hola!!!!!!
despues de un largo tiempo les dejo otro capitulo, no se, pero ayer mi inspiracion vino de golpe y empece a escribir escribir, despues tuve la interrupcion de mi hna pidiendo la compu, pero finalmente hoy pude acabarlo, solo espero q haya quedado bien... gracias por sus rev adore todos y cada uno de ellos, pq fueron varios los q recibi y eso me alegro mucho, así q gracias danihogg, nachita y todos los q se pasaron por aca, les presento el capitulo 15... lo pense tanto tanto, pq tenia q quedar bien bien, y espero haberlo logrado, pero al menos sepan q lo intente jeje, es, creo, bastante larguito, tal vez no tanto como algun otro, y estaba por ser mas largo pero de repente se me ocurrio como terminarlo y bue, lo termine antes de lo q pensaba, es mi inspiracion q de repente me tira ideas nuevas jeje y yo no hago más q aprovecharlas. bueno las dejo despues de tantas explicaciones con este capi que no aguante mas y quise ponerlo ahora ya q durante la semana estare estudiando y esta es la ocacion para subirlo, asi q espero despues no arrepentirme de haberlo hecho jejeje... una vez mas espero q les guste...
bss
No puedo evitar sorprenderse al verla esperándolo, si bien estaba seguro de lo que ella había dicho, James había logrado desanimarlo un poco, algo que nunca ocurría. Pero al verla, con las ondas rebeldes cayendo sobre sus hombros y sus ojos verdes mirándolo alegres, todo signo de pesimismo, impropio en él, desapareció.
- Confío en vos... - dijo algo dudosa- Al menos eso creo... pero dale, quiero saber, por favor- insistió, puso cara de súplica, algo que le salía muy bien pero que no conseguiría convencerlo- Un adelanto aunque sea.
- No, es una sorpresa- suspiró resignada.
- Mmm...- sabía cuando debía rendirse y esa era una ocasión, por más que insistiera sabía que él no iba a hablar, pero por un lado eso le gustaba, le daba intriga el no saber que tenía preparado- Bien, no insisto, pero te advierto que...
- ¿Qué?- preguntó con curiosidad acercándose a ella y mirándola a los ojos.
- Ahh... que... que...- tartamudeó y se alejó rápidamente de él dándole la espalda intentando controlar sus nervios- Nada... no importa- él se río y buscó nuevamente su mirada- No te rías- le recriminó ella- Sólo... vamos ¿sí? Porque lo que tenés preparado no está precisamente acá en la sala común ¿me equivoco?- él lo negó y le dirigió una mirada curiosa.
- ¿No tenés problema?
- ¿Por qué habría de tenerlo¿Acaso...- lo miró detenidamente- hago mal en confiar en vos?
- No lo digo por eso, lo digo porque estaríamos rompiendo las reglas.
- Sirius...- se acercó a él y sacudió la cabeza- No tengo drama, las reglas están para romperse como algunas pro...- se detuvo antes de terminar la frase pero él comprendió lo que iba a decir y sonrió- No deberíamos romper las reglas pero eso no significa que no podamos hacerlo... ¿no? claro, siempre y cuando no nos descubran- agregó rápidamente, lo que acentuó más la sonrisa del chico.
- Por eso no te preocupes, no va a pasar ¿vamos?
Jessica asintió y miró de soslayo la mano que él, en ese momento, le ofrecía, hizo un amague de darle la suya pero con una sonrisa burlona pasó junto a Sirius y empezó a caminar. Salieron por el retrato, afuera estaba todo en la más profunda calma y oscuridad, y ella le dirigió una mirada interrogativa.
- Primero vamos a ir a las cocinas a buscar algo de comida, por si nos agarra hambre- explicó Sirius.
- ¿Sabés dónde y cómo entrar ahí?- preguntó ella sorprendida- Entonces cuando te conocí decías la verdad...- él asintió- Conoces bien el castillo...- hizo una pausa- De acuerdo, vamos- empezó a caminar.
- Esperá Jessica- la llamó- No te alejes...- ella ya se había mimetizado con la oscuridad- Jessi- volvió a llamarla- Lumos- rápidamente empezó a caminar pero no la encontró y se vio obligado a apagar su varita debido a la queja de los cuadros. ¿En dónde se había metido? Esa chica tenía una gran habilidad para desaparecer.
Comenzó a caminar antes de que él pudiera decirle algo y a pesar de que la llamaba siguió su camino creyendo que Sirius la seguía. Dobló por el primer pasillo que encontró y fue ahí cuando, luego de llamarlo y no conseguir ninguna respuesta, se dio cuenta de que estaba sola, así que decidió volver por donde había llegado para encontrarse con él. Apenas dio un paso sintió que alguien venía por detrás.
- ¿Jessica?- se dio vuelta y se encontró con Mat que en ese instante debía estar haciendo su ronda de prefecto.
- No...- se apresuró a decir caminando hacia atrás, notó que el chico estaba cansado, estaba segura que, si no fuera porque la había encontrado a ella, se iría en ese momento a dormir. Era tarde y no creía que estuviera mucho tiempo más vigilando los pasillos del colegio- Estás... soñando...- antes de que pudiera irse Mat empezó a reír.
- Jessi sé que sos vos- se acercó a ella- Estás no son horas de estar fuera de tu casa.
- Ah, sí... soy yo...- admitió- Es que... iba a la biblioteca, es que... tengo que buscar algo- mintió con lo primero que se le ocurrió, no iba a decir que Sirius también estaba fuera de la torre Gryffindor; si iba a restarle puntos sería a ella sola.
- ¿A la biblioteca?- ella asintió y Mat volvió a reír- Es tarde, la biblioteca está cerrada.
- Fue una pésima excusa ¿cierto?- él asintió- Bien, está bien, sólo quería saber qué se siente al romper las reglas, pero me descubriste así que no te preocupes por nada, ahora vuelvo a mi sala común ¿sí? No debí hacerlo, sé que no debí y no voy a utilizar nuestra amistad para pedirte que no me bajes puntos. Hace lo que tengas que hacer porque rompí las reglas y reconozco que no estuvo bien- dijo todo tan rápido que al final se quedó sin aire.
- Tranquila, sólo por esta vez voy a dejarlo pasar, siempre y cuando vuelvas a tu habitación- dijo él con una sonrisa.
- ¿En serio?- preguntó sorprendida- Gracias Mat- por un impulso lo abrazó pero al instante se alejó de él- No...- se quedó pensativa- Haces esto porque soy tu amiga y no debe ser así, sos prefecto y tenés que actuar de forma imparcial.
- Jessica en serio, sólo por esta vez no voy a bajarte puntos. Pero quiero que vuelvas a la torre Gryffindor.
- ¿De verdad?- nuevamente asintió- Te adoro ¿lo sabías?- dijo emocionada a lo que él sonrió- Gracias, prometo no volver a hacerlo e irme a dormir en este preciso momento. Que duermas bien- concluyó dispuesta a irse.
- Espera- se giró y se acercó a Mat- Hace mucho que no hablamos...
- Sí, lo sé, esta semana abandoné a todos mis amigos por el estudio y al final eso no me sirvió de nada- dijo riendo- Mañana te dedico todo el día ¿sí? Pero después de almorzar, a la mañana tengo entrenamiento.
- Te tomo la palabra- Jessica asintió sonriente- ¿Nos vemos mañana?
- Nos vemos mañana- confirmó ella y se dio la vuelta, cuando volvió a doblar por el pasillo que conducía al retrato de la Dama Gorda Jessica escuchó cómo se alejaba su amigo. Dio unos pasos y vio que alguien estaba apoyado en la pared, al parecer había escuchado todo lo que había sucedido.
- Eso estuvo cerca- reconoció la voz de Sirius- No vuelvas a hacerlo- pidió con preocupación y tal vez algo enojado por su repentina desaparición.
- Ya sé... pero como dijiste estuvo cerca, no pasó nada- puso cara de inocencia- Además creí que estabas caminando detrás de mí- se acercó un poco más a él para mirarlo a los ojos- Dale, no te enojes conmigo...
- No estoy enojado- le dirigió una sonrisa- Pero no vuelvas a alejarte¿quién sabe con quién podrías encontrarte?
- Mientras no sean el inaguantable de Filch o su tonta gata no hay drama- dijo ella riendo- No voy a volver a alejarme, lo prometo.
- También acabas de prometer irte a dormir...
- Lo sé, pero Sirius, a veces, de acuerdo a las circunstancias algunas promesas pueden llegar a romperse...- al instante se arrepintió de lo que había dicho, al ver la sonrisa del chico- Claro, que hay otras promesas que nunca se deben romper... En serio, no me voy a volver a alejar.
- Bien, te creo ¿vamos?- asintió y suspiró aliviada, comenzaron a caminar- ¿Así que vas a dedicarle todo tu día a McCartney?
- Sí¿porqué no?- dijo y lo miró con curiosidad- ¿Celoso?
- ¿Debería estarlo?
- No, después de todo vos y yo sólo somos amigos- hizo una pausa- Y, Sirius, no deberías escuchar conversaciones ajenas- dijo con fingida molestia.
- No fue mi intención.
- Sí... claro...
- Además que sos la menos indicada para hablar de eso.
- Auch, eso dolió- dijo sonriéndole- Esa tampoco fue mi intención y ya te dije que lo sentía.
- Lo sé- la miró- Entonces... querías saber qué se siente romper las reglas ¿no?- ella asintió conteniendo la risa.
- Y la verdad, se siente bien, es... arriesgado, pero divertido.
- Mucho mejor si se puede disfrutar de una muy buena compañía- ella le dirigió una mirada de desconcierto- Lo decía por mí- agregó con una sonrisa traviesa a lo que ella le dio un golpe en el brazo- ¿Qué?
- Sos un tonto- respondió ella sonriendo y siguieron caminando en silencio.
Llegaron hasta las cocinas en dónde sólo había un par de elfos domésticos, los demás seguramente estarían dormidos. Jessica observó todo el lugar en silencio, aún se sentía olor a comida lo cual despertó su apetito. Pasó poco tiempo cuando uno de los elfos se acercó a ellos con una mochila provista de varios alimentos, por lo cuál ella lo miró sorprendida.
- Acá tiene joven Black- dijo entregándosela al chico- Espero que lo pase bien junto a su...
- ...amiga- terminó ella en tono nervioso. Sirius sonrió pero no dijo nada respecto al asunto.
- Gracias Rodwyn- dijo dirigiéndose al elfo.
- Se nota que venís seguido- dijo ella apenas regresaron a los pasillos del colegio.
- Sí, cada vez que tengo hambre... lo cuál suele pasar bastante seguido- dijo él logrando que ella riera, pero de repente le indicó que callara.
- ¿Qué pasa?- dijo en un susurro pero no tuvo necesidad de oír una respuesta.
Al instante escuchó la voz de Filch, quejándose como siempre de los alborotadores que eran los estudiantes, y elogiando a su gata por sobre todas las cosas. El tiempo les alcanzó justo para esconderse sentados junto a una estatua, podían ver la luz acercándose y lo único que esperaban era que no los descubriera.
- A mí también me pareció escuchar algo...- la sombra de Filch estaba cada vez más cerca- Es hora de castigar a esos chiquillos irresponsables.
- Estamos perdidos- dijo ella en voz apenas audible, cerró los ojos aferrándose al brazo de Sirius y aguardó el encuentro del celador.
- Sí, es por...- otra vez la despreciable voz de Filch que luego de decir esto se dio vuelta al oír un ruido proveniente del fondo del pasillo. Jessica se asomó por el costado de la estatua y lo vio alejarse, seguramente creyendo que allí encontraría a quién castigar. Se separó de Sirius y lo miró totalmente confundida preguntándose que había sido la causa de aquel ruido y luego lo vio con la varita en mano dándose cuenta de que había sido él.
- Eso... eso sí que estuvo cerca- dijo ella sonriendo- Vamos antes que vuelva. Por cierto... ¿a dónde vamos?
- Quiero mostrarte un lugar- respondió, pero ella decidió no preguntar más.
Cuando salieron del castillo Jessica empezó a seguirlo a paso más lento, la duda se apoderó de ella, pero aún así no dijo nada y siguió caminando. La luna brillaba en un cielo totalmente despejado, cubierto por un manto de estrellas, corría una brisa suave pero no hacía mucho frío. Era una noche perfecta y esperaba que continuara así, esperaba que él no rompiera la promesa que le había hecho, aunque cada vez veía esa posibilidad más real. Llegó rápidamente hasta el chico, que se había quedado quieto esperándola y lo miró extrañada. Sin decirle nada se paró detrás de ella, con una mano le tapó los ojos y con la otra la iba guiando para que supiera por dónde ir. No se atrevió a preguntar nada, sabía que, por más que lo intentara, Sirius no iba a contestar, y, aunque lo fuera hacer, prefería que fuera una sorpresa. El suelo no era para nada firme ni llano, así que suponía que estaban yendo por el bosque prohibido ¿qué pretendía? La duda volvió a ella nuevamente, estaban solos, fuera del colegio, en el bosque... no estaba para nada segura de lo que podía llegar a pasar pero se guardó sus temores y sus dudas, y no articuló palabra alguna, tampoco iba a ser ella la que arruinara la noche, seguramente estaba equivocada al pensar mal de él.
Jessica se dejó guiar sin decir nada, lo cuál era señal de que confiaba en él y era una señal más que buena. Durante el camino no preguntó nada, tal vez creyera que no iba a decirle a dónde la llevaba, y la verdad que, si pensaba así, no se equivocaba. Todo marchaba mejor de lo que esperaba y ya se imaginaba la cara de James cuando se enterara de su éxito. Finalmente se detuvo por lo que ella hizo lo mismo, pero aún no sacó la mano de sus ojos. A decir verdad era la primera vez que llevaba a una chica a ese lugar del bosque, un lugar que tenía un gran significado para él, y nunca se le había cruzado la posibilidad de mostrarle a alguien ese sitio, pero no sabía por qué con ella había hecho la diferencia.
- Ya llegamos ¿cierto?- dijo rompiendo el silencio- ¿por qué seguís tapándome los ojos?- se notaba que estaba ansiosa, y un poco nerviosa también.
- Sí...- respondió y finalmente apartó su mano.
Ella abrió los ojos y miró a su alrededor con una sonrisa. Estaban a la orilla de un río, que seguramente desembocaba en el lago, había un par de piedras y pequeñas cascaditas. Había un amplio espacio verde, y pocos árboles por lo que, al mirar hacia arriba, la vista al cielo nocturno era perfecta.
- Wow...- fue lo único que pudo decir- ¿y este lugar?
- Vengo acá cada vez que quiero pensar y estar solo- ella le dirigió una mirada curiosa- Es un lugar especial.
- Si eso es así ¿por qué me trajiste?- se acercó un poco a él.
- Cuando vengo me siento mejor, suponía que también te iba a hacer bien- Jessica le dedicó una sonrisa. La verdad que no se equivocaba, ese lugar transmitía una paz y una tranquilidad que no había sentido en algún otro sitio- ¿Puedo decirte algo? Pero no te enojes.
- No voy a enojarme... bueno, en realidad... depende que vayas a decirme...- dijo en tono serio pero al instante volvió a sonreír- Tranquilo, podés decirme lo que quieras, prometo no enojarme- dijo levantando su mano derecha como al hacer un juramento.
- Deberías sonreír siempre- dijo en un tono más bajo aproximándose a ella- Me gusta mucho cuando te veo sonreír- acercó su mano a la mejilla de la chica pero ella, sin quitarle la vista de encima, y con una mirada extraña dio un paso hacia atrás.
- Sirius yo...- rápidamente fue hasta la mochila que él había dejado en el suelo- Tengo hambre¿habrán puesto algo de chocolate? Se me antojó algo dulce...- dijo mientras la abría y miraba en su interior. Evidentemente se había sentido incómoda y en vez de enojarse, había decidido cambiar de tema para escapar de aquella situación, pero él no iba a seguirle el juego- No me mires así... ¿acaso me enojé?- dejó la mochila a un lado sin haber sacado nada, lo que confirmó que había dicho eso sólo para evitar el momento.
- Pero cambiaste de tema- se agachó junto a Jessica quedando su rostro a escasos centímetros del de ella- Tal vez te molesta que te lo diga, pero es la verdad.
- No... me... molesta- dijo ella en tono nervioso- En que... no veo la necesidad de que lo digas Sirius- la miró directo a los ojos pero no dijo nada- ¿Por qué... por qué me lo decís?- dijo aún nerviosa sin dejar de mirarlo.
- Ya te dije, porque es la verdad. Te vez muy linda cuando reís, cuando estás feliz y quiero que estés así siempre- se acercó un poco más y colocó la mano en la mejilla de ella, quién sólo se limitó a cerrar los ojos- Quiero verte feliz todos los días- agregó dispuesto a besarla.
- No lo hagas- Jessica abrió los ojos, él se apartó sólo un poco- No lo hagas Sirius, por favor.
- ¿De qué estás hablando?- preguntó haciéndose el desentendido.
- No lo arruines- quería aparentar frialdad pero no lo había conseguido- Me lo prometiste ¿o no te acordás?
- También recuerdo que me dijiste que, de acuerdo a las circunstancias, algunas promesas pueden llegar a romperse- se quedó quieta, en silencio- Tal vez no debería romper la promesa que te hice, pero eso no significa que no pueda ¿no? claro, siempre y cuando, me permitas hacerlo- eso la dejó sin palabras porque era exactamente lo mismo que ella le había dicho a él- ¿Qué decís?
- Yo...- empezó a decir sin impedirle que se acercara más, cuanto más cerca estaba su ritmo cardíaco aumentaba más- yo...- colocó su mano en la boca de él- ¿Por qué haces esto? Quiero la verdad, no me mientas porque nunca te lo perdonaría- preguntó dominando sus nervios.
- ¿Por qué crees que lo hago?- dijo luego de agarrar la mano que había apoyado sobre sus labios, estaba fría y temblaba un poco, pero a pesar de eso sus mejillas habían adoptado un tono rosado. Tenía que admitir que así se veía muy linda, sus ojos verdes tenían un brillo muy especial, y su pelo caía a ambos lados de su rostro, unos pocos bucles sobre su cara.
- No sé, supuse que podías responder a esa simple pregunta- bajó la mirada- ¿Por qué te acercaste a mí Sirius¿Por qué me trajiste a este lugar¿Por qué me decís esas cosas¿Por qué querés romper la promesa?- hizo cada pregunta mirándolo a los ojos esperando respuestas pero no estaba enojada, sólo confundida, eso demostraba su mirada.
- Son varias preguntas pero si querés puedo responder a cada una- dijo y se sentó frente a ella incrementando un poco la distancia entre ellos, con lo cuál Jessica pareció estar más tranquila- Me acerqué a vos porque quería conocerte y ayudarte en lo que pudiera; te traje acá porque quiero que te sientas mejor, no quiero verte triste; lo que dije es lo que pienso, de verdad que te ves linda cuando sonreís y finalmente... sobre la promesa... yo quiero ser algo más que tu amigo...- ella lo miró pensativa- Sos una chica increíble, me pareces alguien especial y...
- Está bien... no hace falta que digas nada más...- lo interrumpió- Es que yo no sé... no sé que pensar...- lo miró dubitativa, parecía sincero, es más, parte de ella estaba convencida de que no mentía, pero la duda seguía presente.
- Confía en mí- la miró y volvió a aproximarse.
- Eso quisiera pero no quiero salir lastimada. Ya pasé por demasiadas cosas... no quiero sufrir más ¿podés entenderlo?
- Lo menos que quiero es lastimarte- se acercó más, apenas rozando sus labios.
- Espera...- dijo colocando su mano en el hombro de él para alejarlo un poco.
- ¿Qué pasa?- preguntó extrañado.
- Antes... antes necesito contarte algo, tal vez así puedas entender algunas cosas, algunas de mis actitudes que tuve este tiempo...- tomó aire y continuó- Hace poco yo perdí a mi familia y... no es algo fácil de superar... porque los perdí de la peor manera...
Poco a poco le contó a grandes rasgos lo que había pasado. Sirius la escuchó atentamente quedando bastante sorprendido por lo que ella le contaba, y, tal como Jessica había dicho, entendió muchas cosas, como lo que había pasado la noche de la fiesta en la sala común. La miró sin saber que decirle, nunca hubiese esperado algo así y se sintió culpable por lo que le estaba haciendo. Aunque muchos no lo creyeran tenía corazón, y decidió no seguir con esa farsa, aceptaría su derrota frente a James pero no podía seguir con todo eso, después de todo le había tomado cierto cariño a Jessica, era una buena persona y había conocido a muy pocas chicas así, que se acercaran a él buscando simplemente su amistad. No, definitivamente no podía seguir con eso, no quería que ella continuara triste y mal, y si llegaba a enterarse de todo eso, era lo que iba a pasar.
- ¿Te pasa algo Sirius?- interrumpió el silencio.
- Siento mucho lo que te pasó, Jessi- dijo finalmente.
- Gracias- respondió ella y le dedicó una sonrisa.
- De verdad, no quiero lastimarte- dijo con sinceridad.
- Entonces, te pido que me des tiempo y que, al menos por ahora, mantengas tu promesa, quiero tener un amigo en quien confiar, no estoy lista para nada más... ¿puede ser?- él sólo asintió.
Se quedaron unas horas más en aquel lugar, hablando, riendo y olvidando lo que había pasado, Sirius quería evitar recordarle aquellas cosas tan tristes. En la mochila los elfos habían dejado varias cosas dulces lo que alegró notoriamente a Jessica. La estaban pasando tan bien que no se habían dado cuenta de la hora que era y cuando menos lo pensaron la oscuridad se estaba disipando, y las estrellas se fueron apagando debido a la luz del alba. Las pocas nubes que había comenzaron adoptar una coloración rosa y lila.
- Tenemos que irnos ya- dijo ella preocupada levantándose de golpe- Vamos, rápido, no me quiero imaginar cuando las chicas se enteren de que no pasé la noche en la pieza... encima que tenemos entrenamiento temprano...
- Tranquila, no te preocupes, aunque tenés razón, tenemos que apurarnos.
En el camino de vuelta no tuvieron ningún tipo de problema, no se cruzaron a nadie en los pasillos del colegio, así que pudieron llegar rápidamente a la torre Gryffindor. Jessica se despidió de él, subió con rapidez pero en silencio las escaleras hasta su pieza y con suavidad abrió la puerta, para cerrarla luego de la misma manera. Se descalzó para hacer menos ruido y se acercó hasta su cama con temor de que algunas de ellas despertara. El sol ya estaba saliendo e iluminando la habitación. Lo más rápido que pudo se cambió, se metió en su cama y cerró los ojos, una vez ahí notó el cansancio que tenía, pero no pudo llegar a dormir mucho.
- Hora de despertar Jessi, tenemos entrenamiento- dijo Megan corriendo las cortinas de su cama.
- ¿Tan temprano?- preguntó aún con los ojos cerrados.
- Son las ocho... tenemos que entrenar, no falta mucho para el primer partido y tenemos que estar preparados. Dale, apurate- dicho esto entró al baño.
Estaba muy cansada pero el quidditch le gustaba de tal forma que no le importó y, a pesar de todo, tuvo un buen rendimiento durante el entrenamiento, al igual que Sirius y al parecer nadie notó que ninguno de los dos había dormido esa noche.
Lilly había llegado para buscarlas poco después de que acabara el entrenamiento, ya que eso le había dicho Megan, así iban hacer todo lo que tenían para el lunes y luego iban a almorzar. Al pasar por el vestuario de los chicos no pudo evitar escuchar lo que estaban hablando, al parecer solo Potter y Black estaban ahí, y lo que escuchó no le gustó en lo más mínimo Lo más rápido que pudo entró al vestuario de las chicas y sin decir nada agarró a Jessica del brazo, que por suerte ya había terminado de cambiarse, y la arrastró, sin responder a sus reclamos, hasta quedar junto al lugar donde los dos chicos hablaban.
- Lilly¿qué pasa?- preguntó confundida.
- Sólo escuchá, quiero que conozcas al verdadero Sirius Black- dijo señalando hacia ahí.
- No debería escu...
- Es algo que va a interesarte- la interrumpió su amiga- Shh... escuchá esto- dijo en tono más bajo.
- ...o me vas a decir que te enamoraste?- terminaba de preguntar James con burla- Eso sí que sería extraño.
- Nunca me enamoro James, pero no voy a continuar con esto, ya te lo dije.
- Entonces no pudiste, te lo dije ¿o no?
- No es por eso Cornamenta pero de todas formas ganaste- respondió Sirius en tono aburrido- No puedo seguir con esto.
- Entonces admitís que perdiste nuestra pequeña apuesta ¿no?- hubo un silencio o tal vez dijo algo pero ellas no lograron escuchar nada- Te dije que Jessica no era como las demás.
- No te equivocaste pero...
- Canuto amigo, no te preocupes- lo interrumpió James- como ya te dije, no vas a morirte por no haber podido conquistar a una chica.
- Vamos Lilly- dijo con frialdad- Ya no quiero escuchar nada más- empezó a caminar.
- Lo siento Jessi pero era hora de que alguien te quitara la venda de los ojos.
- Y te agradezco por haberlo hecho. No sé como pude confiar en él... pero de no ser por vos seguiría ciega creyendo que es alguien que no es... Ahora lo tengo todo claro, nunca le interesé,¿escuchaste lo mismo que yo? Fue una apuesta, se acercó a mí por eso... por una maldita apuesta que hizo con Potter- dijo totalmente furiosa- Pero te juro Lilly, te juro que esto no se queda así.
- ¿Qué pensás hacer?- Jessica se detuvo y la miró.
- Aún no lo sé- respondió y Megan se les unió- Pero Black me las va a pagar.
-¿Me perdí de algo?- preguntó mirando a ambas chicas con evidente curiosidad.
uff...bien aca finalizo el capi, quiero opiniones ¿q les parecio¿q tal el final? tal vez algo mal, respecto a como empezo y continuo hasta casi el final, pero a su debido momento las cosas van a arreglarse. tengo pensado algo del proximo, aunque claro q ni se para cuando lo tendre, con el estudio es mas dificil encontrar tiempo libre, pero espero no tardar demasiado y q este capitulo haya gustado, q haya quedado tan bien como queria, de igual manera la intencion siempre estuvo.
espero sus rr con sus opiniones, quejas, consejos, en fin... todo lo que se les ocurra decirme es muy bienvenido...
mucha suerte, y nos veremos en el proximo cap, q espero, no demore en llegar
ahora si las dejo libres para hacerme llegar sus rev q tanto me gusta escribir. ¿escribir? ya ni se lo q escribo, quise poner recibir jejeje, ahora correjido esto me despido
bss
Elektra
