Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... yo sólo juego con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... mi único pago son vuestros comentarios

Summary: Nessie acaba de cumplir 5 años y ya es toda una jovencita... Aparenta 17 años y empieza el instituto en el último año... Su objetivo: aprender a desenvolverse en el mundo humano, del que ha estado apartada desde siempre… allí hará nuevos amigos con los que vivirá nuevas experiencias…

Rating: ~ M ~ Esta historia contiene escenas de sexo explícito, así que estás avisado... si sigues leyendo es por tu propia decisión, luego no te vengas quejando...

Note: Esta historia es la secuela de ~Nessie~ {Amanecer y mucho más}, pero no es necesario haberse leído la 1ª parte para poder seguirla… aun así recomiendo su lectura para entender mejor el carácter de Nessie, sus reacciones y algunas otras cosas… Espero que os guste


~ Mi vida empieza aquí ~

{ Nessie 2 }

Capítulo 13: Con la manada

Los chicos nos estaban esperando junto a la hoguera, acabando con las provisiones que había preparado Esme. Y menos mal que había echado de más por si acaso o a estas alturas tendríamos que alimentarnos de las algas traídas por la marea. Estos chicos no tenían modales cuando había comida cerca.

Por lo menos no estaban atropellando a los Ancianos de la Tribu, sino que estaban dándoles su espacio. Hasta el mismo Viejo Quill se había acercado por la playa esta noche, a pesar de su deteriorado estado de salud. Seguramente preparaban una sesión del consejo para más tarde y él no podía perdérsela.

Estaba encantada con el transcurso de la velada y aún quedaba mucho día por delante. La cita con Jake no dejaba de mejorar y mejorar. Habíamos tenido un momento íntimo precioso, la temida charla había quedado atrás y ya habían llegado los amigos para pasarlo bien todos juntos. Escuchar las leyendas allí junto a los amigos sería el final ideal para un día maravilloso.

_ Hola, chicos - nos saludó Paul cuando nos acercábamos a la hoguera -. Ya iba siendo hora de que volvierais. Llegáis a tardar un poco más y vamos a buscaros.

_ No sé yo - le respondió Jared, que estaba sentado con Kim en su regazo -. Con el tiempo que les ha costado llegar a hacer manitas, la verdad es que deben estar bastante necesitados de intimidad - añadió con una risitas, estropeándolo todo.

Ya no sabía si ponerme roja por la vergüenza o por aguantarme las ganas de hacerle callar a golpes. Jake lo tenía más claro que yo y poco le faltó para saltarle encima. Menos mal que todavía íbamos cogidos de la mano y ninguno de los dos queríamos soltarnos, ni siquiera para poner a Paul en su sitio.

_ ¡Deja en paz a los chicos! - les regañó Rachel a ambos, dándole un codazo a Paul.

_ ¡Eso, Jared! - saltó Seth -. Mejor no te metas con Nessie o empezaré a hablar de tu luna de miel con todo detalle.

_ ¡¿Qué? - exclamó Kim encarándose a Jared -. ¿Cuándo les has hablado de eso?

_ Cielo, no te enfades. Sabes que compartimos todo por culpa de la mente de la manada. No lo he hecho a propósito, amor - se disculpó él a toda prisa.

_ Esa no es excusa y lo sabes perfectamente, Jared - le regañó Sam -. Si los demás hemos sido capaces de controlarlo, tú también.

_ Hay técnicas que puedes usar para no compartir los detalles escabrosos con los demás - apostilló Seth -. Si necesitas alguna lección, avísame.

_ Enano, tú no tienes detalles escabrosos que ocultar - se rió de él Paul.

Ante ese comentario estallaron risas generalizadas por toda la hoguera. Mientras tanto la cara de Seth era todo un poema, sin ganas de compartir para nada ese buen humor. El pobre llevaba muy mal el ser el único lobo del grupo original sin haberse imprimado, a parte de Leah, claro está.

A estas alturas hasta Collin y Brady habían encontrado a sus imprimadas. Collin conoció su chica cuando ella estaba paseando por la Reserva. Stephanie estaba en unas vacaciones familiares, justo antes de empezar en la universidad. Pasaron todo el verano juntos, pues ya no se pudo separar de ella ni ella de él, y el resto es historia.

Collin removió cielo y tierra para conseguir ir a estudiar con ella en Septiembre. Habló con los Ancianos hasta que le concedieron permiso de estudiar fuera y consiguió la ayuda de mi familia de vampiros. Como antiguo alumno y benefactor, Carlisle no tuvo ningún problema en encontrarle plaza en el último minuto.

Brady por su parte fue algo mucho más tranquilo. Un día en su último curso en el instituto de la reserva se cruzó con Ever por el pasillo, una novata de primer año. O mejor dicho, ella iba corriendo y se estampó contra él, con el resultado de acabar en el suelo. Una sola mirada selló el destino de ambos. A partir de ahí fueron inseparables.

Echaba de menos a los chicos. Ahora pasaban mucho tiempo lejos de la reserva y ya no era como antes. Sus visitas estaban muy espaciadas y no siempre tenían tiempo de pasar a verme. Me giré buscándolos entre la gente reunida, sin encontrar por allí ni a ellos ni a sus chicas.

_ ¿Dónde están Collin y Brady? - le pregunté a Seth con curiosidad.

_ Se han quedado en Seattle para preparar los exámenes - me respondió.

_ Y tú, ¿por qué no te has quedado con ellos? - le preguntó Jake con mala cara.

_ Porque yo, a diferencia de ellos, he estado estudiando con antelación - dijo Seth con retintín -. Me falta sólo el último repaso.

_ ¡Ese es mi hermanito! - saltó Leah, sonriendo toda orgullosa.

_ Claro, como no tiene la distracción de una novia… - empezó a decir Paul.

Rachel reaccionó rápidamente y le dio un codazo para que se callara. Ya se habían metido bastante con el pobre Seth por ese tema. Siempre era el blanco predilecto de las bromas de todos los chicos, sobretodo cuando de chicas se trataba. Pero también era el mimado de todas nosotras y siempre lo defendía alguna.

_ Venga, Seth. No te enfades conmigo - le dijo Paul -. Sabes que no lo decía en serio.

_ No está enfadado, idiota. Está triste - le aclaró Leah con mirada compasiva -. Todos vosotros habéis encontrado la felicidad, mientras que él…

La propia Leah se veía tan triste como su hermano. Ella tampoco había encontrado su destino junto a una pareja. Tenía ganas de acercarme a ella y consolarla, pero no creía que lo fuera a aceptar bien. No le gustaban demasiado esas demostraciones de cariño. Como la única loba siempre tenía que mostrarse más dura.

La conversación seguía a mi alrededor, pero en realidad yo participaba poco. Estaba más pendiente de la presencia de Jake a mi lado, de cómo me abrazaba libremente en publico, bajo la mirada vigilante del abuelo Charlie. Pero a pesar de eso notaba una normalidad y una tranquilidad que antes no estaba. Me sentía una novia más, no ya una niña a la que todos tenían que cuidar.

_ Bueno, ¿os apetece un partidito o qué? - dijo Embry llamando la atención de todos.

Con esa simple sugerencia había cortando por lo sano en ese ambiente cargado tristón en el que nos habíamos sumido de repente. Gritos de júbilo estallaron por toda la hoguera y enseguida se formaron los equipos. La alegría volvió a instalarse en la reunión familiar y todo volvió a ser como siempre.

Las cosas habían cambiado mucho en la manada al pasar el peligro tras el enfrentamiento con los Vulturis. Sam había liberado de toda responsabilidad para con la manada a los lobos más jóvenes, los que se habían transformado justo para participar en aquella batalla. Volvían a ser como cualquier civil de la reserva: libres.

No eran necesarios tantos lobos para la vigilancia de la zona, pues ya eran suficientes lobos para esa tarea. Todos los que permanecían en la manada lo habían elegido así y estaban felices con su elección. Bueno, casi todos. Leah lo había aceptado a regañadientes. Ser la Beta de Jake y estar lejos de Sam la habían ayudado a ello.

Ahora la manada estaba tan sobrada de ayuda que los lobos pudieron seguir con sus vidas humanas por turnos sin problemas. Eso era así sobretodo desde que contaba con la ayuda de mi familia de vampiros para proteger la zona. Todos estaban impacientes por colaborar de alguna manera y devolverles el favor de luchar por mí.

Todo ello habían hecho posible que los lobos quedaran libres para desarrollar plenamente su vida humana. Y eso incluía terminar sus estudios. Ahora era el turno de Seth, Collin y Brady de ir a la universidad. Estaban más o menos lejos, apartados temporalmente de las responsabilidades con la manada.

Pero con eso de tener que irse a estudiar fuera ya no los veía tanto como antes. Me daba pena no tenerlos a todos cerca, pero esperaba que pudiéramos reunirnos pronto de nuevo toda la pandilla. Los echaba mucho de menos, pues siempre habían estado a mi alrededor mientras crecía.

Habían sido mis únicos amigos y ahora por fin estaban ya todos terminando sus estudios. Por lo que sabía por medio de los cotilleos de la manada, en general los chicos planeaban volver a la zona para instalarse con sus parejas en la reserva o cerca. Volveríamos a ser la familia unida y feliz que siempre habíamos sido.

_ ¿Cómo está Lorie? - le pregunté a Emily, mientras veíamos a los chicos jugar.

La familia de la manada había crecido y no sólo por la incorporación de nuevas novias, sino por los nuevos nacimientos. Los chicos no habían estado ociosos estos años y la siguiente generación ya estaba en marcha.

_ Mi hermana se ha quedado con ella para que pudiéramos venir a la reunión - me explicó -. Y como se ha traído a Claire, Sam ha tenido que ponerse firme con Quill para que llegáramos a tiempo. Esa niña consigue que baile al son que quiere… pobrecillo.

_ ¿Yo no era así, verdad? - le pregunté en un murmullo.

No quería que me escuchara nadie y menos aún el propio Jake. Estaba ligeramente avergonzada con el tema, pero necesitaba saber. Ella me levantó la cara, me miró con cariño y me acogió entre sus brazos.

_ Tú siempre has sido una adulta, Ness - me dijo -. Desde el mismísimo principio. Nunca has tenido esa fase de niña mimada por la que está pasando ahora mi sobrina.

_ Yo he dejado a Oliver con una amiga - dijo Rachel acercándose a nosotras -, pero ya me ha avisado de que es la última vez que me lo cuida. Juro que ese niño es peor que su padre. Un día de estos me van a volver loca entre los dos - dijo del tirón -. Me va a tocar ir buscándome otra niñera, pero no sé quién - añadió con desesperación.

_ Quizás yo tendría una solución - dijo Kim participando en la conversación -. Estaba pensando en montar una guardería en la reserva. ¿Qué os parece?

_ ¡Sería una gran idea! - saltó Emily animándola inmediatamente -. Hace falta algo así y tú serías perfecta para eso como profesora de primaria.

_ ¿Cuándo se te ocurrió la idea? - le preguntó Rachel -. No nos habías dicho nada.

Kim se puso colorada y agachó la cabeza con timidez. Ahí había algo.

_ ¡Cuenta! - exclamó Emily, apremiándola a que hablara.

Cuando levantó la cabeza tenía una sonrisa enorme estampada en toda la cara.

_ Estoy embarazada - soltó Kim, para sorpresa de todas.

Y entonces estallaron los gritos de júbilo en nuestro pequeño corrillo. Eso llamó la atención de todo el mundo y hasta los chicos dejaron de jugar para acercarse a investigar qué pasaba. La buena noticia se extendió por toda la reunión y las felicitaciones le llovieron por todas partes a los futuros padres.

_ Pues sí que os habéis dado prisa, ¿eh? - comentó Paul, palmeándole la espalda a un sonriente Jared -. Acabáis de volver de la luna de miel, como aquel que dice.

_ Sí, pero yo al menos me he esperado a estar casado para dejar embarazada a mi chica - le soltó éste a su vez -. No como otros.

_ ¡Calla! - le gritó en un murmullo Paul, saltándole encima y cerrándole la boca a su amigo por la fuerza -. ¿Es que quieres que Jake me corra a hostias de nuevo?

_ Te estaría bien merecido por casarte de penalti con su hermana - le replicó Seth.

_ Fue sin querer - dijo éste avergonzado.

_ … Evitarlo - añadió Quill rápidamente.

_ Vale ya, chicos - concluyó Sam, metiéndose por medio a poner paz -. ¿Seguimos jugando o qué? ¡Tengo ganas de machacaros!

_ ¡Tus ganas! - le respondió Jake -. Dejad la cháchara de una vez y volvamos a jugar.

Jake me sonreía de oreja a oreja. Me guiñó un ojo y se fue a retomar su posición en el cambo de juego. Al verlo irse Paul por fin respiró tranquilo y se unió a los demás. Se había librado por muy poco de que Jake volviera a enfurecerse con él.

Los chicos siguieron con el partido, haciendo de las suyas por toda la playa. Tenían muchas energías que quemar, a pesar de que se pasaran todo el día correteando por los bosques. La diversión no se acababa a su lado. Las bromas iban y venían entre ellos, así como las risas de todos los presentes.

Mientras tanto los demás nos quedábamos a un lado del campo improvisado comentando las jugadas. Yo por supuesto animaba al equipo de Jake. Sólo me faltaban los pompones y la faldita corta para completar la escena. Seguro que sería una gran sorpresa para Jake el verme así. Igual me lo pensaba para otro día.

Al verlos tan concentrados jugando me entraron ganas de unirme a la diversión. Era lo suficientemente rápida como para jugar con ellos, pero no creo que ni mi padre ni Jake estuvieran demasiado de acuerdo de dejarme a merced de esos brutos. No se andaban con chiquitas a la hora de hacerse entradas entre ellos.

_ ¡Cuidado! - gritó alguien de repente.

Me giré rápidamente para enterarme de lo que sucedía, pero tenía mi línea de visión bloqueada. No pude ver nada más que una sombra indistinguible moviéndose a toda velocidad hacia mí. Justo en ese momento sentí que algo grande y pesado me atropellaba, sacándome violentamente del lugar que ocupaba momentos antes.

Fui arrollada por un tren de mercancías y revolcada por la arena varios metros. Acabamos más allá de los demás, en un gran lío de brazos y piernas. El impacto había sido duro, pero aun así me sentía protegida. En cuanto noté que eran los brazos de Jake los que me rodeaban me sentí a salvo. Él no dejaría que nada malo me sucediera.

_ ¡Ness! - gritaba Charlie asustado, acercándose deprisa hasta donde estábamos.

En un momento estaban todos rodeándonos, muy alterados, preguntándonos cómo estábamos. Pero ni Jake ni yo les hacíamos el menor caso, concentrados únicamente el uno en el otro. Jake no hacía más que mirarme con preocupación. Estábamos acurrucados en la arena y parecía que él tuviera miedo de moverme.

Yo no estaba para hacerle caso a nadie más que a él, su abrumadora presencia a mi lado, su cuerpo envolviéndome en un capullo protector. Junto a él me sentía la chica más querida y segura del mundo entero. A pesar del susto que me había llevado, valía la pena por estar entre sus brazos.

_ ¿Estás bien? - me preguntó Jake en un susurro.

Podía notar cómo sus manos recorrían mi cuerpo de forma impersonal, nada pasional, haciendo una revisión de los posibles daños. Me concentré en hacer lo mismo que él, haciendo un repaso de posibles heridas, pero sólo podía sentir sus manos sobre mi piel. Me estaba alterando de tenerlo tan cerca.

Por suerte no sentía ningún dolor, sólo estaba algo alterada por la rapidez con la que había sucedido todo. Aún no sabía exactamente lo que había pasado, pero sí que era consciente de que Jake me había salvado de lo que fuera. La preocupación de todo el mundo no podía ser simplemente por haber evitado un balonazo en la cara.

_ Nessie, ¿estás bien? - me preguntó mi abuelo mientras me ayudaba a incorporarme.

_ Sí, estoy bien. Sólo ha sido el susto - le tranquilicé -. ¿Qué ha pasado?

Entonces se apartaron y pude ver lo que había aparecido de repente en la playa. Una camioneta negra estaba aparcada en mitad de nuestras zona de picnic. Las huellas de su caída desde el parking superior se podían ver a lo largo de toda la colina. Pasaban precisamente por donde yo había estado animando a los chicos.

Un escalofrío me recorrió de arriba a abajo al pensar en lo que podía haber sucedido. De no haber sido por los reflejos de Jake, me habría atropellado o caído en la cabeza o pasado por encima o mil posibilidades. Todo podía haber acabado en un parpadeo. Un accidente así no podía haberlo previsto nadie, ni siquiera tía Alice.

Los chicos se acercaron a la camioneta a inspeccionarla, mientras yo no dejaba de temblar en brazos de Jake. El freno de mano estaba mal ajustado y la pendiente había hecho el resto, haciendo que cayera hasta el nivel de la playa. En tan solo un momento empujaron la camioneta de vuelta al parking, quitándola de mi vista.

No había sido culpa de nadie, pero aún así una sombra flotaba en el ambiente. El propio Jake estaba algo nervioso. No paraba de acariciarme, comprobando que estaba bien, que no tenía ningún rasguño. Verlo así me alteró aún más. Podíamos haberlo perdido todo en un momento: Él a mí o yo a él. Tenía que tranquilizarlo.

Le acaricié la cara y me quedé mirándole fijamente. Le envié mi gratitud por haberme salvado, junto a todo mi cariño y mi amor. Nuestras respiraciones se fueron acompasando y ya no existía nada más a parte de nosotros dos.

En un instante algo hizo clic en su interior y dejó de estar preocupado a pensar en otras cosas. ¿O quizás era yo la que había cambiado? Con las imágenes que le enviaba iba algo más. Una emoción, un sentimiento, la sensación de su cuerpo contra el mío. Su mirada se encendió, haciendo que mi piel ardiera ante sus caricias.

_ ¡Buscaros un hotel! - gritó Paul cortando de golpe el momento.

Jake le lanzó una mirada asesina y con intenciones de saltar sobre él, pero llegó antes Sam. Estaba justo detrás de Paul, ya que volvían de subir la camioneta, así que estaba en la posición indicada para darle la colleja de su vida a ese bocazas. Me giré hacia Sam con gratitud en la mirada, sin llegar a soltar a Jake por si acaso.

_ Vamos a quitarnos la arena y el sudor. ¿Vienes? - le preguntó Sam a Jake.

_ Sí, ahora voy - le respondió ya con más tranquilidad -. ¿Seguro que estás bien, Ness? - me preguntó aún con preocupación en la mirada.

_ Seguro - le confirmé con una sonrisa -. Anda, ve con ellos - le animé.

Su respuesta fue una enorme sonrisa. Se separó de mí, se quitó la camiseta y me la dio para que se la guardara. Luego se alejó hacia la orilla del mar junto a los demás, sin dejar de mirar hacia atrás… hacia mí. La camiseta conservaba su olor. La apreté contra mi nariz y se me escapó un suspirito enamorado.

Las risitas cómplices de mis amigas no se hicieron esperar. De repente me di cuenta de que no estaba sola en la playa con Jake, sino que estábamos rodeados de nuestra familia y amigos. ¡Quise morirme de la vergüenza!

_ Tranquila, Ness - me dijo Emily pasando un brazo alrededor -. Yo te entiendo.

_ Y yo - dijeron las demás casi a coro.

_ La pena es no poder darme un bañito con mi hombre - dijo Rachel decepcionada -. El agua está demasiado fría para mí.

_ Pero quizás no para ti, Ness - dijo Kim pensativa -. Que pena que no tengas bañador.

Y ante eso se me encendió una bombillita. ¿Podía ser que alguien previera esta situación? ¿Que alguien supiera que podía necesitar algo en la playa? Esperaba que sí. Salí corriendo hacia donde habíamos dejado las bolsas del picnic y rebusqué entre ellas hasta encontrar el misterioso paquete que me había entregado tía Alice.

La diminuta cajita, con forma de cubo de 10 cm. de lado, estaba muy bien cerrada, pero no me llevó nada de tiempo abrirla. Rápidamente comprobé lo que se guardaba en su interior. ¡No me lo podía creer! Nunca había dudado del buen gusto de mi tía, pero tendría que hacerle un muy buen regalo de Navidad por esto.

Una enorme sonrisa iluminó mi cara pensando en la sorpresa que se iba a llevar Jake. Estaba deseando ver su cara cuando me viera con eso puesto. Cogí la cajita y lo que guardaba en su interior y me interné entre los árboles para cambiarme.

Cuando me asomé por entre la vegetación las chicas estaban esperándome con la curiosidad brillando en sus caras. No sabían a qué venía todo esto, pero pronto lo iban a averiguar. Guardando la vergüenza muy adentro de mi mente di un paso fuera del bosque que rodeaba la playa.

Pronto la curiosidad dio paso el asombro y rápidamente paso a diversión. La sonrisa complacida de Emily era todo el ánimo que necesitaba para seguir adelante. En un momento quedé a la vista del abuelo Charlie y del resto de ancianos.

_ Ness, ¿qué haces con eso puesto? - me preguntó levantándose de la hamaca de un vote -. ¿Dónde crees que vas así? ¡Hace frío, niña!

_ Déjala estar, Charlie - le dijo Sue sujetándole en el sitio -. No le pasará nada.

_ Pero… - dijo Charlie atragantándose con las palabras.

_ Su temperatura corporal es más alta - le recordó ella -. Estará bien. No te preocupes.

Yo seguí adelante, acercándome más y más a la orilla, sin ser capaz de levantar la mirada. No sabía si Jake me había visto ya y no estaba segura de cuál iba a ser su reacción. Ya me había rechazado antes, aunque hoy todo era diferente.

Al final suspiré, cogí aire y miré hacia el agua.

Los chicos estaban todos mirándome. Sam sonreía, uno daba un codazo a otro, algún otro recibía una colleja de uno más. Todos se movían y gritaban o silbaban o reaccionaban de alguna manera, salvo Jake. Él parecía estar anclado al fondo. Ni siquiera el implacable oleaje hacía mella en él. Estaba paralizado… Mirándome.

El mundo se detuvo mientras nuestras miradas se entrelazaban. No había rechazo en la suya, ni precaución, ni reproches, ni condescendencia, ni repulsión. Lo que había era un fuego que quemaba. Su mirada estaba encendida… de pasión. Una hoguera interna que me sobresaltó por la fuerza con la que me llegaba.

Todos esos sentimientos y emociones que había tenido que aprender a controlar en los últimos meses no eran nada comparado con lo que vivía ahora. Las hormonas adolescentes me habían poseído en este último año de adolescencia acelerada, pero esto era más que eso… mucho más.

Jake había estado muy controlado, tanto por sí mismo como por mis padres. Y yo, en mi ignorancia, no me había dado cuenta del esfuerzo que él hacía. ¡Me deseaba! Hubo momento en el pasado reciente en que había dudado que pudiera llegar a verme así, pero ya no me cabía ninguna duda. Su mirada hablaba alto y claro.

Me adentré en el agua y casi ni noté el choque de temperatura cuando me alcanzaron las olas. Tampoco me percaté de la marabunta que se había armado entre los chicos de la manada, ni las insinuación que Sam había cortado de raíz. Sólo era consciente de la mirada de Jake recorriendo mi cuerpo.

El regalo sorpresa de tía Alice no era otra cosa que un diminuto bikini. Era justo de mi talla y adecuadamente a la moda, como era de esperar siendo cosa de mi tía. Al ser rojo con los filos en blanco resaltaba enormemente sobre mi cuerpo. Dejaba mucha piel expuesta a la vista, piel reverenciada por mi amado con su mirada.

Me adentré en agua lentamente, sintiendo como una caricia el embiste de las olas. Notaba como mi piel acalorada agradecía la refrescante sensación del agua sobre ella. Por dentro mi cuerpo estaba ardiendo, en parte por la vergüenza de mostrarme así ante todos. Pero en realidad era más culpa de la mirada de Jake sobre mí.

Entre nosotros no cabía la vergüenza ni la timidez. Ya no. Las palabras no habían sido dichas ni oídas, pero algo había cambiado en su mirada. El lazo entre nosotros era algo tangible, físico. Ya no me veía como a una niña, ni siquiera como una adolescente a la que controlar. Ahora era su chica, su mujer, su destino… y nada iba cambiar nunca eso, ni siquiera mi padre.

Extendió la mano para recibirme, ayudándome a acercarme el último metro hasta llegar a él. El contacto de su mano creo unos estremecimientos que recorrió todo mi cuerpo. No tenían nada que ver con la temperatura del agua y sí mucho con el efecto de Jake sobre mí. Me cogió entre sus brazos y me pegó a él. Enterró su cara en mi cabello, dejando un dulce beso contenido sobre mi cabeza.

_ Hola - me saludo con una voz grave que mandó escalofríos por toda mi columna.

_ Hola - le respondí con una sonrisita de tonta enamorada.

_ Te he estado esperando - me dijo él muy serio.

_ Ya estoy aquí - le respondí -. Por fin.


N/A: Espero que os haya gustado este capítulo... Animaos a dejadme vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como yo

Muchas gracias a Aleeh'C, alejandra cullen, alexblackcullen, ana, Ana Laura, anabel94, andysuperchula, AssiiaWolfe, auraazul1123, bellalicerose, BlackCullen, Cami Malfoy Cullen, Cris Cullen Black, Cullen-21-gladys, cynthia mazari, DhampireCry, Diana M, emilc, fjrod, flexer, el angel de la muerte, gabuxis-15, gaby black, Josenso di Farias, krismery, KutisHN, Laune Marie Cullen, lexa0619, Lily Snape Cullen Malfoy, LilyHerms, malu, mapy cullen, maria, Martu Cullen, Mazy Vampire, melilu, melina, Micky67, Mikaela, Miru Invernizzi, Mon de Cullen, Mony Black, Morenita Black Clearwater, Nessa610, NessylitleCullen, Pati Love Everybody, patriciapaty, PattyQ, Pati Love Everybody, patriciapaty, PattyQ, polkoji, reneesme cullen swan, Rmarasca, Robmau, Rosse, samirasama cullen, sue, Vampire301 y v cullen por los coments que me vais dejando a lo largo de esta historia... y mi bienvenida a los nuevos lectores...

Os recuerdo que estoy subiendo otras historias por aquí, por si queréis pasaros a leerlas... Nos vemos el próximo Jueves (espero) con el Capítulo 14: "Salida en grupo" Besos a todos