡ Tengo que ajustar una cuenta con ellos y no voy a privarme ! ¡ Les voy a enseñar cómo me las gasto y van a pagarme el golpe que me dieron !

- ¿ Pero qué dices ? continuó la muchacha. Estás aquí, con los pies y los puños atados, sin poder moverte. ¿ Qué crees que puedes hacer ?

- ¡ Qué pregunta ! Encontrar un medio de liberarnos, naturalmente.

- ¡ Admiro tu optimismo ! añadió Hikaru alzando los ojos al cielo.

- Por cierto, ¿ habéis visto a Boss ? dijo el muchacho.

- No, prosiguió la muchacha, pero según lo que comprendí, él también ha debido caer entre sus manos.

- Me pregunto cómo han podido entrar, prosiguió Koji. Pero si esta central se encuentra muy bien protegida.

- Tienen un cómplice, le anunció Sayaka. He reconocido a uno de ellos, trabaja aquí. »

El muchacho se calló y reflexionó. Era necesario encontrar absolutamente un medio para salir de allí. Recorrió la habitación con la mirada, luego preguntó a Sayaka.

« ¿ Sabes dónde nos encontramos ?

- Sí, en el comedor, comimos aquí al mediodía.

- ¡ El comedor… ! se alegró Koji. Muy bien, no podía caer mejor. Quizás encuentre un cuchillo. »

Se levantó con dificultad y comenzó a explorar la habitación. No era fácil ya que debía desplazarse saltando a pies juntillas. A pesar de su crítica situación, las muchachas no pudieron retenerse de reír.

« Eso es, burlaros de mí, ¡ no os diré nada !

- Perdónanos, le respondió Sayaka, pero eres demasiado cómico así.

- Así que, yo me esfuerzo por sacarnos de aquí y todo lo que se os ocurre hacer, ¡ es reíros de la desafortunada situación en la que me encuentro ! »

En ese momento, la mano del muchacho rozó un objeto frío y afilado.

« ¡ Oh ! ¿ pero qué es esto ?… por poco me corto.

- ¿ Te has hecho daño ? le preguntó Hikaru, preocupada.

- No, no es nada. »

Koji tocó el objeto con prudencia.

« Hmm… tiene pinta de ser un cuchillo de pan… interesante… Seremos libres dentro de poco, voy a poder cortar mis ataduras. »

El muchacho se puso de espaldas contra la mesa sobre la que se encontraba el instrumento afilado y colocó la cuchilla entre sus muñecas. Apoyó el lado no afilado de la cuchilla contra su espalda. Frotó sus ataduras mediante movimientos de vaivén en el lado afilado. Las muchachas retenían su respiración. La maniobra no era muy fácil y tardó un cierto tiempo debido a que no veía lo que estaba haciendo pero las ataduras terminaron por ceder.

« ¡ Hemos ganado ! » suspiró Koji.

Desató sus tobillos y liberó a sus compañeras.

« ¡ Y ahora, silencio ! les cuchicheó. No nos tienen que localizar. »

Abrió lentamente la puerta, el pasillo estaba vacío.

« Deberíamos salir de aquí y prevenir a la policía, murmuró Hikaru.

- Es una excelente idea, le respondió el muchacho. Pero no antes de ajustarles las cuentas.

- Koji, no eres razonable, continuó la muchacha. No teníamos que haber entrado aquí, si nos vuelven a atrapar, no podremos avisar a nadie y corremos el riesgo de pasar un mal momento, puede resultar peligroso.

- ¡¿ Qué ?! ¡¿ Quieres que me esconda de esos bandidos ¡? ¿ Piensas verdaderamente que esos tres hombres me dan miedo ? ¡¿ Te imaginas que soy un cobarde ?!

- No se trata de eso, ¡ vamos ! Hemos visto a tres pero quizá son más numerosos en merodear por la central.

- Tiene razón, insistió Sayaka. Estos hombres tienen pinta de estar dispuestos a todo.

- Hmm… Bueno, concedió el piloto, no quiero que os expongáis, os acompaño afuera, vosotras daréis la alerta, cojed Taladro Espacial. Durante ese tiempo, yo me encargo de encontrar a esas granujas.

- Koji, tu no… », comenzó Hikaru.

Pero éste la interrumpió inmediatamente.

« No hay tiempo para discutir, vamos, lleguemos hasta la lavandería. »

Las muchachas suspiraron pero renunciaron convencer a su camarada, no tenía pinta de querer ceder, además ya lo conocían. Bordearon los tres el muro del pasillo, a tientas en la oscuridad para no llamar la atención. Llegaron a la lavandería y penetraron dentro. El postigo y la ventana estaban ahora cerrados. Sayaka pulsó el botón que accionaba el movimiento del postigo pero éste no se movió. Se quedó perpleja.

« Hay algo que no funciona.

- Bueno, sugirió Hikaru, salgamos por otra ventana. »

Fueron hasta la habitación vecina pero los postigos tampoco funcionaban.

« Han debido cortar el mando general, supuso Sayaka.

- ¿ Por qué razón harían esto ? se asombró Koji.

- Quizá querían asegurarse que nadie más pudiese penetrar aquí », supuso Hikaru.

Pero Sayaka conocía las costumbres del lugar. Lo desmintió.

« No lo creo, una vez cerrados, los postigos no pueden abrirse de fuera. Sería más bien para impedir que salgamos. »

Koji alzó los hombros.

« Normalmente no podemos hacerlo puesto que nos han atado en el comedor. Seguramente hay algo más.

- Quizá, dijo la muchacha. De todos modos, esta vez, no tenemos ninguna opción, estamos arrinconados.

- Sayaka, le preguntó Koji, ¿ Adónde han podido ir a tu parecer ? ¿ Hay cosas por hurtar aquí ?

- Los planos de la central, los expedientes sobre la fisión del Japanium o sobre la energía fotónica, quizá.

- Llévame al lugar donde se puede encontrar todo eso.

- Es en el primer piso. Vamos a pasar por las escaleras, el ascensor podría delatarnos. »

Los tres jóvenes avanzaban sin ruido, siempre a tientas en la oscuridad. Reinaba el silencio. Llegaron delante de la puerta de la oficina en cuestión. Koji se puso a escuchar y Hikaru miró por el agujero de la cerradura.

« Está todo oscuro dentro, susurró ella. No hay ningún ruido.

- Entonces vamos », le respondió Sayaka.

Hikaru empujó la puerta, y entraron. Sayaka pulsó el interruptor para iluminar la habitación. Se dirigió hacia el armario que contenía los expedientes susceptibles de ser hurtados y constató que no parecía que faltase algo. Pensó en voz alta :

« Si su objetivo no es el robo entonces que puede ser…? »

Se miraron sin atreverse a creer lo que se imaginaban los tres.

«… el sabotaje, murmuraron juntos.

- Rápido, les dijo Koji precipitadamente, vamos a ver lo que pasa en la sala de mandos. »

Se dirigieron allí lo más silenciosamente posible. Cuando se acercaron, oyeron voces. Los hombres estaban allí. Avanzaron hacia la puerta entreabierta y escucharon.

« ¿ Llegas o no ?

- Sí, ya está hecho. El programa que introduje en el ordenador hará posible que se caliente el reactor al final de la noche. Por tanto, tenemos tiempo suficiente para alejarnos, estaremos lejos cuando esto salte.

- Perfecto. Después de las disfunciones que Orio ha provocado a lo largo de estos últimos meses, este accidente no sorprendería a nadie. Reconoced que mi plan estaba bien pensado : crear en primer lugar un funcionamiento aleatorio del reactor para sugerir el peligro que representa la fisión del Japanium, luego provocar este accidente que ya no sorprenderá a nadie. La energía fotónica será declarada demasiado peligrosa para que se prosigan las investigaciones y acabarán por abandonarla.

- ¡ Sí jefe ! ¡ Eres verdaderamente ingenioso ! ¿ Qué vamos a hacer de los técnicos y de los guardias ? Si los soltamos, su testimonio podría dar que pensar que no se trata de un accidente y eso podría arruinar nuestros planes.

- Saltarán con la central, así no los encontrarán.

- ¿ Y para los jóvenes que hemos sorprendido ?

- El primero se quedará aquí, tendrá el mismo destino que los empleados, no tenía que haber metido las narices en nuestros asuntos. En cuanto a la hija de Yumi y los dos pilotos… debíamos ocuparnos de ellos más tarde pero no voy a dejar pasar una ocasión tan buena. De todas formas, no podemos liberarlos, saben damasiado, así que los llevaremos con nosotros. »

Koji y las muchachas se miraron.

« ¿ Qué querrán de nosotros ? susurró Hikaru.

- Ni idea, le respondió Sayaka.

- En cualquier caso, debemos detenerlos, añadió Koji. Yo me encargo de ello. »

El muchacho miró por la puerta entreabierta. Dos de los bandidos estaban sentados enfrente de las máquinas mientras que Orio se encontraba a una cierta distancia de ellos, de pie, no lejos de la puerta. Los tres estaban de espaldas a Koji. Dos hombres, seguramente los técnicos de noche, estaban atados y amordazados en un rincón. Koji se lanzó en la habitación. Los tres malhechores se dieron la vuelta. Aprovechando el efecto de sorpresa, Koji asestó, con el borde de la mano, un golpe en la garganta del hombre que se encontraba cerca de la puerta y este último se derrumbó inmediatamente.

« ¡ El prisionero ! », exclamó uno de los bandidos levantándose de su silla, inmediatamente imitado por su cómplice.

Se lanzaron hacia el muchacho que se les había enfrentado. Uno de ellos se preparaba a darle un puñetazo ; Koji lo esquivó dando un cuarto de vuelta sobre sí mismo. Llevado por su impulso, el hombre perdió el equilibrio y, cuando iba a repantingarse en el suelo, Koji lo cogió por un brazo y le dio un golpe con la rodilla en el estómago. El tercer malhechor agarró al muchacho por detrás apretando su brazo contra su garganta.

« ¡ Esta vez, te tengo ! dijo a Koji. ¡ No te escaparás ! »

Pero este último le dio un golpe con el codo en el tórax, lo hizo pasar por encima de su hombro y lo proyectó sobre su cómplice que yacía en el suelo.

« ¡ Buen trabajo ! », exclamó el joven piloto inclinándose hacia los bandidos.

Pero levantó la cabeza al oír gritar a Hikaru.

« ¡ Pare ! Pare, si no la mato. »

Un hombre acababa de entrar y había atrapado a la muchacha. La mantenía con uno de sus brazos y con la otra mano la amenazaba con un cuchillo. Koji apretó los puños suspirando. ¡ Había un cuarto hombre ! ¡ Qué desgracia ! ¡ Lanzó una dura mirada hacia el recién llegado. Éste se dirigió a Sayaka.

« ¡ Tú ! Coge la cuerda en ese armario, y ata a tu amigo. »

Prosiguió a la intención de Koji.

« Vuélvete hacia la pared, las manos en la espalda. Quiero comprobar que te ate sólidamente. Ignoro cómo habéis hecho para soltaros pero hay algo que yo sé : no lograréis liberaros una segunda vez. »

El muchacho obedeció mordiéndose el labio. Eso se complicaba. Sayaka se acercó a él.

« Lo siento, le dijo ella.

- No te preocupes, no es culpa tuya. »

Entonces oyeron un grito.

« ¡ Cabronazo ! ¡ Suelta a Hikaru ! »

Todos volvieron la cabeza. Vieron como Boss se lanzaba sobre el bandido. Éste, sorprendido, aflojó el abrazo. Hikaru aprovechó para arrearle una patada en el tobillo y liberarse. Al mismo tiempo, Boss se tropezó con el cuerpo de uno de los hombres que estaban en el suelo, y aterrizó con la cabeza sobre el bandido que frotaba su tobillo en equilibrio sobre un pie. Desestabilizado, éste se cayó, su cabeza chocó con la esquina de una mesa que se encontraba a proximidad. El hombre perdió el conocimiento.

« ¡ Boss ! exclamó Koji, ¡ Se puede decir que llegas a tiempo !

- ¿ Qué tal estás Hikaru ? se preocupó el recién llegado precipitándose hacia ella. ¡ Sayaka, Koji ! Estoy contento de veros.

- ¡ Pues imagínate nosotros ! le respondió Hikaru. ¿ Dónde estabas ? Te hemos buscado. »

Boss abrió la boca para responder cuando Koji lo detuvo.

« Ya nos contarás eso más tarde, Boss. Ayúdame a atar a estos bandidos antes de que recobren el conocimiento.

- ¡ Con mucho gusto !

- ¡ Vaya ! prosiguió Koji, inclinándose hacia el hombre que había amenazado a Hikaru minutos antes. ¡ Lo tuviste de un golpe !

- Euh… sí, respondió Boss. Pero me pregunto cómo he hecho. »

Los muchachos ataron las muñecas y los tobillos de los cuatro hombres mientras que las muchachas liberaban a los técnicos. Luego Boss cogió la bobina y comenzó a rodear a cada uno de ellos con varias vueltas de cuerda.

« ¿ Crees que es verdaderamente útil ? le preguntó Hikaru.

- ¡ Por supuesto, voy a atarlos como salchichones ! ¡ Eso les aprenderá a dejarme inconsciente ! »

Las muchachas y Koji se echaron a reír.

« ¿ Bueno, Boss ? ¿ Qué hacías allí ? le preguntó Sayaka. ¿ Por qué has entrado en la central por la ventana, como un ladrón ? »

De repente, Boss pareció muy embarazado.

« No quería hacer nada malo, balbuceó. Solamente, estoy harto, yo también querría ser un héroe como vosotros. Todos habéis hecho cosas extraordinarias. Así que me dije que si llegaba a entrar en una central tan bien guardada y protegida como aquélla, también podría considerarme como una especie de héroe, y como encontré una ventana abierta, aproveché la ocasión. Por supuesto, no había previsto que estos hombres estarían allí. Me hicieron perder conocimiento y me encerraron con llave en una habitación. Pero no conocen a Boss, echó la puerta abajo, naturalmente, y me escondí en otro sitio. Se dieron cuenta puesto que les oí decir que iban a bloquear los mandos de abertura de los postigos para que no pudiera escaparme. Cuando oí gritos, vine a ver. »

En ese momento, Hikaru, Sayaka y Koji se quedaron sin voz. Comenzaban solamente a comprender lo que Boss podía sentir. Si se había arriesgado a entrar en un perímetro prohibido y muy bien guardado, a pesar de las consecuencias a las que se exponía, significaba que estaba muy apenado. Koji se repuso y le dijo suavemente :

« Boss, tú te subestimas. ¿ Cuántas veces me has ayudado cuando combatía a los hombres del Doctor Hell ? Si no hubieras estado allí con el Boss Borot, no hubiera ganado, y esto sucedió en varias ocasiones.

- Tú… ¿ lo crees ? ¿ De verdad ?

- Evidentemente. »

Las dos muchachas se acercaron y susurraron algo.

« ¿ Se puede saber lo que estáis hablando ? les lanzó Koji.

- No, son historias de muchachas, replicó Sayaka, pero no se preocupéis, lo sabréis pronto. Bueno, ahora que ya los bandidos están atados bien, vamos a ver a los guardias.

- Dime, Sayaka, le preguntó Boss, preocupado. No dirás nada a tu padre, ¿ verdad ?

- Temo que se entere a pesar de todo, en vista de las circunstancias, le respondió. Pero no te preocupes, se lo explicaré, y comprenderá que no tenías intención de hacer daño, ya te conoce. Sin embargo, me tienes que prometer de no volverlo a hacer.

- ¡ Prometido, jurado ! Nunca haré una cosa similar. »

Mientras que uno de los técnicos se había sentado frente al ordenador con el fin de desinstalar el programa que permitiría el recalentamiento del reactor, Sayaka guió a sus amigos por los pasillos. Llegaron al vestíbulo de entrada y se dirigieron hacia la caseta de los guardias. También se encontraban atados y amordazados. Los jóvenes los liberaron.

« ¿ Qué ha sucedido ? les preguntó Sayaka.

- Apenas se habían ido que cuatro hombres se tiraron sobre nosotros golpeándonos y dejándonos inconscientes. Cuando recuperamos el conocimiento, estábamos con los pies y las muñecas atados. ¿ Pero usted ? ¿ Qué hace usted aquí ?

- Avisen inmediatamente a mi padre, luego les explicaré. »

Uno de los guardias se apresuró a llamar por teléfono al profesor Yumi. Este último aún estaba en el restaurante en compañía del doctor Umon y otros científicos cuando sonó su móvil. Después de haberse informado de la situación, interrumpió su comida para regresar a la central acompañado por su invitado. Llegaron los dos seguidos de la policía.

« ¡ Sayaka ! exclamó Yumi al ver a su hija. ¡ Pensaba que estabas en la playa ! ¿ Qué hacéis aquí ? añadió dirigiéndose a Hikaru, Boss y Koji.

- Bueno, en realidad, hemos tenido un pequeño problema », le respondió su hija.

Los jóvenes pusieron al tanto de los eventos que acababan de producirse a los recién llegados. Luego uno de los guardias condujo a los policías a la sala de mandos.

« Bueno, si comprendo bien, concluyó Yumi, ¿ este sabotaje se ha descubierto gracias a nuestro amigo Boss ?

- Sí, confirmó Hikaru. Sin él, no hubiéramos podido entrar en la central. Y también nos salvó. ¡ Es un verdadero héroe !

- Euh… verdaderamente lo creen, balbuceó Boss sonrojándose.

- ¡ Por supuesto ! afirmó Sayaka. ¡ Y un héroe debe festejarse como es debido ! »

Las dos muchachas intercambiaron una mirada cómplice, se lanzaron hacia Boss y cada una de ellas le dio un beso en la mejilla. Esto tuvo como efecto que Boss se sonrojara más todavía. Todo el mundo se echó a reír.

« Bueno, y yo ¡¿ no tengo derecho a nada ?! protestó Koji.

- Tú, no has hecho gran cosa, le respondió Hikaru guiñándole el ojo. Además, el héroe del día, es Boss. Es preciso dejarle un poco de vez en cuando, ¿ no te parece ?

- Es cierto, eso, continuó Sayaka. Tanto más cuanto que no me gustaría que volviese a entrar en la central para demostrarnos sus talentos. Ningún problema, la próxima vez que nos salves, te prometo que tendrás un beso. »

Las muchachas llevaron a Boss hacia la salida mientras que Koji, bajo las miradas divertidas de Umon y Yumi, suspiraba.

« No, no es verdad, no me lo puedo creer… »

Luego se dirigió hacia el padre de Sayaka.

« Profesor, según la conversación que oímos, esos hombres tenían la intención de hacer saltar la central, ya que querían que la energía fotónica fuese considerada como muy peligrosa para ser utilizada. ¿ Tiene alguna idea de la razón por la que querían que se abandonase ?

- No, Koji, no tengo ni idea. Además, según lo que me habéis contado, parece ser que habían proyectado raptarte así como a Hikaru y mi hija. No veo la relación entre vosotros y el sabotaje de la central. Pero la policía va a interrogarlos, quizá sabremos más en los próximos días. Una cosa es segura, debemos reforzar la seguridad para evitar que se renueve un intento de ese tipo, tanto más que por ahora, ignoramos si esos hombres han actuado solos o si sólo eran ejecutantes.

- En cualquier caso, prosiguió el muchacho, pienso que ahora ya no tendrán ningún problema en lo que concierne el funcionamiento del reactor.

- Sí, es probable, le respondió Yumi, vamos a poder continuar la evaluación de esta central y ver si responde o no a nuestras esperanzas.

- Personalmente, exclamó Koji, estoy seguro que la energía fotónica tiene un gran futuro por delante. »

Yumi hizo una señal afirmativa con la cabeza.

« En cualquier caso, era la opinión de tu abuelo, Koji. Y, por haberlo conocido muy bien, pienso que no se equivocó lo más mínimo. »