Miren q buena q soy jeje q pongo otro capitulo antes de lo q tenia planeado, pero bue... ya q estoy lo puse, y bueno para el proximo van a esperar n poquito más jeje, a pesar de q ya esta hecho, pero bueno los voy poniendo así para q siga teniendo capitulos para poner, no tengo mucho tiempo y tardo mucho en completar uno... jejeje, bueno me dejo de tantas explicaciones y los dejo con el capitulo. Espero muchos reviews eh???? jejje bss


- Te dije que nuestra poción iba a ser la mejor- dijo Megan mientras salían de clase para dirigirse a Defensa contra las artes oscuras, que era la siguiente materia que tenían.

- ¿Qué fue lo que Snape te dijo?- preguntó Lilly ignorando a su amiga.

- Que nadie lo supera en pociones...- respondió Jessica pensativa, recordando a aquel chico de cabello negro y grasoso y ojos oscuros que se había acercado a ella antes de que pudiera salir del aula. "Te lo advierto Patil, nadie me supera en pociones" todavía recordaba su voz. Lo que no supo fue quién era su compañero, Malfoy y esperaba no saberlo nunca, aunque seguramente en algún momento lo sabría. Esperaba no conocerlo porque estaba segura de que eso iba a recordarle lo que había pasado hacía casi nueve años atrás.

- Pero se equivocó ¿no?- dijo Rocío.

- Y se va a volver a equivocar, la poción que hicimos hoy también va a ser mejor que la de ellos- continuó Megan.

- ¿Y la cara que pusieron los de Slytherin? No podían creerlo...

- Hablando de otra cosa- interrumpió Lilly- El profesor Slughorn quedó encantado. Apuesto a que te va a invitar a la fiesta que organiza.

- ¿Fiesta?- preguntó Jessica confundida y en pocas palabras ella le explicó de qué se trataba- Chicas...- dijo poco después y se detuvo- Vayan yendo, tengo algo que hacer.

- ¿Qué?- preguntó Megan con curiosidad, pero sólo consiguió una mirada seria por respuesta- Bien, pero no tardes mucho, ya es casi hora.

- Lo sé, y no quiero perderme de esa clase. No voy a tardar- dijo finalmente y las vio alejarse.

Luego de esto se acercó a un grupo de ravenclaws, entre los cuales estaba la persona con la cual quería hablar desde el día anterior

- Mat¿podemos hablar?- el chico se dio vuelta y se quedó viéndola sorprendido, tal vez porque no esperaba verla.

- ¿No te enseñaron que primero se saluda?- dijo un chico colorado que estaban ahí, al parecer lo decía en broma, pero Jessica no lo entendió así, lo miró molesta pero no dijo nada.

- Mat...- volvió a dirigirse al chico ignorando a los demás.

- Sí, claro- dijo y se apartó de sus amigos- ¿qué pasa?

- Sabes bien qué pasa- dijo ella algo molesta desviando la mirada.

- No entiendo...- dijo aún más confundido- Jessica...

- Por lo de ayer- respondió finalmente y lo miró con frialdad- ¿por qué le dijiste a Meg que jugué en mi anterior escuela¿por qué le dijiste que quería hacer las pruebas?

- Perdón, creí que...- trató de disculparse pero ella no lo dejó continuar.

- ¿Creíste¿Qué creíste¿Qué me hacías un favor?- dijo con sarcasmo y desvió la mirada- Todavía no estaba segura y ahora por tu culpa tengo que hacerlo.

- Si vas a hacer las pruebas es porque querés, nadie te obliga- Jessica lo miro en silencio- Que se lo haya dicho a tu amiga no significa que tengas que hacer las pruebas- no supo que responder.

- Igual... yo...- pensó bien lo que iba a decir pero las palabras no le salían.

- Jessica, de verdad, perdón. No pensé que fueras a enojarte- volvió a disculparse.

- Ese es tu problema, creer sin saber- lo miró- Porque estoy enojada- bajó la mirada y comenzó a caminar.

- Esperá- dijo empezando a caminar a su lado, después de todo ahora tenían la misma clase- ¿Tan enojada estás?- ella lo ignoró- ¿Qué puedo hacer para que me perdones?- siguió sin responder- Jessica...

- No sé...- dijo mientras entraba al aula, el profesor ya estaba ahí y observó fijamente a los recién llegados, el timbre había sonado hacía unos minutos. Jessica le dirigió a Mat una mirada seria y fue a sentarse junto a sus amigas.

- Bien, ahora que están todos vamos a empezar con la clase. Hoy vamos a ver...

- Ya entendí- le dijo Meg, por un instante dejó de prestar atención al profesor. Miró a su amiga confundida- ...qué tenías que hacer- señaló a Mat.

- Ni siquiera me hables de él- dijo molesta.

- Pareces enojada.

- Lo estoy- dijo terminando la conversación. Meg no se atrevió a preguntar nada más así que se dedicaron a prestar atención, la clase parecía estar verdaderamente interesante.

Finalmente llegó la noche del viernes, mientras las chicas veían que ropa ponerse, como peinarse y maquillarse, Jessica estaba acostada sobre la cama leyendo un libro. Hasta el momento no había vuelto a hablar con Mat, y trataba de evitar cruzarse con él, sus amigas hicieron lo posible por averiguar por qué estaba tan enojada con él, pero no obtuvieron buenos resultados. Jessica sólo se limitaba a responder "Él lo sabe" cada vez que le preguntaban el por qué de su enojo.

Amanda que fue la más rápida en cambiarse se acercó a ella, mientras cepillaba su pelo. Se sentó a los pies de su cama dejando el cepillo a un lado.

- ¿No vas a prepararte para ir a la fiesta?- le preguntó. Jessica dejó el libro a un lado y la miró.

- No, no voy a ir. ¿Por?

- Creí que ibas con Black...

- ¿Con Black¿Quién te dijo eso?

- Él me lo dijo, de hecho a todo el mundo.

- Sí, yo también escuché algo- dijo Megan mientras descartaba toda la ropa que tenía sobre la cama- Black dice que vas a ir con él. Que vos le dijiste que sí ¿eso es cierto?

- Claro que no- miró a una y a otra- Fui muy clara al decirle mi respuesta.

- No es lo que él dice- continuó Mandy- ¿Así que lo vas a dejar plantado?

- ¿Plantado? Claro que no, como voy a dejarlo plantado si nunca acepté ir con él a la fiesta- se encogió de hombros.

- Me rindo, no sé que ponerme- Meg tiró toda la ropa y se sentó en su cama.

- Tengo algo para prestarte- dijo Jessica, se levantó y sacó un top rojo y una pollera negra con desniveles. Se los dio a su amiga quién sonrió satisfecha.

- Qué les parece- dijo Lilly parándose en medio de la habitación y dando una vuelta de 180 grados.

- Perfecto- dijo Rocío que terminaba de peinarse- A Fred le va a encantar- después desvió la mirada hasta Jessica- ¿Seguro que no querés ir?- ella asintió- Si querés te ayudamos a evitar encontrarte con Black y...

- No, de verdad, no tengo ganas de ir.

- Ya Rochi, no insistas. Quedan muchas fiestas todavía- dijo Meg al salir del baño- Gracias por la ropa Jessi- ella le sonrió.

- Bien, vamos, que Ben y los demás nos están esperando ¿están listas?- todas asintieron.

- Diviértanse- las despidió Jessica antes que salieran de la habitación.

Una vez quedó sola sacó un cuaderno de su mesa de luz y comenzó a escribir, hacía tiempo que quería hacerlo pero por uno u otro motivo no tenía tiempo. Todavía tenía en la cabeza todo lo que había pasado, cada detalle y escribirlo le hacía sentir que se sacaba un peso de encima. Escribió todo lo que recordaba, y lo que le habían dicho, apenas terminó se quedó pensativa mirando aquellas hojas.

Finalmente cerró el cuaderno y lo volvió a guardar, se dio cuenta que Luna ya estaba acurrucada a los pies de su cama dormida así que pensó en hacer lo mismo. Se puso una musculosa y un pantalón negros que usaba para dormir ahora que no hacía frío, apagó la luz y se acostó. Tanto silencio reinaba en aquella habitación que empezó a sentir ruidos que venían de afuera del castillo, aún no podía dormir así que se levantó para averiguar de qué se trataba. Lentamente se acercó a la ventana, afuera estaba nublado y no tardó mucho en comenzar a llover, los refucilos iluminaban toda la habitación y los truenos rompían todo el silencio y la calma. Se alejó de la ventana y volvió a acostarse pero dio vueltas en su cama sin poder conciliar el sueño. Volvió a prender la luz y observó a su gata que aún dormía "Qué suerte tenés" pensó mientras sacaba un libro para leer. Estuvo cerca de media hora leyendo pero aún no tenía sueño y la tormenta de afuera la estaba alterando un poco. Le encantaba las tormentas, sobre todo si era de noche, pero esa era diferente, y el estar sola no la ayudaba.

Volvió a acercarse a la ventana, tenía un presentimiento extraño, y no entendía por qué motivo aquella tormenta la asustaba y no la dejaba descansar. Apoyó su cabeza contra el vidrio y miró hacia el exterior, pero no vio nada raro. Pensó en sus amigas que estaban en la fiesta, seguramente la estaban pasando bien y debido a la música tal vez ni enteradas de la tormenta que se desataba afuera. Fue entonces cuando vio algo moverse a lo lejos, muy cerca del bosque prohibido, una silueta extraña que no reconocía, pero algo la impulsaba a ir afuera y averiguar de qué se trataba. Sabía que era una locura, no podía andar a esas horas y con ese temporal afuera del castillo y mucho menos cerca del bosque pero tenía que averiguar quién estaba ahí.

Lo único que sacó para ponerse fue una campera blanca, salió de la habitación y bajó corriendo a toda velocidad las escaleras hasta la sala común. Tenía que apurarse antes de que aquella persona desapareciera, tenía que ir aunque aún no sabía como llegar hasta ese lugar. Mientras se ponía la campera se acercó apresuradamente a la salida.

- ¿A dónde vas tan apurada?- se paró en seco, no esperaba que hubiese alguien en la sala común, y fue tal el susto que por un momento olvidó lo que estaba por hacer. Se dio vuelta y miró a su interlocutor sentado cerca de la fogata que estaba encendida, algo que tampoco había percibido al bajar.

- ¡Black!- gritó finalmente cuando lo reconoció- ¿¡Qué estás haciendo acá!?

- Esperándote...

- ¿Esperándome¿A mí?- lo interrumpió agitada aún por el susto- Creí que ibas a estar en la fiesta, con los demás.

- ¿Sin mi pareja?- Jessica se acercó mirándolo con confusión.

- ¿Sin tu pa...?- comenzó a decir en voz baja pero luego lo recordó. "Creí que ibas con Black. Él me lo dijo, de hecho a todo el mundo". Se sentó frente a Sirius y suspiró molesta- ¿Qué parte del "no voy a ir a la fiesta" no entendiste?

- Lo último que dijiste fue que sí- dijo él como si la respuesta fuera obvia.

- Fui irónica y lo sabes- se levantó frustrada y se acercó a la ventana. Afuera aún llovía, y la tormenta parecía no acabar nunca. Dirigió su mirada hacia el bosque pero aquella silueta que había visto antes ya no estaba. "Maldición" pensó y se quedó ahí parada.

Sirius observó como se alejaba sin entender qué había hecho mal, no podía ser que ella lo rechazara. Cuando la vio bajar tan apresurada pensó que iba a buscarlo a él pero al ver la ropa que llevaba puesta se dio cuenta de que no iba a la fiesta. Tenía que averiguar algo¿cómo podía ser que una chica lo rechazara a él¿A Sirius Black? Eso era imposible, alguna explicación había para todo eso, tenía que averiguar que le estaba pasando. Se acercó a ella con lentitud para evitar que volviera a enojarse, primero que nada debía saber por qué había bajado a la sala común de esa manera dispuesta a irse solo con ropa de cama.

- ¿Estás bien?- ella asintió sin mirarlo- Y... ¿A dónde estabas por ir cuando bajaste?

- Es obvio que a esa fiesta no.

- ¿Entonces?

- Ya no importa...- dijo secamente aún mirando hacia el bosque. Otro refucilo volvió a iluminar la sala más de lo que estaba, seguida por un trueno que hizo que ella se sobresaltara un poco.

- Jessica...- intentó hablarle pero se vio interrumpido.

- Si tantas ganas tenés de ir a esa fiesta ¿por qué no vas y me dejas tranquila?- gritó ella mirándolo a los ojos- ¿Por qué no me dejas sola?

- Por qué sé que no te gusta estar sola- le dirigió una sonrisa.

- ¡Quiero estar sola, que me dejes sola Black, Sirius o como quieras que te diga!- bajó la mirada conteniendo las lágrimas- ¡Ya no aguanto más!- con aquel último refucilo había visto algo en el bosque, algo que le recordó a aquella noche de tormenta, cuando tenía seis años y había visto la muerte y el sufrimiento frente a sus ojos, sin poder hacer nada para evitarlo.

- ¿Qué... qué te pasa?- preguntó ahora realmente preocupado. Trató de acercarse pero ella dio un paso atrás.

- ¿De verdad estás preocupado por mí o crees que de esta forma vas a convencerme de ir a esa estúpida fiesta con vos?- siguió caminando hacia atrás, con los ojos llenos de lágrimas- Decime la verdad... no te importa lo que me pasa, sólo estás aprovechando esto para...- no pudo seguir hablando, las imágenes volvían a su mente, aquella noche, aquella tormenta, aquellos hombres extraños, lo que acababa de ver en el bosque...

- No yo...- se acercó a ella, que se había dejado caer llorando desconsolada. Se sentía impotente ante aquella situación, al principio podía decir que sí había aprovechado eso para acercarse a ella pero ahora era diferente. No creía que las cosas fueran así. Algo malo le pasaba a esa chica, algo malo le había pasado para que estuviese así frente a él, llorando a más no poder.

- ¡Alejate de mí! No te importo nada, para vos soy sólo una más de tus conquistas...- dijo aún llorando dejando a Sirius sin saber que hacer- ¡Ya no aguanto más¡¿Por qué a mí¡¿Por qué a mí?!- siguió gritando recordando lo que había pasado hacia unas semanas. Aquello que había visto en el bosque la había hecho explotar, no había hablado de eso con nadie, todo aquel dolor se lo había guardado para sí misma, y finalmente había explotado y tuvo que ser frente a Sirius, a quién también le gritaba tal vez sin pensar realmente en lo que le estaba diciendo.

- Por favor decime que te pasa- se agachó junto a ella ignorando su rechazo- ¿Qué fue lo que te hicieron para que estés así?

- ¡¿Por qué a mí no me hicieron nada¡¿Por qué a ellos?!- siguió gritando ignorando sus preguntas- Preferiría estar muerta a tener que soportar esto...- cada sufrimiento, cada muerte volvió a su mente, todo lo que había visto y no había podido evitar. Otra vez volvió a sentirse sola, a odiar a ese grupo de personas, a querer escapar de esa realidad que tanto odiaba.

- No digas eso...- Sirius estaba aún más preocupado ante aquella situación, quería saber que le pasaba pero ella parecía no tener en cuenta que él estaba ahí- Por favor, no hables así que me estás asustando- por suerte, y a pesar de los gritos, nadie de los que dormían había despertado, y si lo habían hecho no se habían atrevido a bajar a la sala para averiguar que ocurría.

Jessica siguió llorando sin poder decir ni una palabra más, necesitaba más que nunca a sus amigas ahí pero sabía que estaban lejos y ni enteradas de lo que ocurría. Necesitaba hablar con ellas y descargarse, contar todo lo que había sufrido para sentirse más aliviada, para sentir que estaban ahí, que no estaba sola. Se arrepentía de no haber hablado antes pero era tarde, ellas no estaban en ese momento para escucharla, y había olvidado que Sirius estaba ahí preocupado por ella, mirándola sin saber que hacer para calmarla. Intentó abrazarla pero ella lo empujó y echó a correr saliendo de la sala común, Sirius corrió tras ella pero al salir al pasillo no la vio por ningún lado.


Bien, aca termine jeee, espero q les haya gustado y tambien espero muchos reviews!!!! jee, y si, para el proximo capitulo van a tener q esperar... un tiempo... asi q---- adios!!!! besos y suerte!!!