bueno tarde mas de lo q esperaba, pero bueno son vacaciones y hasta mi muso inspirador se tomo unos días. espero q este bien, avisenme porfa bss y espero reviews


Cuando despertó no sabía que hora era, corrió las cortinas y vio que únicamente estaba ella y Megan que al parecer, seguía durmiendo. Silenciosamente se levantó y fue hasta el baño, esa noche no había dormido muy bien, hacía mucho que eso no pasaba. Se miró al espejo y se lavó la cara, esta demostraba que, a pesar de haber dormido, no había descansado bien. Se quedó un rato allí mirándose en el espejo, recordando lo que había pasado en el despacho del director. Después de eso las ganas de comer o de estar con alguien se habían desvanecido, no le gustaba estar sola pero en ese momento lo necesitaba, estar sola y descansar, algo que no había logrado. Suspiró y salió de allí, Megan ya se había despertado.

- Hola Jessi- ella la saludó con un movimiento de la cabeza- Ya casi es hora de almorzar...

- Sí, es verdad- contestó con pocos ánimos.

Apenas se cambiaron bajaron al comedor, al parecer eran unas de las últimas en llegar, ya que casi todos los estudiantes ya estaban comiendo. Poco después vieron la mano de Lilly que las llamaba y rápidamente se dirigieron allí dónde las chicas habían guardado dos lugares para ellas.

- Durmieron bien ¿no?- preguntó la pelirroja con burla- ¿Fue más fuerte el hambre que el sueño?

- Ja, ja- río Megan con ironía- Muy gracioso Lilly, pero sí, al menos yo dormí mejor que nunca.

- ¿Y eso a que se debe?- preguntó Rocío con una sonrisa extraña- Mm... Dejame pensar... ¡sí! Ya sé, soñaste con él.

- ¿Con él, quién?

- O mejor aún, hablaste con él o algo así...

- ¿De qué estas hablando?

- No te hagas la tonta, Ro no se equivoca en estas cosas y sabés a quién se refiere.

- ¿Por qué no se preocupan por sus novios y me dejan tranquila?

- Yo no tengo novio...- respondió Lilly conteniendo la risa.

- Da lo mismo...- dijo malhumorada y se concentró en su plato de comida.

- Habrás dormido bien pero te levantaste con un humor terrible- Megan sólo bufó ante el comentario de Rocío pero no dijo nada y siguió comiendo- ¿Y vos Jessi?

- ¿Yo qué?- preguntó con poco interés de seguir hablando. Tenía mucha hambre debido a que no había ni cenado, ni desayunado, y seguía pensando en lo que había pasado en la noche.

- No tenés cara de haber dormido mucho... Anoche no fuiste a cenar y ahora que me doy cuenta, tu amigo Mat...

- Te estás equivocando... ¿cuándo van a entender que Mat y yo sólo somos amigos?- dijo bastante enojada- Meg tiene razón, ocúpense mejor de sus chicos y déjennos en paz.

- Uy... el ambiente está denso... chicas, dormir mucho, definitivamente, no les hace bien...- ambas fulminaron a Lilly con la mirada.

- Estoy de acuerdo- concordó Rocío.

Ambas chicas terminaron rápidamente de comer y salieron del comedor sin esperar a sus amigas, estaban enojadas con ellas, aunque por cosas diferentes. Fueron hasta el lago, dónde casi no había nadie y se sentaron allí en silencio.

- A veces resultan insoportables- dijo Megan tirando una piedra al lago.

- Lo sé...- bajó la mirada.

- Yo...

- Meg...- Jessica arrojó una piedra al lago, ya que era relajante, y miró a su amiga- no tenés que decirnos quién te gusta si no querés- dijo comprensivamente, ya que ella estaba haciendo lo mismo- No les hagas caso- arrojó otra piedra.

- Gracias- notó que su amiga era sincera, no lo decía para persuadirla a hablar- Vos tampoco les hagas caso con lo de Mat...- le dirigió una sonrisa como respuesta- Pero, también noté que no dormiste... ¿volviste a tener pesadillas?- con Megan era con quién más había hablado del tema, en algunos momentos en que coincidían en descansar un poco del estudio.

- Sí, otra vez, después de tanto tiempo...

- ¿Qué pasó¿Querés hablarlo conmigo?

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Jessica se había levantado más temprano para leer uno de sus libros, el resto de la semana había transcurrido rápido, aunque no todas las noches había podido descansar, dormía poco y se despertaba en la madrugada. No corrió las cortinas pero sabía que las chicas ya se habían despertado, había escuchado ruido y sus voces. Cerró el libro y volvió a acostarse, aunque le costara admitirlo, estaba algo asustada.

De repente alguien corrió sus cortinas, abrió los ojos y se sentó rápidamente, suspiró al darse cuenta de que se trataba de una de sus amigas.

- Lilly... ¿pasa algo?

- ¿No pensás prepararte?

- Prepararme... ¿para qué?- preguntó muy confundida. Lilly empezó a reír, lo cuál le extrañó más.

- Black te va a estar esperando, pero si decidiste no ir...

- Claro... me había olvidado- la interrumpió- Hoy es la salida a Hogsmade.

- Sí- dijo la pelirroja aproximándose a la puerta, se había puesto una pollera verde y una remera blanca con brillos plateados. El pelo lo llevaba suelto, apenas se había maquillado y se había puesto botas- Nos vemos a la tarde y no te enojes, pero te lo vuelvo a repetir. No confíes en Black.

Se levantó, saludó a Megan y Mandy que eran la únicas que quedaban en la habitación, y fue al baño a lavarse un poco la cara. Finalmente se puso un pantalón negro, una remera roja y zapatillas, se cepilló el pelo y lo recogió con una prensa, algunos mechones más cortos le caían sobre la cara. La rubia le dirigió una mirada extraña.

- ¿Vas a ir así?- Jessica se miró la ropa, iba a conocer el pueblo y quería estar cómoda.

- ¿Cuál es el problema Mandy?

- Bueno... es que... vas con Black ¿o no?

- ¿Y eso qué? No es una cita, sólo va a mostrarme el pueblo- dijo agarrando una campera.

- Para mí estás bien así- opinó Megan, Jessica sonrió y dio por terminado el tema.

- ¿Y qué¿Ustedes no van?

- No, tengo mucha tarea atrasada- empezó Amanda.

- Yo voy más tarde...- asintió y se acercó a la puerta- Jessi, esperá un segundo, quiero decirte algo.

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Bajó hasta la sala común dónde Sirius estaba esperándola, se acercó a él despacio sintiéndose muy observada por las chicas que se encontraban ahí, quienes no le dirigían una mirada muy agradable. Apenas estuvo frente a él, Sirius le dijo que se veía linda, "Lo que Meg dijo que iba a decirme..." entornó los ojos "...eso no significa nada..."

- Gracias- respondió finalmente y comenzó a caminar para salir de ahí, ya no soportaba las miradas de odio que le dirigían ese grupo de chicas.

A pesar de lo que sus amigas la habían dicho la compañía de Sirius le resultaba agradable, estaba fascinada con el pueblo y con todo lo que él le contaba acerca del mismo. Apenas pasaron por Honeydukes Jessica se detuvo para comprar algo, tenía hambre y los chocolates se veían muy tentadores. Compró rápido sin darle tiempo a Sirius para ofrecerse a pagar, salió y siguieron caminando, ella con su bolsa llena de chocolates y él mirándola con una sonrisa.

- ¿Seguro que no querés?- él asintió- Vos te lo perdés.

Ya era cerca de la hora del almuerzo, y a pesar de los chocolates que había comido, Jessica seguía con hambre. Sirius siguió caminando, alejándose del pueblo, ella se detuvo detrás de él y lo miró confundida.

- ¿A dónde vas? Tengo hambre...- él se dio la vuelta y le dirigió una sonrisa.

- Por eso... Te tengo una sorpresa- se acercó a él bajando la mirada. "Que no sea un picnic, que no sea un picnic..." pensó, ya que justamente eso le dijo Megan que haría- Ya llegamos- miró a su alrededor, era un lindo lugar, estaba lleno de árboles por lo cuál apenas unos pocos rayos de sol pasaban, pero tampoco había viento, así que estaba agradable.

- Meg tenía razón...- dijo pensativa y tal vez algo decepcionada.

- ¿Dijiste algo?- ella lo negó- ¿No te gustó mi sorpresa?

- No, no es eso- se sentó junto a él y empezó a comer, en el fondo había querido que Megan estuviera confundida, pero hasta ese momento todo estaba ocurriendo tal cuál ella le dijo que pasaría.

- Pero... la estás pasando bien ¿cierto?- en su voz notó preocupación, tal vez su desilusión era demasiado evidente. Lo miró con una sonrisa, al fin y al cabo le agradaba su compañía.

- Sí- bajó la mirada y siguió comiendo.

- ¿Seguro que estás bien?- Jessica lo miró confundida.

- Es que...- se apresuró a decir- Me gusta Londres, Hogwarts, y me agrada la gente que conocí... pero no puedo evitar extrañar a mis amigos, mi casa, mi antiguo colegio...- omitió el resto de sus preocupaciones, aún recordaba lo que había pasado la semana anterior.

- ¿Y por qué tu familia decidió venir acá?- Sirius creyó que ella se estaba aburriendo, o que no la estaba pasando tan bien como decía, así que decidió darle un poco de charla.

- Mi familia...- cerró los ojos pensativa, muchas imágenes se cruzaron por su mente. Luna era lo único que le quedaba de su familia. Sólo ellas dos habían viajado desde París a casa de sus tíos, a quienes apreciaba mucho a pesar de ahora saber que la habían mentido respecto a la muerte de su madre. Se tapó la cara con las manos y se quedó en silencio sin saber que decir.

- Perdón, toqué un tema que no debía ¿cierto?- sólo se limitó a asentir- Entiendo... tampoco tengo la familia que desearía tener.

- Ese no es mi problema- se levantó y comenzó a caminar tratando de apartar los recuerdos.

Sirius con un hechizo guardó todo rápidamente en su mochila, las cosas no estaban pasando como esperaba y eso era de preocuparse. Estaba empezando a darle un poco de razón a James, esa chica no era como las demás, pero nada era imposible para él, de eso estaba seguro. Corrió y rápidamente la alcanzó, estaba por decirle algo pero vio donde estaba, bastante concentrada observando aquella casa.

- ¿Qué es este lugar?- preguntó con curiosidad y lo miró.

- La casa de los gritos...- ella sonrió, al parecer se había equivocado.

- Increíble...- observó una vez más aquella abandonada y oscura casa, empezó a caminar directo a ella.

- ¿Qué estás...?

- Quiero entrar- lo interrumpió- ¿o me vas a decir que tenés miedo?- lo miró con burla y rió.

- Black...- escuchó que alguien se acercaba a ellos, era un grupo de chicos de Slytherin, y el que hablaba era aquel chico que le gustaba. Se lo quedó mirando en silencio- No creo que sea un lugar para traer a una linda chica como ella- no pudo evitar sonreír.

- Es mejor que se vayan- dijo un molesto Sirius.

- No me amenaces Black. Solamente quería decirle algo a ella.

- ¿A mí¿Qué cosa?- dijo acercándose al grupo y opacando la voz de Sirius.

- ¿Puedo darte un consejo?- ella asintió sonriente- Deberías tener cuidado con la gente con la cuál te juntas.

- Gracias... ah...

- Lucius, podés llamarme Lucius.

- Gracias Lucius- quiso decirle algo más pero rápidamente el grupo se alejó de ellos.

- No deberías escuchar a Malfoy- dijo serio borrando la sonrisa de ella.

- Pero es un buen con...- de repente calló, su cerebro empezó a procesar lo que acababa de escuchar. Tenía que ser un error- ¿Qué dijiste?

Lo volvió a repetir, no podía ser posible, había escuchado bien. Sintió como el mundo se derrumbaba a sus pies, el chico que tanto le gustaba, ahora sabía su nombre, Malfoy... ¿cómo había estado tan ciega¿por qué razón no se había dado cuenta? Había sido tan evidente y no lo había querido ver, debía olvidarse de Malfoy... con sólo escuchar ese nombre los recuerdos volvían. Se quedó en silencio, intentando por todos los medios no llorar, ni siquiera mostrar que estaba mal.

- Entiendo- se acercó a Sirius con una sonrisa, a pesar de que por dentro estaba muy dolida- Vamos, tengo que encontrarme con las chicas en Las tres escobas- comenzó a caminar hacia el pueblo.

Durante el camino hablaron bastante, Jessica quería evitar demostrar su tristeza, si se quedaba callada seguramente no podría evitar llorar. ¿De todos los chicos que había en Hogwarts tenía que fijarse justo en él? Finalmente llegaron, exceptuando lo sucedido en La casa de los gritos la había pasado bien, no podía negarlo. Pero ahora era la prueba final. Cruzaba los dedos para que no sucediera lo que Megan había dicho.

- ¿La pasaste bien?- Jessica dio un paso atrás para evitar su cercanía.

- Sí- sonrió- Te dije, sabía que en el fondo sos un buen chico- dio la vuelta dispuesta a entrar al edificio.

- Espera- se detuvo, cerró los ojos un segundo, luego lo miró- Espero que se vuelva a repetir- suspiró tranquila, pero se inquietó cuando Sirius se acercó. Cerró los ojos rogando que no la besara, eso sólo demostraría que sus amigas tenían razón respecto a él y no quería eso. Sintió su mano acariciar su mejilla, "No lo hagas..." pensó.

- ¡Jessica!- se sobresaltó por el grito, miró a su derecha y vio a Lily.

- Nos vemos Sirius- se despidió y se acercó a su amiga.
espero q haya quedado bien, no se me da cosita, pq casi no lo revise

bss y suerte