Los derechos : Los personajes y las situaciones de la obra de Go Nagaï y de los animes Mazinger Z, Gran Mazinger, Grendizer, y que se encuentran en esta ficción, son la propiedad de sus autores.
Esta historia es la traducción de mi ficción francesa "D'un monde à l'autre". Soy francesa y me disculpo si cometo faltas en español.
14. Un comportamiento muy extraño
Preocupados por lo que pudiera sucederle a Tetsuya, los tres terrícolas no habían comido casi nada. Las muchachas, acostadas una junto a otra en la alfombra, hablaban entre sí a voz baja, más bien para conjurar la angustia que sentían que por ganas. Koji se había sentado de espaldas contra una de las paredes de la habitación, con las piernas plegadas, la barbilla apoyada contra sus antebrazos que había cruzado sobre sus rodillas ; reflexionaba con la mirada fija en el suelo. En primer lugar, se había razonado logrando calmar la inquietud que había experimentado a raíz de las declaraciones de Zhork : Tetsuya no estaba en peligro inminente, tenía agua, probablemente podría sobrevivir un día o dos, y quizá encontraría incluso su camino, contrariamente a lo que pensaba el albiniano ; a pesar de todo era el piloto de Gran Mazinger, el que había combatido y amenazado a los Mikenes, tenía recursos y había demostrado en varias ocasiones que era capaz de salir victorioso de situaciones delicadas. Quedaba por saber cómo sería acogido si lograba regresar a la ciudad de arena.
No obstante, aunque Koji había conseguido tranquilizarse un poco, algo seguía preocupándole : su hermano se había ido de noche y seguramente había reaccionado así para que nadie se diese cuenta de su ausencia. Entonces ¿ por qué no había tomado la precaución de regresar a tiempo ? Sin duda alguna ya se imaginaba que los albinianos apercibirían rápidamente su escapada y que no la apreciarían mucho. Este retraso resultaba inquietante, ya que podía significar que el piloto se encontraba verdaderamente en apuros. Koji suspiró, en parte se sentía responsable de lo que había sucedido ; si se hubiera opuesto menos a la idea de explorar el planeta durante la discusión que había tenido con Tetsuya, quizá éste le habría dado detalles sobre su salida nocturna. Además, ¿ había sido ésta la primera vez o ya había habido otras ? El muchacho intentó recordar lo que había pasado la víspera : desde el momento en que Zhork les había informado del combate que debía tener lugar al día siguiente, Tetsuya había dado la impresión de estar más preocupado y más distante. ¿ Fue esa noticia la que le decidió a jugarse el todo por el todo con el fin de descubrir eventualmente la superficie ? No era imposible, debido a la incertidumbre en la que se encontraban los cuatro en cuanto al destino que les reservaría Zhork a continuación. Si esta suposición era la buena, eso significaba que se trataba efectivamente de su primera salida.
En ese preciso momento de sus reflexiones llegaron las dos albinianas del local de en frente a buscar las bandejas y la vajilla. Acostumbrado a este funcionamiento diario y perdido en sus pensamientos, Koji no se movió ; oyó vagamente como las muchachas colocaban los platos y cubiertos en las bandejas. No obstante, cuando Daxia se dio cuenta de lo poco que habían comido los terrícolas, se paró, levantó la cabeza hacia las muchachas y les lanzó una mirada interrogativa, lo que incitó a Hikaru a darle una explicación.
« No tenemos hambre, se disculpó, estamos demasiado preocupados por la ausencia de nuestro camarada. »
Al oír esas palabras, Koji levantó maquinalmente la cabeza en el mismo momento en que Daxia se volvía hacia él ; sus miradas se cruzaron y la albiniana sostuvo la del piloto con una insistencia no disimulada. El muchacho no pudo romper este contacto visual de lo perturbado que estaba a causa del modo como le miraba esa mujer ; ¿ se equivocaba ? Tuvo la impresión que pretendía decirle algo…
« ¿ Por qué os miráis así los dos ? intervino la hija de Yumi ligeramente molesta por esa aparente complicidad de la que se sentía excluida.
- Déjanos tranquilos, replicó el piloto. ¿ Tanto te molesta ? »
Sayaka se encogió de hombros y las dos albinianas llevaron las bandejas a su local. Daxia regresó enseguida ; se colocó cerca de la puerta del cuarto de aseo y esperó.
« Sí Daxia, nos hemos duchado todos esta mañana, le informó Hikaru, ya puede limpiarlo. »
Cuando la muchacha de piel clara terminó su tarea, se eclipsó silenciosamente. Koji se levantó, abrió el armario y se puso a examinar minuciosamente su contenido.
« ¿ Estás buscando algo ? le preguntó Sayaka, intrigada.
- Estoy mirando si por casualidad Tetsuya nos dejó una nota o cualquier tipo de indicación, le respondió el muchacho. No comprendo que se haya ido así, ayúdame a inspeccionar las cavidades murales. »
Pero desafortunadamente las investigaciones no dieron ningún resultado. Antes de volver a cerrar el armario, el muchacho se agarró a la cuerda que quedaba.
« ¡ Eh ! ¿ Qué haces ? exclamó Sayaka repentinamente muy inquieta. ¿ No piensas irte tú también ? ¿ Qué será de nosotras si nos encontramos solas ?
- Sólo voy a inspeccionar los conductos de ventilación, así como la sala en la que se encuentran nuestros aparatos, le respondió Koji. Quizá pueda descubrir algo allí.
- Si se dan cuenta los hombres de Zhork, respondió Hikaru, esto no hará más que empeorar la situación. Te ruego que te quedes aquí.
- No tardaré, precisó el muchacho. Luna y Daxia han cambiado las sábanas hace dos días y limpiaron ayer, no hay ninguna razón para que vuelvan de nuevo. En cuanto a los albinianos que montan la guardia en el pasillo, no veo por qué entrarían, saben que estamos encerrados aquí. Intenta comprenderlo, quizá Tetsuya está en peligro, no puedo quedarme aquí esperando.
- ¿ Nos prometes no irte de la ciudad ? insistió la muchacha, resignada por la determinación que percibía en su camarada.
- No te preocupes, la tranquilizó, no tengo ninguna intención por ahora, además, puedes ver que no he cogido mi cantimplora, y nunca me arriesgaría a irme sin agua. »
Como de costumbre, Koji utilizó los cubos para llegar hasta los conductos de ventilación, luego desapareció en su interior, volvió a cerrar la rejilla y empezó a avanzar en dirección de la zona 5. No observó nada de particular durante el trayecto. Cuando llegó a su destino, encima de la sala donde se encontraban los aparatos terrícolas, constató que no estaba encendida. Sin embargo, escucho durante varios minutos por precaución pero no detectó ningún ruido. Luego, abrió la rejilla, fijó en ella la cuerda, bajo, se dirigió hacia el interruptor y lo accionó. El muchacho pudo ver entonces Delta Estelar y Nave Marina ; Tetsuya había cogido Taladro Espacial y Koji experimento un cierto alivio. En efecto, el aparato podía ir bajo tierra y el piloto podría refugiarse si el calor se volvía demasiado insoportable en la superficie. Comenzó a inspeccionar la sala y los dos aparatos.
En su local de vivienda, Hikaru y Sayaka esperaban el regreso de Koji paseando arriba y abajo ; estaban ansiosas pues temían que se complicase la situación. Por ello, las dos se sobresaltaron cuando llamaron a la puerta ; se miraron reteniendo la respiración, el corazón latía fuerte, no sabían qué hacer. De nuevo llamaron a la puerta.
« Si no abrimos, susurró Sayaka, les parecerá raro. »
Hikaru asintió con una señal de cabeza, se dirigió hacia la puerta y la abrió ; uno de los hombres de Zhork le anunció que Daxia se había olvidado cambiar el jabón del cuarto de aseo y se apartó para que la albiniana pudiese entrar en el local. Hikaru volvió a cerrar la puerta y se dirigió a la muchacha señalando el jabón que ésta tenía en la mano.
« Démelo, le dijo, yo me encargaré de ponerlo en su sitio. »
Daxia observó a la hija de Makiba durante un momento, luego recorrió la habitación con su mirada ; avanzó unos pasos para mirar el interior de cada una de las cavidades murales cuyas cortinas no estaban cerradas, y se dirigió hacia el cuarto de aseo. Las terrícolas cada vez se sentían más incómodas ; Sayaka se adelantó a la muchacha y se puso delante de la puerta con el fin de cortarle el paso.
« Él… está duchándose, farfulló. No puede entrar. »
Pero cuando vio los gestos que le hacía Hikaru, se acordó que después de la comida, ésta había anunciado a la albiniana que ya se habían duchado y que podía limpiar el cuarto de aseo.
« Bueno, quiero decir, está… está en el wáter, intentó corregirse. Déjenos el jabón, nos encargaremos nosotras. »
Daxia colocó el jabón sobre el cubo que se encontraba cerca de ella sin apartar los ojos de la hija de Yumi, luego levantando la cabeza hacia el techo, dirigió su mirada hacia una de las rejillas de ventilación que observó atentamente ; Sayaka sintió un nudo en la garganta, mientras que Hikaru se puso pálida. La albiniana dio media vuelta y salió de la habitación después de haber echado una ojeada sospechosa a cada una de las terrícolas.
« ¿ Tú… tú crees que se duda de algo ? balbuceó Hikaru a su compañera.
- Me da la impresión de que si, le respondió la muchacha suspirando, sobre todo teniendo en cuenta que no me mostré muy convincente. Con tal que Koji regrese rápidamente.
- Bueno, prosiguió la hija de Makiba, si así sucede esperemos que no te hayas equivocado y que Koji le interese.
- ¿ Eh ? replicó su interlocutora frunciendo las cejas con aire contrariado. ¿ Qué dices ?
- Sí, confirmó Hikaru, si está enamorada de él, quizá no nos denuncie…»
Sayaka le lanzó una mirada severa pero admitió que no se equivocaba.
Cuando Koji regresó, apenas tuvo tiempo de poner un pie en el suelo del local de habitación cuando Sayaka se puso a informarlo de todo, pero se abstuvo de hacer la menor alusión a los sentimientos que la albiniania podría eventualmente tener a su respecto. Hizo hincapié sobre todo en el hecho de que Daxia había prestado mucha atención al mirar una de las rejillas de ventilación. El muchacho la escuchó sin interrumpirla fijando al mismo tiempo los ojos en el jabón que estaba sobre uno de los cubos.
« Quería cambiar el jabón… », repitió el piloto de un tono preocupado cuando se terminó el relato.
Recordó la manera como se había desarrollado el principio de la mañana ; había sido el último en ducharse y no se acordaba de haber visto que debía cambiarse el jabón. Intrigado, se dirigió hacia la sala de aseo, cogió el jabón y lo mostró a sus compañeras.
« ¿ Habíais observado que el jabón debía cambiarse ? les preguntó con un gesto de asentimiento. Está casi entero.
- Es verdad, confirmó Sayaka, ahora que lo dices…
- ¿ Pero qué puede significar esto ? se asombró Hikaru.
- Simplemente que el jabón no era más que un pretexto, le respondió el muchacho Daxia no vino para eso. »
Volvió a poner el jabón en su sitio, cerró la puerta y se dirigió hacia la salida del local bajo las miradas sorprendidas de sus compañeras, pero cuando abrió la puerta, se encontró frente a los hombres de Zhork.
« ¡ Alto ! le lanzó uno de ellos de un tono seco amenazándolo al mismo tiempo con su lazo. Le está prohibido salir.
- Quiero hablar con Daxia, respondió el piloto con el mismo tono.
- No está aquí, le informó su interlocutor. Ella y Luna tenían que hacer unas compras, pero ya le diré que desea verla en cuanto regrese. »
Koji asintió con la cabeza y suspiró ; definitivamente, nada funcionaba como le hubiera gustado. Volvió a cerrar la puerta y comunicó a las terrícolas que no había descubierto nada de particular en la sala donde se encontraban las naves y que preveía ir en busca de Tetsuya si su ausencia se prolongaba aún unas horas. A raíz de esta declaración, sus compañeras insistieron para acompañarlo y, a pesar de los riesgos que tal expedición implicaba, el piloto terminó por aceptar. No confiaba en lo más mínimo en Zhork y dejar a las muchachas solas entre sus manos le preocupaba tanto como llevarlas con él.
Más tarde, Daxia se presentó en el local de los terrícolas. Después de haberla hecho entrar y haber vuelto a cerrar cuidadosamente la puerta, Koji decidió interrogarla pero, aunque éste le garantizó su total discreción, la albiniana se limitó a responder negativamente cuando le preguntó si sabía algo con respecto a Tetsuya. Obtuvo la misma respuesta cuando abordó la cuestión del jabón ; la muchacha movió la cabeza de izquierda a derecha bajando al mismo tiempo los ojos. Después de haber insistido y haberle recordado que el piloto se encontraba en peligro de muerte, el muchacho comprendió que no le revelaría nada y la dejó ir.
« Estoy seguro que sabe algo, declaró a sus compañeras, pero debe estar aterrorizada ante la idea de revelarnos algo. Mientras tanto, el tiempo pasa y Tetsuya aún no ha regresado, creo que deberemos ir en su búsqueda.
- Zhork terminará por darse cuenta de nuestra ausencia, le señaló Sayaka, y comprenderá que pasamos por los conductos de ventilación. Esto comprometerá definitivamente nuestras posibilidades de irnos de Albina.
- Lo sé tan bien como tú, le respondió el muchacho suspirando, pero no puedo decidirme a abandonarlo.
- Quizá podríamos ir de noche, sugirió Hikaru, ¿ no crees que podría esperar hasta entonces ?
- Si, nuestros aparatos poseen un sistema de regulación térmica y tiene agua. Además, ha cogido Taladro Espacial, y puede refugiarse bajo tierra. Por otra parte, ahora que hablamos de ello, es probable que no podamos verlo durante el día si se disimula en profundidad pero saldrá esta noche para intentar llegar a la ciudad. Así que tendremos más posibilidades de encontrarlo y Zhork no se dará cuenta de nuestra escapada. Y además, quién sabe, quizá de aquí a entonces ya haya regresado. »
Tetsuya se había ido al principio de la noche tras haberse asegurado que los demás terrícolas dormían, pues se imaginaba que intentarían retenerlo. La salida de la ciudad se había desarrollado sin problemas. Cuando logró llegar al exterior, fijó su cuerda en la roca más cercana con el fin de tener un punto de referencia a su regreso. Luego eligió una dirección al azar y veló por desplazarse en línea recta, vigilando al mismo tiempo el número de kilómetros recorridos. Al no haber descubierto nada, volvió de nuevo a su punto inicial, que logró identificar gracia a la cuerda, y volvió a salir en otra dirección. Así hizo tres idas y vueltas pero no descubrió nada. Quizá hubiera debido ir más lejos en su investigación pero estaba amaneciendo y debía regresar ; sin embargo, se dio cuenta rápidamente que había descuidado un detalle esencial : la cámara por la que pasaban los aparatos para ir al exterior se había abierto automáticamente cuando se había acercado, probablemente gracias a uno de los sensores encargados de detectar la llegada de las naves. Pero ¿ cómo funcionaría el sistema en sentido contrario ? Había intentado accionar la abertura acercándose lo más cerca posible a la superficie del suelo, sin éxito. Además, si gracias a la cuerda sabía que se encontraba en la buena zona, no le hubiera sido posible localizar el lugar de manera más concreta a causa de la ausencia de puntos de referencia. Volvió a hacer algunos intentos, y luego abandonó esta manera de obrar ; además, era muy probable que el mando de abertura de la cámara sólo fuera posible desde una nave albiniana, lo que presentaría la ventaja de proteger la ciudad contra la intrusión de extraños.
El piloto soltó un taco, se encontraba ni más ni menos bloqueado fuera y Zhork no tardaría en constatar su ausencia. Sólo veía dos posibilidades : o utilizaba el barreno de Taladro Espacial para volver a la ciudad con todos los daños que esto podría ocasionar, o esperaba la eventual salida de una nave albiniana. De todos modos, tanto en un caso como en otro, no podría ocultar su salida nocturna, así que más valía optar por la segunda solución, menos destructora, tanto más cuanto que el combate final debía tener lugar poco antes de la segunda comida, admitiendo, evidentemente, que no fuese anulado. Tetsuya decidió esperar. Colocó su aparato a la sombra de una enorme roca, y luego, agotado por la noche en blanco que acababa de pasar, se durmió.
Cuando se despertó, el sol ya estaba alto en el cielo ; bebió un poco de agua pero la falta de comida comenzaba a hacerse sentir y le hubiera gustado comer algo. Despegó con el fin de inspeccionar los alrededores. En primer lugar, sólo percibió inmensas amplitudes de arena a pérdida de vista luego, al cabo de un momento, distinguió algo que cortaba el cielo… Una nave… Aunque el aparato estaba bastante lejos, Tetsuya vio claramente que se trataba de una nave albiniana. Vaciló unos momentos : si la seguía, no estaba seguro de encontrar su camino, pero si no la seguía, quizá se perdía una ocasión de saber lo que pasaba verdaderamente en Albina. La frustración de haber pasado una noche en blanco para nada y el hecho de haberse revelado a Zhork le hicieron optar por la segunda decisión ; iba a seguirla.
Taladro Espacial se lanzó a la caza del aparato pero manteniendo a su vez una determinada distancia. No obstante, Tetsuya no se hacía ilusiones, probablemente sería localizado, pero qué más da, valía la pena. Después de haber recorrido algunas decenas de kilómetros, la nave se acercó al suelo y terminó por desaparecer detrás de una roca tan grande que podía asimilarse a una pequeña montaña.
« Ha debido aterrizar, supuso el piloto. Sólo me queda hacer lo mismo. »
Colocó su aparato muy cerca de la gran masa rocosa y descendió. Caminó por la arena unos centenares de metros antes de alcanzar la base de la roca que le costó un cierto tiempo contornear. Cuando llegó del otro lado, observó la presencia de un enorme orificio y supuso que la nave había entrado por allí. Penetró y avanzó prudentemente a lo largo de una enorme galería que le condujo a descubrir una gruta inmensa al otro extremo. La nave estaba allí pero no parecía haber nada más excepto sus ocupantes que habían bajado de ella y que se mantenían inmóviles como si esperasen algo. Tetsuya se pegó contra la pared rocosa con el fin de disimularse de la vista de los albinianos. ¿ Lo habían oído llegar ? Uno de ellos lo llamó y le invitó a acercarse a ellos.
« No se esconda, le dijo de un tono firme. No tiene nada que temer, acérquese, le estábamos esperando. »
Tetsuya salió de su escondrijo y lanzó una rápida ojeada a cada uno de los hombres presentes para constatar que no estaban armados. Se adelantó hacia aquel que le había hablado.
« Así, que ha salido solo de la ciudad y no ha podido volver a entrar, prosiguió éste último de un tono medio divertido medio irónico. Es probable que Zhork no aprecie su comportamiento, pero supongo que ya lo sabe, ¿ verdad ? Quizá sería mejor para usted no regresar ; ¿ quién sabe lo que podría sucederle si lo hiciese ?
- ¿ Qué quiere decir ? respondió el terrícola enfadado por las alusiones del albiniano. ¿ Quién es usted ? No parece sorprenderle mi físico. ¿ Nos hemos cruzado ya por los pasillos de la ciudad ? ¿ Y cómo es que me estaban esperando ?
- Estaba seguro que me seguiría si me dejaba ver, le respondió su interlocutor, sonriendo misteriosamente. Debe tener hambre y sed, entre al interior de la nave, podrá restaurarse. Supongo que sí ha salido sólo y se ha paseado de noche, significa que se interroga sobre este planeta ; seguramente le interesará lo que yo puede revelarle… »
Tetsuya observó atentamente al albiniano preguntándose si podía confiar verdaderamente en él, y decidió correr el riesgo. De todos modos, qué más daba ya. Siguió a su anfitrión y penetró en el aparato seguido de los otros hombres que cerraron la puerta.
En la ciudad subterránea de Albina, era el momento de comer la segunda comida. Al haberse saltado la primera, los terrícolas tenían hambre y con mucho gusto vieron llegar a las dos albinianas. Tan pronto como les habían servido, los jóvenes comenzaron a comer con un apetito no disimulado mientras que Luna y Daxia salían de la habitación.
Poco después de la comida, Koji aconsejó a sus compañeras estudiar el plano de la ciudad con el fin de memorizar el camino que debían coger para desplazarse desde su zona de vivienda hasta la sala donde se encontraban sus aparatos, luego se acostó sobre la alfombra a poca distancia de ellas y cerró los ojos ; se sentía cansado. Oía como las muchachas se interrogaban mutuamente sobre el recorrido que debían retener. Al cabo de un momento, le anunciaron que comenzaban a conocer bien su lección y levantaron la cabeza hacia él. Constataron que estaba acostado de espaldas, uno de sus antebrazos sobre su frente, la cara bastante pálida.
« ¡ Koji !, le llamó Sayaka acercándose a él. ¿ No te sientes bien ? Estás muy pálido y sudando.
- Yo… me duele muchísimo… la cabeza, balbuceó el piloto a media voz, y tengo muchas… náuseas.
- ¿ Estás enfermo ? le preguntó Hikaru. Ven, vamos a ayudarte a acostarte, no debes quedarte en el suelo. »
Las muchachas ayudaron al piloto a acostarse en su cama y Hikaru utilizó un cubo para sentarse junto a él.
« No puede quedarse así, comentó la hija de Yumi, me pregunto si tienen médicos en esta ciudad. »
Pronunciando estas palabras, se dirigió hacia la puerta y la abrió para encontrarse de frente con los hombres encargados de su vigilancia ; les informó inmediatamente del estado en el que se encontraba Koji. Uno de ellos penetró en el local, echó una ojeada al muchacho y les dijo que iba a avisar a su jefe.
Zhork llegó un momento más tarde acompañado de Daxia y, después de haber observado al piloto y haber cuestionado a sus compañeras, se dio la vuelta hacia la albiniana.
« Tengo la impresión de que es una indigestión, declaró. ¿ La última comida contenía un alimento que los terrícolas aún no habían consumido hasta hoy ? »
La muchacha asintió afirmativamente con la cabeza.
« Entonces, en el futuro será necesario excluirlo de sus comidas, prosiguió. No obstante, prefiero que lo examine un médico, le dejo que se ocupe de ello Daxia, llévelo a una de las enfermerías, y manténgame informado. »
La albiniana asintió y salió de la habitación. Zhork preguntó a las terrícolas si sentían cualquier tipo de malestar pero respondieron negativamente. Luego dio la orden a uno de sus hombres de avisar al médico. Un momento más tarde, reapareció Daxia empujando una mesa con ruedas, e instalaron en ella a Koji ; cada vez se sentía peor, y con los ojos cerrados, se dejó llevar sin replicar.
Cuando las terrícolas se encontraron solas, Sayaka no pudo impedirse de manifestar su decepción.
« Esto cae verdaderamente mal, suspiró. Me sorprendería que estuviese lo suficientemente en forma esta noche para ir en busca de Tetsuya. ¿ Por qué ha sido necesario que nos introdujesen un nuevo alimento precisamente hoy ?
- Pero…, le respondió Hikaru frunciendo las cejas. ¿ Y de qué alimento se trataría a tu parecer ? »
Sorprendida por la pregunta de su interlocutora, la hija de Yumi reflexionó mentalmente sobre los platos que habían compuesto la segunda comida.
« Pero…, terminó por articular, no es posible…
- Los alimentos que hemos comido antes nos los han servido varias veces desde que llegamos, confirmó Hikaru. Daxia ha mentido y me gustaría conocer la razón… »
Al mismo tiempo, acompañado de la joven albiniana, uno de los hombres de Zhork empujaba la mesa con ruedas en la que se encontraba Koji en dirección de una de las enfermerías de la zona 3. Cuando llegaron, el hombre se retiró después de haber informado a la muchacha que el médico no tardaría en llegar. Éste llegó poco después, interrogó al muchacho sobre cómo se sentía, y lo auscultó rápidamente.
« Bueno…, concluyó, esto me parece un problema digestivo. »
Se dirigió hacia uno de los armarios, lo abrió y sacó una caja de la que cogió una pastilla que entregó a Daxia.
« Disuelva esta pastilla en un vaso de agua y désela a beber », le dijo.
Daxia sacó un vaso que llenó con agua y metió en él la pastilla. El médico se acercó a Koji.
« No se preocupe, le tranquilizó, irá mucho mejor dentro de un momento. Siento no poder quedarme más pero me esperan en otra enfermería. Sólo somos dos médicos en toda la ciudad y raramente tenemos tiempo de quedarnos junto a nuestros enfermos, pero esta muchacha va a ocuparse de usted. »
Tras estas palabras, saludó a la albiniana y salió de la habitación. Koji se dio la vuelta hacia Daxia y tuvo la sorpresa de verla dirigirse hacia la puerta y cerrar el pestillo. Luego se dirigió hacia el fregadero para vaciar el contenido del vaso y se acercó a continuación al armario, se arrodilló y pasó una de sus manos por debajo ; extrajo un pequeño bolso que colocó sobre uno de los cubos que se encontraban en la habitación. Cada vez más sorprendido, el muchacho la observaba preguntándose por qué actuaba de ese modo. Comenzó a preocuparse cuando la vio sacar un frasco y una jeringuilla del pequeño bolso. Manifiestamente era para él. Se preguntó lo que iba a inyectarle pero se sentía demasiado mal para intentar oponerse y no pudo más que observarla acercarse a él cada vez más preocupado. Le cogió el brazo y dirigió la aguja hacia el hueco de su codo. Intentó evitarlo retirando su brazo pero ella lo retuvo firmemente.
« Bueno, Koji, le declaró divertida, no seas un crío, sólo se trata de un pequeño pinchazo. »
El muchacho abrió los ojos de par en par. ¡ Le había hablado ! ¡ Se hubiera esperado a todo salvo a eso ! Estaba tan sorprendido que apenas sintió la aguja penetrar en su brazo.
« Ya está, prosiguió ella sonriéndole. Dentro de un momento te sentirás mucho mejor. »
Confundido, Koji la observó alejarse, guardar la jeringuilla y ocultar el bolso debajo del armario. Observó que le había tuteado y se preguntó lo que eso significaba pero no le había mentido, su dolor de cabeza y sus náuseas iban desapareciendo. Algunos minutos después, se sintió totalmente restablecido, se levantó y se acercó a ella mientras ella le observaba atentamente sonriéndole.
« ¡ Eh, pero hablas ! exclamó. ¿ Qué quiere decir esto ? ¿ Creía que te lo habían prohibido ? ¿ Y qué es ese producto milagroso que me inyectaste ? ¿ Por qué no seguiste la prescripción del médico ? ¿ Y por qué has cerrado con llave ? »
La muchacha se echó a reír.
« Una pregunta a la vez, por favor, le respondió cada vez más divertida. Puse deramina en tus verduras. Esta sustancia se extrae de una planta y tiene la propiedad de provocar náuseas. No es peligroso pero bastante eficaz, pudiste constatarlo. »
Koji no podía creer lo que estaba oyendo ; ¡ así pues, había hecho que cayese enfermo intencionalmente ! ¿ Qué significaba todo eso ? ¿ Dónde quería llegar ?
« ¿ Por qué has hecho esto ? le preguntó cada vez más intrigado.
- Para impedirte que cometieras una idiotez. No hubiera servido para nada que arriesgases tu vida abandonando la ciudad, sin contar que también hubieras revelado el único medio del que dispones para pasar de una zona a otra. Zhork piensa que Tetsuya consiguió engañar a los hombres que vigilaban las puertas guardadas, es inútil desengañarlo.
- ¿ Qué ? Pero… ¿ Cómo sabes tú que… ? farfulló el muchacho, desconcertado.
- Porque no sois los únicos en utilizar los conductos de ventilación, le cortó. Yo también lo hago. Les vigilo desde que llegaron y oí algunas de sus conversaciones. Albina está completamente desértico Koji, es inútil buscar otra cosa que no sea arena y rocas por la simple razón que no hay nada más.
- ¿ Pero cómo puedes saber tú eso ? ¿ Ya has ido a la superficie ? ¿ Has visitado todo el planeta entero para poder afirmarlo ?
- Sé muchas cosas, le respondió con una sonrisa enigmática en los labios. Sé todo lo que intentan descubrir desde que llegaron. Pero la partida de Tetsuya complica la situación, así que decidí hablarte. Sin embargo, no podía hacerlo en tu local de vivienda, los hombres de Zhork hubieran podido sospechar algo o hubieran podido sorprendernos. Me vi obligada a emplear otro medio para alejarte. Así que añadí deramina en tus verduras con el fin de causar una ligera indisposición. El producto que te inyecté es un antídoto.
- ¿ Una ligera indisposición ? exclamó el muchacho un tanto irritado. ¿ Llamas eso una ligera indisposición ? ¡ Creí que iba a estallar, sí !
- No te enfades, se defendió, era la única solución. »
Definitivamente, Koji no terminaba de sorprenderse, las preguntas se precipitaban en su cabeza y tenía prisa por conocer más. Una cosa era segura, Daxia era inteligente y se desenvolvía muy bien, así que tenía que ser una dominante ; ¿ qué hacía entonces en una zona reservada a los ejecutantes, sobre todo teniendo en cuenta que Zhork no parecía estar informado ? ¿ Existía una amenaza de rebelión como Tetsuya la había supuesto ? No obstante, cuando comunicó sus reflexiones a la albiniana, la respuesta de ésta no hizo más que crear nuevas interrogaciones en la mente del muchacho.
« No, Koji, declaró, los dominantes no prevén revelarse contra el poder existente y no formo parte de su clan ni tampoco pertenezco al de los ejecutantes. Pero si quieres comprender quien soy, y quien era igualmente Carina, debo contarte la historia de Albina.
- ¿ Carina ? repitió el piloto. ¿ Ya sabes que se murió ?
- Lo imaginaba, puesto que no la volví a ver, respondió la albiniana con un tono resignado.
- Bueno… te escucho…», respondió el muchacho sentándose sobre uno de los cubos.
