Los derechos : Los personajes y las situaciones de la obra de Go Nagaï y de los animes Mazinger Z, Gran Mazinger, Grendizer, y que se encuentran en esta ficción, son la propiedad de sus autores.
Esta historia es la traducción de mi ficción francesa "D'un monde à l'autre". Soy francesa y me disculpo si cometo faltas en español.
12. Confidencia por confidencia
La habitación estaba oscura ; sólo la luz que emitía el televisor permitía distinguir la silueta que estaba sentada en uno de los sillones del salón del centro de investigaciones espaciales. El profesor Umon escuchaba las actualidades a medias ; de todos modos, no le facilitaban ninguna información nueva sobre la desaparición de las cuatro jóvenes. El inspector Egawa le mantendría informado mucho antes que los periodistas si por casualidad hubiera algo nuevo pero, desde hacía dos semanas, la investigación se estancaba y desgraciadamente el investigador conocía la razón. Kurz había sido formal, él y sus camaradas ya no percibían a Koji y la conclusión se imponía por sí misma : o el muchacho había abandonado la atmósfera terrestre, o bien se había muerto. Umon había descartado la segunda hipótesis por una razón bien simple : no podía pensar en ello, tanto más cuanto que implicaría probablemente la muerte de Hikaru, Sayaka y Tetsuya igualmente. Cada vez que volvía a pensar en esta posibilidad, intentaba tranquilizarse : según lo que sabía, los extraterrestres habían proyectado secuestrar a los jóvenes, pero no matarlos. Por tanto, no cabía duda de que estaban vivos, tenían que estarlo, ¡ de lo contrario sería un verdadero drama para dos padres, dos hermanos y una hermana !
El timbre del teléfono que sonó repentinamente distrajo a Umon de sus reflexiones. Suspiró, se levantó, bajó el volumen de la televisión, luego se dirigió hacia el aparato y lo descolgó ; sabía quien llamaba. Hacía ya dos semanas que todas las noches a la misma hora, debía hacer frente al discurso de un padre angustiado a quien intentaba tranquilizar lo mejor posible. En realidad, Makiba llamaba cuatro veces al día para preguntar al científico si había novedades, pero durante el día, Umon podía más fácilmente acortar la conversación recordando al padre de Hikaru que estaba muy ocupado por su trabajo. Con paciencia escuchó los lamentos de su interlocutor a quien respondió con palabras tranquilizadoras.
Cuando por fin se despidió Makiba, el investigador apagó el televisor dejando la habitación en la oscuridad. Se dirigió hacia su sillón a tientas y se dejo caer en él. No tenía ganas de mirar la película de la tarde. Pensó de nuevo en los eventos que habían sucedido durante estas dos últimas semanas. Unas dos horas después de haberse ido los pilotos hacia el lago Motosu, Dahashi había detectado los aparatos extraterrestres éstos se alejaban de la Tierra. Sin embargo, en ese momento, nadie imaginó que los terrícolas pudieran estar a bordo. Luego, un poco más tarde, al no ver regresar a los jóvenes y tras la imposibilidad de ponerse en contacto con ellos en su frecuencia personal, Umon interrumpió el trabajo que efectuaban Dahohi y Kurz con el fin de interrogar a éste último. Minutos después, el supraniano le comunicaba que no podía percibir la presencia de Koji y le informó de la conclusión que se imponía. Las investigaciones efectuadas por los encuestadores a quienes se había señalado la desaparición de los jóvenes no habían dado resultado ¡ y con razón ! Sólo se habían encontrado los brazaletes de los pilotos, aplastados en el suelo. Delta Estelar y Taladro Espacial también habían desaparecido y la exploración del lago no había permitido encontrar a Nave Marina. Umon había deducido lógicamente que los extraterrestres habían apoderado de ellos. ¿ Pero cuál podía ser su motivación ? A priori, sólo veía una : las naves de los secuestradores no estaban armadas, mientras que las naves de los terrícolas lo estaban. ¿ Quizá buscaban aparatos de combate ? Pero si fuera el caso, ¿ por qué no los fabricaban ellos mismos ? Su tecnología les permitía viajar en el espacio, era lo suficientemente avanzada para que pudiesen fabricar armas.
Esta pregunta no era la única que preocupaba al investigador. ¿ Cuál era el vínculo con el intento de destruir la central fotónica ? ¿ Por qué Carina había traicionado a los suyos ? ¿ Qué relación tenía todo eso ? Una vez más, Umon intentó encontrar una explicación lógica a sus preguntas y de nuevo, no lo consiguió. Suspiró a fondo, probablemente hablaría de todo esto al día siguiente cuando se reuniese con el padre de Sayaka, con quién debía entrevistarse con respecto al proyecto Nave Estrellada, pero presentía que no obtendría de esta conversación ninguna respuesta. Mientras reflexionaba sobre el problema, de repente le vino un pensamiento a la mente. Se levantó, y en la oscuridad se dirigió hacia la puerta, seguidamente salió de la habitación. De un paso lento, recorrió los pasillos del centro en dirección de su habitación, y penetró en ella. Dio unos pasos más, después cogió el marco que estaba sobre la mesilla cerca de su cama y contempló detenidamente la foto que en él había.
« Si aún estuvieses con nosotros, murmuró repentinamente, las cosas quizá hubieron sucedido de otro modo. »
Miró la fotografía de su hijo adoptivo un momento antes de proseguir su monólogo.
« ¿ Y tú ? ¿ Dónde estás ? ¿ Por qué no nos das noticias tuyas ? »
Era demasiado pronto para dormir ; el investigador dejo lentamente el marco y volvió de nuevo tras sus pasos. Salió de su habitación, recorrió de nuevo los pasillos del centro de investigaciones espaciales y se detuvo ante el ascensor ; pulsó uno de los botones.
Al no tener más naves a su disposición, Umon había alquilado un pequeño avión y se había pagado los servicios de un piloto ; al día siguiente, a bordo del avión se dirigió al laboratorio de energía fotónica acompañado de Yamada. Cuando encontró a Yumi, y después de haber intercambiado fórmulas de cortesía y haber hablado de la desaparición de las cuatro jóvenes durante un largo momento, abordaron el tema que había justificado su encuentro. Los dos investigadores aún estaban discutiendo, cada uno sentado en un sillón, cuando fueron interrumpidos por los golpes que sonaban en la puerta.
« ¡ Entre ! », respondió Yumi levantándose.
La puerta se abrió ; una muchacha de rostro dulce y cabellera color castaño penetró en la habitación. Después de haberla saludado, el investigador la presentó a su homólogo.
« Ésta es Misato, la muchacha de la que les hablé durante nuestra última conversación telefónica. Es una prima de Boss. Trabajaba aquí durante la guerra contra el doctor Hell ; se ocupaba del mantenimiento de los locales y hacía la comida pero no dudaba en luchar si fuera necesario. Posee una formación en electrónica.
- Encantado, declaró Umon dándole la mano a la recién llegada. Así que, ¿ está interesada por un empleo a bordo de nuestra futura nave ?
- Eso es, confirmó con una voz segura de sí misma. Mi contrato de trabajo terminará a final del mes, estaré disponible a partir de ese momento. »
Se sentaron los tres ; continuaron conversando esencialmente sobre el personal de la Nave Estrellada. Puesto que el objetivo de este proyecto era la búsqueda de energía, Umon preveía proponer a Sayaka que formase parte de la tripulación y esperaba que Tetsuya aceptara un puesto de piloto junto a Koji. Quedaba por reclutar al comandante de a bordo, un técnico capaz de efectuar reparaciones llegado el caso y a una enfermera o un médico. Esto sería la tripulación mínima de la nave. Después de haber discutido detenidamente con la muchacha, el investigador decidió reclutarla para que se ocupara de las comidas y de la limpieza y se lo anunció seguidamente. Ella le dio las gracias, y después con una voz dubitativa le preguntó.
« Doctor, ¿ piensan encontrar a Sayaka y Koji, no es cierto ?
- ¿ Sabía usted que habían desaparecido ? se asombró su interlocutor.
- Sí, le respondió. Lo oí en las informaciones y Boss me habló de ello. »
Umon y Yumi intercambiaron una mirada ; ni uno ni otro conocían la respuesta. Ignoraban cuál sería el desenlace de esta aventura pero ambos deseaban creer en el regreso de los jóvenes. Con una voz tan segura como posible el investigador respondió a la pregunta de Misato.
« Sí, no se preocupe, estoy seguro de que los volveremos a ver. »
Muy lejos de la Tierra, en la ciudad subterránea de Albina, los terrícolas habían organizado sus jornadas. Habían decidido levantarse y acostarse a la misma hora que los habitantes de la ciudad de arena. Al igual que estos últimos, comían cuatro veces al día, pero hacían una siesta después de la tercera comida para soportar los días tan largos.
Desde que habían llegado unos días antes, Sayaka, Koji y Tetsuya habían recorrido diariamente la ciudad con el fin de descubrirla, mientras que Hikaru no lograba interesarse por lo que pasaba a su alrededor. Generalmente, se quedaba dentro de su local de habitación, tendida sobre la alfombra. Pasaba su tiempo con la mirada fija en el techo, el cual le parecía particularmente feo debido a la presencia de rejillas de ventilación. Cuando se encontraba sola, lloraba, cosa que intentaba disimular el resto del tiempo a sus camaradas. No obstante, no lograba engañar a los tres jóvenes ; cada vez que regresaban, los ojos enrojecidos e inflados de la muchacha daban prueba de su desasosiego, pero no sabían qué hacer para calmar su dolor e intentaban mal que bien reconfortarla asegurándole que pronto regresarían a la Tierra.
Luna y Daxia les servían alternativamente de guía y les habían hecho descubrir la totalidad de la zona 3. Los terrícolas tenían dificultades en orientarse a causa de la semejanza que presentaban los pasillos : bancos, plantas verdes, puertas que tenían acceso a lugares de habitación, eso era casi todo lo que se podía ver. En ciertos sitios, había locales en los que uno podía abastecerse en comida, prendas de vestir y distintos suministros. Algunos eran de auto servicio, otros estaban ocupados por los albinianos que trabajaban allí como cocineros, carpinteros, modistas… ; los adultos formaban a los adolescentes en esos mismos locales. Algunos albinianos habían invitado a los terrícolas a entrar en sus lugares de habitación ; los niños jugaban a juegos bastantes sumarios o dibujaban, pero los jóvenes no habían visto libros en ninguna parte y nadie parecía disponer de un sistema de comunicación escrito. Deseando desenvolverse por sí mismos, Tetsuya y Koji habían conseguido papel y lápices con el fin de realizar un plano que les permitiese salir sin ir acompañados.
Aquella mañana, por primera vez desde su llegada, los dos muchachos habían salido solos con la albiniana que les servía de guía. Cuando se habían levantado, Sayaka aún dormía. Tetsuya había comprendido bien que Koji comenzaba a cansarse de las continuas atenciones que le prodigaba la muchacha y no había sugerido despertarla. Los dos caminaban al lado de Daxia, siempre tan silenciosa y discreta. Se detenían regularmente con el fin de completar su plano. Dado que la muchacha no estaba autorizada a hablarles, no podían hacerle preguntas. Así que interrogaban a los albinianos con los que se encontraban pero a estos les costaba responderles ; parecía como se ignorasen muchas cosas sobre el funcionamiento de su ciudad. No obstante, los dos terrícolas no se desesperaban de saber algún día más e intentaban obtener respuestas a sus preguntas cada vez que tenían la ocasión de hablar.
Cuando bordearon un local de juegos, los gritos les hicieron volver la cabeza. Uno de los jugadores que allí se encontraba acusaba a su adversario de haber hecho trampa y le dio un puñetazo en plena cara. Otros hombres presentes se mezclaron con el fin de sostener al que se encontraba lesionado ; el supuesto tramposo se encontró solo contra todos y recibió un montón de golpes que le hicieron caer al suelo. A pesar de que se encontraba en el suelo y era incapaz de defenderse, los otros siguieron golpeándolo salvajemente. Ofendidos por ese combate desigual, los dos terrícolas intercambiaron una mirada y una señal de cabeza. Cada uno de ellos dio un paso hacia adelante con el fin de intervenir y retirar a la infeliz víctima del ensañamiento de sus agresores cuando Koji sintió que alguien le cogía la muñeca. Se dio la vuelta y tuvo la sorpresa de constatar que se trataba de Daxia. Le miró intensamente como si pretendía decirle algo, y, apretándole al mismo tiempo la muñeca un poco más, sacudió la cabeza de un lado a otro. Perturbado por esta actitud inesperada, Koji se preguntó cuáles podían ser las motivaciones de la muchacha cuando los ruidos de lucha lo trajeron a la realidad. Desvió la mirada en dirección del local de juegos y percibió a Tetsuya a los pies del cual se encontraba un albiniano que el terrícola acababa manifiestamente de golpear. Los otros jugadores habían retrocedido y observaban al piloto de un aire confuso. El silencio que reinó durante un momento fue impresionante.
« ¿ Bueno ? lanzó Tetsuya a los que lo miraban. ¿ Ya no luchan más ? »
Nadie se movió, con excepción de un hombre a quien el piloto le daba la espalda : cogió uno de los cubos que servían de mesa con la intención manifiesta de golpear al inoportuno que había interrumpido la pelea.
« ¡ Cuidado ! », exclamó Koji retirando al mismo tiempo su muñeca de la presión de Daxia.
Alertado por el grito del terrícola que ya se lanzaba en dirección de aquel que se disponía a pegarle, Tetsuya se dio la vuelta pero uno de los hombres que allí se encontraba dio un puñetazo al agresor y éste cayó al suelo.
« ¡ No lo toque ! », gruñó el albiniano mirando con desdén al que se encontraba en el suelo mientras otro jugador se acercaba a los pilotos.
« Ustedes no deben intervenir en las peleas, cualquiera que sea el desarrollo y el resultado, declaró éste último a los dos muchachos ; estas confrontaciones son frecuentes, forman parte íntegra de la vida de la ciudad.
- Si esto es tan habitual, replicó Tetsuya, ¿ por qué no respondieron ustedes cuando me interpuse ? No me digan que yo le doy miedo, ustedes son más numerosos que nosotros.
- Son las órdenes, declaró el hombre de piel clara. Cualesquiera que sean las circunstancias, no debemos hacerles el menor daño. »
Luego, sin dejar a los terrícolas el tiempo de reaccionar, los albinianos presentes se alejaron del local de juegos.
« ¿ Has oído ? cuestionó Koji sorprendido por lo que acababa de aprender. Están dispuestos a dejarse golpear sin reaccionar.
- Sí », le respondió Tetsuya pensativo.
Sayaka abrió los ojos al mismo tiempo que se estiraba. Durante unos segundos, se preguntó dónde estaba pero pronto recordó los recientes acontecimientos. Suspiró acordándose de su condición de prisionera, exiliada en alguna parte del universo, obligada a vivir en el subsuelo de un planeta inhospitalario. Volvió la cabeza en dirección de la espesa cortina que disimulaba su cama, preguntándose al mismo tiempo si sus compañeros de infortunios ya se habían levantado. La luz que se filtraba por el intersticio que separaba el tejido y la pared se lo dejaba predecir, a pesar de que no se oía ningún ruido. Apartó el tejido, recorrió la habitación con la mirada y percibió a Hikaru tendida hacia arriba sobre la alfombra. Aún llevaba la ropa de noche, un vestido largo recto de color crema que le llegaba por debajo de las rodillas con mangas también muy rectas. Todo el mundo llevaba la misma ropa unisexo para dormir y las dos muchachas habían deplorado la falta de feminidad ; pero no tenían otra opción. Sayaka observó a su compañera un momento ; la hija de Makiba parecía absorta en la contemplación de una de las rejillas que decoraban el techo, pero volvió la cabeza cuando la hija de Yumi salió de la cavidad en la que se encontraba.
« Me pregunto por qué han hecho esas rejillas tan grandes, comentó Hikaru de un aire desapacible dirigiendo al mismo tiempo de nuevo su mirada hacia una de ellas. No es nada decorativo.
- Probablemente para facilitar la ventilación, supuso Sayaka. No debe ser evidente abastecer la ciudad en aire respirable. ¿ Has dormido bien ?
- Sí, las camas son bastante cómodas, respondió su interlocutora con un tono que también podía dar a pensar lo contrario. ¿ Y tú ?
- Yo también. Aparentemente los muchachos aún siguen acostados.
- No, se levantaron hace un buen rato y se fueron a pasear.
- ¿ Ah sí ? », replicó la hija de Yumi esbozando un gesto de decepción.
Hikaru, al ver su aire preocupado, intentó tranquilizarla.
« No te preocupes, no corren ningún riesgo en la ciudad, sobre todo teniendo en cuenta que se marcharon juntos. Aunque se hubieran ido solos, tampoco pienso que deberíamos preocuparnos ; los albinianos son más bien atentos hacia nosotros.
- No es eso…», respondió de un tono evasivo Sayaka evitando cruzar la mirada de su compañera que la miraba con curiosidad preguntándose lo que podía perturbarla.
No, no era eso, efectivamente. La hija de Yumi no se preocupaba por la seguridad de los muchachos. Al igual que Hikaru, había observado que los albinianos siempre se apresuraban para ayudar a los terrícolas cuando estos lo necesitaban. Además, no parecían demostrar la menor animosidad contra ellos y parecían más bien encantados de su presencia en su ciudad. No, no era eso lo que le preocupaba a la muchacha, era más bien el hecho de que Koji se había ido sin ella. Hasta ahora, había conseguido acompañarlo cada vez que salía y esto a pesar de que le había hecho comprender claramente que podía desenvolverse sin ella. No obstante, ella insistía tanto que acababa por ceder, probablemente por cansancio si se tiene en cuenta el suspiro que puntuaba sistemáticamente su acuerdo. Pero esta vez, se había ido sin ella y se le encogió el corazón pensando que estaba solo, o casi, junto a una de las dos bellas albinianas que le servían de guía. Deseaba que no fuese Daxia pues sospechaba que ésta se interesaba un poco demasiado por Koji.
« Bueno, en espera de que regresen, anunció a la hija de Makiba, voy a ducharme.
- Inútil, no hay agua, le respondió sarcásticamente su compañera. La alimentación de agua tampoco debe ser evidente. »
Sayaka suspiró y se dirigió hacia el armario mural con el fin de coger ropa. Aunque la ropa de noche no era muy seductora, no era lo mismo para los vestidos que llevaban las albinianas. Estos eran cortos, sin mangas, más o menos ensanchados según los modelos, y el degradado de los colores del tejido era muy favorecedor. Por su parte, las prendas de vestir masculinas, compuestas de pantalones y túnicas rectas eran mucho más sobrias.
Después de haberse vestido, la hija de Yumi se sentó junto a Hikaru y la observó. Sus ojos tenían ojeras y sus párpados estaban inflados, no debía haber pasado una buena noche aunque acababa de afirmar lo contrario. ¿ Quizá incluso había llorado ?
« ¿ Por qué no fuiste con ellos ? le preguntó. Te hubieras cambiado las ideas.
- ¿ Para qué ? suspiró su interlocutora de un aire desengañado.
- Apenas comes, adelgazas, no hablas mucho con nosotros, no sales casi nada, vas a enfermar si continúas así.
- ¿ Qué más da ? contestó la hija de Makiba con el mismo tono.
- Hikaru, le riñó amablemente Sayaka, el día en que nos iremos de esta ciudad, seguramente deberemos hacer frente a ciertos obstáculos y nos veremos obligados a luchar, deberás estar en forma para afrontar esas dificultades. »
Olvidando la contemplación de las rejillas de ventilación, la muchacha se volvió hacia su compañera y la miró de un aire incrédulo. Tras unos momentos de silencio, le preguntó.
« ¿ Crees verdaderamente en la posibilidad de regresar a la Tierra ? »
La hija de Yumi no respondió inmediatamente. La pregunta de Hikaru la dejó dubitativa unos instantes.
« No sé, confesó por fin. Digamos que deseo creer en ello verdaderamente. Si no creyese, pienso que me encontraría en el mismo estado que tú. Y además, conozco lo suficientemente a Koji para saber que no renunciará, y Tetsuya tampoco, pienso yo. Seguro que encuentran una solución.
- Tengo la impresión que confías verdaderamente en ellos.
- Por supuesto, afirmó Sayaka. No olvides que combatieron y vencieron al doctor Hell y al imperio de Mykene.
- Hmm, es cierto…, admitió Hikaru poniendo mala cara y sentándose a su vez con el fin de ponerse en frente de su interlocutora. Pero no hubieran conseguido vencer las fuerzas de Vega. Si Daisuke no hubiera estado allí, la Tierra estaría, en adelante, entre las manos de los invasores. »
La hija de Yumi alzó los hombros.
« Es cierto que poseyendo máquinas como sus naves, no hubiera sido posible, contestó con convicción. Pero si hubieran tenido un robot como el de Daisuke a su disposición, estoy segura que lo hubieran logrado.
- Hmm…, hizo Hikaru desviando su mirada para fijarla en los motivos que adornaban la alfombra. Se ve que no conoces al príncipe de Fleed. Solo él era capaz de vencer a los extraterrestres. »
Sayaka percibió el tono nostálgico que reflejaba la voz de su interlocutora y frunció las cejas. Acababa de comprender de repente el verdadero problema de Hikaru.
« ¿ No estarías enamorada de él, por casualidad ? se arriesgó a decir observando atentamente a la hija de Makiba. ¿ Por eso deprimes ? »
Sorprendida, la muchacha levantó la cabeza pero no intentó disimular la verdad. ¿ Por otra parte, para qué habría servido ? Sayaka se daría probablemente cuenta un día u otro.
« Nunca más lo veré, respondió, entre sollozos. Y todo eso, a causa de Zhork. ¡ Le odio !
- Me parecía raro que uno de los pilotos del Equipo se dejase vencer así. No concordaba.
- En la época de la guerra contra Vega, continuó Hikaru, era diferente. ¡ Estaba cerca de él, su presencia me daba mucha fuerza ! Me sentía capaz de realizar lo imposible junto a él. Desde que se fue, tengo la impresión de seguir viva únicamente por la esperanza de volverlo a ver y al mismo tiempo no estoy segura de que regrese un día a la Tierra. »
Su voz se rompió con estas últimas palabras. Afectada por el dolor que percibía en su compañera, Sayaka se calló unos momentos antes de pronunciar algunas palabras para animarla.
« Siento remover todo eso, dijo a media voz, pero no te preocupes, si estáis enamorados los dos, seguramente Daisuke no tardará en regresar de nuevo a la Tierra.
- No he dicho que estaba enamorado de mí, replicó la hija de Makiba de un tono seco.
- Ah… ya veo, suspiró Sayaka, no comparte tus sentimientos.
- En realidad no sé nada, suspiró a su vez Hikaru teniendo cuidado con no cruzar la mirada de su interlocutora.
- ¿ Nunca habéis hablado ? »
Como respuesta, la muchacha sacudió negativamente la cabeza.
« ¿ Incluso antes de que se marchara ? insistió Sayaka.
- No, respondió débilmente su interlocutora bajando los ojos.
- ¿ Pero aún tienes una esperanza ? »
Hikaru alzó los hombros haciendo un gesto de desengaño mientras Sayaka se preguntaba como un hecho tan importante como éste no se había tratado en un momento u otro, y en particular antes de que se marchasen los fleedianos para un viaje tan largo. ¿ Quizá no se había percatado el príncipe de los sentimientos de la muchacha ? La hija de Yumi se aclaró la garganta, vaciló unos momentos, y luego se decidió a abordar el tema que tanto le preocupaba.
« Dime, a causa de la guerra, has estado cerca de Koji durante estos últimos años, ¿ no es cierto?
- Sí, ¿ por qué ?
- ¿ Se llevaba bien con María ?
- Sí… en fin… sí y no, se peleaban y existía una cierta rivalidad entre ellos, pero se estimaban.
- Koji era… ¿ cómo decir…? » consiguió articular Sayaka sintiendo al mismo tiempo su corazón latir más fuerte tanto como temía esa respuesta.
Frente al silencio y a los ojos interrogadores de su interlocutora, la hija de Yumi se vio obligada a confesar su pensamiento. ¡ Tenía que saberlo ! Con el corazón en un puño de aprehensión y sintiéndose enrojecer, inspiró profundamente y formuló su pregunta de un tirón.
« ¿ Koji estaba enamorado de María ? »
Hikaru la miró atentamente un momento luego le respondió esbozando una sonrisa de gran complicidad.
« ¡ Oh ! ¡ Tú… ! ¿ No tendríamos el mismo tipo de problema las dos ?
- Creo que sí, confirmó Sayaka sonriendo a su vez.
- Sabes, confesó su interlocutora, yo estaba muy unida a María y Koji le gustaba, de eso no cabía la menor duda. En cambio, en lo que le concierne, no sé demasiado lo que pensar. Lo que es seguro, es que le gustaba mucho hacer carreras de moto con ella, pero ella también le irritaba. Tenía la impresión que le consideraba como un niño a quien debe protegerse de sus propios excesos. Es cierto que en un momento dado, pensaba que Koji estaba un poco enamorado de ella. ¿ Quizá lo estuviese realmente o era mi propio deseo el que me lo hacía creer ? Me hubiera gustado tanto que permaneciéramos juntos los cuatro, yo con Daisuke y María con Koji, hubiera sido genial, nunca nos hubiéramos separado, hubiéramos permanecidos unidos para siempre. Entonces, para responder francamente a tu pregunta, no sé nada. »
Se paró, suspiró y después continuó bajando tanto los ojos como la voz.
« Si lo comprendo, ¿ tú te has encontrado en la misma situación que yo ? ¿ Koji y tú, nunca habéis abordado el tema ? ¿ No te dijo nada sobre sus sentimientos ?
- ¡ Oh no ! se exclamó Sayaka. ¡ No, no es eso ! ¡ Durante la guerra contra el Doctor Hell, Koji sabía perfectamente que yo le quería pero mi carácter no convenía al Señor ! ¡ Y no se privaba de hacérmelo saber claramente ! Este patán me dijo en plena cara que no tenía ninguna intención de casarse con una chica como yo, cuando yo acababa de confesarle que le amaría siempre. ¡ Me pregunto por qué me aferro a ese patán ! Pero, no puedo evitarlo, es algo que me supera. Con todo intenté olvidarlo. Cuando estaba en el centro de investigaciones espaciales, te garantizo que hice lo máximo ; verdaderamente, tuve que esforzarme para no escribirle o llamarle por teléfono. Pero ahora debo rendirme a la evidencia : desde que lo volví a ver, me di cuenta que no había renunciado a él. Aún conservo la esperanza y estoy lista a…»
Los golpes que sonaron en la puerta interrumpieron a la muchacha. Se levantó inmediatamente y fue a abrir el cerrojo. Dos albinianos se encontraban frente a ella cada uno de ellos tenía un lazo en la mano.
« Zhork se entrevistará con ustedes después de la segunda comida del día, le anunció uno de ellos sin preámbulo. Tengan la amabilidad de estar preparados los cuatro en ese momento. »
Sayaka sacudió la cabeza en señal de consentimiento luego los dos hombres se alejaron ; volvió a cerrar la puerta. Bajó los ojos y su mirada se fijó en las bandejas que se encontraban allí ; tenía hambre.
« ¿ Has comido ? », preguntó a su compañera.
Hikaru sacudió la cabeza de un lado a otro.
« Bueno pues, me vas a complacer en comerte este desayuno, continuó Sayaka. Te hace mucha falta. »
Comieron prosiguiendo al mismo tiempo su debate. La hija de Makiba hizo un esfuerzo para comer un poco más que de costumbre. Algunas decenas de minutos más tarde, constataron que había de nuevo agua y se ducharon.
Poco antes de la segunda comida del día, volvieron a llamar a la puerta y Sayaka fue a abrir. Tetsuya y su hermano penetraron en la habitación. La muchacha percibió a la albiniana que penetraba en el local de en frente y reprimió un gesto de contrariedad era Daxia…
« ¡ Es increíble !, exclamó Koji extendiéndose sobre la alfombra. Los albinianos no fueron capaces de responder a una sola de nuestras preguntas. Ni siquiera se interrogan. Por Dios, lo que comimos ayer por la noche era claramente carne animal. ¿ De dónde vienen estos animales ? Incluso los que se encargan de preparar las comidas no lo saben. ¿ Y las verduras que consumimos, dónde crecen ? Lo ignoran. ¿ Y la madera de la que están hechos estos cubos que sirven de mesa, cómo se obtiene ? No tienen la menor idea. ¿ Y las materias primas necesarias para la elaboración de las prendas de vestir y alfombras ? Misterio…
- Quizá los animales se críen en una de las zonas prohibidas, sugirió Sayaka.
- Me extrañaría mucho, respondió Tetsuya sentándose en la alfombra. Serían necesarios prados para alimentarlos a menos que su comida sea puramente sintética, pero dudo que eso pueda dar una carne tan sabrosa. No, Zhork nos oculta seguramente algo, quizá el planeta de arena no es tan desértico como lo afirma. Pero incluso eso, los albinianos lo ignoran. Manifiestamente nunca han subido a la superficie.
- Quizá le hayan mentido, supuso Hikaru. ¿ Quizá recibieron la orden ?
- Parecían sinceros, aseguró Koji. Pienso que decían la verdad, sobre todo teniendo en cuenta que no parecen suficientemente listos para simular.
- ¡ Estoy de acuerdo contigo, confirmó Tetsuya, no son muy avispados contrariamente a Zhork que es especialmente inteligente !
- Es verdad, confirmó Sayaka. Bueno ¿ habéis terminado el plano ?
- Sí, confirmó Koji sentándose a su vez, y tenemos una sorpresa.
- ¿ Una sorpresa ? prosiguió la muchacha, intrigada. ¿ De qué se trata ? »
El muchacho no respondió y se limitó a sonreír mientras que Tetsuya extendía las hojas de papel unas junto a otras. Las dos muchachas se acercaron para mirarlas y no disimularon su admiración ; sus camaradas habían realizado manifiestamente un gran trabajo pero no veían qué relación podía tener este plano con la sorpresa anunciada.
« Vamos a utilizar los conductos de ventilación con el fin de llegar a la zona 5, dijo Koji. Seguramente estarán colocados de manera a seguir el esquema de los locales y pasillos de la zona 3 y el plano nos indicará la dirección que debemos coger con el fin de llegar hasta el vestíbulo central. De allí, veremos cómo conseguir llegar a la zona 5 y orientarnos.
- No comprendo, se asombró Sayaka. ¿ Por qué debemos ir a la zona 5 ?
- Para apoderarnos de una nave y regresar a la Tierra por supuesto, respondió el piloto más bien sorprendido por la pregunta.
- ¿ Apoderarnos de una nave ? repitió Sayaka confundida mientras que Hikaru alzaba la mirada al cielo. ¿ Y seguramente piensa pedir a Zhork que le dé lecciones de pilotaje con el fin de preparar el viaje ?
- No necesito ninguna lección, le respondió Tetsuya muy seguro de él mismo. Seguí un entrenamiento intensivo, conseguiré controlar debidamente su aparato.
- ¡ Bueno, bueno ! respondió la hija de Yumi con un tono irónico. ¿ Seguramente nunca has pilotado nada más que no sea tu moto y Gran Mazinger y piensas que podrás conseguir esto tan fácilmente ?
- Tiene razón, respondió Koji, seré yo quien controle, yo tengo mucho más experiencia que Tetsuya.
- ¿ Pero qué dices ? replicó la muchacha con el mismo tono. ¿ La atmósfera de Albina te hace delirar o qué ?
- Yo no deliro, respondió Koji un poco molesto. Eres tú que no sabes de lo que hablas. No solamente he pilotado Mazinger Z y mi moto, figúrate.
- ¿ Ah sí ? prosiguió Sayaka, con un poco de agresividad en la voz. ¡ Bueno, dime ! ¡ Háblame de tu larga experiencia para ver ! Estoy muy curiosa por conocerla. »
Hikaru y Tetsuya intercambiaron una mirada levantando las cejas ; había conflicto en el aire.
« De acuerdo, puesto que así lo quieres, respondió Koji. Controlé el T.F.O., las naves del centro de investigaciones espaciales, el Cosmos Espacial, el helicóptero, el avión, practiqué el velivuelo, fui al espacio dentro de un cohete y… no sólo pilotaje, pues incluso hice escalada. ¿ Así qué ? ¿ Qué dices de todo esto ?
- Para de fanfarronear, le respondió con un tono burlón. Sólo has pilotado máquinas terrestres, ¿ No te imaginas poder manejar una nave extraterrestre sin tener la menor experiencia en la materia ?
- Piloté un platillo volante de Vega, añadió el muchacho. Hikaru puede confirmártelo.
- No recuerdo, respondió ésta última con un tono hastiado.
- Claro, recuerda, continuó Koji. Fue durante el meeting de aviación. Logré controlarlo inmediatamente y más valía ya que los veganos no me hubieran dejado el tiempo de dudar.
- Sí, ahora recuerdo, reconoció la hija de Makiba, pero no es lo mismo ; un platillo no es una nave.
- En cualquier caso, continuó Sayaka, admitiendo que lograse arrancar uno de ellos, y no aplastarse contra las paredes de las rutas subterráneas ¿ cómo pensáis dirigiros a la Tierra ? Si es para perdernos en el espacio, prefiero seguir aquí. Al menos que tengáis la inconsciencia de pensar que Zhork le indicará amablemente la ruta de regreso ?
Los dos pilotos se miraron un tanto desconcertados ; llevados por su entusiasmo, no habían pensado en ese detalle.
« ¿ Entonces ? insistió la hija de Yumi. ¿ Qué brillante idea tuvo para solucionar este problema ?
- Bueno…, reconoció Koji un poco contrariado, aún no tuvimos tiempo de acabar esa parte del plano, pero nos ocuparemos de ello.
- Hmm… ya veremos entonces », concluyó Sayaka, lejos de estar convencida.
Alguien llamó a la puerta y Tetsuya fue a abrir ; Daxia y Luna penetraron en la habitación llevando cada una de ellas una bandeja ; era la hora de la comida. Como de costumbre, Daxia sirvió a Koji el primero y el muchacho le dio las gracias con una sonrisa, cosa que molestó enormemente a la hija de Yumi. Cuando todos los terrícolas fueron servidos, las dos albinianas abandonaron el local, después de lo cual Sayaka no pudo impedirse manifestar su descontento. Si hasta ahora no lo había dicho, ya le resultaba imposible retenerse más.
« No comprendo por qué Daxia te sirve siempre a ti el primero, renegó a la intención de Koji. Seguramente para que tú te des cuenta de ella. Deberías volverla a poner en su sitio en vez de entrar en su juego y hacerle grandes sonrisas.
- ¿ Pero qué dices ? replicó el muchacho irritado. Yo soy amable. ¿ Y además, en primer lugar, por qué te metes ? No es cosa tuya.
- Así que, prosiguió la hija de Yumi ignorando la observación, ella fue la que os acompañó esta mañana. ¿ Por qué no me despertaste para que fuera con vosotros ? ¿ Preferirías su presencia a la mía, por casualidad ?
- Totalmente, confirmó el piloto cada vez más irritado, es más agradable que tú.
- ¿ Qué ? estalló su interlocutora. ¡ No eres más que un tipo grosero ! Tú…
- ¡ Alto ! intervino Tetsuya de un tono firme. No pasan dos días sin que tengamos derecho a un conflicto. A Hikaru y a mí, nos gustaría que esto cesara. »
Sayaka y Koji se fulminaron con la mirada pero no añadieron ni una palabra más y la comida continuó en la calma. Hikaru informó a los muchachos de la entrevista que tendría lugar poco después de la comida en presencia de Zhork. Los terrícolas no iban a tardar en conocer las razones de su presencia en Albina…
