En al anterior capítulo...

-Tú...tú...eres...arrgg eres imposible-Jun se llevó las manos a la cabeza, desesperada, mientras Kazuya la observaba divertido.

-No te preocupes, hoy no hay más remedio que sólo dormir pues el niño tiene que dormir con nosotros, pero mañana ya tendrá su cuarto listo.-Arqueó las cejas.

-Y yo también-murmuró ella por lo bajo, Kazuya fingió no haberla oído.

Capítulo 4 Jin...yo soy tu padre (xD)

Disclaimer: Tekken no me pertenece, obvio, si me perteneciese Jun Kazama, Kazuya y Jin serían una familia como dios manda ^^ y Kazuya y su hijo tendrían las típicas discusiones padre-hijo pero no se intentarían matar ni se darían semejantes palizas.

La frase yo soy tu padre tampoco me pertenece, todo para George Lucas y Star wars ^^

Ahora si, el capítulo.

Jun se metió debajo de las sábanas, esquivando las manos ansiosas de Kazuya quien se había acostado unos segundos antes. Jin se encontraba en el medio de ellos dos pero no fue obstáculo para las inquietas manos masculinas que serpenteaban buscando la cintura de Jun.

-Kazuya, estáte quieto, me gustaría poder dormir sin tener que preocuparme por tus huidizas manos.

-Sólo estaba acomodándome-se quejó él.

-Pues acomódate solo- le dio la espalda y por eso no vio la sonrisa que comenzaba a formarse en el rostro del hombre.

-Muy bien, ya veremos como te las arreglas mañana o el resto de las noches para mantener mis manos lejos de tí.

Jun farfulló algo acerca de una habitación.

La mujer no tardó en quedarse dormida, lo mismo sucedió con Kazuya que se quedó dormido abrazando el cuerpecito de su hijo.

Demasiado pronto para el gusto de Kazuya dieron las 8, zarandeó con suavidad a su hijo para despertarlo y a Jun le plantó un beso en la boca, haciendo que esta despertara de golpe y le diera los buenos días con un tortazo que resonó en toda la habitación. Jin ladeó la cabeza y preguntó, extrañado por esa reacción.

-¿Por qué le pegas?

-No preguntes, no lo entenderías-le dijo su madre mientras su padre se frotaba la mejilla

-Buenos días a tí también querida. Pasa tu primero al baño si quieres.

Jun lo miró con recelo y pasó al cuarto de aseo a darse una ducha, después de coger algo de miró a su hijo, que se hallaba ocupado frotándose los ojos.

-Bien, campeón, cuando salga tu madre, entramos nosotros y después de habernos aseado bajaremos a desayunar y te llevaré a la guardería nueva.

Jin asintió.

Kazuya empezó a sacar la ropa para él y para el niño y cuando Jun hubo terminado, pasó con Jin a la ducha.

Tardaron poco más de media hora en estar los dos listos, y los tres juntos bajaron al comedor a desayunar, encontrándose a un adormilado Lee y a un risueño Jinpachi por el camino.

-Quiero cereales y cola cao-pidió Jin tímidamente a su madre

-Claro cariño-Jun miró a Kazuya, este asintió en silencio y fue a las cocinas a ordenar el desayuno del niño.

-No tardarán.-Dijo,mientras se sentaba enfrente de Jun y cargaba a Jin en el regazo.

Lee bostezó y se sentó a un lado de Kazuya, Jinpachi se sentó en el otro lado y Jun al lado del anciano.

-Bueno Jun, dime ¿qué tal esta primera noche? ¿es cómoda la cama?_preguntó Lee con se sonrojó furiosamente y estaba a punto de replicarle cuando Kazuya estalló en risas.

Jin cabeceaba, estaba a punto de quedarse dormido cuando llegaron los criados a servir el desayuno.

-Colacao, colacao-celebró dando palmadas

Jun se tomó un café con leche mientras que Jinpachi, Kazuya y Lee tomaron cafés solos bien cargados.

-Esto revive a un muerto-exclamó Jinpachi mientras agarraba una magdalena

Jun miró con asco a Lee que se estaba comiendo dos magdalenas casi a la vez con voracidad.

Kazuya estaba ocupado dandóle los cereales a Jin.

-¿No te enseñaron a comer civilizadamente?-amonestó la mujer a la miró con indiferencia y se encogió de hombros.

Kazuya terminó de darle el desayuno a su hijo y se puso a tomar su café y a coger alguna magdalena antes de que no quedara ninguna de las que le gustaban pero llegó tarde. Miró a su hermano con odio, quien tenía parte de la cara llena de chocolate, el relleno de las magdalenas favoritas de Kazuya.

- ¡Te has comido todas las de chocolate! ¡bastardo!

-Te fastidias, haberte espabilado-Lee se relamió

-¡Te voy a partir la cara, miserable!

-¿Que ejemplo sería ese para tu hijo?-Lee se dio cuenta de lo que dijo y se echó las manos a la abrió mucho los ojos, alarmada, mientras que Kazuya quedaba helado, Jinpachi miró con desaprobación a Lee y Jin miraba a Kazuya.

-¿Tú eres mi papá?-preguntó, Kazuya lo miró a él y luego a Jun, después volvió la mirada a su hijo.

-Sí, Jin...yo soy tu padre

El niño quedó en silencio durante un rato que se hizo eterno para Kazuya,luego gritó y le echó los bracitos al cuello.

-¡Tengo un papá, tengo un papá!-canturreó el niño feliz, abrazando a su padre.

A Jun se le escapó una lagrimita que se apresuró a limpiar.

Kazuya respiró aliviado y contento.

Jinpachi miró la escena con los ojos brillantes de felicidad.

Lee miró a su hermano de reojo, esperando un puñetazo por bocazas.

Jin se puso el abrigo y se acercó corriendo a su padre, este lo alzó en brazos y Jin se abrazó a él.

-¿Listo para ir a la guardería?

-Sí, papá

Kazuya se emocionó al oir a su hijo decirle de esa manera. Carraspeó.

-Pues nos vamos, despídete de tu bisabuelo y de tu madre.

-Y de su tío.-agregó Lee

-Tú te puedes perder por ahí.

-Adios abuelo (asi llama el niño a Jinpachi), adios mamá...-miró al suelo un momento y levantó la vista-Siento lo que te dije el otro día-musitó. Jun se acercó y le besó en las dos mejillas.

-¿Y de mi no te despides, pequeño demonio?-preguntó lo miró un momento.

-Piérdete-exclamó en referencia a lo que su padre le había dicho a su tío abrió la boca, sorprendido al igual que sonrió divertido y Kazuya chocó la mano con la de su hijo.

-Muy bien dicho, hijo.