Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... yo sólo juego con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... mi único pago son vuestros comentarios

Summary: Nessie acaba de cumplir 5 años y ya es toda una jovencita... Aparenta 17 años y empieza el instituto en el último año... Su objetivo: aprender a desenvolverse en el mundo humano, del que ha estado apartada desde siempre… allí hará nuevos amigos con los que vivirá nuevas experiencias…

Rating: ~ M ~ Esta historia contiene escenas de sexo explícito, así que estás avisado... si sigues leyendo es por tu propia decisión, luego no te vengas quejando...

Note: Esta historia es la secuela de ~Nessie~ {Amanecer y mucho más}, pero no es necesario haberse leído la 1ª parte para poder seguirla… aun así recomiendo su lectura para entender mejor el carácter de Nessie, sus reacciones y algunas otras cosas… Espero que os guste


~ Mi vida empieza aquí ~

{ Nessie 2 }

Capítulo 4: La promesa

Nos quedamos los dos allí parados, con el tema pendiente sobre nuestras cabezas. A lo largo de los meses había ido reuniendo muchas piezas, pero necesitaba que él me confirmara lo que estaba pasando. Hasta que no lograra hablar sinceramente con él, no conseguiríamos adelantar nada. Ésta era nuestra oportunidad de sincerarnos, de hablar de aquel beso y de lo que conllevaba.

Me lo quedé mirando intentando reunir toda la calma posible. La iba a necesitar para hablar tranquilamente del tema. A lo largo de los últimos meses Jake había estado rehuyendo la situación, evitando quedarse a solas conmigo. Y ahora no parecía dispuesto a dar el primer paso y discutirlo conmigo. La mención de mi padre en todo el asunto había tocado una fibra sensible.

Aunque todo esto sólo tenía que ver con nosotros, no podía dejar de lado la influencia de mi familia. Siempre habían estado a mi lado, al igual que Jake, desde el mismo momento de mi nacimiento. Mis primeros recuerdos lo incluían a él al lado de mis padres. Ellos eran amigos mucho antes de que yo apareciera en escena.

Nadie parecía darse cuenta de que las cosas habían cambiado para mí. Incluso mamá se resistía a aceptar que ya era mayor, aunque le robara la ropa del armario. El hecho de que hubiéramos estudiado juntas todos estos años no la ayudaba a comprender que su niñita se había hecho mayor. Se resistía a dejarme crecer. Y con papá todo era aun peor. Para él siempre sería su niñita, a la que tenía que proteger.

_ Jake, habla conmigo - le dije intentando acercarme a él.

_ Debería llevarte a casa - me dijo manteniendo la mirada baja -. Tus padres te estarán esperando hace rato.

_ Por favor - le supliqué -, tenemos que hablar.

Aquí y ahora, lejos de todos sin ningún sitio a donde escapar ni oídos atentos, podíamos hablar abiertamente del tema. La cuestión fundamental a discutir: la relación entre Jake y yo o, mejor dicho, la naturaleza de esa relación. Es decir, él siempre había sido mi Jake. Entonces, ¿por qué ahora era diferente? ¿Por qué precisamente ahora, que lo necesitaba más a mi lado, él no estaba?

Desde el principio estuvo claro que Jake estaba imprimado de mí, pero ¿dónde nos dejaba eso ahora? Cuando tenía tan solo un año me contaron todo el tema de la imprimación y demás. Luego papá se había encargado de que supiera que yo sí que tenía elección en cuanto a escogerlo a él o a otro. Pero, ¿por qué iba a escoger a otro, sintiendo lo que siempre he sentido por él?

Desde que era un bebé me sentí unida a él. Era parte de la familia, un amigo muy querido, alguien muy especial. A través de los diarios de mi madre pude ver mucha gama de emociones, tanto hacia mi padre como hacia el mismo Jake. Todo eso me había ayudado a analizar mis sentimientos hacia él a lo largo del tiempo y definitivamente éstos eran muy especiales. Jake siempre fue algo más para mí.

Pero, ¿cómo se lo podía explicar a ellos si aun me seguían considerando tan solo una niña? ¿Cómo podía hacerles ver que mis sentimientos también habían madurado? Mi cuerpo ya no era el mismo, mi mente y mi corazón tampoco. ¿Por qué no lo veían ellos así? Estaban luchando contra el paso del tiempo y contra mí.

Me sentía mayor, no sólo dentro de mi cabeza. Mi cuerpo estaba madurando y mis sentimientos y emociones también lo hacían a la par. Me sentía sola, luchando con todo y contra todos, intentando demostrar que ya no era una niña. Pero lo peor de todo era sentir ese rechazo por parte de Jake. Eso es lo que dolía más que nada.

_ ¿Por qué te apartaste de mí aquella tarde en la playa? - le pregunté dolida, yendo directa al grano -. ¿Por qué cortaste nuestro primer beso?

Levantó la cabeza de golpe, como impulsado con un resorte. Nuestros ojos se encontraron a través del espacio que nos separaba y todo se detuvo a nuestro alrededor. Por fin pudo ver todo el dolor que su rechazo me había causado, ese dolor que me había callado para mí todos estos meses.

Se acercó a mí, extendió su mano y me acarició la mejilla. Su palma era cálida contra mi piel. Apreté su mano contra mí, temerosa de que se pudiera alejar otra vez. Con nuestra mirada entrelazada pude ver por fin el dolor que había también en sus ojos. Él lo había pasado tan mal como yo, pero no sabía por qué.

Noté como pasaba su pulgar sobre mi mejilla, apartando unas delatoras lágrimas con mucha ternura. Acercó su cara a la mía y depositó un dulce beso sobre mi frente. Luego me apretó fuerte contra su pecho, como si nunca más fuera a alejarse de mí. Me sentía en casa de nuevo. Estaba justo donde debía estar: En sus brazos.

Me aferré a él, intentando borrar todos esos meses de dolor y frustración. Había sido mucho tiempo sin poder estar en sus brazos, sin poder pasear los dos a solas, sin sentir que ese lazo especial que nos unía estaba ahí. Él se había mantenido apartado de mí demasiado tiempo. Ahora no quería alejarme de él.

_ Lo siento mucho, mi vida - me dijo suavemente mientras acariciaba mi pelo -. No quería hacerte daño.

Siguió acariciándome y apretándome contra él mientras se calmaban mis sollozos. Nunca me había sentido tan triste. Lo había echado tanto de menos, que al tenerlo de repente entre mis brazos habían estallado todas mis emociones reprimidas. Ese dolor acumulado de meses me había hecho mucho daño. No poder contar con mi mejor amigo y confidente para superarlo lo había agravado.

Al volver a estar junto a Jake, por fin me había sentido libre de demostrar todo eso que llevaba escondido. No había dejado que nadie notara mi tristeza, mi frustración. En casa todos estaban muy pendientes, así que relegar todo eso a un rincón muy profundo de mí misma fue la única manera de mantener esos sentimientos para mí. No era algo que quisiera discutir con ellos, sino con Jake.

Cuando pasó la marea de emociones y conseguí calmarme un poco, me separó de su pecho. Cogió mi cara para mirarme profundamente a los ojos y terminó de limpiar mis últimas lágrimas. Sus ojos también estaban un poco empañados y velados por emociones contradictorias. Aun así prevalecía la tristeza en ellos.

_ ¿Me perdonas? - me preguntó con voz débil.

_ Sí, Jake - le dije, acercando mis labios a los suyos para sellarlo con un beso.

Y entonces Jake se apartó de mí, poniendo distancia entre ambos. Bajó la mirada, se metió las manos en los bolsillos y empezó a respirar profundamente. Todo volvía a repetirse como aquella tarde en la playa, como en un 'deja vú' macabro de mi propio infierno personal. Jake había vuelto a rechazarme, justo después de perdonarle aquella primera dolorosa vez.

_ Jake, ¿qué está pasando? - le pregunté sin entender nada.

Ni siquiera fue capaz de mirarme a los ojos. Ante cualquier intento de volver a tocarlo notaba cómo se replegaba sobre sí mismo. Si antes estaba dolida, no era nada comparado con esto. Justo cuando pensaba que todo estaba arreglado entre nosotros y que lo nuestro iba a salir bien, de repente volvió al comportamiento anterior.

_ No lo comprendes, Ness - me dijo, mirándome con ojos torturados.

_ Pues explícamelo - le pedí con voz suplicante.

_ Hice una promesa… - dijo finalmente, tras un largo silencio.

_ A mi padre - afirmé, sabiendo que ahí estaba el problema.

_ Sí - dijo tan solo, bajando los ojos nuevamente.

_ ¿Sobre nosotros? - le pregunté.

Él simplemente asintió, ocultándome su mirada. Ahí había más de lo que me estaba contando y seguramente era algo que no me iba a gustar nada. Podía imaginarme por donde iban los tiros, pero hasta que él no me lo confirmara no tenía nada que hacer. Necesitaba que él hablara conmigo.

_ ¿Qué le prometiste exactamente, Jake? - le pregunté, temiéndome lo peor.

Se le notaba que no quería contármelo. Se estaba resistiendo con todas sus fuerzas, pero ya no sabía si era por él, por mí o incluso por mi padre. A él no le gustaría nada que Jake me lo contara, eso seguro. Pero yo necesitaba saberlo. Tenía que saber a qué me enfrentaba para poder estar con Jake como yo deseaba.

_ Por favor, sólo quiero entenderlo - le supliqué con voz dolida.

Algo en el tono de mi voz debió hacer efector, porque levantó la mirada hacia mí. Podía notar sus dudas, sus sentimientos contrapuestos, su necesidad de no hacerme daño. Era precisamente por eso por lo que no entendía cómo habíamos llegado a esta situación. Era la segunda vez que me rechazaba de esa manera.

_ Jake - le dije, suplicando una vez más con la voz rota.

Saber que eso me dolía le estaba haciendo polvo a él, por culpa de su imprimación conmigo. Pero aun así seguía en su terca actitud hacia todo esto. Me resultaba totalmente incomprensible que sintiendo eso por mí, no me dejara quererle.

_ Le prometí a tu padre que esperaría a que fueras mayor - dijo finalmente.

_ ¡Ya soy mayor! - le interrumpí enfadada.

_ Y que te daría la oportunidad de escoger - añadió lentamente.

_ ¿Escoger? - le pregunté sin entender del todo lo que significaba eso.

_ Elegir entre otros chicos y yo - me explicó con la voz tensa.

De repente había encajado la mandíbula y se le habían contraído todos los músculos. Era una imagen impresionante que hizo que me flojearan las rodillas. ¡Estaba tan guapo! Estaba celoso y enfadado, muy enfadado. Simplemente la idea de que pudiera elegir a otro antes que a él le estaba volviendo loco.

Me acerqué a él lentamente, esperando un nuevo rechazo que nunca se produjo. Estiré mi mano hacia su cara para hacer que me mirara. Cuando tuve toda su atención le dediqué unas imágenes que llevaba mucho tiempo esperando para compartir con él. En ese mensaje iban todos esos momento especiales que habíamos compartido en el pasado, teñidos con los sentimientos que provocaron en mí.

_ Hace mucho tiempo que elegí, Jake - le dije muy suavemente.

Jake me miraba incapaz de articular palabra, sobrecogido por la intensidad de esos sentimientos. Podía ver perfectamente en su cara como eran correspondidos paso a paso por los suyos. Su mirada me decía todo lo que necesitaba saber, siempre fue así entre nosotros.

Terminé mi mensaje con ese momento en la playa, nuestro primer beso. La explosión de sentimientos que tuve cuando por fin estuve entre sus brazos como una adulta y no como una niña. Fue un momento glorioso, empañado por la tristeza de ese rechazo. No fui capaz de cortarlo a tiempo y se dio cuenta de todo ese dolor.

_ Lo siento mucho, mi vida - me dijo -. No pude hacer otra cosa. Lo prometí.

Se notaba el dolor que le causaba mantenerse alejado de mí. Y aun persistía, evitaba mi mirada, se mantenía alejado. En definitiva: me evitaba. Aun estando el uno junto al otro en este momento notaba cómo intentaba separarse de mí y poner distancia. Eso era algo que no entendía.

_ Pero, ¿por qué te sigues alejando de mí? - le pregunté a bocajarro.

_ Por la promesa - dijo sencillamente.

_ ¡Yo ya he elegido! - exclamé enfadada.

_ Aun es demasiado pronto y todavía tienes que elegir - insistió con lo mismo -. Pero para ello tienes que conocer a más gente, otros chicos - añadió.

Ahora comprendía muchas cosas. Por fin tenía la pieza que faltaba en mi puzzle mental. Este era el quid de la cuestión. Mi padre deseaba que tuviera opciones y había arrancado esa promesa a Jake, para que eligiera por mí misma. Pero seguro que él sería más feliz si yo no elegía a Jake. A pesar de que habían llegado a ser amigos con el tiempo, era muy consciente de que no siempre había sido así.

¡Estaba furiosa! No sé si estaba más furiosa con mi padre por haber exigido esa promesa o con Jake por haber cedido. Pero decididamente, estaba furiosa. Con ese estado de ánimo y teniendo delante a un Jake evasivo, la mejor idea era ir a casa y aclarar la situación con mi padre. Sólo él podía librar a Jake de su promesa y permitirnos ser felices juntos.

_ Llévame a casa, por favor - le pedí, intentando calmarme.

Jake respiró tranquilo por primera vez desde que nos habíamos reencontrado. Un suspiro de alivio escapó de entre sus labios. Eso me llenó de tristeza. Él quería terminar con esta conversación, con nuestro tiempo a solas, con toda esta situación.

Quería devolverme cuanto antes al amoroso cuidado de mis padres. ¡Qué ironía! Cualquier otro chico en su situación habría rogado por pasar más tiempo a solas con su chica, pero él se resistía a considerarme así.

_ Claro, ya deberíamos estar allí hace rato - aceptó rápidamente -. Seguro que todos estarán preocupados por ti.

Montó en su moto y me pasó el casco a mí. Me lo quedé mirando con una ceja levantada, preguntando silenciosamente a santo de qué venía lo del casco.

_ Póntelo, son las normas - me dijo -. Así evitaremos que Charlie quiera matarme, ¿vale? - insistió ante mi renuencia a coger el casco.

Cedí para no discutir por una tontería, aunque había muy pocas probabilidades de cruzarnos con él. Es más, de tener un inverosímil accidente corría más peligro la moto que nosotros. Nuestra agilidad y rapidez nos permitiría escapar de cualquier situación. Es más, llegaríamos más rápidamente a casa corriendo, pero había que guardar las formas de cara al resto del pueblo.

Subí detrás de Jake y me apreté contra su espalda. Nadie iba a quitarme el placer de sentirlo junto a mí. Me aferré a él con las piernas, pasé los brazos por su cintura y paseé mis manos por sus abdominales. Me estaba aprovechando descaradamente de la situación, pero me daba igual. Ahora no podía alejarse de mí.

Llegamos en cuestión de nada, demasiado pronto para mi gusto. Estaba muy bien subida a la moto con Jake. Podríamos haber seguido carretera adelante y yo habría sido feliz. Bueno, realmente no. Necesitaba a mi familia a mi lado. Así que lo más importante era arreglar el tema de esa promesa y seguir adelante.

Mis padres estaban ansiosos, esperando en la puerta de la casa con el resto de la familia detrás. Se veían muchas caras ilusionadas por saber mis aventuras en el primer día de clase, pero la cara de mi padre era otro tema. Él estaba muy serio.

_ Hola, cariño - me saludó mi madre con un abrazo nada más bajarme de la moto -. ¿Qué tal las clases? ¿Has hecho amigas? ¿Te lo has pasado bien?

Los nervios de mi madre eran palpables, pero sobretodo estaba emocionada por mí. Sabía lo mucho que había esperado este día y quería compartir la experiencia. Todos los demás me saludaron según iba entrando a la sala. Iba respondiendo a todas las preguntas que me hacía mi familia, impacientes por saber cómo había ido todo.

Pero a pesar de participar activamente en la conversación con los demás, no les quitaba ojo a mi padre y a Jake. Ellos fueron los últimos en entrar en la casa, cuando ya todos los demás estábamos acomodados en los sofás.

Ya estaban otra vez hablando silenciosamente, con sus secreto. Seguro que Jake ya le había puesto al día de toda nuestra discusión. Ahora, después de todo lo pasado, mi padre y Jake eran aliados a la fuerza por mi culpa, contra mí.

_ ¿Qué te pasa, Nessie? - me preguntó tío Jasper cortando todas las conversaciones.

_ ¡Pregúntale a ellos! - le dije muy enfadada, señalando a mi padre y a Jake -. Y por cierto, prefiero que me llaméis Ness. Ya no soy una niña - añadí tranquilamente.

Toda mi familia se encaró con ellos. Mamá se quedó a mi lado con un brazo sobre mis hombros, dándome su apoyo. Mi padre se giró hacia nosotros resignado, mientras Jake ponía una cara de culpabilidad hasta el suelo.

_ Jake le ha contado lo de la promesa que me hizo - explicó mi padre.

_ Jake, ¿por qué has ido tú a buscarla? - le preguntó mi madre.

_ Me llamó Charlie y me lo pidió, porque se iba a retrasar en el trabajo y no quería que Ness tuviera que esperarle.

_ Vale, hasta ahí lo entiendo - le contestó ella -. Pero, ¿por qué se lo has contado?

_ No he podido evitarlo - le respondió él avergonzado.

¿Avergonzado? ¡¿Cómo se atrevía? Yo tenía derecho a saber lo que estaba pasando. De haberlo sabido antes todo esto no habría pasado y me habría ahorrado muchos meses de pasarlo mal. No me podía creer que ella también estuviera en el ajo.

_ No deberías haber ido solo - soltó tío Jasper dejándome alucinada.

_ ¡¿Perdona? - dije con mi peor tono de voz, volviéndome hacia él -. ¿Se puede saber por qué no puedo estar a solas con Jake? He pasado más tiempo con él que con cualquiera de vosotros y no pasaba nada - añadí intentando dejar clara mi postura.

_ Ahora las cosas son diferentes - dijo mi madre.

_ ¿Por qué? - exigí saber.

Miré a todos lados, pero mi respuesta no llegaba. Podía ver cómo se iban lanzando la pelota unos a otros, esquivando mi mirada. Al final me centré en Jake, sabiendo que él sí que me lo diría. Sabía lo importante que todo esto era para mí.

Miró a mi padre como pidiéndole permiso, a lo que él asintió sutilmente con la cabeza. Entonces Jake avanzó hacia mí y se arrodilló a mis pies junto al sofá. Se acercó aun más a mí y entonces me dijo muy suavemente:

_ Porque me cuesta muchísimo resistirme a ti, Ness - se sinceró Jake.

_ ¿Qué? - le pregunté incrédula.

_ Es debido a la imprimación, cariño - intervino mi madre.

_ Hija, su primer impulso es darte todo lo que tú quieres o crees que necesitas - explicó mi padre -, sin tener en cuenta que aun no estés preparada para ciertas cosas.

_ Eso creo que tendría que decidirlo yo, ¿no? - le repliqué.

_ No, esa es tarea nuestra como tus padres - sentenció él.

Tenía muchísimas ganas de replicarle, pero sabía que eso no me llevaría a ninguna parte. Cuando mi padre tomaba una decisión era inamovible. Tenía muchísimas ganas de defender que ya era mayor, que llevaba años estudiando a su nivel, que mi cuerpo ya era el de un adulto. Al final no me pude callar.

_ Es decir, que ni siquiera puedo pasar un rato a solas con mi novio - añadí rebelde.

_ No es tu novio - saltaron un montón de voces por todas partes, cada una con mayor o menos efusividad.

Vale, esta reacción si que no me la esperaba. Toda mi familia estaba metida en el ajo. Me lo esperaba de mi padre, pero no de los demás. Con semejantes guardianes no me extrañaba que Jake estuviera decidido a cumplir esa promesa.

_ Es mi pareja desde antes de saber lo que eso significaba - dije muy decidida -. Llamadlo como queráis, para mí es lo mismo.

_ No es tu pareja - intervino mi padre -, al menos no en todos los sentidos.

_ Te refieres al sexo - aclaré para el bien de todos.

_ ¡Oh, por Dios! - oí mascullar a tío Emmett, ganándose una colleja de tía Rosalie.

Así que ahí estaba el problema. Todo se complicó entre Jake y yo cuando empecé a hacerme mujer. Al madurar mi cuerpo, empecé a estar lista para llevar nuestra relación a otro nivel. Y ese nivel asustaba a mi padre terriblemente. De repente caí en la cuenta de otro detalle.

_ Por eso siempre teníamos carabina, ¿verdad? - le pregunté, aun sabiendo la respuesta antes de hacerla.

_ Sí, mi vida. Por eso - me confirmó el propio Jake-. Porque cuando me miras así no puedo evitar desear dártelo todo. Pero hice una promesa y pienso cumplirla.

_ Tú puedes elegir a tu pareja, pero Jake no puede - añadió mi madre, aun intentando convencerme -. Por eso siempre ha estado tan unido a ti, durante todos estos años. Pero tú no estás obligada a nada.

_ Pero yo le quiero, mamá - le respondí -. Te quiero, Jake - le dije mirándole a los ojos.

Pude oír claramente el suspiro de mi padre desde el otro lado de la habitación.

_ Cariño, no has conocido otra cosa que tu relación con Jake. Quizás eso te ha llevado a tener unos sentimientos que pueden ser o no reales - dijo mi madre intentando razonar conmigo.

_ Sólo te estamos pidiendo que conozcas a más gente y mires otras opciones - dijo mi padre aun firme en su postura.

_ Entonces, ¿qué esperáis de mí? - le pregunté a mi padre -. ¿Cuáles son vuestras condiciones para que pueda estar con Jake?

_ Utiliza este año en el instituto para conocer a más gente, a parte de la que te ha rodeado toda la vida - me dijo mi padre.

_ Queda con tus amigas, vive un poco - añadió mi madre sonriendo cálidamente -. Y mientras tanto, mira a ver si conoces a alguien que te resulte interesante.

_ ¿Podré seguir viendo a Jake durante el curso? - pregunté para estar segura.

_ Sí, claro - respondió mi madre.

_ Con carabina - se apresuró a añadir mi padre.

_ Y ¿qué pasará cuando acabe el curso? - les pregunté para dejarlo todo claro.

_ Entonces si aun sigues sintiendo lo mismo por Jake, os daremos nuestra bendición - concluyó mi madre con una sonrisa en la cara.

No veía a mi padre muy conforme con ese final de la historia, pero no le quedaba más remedio que jugar con sus propias normas. Tenía que demostrarles a todos que ya era mayor, que no podían seguir tratándome como a una niña.

Tendría que jugar según sus reglas y ganaría. El premio era demasiado importante como para rendirse: mi futuro con Jake.


N/A: Espero que os haya gustado este capítulo... Animaos a dejadme vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como yo

Muchas gracias a Aleeh'C, alejandra cullen, alexblackcullen, ana, Ana Laura, anabel94, AssiiaWolfe, auraazul1123, bellalicerose, BlackCullen, Cris Cullen Black, Cullen-21-gladys, cynthia mazari, DhampireCry, Diana M, fjrod, flexer, el angel de la muerte, gabuxis-15, gaby black, Hikari Takaishi 184, Josenso di Farias, krismery, KutisHN, lexa0619, Lily Snape Cullen Malfoy, malu, mapy cullen, maria, Martu Cullen, Mazy Vampire, melilu, melina, Mikaela, Miru Invernizzi, Mon de Cullen, Mony Black, Nessa610, NessylitleCullen, Pati Love Everybody, patriciapaty, PattyQ, polkoji, reneesme cullen swan, Rmarasca, Robmau, Rosse, samirasama cullen, sue y v cullen por los coments que me vais dejando a lo largo de esta historia... y mi bienvenida a los nuevos lectores...

Os recuerdo que estoy subiendo otras historias por aquí, por si queréis pasaros a leerlas... Nos vemos el próximo Lunes con el Capítulo 5: "Las amigas" Muchos besos a todos