bueno, aca va otro capirulo, esta vez me agarro la inspiracion y no tarde tanto como la vez anterior. no lo revise mucho asi q espero q haya qdado bien.

gracias Nachita por tu rev!!!!

sin mas los dejo con este capitulo.


- Tenías razón...- dijo cabizbaja mirando su jarra de cerveza de manteca.

- ¿Sobre qué?- preguntó Megan que estaba sentada frente suyo. La miró.

- Lo que me dijiste. Todo pasó exactamente como me dijiste- suspiró.

- ¿Dejaste que te besara?- su tono era de regaño.

- No...

- Porque llegué a tiempo- continuó Lilly- No te preocupes, lo importante es que te diste cuenta. Ahora tenés que evitar estar cerca de él.

- Claro...- respondió poco convencida.

----------------------

Luego de aquella interrupción no deseada Sirius caminó sin rumbo fijo por Hogsmeade. Todo estaba resultando bien, estaba seguro, pero de un momento a otro acabó.

- ¿Qué tal resultó? Por tu cara parece que no muy bien- alguien lo apartó de sus pensamientos y vio a James a su lado.

- Todo iba perfecto...

- ¿En serio?- el asintió- Pero...

- Tu adorada pelirroja nos interrumpió- su expresión seria, pensativa cambió por una sonrisa- Pero no creas que me doy por vencido. Tenías razón, ella no es como las demás, pero no es un imposible. De eso estoy seguro.

- Mm...- dudó su amigo- Te queda menos tiempo Canuto, es mejor que te rindas. No te vas a morir porque una chica te rechace...- dijo esto último con burla.

- Te lo repito, nunca pierdo.

-----------------------

Había estado distraída toda la mañana, y empezar con Historia de la Magia no ayudaba en nada. En esta ocasión no se sentó junto a Lilly, pero ahora eran sus pensamientos los que no la dejaban dormir, aunque sea unos minutos. Debía olvidarse de Malfoy, no entendía cómo había estado tan ciega, negándose a conocer la verdad hasta que Sirius se lo dijo, otra persona de la cuál tenía que apartarse. Eso tampoco lo podía negar, si él había hecho todo lo que Megan le había contado, significaba que era como sus amigas decían, y como ella, muy en el fondo, sospechaba. No podía negar que era una persona divertida y agradable, pero si se había acercado a ella con mentiras, no valía la pena.

Siguiente clase, pociones. Era la primera vez en su vida que no quería estar en esa clase, porque eso significaba ver a Malfoy de nuevo. Estaba unos bancos delante de ella, en un momento la vio y le sonrió, con lo cuál apartó rápidamente la vista de él. No podía negarlo, aún le gustaba pero simplemente no podía seguir con eso. Esa familia había acabado con su vida, y eso siempre lo iba a tener presente. Cada vez que lo miraba sentía una mezcla de sentimientos contradictorios, debía olvidarse de él, hacer de cuenta que no existía pero ahora era más difícil, ahora sabía quién era, y lo peor, era alguien que le gustaba. Esa clase fue la peor en todos los sentidos, era buena en pociones pero estaba demasiado distraída, no había prestado atención a lo que hacía y esta vez su poción no había resultado como esperaba. Meg la miró confundida pero se disculpó sin dar muchas explicaciones, e intentó ignorar las burlas de los slytherins, sobre todo a Snape.

Pasó el almuerzo con total normalidad y llegó la hora de Transformaciones. Una materia en la que no le iba del todo bien, no es que no le gustara, simplemente no era muy buena. Pero definitivamente en esa clase demostró que no era lo suyo, lo peor es que tenía que trabajar con Sirius, lo que no le hacía mucha gracia.

- Soy un desastre- se dejó caer resignada en su asiento, y ocultó la cara tras sus manos.

- No digas eso- la tranquilizó Sirius- Si querés puedo ayudarte- lo miró y por un momento lo dudó, pero rápidamente apartó la mirada, esta vez no iba a convencerla.

- No... no... no hace falta- dijo aún sin mirarlo- Sólo me hace falta estudiar más, eso es todo.

- ¿Seguro?

Asintió sin saber que estaba equivocada, ya que en la siguiente clase su desempeño empeoró. Y no era por falta de estudio, se había jurado a sí misma ponerse al día con las materias esa semana, pero la cercanía de Sirius, el asunto Malfoy, el encuentro con aquellas dos personas en el despacho del director, todo daba vueltas en su cabeza. No había mejoras en su trabajo y lo peor de todo era que la profesora McGonagall lo había notado. Como esperaba al final de la clase quiso hablar con ella, saber los motivos de su desmejoramiento en la materia. Tenía muchos problemas, muchas cosas en que pensar, estaba muy distraída. Esa era la verdad, pero sólo se limitó a decir que la materia le costaba. McGonagall lo pensó un momento y le dio una solución a su problema, se quedó boquiabierta, sin poder creerlo pero por más que lo intentó, no podía negarse. Aunque fuera uno de los motivos de su distracción, tenía que hacerlo.

Era viernes por la tarde y como cualquier persona normal no quería estudiar, menos aún teniendo que estar con él, pero tenía que hacerlo y olvidar todo de una vez, empezar a mejorar para que esas situaciones no volvieran a presentarse. Sus amigas tampoco estaban de acuerdo con eso, después de todo ellas podían ayudarle, pero la decisión ya estaba tomada. Además él era su compañero de trabajo en Transformaciones y era muy bueno en la materia, era de esperarse que fuera él quién la ayudara.

Nadie estaba en la sala común más que ella, caminó un poco y miró a través de la ventana, afuera todos disfrutaban de una tarde de viernes, y no podía evitarlo, envidiaba eso.

- ¿Lista?- lo único que hizo fue asentir y seguirlo hasta un aula vacía.

Otra vez esa sensación de nerviosismo la invadió, no entendía por qué le pasaba, pero debía olvidarse de eso. Tenía que demostrar que podía hacerlo para así ya no tener que estar a solas con él, eso la confundía y no había nada que pudiera evitarlo.

- Bien, empecemos- volvió a asentir aún sin mirarlo- ¿Qué es lo que más te cuesta?

- Todo- finalmente lo miró.

Si todo era como las chicas decían él debía estar feliz con todo eso, porque eso significaba estar a solas con ella, pero nuevamente se negó a creerlo. Estaba feliz por poder ayudarla, eso era todo.

Le indicó hacer un hechizo sencillo, pero como esperaba falló. Sirius se paró detrás de ella y guió su mano para mostrarle de que manera tenía que mover la varita Los nervios nuevamente se apoderaron de ella, cerró los ojos intentando controlarlos, tarea bastante difícil. Sentir su respiración tan cerca y el contacto con su mano no le permitieron concentrarse en lo que debía. Intentó nuevamente hacer el hechizo pero como pasó antes no salió bien. Sabía que tenía que hablar con él y aclarar todo, de otra manera no podría concentrarse pero no sabía cómo empezar. Se sentó pensativa, Sirius le estaba hablando pero no lo escuchaba. Quería creer que era una buena persona pero no podía, al menos en determinados momentos sabía que las chicas tenían razón respecto a él.

- Jessica- sintió que la miraba, levanto la vista y se encontró con sus ojos.

Tuvo la sensación de sonrojarse por lo que, antes de que Sirius pudiera notarlo, se levantó rápidamente dándole la espalda. ¿Qué le estaba pasando? Estando con él era la única forma de olvidarse de Malfoy, pero no podía confiar plenamente en Sirius, no debía hacerlo, al menos hasta estar segura de quién era realmente.

- ¿Puedo preguntarte algo?- dijo finalmente.

- Sí- se dio vuelta y lo miró.

- Estoy confundida...- notó un ligero brillo en los ojos de Sirius, y sonrió para sus adentros. Esa era una señal de que él esperaba otra cosa, de que sus amigas no se equivocaban- A veces creo que las chicas tienen razón, que sólo te acercaste a mí para convertirme en una más de tu... cómo fue que dijeron...- puso cara de estar pensando- ah... sí... tu lista de conquistas. Lo que me pregunto es si eso es verdad- lo miró esperando una respuesta.

- Claro que no- dijo bastante convincente dedicándole una sonrisa que ella prefirió ignorar- No es así...

- Demostrámelo- lo interrumpió- Demostrame que estoy equivocada Sirius.

- Decime que tengo que hacer, cualquier cosa.

- Bien- esa era la respuesta que esperaba y ahora era la prueba final- Quiero que simplemente seas mi amigo. No es mucho pedir ¿o sí? Tenés que prometer ser mi amigo y nada más que eso. ¿Crees que vas a poder?

Sirius lo pensó bastante, definitivamente esa chica le suponía un gran desafío que estaba dispuesto a superar, aunque eso significara hacer una promesa que no tardaría mucho en romper, algo que, según creía, no tardaría en ocurrir.

Ella no estaba dispuesta a esperar mucho más tiempo, suspiró decepcionada.

- Lo sabía, no podés prometer eso, porque no es lo que buscas- evitó mirarlo, para no dejarse convencer de cualquier cosa que él dijera. Estaba dispuesta a irse pero Sirius interrumpió su marcha.

- Claro que lo puedo hacer, te lo prometo- se paró delante de ella. Era absurdo prometer algo así pero no le quedó otra opción, además sólo iba a ser unos días, tenía que asegurarse de que ella confiara en él. Jessica sonrió y le dio las gracias.

----------------------

Había pasado mucho tiempo desde que había hablado por última vez con ella y le parecía que era hora de tener esa conversación que tenían pendiente desde hacía más de un mes. Esperaba que esta vez le diera la oportunidad de hablar, él se había comportado mal y lo sabía pero ella no tenía por qué ser tan terca, debía al menos darle la oportunidad de hablar.

Estaba caminando por uno de los tantos pasillos de Hogwarts cuando la vio salir de un aula, pero no estaba sola. Sabía muy bien quién era Black, y no le agradaba que estuviera cerca de su prima, aunque a ella no pareciera molestarle. Venían hablando animadamente y riendo, por lo visto se llevaban bien, como si fueran amigos, pero sabía que esas no eran las intenciones de Black.

- Hola Jessica- se paró delante de ellos deteniendo su marcha.

- Lucas- fue lo único que ella dijo, mirándolo con seriedad.

- ¿Podemos hablar?- miró de reojo a Sirius.

Ella bajó la mirada pensativa, sin saber que decir. Había pasado mucho tiempo desde que él había querido hablar, ya había pasado más de un mes de su pelea y tal vez era hora de darle una oportunidad, pero aún no estaba segura, aún tenía presente todo... Estaba confundida, no sabía que hacer en ese momento.

- Parece que no quiere hablar Drunke- Sirius lo miró desafiante.

- Nadie te preguntó nada Black.

- Esta bien- dijo finalmente para sorpresa de ambos e interrumpiendo su discusión, ninguno de los dos esperaba esa respuesta- Es una charla que nos debemos ¿no?- Lucas asintió.

- Ya no tenés nada que hacer acá Black.

Ella miró a Sirius un momento para darle a entender que se fuera y nuevamente apartó la mirada de ambos. Una vez quedaron solos el silencio la incomodó, el momento que temía ya había llegado, pero era algo que debían hacer y lo sabía. Caminó junto a Lucas en silencio hasta salir del castillo, y finalmente se sentaron apartados de todo el mundo. Ninguno de los dos habló durante algunos minutos, hasta que Jessica decidió romper ese silencio que tanto le molestaba.

- Te escucho Lucas- buscó su mirada- ¿Qué tenés para decirme?

- ¿Cómo estás?- ella cerró los ojos un instante.

- ¿De verdad te interesa?- volvió a utilizar un todo frío pero rápidamente se arrepintió al ver la cara de su primo- Bien, supongo... tratando de seguir adelante.

- Yo...

- Lucas- lo interrumpió y se armó de valor dispuesta a decir todo lo que se había guardado durante ese mes- Todo lo que dijiste ese día¿de verdad lo creías?

- No, no es así. Estaba enojado, furioso...

- Y me culpaste a mí ¿no?- bajó la mirada- Me hiciste sentir responsable por lo que pasó, me hiciste sentir culpable...

- Pero no tenés la culpa. No quise que te sintieras así Jess pero me dejé llevar por mi odio, de verdad, lo siento.

- A pesar de todo lo que viví, sabiendo lo que sufrí presenciando todo... aún así... me culpaste Lucas. Te hayas dado o no cuenta me culpaste por lo que les pasó. Necesitaba de tu amistad, que me ayudaras a superarlo pero hiciste todo lo contrario, me hiciste sentir peor de lo que me sentía... me decepcionaste...- lo miró, algunas lágrimas caían por su rostro- ¿Por qué hiciste eso¿Por qué me decepcionaste de esa manera?

- Yo...

- Quiero que te pongas en mi lugar y trates de saber como me siento, y como me sentí todo este tiempo desde ese día- sin poder evitarlo volvió a su tono frío.

- ¿Acaso crees que yo no sufrí con todo eso también?- la miró acusadoramente- Eran mí tío y mi primo, Jessica. No creas que no sé como te sentís con todo eso.

- Pero yo fui la que estaba ahí, yo fui la que presenció todo- dijo con rabia- Vos no tenés idea de cómo me siento- se levantó secándose las lágrimas.

- Deja de descargar tu dolor y tu odio conmigo Jessica- se detuvo y se dio vuelta mirándolo extrañada.

- ¿De qué estás hablando?- se acercó y lo miró a los ojos- ¿Qué querés decir con eso?- soltó una risa sarcástica- Si... eso... es lo que hiciste vos al culparme.

- Te dije que estoy arrepentido. ¿Por qué seguís echándomelo en cara? Hice mal, lo sé, pero no es para que me lo recuerdes todo el tiempo, cada vez que hablamos. Lo único que conseguís con eso es hacerme sentir culpa...

- No quiero que sientas culpa, sólo quiero que te pongas en mi lugar- le exigió con los ojos llenos de lágrimas- Vi todo, vi cómo los torturaban, vi cuando murieron Lucas- empezó a llorar, lo que le dificultaba seguir hablando. Se estaba descargando otra vez, necesitaba hacer eso- Yo tenía... seis años Lucas... seis años y a ellos no les importó... me obligaron a ver como sufría hasta... morir... esos tipos la mataron y no les importó que yo estuviera ahí- Lucas se acercó a ella y la abrazó, sabiendo que era lo que ella más necesitaba en ese momento.

- ¿De qué hablás?- preguntó preocupado.

- De mamá... no fue un accidente, a ella la mataron como a papá y a Natalie.

- ¡¿Qué?!- puso las manos en los hombros de ella y la miró fijamente a los ojos- Eso no es así Jess, fue un accidente- ella lo negó.

- Tengo miedo Lucas...- decidió descargar todo, no había hablado de eso con nadie- Tengo mucho miedo de que Will no aparezca, de que algo malo le haya pasado...- él hizo un intento por tranquilizarla aunque le era muy difícil- Ellos dijeron que vaya considerando...- hizo una pausa, tratando de no llorar- la posibilidad de que... de que nunca más vuelva a ver a Will.

- ¿Quiénes te dijeron eso?

- Ese tipo, Danteur y otro que no conozco. Vinieron hace dos semanas para interrogarme de nuevo... y me dijeron eso...

- No les hagas caso Jess, se equivocan. Estoy seguro de que William va a aparecer.

----------------------

Era viernes por la noche, aún pensaba en su conversación con Lucas, y podía sentir que se había sacado un peso de encima. Todavía estaba triste, con miedo, y aún no estaban las cosas bien con su primo, pero estar con sus amigas le hacía olvidar de todo aquello. Estaban en la sala común, cómodas en los sillones, hablando de todo.

- No puedo que Black te haya prometido eso- dijo Megan entre risas.

- Igual, no te fíes de él... ¿Por qué a McGonagall se le ocurrió que te ayudara?- protestó nuevamente Lilly.

- Era de esperarse ¿o no?- hizo una pausa y suspiró- ¿Qué tal las cosas con Fred? Esta semana estuve desconectada del mundo.

- Sí, nos dejaste bastante abandonadas...- comenzó Megan.

- ...estudiando- terminó Lilly- Pero está bien, un poco de estudio no le hace mal a nadie...

- Pero, para ser vos, estuviste demasiado tiempo en la biblioteca o en la pieza estudiando... Creímos que nadie superaría a Lilly en ese ámbito.

- Muy gracioso Ro- respondió la aludida bastante molesta- Volviendo al tema, Fred es un buen amigo, pero no sé si va a llegar a haber algo más entre nosotros.

- Tal vez sea porque te gusta Po...

- ¡¿Estás loca?!- Rocío puso cara de "yo no fui", con lo cuál el rostro de Lilly se suavizó un poco.

- Pero es cierto... me di cuenta... extrañas mucho que te busque...

- Y te molesta verlo con Melissa...

- Si lo piensan un poco...- Lilly miró a su amiga buscando su apoyo- ...del odio al amor hay un solo pa...- antes que Jessica terminara de hablar la interrumpió.

- ¡No es cierto! Lo que más quisiera es que Potter desapareciera para siempre, al menos haría un bien al mundo- la sala común quedó en silencio, haciendo que se ganara varias miradas de odio del sector femenino- Me voy- dijo en un tono más bajo.

En cuanto hubo desaparecido por las escaleras las tres chicas comenzaron a reírse, sabían lo mucho que le molestaba a su amiga pero les divertía hacerla enojar con eso, después de todo ella no estaría enojada por mucho tiempo, de hecho seguramente ya lo había olvidado.

Todo el mundo en la sala común comenzó a retirarse para dormir, sobre todo los más chicos. Ya era tarde y solo unos pocos quedaban ahí.

- Voy en un rato- dijo despidiéndose de sus amigas.

Apenas se fueron la tristeza volvió a ella, la sonrisa de su rostro se borró y bajó los ojos pensativa rodeándose las piernas con los brazos.

Al sentir que el sueño la vencía decidió irse a dormir, para ese entonces ya no quedaba nadie en la sala común más que ella. Se levantó con la mayor tranquilidad del mundo y fue hasta las escaleras, pero un ruido en la ventana impidió que subiera. Con cautela se acercó y vio a una lechuza marrón golpeaba la ventana con el pico. Aún desconfiada abrió la ventana para que el ave pudiera entrar, lo cual hizo y, antes de volver a salir y mimetizarse con el oscuro cielo nocturno, dejó a sus pies un sobre negro. Cerró la ventana rápidamente y se agachó dudosa de agarrar el sobre, pero junto valor y lo hizo. No había duda que iba dirigido a ella ya que su nombre estaba grabado con letras rojas en el mismo. Con manos temblorosas sacó el papel de su interior, que al igual que el sobre era negro. Sólo había unas pocas líneas escritas en el de color rojo, palabras que le provocaron miedo. Con el papel aún en la mano y algunas lágrimas cayendo de sus ojos se acercó a la ventana, justo a tiempo para ver como un hombre envuelto en una capa negra se adentraba al bosque prohibido.


uff... hasta aca llegue, una vez mas espero q haya quedado bien. espero rr

los saluda

N. Elektra