hola!!
hoy rendi la segunda materia, por suerte ya pasaron las dos mas complicadas, quedan dos y listo... bueno, de a ratitos termine este capitulo, q es mas corto q los anteriores... la verdad no se que tal habrá quedado... tengan en cuenta que en mi cabeza tengo formulas, reacciones, etc, etc... Lo revise recien y cambie un par de cosas, saque otras... en fin algo quedó, espero q haya quedado bien, cruzo los dedos para q eso haya pasado, o sea q les guste. No estaba segura de subirlo o no, pero creo que no voy a cambiarlo mas de lo q ya lo cambié...
gracias por los rr... por la nueva lectora... en fin... espero ahora recibir muchos rr asi cuando vuelva el martes del pacial me levanta el animo jejeje... gracias otra vez, las quiero mucho
bss
- ¿No vas a hablar?- preguntó en tono cansado ante su silencio, como él no respondió caminó y se sentó en una piedra, a la orilla del río- Si estoy acá es porque me lo pediste- él se acercó pero siguió sin hablar, al parecer estaba sorprendido de que ella estuviera ahí- No es algo que hago todos los días así que... no deberías perder esta oportunidad- lo miró- porque es la única que voy a darte- suspiró y volvió a mirar en dirección al río, esperando una respuesta que no llegó. Cerró los ojos un instante sintiendo la brisa golpea su rostro, pensó en lo que estaba haciendo y finalmente decidió levantarse- No debí haber venido.
- No, espera- la detuvo agarrándola del brazo- No te vayas- lo miró por algunos segundos, él la soltó, y volvió a sentarse.
- Está bien, pero no te quedes callado- dijo sin dirigirle la mirada y Sirius se sentó junto a ella en otra piedra.
-o-o-o-o-o-
- Necesito buscarla para ir a hablar con Dumbledore, ¿dijo a dónde fue?- acababan de salir de la biblioteca, cansadas pero satisfechas por haber acabado con la mayoría de sus tareas pendientes.
- Mm...- Meg la miró pensativa- No- contestó poco después.
- ¿Dónde pudo haber ido?- Lilly parecía ansiosa.
- No sé- le contestó Rocío que caminaba a su derecha.
- Les preguntemos a ellos- sugirió Megan señalando a tres chicos que venían caminando hacia ellas. La cara de su amiga le dio a entender que opinaba respecto a eso- Pueden saber Lilly- silencio- Es una simple pregunta- seguía con la misma expresión- Ni siquiera tenés que hablar con Potter, podés preguntarle a Pettigrew o a Remus- nada- Yo voy a hacerlo- su amiga suspiró resignada- Hola Remus- dijo parándose frente al chico, a los otros dos los saludó con una mirada- De casualidad ¿vieron a Jessica?
- Tal vez.
- Esa no es una respuesta Potter- Lilly lo miró enojada.
- Chicas...- Rocío interrumpió la discusión que estaba a punto de suceder- yo las abandono. Quedé en encontrarme con Ben, pero después me contás Lilly si... bueno, ya sabés- se retiró rápidamente.
- ¿Qué cosa?- preguntó James con curiosidad.
- Eso no te incumbe- sobre que ya estaba molesta por estar frente a él, lo estuvo más al darse cuenta que Meg y Remus estaban hablando alejados de ellos, y Peter, también se había ido, aunque no sabía en que momento- Sólo limitate a responder Potter, ¿la viste?
- Puedo llevarte hasta ella- propuso acercándose. Lilly dio unos pasos hacia atrás nerviosa, lo cuál provocó una sonrisa en el chico, pero rápidamente recuperó la compostura.
- Eso quiere decir que sabes dónde está- él asintió pero no dijo nada- ¿No pensás decírmelo?
- Mi querida Lilly, ya te hice mi propuesta. Si querés ver a tu amiga, necesitas mi ayuda. Yo te llevo a donde está.
- En primer lugar no se cuántas veces te dije que para vos soy Evans, no Lilly, y mucho menos tu querida- dijo furiosa- En segundo lugar...- vio al chico mirar hacia atrás y hacer un gesto con la cabeza- Potter, te estoy hablando- volvió a mirarla- En segundo lugar no necesito tu ayuda. Tranquilamente puedo ir a preguntarle a Remus- se giró en la dirección en que se encontraban él y su amiga pero no vio a nadie ahí.
- Estabas tan concentrada en mí que no escuchaste a tu amiga decir que se iban a su reunión de prefectos, por lo que Remus no está- dijo apoyando sus manos en los hombros de ella, que estaba dándole la espalda, con una mirada de desconcierto.
- No me toques- dijo apenas reaccionó y se giró para mirarlo molesta.
- Puedo ayudarte- hizo una pausa y le dirigió una sonrisa poco confiable- Evans- ella abrió la boca dispuesta a protestar pero no dijo nada al darse cuenta cómo la había llamado él- ¿Y? ¿aceptas o no?
- No- dijo luego de meditarlo- No necesito tu ayuda- él se encogió de hombros y se alejó en silencio.
-o-o-o-o-o-o-o-
- Quiero que hablemos, sobre lo que pasó- ella lo miró dándole a entender que sabía a que se refería- Creo saber por qué te enojaste. Es por todas las cosas que tus amigas te dijeron de mí ¿cierto?- Jessica lo dirigió una mirada extraña, parecía sorprendida pero molesta.
- ¿Acaso se equivocaban al advertirme sobre tus intenciones conmigo?- apartó la mirada, no soportaba mirarlo al recordar de nuevo toda aquella historia.
- No- no pudo evitar dirigirle una mirada incrédula ¿había escuchado bien?- En la fiesta te dije que quería hacer las cosas bien ¿te acordás?- asintió- Y quiero empezar por serte sincero.
- ¿De qué estás hablando?
- Lo único que pido es que me escuches ella asintió tras meditarlo un instante. No se atrevía a decirle nada, por lo que, con una mirada, le hizo entender que podía comenzar a hablar- Yo... no fui del todo sincero- miró al río pensativo y Jessica comenzó a dudar, ¿realmente iba a contarle todo? ¿hacía bien en escucharlo?- La noche que vinimos acá me preguntaste por qué me acerqué a vos.
- Sí, y dijiste que querías conocerme y ayudarme en lo que pudieras, que fue por eso- no pudo evitar interrumpirlo.
- En realidad yo...- la miró- Lo que voy a decirte es muy difícil para mí decirlo. Te pido que me escuches hasta el final, que me dejes explicarte todo- ella sólo asintió- Después de verte en el tren hice una apuesta con James- ya lo sabía pero era más doloroso que él se lo dijera, y si bien, era lo que quería, no podía evitar sentirse mal. Cerró los ojos un instante para reprimir un par de lágrimas, no quería llorar, quería mostrarse fuerte frente a él- Cometí un error, nunca debí hacer eso, pero...
- Lo hiciste- lo miró enojada pero sólo por algunos segundos- ¿Y aún seguís con esa apuesta? ¿Estás tratando de ganarte mi confianza de nuevo por eso?- preguntó en el tono más frío que le fue posible, algo que no pudo evitar hacer. Se sentía mal por todo eso, y que él le confesara en la cara todo era algo que le costaba soportar, a pesar de saber que, el hecho de sincerarse con ella, era lo mejor que Sirius podría haber hecho.
- No, estás confundida- trató de buscar su mirada- Jessica, yo ya terminé con esa apuesta, no malinterpretes lo que...
- ¿Y por qué terminaste con la apuesta, Black?- al final tomó valor para mirarlo fijamente, sentía los ojos humedecidos, pero no quería llorar, y para evitar hacer eso debía usar su tono frío, era una forma de descargar todo el dolor que sentía en ese momento- Fue por lo que te conté ¿cierto? Lo que pasó con mi familia- él no habló- Porque no vayas a creer que no me di cuenta, tu actitud cambió tanto después que te conté eso- dijo pensativa- ¿Qué hubiese pasado si yo no te contaba nada?- era algo que hacía tiempo se cuestionaba, y era hora de preguntarle todo lo que quería saber, todo lo que se había guardado desde su pelea- Ibas a continuar con tu plan ¿no? El plan de conquistarme para ganar esa estúpida apuesta- le gritó y notó que sus palabras habían, de alguna manera, herido a Sirius, así que decidió calmarse un poco. Se sintió un poco culpable por esto, tal vez estaba siendo demasiado dura con él- ¿Qué hubiera pasado?- dijo en un tono más relajado.
- No lo sé- bajó la mirada pensativa- De verdad no quería lastimarte, pero veo que fue lo único que conseguí- volvió a mirarla- Si querés después te dejo tranquila, pero necesito que me escuches. Asintió y le indicó que podía continuar- Sos una persona muy especial Jessica- ella cerró los ojos un instante conteniendo las cosas que quería decirle- Te fui conociendo y... me di cuenta que estaba equivocado, que no podía hacerte lo que te estaba haciendo. Cuando me contaste lo que pasó con tu familia me sentí muy mal por estar mintiéndote, por intentar... ganar una apuesta que había hecho, por eso le di punto final pero fue cuando te acercaste a mí en la sala común, yo... ni siquiera pensé en lo que hacía- lo miró pensativa, la rabia y el dolor fueron menguando.
El Sirius que tenía frente a ella no era el mismo que conocía, por todo lo que sus amigas le habían dicho, y por lo que ella había visto de su comportamiento y sus actitudes, que hiciera eso, era totalmente raro y por eso tuvo consideración, al parecer en el fondo, muy en el fondo, él era un buen chico, y por eso decidió ser sincera también. Le contó que ya estaba enterada de la apuesta por escuchar una conversación entre él y Potter y el motivo por el cual se había acercado a él en la sala común diciéndole las cosas que le dijo. También le aclaró qué era lo que había esperado de él, y que era capaz de perdonarlo si le confesaba todo en ese momento, algo que no sucedió. Sirius la escuchaba con atención pero sorprendido, al parecer sin creer todo lo que ella le estaba contando. Finalmente lo miró a los ojos y le pidió disculpas por haberle gritado en la sala común, no había tenido la intención de hacerlo pero tampoco había podido evitarlo.
- Entiendo por qué lo hiciste, no voy a decirte que no me molestó porque te estaría mintiendo pero entiendo tus razones- hubo un silencio en el cuál ninguno de los dos habló- ¿Por qué no me dijiste que sabías todo?
- Quería que fueras vos el que me lo dijera.
- Entonces, ¿todo lo que me dijiste?
- Era mentira- se apresuró a decir tratando de parecer convincente- No lo conseguiste- dijo dudosa ocultando la mirada- Te quería... pero como amigo- era lo único que no podía contarle, sabía que Sirius no sentía por ella lo mismo que ella sentía por él, sabía que no iba a cambiar, decirle eso era lo mejor.
- ¿Segura?- volvió a mirarlo, debía sonar más creíble, pero no sabía cómo.
- Nunca vas a cambiar ¿cierto?- decidió distorsionar un poco el tema.
- ¿A qué te referís?
- Tengo que darte una noticia Black- le sonrió dándoles unas palmadas en la espalda- Que la mitad de las chicas de Hogwarts estén locas por vos no significa que yo también lo esté- hizo una pausa- En serio, siempre te vi como a un amigo.
- Para haber sido mentira parecías más sincera que ahora- ella bajó la mirada- Pero te creo y escuchar eso, me hace sentir un poco mejor- siguió sin mirarlo.
- Significa mucho para mí que me contaras todo esto pero... ¿por qué lo hiciste?
- Porque quiero ser tu amigo- Jessica lo miró incrédula "¿Mi amigo? ¿a qué viene todo esto?" pensó aún confundida- Bueno... si es que me perdonás- siguió sin responder "¿perdonarte? No puedo, no sé si pueda"- Si no querés lo voy a entender pero...- miró hacia el río pero ella siguió observándolo- ¿Podrías perdonarme?
-o-o-o-o-o-o-o-o-
- Sé que me voy a arrepentir de esto- pensó Lilly en voz alta- ¡Potter!- gritó finalmente y el chico, que a propósito había caminado lentamente, se dio vuelta y la miró con una amplia sonrisa.
- ¿Pasa algo?- dijo cuando estuvo nuevamente frente a ella.
- Si no fuera porque esto es importante no te lo pediría pero necesito que me ayudes- siguió sonriendo- Ni creas que voy a deberte algo por esto y no intentes nada raro o te juro que te vas a arrepentir de haber nacido.
- Sabía que algún día ibas a admitir que me necesitas- eso la enfureció- Voy a ayudarte sin pedirte nada a cambio, es más que un regalo para mí que estés a mi lado.
- Potter, te pido algo más. No hables- dijo y empezó a caminar- Vamos- él rápidamente la alcanzó y la guió hasta estar fuera del castillo- ¿A dónde se supone que me estás llevando?- preguntó desconfiada, él no dijo nada- Potter, te hice una pregunta- silencio- Ya podes hablar- terminó molesta.
- Gracias por permitírmelo- la miró con una sonrisa- ¿Siempre sos tan desconfiada?- ella no supo qué responder- Te llevo al lugar que me pediste... bueno, no precisamente.
- ¿Qué querés decir con eso? ¿Qué estás pretendiendo?- se detuvo en el límite del bosque prohibido, no había nadie allí a excepción de ellos dos. Todo estaba en absoluta calma, lo único que se escuchaba era el ruido que provocaban las hojas al ser golpeadas por la fresca brisa que corría en ese momento.
- Tranquila Evans, no me tengas miedo- se paró frente a ella.
- No te tengo miedo y no vuelvas a...- otra vez se quedó callada.
- Que no vuelva a... ¿qué?- ella no respondió, y James comenzó a reír.
- No te rías, no quiero que te rías.
- Si eso te hace feliz...- la miró a los ojos- Yo por vos hago cualquier cosa.
- ¿Lo que sea?- él asintió- Entonces, después de esto, quiero que me dejes tranquila, que ni siquiera me dirijas la palabra ¿entendiste?
- Ah, olvidé decírtelo- se pasó una mano por el pelo desordenándoselo más de lo que estaba- No puedo hacer nada que te haga mal, así que eso no puedo hacerlo, porque sé que no te va a hacer feliz- estuvo por protestar pero él la interrumpió- Estamos cerca de encontrar a tu amiga ¿Venís?
-o-o-o-o-o-o-
- Te va a costar recuperar mi confianza,- dijo luego de pensarlo un poco- y me va a costar perdonarte, pero...
- ¿Pero existe la posibilidad de que eso pase?- la miró.
- No lo sé. Esto es difícil para mí, es muy difícil, tenés que entenderme.
- Cometí un error, todo el mundo los comete ¿o no?- levantó su mirada- Sólo tenés que decir "Te perdono Sirius"- ella no pudo evitar reír pero poco después volvió a su seriedad.
- No es tan simple. Me mentiste, y a pesar de que me contaste todo, ya es tarde. Esperaba que me lo dijeras ese día.
- Créeme que es lo que pretendía hacer, pero me confundí e hice cualquier cosa- se agachó frente a ella- Te propongo algo- le dirigió una mirada interrogativa- Volvamos a empezar- ella no dijo nada y lo vio alejarse.
- ¿Qué estás...- se detuvo a mitad de pregunta cuando él regresó y se sentó a su lado.
- Hola, soy Sirius Black- eso la hizo reír- ¿Cuál es tu nombre?
- No es necesario todo esto yo...- silenció al ver su mirada- Estás loco- dijo por lo bajo y suspiró dispuesta a seguirle el juego- Jessica Patil. Un gusto conocerte Sirius Black.
- El gusto es mío Jessi. Puedo llamarte así ¿cierto?- rió antes de responderle afirmativamente-y ¿te gustaría ser mi amiga?- ella apartó la mirada un instante conteniendo la risa.
- Me gustaría pero...- se detuvo a propósito para crear suspenso, él la miraba con una sonrisa- tengo algunas condiciones.
- ¿Cuáles?- preguntó con interés.
- No más mentiras, no más apuestas, no más segundas intenciones conmigo, confianza, lealtad, amistad y sólo amistad- se quedó pensativa un instante- Creo que es todo ¿vas a poder cumplir con eso?
- Te lo prometo- lo miró con incertidumbre.
- ¿Quién me garantiza que esta vez no vas a intentar romper tu promesa?- adoptó una mirada seria.
- Yo te lo garantizo- le dirigió una sonrisa que no cambió su expresión- Te doy mi palabra de merodeador, y vale mucho- asintió- También tengo algunas condiciones- lo miró expectante- No quiero que me mientas ni que vuelvas a ponerme a prueba, quiero que confíes en mí y que seas mi amiga.
- Te doy mi palabra- ambos sonrieron- ¿Amigos?- le tendió la mano.
- Amigos- dijo estrechándosela, y le dirigió una sonrisa extraña que llamó la atención de ella- ¿Viste que no era tan difícil?- ante esto quedó totalmente perpleja rememorando todo lo que había pasado "¿Acabo de perdonarlo? ¿Qué hice?" definitivamente no podía creerlo "Espero no haberme equivocado ¿Cómo llegué a esto?"- Jessica- no sabía de qué manera Sirius había logrado dar vuelta las cosas en tan poco tiempo pero lo había hecho.
- Sí, te escuché- dijo volviendo a la realidad- Este tipo de cosas no las perdonaba fácilmente Sirius, pero tenés razón, no fue tan difícil, y es por tu culpa. Sí, por tu culpa- repitió riendo al ver su cara- por ser tan persuasivo, y por tener esa facilidad para convencerme de cualquier cosa. Espero no haberme equivocado.
- No te equivocaste- confirmó él.
-o-o-o-o-o-o-o-
- No la veo Potter- Lilly estaba furiosa, con mucha ansiedad y nervios, observando todo a su alrededor, ya se habían internado en el bosque, y lo único que veía eran árboles, pero nada más- ¿Dónde está?
- En cualquier momento viene, vas a ver- ella la miró seria- Y aprovechando que aún no llega hay algo que quiero saber- ella lo miró expectante- ¿Cómo estás Lilly? Respecto a lo que pasó en Halloween- la miró con preocupación.
- Bien, gracias- respondió rápidamente- Pero no cambies el tema.
- Te dije que...
- No- lo interrumpió- No digas nada, ya lo entendí todo. Me trajiste acá a propósito ¿no? para estar a solas conmigo ¿cierto? ¿Te digo algo? No vas a conseguir nada. Nunca debí confiar en vos.
- Evans... ¿Qué clase de persona te crees que soy?- se acercó a ella- Hice lo que me pediste.
- ¿En serio?- preguntó irónica- No lo creo Potter, mentís.
- No miento y de verdad estoy preocupado. ¿En serio estás bien?- ella asintió- ¿Por qué viniste al bosque esa noche Lilly?- la pelirroja lo miró incrédula- ¿Qué fue lo que pasó?
- Bueno, lo que pasó fue que...- se detuvo al comprender lo que estaba sucediendo- No te interesa Potter, no sé por qué estuve a punto de contarte todo- bajó la voz al decir esto.
- Tal vez porque empezás a confiar en mí.
- ¿Estás loco? Sé que sos un mentiroso, me trajiste acá apartada de todo el mundo para estar a solas conmigo. Pero me voy.
- ¿De verdad crees que te mentí?- ella asintió- Entonces... ¿Quién es esa chica?- Lilly miró hacia dónde él señalaba y lo miró totalmente pasmada- ¿Lo ves? No te mentí, soy una buena persona. ¿Cuándo va a ser el día que te des cuenta?- no supo que responder.
-o-o-o-o-o-o-
Por un instante lo había dudado, pero no estaba arrepentida de haber perdonado a Sirius, no podía negar que la pasaba bien con él, tal vez fuera un buen amigo. De algo estaba segura, si él volvía a hacer algo que la lastimara no lo perdonaría. Y aunque sabía que iba a costarle, debía aprender a mirarlo como lo que era, su amigo, y esperaba que no fuera tan difícil como creía.
- ¿Entonces? ¿Qué te parece?- le preguntó mientras caminaban.
- ¿De verdad pensaste en hacerme eso a mí?- preguntó con tono de víctima.
- Sí, pero sólo un segundo. No soy tan mala- desvió la mirada- Además, era demasiado para vos.
- ¿Y esperas que nosotros lo hagamos?- ella asintió y la miró queriendo saber cuál iba a ser la respuesta a su próxima pregunta- ¿Qué razones tenés para que hagamos eso?
- Bueno... Primero- dijo mientras empezaba a contar con los dedos- odian a Malfoy; segundo, siempre encuentran la manera de conseguir algo así, pueden ir a dónde quieran y hacer lo que se les ocurra sin que nadie lo sepa; tercero, no dejarían pasar la oportunidad de hacerle una broma a alguien y mucho menos si se trata de un Slytherin; cuarto, te lo pido yo- le sonrió.
- Tus razones son buenas- la miró pensativo- Y tu idea mucho más. Hace tiempo que quería hacerle algo a Malfoy...- dijo pensativo y la miró- Hay algo que no me quedó claro, ¿por qué querés hacer algo contra él? ¿Volvió a molestarte?
- No va a perder la oportunidad de hacerlo, no hasta conseguir lo que quiere- de repente se quedó callada, no debía hablar de eso, sobretodo porque aún no lo había confirmado.
- ¿Qué es lo que quiere?- lo miró sin saber que responder, esperando ser salvada de contestar a esa pregunta, pero eso era imposible, al menos eso creía.
- ¡Jessi!- miró hacia el frente "Lilly, gracias" pensó, se acercó rápidamente a ella y Sirius la siguió. La pelirroja miró a su amiga, luego al chico, para volver a mirar a su amiga incrédula- ¿Me podés explicar que estás haciendo con Black?
- ¿Y vos con Potter?- miró al chico con cara de pocos amigos.
- No importa, necesitamos hablar. Yo... encontré otras piezas- Jessica sonrió entendiendo lo que su amiga quería decir con eso.
- ¿Piezas? ¿De qué hablan?- James miró a una y a otra. Sirius estaba por preguntar también pero Jessica habló antes.
- Es un asunto nuestro- dijo y miró a Lilly- Vamos, también tengo algo que contarte.
-o-o-o-o-o-o-
- ¿Mortífagos?- su cara no podía reflejar mejor lo que sentía en ese momento.
- Bueno... sí, eso creo- respondió Lilly desde su cama- Lo estuve pensando mucho después de hablar con las chicas, mis recuerdos son algo confusos pero me juego lo que sea a que eran mortífagos.
- Cuando me fui de la biblioteca escuché una conversación entre mi tío y el director- Luna ronroneaba a su lado, por lo demás todo estaba en silencio. Su amiga la miraba con profunda curiosidad- Dumbledore dijo que inspeccionaron el bosque pero no encontraron nada raro, que si hay o hubo mortífagos cerca lo sabrían, si es que nosotras podíamos recordar algo que se relacionara con eso.
- Eso lo confirma. Eran mortífagos- su amiga la miró confusa- Sabés quiénes son ¿o no?- su amiga lo negó- Los seguidores de...- se detuvo un momento- pero los reconociste Jessi, me acuerdo lo que me dijiste al verlos, y los reconociste.
- Pero si yo...- una imagen volvió a su mente y lo entendió, algunas lágrimas comenzaron a caer por su rostro- Sí, los reconocí porque fueron ellos los que... los que mataron a... mi familia- Lilly se quedó dura sin saber que decirle- Ahora me acuerdo, eran ellos, estoy segura.
- ¿Qué... qué hacen acá?- alcanzó a preguntar aún turbada por lo que su amiga había dicho.
- No estoy segura- suspiró tratando de retener el llanto.
- Hay que decirle a Dumbledore.
- Mañana hablamos con él- la pelirroja la miró con algo de desconfianza, ¿acaso su amiga pensaba hacer algo antes?
- Jessi, esto es importante.
- Lo sé pero esperemos un poco, por si recordamos algo más- Lilly dudó pero al final aceptó.
-o-o-o-o-o-o-
- Tenemos que irnos... ahora- empezaron a sentir pasos, alguien se acercaba- Cuando cuente hasta tres, corremos- Jessica asintió- uno... dos... tres- se levantaron dispuestas a irse pero frente a ellas se paró un hombre, con capa negra y una máscara, por lo que se quedaron quietas sin reaccionar.
- Este no es lugar para que anden dos estudiantes- dijo con voz fría y agarró firmemente a Lilly de su brazo, quién lo miró aterrada.
- ¡Soltala!- gritó, el hombre soltó a su amiga, quien cayó de rodillas al suelo.
- Te conozco- dijo el mortífago apuntándola con su varita- Pasó mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, pero no te olvidé
- ¿Qué quieren?- preguntó temerosa, se dio cuenta lo que Lilly le quería decir con esa mirada, tenía que mantenerlo distraído y eso pensaba hacer.
- Pronto vamos a hablar de eso...- dijo acercándose a ella, quién dio unos pasos atrás- ¿Ya te dije que tenés los mismos ojos que tu mamá?- entonces lo recordó, era uno de los que habían atacado a su madre cuando ella tenía seis años.
El hombre rió al ver, seguramente, la cara de reconocimiento y terror que tenía, pero pronto dejó de hacerlo al recibir un golpe que Lilly le dio en la cabeza, que no fue lo suficientemente fuerte para dejarlo inconsciente pero al parecer si lo dejó un poco aturdido. La pelirroja tiró el tronco que había usado para golpearlo y, al ver que ella no reaccionaba gritó su nombre.
Estaba inmóvil, aún sin reaccionar, estar frente a ese hombre nuevamente, después de casi nueve años era algo que no esperaba y que la había turbado demasiado. Lilly la llamó otra vez y le tironeó del brazo, lo que la devolvió a la realidad. Segundos después estaba corriendo, sin saber a dónde, sólo estaba corriendo, estaba conciente de que las seguían, o que eso harían en cualquier momento. Escuchó a Lilly gritar y un hechizo que pasó cerca de ella y de su amiga, estaba conciente de que no debía detenerse, debía seguir corriendo para escapar.
o-o-o-o
Despertó agitada y transpirando, apenas dándose cuenta de que todo se había tratado de un sueño, o más bien, recuerdos. Se pasó las manos por la cara tratando de tranquilizarse, ahora sin dudar que esos hombres estaban en el bosque, demasiado cerca. Luego de cenar Lilly había vuelto a sugerir que hablaran en ese momento con el director, pero ella inventó otra excusa para no hacerlo, aunque no sabía por que atrasaba aquel asunto si sabía que hablar con Dumbledore era lo correcto.
Lilly le había explicado quienes eran los llamados mortífagos y ahora estaba más aterrada y confundida que antes. Tenía que averiguar que querían y que estaban haciendo en Hogwarts. Corrió las colchas y se levantó en silencio, como suponía sus amigas aún dormían.
- Shhh... no hagas ruido- susurró a Luna que estaba ronroneando a sus pies.
Se cambió rápidamente apenas conciente de lo que estaba por hacer. Agarró su varita, se abrigó y se acercó a la puerta. Su gata la siguió hasta ahí, por lo que no abrió.
- Luna, te quedas acá- la alzó y la dejó acostada en su cama- No podés venir conmigo- dijo dándole unas caricias en la cabeza.
No pensó en las consecuencias que podía traer ir al bosque otra vez, no pensó en los riesgos que podía correr, si bien no iba a permitir que la vieran, no pensó en la posibilidad de que las cosas no pasaran como ella esperaba. Lentamente cruzó por la pieza hasta llegar a la puerta encontrándose nuevamente a su gata delante de ella, como si estuviera intentando detenerla, pero no lo iba a conseguir. La levantó y la dejó a un costado, sabía que posiblemente se estuviera equivocando, pero no aguantó más y salió de la habitación.
Afuera aún era de noche, debían ser las cinco de la mañana calculó, el aire estaba muy frío por lo que se ajustó más la bufanda alrededor de su cuello. Se dio cuenta de que la luz de la luna llena era más que suficiente para poder ver, así que no le hizo falta sacar su varita. Dio unos pasos internándose en el bosque hasta detenerse de golpe.
- ¿Qué estoy haciendo?- se preguntó en voz alta, finalmente tomaba conciencia de lo que hacía- ¿En qué estoy pensando?
Miró a su alrededor, lo que hacía era algo totalmente estúpido así que lo mejor era regresar. Lilly tenía razón, debían hablar con Dumbledore, porque espiar a esos sujetos corriendo el gran riesgo de ser descubierta nuevamente, era un error. Lo sabía, era peligroso, era una locura y seguramente volvería con las manos vacías, si es que volvía. Se giró para regresar al castillo pero se sorprendió al ver, no muy lejos de ella una silueta dibujada bajo la luz de la luna. Reconoció de que se trataba, era un hombre lobo, que, al parecer, aún no había notado su presencia. Tratando de conservar la calma comenzó a dar unos pasos hacia atrás, pero fue cuando una rama crujió al pisarla y el lobo se volteó para observarla.
- No- susurró.
Empezó a correr sabiendo que probablemente la alcanzaría, pero entonces, al mirar hacia atrás para ver que tan cerca estaba, vio un perro quién se dedicó a detener al licántropo. Siguió corriendo hasta quedar oculta detrás de un árbol, desde donde observó lo que ocurría. Aquel perro había logrado tranquilizar al hombre lobo, que poco después desapareció de su vista. Fue entonces cuando el animal la miró un instante, esa mirada se le hacía familiar, pero no pudo pensar demasiado de dónde ya que el perro se alejó. Suspiró aliviada, y se sentó apoyada contra el árbol cerrando los ojos; estaba dispuesta a volver a su habitación y se juró a sí misma nunca más cometer una locura como esa.
- ¿Otra vez por acá?- dijo una voz a su oído, una voz que la dejó helada, ni siquiera se atrevía a abrir los ojos. Reconocía esa voz, ese hombre era Malfoy, el que había matado a su madre, estaba segura. Habían pasado nueve años pero esa voz jamás la olvidaría.
bueno, hasta aca llegue esta vez... espero ansiosa sus rr con sus opiniones respecto al capitulo, la verdad que aun tengo mis dudas... pero, ya esta, ya lo subi... otra vez espero que haya quedado bien...
suerte y manden rr!! q anden bien
saludos
bss
Elektra
