Bien, aca va el tercer capitulo... sniff... todavia no recibi ninguna respuesta... o se lo se, es q soy un poco impaciente, se q hay miles de fics y el mio es solo uno mas... jaja... bueno espero recibir respuesats pronto!!! bss a todos y suerte


- No puede ser tan difícil...- murmuró pensativa mientras se levantaba. Jessica miró hacia todos lados tratando de recordar por dónde se habían ido los demás.

- ¿Necesitas ayuda?- Jessica se dio vuelta sorprendida. Sirius Black estaba detrás, "¿de dónde salió?" lo miró con la boca abierta sin saber que decir-¿Estás bien?

- Sí...- respondió ella sin salir de su asombro- Estoy bien.

- ¿Seguro¿No te asusta estar perdida en un lugar que no conoces?

- Claro que no- dijo algo molesta y le dio la espalda- Solo que... perdí de vista a Lilly ¿no la viste?

- Te dije que no era buena para esto... ¿cómo pudo dejarte acá sola?- dijo sin responder a su pregunta.

- ¿La viste o no?- insistió Jessica mirándolo con seriedad.

- No, pero estoy yo- respondió él y le dirigió la mejor de sus sonrisas- ¿Aceptas mi ayuda?

- No tengo elección- comenzó a caminar, pero poco después se detuvo. Se dio la vuelta y lo miró- ¿Me vas ayudar o no?- él no se había movido del lugar.

- Sí, claro... - se acercó a ella y la miró a los ojos- Es por acá- comenzó a caminar y ella lo siguió. Tal vez había sido poco amable al tratarlo así, no parecía ser tan malo después de todo, aunque algunas cosas que decía no la convencían, además estaba cansada y algo enojada¿dónde estaba Lilly?. Pero lo pensó mejor, Sirius la estaba ayudando, y aún no lo conocía bien...

- Perdón...- comenzó a decir en voz baja, pero al estar solos él la escuchó.

- No tengo nada que perdonarte.

- ...por tratarte así- continuó- Es que no me gusta estar sola...- se quedó quieta un instante.

- Ya no estás sola, estás conmigo- Sirius le dirigió una sonrisa tierna mirándola a los ojos, una sonrisa por la que muchas suspirarían- No te preocupes que no voy a dejar que te pierdas, conmigo estas segura- acercó su mano a la mejilla de Jessica pero al instante ella se apartó y bajó la mirada recordando lo que le habían dicho de él.

- Vamos...- dijo alejándose un poco más del chico. No podía negar que era muy atractivo, y podía darse cuenta por su buen cuerpo que hacía deporte, seguramente estaba en el equipo de quidditch, pero no podía olvidar la primera impresión que él le había dado. Estaba totalmente confundida, porque él estaba siendo amable y no parecía tener malas intenciones, pero aún no estaba segura.

- Así que venís de París, linda ciudad, muy romántica- comentó Sirius tras el silencio de la chica.

- ¿Cómo sabés eso?- preguntó Jessica sorprendida.

- Dumbledore, el director, lo dijo antes de que te pusieran el sombrero.

- Ah...- Jessica recordó que en ese momento estaba tan nerviosa que no había escuchado nada.

- ¿Viniste con tu familia?

- S-si...- tardó en contestar y cambió de tema antes de que Sirius pudiera hablar- ¿Falta mucho para llegar a la sala común? De verdad, estoy muy cansada.

- No, es acá- dijo cuando terminaron de subir las últimas escaleras. Caminaron un poco más y llegaron hasta el cuadro de la dama gorda. Sirius se paró frente a ella- Ranas de chocolate- al segundo siguiente el cuadro se movió- Las chicas primero- Jessica evitó su mirada y entró al lugar y Sirius la siguió.

- Gracias Black- lo miró.

- De nada, y llamame Sirius- ella asintió- Ya sabés Jessica, estoy para lo que necesites, lo que sea. Soy una persona confiable así que podes contar conmigo para lo que sea- sin responderle nada ella se alejó.

- No conocía ese lado tuyo Canuto, hasta yo me lo creí- uno de sus mejores amigos acababa de entrar- Sorprendente.

- Te lo dije James, esa nena va a caer rendida a mis pies antes de lo que crees.

- ¿Estás seguro?

- Sí, me doy cuenta. Se pone nerviosa cuando me acerco o la miro a los ojos... Estoy más que seguro.

- Todavía tengo mis dudas...

- Jessica rápidamente se acercó a Megan, a quién pudo ver ya que no había muchos chicos en la sala común.

- Jessica... ¿y Lilly?- preguntó al ver que estaba sola.

- Eso mismo me pregunto yo- dijo algo enojada- De un momento a otro no la vi más, la esperé y no volvió.

- Algo tiene que haber pasado... Lilly no haría eso.

- ¡Jessi¡Qué bueno que estás acá!- ambas chicas se dieron vuelta y vieron a Lilly acercarse.

- ¿Qué fue lo que pasó?- preguntó Megan.

- Sí... ¿Por qué me dejaste sola?- dijo Jessica entre dolida y enojada.

- El idiota de Potter...- respondió con odio- Me retuvo no sé cuanto tiempo para decirme lo de siempre. Cuando pude librarme de ese inútil y volví a buscarte no te encontré, no sabía dónde estabas. Perdón, debiste haberte sentido mal.

- Está bien- respondió con tranquilidad, dándose cuenta que era sincera. No había sido su culpa- Black me ayudó a llegar acá. Parece ser un buen chico...- dijo esto último pensativa.

- No te dejes engañar Jessica, seguro te trató con amabilidad sin demostrar otras intenciones ¿cierto?- ella asintió. Megan miró a Black que, junto con Potter, subían a su habitación- Típico, lo hace para ganar tu confianza. Creo que sos la próxima en su lista así que, no confíes tanto en él, trata de ver más allá de su papel de chico bueno, responsable, sincero y tierno... en algún momento va a cometer un error y te vas a dar cuenta que clase de persona es.

- Lo voy a tener en cuenta...

- ¿Vamos a la pieza? Espero que Rocío ya este ahí, tiene muchas cosas que contarnos- dijo Lilly y comenzó a caminar seguida por las otras dos chicas- Por cierto Jessi, vas a estar con nosotras, en nuestro cuarto.

- Apenas entraron se encontraron con una chica de cabello rubio y corto, y ojos color café que ya estaba acostada. Lilly se la presentó, era Amanda Roberts, o simplemente Mandy, quién también compartía la habitación con ellas. Jessica vio que allí estaba su valija y sobre su cama vio a su gata negra con una mancha blanca en forma de luna en su frente, la cual había dado origen a su nombre. Se sentó en su cama y le dio unas caricias a Luna, quién se sentó en su regazo y ronroneó.

- Con vos queríamos hablar...- dijo Megan apenas vio que Rocío salía del baño.

- Y yo tengo poco que contar...- respondió mientras se dirigía a su cama que quedaba junto a la de Lilly.

- Yo creo que no...- dijo burlonamente. Rocío no pudo continuar con su seriedad y comenzó a reír- ¿Qué pasó Rochi?

- Ay chicas... estoy muy feliz- dijo mientras se tiraba de espaldas a su cama con una sonrisa de oreja a oreja.

- ¿Y esa felicidad quién la produjo?- preguntó en tono cómplice Lilly.

- Ben- respondió Mandy desde su cama- Los vi muy juntos antes de venir acá.

- ¿Ben? No lo creo...

- ¿Quién es Ben?- preguntó Jessica ya que se sentía muy perdida.

- Es mi mejor amigo...- respondió Rocío- Bueno... era... ya no...

- Es amigo de Rochi desde que eran chicos, ella está enamorada de él desde tercero- le explicó Megan ya que Rocío se quedó callada, parecía estar en otro planeta- Él va a sexto y es el capitán del equipo de Hufflepuff.

- Baja a tierra, queremos detalles- Lilly le tiró un almohadón en la cara.

- Es tan lindo...- fue lo único que respondió ella que ni se había molestado por el golpe del almohadón- Estoy tan feliz... tan feliz...

- Sí, eso ya lo sabemos- le recriminó Megan que estaba al borde de perder la paciencia. Jessica no agregó nada aunque bien podría haberlo hecho de no ser porque apenas conocía a esas chicas y no quería quedar mal con ellas.

- Por donde empezar... todo es tan lindo...

- Empezá por el principio ¿te parece¿Cuándo fue¿Cómo, dónde? Vamos Ro... bajá de las nubes de una vez por todas- dijo Lilly.

- Fue en estas vacaciones...- Rocío abrazó el almohadón que Lilly le había tirado anteriormente- Fuimos a esquiar y...- quedó sumida en sus pensamientos.

- ¿Y¿Qué pasó después?- preguntó Megan con impaciencia- Rocío Lourdes Brown habla ya mismo o te juro que...

- Meg... no te pongas así- dijo con un tono calmado Rocío y la miró- ¿Qué va a pensar Jessica?

- ¿Te estás burlando de mí?

- No... para nada...

- Creo que a este paso vamos a saber lo que pasó a la mañana- se atrevió a decir Jessica tratando de quitar la tensión que se había generado. Se había dado cuenta de que si no hacía algo Megan haría algo contra Rocío, era evidente que su paciencia se había agotado.

- Sí, tenés razón- la apoyó Lilly- Rochi, ahora te aconsejo dormir y mañana nos contas con lujo de detalles todo lo que pasó en las vacaciones ¿estás de acuerdo?

- Sí... como quieran...

- Pero nos contas bien, no tan pausado ni con calma ¿eh?- dijo Megan antes de acostarse.

- Meg... necesitas a alguien... así te mejora un poco el carácter...- Rocío se acostó.

- Ahora si la mato- Megan saltó de su cama y estaba dispuesta a tirarse encima de su amiga pero Jessica la retuvo.

- Calmate Meg, está enamorada no la culpes...

- Sí pero... no me detengas...- finalmente pudo convencerla para que se acostara nuevamente.

Jessica estaba más que sorprendida, Megan le había parecido la más tranquila de las tres pero ahora le demostraba lo contrario. También le había sorprendido el comportamiento de Rocío, no la imaginaba así. Se acostó, apagaron las luces y todo quedó en silencio. Le costó trabajo dormirse, seguramente eran los nervios ya que al día siguiente era su primer día de clases. El resto de la noche estuvo inquieta, debido a los recuerdos que no querían dejarla tranquila y la perseguían a cada instante. Se despertó agitada y con lágrimas en los ojos, todo lo que había soñado había parecido tan real que era como haber vivido de nuevo aquella horrible pesadilla. Pudo notar que aún era de noche, y las chicas seguían dormidas. Fue hasta su bolso y sacó su libro favorito, "La historia interminable", lo había leído infinidad de veces pero no se cansaba de hacerlo. Junto con Luna bajó a la sala común y comenzó a leer, eso siempre la distraía, la llevaba a un mundo apartado de esa realidad que a veces odiaba, la alejaba de los recuerdos y las tristezas. Y ese libro en especial la hacía sentir mejor cada vez que estaba triste, era un libro muy importante para ella. Leyó durante varias horas, sumida en aquel mundo que se le presentaba en el libro, y sin darse cuenta se quedó dormida. Luna se acurrucó junto a ella y también se dedicó a dormir, aunque atenta a cualquier cosa que ocurriera.