Capitulo 3
Pasamos un día fenomenal, Nessie se tiró todo el tiempo con los ojos como platos, todos le compraron cosas, que si peluches, juguetes, algodones de azúcar… Claro, todo lo acertábamos, nos era tan fácil ganar en los juegos, que cuando llevábamos un rato en los puestos, los feriantes nos miraban con mala cara.
Edward me llamó y se alegró mucho de que Ness hubiera venido ya que veía los pensamientos de su hija y sabía lo bien que se lo estaba pasando.
Cuando llegamos bajamos a cenar todos al bufet, Seth y Nessie no paraban de tirarse bollitos de pan en la mesa, tuve que llamarle la atención a Seth y le tiré la cesta en toda la nariz para que dejara de hacer eso , pero al ver las carcajadas escandalosas de mi niña, tuve que reírme.
Cuando subimos, Nessie se tiro un largo tiempo en la bañera, me dijo que esta noche quería que le leyera aun cuento, así que le conté el cuento de caperucita roja y el lobo feroz, porque a ella le hacía mucha gracia que a alguien le dieran miedo los lobos.
Cuando terminé de leerle el cuento, me dijo:
- Jake gracias por traerme, ¡Han sido las mejores vacaciones del mundo!
Le sonreí y besé tiernamente su frente, se quedó dormidita y me puse a ver un rato la tele en la cama, hasta que me entró sueño, mañana partiríamos a Forks y me daba mucha pena, estas mini vacaciones habían sido geniales puesto que no me había despegado de Ness en todo el tiempo, y la sentía más mía que nunca.
Al llegar del viaje todos los Cullen nos saludaron efusivamente y mi Ness no paraba de decir lo bien que se lo había pasado.
- Dios Nessie como hueles a chucho- Dijo la rubia tonta, se oyó la risita de Emmet.
Nessie sonrió- Me encanta ese olor.- Dijo, se me infló el pecho.
Llegó la noche y después de que Nessie y yo cenáramos en la casa de Bella, Edward se fue a acostarla, me despedí de ella con mucha lástima y me fui hacia mi casa, me había comprado una entre la casa Cullen y la Push, para estar más cerca de Nessie.
Me acosté en la cama en pijama y no pude evitar echar de menos dormir sin mi pequeña loca pelirroja abrazada a mí.
Al poco de cerrar los ojos sonó mi móvil, era Edward, su llamada a esta hora me preocupó, me incliné y cogí el móvil con ansiedad:
- Edward, ¿Le ha pasado algo a Nessie?
- No, tranquilo.
Suspiré y me recosté hacia atrás frotándome la frente aliviado.
- Entonces, ¿Qué pasa?- Lo escuché suspirar resignado.
- Verás… Nessie aun sigue despierta, no logramos dormirla, se ha puesto a llorar diciendo que quiere dormir contigo. Si no te importa… ¿Podrías pasar esta noche con ella en su cuarto?
- Claro Edward, me encantaría, yo también he echado de menos que no duerma conmigo.
- Te espero, voy a decirle que vienes a ver si así se calma.
Me sentí lleno de dicha, mi niña me echaba de menos tanto como yo a ella, até el pantalón a mi pierna para ir corriendo hacia allí.
Cuando entré en su cuarto me echó los brazos haciendo un puchero, me hizo un hueco en la cama y la abracé.
¿Qué pasa cielo?- Dije mientras acariciaba su coleta.
Ella no decía nada, me transmitía con su don que no me retirara nunca de ella y que no podía dormir sin mí, yo solo me dediqué a abrazarla.
Bella sonrió feliz desde el marco, se acercó y le dió un beso en la frente a su hija.
- ¿Ya se te ha pasado todo? Ya tienes a tu Jake aquí ¿No?, desde luego a veces te mimamos tanto que me da miedo.
Nessie la miro sin entender con una sonrisa relajada y sus ojos hinchados, debido a su anterior llantina, me daba cosa verla así, pero tenía que admitir que me encantaba que me necesitara tanto.
Cielo tienes que entender que Jake no va a poder venir todas las noches a dormir aquí…
La niña no decía nada, solo negaba y se abrazaba a mí.
- Déjala Bella, está cansada, ahora no lo va a entender, ya veremos cómo resolvemos esto.
Y a partir de ahí, así fueron todas las noches, hasta que Nessie cumplió 18 años aparentes, cuando su cuerpo se congeló, entonces empezó a distanciarse un poco, a mi eso me asustaba y le preguntaba desesperadamente a Edward si Nessie ya no me quería tanto.
Él me decía que no, sino que simplemente, estaba madurando y había cosas que le daba vergüenza hacer o decir ya que ella se sentía mujer y ya no me veía como siempre, con inocencia y entendí que era normal que no quisiera dormir conmigo, si no éramos una pareja, como íbamos a dormir juntos, con su presencia, mi cuerpo reaccionaba con lentitud ante su mirada o su contacto, cualquier roce suyo , cualquier sonrisa o mirada me ponía la piel de gallina y un escalofrío recorría mi columna.
Bueno aquí Nessie ya se esta haciendo mayor y las cosas van a cambiar mucho entre ellos, me gustaría saber si alguien esta leyendo la historia para saber si seguir subiendo capítulos :) Besos
