Holaps.. bueno, se que tardé en actualizar, pero es que si supieran... estoy llena de pruebas.. incluso ahora toi entremedio de puras semestrales, pero se acaban el 29 de junio, así que después de eso voi a tener mucho tiempo para escribir OwO. Jeje.. toi muy feliz por toda la cantidad de reviews que me dejaron.. soi tan feliz.. esperoseguir resiviendo así. Bueno.. mejor las dejo para que lean, y por favor.. no cuesta nada dejar un review aun que tan solo diga: te quedó weno.. ¿si? gracias ...
- Más - Diego
- Mujer Azul -Difuntos Correa
- Un Sueño -Rakim & Ken-Y
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Ángeles Rebeldes
Capítulo 2: "Verte de nuevo"
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Un año después del segundo incidente...
Los de la Seigaku entrenaban arduamente como lo hacian cada día. A veces costaba creer que pudiesen existir personas, que sintieran tanta pasión por por el tennis, como para vivir día y noche pensando en ello, o por lo menos esa era la impresión que daba. Pero la verdadera realidad, es que ellos, como seres humanos, necesitaban alguna bálbula de escape para su dolor y preocupaciones. Pues, no podían retener tanto mal en su propio interior.
En aquel momento, apareció Tezuka, quién veíase muy cansado, estaba pálido, y había bajado de peso. Después de la muerte de la profesra Sumire, el se había tenido que hacer cargo de todo el club de tennis y este trabajo lo tenía exahusto luego de un año..
- Todos, reúnanse -Llamó el capitán y entrenador de la Seigaku. Y así todos lo hicieron, se formaron en filas horizontales frente a Tezuka, partiendo desde los titulares, a los regulares y por último los principiantes.
En aquel momento, se fijaron en un sobre que llevaba el capitán en su mano izquierda. Cuando todos estuvieron reunidos, Tezuka esperó a que guardaran silencio para comenzar a hablar.
- Hemos sido invitados a un nuevo torneo en el norte de Japón -Informó Tezuka. Mientras todos los demás chicos, especialmente los titulares, abrían los ojos brillosos de ambición y emoción.
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Las chicas del equipo de tennis que representaban a el internado Kasuhitsu Gakuen escuchan atentamente y muy emocionadas, cada palabra pronunciada por su capitana, que con su neutra voz (aquella que oculta los más profundos pensamientos de la personas), era capaz de penetrar en cada una de sus cabezas, como la voz de una madre que vela en silencio por la seguridad y protección de sus hijos(as).
- El capitán, el subcapitán y un acompañante, perteneciente al mismo equipo deben ir al lugar para que se les de toda la información debida, y así decidir si participan o no -Leyó Kumiko. Y así es como terminó de leerse la carta. Todas las chicas estaban muy emocionadas, cuchicheando sin parar. A ese equipo, realmente les encantaba la competitividad y no lo podían evitar. Habían ganado varios trofeos en un corto lapsus de tiempo, y no había lugar en donde no se nombrara a los misteriosos "ángeles rebeldes" que no se dejaban ganar, siquiera intimidar.
- Bueno, la reunión según la carta, se realizará mañana a las 11:00 AM, en el centro deportivo Itsuki, que se encuentra en el norte de japón, así que Mia, tendrás que levantarte MUY temprano, para poder llegar a tiempo. Y con respecto a la tercera acompañante, se elijirá al azar. -Dijo Kumiko, y en aquel momento tomó un papel, escribió algo en el y luego lo dobló. Observó como Mirumy estaba sentada encima de una banca quedándose profundamente dormida, con su bolso de tennis como almohada. Kumiko suspiró con resignación.
- Bien, cada una elija un número del 1 al 10 -Indicó la capitana y así todas lo hicieron.
- 5 -Dijo Naomi tan entusiasta, pensando inocentemente que ella iba a tener la suerte de ir.
- 8 - Indicó la pequeña Yuki, mientras jugueteaba aburridamente con su jockey.
- 3 -Saltó Natsumi, con una sonrisa empalagosa de gato, que siempre la caracterizaba mucho.
- 1 -Eligió pensativamente Deydara, esperando ser la elegida.
- 9 -Escogió por último Sakuno, con una nota de melosa dulzura, que hace algún tiempo habíase incorporado en su ser. Kumiko, abrió el papelito que había doblado y lo mostró, en el leíase claramente un número 9 inscrito en el.
- Muy bien Sakuno, mañana tu vienes con nosotras, así que nos juntamo en el hall de entrada a las 9:00 am para poder alcanzar a tomar el tren. -Explicó Kumiko, y Sakuno asintió inmediatamente.
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El capitán de la Seigaku terminó de leer lo que decía la carta, y al contrario de la chicas, estos comenzaron inmediatamente a exijirle a Tezuka, el nombre del tercer acompañante para ir a la reunión al día siguiente.
- Será Echizen -Respondió Tezuka, con aquella seriedad tan típica en el. Necesitaba a alguien responsable y callado para no tener tanto trabajo, cada día sentíase más exahusto. Hubiese llevado a Syusuke, pero últimamente ese chico andaba con las hormonas muy alborotadas y apenas veía a una chica se acercaba a coquetearle inmediatamente, y no tenía intención de hacercelas de mamá.
Ante esta decisión, comenzaron a alegar instantaneamte, pero al ver la mirada de Tezuka, cargada con todo el cansancio, el estres y los dolores de cabeza, decidieron mejor respetar la opinión del buchou.
- ¿Tengo que? -Preguntó con aburrimiento el, ahora adolescente, Ryoma Echizen. Con el tiempo, aún que se había vuelto más extrovertido, más sociable y esas cosas, aún tenía sus preferencias por dormir hasta tarde. Y tener que levantarse a las 8 am de la mañana no era algo que le agradase.
- Si, si tienes -Respondió cortantemente el capitán mientras se retiraba.
- Realmente se ve muy cansado. Me pregunto como puede ser el capitán del equipo, el entrenador, el presidente del centro de alumnos y además tener calificaciones perfectas -Comentó Momoshiro, a quién solamente le parecia ya imposible, que alguien tuviese calificaciones perfectas.
- Bueno, pero estamos hablando de Tezuka -Respondió Syusuke, como si fuese obvio, y todos le encontraron la razón. Todo el mundo, cuando se trataba de Tezuka, hablaba como si fuese un semi-dios o algo parecido. pero el era humano, y como tal, también se cansaba, también se frustraba, estresaba y colapsaba, pero no lo demostraba. Sentía que en cada cosa que hacia tenía un compromiso, que no pensaba dejar de lado.
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Era de noche, y una vez más Mirumy se encontraba sentada en el techo, sobre su habitación contemplando obsesivamente las estrellas. Aún que ella, no era de las que pedía deseos a las estrellas, le gustaba contemplarlas, sentirse parte de ellas. De alguna forma, parte de su pena se iba cuando imaginaba que estaba sobre una de ellas. Esos eran los momentos en donde la mente de Mirumy volaba, volaba bien lejos.
En ese minuto, una chica de largos cabellos castaños y piel suavemente tostada se acercó a su lado.
- ¿De nuevo en las estrellas Mía? -Preguntó Sakuno mirándola divertida.
- Veo que me descubriste -Rió Mirumy, con esa sonrisa que se obligaba a sí misma a mostrar cada día de su vida.
- Para serte honesta, lo sabía hace bastante tiempo, pero no sabía si molestarte -Respondió Sakuno, riéndose ella también, pero algo se albergaba en su corazón aquella noche, un presentimiento. Sentía como si algo en su pecho estuviese a punto de escapar. Sentía como si algo que había olvidado, volviese renacer en su interior, y eso le quitaba el sueño.
- Pero, me sorprende que estes despierta a estas horas de la noche, tu no eres de las que trasnocha -Inquirió Mirumy.
- Bueno, es que realmente no puedo dormir -Respondió Sakuno sinceramente, ante esto Mirumy la miró divertida. Pese a que ambas tenían la misma edad, parecía como si tuvieran diferentes. Sakuno aún seguía teniendo ese carácter de niña, y eso no era lo que estaba mal, estaba bien, la que estaba mal era Mirumy. y lo sabía, pero no quería admitirlo.
- Aún quieres a mi hermano ¿verdad? -Preguntó inesperadamente Mirumy, mirando hacia el cielo. Sakuno la observó con sorpresa.
- ¿Por que me preguntas eso? -Reclamó suavemente Sakuno, pues Mirumy sabía muy bien, que ella ya no sentía nada por Ryoma, el se había transformado en una parte de su pasado, que aún que no había sido dolorosa, compartía la realidad de la muerte de su abuela que le perseguía cada día de su vida. Pero todo esto era según persepción de la chica morena.
- Por que cuando una sufre estando enamorada, en vez de olvidar el amor, este se vuelve más grande. Pues después del dolor, una aprende a valorar este sentimiento, y es lo único que nos da fuerza a seguir adelante cuando creemos que la hemos perdido -Explicó con una melancólica sonrisa la joven chica de ojos felinos. Sakuno quedóse anonadada frente a esta explicación, Mía hablaba con un conocimiento tan puro, tan humilde y a la vez rencoroso, como si por sí misma hubiese sentido aquella sensación igual a la que ella (Sakuno) sentía en ciertos momentos.
- ¿Tu estuviste enamorada alguna vez? -Dijo Sakuno, sin poder aguantar la curiosidad. Mirumy la miró, y por un momento Sakuno sintió miedo de la chica, pues volvía a mostrar aquella mirada fría llena de un vacío inexplicable de dolor.
- Creí haberlo estado, pero me equivoqué. Lo único que me motivó a seguir adelante, fue mi propia angustia, tristeza y dolor. -Respondió la pelinegra, sin cambiar aquella mirada rencorosa, que tanto dolor incomprensible, guardaba en su interior. Sakuno muchas veces se había preguntado, cual era la "cruz" de esa muchacha, pues en aquel internado, Mirumy era la única persona que vivía en su propio mundo y apenas lo compartía con el resto.
- Pero ¿como alguien se puede motivar por cosas tan crueles? -Comentó sin poder evitarlo la chica de ojos caramelo.
- Por que todos buscamos sentirnos vivos de alguna manera, y cuando ya no estas alegre, ya no eres feliz,. el dolor, la angustía y la tristeza son las únicas cosas que te recuerdan que estas viva -Respondió Mirumy, con una voz temblorosa, llena de rencor y su mirada ahora estaba cargada de un odio casi inhumano, como si ese odio no tuviese lugar en este mundo, quizás ni en este universo.
Sakuno ante estas palabras se quedó nula. Su mente se llenaba de palabras que se agolpaban para escapar, buscando una definición clara a estas palabras. Más sin embargo, pronto comprendió que quizás, la idea era que justamente se mantuvieran sin una interpretación exacta. Y contempló el mismo universo celestial que se reflejaba en los ojos de la chica de ojos miel. Había momentos en los que en la mente de Sakuno, se posaba la imagen y el recuerdo del joven Ryoma, pero pronto esta se distorcionaba y se desvanecía en una ventisca de incompresión contra el destino.
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(desde el sexto parrafo poner canción: Más - Diego)
Era muy temprano en la mañana, un muchacho de cabellos negros y piel morena se despierta por los rayos solares que alumbran su joven rostro. Abre sus afelinados ojos miel y observa su despertador que marca:
7 : 34 AM
Ryoma se levanta con pesadez de su cama. Tenía un extraño presentimiento, anoche había tenido unos sueños bastante raros, y lo peor era que en todos aparecía aquella muchacha de cabellos castaños y ojos acaramelados que se había raptado su corazón hacia tiempo y aún no era capaz de devolvérselo.
Si supiera como comprender, como controlar esa emoción que nacía de su interior cada vez que pensaba en ella. Ese cosquilleo en el estómago cuando recordaba se dulce sonrisa, ese calor en sus mejillas cuando recordaba los abrazos de la muchacha, esa sensación de que nada malo podía pasar, cuando simplemente estaba con ella. ¿Por que se había marchado? La quería, la necesitaba, la amaba.
Dios santo, nadie podía imaginarse como el joven Echizen había caído por amor y de forma tan cruel y a la vez tan dulce que apenas y el muchacho lo podía creer. El chico vistióse con lentitud, y al mismo paso llegó a la escuela, no tomó desayuno, pues no tenía hambre. En el lugar encontrábanse Tezuka y Syuichiroh esperándolo. El primero igual de pálido y cansado como habíase visto últimamente, y el segundo alegre y envidiablemente animado.
Ryoma acercóse a ellos, y los saludó. Ambos le devolvieron el saludo y partieron rumbo a la estación de trenes. En el cielo aún habían vestijios de la noche, y la brisa matinal que normalmente era muy helada, mantenía las mejillas de los tres chicos, sonrosadas.
Cuando llegaron al lugar, Tezuka se dirigió a comprar los boletos, mientras Syuichiroh y Ryoma le esperaban en la entrada. El chico de lentes se dirigió a la boletería, la cual gracias a dios, estaba vacía. Justo en el momento en el que iba a comprar los boletos, una muchacha se le adelantó descarádamente y empezó a pedirle los boletos a la única mujer que estaba a cargo. Tezuka estuvo a punto de decirle algo, cuando la chica se dió vuelta, dejando ver unos ojos afelinados de color miel muy hermosos cubiertos por algunos mechones negros de su rebelde cabello, poseía una piel tan blanca como la nieve que hacia resaltar los rojos y tersos labios de la chica, ante esta visión, el muchacho se quedó sin habla, como nunca le había pasado.
- Disculpa, pero necesitaba comprar los boletos rápido, sino cierta personita con mal carácter con la que ando, se enoja -Se disculpó distraídamente la muchacha con una débil sonrisa. Parecía estar muerta de frío, pues no paraba de temblar.
- Si, no importa -Fué lo único en lo que pudo pensar, mientras estaba parado frente a la muchacha, y al darse cuenta de lo idiota que había sonado lo dicho, sintió un intenso ardor en sus mejillas, la chica se despidió ligeramente y se fué, sin que el pudiese decir nada más. Suspiró, compró los boletos y se volvió junto a sus acompañantes, quienes le vieron llegar con rostro abatido, pero prefirieron no comentar.
Ya en el tren, Ryoma se sentó al lado de la ventana, observando el paisaje campestre que se dejaba ver en el recorrido, era calmado, tranquilo. De alguna forma ese paisaje le devolvía la armonía a su alma, la regocijaba, le daba vida nuevamente.
Syuichiroh realmente estaba muy consternado. ¿que le pasaba al mundo? Tenía a los dos chicos más arrogantes y serios del planeta ( y con derecho, hay que decirlo) suspirando nostálgicamente como tontos con problemas de amor. Pero Dios sabía que en la vida esos dos alguna vez se dejarían abatir por algo tan trivial como pensaba Syuichiroh "eran las chicas".
Más Syuichiroh no sabía cuanto se equivocaba. Ryoma, luego de tres años, volvía a sentir como las heridas en su corazón renacían en su ser, y ahora no estaba "ella" para sanarlas. Se sentía solo, descomprendido y acabado. Como poder vivir luego de tantos años haber vivido sin amor, y cuando al fin lo conoces y notas lo hermoso y fabuloso que es sentirlo, se te escape de las manos sin que puedas hacer nada para evitarlo, y continuar con una vida que ahora ya consideras superficial. Ryoma suspiró nuevamente. Mientras en su mente se dibujaba en la lejanía la silueta de una joven chica de cabellos castaños y ojos acaramelados.
Tezuka intentaba leer una de sus novelas inglesas, más aún que pareciera muy concentrado en su lectura, no había avanzado ninguna página, y era por que no podía parar de pensar en esa muchacha de cabellos negros y ojos miel, su figura en aquel momento se veía tan frágil, tan débil que parecía se fuese a trizar con un simple soplido. No sabía que era lo que le atraía de ella, era extraño, pero a la vez fascinante, se vió obsecionado por una esencia desconocida y mística, era realmente enviciante. Pero ahora no volvería a contemplar esa hermosa esencia, no la volvería a ver más, se sentía tan tonto por no haber dicho nada cuando pudo, y ahora... era demasiado tarde para hacer algo al respecto... Suspiró.
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Naomi caminaba por las calles completamente enfurruñada. ¿Por que siempre la mandaban a ella a hacer las compras? No era justo. Caminó hacia el supermercado dando patadas al suelo como quién quiere que se rompa, más sin resultado alguno. Bufó.
Ingresó al supermercado, y para más mala suerte de la pobre pelirroja, estaba completamente lleno. Como se dice vulgarmente: "No cabía ni un alfiler" en el local. En aquel momento la chica sintió deseos de gritar.
Tomó un carro, y sacó una lista que era la que le habían dado sus compañeras y compañeros del instituto. La mayoría de las cosas que anotaban eran dulces y golosinas, lo cual hizo sonreír a Naomi. Pues, por lo menos le pagarían muy bien por aquel sacrificio, aún que pese a todo seguía molesta tener que estar en ese supermercado, en vez de estar hablando, jugando y viendo televisión con sus amigas. Aún que la verdad, tampoco iba a ser muy entretenido, puesto que sus dos mejores amigas habían tenido que ir a aquella charla sobre el nuevo torneo, y sin ellas, ya no era TAN divertido.
- "Me pregunto como lo estarán pasando" -Se dijo la pelirroja, echando una gran cantidad de paquetes de galletas de diversos sabores al carro. Luego su rostro se tornó sobrio - "JO, apuesto a que esas dos estan de lo más felices, rodeada de chicos guapos... No es justo, yo quería ir" -Pensó resentidamente la ojiverde mientras inflaba sus mejillas como niña pequeña. Y es que Naomi tenía un carácter muy especial, era una persona muy amable, algo pendeja, pero tierna y sobre todo generosa, aún que tenía una lengua muy afilada frente a situaciones desagradables, y una rapidez mental muy envidiable, lo cual le hacía tener razón la mayoría de las veces.
Caminó por al supermercado alrededor de una hora, hasta que por fin llegó a lo último de la lista, lo cual era una bolsa de gomitas ácidas, escritas con la fina y delicada caligrafía de Mirumy.
- Siempre lo más raro -Rió Naomi, mientras se dirigía a comprar por los menos unas 10 bolsas de esas "famosas" gomitas, ya que sabía que Mirumy se sentía feliz mínimo con aquella cantidad. Cuando llegó al lugar, sacó las 10 bolsas y estaba dispuesta a irse cuando vió algo.
- Tofitaaaaaaa -Dijo Naomi con los ojos muy abiertos y llenos de ansiedad, iba a tomar la caja de aquellos dulces pero alguien se le adelantó, y para su sorpresa, era la última caja, realmente sintió ganas de llorar. Estaba dispuesta a usar sus "encantos" con aquella persona para que le diera la caja cuando se sorprendió al ver de quién se trataba.
- Nya, que suerte, la última caja de tofitas -Dijo un muchacho de no más de 18 años, con facciones gatunas, cabello rojo y unos ojos muy azules. Naomi al verlo, se arrepintió de sus desición y prefirió irse. Conocía a aquel chico y no le hacia la menor gracia relacionarse con gente como aquella.
El muchacho vió como la pelirroja se marchaba sin decir ni una palabra, siquiera dar alguna muestra de reconocimiento. Ante esto, se morió el labio inferior con frustración. "¿Es que acaso no me recuerdas?" Pensó el chico para luego irse con un montón de cosas en que pensar.
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Sakuno, Kumiko y Mirumy salieron de la charla luego de dos horas de escuchar a todos los encargados de la organización del evento. La útlima se sobaba los ojos pues en la mitad se había quedado completamente dormida. Kumiko realmente le hubiese gustado mucho haber hecho lo mismo que su amiga, pero como era la capitana del equipo, no podía darse aquel lujo. Sakuno fué la único que animósamente prestó atención a toda la charla.
- Bueno... ¿Y ahora que hacemos? Tenemos media hora antes de las inscripciones de los equipos, luego de eso, nos vamos a almorzar al coppelia. -Les guiñó un ojo Kumiko, y ante esto Sakuno y Mirumy rieron.
- Pues podríamos ir a tomarnos una ponta... -Propuso Sakuno inocentemente, frente esta respuestas las otras dos chicas sonrieron maliciosamente.
- Buuuueeeeno, como Saku propuso, Saku invita -Dijieron Kumi y Miru al unísono con sonrisas diabólicas. La pelicastaña las observó con temor, realmente esas dos parecían esos ángelitos diabólicos que aparecen en la caricaturas.
- Esta bien... -Repuso Sakuno su billetera que pronto quedaría vacía. Kumi y Miru se miraron complecidas.
- Gracias Saku -La abarazaron las dos chicas. Kumiko y Mirumy realmente eran unos casos.
Las tres chivas fueron a una máquina de sodas, Sakuno sacó una ponta de guinda, Kumiko una de melón y Mirumy una ponta de arándanos. Luego, su fueron a recorrer el lugar, y reconocer a algunos de los equipos que por ahí estaban.
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(Poner la canción: Un sueño -Rakim & Ken-Y)
Ryoma, Tezuka y Syuchiroh salieron de la charla completamente cansados, en su vida habían oido hablar tanto a una persona. Ni la mitad la habían escuchado, pues no podían mantener la concentración. El único que había escuchado todo había sido Syuichiroh, Ryoma se había quedado dormido y Tezuka se había visto envuelto en sus pensamientos.
Los tres muchachos decidieron ir a tomarse algo, mientras esperaban a que se las inscripciones se abrieran, así que Ryoma fué por la bebidas, para luego reunirse con los otros dos chicos, los cuales analizaban una revista que parecía ser una guía de los equipos estudiantiles más reconocidos en el estrado. Pues la mayoría de ellos lo más probable es que participasen en el torneo.
Ryoma observó con aburrimiento esto. Les pasó a los dos chicos los refrescos y empezaron a caminar por el lugar indicando y reconociendo a los diversos equipos que allí se encontraban. Derrepente Ryoma se detuvo frente a algo, o mejor dicho, frente a alguien que se le era muy familiar. Y como no.. si era...
- Sakuno...- Susurró casi inaudiblemente Ryoma, mientras Tezuka y Syuichiroh lo observaban intrigados.
Una muchacha vestida con unos jeans, una polera roja y un polerón blanco, quién poseía un largo cabello castaño y ojos acaramelados se encontraba hablando junto a dos muchachas, ambas pelinegras, las dos le daban la espalda por eso no pudo verles el rostro. Una de ellas (la que tenía el cabello más largo se alejó) y la otra pelinegra la siguió, quedándo así, Sakuno sola.
Ryoma no lo dudó ni un momento. No iba a dejar que esta vez se le escapase sin poder hacer nada para evitarlo. No quería volver a perderla como la primera vez, no lo iba a permitir. Se acercó a ella con paso decidido, se sentía caminando como en un sueño, el más reconciliante que podría haber tenido en este último tiempo.
- Sakuno -La llamó, la muchacha se dió vuelta y le observó sorprendida. Ryoma pensó que iba a escapar, más no lo hizo, Sakuno le sonrió con normalidad.
- Ryoma, tanto tiempo -Saludó Sakuno con cierta dulzura algo irónicamente melosa. El chico frente a esto, frunció el ceño.
- Sakuno, ¿por que te fuiste así, sin decirme nada? Realmente yo... -Quizó terminar Ryoma, pero no pudo, sintió un nudo en la garganta, le avergonzaba tener que admitir que la había extrañado todo aquel tiempo. La muchacha lo observó esperando a que el terminase la frase, más Ryoma no fué capaz.
- Siempre tan orgulloso ¿verdad? -Comentó Sakuno sin rodeos, Ryoma se preguntó si ella sabía lo que el estaba pensando en aquel momento, más sin embargo luego se dijo que era imposible que lo supiese. Sakuno volvió a sonreír.
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- ¿Que pasa? -Preguntó Kumiko a Mirumy quién de un momento a otro se había ido sin decir ni más.
- No, nada.. -Respondió la otra chica, sus labios temblaban y su mirada estaba perdida.
- ¿Por que no puedes confiar en mi? -Preguntó su amiga.
- Por que yo no soy capaz de confiar ni en mi sombra -Respondió Mirumy con una amarga sonrisa.
- Sabes que guardarte todo, no te hace bien -Agregó Kumiko con último recurso.
- Y crees que no lo se -Dijo Miru, dando por zanjado el asunto. Kumiko ante esto suspiró resignada.y ambas chicas comenzaron a hablar sobre otras cosas. Derrepente un chico de cabellos castaños se les acercó, estaba muy nervioso, más no lo demostró.
- Yo te conosco -Reconoció, mientras la chica la miraba dudosa.
- Mmm... Yoo... ahh.. Tu eres el chico de la estación -Recordó de pronto Mirumy. Frente a esto Kumiko la miró atónita, era muy raro que Mirumy se acordase de alguien.
- Si, este.. yo... Creí reconocerte.. -Empezó Tezuka, sin saber exactamente que era lo que estaba haciendo, honestamente no se sentía el mismo.
- Tu perteneces al equipo Kasuhitsu Gakuen si no me equivoco ¿no? -Continuó el chico completamente rojo, lo cual solo lo notó Kumiko, quién se contuvo la risa, pues Mirumy solía ser muy despistada para estas cosas.
- Sep.. el mismo, Mía Echizen para servirte -Se presentó Mirumy intrigada por el personaje interesante que representaba aquel chico.
- Kunimitsu Tezuka, un gusto conocerte -Le devolvió el saludo Tezuka. Justo en aquel momento sonó la campana que indicaba la hora para iniciar las inscripciones de los equipos, así que sin proponérselo, ambos chicos tuvieron que separarse.
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(Poner canción: Mujer Azul -Difuntos Correa)
- ¿Por que no confiaste en mi? -Preguntó Ryoma sin poder contenerse.
- La verdad, es que no fué algo muy premeditado, con suerte y sabía lo que estaba haciendo. Aún que claro, no puedo decir que me arrepiento por que no es verdad -Le respondió Sakuno con la mayor de las paciencias.
- Más sin embargo, ¿Por que no te comunicaste conmigo... por que decidiste olvidarte de mi? -Exigió Ryoma con un temblor en su voz.
- Me preguntas cosas que yo no sé como responderte -Dijo Sakuno, y por un momento, por solo un momento su voz se quebró, pero luego volvió a tomar fuerza.
- Por favor... Solo quiero entender...- Empezó de nuevo el chico, pero Sakuno le cortó.
- ¿Entender que? -Irrumpió ella, con cierta brusquedad.
- Entender por que decisdiste dejar todo lo que amabas, atrás -Terminó el, mirándola con la mayor de las ternuras. La muchacha ante esto, por algunos segundos juró sentir una presión en su pecho, más solo fué por algunso segundos.
- Lo siento Ryoma... Pero eso no te lo puedo decir -Respondió Sakuno dulcemente, mientras se despedía con un leve movimiento de mano.
Ryoma solo se quedó allí, mirando el lugar por el cual ella había desaparecido. Quién era aquella chica con la que recién había hablado. Ella, no era Sakuno, su Sakuno no era así. No, no lo era. Aquella era solo una imitación barata intentando creerse la mentira en la cual se estaba ahogando. Pero no se rendiría, el recuperaría a su Sakuno, el lo lograría.
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Continuara...
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Bueno, hasta aquí voy en el fic, espero lo hayan disfrutado y les pido por favor.. que me dejen muchos reviews para animarme a continuarlo, pues tengo muchas ideas para este fic jeje.. Y muchas cosas que van a pasar van a ser muy inesperadas, y bueno, eso es todo lo que puedo adelantar...
Capítulo 3: "¿Me Recuerdas? Solo... Recuérdame"
- No... Tu no puedes ser... ¿Mirumy? -Susurró el pelinegro lanzádoze en un abrazo hacia su hermana quién estaba completamente desconsertada.
- ¿Que le pasó para que se volviera así? Es como si no recordara nada -Dijo con tristeza.
- No se puede vivir del pasado -Respondió ella, al tiempo que Ryoma la agarró de los hombros algo bruscamente.
- ¿Conoces a Syusuke Fuji? -Le preguntó Kumiko, en ese momento la otra muchacha comenzó a temblar y la miró con unos ojos llenos de una mirada infinita.
- ¿Me recuerdas? -Preguntó el chico con la voz quebrada, en su ojos se veía el arrepentimiento.
Contestación de Reviews:
Kumi-Muni: Jejeje.. en vdd esta demás que me digas que me apure.. en too caso no se puede hacer más con el muntón de rpuebas que tengo, por suerte el 2do semestre tengo el proyecto de historia jeje... i eso pues, me encanta como esta quedando tu fic.. el kumi/syu va a estar muy weno del prox cap en adelante.. te lo juroo.. i eso pss..
yuky-san02: Jejeje.. que weno que te hayan gustado las "hermanas" de los personajes de pot que inventé jeje. Sorry si tardé demasiado en subir pero es que el colegio y sus pruebas atrofian mi temperamente artistico xD. Espero que te haya gustado este capi.
Esmeraldy: Que weno que te haya gustado mi fic jeje. No importa que no hayas posteado antes, mejor tarde que nunca xD. Y eso pss.. si tardé demasiado me dejas una queja no más... jaja.. no .. lo de la queja es broma.. no quiero que me despidan.. (ni que fuera trabajo, si ni me pagan -.- ) jejej.. bueno.. nada pss.. nos leemos.
ayame: Si, en verdad fué muy trágico lo que le pasó a sakuno, pero es que la sumire me caía demasiado mal.. ¬¬ acosaba a MI marido, vieja verde xD. Con respecto a lo que el dijieron a mirumy.. ok.. esperaré a oir tu teoría jeje.. ahí veremos que pasa i si le achuntaste o no. Ahora soy fan de gackt, me enamoréee.. es demasiado lindo.. que manera de llorar con la canción... y mi mamá juraba que se había muerto alguien n,nU. con lo de portarme bien... mmm.. lo dudo xD. Y sorry por tardarme en actualiar, nos estamos leyendo jeje ;)
natsumi-echizen: Ahhhh!! Natsu tieeernaaa!! siempre subiendo mi autostima de -100 a -50 jeje... OwO gracias por lode la marihuana jajaj... 9.9 es emocionante... creo que lloraré -.-U nooo.. hoy no lloraré.. mañana tal vez.. pero hoy no... xP y eso pss.. si aun no sabes cmo subir fics me dices y te los subo yo hasta que aprendas bien.. ¬¬ el fanficcion es medio gay pa sus cosas, pero por lo menos funciona jeje. I eso... nos leemos mi natsu leeenda preciosaaa!! w
NaoKa: Waaaa.. que weno que por fin pudiste hacerte la cuenta en fanfiction ... tu fic me lo leo en un rato y te dejo un rview si es que el pc gay me deja jeje... me gustó MUCHO lo que escribite, así que de alguna forma lo voi a integrar en mi fic.. apuesto que en III vai a amar filosofía xD. bueno.. nada que deciir.. nos estamos viendo amiga ;).
Bueno.. eso sería hasta ahora.. bss.. cuidense.. portense mal.. y nos estamos leyendo.. no se les olvide dejarle R/R esta escritora frustrada... se aceptan criticas constructivas, consejos, ideas, participaciones, felicitaciones.. lo que se les ocurra xD
