hola aca les dejo un nuevo capitulo, espero reviews!!! porfa!!!! hasta ahora no recibi nada, no se por que... bueno, los dejo espero q lo lean en algun momento jejee... para decir lo q sea. bss


Jessica sintió el sol de la mañana en su rostro y los maullidos de Luna intentando despertarla. Lentamente abrió los ojos pero no se movió, aún estaba cansada y quería dormir un poco más. Ahora se sentía bastante tranquila, ya que no había vuelto a tener pesadillas en lo que restó de la noche. Volvió a cerrar los ojos aunque sabía que de un momento a otro tendría que levantarse para ir a desayunar y luego empezar con las clases.

- ¿Es cómodo dormir ahí?- al reconocer esa voz ella salió de un salto del sillón despertándose por completo.

- ¿¡Black¿Qué haces acá?- dijo casi gritando de la sorpresa.

- Perdón, no quise asustarte- dijo él mirándola a los ojos- Y, con respecto a tu pregunta... Es la sala común ¿no?- le sonrió. Jessica miró a su alrededor confundida, había olvidado donde estaba.

- Sí...- dijo pensativa- es cierto...- se sentó.

- ¿Y por qué estás acá?- preguntó él sentándose a su lado.

- Yo... me quedé dormida...

- Sí, me di cuenta de eso pero...

- ¿Sabes qué?- lo interrumpió y se paró alejándose de él- yo... mejor... me voy...- comenzó a caminar dirigiéndose al cuarto de las chicas seguida de Luna. No quería permanecer más tiempo ahí.

- Jessica espera...- ella no respondió y siguió caminando. Sirius alzó un libro que estaba en el suelo y se acercó rápidamente a Jessica agarrándola de la mano antes de que pudiera subir a su habitación- ¿Esto es tuyo?- ella no tuvo otra opción más que detenerse. Se dio vuelta para ver lo que el chico le estaba mostrando.

- Ah... sí...- dijo agarrando el libro- Gracias- dio unos pasos hacia atrás y comenzó a subir con rapidez las escaleras. Sirius la vio alejarse con una sonrisa, muy orgulloso de sí mismo, como siempre pasaba no se había equivocado.

Apenas Jessica entró a su pieza se sintió realmente aliviada. No podía creer lo que acababa de pasar, por empezar no debió haberse quedado dormida ahí abajo pero no había podido evitarlo. Aunque lo que más le había molestado era la llegada de Sirius Black, eso la había hecho sentir demasiado incómoda.

- Jessi... ¿Dónde estabas?- Lilly se acercó a ella, era la única que estaba despierta.

- En la sala común... yo...- se acercó a su cama y se sentó- Anoche no podía dormir así que bajé a leer algo y... me quedé dormida...

- Sí, anoche te escuché- Jessica levantó la mirada confundida- Te quejabas dormida...

- Sí... fue una pesadilla- bajó el tono de voz y la mirada, sin poder evitar recordar su sueño.

- Ayudame a despertar a las chicas- cambió el tema notando el decaimiento de su amiga- Tenemos que ir a desayunar.

- De acuerdo- Jessica se levantó de su cama aún no muy animada. En ese mismo momento Amanda abría los ojos.

- ¿Qué hora es?- preguntó desperezándose.

- Hora de levantarse- respondió Lilly acercándose a Megan- ¿Meg?... Meg... ¡Meg!- poco a poco comenzó a alzar la voz ya que su amiga parecía no escucharla.

- ¿Qué?- se quejó aún sin abrir los ojos y acomodándose para seguir durmiendo. Lilly sin pensarlo apartó las colchas de su amiga- ¿¡Qué estás haciendo!?- gritó furiosa y se sentó.

Mientras Mandy iba al baño Jessica se acercó a la cama de la otra chica, que dormía con una sonrisa de oreja a oreja. Con solo pronunciar su nombre logró que se despertara, por el contrario, Lilly aún intentaba despertar a Megan, que había vuelto a taparse para dormir.

- Vamos Meg ¿o querés que te tire un baldazo de agua fría?

- Dejame dormir- dijo cortante.

- ¡Meg!- volvió a gritar sin recibir una respuesta.

- Si querés saber que pasó entre Ben y yo vas a tener que levantarte- Rocío se acercó a ella y la vio abrir los ojos interesada- Les voy a contar mientras desayunamos pero si querés seguir durmiendo... por mí está bien.

- Está bien, está bien- dijo finalmente sentándose- Y Lilly, no me grites la próxima vez...

- Es la única forma Meg, y lo sabés- respondió ella riendo.

Luego de cambiarse se dirigieron rápidamente al Gran Comedor, dónde la mayoría de los alumnos estaban desayunando. Consiguieron lugar para las cinco, aunque, para desgracia de algunas de ellas, cerca de estaban cuatro chicos, de quienes Jessica sólo reconoció a Black.

- Son los merodeadores- le explicó Lilly mientras tomaba su chocolate caliente- A Black ya lo conoces- Jessica asintió- el que está al lado es Potter- se dirigió a un chico de cabello oscuro y desordenado, con anteojos y ojos marrones- Al frente de él está Remus Lupin, que es prefecto como Megan- vio a un chico de dulces ojos color miel y pelo castaño, pudo notar que él y Potter, al igual que Black, tenían muy buen cuerpo, tal vez también jugaran para el equipo de su casa- pero aún no entiendo como puede juntarse con esos dos, si bien también tiene a unas cuantas chicas histéricas detrás de él no se anda mostrando ante todos como Black y Potter, al menos no tanto... Y por último Peter Pettigrew, él no es tan popular como los otros tres pero al ser un merodeador también tiene su club de fans- Jessica desvió la mirada al ver que Sirius no dejaba de mirarla- De los cuatro, Black y Potter son los peores...

- Rochi...- la que habló fue Megan interrumpiendo a Lilly- Estamos desayunando.

- ¡Ah! Sí...- dijo agarrando un alfajor- Ben y yo estábamos esquiando...

- Esa parte ya la contaste.

- Se cayó y cuando fui para ayudarlo también caí, empezamos reírnos de la situación... – se quedó un rato pensativa- Estaba tan cerca de mí chicas que no aguante más y lo besé...

- ¿Lo besaste?- preguntó sorprendida Lilly- Así... ¿de la nada?

- ¿Y que pasó¿qué hizo él?- Megan no podía contener su entusiasmo.

- Se fue... y esos últimos días casi ni hablamos, yo no me atrevía a mirarlo después de eso...

- Pero hablaron anoche ¿cierto? Después de la cena- dijo Jessica.

- Sí, cuando estaba llegando a la estación me dijo que teníamos que hablar de lo que había pasado, luego de comer.

- ¿Y qué te dijo?

- Que ese beso lo hizo darse cuenta de muchas cosas- sonrió y dejo de hablar mirando hacía la mesa de Hufflepuff. Jessica vio a un chico rubio y ojos claros que miraba fijamente a Rocío mandándole un beso, era de suponerse que ese chico era Ben.

- No quiero perder la paciencia amiga- le advirtió Megan.

- Se dio cuenta que ya no sentía ese cariño de amigo, de hermano mayor que sentía antes ¿entienden? Se dio cuenta que sentía algo más por mí y que, de no ser por ese beso, tal vez aún no se habría dado cuenta.

- ¿Y?- preguntó Amanda.

- Me besó...- dijo y continuó con su leche chocolatada.

- ¿Y?- preguntó Meg- ¿Dónde fue, te dijo algo más?

Antes de que ella pudiera responder , el director, Albus Dumbledore habló pidiendo a los prefectos que repartieran los horarios. Megan se levantó y pidió que no siguieran hablando del tema hasta que ella volviera. Rocío aprovechó para acercarse a su novio, mientras que las otras tres chicas continuaron comiendo. Jessica miró hacía la mesa de Ravenclaw pero no vio a su primo ahí "Mejor" pensó y sintió que alguien se sentaba a su lado.

- Tenemos que hablar.

- Estoy comiendo ¿no ves?- respondió ella sin siquiera mirarlo.

- Jessica, dejame explicarte.

- No hay nada que explicar- continuó con su tono cortante. Las otras dos chicas se miraban sin saber que hacer o que decir. En pocas palabras Lilly le explicó a Mandy que Lucas Drunke, el chico que se había sentado ahí, era primo de Jessica. No tenían idea que pasaba entre ellos pero era evidente que Jessica no tenía ni la menor intención de hablar con él.

- Jess…- volvió a insistir, ella lo miró con odio.

- ¡No quiero escucharte¿¡Es tan difícil de entender!?- Jessica se quedó en silencio sintiéndose muy observada, sin darse cuenta que había gritado demasiado fuerte. Era su segundo día ahí y ya había llamado la atención de todos, quienes habían dejado de comer sólo para mirarla. Se levantó en silencio y salió de ahí corriendo bastante avergonzada. Lilly quiso ir detrás de ella pero Lucas se le adelantó, ya que él se levantó y rápidamente siguió a su prima, así que opto por quedarse ahí.

Jessica sintió que alguien la seguía ¿por qué no la dejaba tranquila?. Ellos no tenían nada de que hablar, ya era demasiado tarde para eso. Él no merecía ser escuchado y mucho menos merecía su perdón, lo que le había hecho no tenía perdón...

- Jessica espera- la agarró del brazo para detenerla.

- Soltame- él hizo lo que le pidió- Y ahora deja de seguirme ¿o no viste lo que me hiciste hacer?

- La que gritó fuiste vos.

- Me provocaste.

- Solo quiero hablar...

- Es tarde para hablar Lucas- lo miró con seriedad- En el momento en que más te necesitaba no estabas ahí, peor aún, me trataste como nunca antes lo habías hecho.

- Lo sé, me equivoqué...

- No tenés una idea de cómo me hiciste sentir, de cómo me sentía con todo lo que había pasado, de cómo me siento ahora...- bajó la mirada conteniendo las lágrimas- Nunca te voy a perdonar.

- Solo te pido que me escuches ¿sí? Sólo eso.

- No...

- Jessica...

- ¡No!

- Por favor...

- NO- gritó finalmente- No quiero escucharte, ni ahora ni nunca. Estas perdiendo tu tiempo.

- ¿Te está molestando?- Jessica vio acercarse a ellos a Sirius Black, que fulminaba a Lucas con la mirada.

- No es asunto tuyo Black- respondió él.

- Es obvio que no quiere hablar con vos Drunke, así que te pido amablemente que la dejes tranquila.

- No sos nadie para decirme lo que tengo que hacer- dijo y volvió a mirar a su prima- Jessica, por favor...

- No Lucas, no quiero escuchar nada que tengas que decir. Al menos hoy no...- dijo acercándose a Sirius. A pesar de sentirse aún un poco incómoda por lo que había pasado horas atrás, prefería estar con él antes de seguir soportando a su primo.

- Ya la escuchaste Drunke¿por qué mejor no te vas?- él suspiró y volvió al Gran Comedor, aceptando que había perdido. Evidentemente ese día tampoco podría hablar con Jessica y lo entendía. Ella tenía razón, él se había comportado como un verdadero idiota, no había estado cuando más lo necesitaba, pero tenía que hablar, quería arreglar las cosas a pesar de lo difícil que eso iba a ser. Y lo último que ella había dicho le hacía tener una esperanza.

Jessica se quedó pensativa mirando el suelo, luego de que Lucas se fuera, intentando no llorar. Inevitablemente los últimos acontecimientos volvieron a ella haciéndola sentir muy triste y sola, pero no quería llorar, tenía que ser fuerte y seguir adelante.

- ¿Estás bien?- preguntó Sirius tratando de buscar su mirada, Jessica sólo asintió- ¿Seguro?- volvió a hacer el mismo gesto- ¿Volvemos...

- Anda vos- lo interrumpió ella, ya no aguantaba más- Yo espero a las chicas acá...

- No te preocupes, ya todos olvidaron lo que pasó recién- Jessica entendió a que se refería y no pudo evitar sonreír.

- Gracias Black, pero me quedo acá.

- Creí que no te gustaba estar sola...

- Sí, pero... ahora lo necesito...- él no se movió- Por favor, necesito estar sola.

- Ok, pero después vos y yo tenemos que hablar Jessi- le respondió dirigiéndole una sonrisa.

"No... no pareces ser el chico que creí..." pensó mientras lo veía alejarse y entrar al Gran Comedor "pareces una buena persona...".

Cuando Sirius desapareció tras la puerta, Jessica se apoyó contra la pared y se sentó en el suelo. Los recuerdos volvían luego de esa discusión con Lucas¿por qué tenía que recordarlo todo tan bien? Algunas lágrimas comenzaron a caer por su rostro, todo había sido tan reciente, tal vez no había sido buena idea empezar el colegio... Aunque, eso también era algo que iba a ayudarla a distraerse, a seguir adelante a pesar de todo, pero sabía que iba a ser difícil. Lo único que esperaba era no volver a tener pesadillas, soñar nuevamente con aquellos momentos tan terribles para ella. Se secó las lágrimas y abrió los ojos, se sorprendió a ver a muchos chicos caminar por ahí, yendo, seguramente, a clases. Se levantó y observó entre la multitud y fácilmente reconoció la cabellera colorada de una de sus nuevas amigas.

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- Creo que va a ser mejor que vaya- dijo Lilly, luego de recibir su horario, con intenciones de levantarse pero alguien pasó un brazo por su hombro obligándola a quedarse sentada.

- No te preocupes Lilly, ya fue mi amigo Sirius- ella lo miró con odio y se apartó de su lado.

- ¿Qué querés Potter?- preguntó en tono cortante. Amanda, que sabía lo que se venía, decidió levantarse y, dejándolos solos, fue hasta la mesa de Ravenclaw a hablar con sus amigas.

- No me trates así Lilly, sabes que yo te...

- Ni siquiera lo digas- dijo ella molesta- No te aguanto más ¿cuándo va a ser el día en que me dejes tranquila?

- Cuando aceptes salir conmigo- le dirigió una sonrisa.

- Nunca Potter, antes muerta- se levantó dispuesta a irse pero él la detuvo.

- No tan rápido linda...

- ¿Cuántas veces te lo tengo que decir Potter? Para vos soy Evans, solo Evans. Que se te grabe bien- dijo dándole unos golpes en la cabeza.

- Tus golpes son caricias para mí...

- Sos insoportable- lo interrumpió y siguió caminando hacia la puerta en donde encontró a Megan, quien ya había terminado de repartir los horarios junto a Remus. Justo en ese momento entraba Sirius.

- ¿Y Jessica?- le preguntó Lilly ignorando a James Potter que aún intentaba hablarle.

- Las está esperando afuera- dijo sonriente.

- Bien, vamos Meg... ¿Dónde está Rocío?

- Es obvio ¿no?- le respondió Megan mirando hacia la mesa de Hufflepuff- Vamos yendo, ella está entretenida- río y apartó la mirada de la feliz pareja- Seguro llega más tarde, pero no se va a perder nada... empezamos con Historia de la magia, linda forma de comenzar la semana...- se quedó pensativa mientras varios chicos salían del Comedor para ir a clases.

- Sí, vamos- rápidamente se mezclaron entre la multitud de los somnolientos alumnos perdiendo de vista, para la tranquilidad de Lilly, a Potter.

Megan fue la primera en ver a Jessica, quién parecía haber estado llorando, tal vez tuviera algo que ver con su primo. Ambas chicas se acercaron a ella y le dieron el horario, también ella parecía estar molesta por comenzar con Historia de la magia. Lilly también notó el decaimiento de Jessica, era evidente que algo le pasaba y quería averiguar que era, estaba segura que algo tenían que ver su pesadilla y la intención de su primo de hablar con ella. Pero en ese momento no se atrevió a preguntarle nada, igual que Megan, sería mejor cuando volvieran a su pieza en dónde podrían hablar tranquilamente.

Entraron y se sentaron en la penúltima fila guardándole un lugar a Rocío que no tardó en llegar. Ya habían entrado casi todos cuando el profesor Binns comenzó a hablar con un tono relajado y lento, por lo que muchos ya empezaban a cabecear.

Jessica observaba al profesor pero no escuchaba nada de lo que decía, no podía dejar de pensar en todo lo que había pasado hacia unas semanas atrás. Pensó en la posibilidad de darle una oportunidad a Lucas para explicarse, pero rápidamente recapacitó, porque él no merecía esa oportunidad. Sabía que Lucas también estaba mal con lo que había pasado, pero eso no justificaba lo que había hecho, las cosas que le había dicho y el comportamiento que había tenido con ella todos esos días. Cerró los ojos en un intento de prestar atención, aunque por lo visto no resultaba ser interesante la clase puesto que casi nadie prestaba atención, y sin darse cuenta, debido a la voz tan solemne del profesor y la lentitud con la que hablaba, empezó a quedarse dormida.

- Auch...- se quejó al sentir que le daban un codazo.

- Sé que es algo aburrido pero no te duermas- le dijo Lilly.

- ¿Algo aburrido? Demasiado para mi gusto...- la miró- Por cierto... ¿de qué está hablando?

- De la época de 1400, los enfrentamientos entre magos de Europa, tratados y acuerdos territoriales...

- No sigas... ya entendí... ¿Por qué no puede hacer la clase más divertida o hablar de algo más interesante?

- ¿El profesor Binns? Si eso llega a pasar algún día el mundo va a acabarse- Jessica se río ante el comentario de Megan que estaba sentada a su izquierda.

Miró hacia el profesor tratando de escuchar lo que decía pero sus ojos comenzaron a cerrarse involuntariamente, estaba cansada, no había dormido muy bien en la noche y aquella hora de clase le provocaba mas sueño. Nuevamente sintió un codazo de Lilly, la miró y luego al profesor.

- Antes de irse- dijo este- voy a pedirles que traigan para la próxima clase un pergamino de por lo menos quinientas palabras acerca del Tratado de Honor entre Rumania e Irlanda, y los enfrentamientos que hubo entre los magos de estos países antes de llegar a firmarlo- en ese momento el timbre sonó e impulsados por una fuerza superior todos se levantaron dispuestos a irse- A excepción de la señorita Patil, los demás pueden retirarse.

- ¿Yo¿Por qué?- Jessica se quedó sentada totalmente confundida- No hice nada...

- Ni idea...- le respondió Megan- después nos decís...

- Tal vez te vio cuando dormías...

- Lilly, yo no fui la única que se durmió- se levantó, ya casi todos habían salido del aula- Además casi no dormí, si cada vez que estaba a punto de hacerlo vos me pegabas un codazo.

- ¿Entonces?- Jessica se encogió de hombros.

- Suerte Jessi, te esperamos afuera- dijo Rocío y salió junto con las otras dos chicas dejándola sola.

Lentamente Jessica se acercó a su profesor, sin entender por qué tenía que quedarse ahí y no ir al recreo. Si se había dado cuenta de que no había prestado atención a la clase y que había estado a punto de dormirse iba a ser muy injusto porque no había sido la única.

El profesor Binns terminó de acomodar unos papeles en su escritorio y observó a su nueva alumna acercarse con lentitud, y algo de timidez. Luego comenzó a hablar.

Mientras, afuera las tres chicas esperaban sentadas en el pasillo intrigadas por saber lo que estaba pasando en el aula. Rocío se levantó un momento y observó la puerta cerrada, recién habían pasado algunos minutos, y, al ver que Jessica no salía, volvió a sentarse. Megan sacó el horario y se enojó al ver que tenían Pociones junto con los de Slytherin, luego de eso tenían el almuerzo y finalizaban el día con Transformaciones, teniendo el resto de la tarde libre. Al menos a la tarde, el día no acababa tan mal como había comenzado.

Algunos minutos después las chicas vieron que finalmente su amiga salía del aula y Megan fue la primera en acercarse a ella para preguntarle que había pasado. Jessica les explicó que, al ser su primera semana ahí, y como recién se estaba adaptando al nuevo colegio y conociendo a las personas, no iba a exigirle aquel pergamino para la siguiente clase.

- Te envidio...- le dijo- Pero me alegra que no tengas que hacerlo...

- Sí, eso es tener suerte- agregó Rocío.

- Chicas, no es tan malo, sólo hay que ponerle un poco de voluntad...

- Lilly, no me digas que ahora te gusta Historia de la magia- le recriminó Megan.

- No, no me gusta mucho, pero hay que hacerlo ¿no?

- Sí, pero mi voluntad está en el subsuelo... ¿a quién se le ocurre dar tarea el primer día de clases?... y encima ahora tenemos Pociones...

- ¿Pociones?- dijo Jessica emocionada- A mi me encanta...

- Mmm... Puede ser que no sea tan malo pero...- dijo y elevó un poco el tono de voz- tenemos con Slytherin.

- ¿Y eso es malo?- preguntó confundida.

- Muy malo, son la peor basura del mundo y...

- Tampoco es tan así Meg- la interrumpió Lilly- Es que ya existe un odio entre nuestras casas, es eso... Ellos son un poco discriminadores y tramposos pero, no todos son así.

- ¿Un poco? Lo vuelvo a repetir, son la peor basura del mundo... son unas serpientes.

- No todos deben ser tan malos...- dijo Jessica pensativa mientras bajaban a la mazmorra, ya que el timbre había sonado- No es tan malo tener ambiciones y hacer lo imposible por conseguirlas...

- Esperá a conocerlos y después me decís lo que pensás de ellos- dijo Megan apenas se sentaron.

Jessica no pudo evitar fijarse en un chico que estaba parado cerca de ellas, era alto de cabello oscuro y despeinado. En un momento el se dio vuelta y sus miradas se cruzaron, Jessica apartó rápidamente la vista de aquellos ojos azules tan expresivos. Poco después el chico se sentó unos bancos más adelante.

- ¿Quién es él?- le preguntó con curiosidad a Megan que estaba sentada a su lado.

- Es un Slytherin...- pronunció estas palabras con desprecio- No se cómo se llama... ¿Por?

- No... por nada...- Megan volvió a preguntarle pero sin conseguir otra respuesta.

La hora de clases pasó bastante rápido, gracias a los conocimientos de Jessica, ella y Megan fueron uno de los primeros grupos en terminar la poción que el profesor había pedido. Una vez que todos entregaron sus trabajos el profesor habló.

- A simple vista la poción que tiene el color y la consistencia ideal es la de Snape y Malfoy- hizo una pausa- junto con la de Patil y Hudson- Megan parecía no creer lo que escuchaba, era la primera vez que los dos Slytherins no eran los únicos en tener, al parecer, la mejor poción- La clase que viene les voy a traer los resultados. Ahora sí, faltan quince minutos, pero al ser la primera clase del año pueden retirarse.

- Todavía no lo creo...- salieron del aula- Jessi, sos una genia, en serio.

- Gracias Meg.

- De verdad, eso fue increíble- agregó Lilly acercándose a las dos chicas junto con Rocío- ¿Cómo lo hicieron?

- Se lo debo todo a Jessica. Ella sabe más que los libros...- comenzó a reír- ¿y vieron la cara que tenían las serpientes? Eso fue lo mejor de todo- Rocío también comenzó a reír- Estaban decepcionados y con su ego por el suelo, les cuesta aceptar que esta vez su poción no fue la mejor.

- Pero lo fue, junto con la de ustedes...

- Vamos Lilly, ya vas a ver. La próxima clase va a traer los resultados, y la de Jessica y mía va a ser la que mejor salió.

- Que bueno que salimos antes, tengo hambre...- dijo Rocío cambiando el tema.

- Yo también...- agregó Jessica pero calló al sentir que alguien la agarraba del brazo obligándola a detenerse. No pareció sorprenderse mucho al ver a Sirius Black detrás de ella- ¿Qué pasa?

- ¿Lo olvidaste?- dijo él dirigiéndole una sonrisa- Te dije que teníamos que hablar...

- Ah, sí...- lo interrumpió ella y miró a sus amigas, les hizo un gesto para que la esperaran un momento- Hablamos después ¿sí? Yo ahora quiero ir a...- se quedó callada al volver a cruzarse con los ojos azules de aquel chico de Slytherin que había visto al entrar al aula.

- Jessica...- la voz de Sirius la hizo volver a la realidad, lo miró confundida.

- Después de comer hablamos- dijo y se alejó rápidamente de él para encontrase con las demás chicas.

- ¿Qué quería?- preguntó Rocío con curiosidad y a la vez molesta.

- Nada- respondió pensativa, no podía olvidar aquellos ojos y aquella mirada...

- ¿Todo bien?- Jessica miró a Lilly y sólo asintió.

Eran los primeros en llegar al Comedor debido a que todos los demás aún estaban en clases, se sentaron dónde quisieron y los platos que hacia instantes estaban vacíos se llenaron de comida para todos los gustos. No pasó mucho tiempo cuando el resto de los estudiantes entraron para almorzar. Jessica comía en silencio aún pensando en aquel chico mientras sus amigas hablaban animadamente. No tardaron mucho en darse cuenta que ella no las escuchaba y trataron de conseguir una respuesta a sus preguntas.

- ¿Por qué estás tan pensativa?

- Sí... ¿en quién pensás?

- No me digas que en el idiota de Black.

- No... en él no...- respondió Jessica mirándolas a cada una.

- ¿En quién entonces?

- En nadie...- bajó la mirada, no estaba segura de decir que el chico que ocupaba sus pensamientos era de Slytherin.

- No te creo... Por tu cara... estás pensando en un chico... ¿me equivoco?- Jessica lo negó sorprendida.

- Rochi es algo vidente, adivina muchas veces es qué pensamos, a veces hasta me asusta...- Lilly río- Así que nos gustaría saber quién es ese chico, porque su poder no llega muy lejos...- volvió a reír.

- Yo... no...

- ¿Alguien de nuestra casa?- Jessica lo negó- Mmm... ¿de Hufflepuff?- volvió a negar- Entonces es de Ravenclaw ¿quién es? Podés confiar en nosotras- Megan la miró. No, definitivamente no podía decir que pensaba en aquel chico de Slytherin. Además, sólo pensaba en él porque no podía olvidar sus ojos y su mirada... pero algo tenía que decir.

- Yo...- miró hacia la mesa de Ravenclaw buscando al supuesto chico en quien pensaba- No sé su nombre pero...- antes de que pudiera continuar se vio interrumpida.

- Les voy a robar a su amiga un momento- Jessica sintió que alguien se paraba detrás de ella y apoyaba las manos en sus hombros- ¿Puedo?

- Estamos hablando de algo importante...

- Tranquila Lilly, ella va a estar en buenas manos. Después hablan de aquello tan importante...

- No estoy hablando con vos Potter- lo miró con seriedad pero él sólo sonrió.

- Ella y yo tenemos que hablar ¿o no Jessica?- ella suspiró aliviada, ahora tenía más tiempo para darle a sus amigas una respuesta.

- Sí, es cierto...- miró a las tres chicas y continuó- Yo... después les digo...

- ¿Decir qué?- preguntó Sirius con curiosidad.

Algo importante- él estuvo por decir algo pero Megan no lo dejó continuar y miró a su amiga- Decinos quién es ¿sí?- Jessica se levantó ya que no sabía que responder y, antes de que él o alguna de las chicas pudieran decir algo, agarró a Sirius de la mano y caminó hacia la puerta del Comedor. Una vez afuera se apoyó contra la pared y lo miró en silencio, imaginando ya de qué quería hablarle.