¡No es broma, de verdad actualicé! Vale, ahora tengo una excusa válida. Se llevaron mi PC para arreglarlo y ponerle el antivirus y yo que sé más. El punto es que sigo sin compu pero logré apoderarme temporalmente del de mis papás xD así que aquí les va.

Disclaimer: muchos personajes son de Stephenie Meyer (me atrevo a decir que la mayoría es de mi completa propiedad) y la trama es fruto de una loca y extraña imaginación que le dio por alojarse en mi mente.

LEER AL FINAL, N/A


Alice POV

No fue muy difícil lograr que Jasper se adaptara al clan. Emmett lo transformó en su favorito inmediatamente y le estaba agradecida por ello. Emm y Bella eran inseparables. Y como Jazz y yo somos favoritos y los seguimos todo el tiempo, podemos estar juntos siempre… como si estuviéramos lejos de aquí. Como antes de toda esta locura. Pero no era lo mismo.

Había pasado una semana desde que mi esposo se unió a nosotros. Sus ojos, antes dorados, eran ahora de un penetrante color escarlata. Como cuando lo conocí. Pero yo sabía que no había bebido sangre humana, era solo por apariencias.

Ahora estábamos todos en la plataforma. Sam, Bella, Emm, Jazz y yo. Planeábamos hacerle una broma a algún vampiro, eran todos muy aburridos aquí.

- No, no, no – protestaba Sam -. Es una broma muy básica. ¿Hacerle creer que la pirámide lo sepultará? Vamos, Emm, sabes que no es posible que nadie, ni siquiera el despistado de Justin, se crea algo así.

- Vale – refunfuñó él -. Entonces, genio, ¿cuál es tu súper idea?

- No lo sé – admitió -. Pero tu broma es una estupidez.

- ¡Hey! – saltó mi hermano - ¡No es estúpido! ¡Es un clásico!

- ¡Quizás en tu mundo, pero aquí es muy tonto! – gruñó el otro.

- Ya cállense – dijo Bella rodando los ojos -. Parecen un par de niños mimados.

- ¡No somos unos niños mimados! – chillaron al unísono.

- Tengo una idea – dijo Jasper sonriendo tétricamente.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

- ¡No me pises! – murmuré.

- ¡Tú córrete de mi lugar! – cuchicheó Emmett.

- Silencio – ordenó Bella – o la broma se va a echar a perder. Jazz y yo necesitamos concentrarnos.

Estábamos en el túnel que unía la pirámide principal con la de los chicos de Arthur. Bella había abierto un túnel angosto junto a ese para escondernos. En ese mismo instante, todos los vampiros de esa pirámide volvían de su 'almuerzo' riendo.

La broma necesitaba de Jasper y Bella, ambos llevarían a cabo todo mientras nosotros veíamos y tratábamos de aguantar la risa hasta que terminara.

Entonces lo vimos. Philip venía caminando junto a su compañera y un amigo. El blanco de nuestra broma estaba en posición y, convenientemente, al principio de la fila.

Bella le hizo una seña a Jazz, al otro lado del pasillo junto a Sam. El primero alzó los pulgares y comenzó a lanzarles ondas de miedo al objetivo: Philip y sus acompañantes. Ellos redujeron su paso, alertando a los demás, que no sentían nada. Jazz había avanzado mucho con su don en esta última semana. Ahora podía elegir a un blanco único en vez de a todos los presentes.

Segundos después, Bella comenzó un terremoto leve, pero el miedo que Jazz le enviaba a los tres primeros de la fila aumentaba la aprensión. Poco después, hizo correr viento, como si proviniera del exterior. Luego detuvo el viento y creó una barrera de hielo. Cuando la derrumbaron temerosos, se toparon con una cerca de fuego.

Eso fue demasiado para los nervios de los vampiros. Los objetivos comenzaron a chillar como histéricos mientras los demás reían. Los demás vampiros a carcajadas y nosotros silenciosamente.

- ¡Fuego! – chillaba Philip.

- ¡No quiero morir! – lloriqueaba su compañera.

Eso fue la gota que derramó el vaso. Todos comenzamos a reír a carcajadas, y nos asomamos al pasillo. Los vampiros nos veían incrédulos al principio, pero comprendieron que era una broma y nos imitaron. Jazz calmó a los tres vampiros y ellos rieron también.

Un rato después, llegó Arthur alertado por el ruido. Le explicamos lo que había pasado y él se unió a nuestras risas.

Todos estaban gratamente sorprendidos. Lo disimulaban bastante mal. Aunque lo intentaban.

Las siguientes semanas renació el clan. Era imposible dar un paso sin recibir una bola de barro, una ola de miedo, histeria, ser arrollado por un montón de vampiros asustados o algo así. Las bromas se hicieron parte de la rutina, sin dejar de lado la rutina anterior. Entrenamiento, las luchas de los prisioneros, alimentarse, cumplir con las tareas, cosas así.

Pero había algo extraño en todo esto. No teníamos noticias de nuestra familia, después de Jazz ninguno de ellos había luchado. Y ninguno de nosotros bajaba a alimentarlos. Solo Bella y Sam acompañaban a los guardias allá abajo. Todo lo que sabíamos era que Edward les estaba enseñando a los líderes a leer y escribir. Solo eso. De los demás ni luces.

Y otra cosa. Emmett estaba cada vez más apartado de nosotros. Pasaba el día encerrado en el salón principal con los demás líderes, excepto para ver las peleas. Y nos dejaban ibres. Jazz y yo estábamos siempre juntos, pero ya no con Bella y Emm, como se suponía que debería ser. Pero nadie se daba cuenta de eso.

¿Problemas de fuera? Para nada. Los espías declaraban total tranquilidad en el exterior. Ni siquiera veían a Amun, y eso parecía inquietar a algunos. Lo disimulaban, claro. Principalmente los altos mandos. Los líderes de grupo, pirámide y del clan parecían los más afectados por esto. Todos permanecían en el salón principal, alejados del resto. Solo salían para ver las peleas y para alimentarse, pero todo lo hacían desganados.

Y ninguno decía una palabra. Esto era malo, muy malo.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Jasper POV

Sentía la intranquilidad como miles de golpes en la cabeza. Con Alice nos íbamos a la plataforma muy seguido, para huir del clima del interior y de las bromas, también.

Pronto habrían problemas, estaba seguro de eso.

Sentí removerse la puerta trampa y volteamos con Alice. Kiowa asomó por la entrada y sonrió al ver el atardecer.

- Lamento interrumpir chicos, pero los amos ya están en la arena…

- ¿No que ellos eligen? – lo cortó Alice. Él puso los ojos en blenco.

- Quieren que tú lo hagas, Jasper – explicó. Suspiré y asentí.

Caminamos juntos a la celda. Al llegar, un guardia nuevo que estaba aprendiendo a dominar la piedra removió el agujero y me hizo una seña. Me asomé y rebusqué entre los prisioneros. Señalé a dos vampiros y el guardia los sacó.

Kiowa tomó a uno del brazo y el guardia al otro después de cerrar la celda. Caminamos a la arena. A mitad de camino detuve la marcha. Kiowa y Alice me miraron interrogantes.

- ¿No hay nadie cerca? – murmuré. El guardia negó con la cabeza – Bien.

- ¿Qué pasa? – preguntó mi esposa.

- Tenemos que hablar con él – dije señalando a uno de los vampiros -. Kiowa, ¿hay alguna forma de que se enteren de esto?

- Si ninguno de nosotros se chivatea lo que pase, no.

- ¿Qué pasa? – preguntó el vampiro algo aturdido. Miré a Alice, que asintió con la cabeza y me preparé para soltar la bomba.

- Amun desapareció – solté. Él abrió los ojos tanto que pensé que se le saldrían -. No hay ni luces de él ni de su clan. Pareciera que se los tragó la tierra.

- ¿Cómo es eso posible? – murmuró.

- Vámonos o sospecharán – recomendó Kiowa cauteloso.

Llegamos a la arena dos minutos más tarde de lo que deberíamos haber llegado. No mucho, pero sí para los líderes.

Kiowa se sentó en su lugar y mi esposa y yo nos ubicamos en nuestros lugares. Los cuatro nos ignoraron olímpicamente. Dos segundos después, arrojaron a los dos prisioneros a la arena. Lucharon. Ganó el vampiro que yo esperaba que ganara, afortunadamente.

Los líderes se levantaron y el principal señaló al ganador.

- ¿Te unes a nosotros? – preguntó. Él cerró los ojos con cara de dolor y murmuró:

- Sí, señor.

- Samuel – dijo Emmett mirándolo – llévalo a cambiarse. Debo hablar con Isabella y Arthur.

- Frank – dijo el antepasado de mi hermano – llévalo al cuarto. Ya los sigo.

El jefe de pirámide se inclinó en una reverencia, saltó a la arena y guió al vampiro fuera de ahí.

Emmett me miró enojado.

- No se suponía que él fuera el siguiente – acusó rencoroso. Agaché la cabeza, apenado.

- Lo lamento, mi señor – me dolía un montón hablarle así a mi hermano, pero ya qué -. Prometo que la próxima vez, llamaremos a su compañera.

- Eso espero – dijo ácidamente -. Si no, despídete de tu rango y conviértete en un espía.

Me estremecí. Eso significaría alejarme de Alice otra vez… no lo soportaría.

- No sucederá, señor – murmuré.

- Samuel – dijo Bella – ve con él, ¿quieres?

Sam asintió y desapareció. Sin mirarnos siquiera, los otros tres líderes desaparecieron.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Bonus: Bella POV

- Ya vuelvo – dijo Sam guiñándome un ojo. Miré a Edward, que se veía nervioso. Sonreí.

- No te preocupes – le dije – solo va por algunas cosas.

- ¿Qué hay de mis hermanos? – preguntó. Me tensé imperceptiblemente. Eso era lo último que quería que preguntara.

- Nada por el momento – mentí -. Están entrenando, ya sabes. Emmett está espiando en la frontera norte, cero contratiempos. Jasper está entrenando a un grupo de neófitos – eso no era del todo falso… -. Y Alice… es Alice, vive haciendo bromas de allá para acá. Es su nuevo pasatiempo – eso tampoco era mentira.

Edward sonrió alegremente al 'saber' que sus hermanos estaban bien. Me sentí culpable, pero solo un poco y por un par de segundo nada más. Luego volví a calmarme. Esta era yo, la bella vampira con una máscara impenetrable.

Sabía lo que Sam buscaba. Que fuera feliz. ¡Demonios! Ya lo era, antes de que llegara este clan a complicarme la existencia. Yo vivía completa, feliz. No necesitaba de un estúpido compañero para serlo. Tenía a mi hermano. Con él me bastaba…

- ¿Bella? ¿Me estás escuchando? – dijo Edward agitando una mano frente a mis ojos.

- ¿Ah? Sí, sí – contesté distraídamente. Tonto Sam…

- ¿Qué te parece? – preguntó.

- ¿Qué cosa?

- Que empecemos con inglés, español o qué idioma – contestó rodando los ojos.

- Eh, bueno, supongo que inglés… es mi idioma natal después de todo…

Él pareció darse cuenta de que estaba en la séptima nube y no hizo comentarios. Solo sonrió y tomó mi mano. ¡Rayos! ¡Solo me faltaba sentir como una corriente ahí donde me tocaba! Ahora qué venía, ¿enamorarme de él? ¡Puaj! Digo, él es lindo, tierno y caballeroso, pero no puedo ni imaginarme lo que sería enamorarme… de un prisionero.

Es decir, desde que lo vi con Amun me llamó la atención. No solo los ojos. Sentía algo extraño proveniente de él. Un don muy poderoso pero dormido, quizás leer la mente no fuera su único don. Tenía que saberlo. La curiosidad mató al gato, dicen.

En este caso, yo era el gato. Una mala posición, considerando todo lo que dependía de mí. Pero… no podía evitar sentiré ansiosa cada vez que él luchaba, o nerviosa cuando me tocaba, alegre cuando sonreía, cuando lo veía, triste por tener que retenerlos aquí, culpable y furiosa por mentirle, por engañarlo…

Hey, alto ahí. ¡No puedo sentirme así! Es decir, soy una asesina cruel e implacable para todos, menos para mi hermano. ¡No puedo sentirme triste o culpable por hacer lo de siempre! Yo miento, engaño, asesino porque sí, robo a quienes tienen pero no dan… ¡Soy una maldita delincuente! Estoy segura que guardaron nuestros retratos por si algún guardia nos veía después que desaparecimos nos matara a palos, ahora mismo deberíamos seguir en el blanco de la seguridad real británica. La familia real de Inglaterra fue blanco común de nuestras tretas… digo, nuestro padre era un noble. Rico, poderoso. Matarlo fue delicioso, la venganza es de lo mejor que hay. Si él hubiera podido, nos hubiera matado. ¡Cobarde! No era un hombre, era una rata, una maldita rata bien vestida y con un sólido techo de oro sobre su sucia cabeza…

Engañar a todos, mi filosofía. Matar porque sí, mi ley. Robar al primero que se cruzara en mi camino, mi estilo de vida. La calle, mi hogar. El silencio, mi maestro. Las armas, mis Dioses. Los soldados, mis persecutores. Los codiciosos, mis demonios.

¿Robin Hood? Bah, ése no tenía idea de lo que es vivir siempre en la calle, solo, que todos lo siguieran. Comparto algo con el tipo, ambos teníamos un precio sobre nuestras cabezas. Claro que él era 'bueno' y yo la 'mala'.

¡Demonios! Me contradigo a mí misma. Odio esto…

- ¿Bella? – preguntó Edward asustado. De seguro había visto mis ojos… negros, por el enojo.

- Espera – dije levantando un dedo, interrumpiendo lo que iba a decir. Tomé aire y me calmé -. Ahora sí – sonreí. En serio soy bipolar ¬¬

- ¿Qué pasó?

- Recuerdos del pasado, me perdí en mis pensamientos asesinos – sonreí malévolamente y él se estremeció -. No te haré nada, miedoso.

- Lo sé – contestó arrogante.

Continuamos charlando por un rato. Lo sucedido en nuestra primera conversación siempre estuvo en mi mente… ¡no podía pasarme esto!

No sé cómo, pero repentinamente estaba abrazando a Edward. Se sentía bien, aunque estuviera mal. Pero, ¿cómo podía estar mal si se sentía tan bien? ¿Tan reconfortante? Yo tenía respuestas para muchas cosas, pero para esto no.

Unos suaves labios sobre los míos me sacaron de mis pensamientos. Eran cálidos, se amoldaban increíblemente a los míos. Sentía… como si estuvieran hechos los unos para los otros. Se sentía maravillosamente bien… ¿Qué rayos hago?

*¡Deja de pensar, demonios!

*Pero bueno, así era yo, analizaba todo…

*¡Deja de pensar!

*¿Desde cuándo hay una voz molesta en mi cabeza que me dice todo lo que debo hacer?

*Desde siempre, solo que antes no me habías notado.

*¿Qué rayos…?

*No digas malas palabras.

*Voz estúpida…

*¡Hey! Primero, no soy una voz, soy tu consciencia (voz tétrica).

*Cállate.

*Como quieras.

Me concentré únicamente en Edward y en el beso. Era lo mejor que podía hacer, ahora y siempre, me atrevería a decir. Se movían acompasados, con su propio ritmo.

Nos separamos un buen rato después y sonreímos al mismo tiempo. Esto podía estar mal, pero se sentía de maravilla.

Edward suspiró y me abrazó.

- Yo… quería preguntarte algo – tartamudeó. Alcé una ceja.

- Adelante.

- ¿Seríasminovia? – preguntó aceleradamente. Sonreí.

- Claro que sí – contesté. El sonrió ampliamente.

- Te amo – murmuró abrazándome. Lo correspondí el abrazo.

- Y yo a ti – murmuré. Bueno, lo sentía, ¿no? ¿Qué importaba si mi hermano se enteraba? El querría que yo fuera feliz.

- Pero… - suspiró – quisiera seguir abajo, si no te importa.

- ¿Por qué quisieras hacerlo? – pregunté extrañada frunciendo el ceño.

- Mi familia está abajo. No podría alejarme y hacerles más daño del que les hicieron Emm, Jazz y Alice al irse así. Mataría a Esme – eso aumentó mi culpa.

- Como quieras, cariño – dije dulcemente. ¿Desde cuándo soy así? En fin, ya no hay vuelta atrás.

- ¿No dudas sobre lo que te dije? – preguntó tristemente. Negué con la cabeza y sonreí.

- Leo personas y soy un detector de engaños, Edward. Si estuvieras mintiendo, lo sabría.

- Espero no te moleste – murmuró agachando la cabeza. Tomé su barbilla y lo obligué a mirarme a los ojos.

- No te preocupes – sonreí -. Me encargaré de que se reúnan todos fuera de esa celda.

Era cierto. Podía estar dividida entre la lealtad a mi clan y el amor a Edward, pero estaba segura de una cosa. No permitiría que una familia se destruyera. Ellos serían libres otra vez. Volverían a ver la luz del sol. No importa lo que me demore. No permitiré que uno de ellos muera. Lo juro.

Siguiente paso: liberar a la que me parecía la persona más respetable sobre la faz de la tierra, aunque no la conociera. Carlisle sería libre, el siguiente.

Sabía que mi hermano quería que Jasper sacara a un par de presos. Yo me encargaría de que lo sacara a él. Dominar su mente no sería difícil. Por lo pronto, esa sería la siguiente pelea, en dos días más. Jasper sacaría a Carlisle. Me encargaría de eso.

Amaba a Edward, y haría lo imposible por él. Incluso liberarlo y enfrentarme a la ira de mi hermano en cuanto se fuera. Incluso eso.

Él era mi existencia ahora… por mucho que me costara admitirlo.


OK, aclaro. Jasper sacó a Carlisle, no a Rose, y por eso Emmett se enojó.

U.U PROBLEMAS! La tierra se tragó a Amun xD el motivo de que desapareciera será la causa de una lucha xD no digo más.

Ahora, estoy en un dilema y.y ¿Quieren que actualice Arcángel también? Digo, estas dos al mismo tiempo. Prometo que si dicen que sí, no demoraré tanto en actualizar. Una semana a lo mucho entre capi y capi. Les dejo algo dicho de esa historia: el problema no será reconocer sentimientos ni nada, sino que más bien que Edward y los Cullen se den cuenta que Bella guarda más de un secreto.

Charlotte y Jane Vulturi (en serio tengo que ponerte un apodo u.u), ¿qué te pareció el momento? Sí, lo sé. Un asco. Pero resulta que yo no estoy acostumbrada a ESCRIBIR esto, sino más bien a LEERLO XD.

¿REVIEWS? ¿TOMATAZOS? ¿UN PASAJE DE SOLO IDA A VOLTERRA? ¿UNA AMENAZA DE MUERTE? ¿ULTIMATUM? ¿AGRADECIMIENTOS? ¿ALABANZAS? Vale, sé que me pase con eso, pero en serio que quiero RR!

¿De verdad no me dejan un RR? Es gratis y toma un inocente minutito

La loca demente retrasada de Ayla xD

PD: Tengo como cuarenta ideas más en mente, un par de prefacios listos que subiré dentro de poco. Si alguien pide, va.