Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... yo sólo juego con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... mi único pago son vuestros comentarios
Summary: Nessie acaba de cumplir 5 años y ya es toda una jovencita... Aparenta 17 años y empieza el instituto en el último año... Su objetivo: aprender a desenvolverse en el mundo humano, del que ha estado apartada desde siempre… allí hará nuevos amigos con los que vivirá nuevas experiencias…
Rating: ~ M ~ Esta historia contiene escenas de sexo explícito, así que estás avisado... si sigues leyendo es por tu propia decisión, luego no te vengas quejando...
Note: Esta historia es la secuela de ~Nessie~ {Amanecer y mucho más}, pero no es necesario haberse leído la 1ª parte para poder seguirla… aun así recomiendo su lectura para entender mejor el carácter de Nessie, sus reacciones y algunas otras cosas… Espero que os guste
~ Mi vida empieza aquí ~
{ Nessie 2 }
Capítulo 10: Los chicos
La llegada de los chicos me tomó por sorpresa. Se habían acercado a nuestra mesa sin que nos diéramos cuenta, mientras mis amigas y yo estábamos hablando. Eran Paul, John y Matthew, compañeros de curso nuestros y amigos más o menos cercanos de Samantha y Danielle.
Me los habían presentado a los tres el primer día de clase y después de eso compartimos mesa en la cafetería casi todos los días. También tenía alguna clase en común con uno y otro, lo que era inevitable siendo tan pocos en el instituto. Habían sido muy bastante agradables conmigo desde el principio, pero no esperaba encontrármelos allí.
Por mucho que Port Ángeles fuera la población más cercana a Forks, no dejaban de estar a una buena distancia en coche la una de la otra. Era el sitio más cercano donde encontrar tiendas, cine o un restaurante decente. Pero aun así estas salidas de placer eran bastante esporádicos entre nuestros vecinos, o al menos eso era lo que tenía entendido.
Es más, Port Ángeles era lo suficientemente grande como para no habernos visto para nada, a pesar de haber estado a la vez en la ciudad. Esto era más que una simple coincidencia del destino. Podríamos habernos cruzado en la calle, pero no allí dentro de la cafetería. Quizás por eso tía Alice se había puesto tan tensa.
Nosotras estábamos sentadas en una mesa bastante dentro del local. Además, por si fuera poco, estábamos apartadas de la línea de visión directa desde la calle. Necesitábamos estar fuera del alcance de los posibles rayos de sol del final del día que pudieran delatar a tía Alice, aunque eso mis amigas no lo sabían. Yo me había adelantado a escoger mesa para sentarnos cerca de ella sin que se notara.
Así que estando tan escondidas en el interior, me sorprendía verlos allí. No me explicaba cómo habíamos podido coincidir en el mismo sitio, así que estaba bastante confusa. La cara de incredulidad de Danielle ante la presencia de los chicos debía parecerse bastante a la mía. Sin embargo la sonrisita de Samantha decía otra cosa.
Ella parecía muy complacida de que nos hubiéramos encontrado allí. Quizás no había sido realmente una coincidencia. A lo mejor alguien había buscado y preparado este encuentro. Pero, ¿con qué fin? Me alegraba de tener allí a tía Alice por si acaso.
_ Hola, chicos – les saludó Samantha con una amplia sonrisa -. ¿Qué hacéis por aquí?
_ Pues... – empezó a decir Matt -. Veníamos a tomar un café.
_ ¿Y habéis venido desde Forks para eso? – preguntó ella incrédula.
_ La verdad es que os oímos comentar que vendríais a dar una vuelta – intervino John -. Parecíais tan emocionadas por vuestra salida que nos animamos nosotros también.
_ No os importa, ¿verdad? – preguntó Paul antes de sentarse a nuestra mesa.
_ No, para nada. Tomad asiento – les invitó Sammy con una sonrisa.
Nos movimos a un lado para hacerles sitio y ellos cogieron unas sillas de otra mesa cercana. Quedamos chicas a un lado y chicos al otro. Desde mi nueva posición apenas podía ver a tía Alice en la mesa de detrás de mí, pero me las apañé para echarle un vistazo rápido. Tenía una sonrisita en la cara. ¿A qué venía?
A saber lo que estaba pensando. Al menos podía decir que no había ningún peligro en el horizonte. Si los chicos tenían algún plan oculto, no era nada malo a la luz de la alegría de su cara. Tenía muchas ganas de preguntarle de qué se reía, pero lo veía difícil con los chicos por allí. Estaban muy pendientes de cada una de nosotras.
Por su parte, Sammy no dejaba de mirar a John con ojos curiosos. Él le devolvía las miradas con una intensidad que me hizo hacerme muchas preguntas acerca de sus intenciones. Juntos parecían estar en su propio mundo, ajenos al resto de ocupantes de la mesa. Era como si los demás no existiéramos para ellos en este momento. Definitivamente aquí se estaba fraguando algo muy interesante.
Me giré hacia Danny para compartir ese nuevo conocimiento con ella, cuando me llevé la segunda sorpresa de la tarde. Mi amiga tenía la cabeza gacha, mostrando una timidez impropia de ella ante la presencia de sus amigos. ¿Qué le pasaba? Los conocía desde hacía mucho tiempo. Entonces, ¿a qué venía esa timidez de repente?
_ ¿Qué tal han ido vuestras compras? – me preguntó Matt de repente, sacándome de mis pensamientos.
_ Estábamos seguros de que os encontraríamos cargadas de bolsas hasta los topes – nos dijo Paul con una risita -, pero ya veo que hoy sólo estabais mirando.
Escuché una exclamación ahogada de tía Alice, aunque seguramente fui la única en todo el local capaz de oírla. Para ella era casi una verdadera ofensa eso de ir de tiendas sólo para mirar. No entendía como alguien podía hacer ese sacrilegio. Estuve a punto de girarme para decirle algo, pero me contuve a tiempo. No quería que interviniera, cuando me di cuenta de que realmente no lo estaba haciendo.
Nadie más que yo era consciente de que ella formaba parte de nuestra salida de esta tarde. Por supuesto nuestros amigos tampoco dieron importancia a su presencia en el local. No tenían motivos para asociarla a nuestro grupo. Los tres estaban completamente pendientes de nosotras, no de las mesas de alrededor.
_ La verdad es que las bolsas están en el coche – reconoció Danielle hablando por fin.
_ Ya me parecía a mí – dijo Paul con una sonrisa.
Me ruboricé, no pude evitarlo. Era extraño que alguien que no me conocía para nada supiera algo así de mí. Me resultaba muy raro, cuando yo apenas sabía nada de ellos. Y aun así habían acertado de lleno con nosotras y la actitud que desplegábamos ante las compras. Seguramente se debía a que las conocía a ellas.
Después de toda una tarde con mis amigas podía decir sin lugar a dudas que se llevarían genial con tía Alice. Tenían la misma actitud hacia las compras y el mismo buen gusto. Al terminar de dar la vuelta a la calle principal íbamos tan cargadas de bolsas que tuvimos que dejarlas en el coche. No me apetecía reconocer que habíamos arrasado con un par de tiendas entre las tres.
_ Eh, no te metas con nosotras – intervino Sammy -. Teníamos que hacer las compras navideñas antes de que se acabara todo lo bueno.
_ Ya, claro – dijo John guiñándole un ojo y despertando las risas de sus amigos -. Seguro que sólo habéis comprado regalos para los demás, ¿no?
Samantha hizo amago de darle un empujón y se encontró con las risas de él como respuesta. Evidentemente esos dos se conocían muy bien y se llevaban aun mejor. Mi amiga se veía en su salsa, desplegando todo su encanto con él sin reparos. Se la veía muy complacida, mientras que Danielle y yo estábamos más cohibidas por la presencia de los chicos de improviso.
Me preocupaba Danielle, nunca la había visto así. Cuando estábamos las tres solas demostraba su verdadera personalidad, centrada e inteligente, comedida incluso para contrarrestar la exuberancia de Sammy. Con los demás Danny solía dejar que hablara más su amiga, pero aun así normalmente no demostraba tanta timidez.
_ Samantha, ¿me has comprado algo a mí? – le preguntó John insinuante.
_ Por supuesto que no – le respondió Samantha haciéndose la ofendida -. No te lo mereces – agregó coqueteando.
La conversación tenía un tono muy divertido, pero ese toque íntimo era inconfundible. Si no supiera la verdad diría que esos dos estaban saliendo juntos, pero de ser así ella nos habría dicho algo a Danielle y a mí. No me podía creer que pudiera guardar un secreto tan grande sin que se le escapara a la primera de cambio.
Quizás esta linda parejita estaban todavía en la fase del cortejo, como diría mi padre. No me explicaba que las cosas hubieran seguido más adelante sin que nos hubiera contado cada detalle del proceso. Pero al verlos juntos me quedaba con la duda. Mi amiga tenía muchas cosas que aclararnos cuando volviéramos hacia casa.
La camarera vino a tomarles nota a los chicos y se marchó rápidamente a preparar los pedidos. Pronto todos estuvimos agachados sobre nuestras humeantes tazas. Se estaba genial allí dentro. La fría tarde de invierno invitaba a ello.
La conversación se desarrollaba con fluidez alrededor de Samantha y John que llevaban la voz cantante. Comentaban los planes de cada uno para las próximas fiestas. Faltaba muy poco para las vacaciones y la recta final hasta acabar las clases se hacía eterna. Y luego los exámenes estaban a la vuelta de la esquina.
A mí no me provocaban ansiedad, pero seguramente era la única de la mesa que no estaba nerviosa por el tema. Tenía más que asimiladas las asignaturas que había escogido para este curso. Había tenido unos excelentes tutores en casa durante todos estos años, así que encaraba los exámenes con confianza.
_ Ness, ¿tú qué harás estos días? – me preguntó Matt -. Podrías venirte a alguna de nuestras fiestas. Seguro que te divertirías muchísimo.
Mis planes para las fechas especiales era pasarlas en familia, así que no podría compartirlas con mis amigas. Se suponía que viajaría para reunirme con mis padres durante las vacaciones. Ese era el plan que habíamos ideado para evitar tener que presentárselos a mis amigas, sino sospecharían de inmediato.
_ No podrá ser, Matt – le respondí con tristeza -. Me gustaría ir, pero no puedo.
No podía ser más sincera. Estaría encantada de ir a una fiesta con mis amigos, nada me gustaría más. Pero era imposible en este caso y quizás incluso más adelante tampoco fuera posible. Había otras prioridades a tener en cuenta en este tema. Tenía que pensar primero en la seguridad de todos y luego en mis ganas de diversión.
Ya habría más ocasiones de ir a fiestas, pero durante estas fechas tocaba cuidar mucho la apariencia ante todos. Era demasiado importante no involucrar a mis amigas en mi mundo, para no exponerlas a que descubrieran el secreto por casualidad. Para ellas sería desastroso, pues las pondría en línea directa hacia el desastre.
_ Paso las Navidades con mi familia – le dije intentando ser convincente.
Ellos pensaban que mis padres estaban fuera por negocios, así que era perfecto. Prefería no mentir cuando era posible, ya que era más fácil recordarlo todo luego. El hecho de que mi familia estuviera siempre a mi lado era un dato que ellos desconocían y así debía seguir por su seguridad.
Por mucho que a mí me gustara la idea de presentarles, mi familia y mis amigas deberían estar por separado. La distancia a la que se mantenía tía Alice en la cafetería era un recordatorio constante de esa necesidad. Era por su seguridad, por la de ellas y por la mía propia. No sabían en qué lío se podían meter sin saberlo. Ojala las cosas fueran distintas, pero mi vida era diferente para lo bueno y para lo malo.
Así que mientras ellos hacían planes para esos días, yo me dediqué a observarlos a todos disfrutando de su compañía. Hacían un buen grupo, todos tan guapos y agradables. Samantha y John hacían una muy buena pareja, ambos tan extrovertidos que casi daba miedo. Pero bueno, parece que eso funcionaba para ellos.
Y la forma en que se miraban... Era precioso. Formaban parte del grupo, pero a la vez era como si tuvieran su propia aura rodeándoles. No podían negar que eran una pareja dentro del grupo de amigos. Y si no lo eran aun, muy pronto lo serían.
Me sentí impresionada al ver en vivo y en directo el nacimiento de una pareja. Tenía su propia belleza, como un baile entre ambos, hecho de miradas. Durante toda mi vida había visto el amor existente entre las parejas de mi familia. Incluso recordaba el lento acercamiento que tuvieron el abuelo Charlie y Sue. Al final acabaron casándose, pero tardaron un tiempo en llegar a ello.
No fui la única que se dio cuenta del acercamiento entre Samantha y John. Hubo un momento en que Paul me miró, los señaló a ellos levemente con la cabeza y rodó los ojos con un suspiro. Estuve a punto de reírme a carcajadas al verlo así, pero me contuve a tiempo. Estaba claramente encantado con la situación. Si tuviera que apostar diría que todo esto había sido cuidadosamente planeado por él.
Su amigo había dado un paso de gigante para acercarse a mi amiga y ambos contaban con el beneplácito de todos los demás. Se notaba la felicidad flotando en la cara de Samantha. Le habían hecho el mejor regalo de Reyes antes de hora. No pude hacer otra cosa que alegrarme por ella. Al menos una había logrado lo que quería.
A mí me tocaba conformarme con esperar mi próxima cita con Jake. El tiempo se me hacía eterno lejos de él, pero la compañía de mis amigas ayudaba a distraerme de mi obsesión. Unas horas más y volveríamos a reunirnos. Un paseo por la playa nos esperaba y pensaba disfrutarlo al máximo, aunque tuviera que ser con carabina.
Con gran esfuerzo alejé a Jake de mi mente y volví a centrarme en lo que me rodeaba. Danielle participaba en la conversación, pero menos de lo habitual en ella. Le dediqué parte de mi atención para averiguar el misterio de su actitud y al final mi tenacidad se vio recompensada. Capté de reojo una mirada que le dedicó a Matt cuando éste no miraba. Llegó incluso a ruborizarse sin ningún motivo al mirarle.
Me quedé alucinada al verla así. No me esperaba eso de ella, ya que normalmente era tan abierta y sincera. Esa timidez tenía un motivo y no era otro que el guapo morenazo que se sentaba a mi lado. Disimulé como pude y no dejé que se notara lo que había visto actuar de esa manera. Por suerte Matt seguía ajeno a sus continuas miradas y yo no hice nada que llamara su atención sobre ella.
Seguí conversando como si tal cosa, pero no le quité ojo a ninguna de las dos. La tarde se estaba poniendo interesante por momento y la vuelta a casa prometía ser muy entretenida. Mis dos amigas tenían muchas cosas que explicar con todo detalle y yo estaba deseando escuchar todo lo que tuvieran que decir sobre John y Matt.
Últimamente había sido un poco egoísta con ellas. Las tres habíamos estado muy centradas hablando de mi relación con Jake, así que me sentía mal por no haberles prestado la suficiente atención a ellas y sus cosas. Me hice el propósito de ser una mejor amiga para ellas de ahora en adelante. Se había acabado eso de monopolizar las conversaciones con mis problemas con mis padres o mi chico.
La amistad no iba en un solo sentido, pero hasta el momento no había hecho más centrarlo todo en mí. Ahora había llegado el momento de devolver toda la atención recibida. Quería ser una buena amiga para ellas y devolverles todo lo bien que se portaban conmigo. Era lo menos que podía hacer.
Mis amigas también necesitaban de mi apoyo, aunque no lo hubieran pedido. Aunque se tuvieran la una a la otra me habían aceptado dentro de su pequeño círculo, así que ahora tenía que honrar la confianza que habían depositado en mí. Todo ese cariño con el que me habían tratado no iba a caer en saco roto. Ellas bien lo merecían.
El resto de la tarde fue más de lo mismo. Transcurrió entre risas y coqueteo, pero al final llegó el momento de marcharnos. Teníamos que volver a casa a una hora razonable para llegar a la cena. Era el momento de irnos, porque aun nos quedaba mucha carretera por delante para la vuelta a Forks.
Me llegó un mensaje de tía Alice diciendo que se adelantaba a dejar el coche guardado. Añadía que me esperaría junto a Charlie y Sue para acompañarme a casa. Tenía muchas ganas de poder hablar con ella a solas para hablar de todo lo de esta tarde. Quería saber de qué se había estado riendo, por qué estaba en guardia al llegar los chicos y cómo se lo había pasado en general. Pero todo eso tendría que esperar, antes tocaba charla con mis amigas en el camino de vuelta.
Los chicos nos acompañaron hasta el coche y nos despedimos de ellos hasta el lunes en clase. Danielle y yo estábamos ya dentro del coche cuando vimos el suave beso de despedida entre Samantha y John. ¡Oh, Dios mío! Aquí había tema fijo.
Sammy entró rápidamente en el coche y nos pusimos en marcha. Pronto estábamos las tres a solas de camino a casa con mucho de que hablar. No podía esperar más para preguntarle acerca de lo que había entre ellos. Se me comía la curiosidad por saber más.
_ ¿Qué ha sido eso? - pregunté a Samantha incrédula.
_ Un beso - dijo ella ruborizada.
¡Guau! Me había pillado por sorpresa. Esto sí que no me lo esperaba: Ver a la extrovertida de Sammy tímida por algo. ¿Qué más sorpresas me deparaba esta salida con las amigas? Estaba deseando enterarme de todo.
_ Ya lo hemos visto - dijo Danielle con una risita.
_ Te lo tenías muy calladito - le dije intentando ponerme seria -. Venga… ¡cuéntanos!
_ Y ¿desde cuando está pasando esto? - le preguntó Danielle.
_ Pues desde hace como media hora - dijo Samantha, ella misma aun sorprendida.
_ Pero, ¿no estaba con Melanie? - le preguntó Danny sin apartar la vista de la carretera -. Los hemos visto juntos todo el verano.
_ Espera, ¿Melanie, la que se metió conmigo el primer día? - les pregunté para estar segura -. ¿Esa Melanie?
_ Ella misma - respondió Danny.
_ Sí, pero ya no están juntos - le respondió Sammy con una amplia sonrisa -. Al parecer lo dejaron hace semanas.
_ No había oído nada - le respondió Danielle.
_ Cortó con ella antes de que empezaran las clases, pero no lo sabía casi nadie - nos explicó Samantha -. Me lo ha contado John antes en un aparte.
_ ¿Eso ha sido antes o después de empezar a coquetear contigo? - le pregunté con picardía -. Porque en la cafetería sólo tenía ojos para ti.
Guau, otra vez se había ruborizado. Me alegraba no ser la única a la que se le subían los colores. Era bastante vergonzoso, pero todo era pillarlas con el tema adecuado. Seguí insistiendo para que nos contara más cosas sobre John.
_ Venga, Ness. No la tomes con ella - me pidió Danny -. Hace mucho que le gusta, pero como lleva saliendo tanto con Melanie no había tenido ocasión de nada con él.
_ Llevaba - puntualizó Samantha con una enorme sonrisa -. Ya no están juntos.
_ Entonces, ¿qué pasó entre ellos? - le preguntó Danielle curiosa.
Me había quitado las palabras de la boca. Se notaba que ella también se moría de ganas de saberlo todo. Había sido una sorpresa para ambas que John se interesara por nuestra amiga, aunque parece que Danielle sí que estaba al tanto de que a Samantha le gustaba desde hacia ya tiempo. Esa parte de la historia no me la habían comentado las muchas veces que habíamos hablado de chicos.
_ John no me ha querido dar detalles, por respeto a su ex - nos explicó Samantha -. Por eso mismo tampoco contaron a todo el mundo que se habían separado.
_ Entonces, ¿qué hacían en Port Ángeles esta tarde? - le preguntó Danny.
Para mí la respuesta a esa pregunta era obvia, porque me había pasado más rato observándoles a todos. Aun así me quedé callada esperando a ver por dónde salía mi amiga. Quería ver si reconocía o no lo que había pasado con los chicos.
_ Paul nos oyó hablar de la tarde de compras y organizó la salida con John - nos contó -. Quería hablar conmigo lejos del instituto para que no meter a Melani por medio.
_ ¿Qué tiene que ver ella en todo esto? - le pregunté sin entender del todo esa parte.
_ Parece ser que no se ha tomado demasiado bien que John cortara con ella - explicó Samantha -. Que aquel día se metiera contigo no era normal, Ness.
_ Igual acababan de dejarlo - intervino Danielle -. Puede que por eso estuviera de tan mala leche ese día.
_ Seguramente - coincidió Sammy -. Pero lo más importante es que…
_ ¿Qué? - le pregunté impaciente ante su momento de duda.
_ ¡Qué me ha pedido una cita! - exclamó Samantha muy feliz.
La alegría estalló en el coche. Las tres nos pusimos a gritar como unas locas y la conversación se perdió en un montón de exclamaciones entusiastas. Danielle y yo queríamos saber todo los detalles y no nos íbamos a dejar nada por el camino. A pesar de haber estado juntas toda la tarde, hicimos que nos contara cada mirada suya.
Al final Samantha, ya cansada de nuestro exhaustivo interrogatorio, se giró hacia mí. No vi venir el desastre. Si me hubiera dado cuenta habría hecho que se callara antes de que sacara el tema.
_ Bueno, Ness - me dijo -. ¿Qué tal te ha ido con Matt?
Me quedé fría ante su pregunta. Miré hacia Danny, pero Samantha no pilló la indirecta. Ella estaba congelada, aferrando el volante con ambas manos. Estaba totalmente concentrada en la carretera, pero tenía los nudillos blancos por la tensión.
_ ¿Qué pasa? - preguntó Sammy sin enterarse de nada.
No supe que decirle. ¿Cómo le explicaba que a su mejor amiga le gustaba un chico y ella no sabía nada? Si Danielle no le había dicho nada, algún motivo tendría.
_ Nada, es un chico agradable - le dije finalmente.
_ Sería una buena competencia para Jake, ¿no? - siguió ella tan tranquila con el tema.
_ Es muy guapo - intervino por fin Danny -. Además cuida de su madre desde que murió su padre el invierno pasado.
Vale, esa era mucha más información de la que yo tenía y al parecer más de la que tenía Samantha. Se giró hacia ella evaluando su expresión por fin.
_ A ti te gusta Matt - dijo en un susurro incrédulo -. ¿Por qué no me lo había comentado? Y no te atrevas a negarlo, que nos conocemos desde que llevábamos pañales. Te has puesto roja simplemente al decir su nombre.
Toda mi atención estaba puesta en el diálogo entre mis dos amigas. No podía negar que el chico estaba muy bien, para ser humano. Pero mis sentimientos hacia Jake eran firmes. No miraba a los otros chicos de la misma manera. No podía imaginarme sintiendo hacia ellos una mínima parte de lo que sentía por él.
_ Danny… di algo, por favor - le pidió Samantha.
_ A Matt le gusta Ness - dijo ella de repente, dejándome estupefacta -. Así que no hay nada más de qué hablar.
El suspiro de Sammy fue inconfundible y muy sonoro para mis sensibles oídos, pero dudaba que Danielle lo hubiera oído por debajo de los ruidos del coche en marcha. Eran pequeñas cosas que había que agradecer al hecho de que ellas fueran humanas. Danny estaba tan centrada en la carretera que no se había dado cuenta de la triste resignación que había cruzado la cara de Samantha por un momento.
Me quedé callada en el asiento de atrás, sin querer delatar mi presencia en ese preciso instante. No sabía cómo encarar esta situación. Nunca antes había sentido que le robaba el novio a una amiga. Por favor, si hasta hacía unas semanas nunca antes había tenido amigas. Todo esto me superaba con creces. No sabía qué hacer o decir.
Un silencio incómodo se instaló en el coche, pero no iba a ser yo la que lo rompiera. Danielle miraba fijamente a la carretera, mientras que Samantha no apartaba la vista de ella. Mis ojos iban de una a otra nerviosamente, como si estuviera viendo un partido de tenis, pero sin ningún diálogo que guiara mi atención.
Al final Sammy habló.
_ Danielle, no tienes por qué pensar así - le dijo Samantha -. Quizás sólo es algo que te parece a ti. Yo la verdad es que no he estado muy atenta esta tarde, así que no sabría qué decir. Lo que vamos a hacer es lo siguiente…
_ ¡No vas a hacer nada! - la advirtió Danny dando un bandazo con el coche.
_ ¡Danny! - grité yo -. Tranquila, por favor. Fíjate en la carretera. Samantha no va a hacer nada que no quieras, ¿verdad, Sammy? Pero ten cuidado, por favor.
Cuando las cosas volvieron a tranquilizarse en el interior del coche, Sammy cogió aire para hablar de nuevo. Me temí un nuevo desastre, así que puse mis cinco sentidos en cada curva de la carretera por si tenía que actuar rápidamente.
_ Danielle, jamás haría nada que te perjudicara o hiciera que te sintieras incómoda - dijo lentamente y con voz suave para no asustarla de nuevo.
_ Sí, claro - le replicó ella -. Como las veces que tu atrevimiento nos ha puesto a las dos en una situación comprometida. O las veces que has conseguido que nos castigaran.
No pude evitarlo, se me escapó una risita. Eran tan graciosas cuando se ponían en ese plan. Discutían como mis tías cuando se ponían cabezotas. Se echaban en cara cosas que habían pasado décadas atrás y mis amigas no eran diferentes. Qué rápido les había cogido cariño a ambas.
_ Mira, a partir de ahora iré quedando más con John - empezó Sammy a explicarse -. Y seguro que pasaremos mucho tiempo en pandilla, aunque nosotros tengamos nuestras citas. Veremos a Matt muchas más veces y así podré evaluar si le interesa Ness o si también siente interés por ti. ¿Vale?
_ Me parece una gran idea - intervine yo.
No tenía ganas de defraudar a mi amiga. Además, esas quedadas en grupo me servirían en el trato con mis padres. Estaría conociendo a chicos sin necesidad de tener "citas" con ellos. Así estaba bien para mí y todos contentos.
_ Está bien - aceptó finalmente Danny de mala gana -. Pero ni se te ocurra decirle nada de esto a los chicos, ¿ok?
Danielle no iba a dar su brazo a torcer fácilmente, pero al menos así tendríamos una oportunidad de que Matt se fijara en ella. Sólo había que conocerla un poco mejor para saber lo buena persona que era. Seguro que si le dábamos a Matt la ocasión, se enamoraría de ella. Tenía que salir bien.
N/A: Espero que os haya gustado este capítulo... Animaos a dejadme vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como yo
Muchas gracias a Aleeh'C, alejandra cullen, alexblackcullen, ana, Ana Laura, anabel94, andysuperchula, AssiiaWolfe, auraazul1123, bellalicerose, BlackCullen, Cami Malfoy Cullen, Cris Cullen Black, Cullen-21-gladys, cynthia mazari, DhampireCry, Diana M, fjrod, flexer, el angel de la muerte, gabuxis-15, gaby black, Josenso di Farias, krismery, KutisHN, Laune Marie Cullen, lexa0619, Lily Snape Cullen Malfoy, LilyHerms, malu, mapy cullen, maria, Martu Cullen, Mazy Vampire, melilu, melina, Micky67, Mikaela, Miru Invernizzi, Mon de Cullen, Mony Black, Morenita Black Clearwater, Nessa610, NessylitleCullen, Pati Love Everybody, patriciapaty, PattyQ, Pati Love Everybody, patriciapaty, PattyQ, polkoji, reneesme cullen swan, Rmarasca, Robmau, Rosse, samirasama cullen, sue, Vampire301 y v cullen por los coments que me vais dejando a lo largo de esta historia... y mi bienvenida a los nuevos lectores...
Os recuerdo que estoy subiendo otras historias por aquí, por si quereis pasaros a leerlas... Nos vemos el próximo Jueves con el Capítulo 11: "Celos" Besos a todos
