N/A: Siento mucho el retraso en traeros este nuevo capítulo... Desde hace ya una semana tengo problemas para entrar en FF y me ha resultado imposible subir la actu desde mi pc... La web de FF últimamente no me tiene el menor aprecio, se cuelga completamente en mi ordenador y cuando no se cuelga lo poco que se ve es con unos símbolos muy extraños... Intentaré arreglar el problema lo más pronto posible o encontrar alguna otra solución para los próximos capítulos, porque no había manera de poder subir la actu antes... Lo siento mucho... Ahora os dejo ya con el capítulo 6.


Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... yo sólo juego con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... mi único pago son vuestros comentarios

Summary: Nessie acaba de cumplir 5 años y ya es toda una jovencita... Aparenta 17 años y empieza el instituto en el último año... Su objetivo: aprender a desenvolverse en el mundo humano, del que ha estado apartada desde siempre… allí hará nuevos amigos con los que vivirá nuevas experiencias…

Rating: ~ M ~ Esta historia contiene escenas de sexo explícito, así que estás avisado... si sigues leyendo es por tu propia decisión, luego no te vengas quejando...

Note: Esta historia es la secuela de ~Nessie~ {Amanecer y mucho más}, pero no es necesario haberse leído la 1ª parte para poder seguirla… aun así recomiendo su lectura para entender mejor el carácter de Nessie, sus reacciones y algunas otras cosas… Espero que os guste


~ Mi vida empieza aquí ~

{ Nessie 2 }

Capítulo 6: Las carabinas

Cuando el abuelo me recogió al salir de clase tenía muy claro en mi mente cuál era el plan a seguir. Conocería a otros chicos, amigos del instituto, conocidos de Samantha y Danielle. Pero no iba a renunciar a Jake pasara lo que pasara. Pensaba seguir viéndole hasta la graduación. Entonces podría señalar a Jake como mi elección y contar con la bendición de mis padres para estar juntos.

Pero hasta entonces disfrutaría quedando con él, aunque eso significara contar con la molesta presencia de carabinas. ¡Quería tener una cita, una verdadera cita con mi novio! Era obvio que de él no iba a salir. Sugerir una cita era todo lo contrario a lo que estaba haciendo. Así que dado que de Jake no iba a salir, le pondría remedio. Si para ello tenía que ser yo la que lo organizara, lo haría.

Ahora que comprendía los motivos de Jake para mantenerse alejado, lucharía por nosotros. Dejaría de presionarlo y controlaría mis hormonas adolescentes, pero no iba a renunciar a nuestro tiempo juntos, nuestras salidas, nuestras charlas. Todo eso llenaba mi mundo. Él llenaba mi mundo con su presencia, reconfortándome el alma como nadie más podía hacerlo.

Cuando veía a mis padres tan acaramelados como el primer día o al resto de parejas de mi entorno, no me daba envidia. Sabía muy dentro de mí que yo también tenía lo mismo con Jake. Los sentimientos estaban ahí desde el mismísimo inicio de todo y éstos sólo habían ido fortaleciéndose con el tiempo. Ahora solo faltaba hacerlo oficial y ser verdaderamente una pareja, en todos los sentidos.

No era tan ingenua respecto al sexo como a mi padre le gustaría. Había captado las suficientes conversaciones e insinuaciones de mi tío Emmett como para saber de qué se trataba. Además, con la ayuda de los libros, la tele e Internet lo raro sería no estar bien enterada de todos los detalles.

La curiosidad por probarlo por mí misma era muy fuerte, por supuesto. Pero no podía siquiera pensar en compartir algo así con nadie más que con Jake. Él lo era todo para mí: mi amigo, mi compañero, mi maestro, mi amor... Y éste era sólo un aspecto más en la vida que quería compartir con él.

La insistencia de mis padres y del propio Jake por no precipitarlo todo me tenía frustrada. Pero lo soportaría todo por él, aun más si eso significaba que al final de este curso contaría con la bendición de mis padres. Aceptaría el trato, pero no iba a renunciar del todo a lo que quería. Siempre hay un camino, si lo sabes buscar.

Mis padres me estaban esperando en la puerta cuando llegamos en el coche patrulla a casa de los abuelos Cullen. Me despedí de Charlie con un beso y un hasta mañana y me acerqué decidida al porche. La cara de mi padre evidenciaba que había estado leyendo mis pensamientos y sabía ya mi petición.

_ Hola, hija - me saludo mi padre con voz cansada.

_ Hola, cariño - me dijo mi madre mientras me abrazaba y entrábamos.

Mi padre nos siguió, soltando un suspiro de resignación. Ya tenía una batalla ganada. Al menos no se había enfadado. Pensaba que podía llegar a oponerse, pero no me había salido de los términos de nuestro acuerdo. Así que no podía echar abajo mis planes así como así. Mentalmente le prometí portarme bien y volvió a suspirar.

_ ¿Qué te pasa, Edward? - le preguntó mi madre, girándose hacia él sorprendida.

_ La niña tiene planes para este fin de semana - le dijo sucintamente.

_ ¿Nessie? - me preguntó ella sin saber a qué se refería mi padre.

Mi padre se quedó callado, dejando que fuera yo misma la que se lo explicara. Quería hacer mi petición correctamente para no ofender a ninguno de mis tíos, pero a veces era muy difícil. No quería que se enfadaran al preferir salir con unos o con otros.

_ Mamá, quiero quedar con Jake este fin de semana - ella me miró intensamente, buscando más explicación sobre el tema -. Quiero tener una cita con él.

_ ¿Una cita? - me preguntó ella con los ojos muy abiertos.

_ Sí, como las parejas normales - le dije y continué antes de que pudiera negarse -. Me dijisteis que tenía que conocer a otros chicos, pero no me impedisteis verle a él. Sólo me impusisteis la presencia de una carabina, ¿verdad? Además, quiero que la primera cita de verdad que tenga sea con Jake.

Mi madre se me quedó mirando y se giró a mirar a mi padre. Entrelazaron sus miradas durante un momento que me pareció eterno, pero luego algo cambió. Pude ver cómo la resignación se abría paso en su mente. La expresión de su cara me recordó a la de mi padre momentos antes. No era precisamente el plan que más le gustaba, pero no se iba a oponer.

_ Vale, está bien - me confirmó con voz resignada.

Me lancé a sus brazos y la estreché junto a mí, enterrando mi cara en su pecho como cuando era pequeña. Estaba tan contenta de no haber tenido que luchar con ellos para lograr esto. Tenía ganas de saltar y bailar. Ahora sólo faltaba convencer a Jake de que era posible, de que no habría ningún problema, de que me portaría bien.

_ Gracias, mamá - le dije y añadí un gracias mentalmente para mi padre.

Me alegraba de que no me pusieran las cosas difíciles. Bastante duro iba a ser ya aguantar hasta final de curso. Quería estar con Jake realmente, ser su pareja en todos los sentidos, hacerlo oficial, no tener que soportar la presencia de una carabina. Pero hasta ese momento, tendría que aguantar la situación.

_ ¡Pero con carabina! - añadió de repente mi madre, separándome de ella para mirarme a los ojos.

_ Tranquila, Bella - dijo mi padre -. Lo sabe.

_ Será genial, ya verás - dijo ella -. Podemos ir al cine a Port Ángeles.

_ ¿Podemos? - dije sorprendida.

Aquí venía el quid de la cuestión. No quería que nadie se enfadara conmigo por no elegirle, pero mis opciones estaban claras. No quería a mi padre lector de mentes en mi primera cita con Jake. Y tampoco quería cerca a mi madre, ex 'algo raro' de mi chico. Había aceptado que ellos tenían un pasado, pero salir con ellos en una doble cita realmente sería algo demasiado extraño.

_ ¿Quieres que vaya a una cita con mis padres? - le pregunté incrédula a mi madre.

_ Bueno... Vale, no - aceptó mi madre a regañadientes.

_ ¿Quieres que te acompañen Alice y Jasper? - me preguntó mi padre.

_ ¿Me llamabas? - preguntó mi tía Alice apareciendo en lo alto de la escalera.

Vaya, ahora me tocaría explicarle por qué no quería que me acompañaran. Una cosa era explicárselo a mis padres en privado, pero delante de mi tía era otra muy distinto. No quería hacerle daño con mis palabras. A ver cómo se lo explicaba sin hacer que se sintiera mal, ni ella ni tío Jasper.

Qué complicado es esto de la familia. Cuando quieres tanto a la gente que tienes alrededor no quieres hacerles daño de ninguna manera. Alice era muy sensible y no quería que se lo tomara a mal. Y para acabar de complicarlo Jasper bajó tras ella.

_ Es que… - empecé a explicarme -. Quiero ser yo misma en nuestra primera cita. Ya estoy nerviosa sólo de pensarlo y no quiero que…

_ … y no quieres que yo afecte a tus estados de ánimo, ¿no? - terminó tío Jasper por mí -. Lo comprendo, cariño. No te sientas mal por eso.

_ Pero… - dijo mi tía con cara decepcionada -. Yo quería ir.

_ Más adelante, ¿vale? - le aseguré abrazándome a ella -. Habrá otras citas - añadí guiñándole un ojo.

Mi tío se acercó a nosotras, la abrazó a ella y me acarició suavemente el pelo a mí. Fue un gesto muy delicado y lleno de ternura. Verdaderamente lo comprendía y no le había afectado como a tía Alice. Ahora ella necesitaba su apoyo y mi cariño.

Estaba segura de que si se lo pedía, tío Jasper no utilizaría su poder sobre mí. Pero es probable que de todas maneras estuviera todo el rato preocupándome por ello. Y a lo mejor luego me quedaban dudas tontas acerca de si lo que sentía era por mí o por su influjo. No quería eso dando vueltas sobre mi primera cita con Jake.

_ Muchas gracias por comprenderlo - le dije a mi tío cuando me separé de ellos.

_ Entonces, ¿quién os va a acompañar? - preguntó mi madre.

_ ¡Nosotros! - saltó tío Emmett entrando en la casa con tía Rosalie.

_ Por encima de mi cadáver - dijo firmemente mi padre.

Emmett se volvió hacia él con la misma cara que un niño al que le acaban de quitar un caramelo de la mano. Le faltaba hacer un pucherito para acabar de rematar la imagen perfectamente. Rosalie por fin pudo soltarse de su agarre y se quedó parada a su lado, cruzándose de brazos. Ella tampoco estaba contenta.

_ ¿Por qué? - preguntó mi tío con un pucherito.

_ Porque mi hija no necesita que la perviertas más con tus insinuaciones, Emmett - le dijo sin dejarse convencer -. Bastante has hecho ya a lo largo de estos años.

_ Ya nos iremos otro día juntos a cazar osos, ¿vale? - le dije intentando consolarlo.

_ Por encima de mi cadáver - dijo entonces mi madre.

_ ¿Mamá? - le dije sin poder creer lo que oía.

_ No me mires así, Renesmee - me dijo muy enfadada -. ¡Tú vas a cazar herbívoros, punto! Nada de acercarse a uno de esos osos pardos que tanto le gustan a tu tío.

Vaya, en ese caso mejor me callaba. Ya había estado cazando carnívoro alguna que otra vez. Pero si mi madre no estaba enterada de ese detalle, éste no era el momento indicado para contárselo. No cuando quería que todo fuera bien en mi primera cita con Jake. Más adelante ya hablaría con ella acerca del tema de la caza.

Me giré hacia mi padre preocupado por si me había leído la mente, sin saber lo que pensaba acerca de mis hábitos de caza. No sabía si él estaba enterado de todo eso. Me hizo un imperceptible gesto de asentimiento con la cabeza, pero no parecía enfadado. En este tema él tenía las cosas más claras que mi madre.

_ Joo - se quejó tío Emmett.

_ Ya lo hablaremos - dijo mi padre cerrando el tema -. Entonces, ¿quién quieres que os acompañe?

Había llegado la hora de la verdad. Mi idea era buena, ideal realmente. Pero aun hacía falta que mis padres aceptaran esa solución. Por si acaso tenía preparado un plan B. Si dependiera únicamente de mi madre, probablemente me saliera con la mía. Pero siendo que mi padre también tenía voz y voto, no las tenía todas conmigo.

_ Pues había pensado que podríamos salir con alguna de las parejas de la manada - dije mirando a mamá a los ojos, buscando su comprensión -. Si no queréis que estemos a solas, ellos cumplen ese requisito.

_ Umm, sí - dijo ella conforme con mi idea-. Eso estaría bien, cariño.

Me giré a mirar a mi padre. Conociéndolo no estaría muy conforme con la idea… acerté. Su cara me decía que no estaba muy convencido con ese plan. Lo mejor era pillar el toro por los cuernos cuanto antes. No quería darle la oportunidad de que buscara una excusa para descalificarlos como "compañía adecuada" para mis citas.

_ Podríamos ir con Sam y Emily. Confiáis en ellos, ¿no? - le pregunté a mi padre a bocajarro -. O con alguna de las otras parejas que no tengan otros planes hechos.

Lo había pillado sin defensa posible. No podía negar que eran perfectamente responsables. Puede que antes los chicos de la manada estuvieran fuera de control, pero sus chicas habían conseguido centrarlos bastante. Así que no había ningún problema para que alguno de ellos pudiera hacer de carabina.

Eso sería genial, porque así seríamos simplemente dos parejas de amigos saliendo juntos a cenar o lo que sea. Y me llevaba muy bien con todos los lobos y sus novias o esposas. De esta manera no sería tan raro. Porque llevarte a tu familia en tu primera cita con tu novio no era para nada normal.

_ Vale, me parece bien - se rindió mi padre aguantándose un suspiro.

Me lancé a su cuello, abrazándolo muy feliz. Había conseguido todo lo que quería y no me habían puesto demasiadas pegas. Si esto seguía así, podría aguantar hasta fin de curso. Si durante estos meses podía tener mi tiempo especial con Jake, nuestra relación saldría beneficiada. Seríamos como cualquier otra pareja de novios.

_ Gracias, papá. Gracias, gracias, gracias - le dije dándole un montón de besitos.

Oí las risas de toda la familia mientras me abrazaba a mi padre. Pronto yo también me uní a las risas de alegría. El más feliz era él, que tenía una enorme sonrisa estampada en la cara. Mi madre nos miraba toda emocionada de vernos tan alegres.

_ ¡Hola! - dijo Jake desde la entrada al salón.

Tenía una gran sonrisa, gemela con la mía. Hacía mucho tiempo que no lo veía tan contento. Últimamente siempre estaba bastante tenso a mi alrededor. Así que no se relajaba lo suficiente como para estar a gusto, mucho menos como para sonreír así. Pero la alegría que inundaba la habitación le había contagiado rápidamente.

_ ¿Qué se celebra? - preguntó Jake alegremente.

Después de todo lo que había estado dándole vueltas al tema, planificando cómo pedírselo a mis padres y demás, se me había olvidado algo fundamental: Jake. ¿Cómo se lo decía? Había orquestado todo esto sin hablarlo con él. ¿Cómo le pedía una cita? No sabía siquiera si le parecería bien mi plan.

¿Cómo le dices a tu pareja de toda la vida que quieres tener tu primera cita con él? Me encontraba totalmente perdida en un nuevo mundo. ¿Y si no quería salir conmigo como hacen las parejas normales? Lo nuestro era algo muy raro. ¿Y si no me veía como una chica, si no como una niña? ¿Me rechazaría?

Intenté tranquilizarme y pensar con claridad. No, Jake jamás me rechazaría. Eso no era posible. Jake estaba imprimado conmigo, seguro que querría que saliéramos juntos. Me sentía bastante tonta por pensar así, por tener dudas siendo nosotros quienes éramos. Habíamos sido Jake y Nessie desde siempre. No podía ser de otra manera y eso era aun más cierto para él que para mí.

_ Ness nos ha pedido permiso para tener su primera cita… - le explicó mi padre a Jake -. Y nosotros se lo hemos concedido.

La cara de Jake se ensombreció de repente y bajó la cabeza, ocultándome su mirada. Fue como si le hubieran echado un cubo de agua fría por encima, barriendo con todo su buen humor. Parecía enfadado, a punto de estallar delante de mis ojos. Se contuvo a duras penas. ¿Qué le estaría pasando por la cabeza? No podía verlo así.

Me había resistido correr hacia él cuando llegó, pero ahora no pude evitar acercarme a él. Necesitaba saber qué le pasaba, quería consolarlo y alejar esos malos pensamientos que nublaban su mirada. No sabía qué le había pasado de repente para ponerse así. Sus emociones habían dado un giro de 180º en tan solo un segundo.

Estiré mi mano para tocar, pero se encogió antes de que llegara a tocar su piel. Agachó más la cabeza y metió sus manos en los bolsillos para que no las viera temblar. No se apartó de mí, pero poco le faltó. Rehuía mi mirada, pero podía ver el dolor atravesando sus facciones. Decididamente Jake no estaba bien. Algo le pasaba.

Me quedé a su lado, sin forzarlo a nada. El silencio se había extendido por la habitación. Nadie hablaba, esperando nuestra reacción. Entonces Jake respiró hondo, se controló y dejó de temblar. Suspiró y levantó la cabeza para encontrar mi mirada.

_ Así que una cita, ¿eh? - dijo con voz dolida -. ¿Algún compañero de clase?

¡No me lo podía creer! Así que ese era el problema. Jake pensaba que iba a quedar con otro, que la cita que había pedido era para verme con otro chico. Lo que le pasaba a Jake era que tenía celos… ¡de sí mismo! Me entraron ganas de reír a carcajadas, ante lo ridículo de la situación.

No me giré a mirar a mi familia, pero seguro que había unas enormes sonrisas instaladas en sus caras. Oí a tío Emmett quejarse por un codazo que tío Jasper le había dado. Oí a mi madre suspirar y una pequeña risita de mi padre. Jake me miraba intensamente, esperando mi respuesta.

_ No - le dije simplemente mientras negaba con la cabeza lentamente.

Él me miró con la duda en sus ojos, aun sin saber de qué iba el tema. Estaba tan dulce. Me acerqué a él y esta vez no se retiró. Alcé mi mano para posarla en su mejilla. Él se acunó con mi palma con mucha ternura, pero sin apartar la mirada.

_ La cita es contigo - le dije simplemente -, si quieres.

De repente la verdad se hizo paso finalmente en su mente, para llegar a su corazón y estallar allí. La alegría y el amor que me devolvió su mirada me dejaron temblando de emoción. Había tanto sentimiento en esa mirada que se podría haber acabado el mundo en ese momento y no me habría importado lo más mínimo.

_ ¿Contigo? - preguntó sin acabar de creérselo aun -. ¡Claro que quiero!

Jake me acercó a él, me levantó en brazos y me hizo dar vueltas como cuando era una niña pequeña. No podía creer que hubiera tenido dudas acerca de esto. Él jamás me habría rechazado. Nada estaba más lejos de su intención. Es más, estaba más que contento de que tuviéramos una cita. Nuestra primera cita.

No parábamos de dar vueltas, mientras las risas de mi familia se unían a las nuestras. La alegría de este momento curaba todas las sombras por el pacto y el trato que pesaban sobre nuestra relación. Si teníamos momentos como éste, aguantaría hasta cumplir el plazo estipulado. Sólo faltaban algunos meses, nada más.

Oí un carraspeo muy fuerte y Jake se detuvo de repente. Me bajó de sus brazos y me alejó de él. Me giré y vi a mi padre mirarnos muy serio. En ese momento de alegría había olvidado que tenía que comportarme si no quería echarlo todo a perder. Pero ahí estaba él para recordarme que debía controlarme, por nuestro bien.

Consentí en tomar distancia con Jake, pero mi mirada volvía una y otra vez sobre él. Su enorme sonrisa indicaba lo complacido que se sentía con lo de la cita. Tenía un no sé qué nervioso que me estaba contagiando. Era como si estuviera lleno de energía, a punto de empezar una carrera por el bosque para desfogar toda su alegría. Sólo de pensarlo me entraron ganas de acompañarlo en esa carrera feliz.

_ ¿Cuándo? ¿Dónde vamos? - preguntó Jake, impaciente por saber más.

_ Pues no lo había pensado - reconocí riéndome -. ¿Alguna sugerencia?

Miró a mi padre con seriedad, esperando su beneplácito a sus planes. Lo de la cita había sido idea mía, pero él había tomado el control rápidamente. Yo estaba encantada simplemente sabiendo que iba a pasar tiempo con él. El dónde fuéramos o lo que hiciéramos era algo superfluo para mí. Mi padre cabeceó, dando su consentimiento a los planes que le había presentado Jake mentalmente.

_ ¿Cine y cena el sábado? - me preguntó Jake -. Podríamos acercarnos a Port Ángeles.

_ ¡¿Cine? - le dije muy ilusionada -. ¿Vas a llevarme al cine? ¡Genial!

Empecé a dar saltitos por toda la habitación, abrazando a unos y otros, repitiendo una y otra vez que iba a ir al cine. Había sido mi ilusión desde hacía mucho tiempo. Tenía un proyector en casa para ver las películas, pero no era lo mismo.

Yo quería estar rodeada de gente extraña, en la oscuridad del cine, con mi chico al lado. Quería poder hacer manitas con él amparada por la oscuridad de la sala, como tantas veces había oído que hacían las parejas en el cine. Quería vivir la experiencia intensamente. ¡Y todo eso en mi primera cita! Iba a ser genial.

_ Llevareis carabinas - me recordó mi padre.

Por un momento se me había olvidado que estaba ahí, leyendo mi mente, viendo los planes que tenía. Me esforcé por controlarme y dejar de pensar en Jake. Me concentré en los detalles de la cita: dónde iríamos a cenar, cómo llegaríamos allí, con quién, qué película veríamos, etc.

_ ¿Quién hará de carabina? - preguntó Jake.

_ Mi hija ha conseguido convencernos para que vayáis con una de las parejas de la manada - le dijo mi madre muy risueña.

_ Preferiblemente Sam y Emily - puntualizó mi padre -. Pregúntales si les importa acompañaros. Me sentiré más tranquilo si van ellos.

_ Si no tienen a nadie con quien dejar a la pequeña Lorie - añadió mi madre, refiriéndose a la hija de Sam y Emily -, nosotros podemos cuidar de ella gratis.

_ ¡Es lo menos! - exclamó Emmett -. Vosotros hacéis de canguro de su hija mientras ellos lo hacen de la vuestra. Encima no querrás cobrarles - añadió riéndose.

Me giré hacia él toda enfadada. Había vuelto a llamarme niña. ¡Esto era el colmo! ¿Cuando dejarían de verme así?

_ ¡Yo no necesito una canguro! - salté enfadada con tío Emmett -. ¡Ya no soy una niña!

Mi familia me tratara como si tuviera cinco años humanos. Bueno, no siempre… pero a veces se les olvidaba que ya era mayor. Con eso de que ellos estaban cerca de cumplir un siglo de existencia o más, no había manera de que me tomaran en serio. Siempre iba a ser la pequeña.

_ Tranquila, Ness - me pidió tío Jasper, usando ligeramente su poder sobre mí.

_ Pasa de él, mi vida - dijo Jake acercándose a mí y calmándome con una simple caricia -. Ya sabes cómo es. No le hagas caso.

_ No se lo hago, porque no tiene razón - dije dándole la espalda a mi tío.

_ Venga, anímate - me pidió -. Vamos a llamar a Sam y aclaramos todos los detalles.

Jake usó el teléfono de la casa para hablar con Sam y en un momento estaba todo confirmado. Nos recogerían ellos en la casa familiar, con suficiente tiempo como para dar una vuelta por Port Ángeles antes de entrar al cine.

Estaba impaciente por que llegara el sábado. Prometía ser una velada muy interesante. Mi primera salida a la ciudad, mi primera película en el cine, mi primera cena fuera… mi primera cita con Jake. Sí, prometía ser muy interesante.


N/A: Espero que os haya gustado este capítulo... Animaos a dejadme vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como yo

Muchas gracias a Aleeh'C, alejandra cullen, alexblackcullen, ana, Ana Laura, anabel94, AssiiaWolfe, auraazul1123, bellalicerose, BlackCullen, Cami Malfoy Cullen, Cris Cullen Black, Cullen-21-gladys, cynthia mazari, DhampireCry, Diana M, fjrod, flexer, el angel de la muerte, gabuxis-15, gaby black, Josenso di Farias, krismery, KutisHN, lexa0619, Lily Snape Cullen Malfoy, malu, mapy cullen, maria, Martu Cullen, Mazy Vampire, melilu, melina, Micky67, Mikaela, Miru Invernizzi, Mon de Cullen, Mony Black, Nessa610, NessylitleCullen, Pati Love Everybody, patriciapaty, PattyQ, polkoji, reneesme cullen swan, Rmarasca, Robmau, Rosse, samirasama cullen, sue, Vampire301 y v cullen por los coments que me vais dejando a lo largo de esta historia... y mi bienvenida a los nuevos lectores

Os recuerdo a todos que estoy subiendo otras historias por aquí... Nos vemos el próximo Lunes (o al menos eso espero) con el Capítulo 7: "Primera cita" Muchos besos a todos