¡Hola! Aquí estoy de vuelta. Es un capítulo algo más corto que los anteriores, lo sé, pero si lo alargaba me demoraría mucho más en subirlo y probablemente rellenaría con basura, y no quiero eso.

Como se repite muy seguido pero igual hay que decirlo, lo digo. La gran mayoría de los personajes es DE MI COMPLETA Y ABSOLUTA PROPIEDAD. Sin embargo, el universo Twiligth, los Cullen, Vulturi y Denali, Bella y las características de los vampiros son de S. Meyer, pero los poderes de todos los simples de la saga se los di yo porque soy buena y no me gustan los vampiros sin don aunque deje a otros más importantes más simples que un palito de helado sin helado (?)

Vale, me alargué mucho, ¿no? OK, no les quiero alargar la pre lectura y las dejo tranquilitas con este bonito capi.

Eleazar POV

- ¡Concéntrate, Kim! – rugió Jasper cuando Chris la tumbó.

- Mañana tienen que estar listos – susurré viendo a los vampiros y neófitos pelear. Jasper bufó y se apoyó en la pared a mi lado.

- Con el ritmo que llevamos, estarían la otra semana.

- No nos podemos dar ese lujo.

- Claro que no – se pasó la mano por el cabello, dejándolo aún más alborotado.

- ¿Dónde está Alice?

- Los líderes la están ayudando a controlar su don, no sería conveniente que una visión la cortara justo cuando está luchando – hizo una mueca -. Necesitamos tanto poder como sea posible, no dudo que los Vulturi hayan agrandado sus filas.

- Ellos se fijan en el número – le recordé -. Para ellos, si tienes menos luchadores que su ejército, estás muerto.

- Lo sé - suspiró -. Es solo que hace siglos que no entrenaba a otros vampiros, se me hace raro y me da la sensación de que he vuelto a México.

- Este era como esos clanes – susurré -. Entrenabas para vivir, la ley del más fuerte dominaba.

- El débil muere – suspiró nuevamente -. No me puedo hacer a la idea, tanto tiempo huyendo de ese mundo y justo ahora tengo que volver, pero no es eso lo que me afecta…

- Te molesta que Alice esté metida en esto – él asintió.

- No puedo creer que vaya a luchar.

- No lo hará – le confié -. Es la protegida de Bella, nunca se perdonaría que su protegida sufriera algún daño.

- Pero ella quiere ganar a cualquier costo…

- No es así, Jasper – negué con la cabeza -. Quieren ganar y demostrar que el terreno es suyo y harán lo que les plazca, de acuerdo, pero si eso implica perder a más de un miembro no lo harán y cederán la tierra.

- Pero si la ceden…

- Pierden su dominio, lo sé, pero ellos aprecian a su clan. Si ganan y pierden a varios vampiros, será una victoria amarga, inútil y sin sentido. No quieren eso.

- ¿Por eso quieren que estén listos? – asentí.

- Si más de uno demuestra no estar a la altura, sencillamente nos iremos a otra tierra. Egipto es suyo, ¿entiendes?, pero no quieren tenerlo sabiendo que vampiros leales a ellos perdieron la vida para conseguirla.

- Entonces, ¿cómo puede ser que domine la ley del más fuerte? – frunció el ceño tratando de comprender.

- La última vez que los vi era así – susurré tristemente -. Déjame contarte…

Flashback (POV tercera persona)

Un inquieto vampiro corría por los pasillos de la gran pirámide del clan que lo había acogido. Se sentía perseguido, sabía que tras su cabeza y rango se encontraban al menos la mitad de los vampiros de rangos inferiores, y no es que los culpara. Era un favorito de los reyes porque había sido transformado por la Reina Isabella, al igual que sus hermanos Laurent, Kate, Nikolai y Kiowa.

- ¡Suéltame! – dijo removiéndose cuando sintió a alguien tomarlo de la capa y tirarlo hacia una pequeña abertura de la pared.

- Cállate – le siseó Kiowa.

- ¿Qué hacen? – preguntó en susurros ya más calmado.

- Silencio – le dijo Kate mirando hacia fuera -. Ya vienen.

Una caravana de veinte vampiros pasó rápidamente por su lado, por fortuna sin notarlos. Apenas pasó el último, los tres vampiros salieron, se sacaron el suave calzado y corrieron al salón de sus reyes.

En cuanto entraron notaron que algo estaba mal. Su Reina Isabella le gritaba furiosa a un irritado Rey Arthur, unos asustados Nikolai y Laurent y a un sumiso Samuel.

- ¡No puedo creer que sean tan insensatos! – ladró.

- Isabella… - comenzó su Rey Arthur sin ocultar su molestia.

- ¡Silencio, Arthur! – lo cortó.

- Mi Reina Isabella – dijo el vampiro arrodillándose a sus pies -. Le traigo el informe de la situación actual en la pirámide, pero si es mal momento volveré más tarde…

- No – espetó -. Quédate y cuéntame todo, luego ajustaré cuentas con estos insensatos.

- Veintinueve vampiros murieron en los últimos cuatro días, mi Reina – informó rápidamente -. Cinco han intentado alzarse como líderes y luego fueron muertos, no entran en la cuenta que le di. Doce vampiros perdieron alguna parte de sus cuerpos, murieron cinco humanos desmembrados antes de que alguien se alimentara de ellos, despertaron catorce neófitos y hay siete más que despertarán a más tardar el próximo mediodía.

- ¡Eso es increíble! – rugió. Una piedra se alzó del suelo y se lanzó contra el Rey, quien la esquivó por poco - ¡Tú! ¡Ve ahora a matar a cuanto vampiro inútil encuentres, me da igual que mates a medio aquelarre, solo quiero que esos agitadores se quemen lentamente en una fogata frente a mí!

El Rey se levantó, hizo una seña a Samuel y Nikolai y se fueron rápidamente antes de provocar más ira en la Reina.

Al día siguiente, en el desierto se alzaba una gruesa columna de espeso humo violeta. Una enorme fogata era el origen de esa humareda. Alrededor de la fogata, se alzaban pálidos y tristemente solemnes los rostros de los veinte vampiros que habían sobrevivido a tal masacre, fuera de los amos.

Hablando de los dominantes, el Rey miraba tristemente el fuego provocado por su hermana en que yacían los restos de los ciento veinte vampiros, catorce neófitos y siete no natos. Jamás en su larga existencia había visto una masacre igual, y el haberla llevado a cabo lo hacía sentirse enfermo, pero todo fuera por tener a su hermana contenta.

Isabella dirigía una fiera mirada a la fogata. Su determinación era cada vez más fuerte, estaba segura de que haría cualquier cosa para mantener vivo a su clan, y esto demostraba su enorme fuerza de voluntad, poder, dominio y la lealtad de los demás vampiros hacia ella.

Los demás, los únicos leales a su Reina, eran (en su mayoría) vampiros convertidos por la soberana, y se lanzarían ellos mismos al fuego antes de traicionar a su Reina Madre, como le decían algunos (principalmente los de origen inglés).

A partir de entonces, el clan egipcio comenzó a crecer en número (lentamente, ya que debían probar a un vampiro antes de unirlo), fuerza y lealtad.

Porque ya no eran un aquelarre, eran un clan.

Claro que a partir de entonces, algunos vampiros pidieron permiso para explorar el mundo, que prometía ser interesante. Los Reyes concedieron esos permisos, y de los veinte leales que sobrevivieron a la masacre, cinco se quedaron en Egipto. De ellos, uno resurgiría como líder, y los otros se transformarían en los súbditos de mayor confianza, luego en elementos de la guardia personal y, finalmente, líderes a cargo de los grupos.

Lealtad y fortaleza. Esas dos palabras, que a simple vista suenan muy sencillas, son los pilares de la sociedad de los vampiros egipcios. Pilares prácticamente indestructibles.

Fin flashback

Eleazar POV

- ¿Eres de los que sobrevivieron? – preguntó Jasper atónito.

- No fue fácil, ¿sabes? A cada paso que daba, alguien trataba de matarme para obtener mi rango. ¡Como si fuera posible! Por matarme solo conseguirían caer directamente a la hoguera de mano de los leales – sonreí tristemente -. Si moría alguno, sus 'amigos' se vengarían.

- La vendetta – susurró. Asentí.

- ¡Kim! – bramé corriendo y separándola de Chris - ¡No los mates, los necesitamos a todos para superar esta dificultad.

Jasper POV

- Para vencer a los Vulturi y dominarlo todo, querrás decir – masculló ella. Sentí la furia de Eleazar crecer al oír esas palabras.

- ¡Cómo te atreves! – rugió. Ella se encogió - ¡Ellos vienen tras nosotros sin razón alguna, solo nos defenderemos! ¡Pero si crees eso, vete ahora! Este clan defiende a los suyos, y si no eres capaz de creer en tus Reyes, entonces vete – espetó agarrándola del brazo y arrojándola a la salida del salón – Entrégale tu capa a Jasper – le gruñó – y desaparece de mi vista antes de que me arrepienta y te mate.

- Lo dice el que huyó como un bebé y vuelve amenazado – espetó ella. Eleazar rugió, nunca lo había visto tan furioso.

- ¡No importa que me haya ido, los Reyes me dieron permiso de viajar! ¡Y no me amenazaron, solicitaron mi regreso y volví porque conozco el significado de la palabra lealtad!

Avanzó un paso y ella, aterrada, se sacó la capa, me la dio y se fue a la carrera. Usé todo mi poder y logré calmarlo lo suficiente para que no la siguiera y desmembrara. Respiró para calmarse y volteó.

- ¿Alguien más piensa como ella? – preguntó calmadamente – Porque yo no tendría ningún problema en decirle a los Reyes que se fueron.

- Soy leal a mis Reyes, Eleazar – dijo un vampiro rubio adelantándose -. Y creo que todos aquí también. Kim era la única que pensaba así.

- Me alegro. Ahora, ¡a entrenar! ¡Debemos defender nuestra tierra, Egipto no caerá bajo las manos de los Vulturi, no perderemos sin pelear!

Los demás bramaron en acuerdo y volvieron a entrenar, esta vez en grupos en lugar de individualmente.

Es increíble la forma en que un corto discurso puede ensalzar tanto los ánimos, las lealtades y las voluntades.

La emoción que sentí en ese momento provenir de toda una habitación repleta de vampiros entrenando para defender a sus amos y compañeros, no la volvería a sentir ni en un millón de siglos, estaba seguro.

Y ahora, estaba más seguro que nuca de haberme unido a ellos. He conocido a varios clanes, pero ninguno en todo el planeta ni en la historia completa de los vampiros se compararía jamás con un sencillo clan escondido en las entrañas de los recuerdos del Antiguo Egipto.

Vale, se que para este prometí 'el prefacio, aclaraciones de los tres Denali que se quedan con los egipcios, la huida de los Cullen y Denali, y quién transformó a todos los vampiros que no tenemos idea quién lo hizo', pero sencillamente no encontraba como meterlo todo aquí sin hacerlo un capi de mil páginas de Word, pero igual hay algunas cositas, ¿no? (los que transformaron a algunos de los vampiros que nadie sabe quien rayos los mordió, las aclaraciones no las hacen los tres pero vale porque Eleazar las hace por los tres, después de todo, se conocían)

Ok, nuevamente me alargo inútilmente. No prometo fecha de actualización, estoy en proyecto de escritura de miles de fics, quizás más adelante les cuente de qué van si a alguien le interesan los desvaríos de esta loca mente que se me dio de regalo de navidad a mitad de año (?)

¡Llevamos 39 reviews, superemos los cuarenta y dos para este, ok?

Ahora sí, nos leemos!

XOXO Ayla