Capitulo 2
- Que se bañe todos los días.
- Sí.
-Cepíllale el pelo todas las noches, que se lave los dientes, oblígala a comer verdura, no la pierdas de vista.
-siiii…
- No le des demasiados caprichos.
- Sí, sí, Bella por favor, se tanto o igual que tú, todos los hábitos de Nessie.
Está bien, sonrió y le dió un beso a Nessie en la mejilla.
Pórtate bien y has caso de todo lo que te diga Jake ¡Eh!
Los Cullen salieron a despedirnos, parecía que nos íbamos a la guerra.
Cuando me acercaba con el coche a la Push, empecé a sentir al felicidad de que no tendría que despedirme de Nessie.
Aparcando Seth apareció y a mi niña se le iluminó la cara, eran grandes amigos, Seth le daba mucho juego y lo que a Nessie le gustaba de él era que nunca se dejaba ganar, no cómo nosotros.
¡Nessieee, vas a venir!
¡Sí!- Dijo saltando en el asiento mientras le quitaba el cinturón.
La baje del coche en brazos y corrió a saludar al la manada, que se encontraba en el porche de Emily junto a Seth, la observé con adoración, era increíble lo fácilmente que se había ganado a mi familia, todos se turnaron para cogerla en brazos y besarla, mientras yo colocaba bien mi maleta y la de Nessie, ¿Cómo es que su maleta fuese más grande que la mia? Esta Alice era demasiado.
Estábamos en el salón de Emily picoteando algo mientras hacíamos tiempo para salir al aeropuerto, Ness saltaba en los cojines mientras se comía una magdalena de chocolate con su boca manchada, Emily sonreía con ternura, sabía por los pensamientos de Sam que ambos estaban buscando un bebé.
¿Con quien te lo pasas mejor Nessie? ¿Con los vampiros o con los lobos?- Preguntó Embry divertido.
Los lobos sois más divertidos, con Jake hago cosas que mamá nunca me dejaría porque dice que no son de señorita, dijo divertida.
Todos reímos ante su comentario, mientras que yo limpiaba su boca con una servilleta.
Ness te vas a manchar el vestido.
Llegó la hora y nos montamos en el avión, Ness no paraba de mostrarme lo mucho que le ilusionaba nuestro viaje. En el avión le entro sueño pero no pudo quedarse dormida porque no tenía su sabanita que estaba en la maleta, fallo mío.
Llegamos al hotel y decidimos bajar a comer antes de la quedada con la manada, Sam ya había contactado con el alpha puesto que el ya se había transformado y habíamos quedado después de almorzar.
Nessie se resistió un poco pero con la ayuda de Seth se comió el plato entero ya que la picaba diciéndole que solo los bebes no podían comerse un plato tan grande.
Había que admitir que mi hibrida tenía un espíritu muy competitivo.
Nos reunimos con la manada en forma humana en el bosque para que todos pudiésemos hablar, le había colocado a Nessie unos vaqueros y un chaquetón para que estuviese mas cómoda y calentita puesto que en la sierra hacia más frio.
Los miembros de la manada canadiense aceptaron nuestra visita con agrado, eran cinco miembros, tres hombres y dos mujeres, eso fue una gran noticia para Leah, puesto que ya no se sentía una rarita.
Noté como la loba de cabello azabache me miraba lascivamente intentando buscar una forma de quedarse a solas conmigo sin la presencia de Nessie.
Y al parecer Nessie se dio cuenta.
La loba se llamaba Aiinir.
- Preciosaa, dijo Aiinir con una sonrisa falsa, ¿Por qué no pasas al cuarto de mi hermana que tiene unas muñecas preciosas?
- Nessie la miró rara y me dijo con su don que tenía cara de bruja y que si se lo podía decir, yo le negué disimuladamente y aguanté la risa.
- No quiero.
-Que adorable jejeje.- Dijo sonriéndome.
- ¿No se separa de ti, eh? ¿Es tu hermanita?
- No, es mi imprimación.
- Oh, ya veo jeje, es una lástima, dijo mirándome como si fuera un filete.
La verdad es que desde que Nessie nació, ninguna mujer me llamaba la atención, ni siquiera pensaba en eso.
A Ness no le gustaba esa mujer, se le notó en la cara, Ness se daba cuenta de las cosas, era demasiado inteligente.
Mi tita Rose dice, que las mujeres bonitas no necesitan pintarse tanto, dijo con su cara angelical, jodiendo bastante a Aiinir.
Esta se quedó pasmada y se fue indignadamente al porche dónde estaban todos.
Yo había entrado por un vaso de agua para Nessie, después de una gran charla, nos invitaron a una barbacoa en el jardín del alpha, así que fuimos todos al hotel a ducharnos para esa reunión.
Nessie ya se bañaba sola y salió con su albornoz a buscar en su maleta que ponerse, era tan graciosa, se parecía mucho a su tía Alice, ella las adoraba, tanto a Rose como Alice.
- Nessie, vas a estar hermosa con lo que te pongas.
-¡no! Dice mi tía Alice que aunque salgas a hacer ejercicio, tienes que pensar muy bien que ponerte.
Yo no le rechiste y la deje buscar mientras entraba a ducharme, me puse unos vaqueros oscuros, mis botas y una camisa a cuadros azul oscura.
Cuando salí, Ness se había puesto un vestido corto y abrigado azul marino, con unos leotardos celestes y sus zapatos de charol negros, su tía Alice le había dejado my bien colocaditos los conjuntos en su maleta, cuando Ness me vió salir de la ducha me extendió el cepillo para que la cepillara, eso era trabajo de su tía Rose, pero no sería tan difícil ¿no? Su pelo era hermoso, cayendo en bucles hacia su cintura, se lo seque con el secador y se lo peine natural dejando sus rizos caerles libres por su hermoso y dulce rostro.
Seth se vino en el coche con nosotros, Nessie y él no paraban de parlotear sobre canciones y juguetes, realmente a veces me costaba pensar que Seth era un adulto, sonreí interiormente, como quería a mi familia.
La noche pasó volada y Nessie se lo pasó en grande jugando con su nuevo amigo Nohi, cuando se sentó a cenar se le cerraban los ojitos, fui previsor y eché la sabana en el coche y Seth se alargó en un salto a por ella, la recosté en mi pecho y con la sabana y el calor, se quedó dormida en nada, yo metí prisa a Sam de que ya era hora de volvernos al hotel y todos al ver a Nessie asintieron y decidieron que ya era demasiado tarde y que ya haríamos mañana algo juntos.
Al llegar le puse el pijama a Nessie y la acomode en la cama, una vez acostada, me fui al baño a pegarme una ducha y relajarme, me puse un pantalón de pijama y me metí en la cama, me quede dormido acurrucando a Nessie y dejándome llevar por sus sueños iluminados y relajantes.
Me despertó el sonido del teléfono móvil.
Buenos días Jake, ¿Cómo esta mi niña?- era la voz de mi amiga Bella.
Me desperecé y la miré, con su relajante respiración acurrucada en mi pecho y sus dulces coloretes rosados.
-Aquí está dormidita.
-oh vaya, yo que quería hablar con ella…
-Si quieres cuando se despierte te llamo, le conté por encima todo lo ocurrido y note más tranquilidad en la voz de Bella.
- Me alegra que volváis mañana, no sabes cuánto la echamos de menos, como se nota cuando la enana no está en casa.
Cuando termine de hablar con bella, me vestí y me tumbé a ver a Ness dormir, si no fuera por los porrazos que metió Seth en la puerta, mi niña hubiera seguido durmiendo dulcemente.
Abrí la puerta con mirada asesina
- Bájale la voz idiota, no ves que la despertaste.
-Es tarde Jake, ¡vamos Nessie, hoy vamos al parque de atracciones!
¿Parque de atracciones? Todo esto eran como unas vacaciones, ya que la manada nunca salía de la Push.
Nessie abrió los ojos y cuando escucho las palabras mágicas de Seth empezó a pegar brincos en la cama.
-¡sííí! ¿Has oído Jake?
- Si cariño.- Le sonreí y la miré emocionado para compartir su felicidad, saltó a mi cuello y le di una vuelta en el aire.
