Disclaimer: The Vampire Diaries no es mio. Pertenece a la CW y a L. J. Smith. Pero me encantaria que Damon fuera mio.
Summary: Hay cosas que sólo Damon Salvatore puede hacerte sentir, aunque no todas sean tan placenteras como esperabas y eso Katherine esta a punto de descubrirlo...
Agradecimientos:
tefi96: ¡Gracias por tu review! Ha sido solo uno, pero no me veia capaz de dejarte sin saber el final xD. ¡Agradezco tu apoyo inconmesurable! I love you, un beso
Continuación inmediata...
En ese momento me vi lanzada contra la pared fuertemente y sin piedad.
-¡Damon! -grite indignada.
Al minuto siguiente, él apareció frente a mí. Sus ojos ya no eran de un hermoso azul eléctrico, si no de un negro profundo y de su rostro sobresalían las venas, dejando al descubierto su lado vampírico.
-Estás loca si creías que iba a olvidarme de todo lo que me has hecho, zorra -escupió, realmente cabreado.
Sentí un dolor lacerante en mi costado y al mirar abajo vi que de una forma grotesca había una estaca clavada en mi estómago. La sangre salía a borbotones.
Miré a Damon asustada y con los ojos como platos; era la primera vez que le tenía un miedo real a algo o alguien. Él parecía estar disfrutando con esto. Después de agarrarme las muñecas con una sola mano, atacó mi cuello como un animal salvaje y fue succionando la sangre lentamente. Yo sentí cómo la vida se me escapaba entre los dedos como si fuera humo. Y también cómo no podía hacer nada para evitarlo. Cuando tan sólo me quedaban unos minutos de vida, apareció Elena en la puerta del living, con un sonrisa diabólica. Damon, con otra sonrisa parecida a la de ella, se dirigió firmemente a dónde estaba la humana. Pensé por un momento que la mataría, pero después, cuando llegó a su altura y la besó en los labios, me di cuenta de que la quería más de lo que jamás me había querido a mi y que sería incapaz de hacerle daño. Lo mejor de ese beso, fue que a pesar de todos los intentos que había hecho ella por no parecerse a mi, se dejo besar por él, de hecho, hasta le respondió el beso con las mismas ganas.
Elena se sentó en el sofá en el que minutos antes Damon y yo habíamos estado, Damon volvió a acercarse a mi. Yo intenté correr, intenté huir, intenté hacer algo más que quedarme sentada y ver cómo me mataba, mientras oía la risa de Elena que cada vez me recordaba más a la mía. Pero Damon fue muchísimo más rápido que yo: me bloqueó la salida y con una risa macabra susurró:
-No te preocupes, Kat, no te dolerá...
Y atacó mi cuello de nuevo...
Me desperté sobresaltada y bañada en sudor. Enfrente del catre en el que dormía, vi a Damon sonriendo divertido.
-¿Sabes? Cada vez es más fácil entrar en tus sueños -dijo satisfecho.
-Eres un idiota -dije intentando controlar mi respiración.
Se dirigió a velocidad de vampiro al lado de mi "cama".
-Puede -se encogió de hombros-. Yo creo en lo de combatir fuego con fuego.
-Eres un psicópata, loco, maniático... -le dije con desprecio.
-Lo sé -me acarició la mejilla con el mismo desprecio con que yo le había hablado.
Cogí la lámpara de la mesita de noche y él, viendo mis intenciones, sonrió. Yo se la lancé pero Damon fue más rápido y, con una risa divertida desapareció detrás del biombo que había a la entrada de la habitación, antes de que la lámpara entrara en contacto con él.
-¡Imbécil!
