Yeahhhh I'm back xD Ok, se qe qisas algunas digan "joder qe demoro la tipa esta" pero d todos modos no tarde demasiado... me estoy llendo x las ramas. Agradecer a los RR qe me llegaron el capi pasado (animense, no cuesta tanto... solo un clic al botoncito ese y decir 'me gusto' o alguna cosa asi...) y... ahm... ok, supongo qe latean estas notas pre-capi pero AL CARAJO QE LA PONGO IWAL XD Ok, ya empieso a hiperventilar. Entonces... gente, en este capi AL FIN se revelan abiertamente algunos misterios, falta gente, falta para saberlo todo... Asi qe, las qe ya saben lo qe aparece aki, I LOVE YOU XDDDDDDDD pudieron ver lo qe no muxa gente es capaz de... asi qe, les dejo el capi y no jorobo mas.
Advertencia: este fic, debido a ciertos comentarios, puede ser ofensivo a casi todas las religiones existentes (por no decir todas), porque suele descalificarlas y tratarlas de supersticiones. Aclaro que estas opiniones y comentarios no reflejan necesariamente mi forma de pensar, sino la realidad en este universo paralelo.
Disclaimer: absolutamente todas/os ustedes saben exactamente quien es el mentado creador de cada cosa... pero de todos modos debe decirse para respetar las reglas de la página y por los enredos de los derechos de autor... me estoy desviando. El punto es que la Saga Twilight pertenece a S. Meyer, yo solo juego con este regalito que ella nos dio directamente de su maravillosa mente...
A LEER!
Ah, este capi sucede ANTES de el anterior y de cierta parte del que está antes de ese... así que, advertidos/as de este detalle, pueden comenzar con la lectura.
EsPOV
Estábamos de caza. De alguna manera, nos juntamos todos alrededor de Edward al llegar al claro.
Cuando se dieron cuenta de que los espiábamos, él comenzó a reír mientras ella nos veía con expresión neutra. Sentí como si tocaran mi cabeza repetidas veces, como si estuvieran pidiendo permiso para entrar a mi mente. Como sea, permití la entrada en el mismo instante que algo nos arrastraba dentro del claro.
- ¿Qué hacen aquí? – escuché una voz en mi mente. Me parecía familiar…
- ¿Quién eres?
- Yo pregunté primero.
- No lo sé. ¿Puedes contestar ahora?
- Supongo que nuestro magnetismo natural los atrajo. Contestando a tu pregunta, soy alguien a quien tú conoces y aprecias, que desapareció hace unos días y casi destruye tu familia en el proceso, metafóricamente hablando.
- ¿Be…Bella?
- ¡Bingo! Ahora mismo no soy la Bella que conoces. ¿Me ves? La chica aburrida junto al tarado que se burla de ustedes y, lamentablemente, es mi hermano.
- ¿Cómo…?
- No hay tiempo para eso. Solo te diré una cosa: el tarado de mi hermano va a querer matarte. Lo voy a hacer, pero quiero que escuches claramente todo lo que te voy a decir y lo recuerdes como si tu… no tiene sentido decir vida o existencia así que… como si tu familia dependiera de ello.
- Te escucho.
- Soy la primera, mayor y más poderosa criatura de un único ser. Creamos el universo, y podemos destruirlo… si estamos juntos. Por discutir entre nosotros cinco almas comunes nos han derrocado en el poder absoluto sobre el universo. Te preguntarás porqué no lo hemos recuperado. Bien, si estamos separados no tenemos más poder que el de los originales, es decir, la primera criatura de cada raza. Estos usurpadores son los segundos de cinco razas diferentes. Vampiro, licántropo, conductor, alquimista y fantasmal. Se hacen llamar los Supremos por el sencillo hecho de tener el control. ¿Entiendes hasta ahora?
- Eso creo…
- Bien. Ahora, existen algunos Consejos. El más importante es el Consejo Original, conformado por los Adanes de los ocho clanes. Cada clan tiene su propio consejo interno, con los diez primeros. Cada Original está sujeto a la decisión del Consejo de su raza. ¿Me sigues?
- Más o menos.
- El Consejo Original es poderoso, pero está sometido por los Supremos. Ellos obligan a votar por cosas que nosotros ni soñaríamos en considerar siquiera en los Consejos Especiales. Por ejemplo, el fin de una raza o el surgimiento de una nueva.
- ¿Tú eres parte del Consejo Original?
- Verás, eso es algo complicado. Supongo que sabrás que nosotros, el alma original, nos dividimos en veinte expresiones.
- ¿Ustedes son los Arcángeles?
- Es un término extraño para referirse a nosotros, pero supongo que sí. Como recordarás, somos uno solo. Entonces, todos tendríamos que estar en el Consejo Original.
- Se supone.
- Exacto. Solo los cuatro más poderosos estamos en él. Al principio éramos todos, pero cuando los Supremos llegaron al poder nos obligaron a estar solo cuatro. Y es un problema, porque dos son totalmente opuestos. Por eso, no podemos tomar decisiones fácilmente. Ellos siempre rechazan el voto del otro. Es por inercia, agua y fuego son diferentes en lo esencial.
- ¿Representan el agua y el fuego?
- Bueno, es algo más que eso, pero no tengo tiempo ahora para explicarte. Bueno, en la penúltima reunión del Consejo Original fuimos obligados a elegir el fin de una raza. Y en la última, cada uno expresó el voto de su clan. Creo que no te será difícil saber la decisión.
- ¿Acabar con los vampiros?
- O el Clan Nocturno, como es conocido entre los nuestros. Su raza acabó con los Hijos de la Luna, ¿no?
- Casi lo hicimos.
- Ese es el punto. Para no cometer errores, nos han delegado a nosotros la tarea de hacerlo. Los Supremos, me refiero. Esa es la misión que me trajo a la tierra. Pero algo se interpuso.
- Nosotros.
- Antes de conocerlos, ya dudaba de cumplir porque considero esto una completa estupidez. Al convivir con ustedes, me opuse completamente. Sin embargo, no puedo rechazar la influencia de los usurpadores. Ellos nos poseen en ese momento, obligándonos a cumplir aunque no queramos. Por eso les pido que estén lejos de Estados Unidos y México el 13 de noviembre, y que luego regresen para no irse más por al menos un par de años.
- Edward mencionó algo de eso…
- En serio tienen que irse, no quiero que les pase nada. Probablemente tenga que enfrentarme a esos idiotas más tarde, pero ya lo he dicho. Pueden meterse sus órdenes por donde les quepan.
- Bien, ya entendí esa parte. ¿Quién es el que está a tu lado?
- Azariel, señor de las aguas y expresión del cambio, la sabiduría, la enseñanza y la prudencia, segundo Arcángel. Un completo imbécil cuando se trata de Herodes, señor del fuego y expresión de la alegría, el resplandor y la creatividad, cuarto Arcángel y su total opuesto por el elemento que representan.
- ¿Para qué quiere matarme? – de pronto, recordé ese punto y me aterroricé.
- Tranquila, no estarás completamente muerta. Solo te quemarás.
- Así se mata a un vampiro – me esforcé en no pegar cuatro gritos.
- No del todo. Puede revivir de sus cenizas. Algo así como el ave fénix. Cualquier criatura puede revivir a no ser que deposites sus cenizas dentro de otra criatura de la misma raza y luego la quemes. Se mezclan las cenizas y la es imposible que vuelva. No mataré a nadie más, por lo que podrás volver. Y mi hermano está lo suficientemente distraído pensando en bromas para Abdón como para hacer que te mate totalmente.
- Ya veo… - murmuré no muy segura. Preferí cambiar de tema – Y tú, ¿quién eres?
- Acalia, el inicio, la salud, la vida y la acogida, primer Arcángel.
- ¿Y aún así…? – paré el pensamiento.
- ¿Pienso matarte?
- Yo no…
- Tranquila. Verás, todo tiene un inicio. Incluso el fin. Yo me contradigo a mí misma, no tengo opuesto. Soy compatible con mis hermanos. Ahora, un último aviso.
- ¿Ah? - ¿último?
- Azariel dirá que te mate dentro de exactamente cuarenta y tres segundos. Sacaré tu alma de tu cuerpo antes de quemarte, o irá al plano vampírico y sería largo volverte. No quiero que te espantes por nada del mundo o podrías causar una alteración. Si pasa eso, Azariel se dará cuenta, se volverá su expresión de alma y sí que irás al plano vampírico para no volver, además de que me llegará la regañona del milenio.
- De acuerdo…
- Ahora…
Sentí mi cuerpo avanzar, pero yo ya no estaba en él. Lo veía todo desde afuera. Vi mi cuerpo avanzar lentamente, paso a paso, hasta la chica… Acalia. Ella tenía la mano extendida con la palma hacia abajo. Cuando llegué frente a ella, estiró su dedo índice y tocó mi frente. Mi cuerpo comenzó a incendiarse. Vi la expresión de horror de las dos familias y deduje que ella no había hablado con nadie más que conmigo.
Pasó poco para que yo no fuera más que un montón de cenizas. Azariel sonrió con satisfacción. Se transformó en un águila, inclinó la cabeza respetuosamente a modo de despedida y se fue. Ella devolvió el gesto y cuando él se perdió de vista, volteó a ver a los demás. Seguimos hablando mentalmente, ya que ella pretendía… no sé qué pretendía, pero por más que intentaba hablar no salían sonidos de mi boca.
- Míralos, Esme. ¡Sus caras son todo un poema! – estalló en carcajadas. No pude evitar soltar una risita.
- Ya… ¿no crees cruel dejarlos creyendo que estoy muerta?
- Nah. Déjalos engañarse un rato. Será un golpe de impacto cuando tu cuerpo se rearme y tú llegues y saludes como si nada – así que esas eran sus intenciones.
- No pienso hacer eso.
- Oh, vamos. Solo es hacerles una pequeña broma…
- De humor negro.
- Tampoco es que mi humor sea blanco. Mi definición de gracioso es muy amplia.
- No me parece justo…
- Lo sé, tranquila. Solo quiero torturarlos un poquito. Ah, y explicarles un par de cosas antes de que vuelvas… o al menos intentar que lo entiendan.
- ¿Qué tan rápido puede pasar el tiempo?
- Yo podría hacer que llegara el 13 de noviembre en un segundo.
- Wow.
- Eso dijo Ezra.
- ¿Ah?
- Uno de mis hermanos.
- Son veinte, ¿no?
- Ajá. Diez hombres y diez mujeres. Es raro, pero dentro de cada alma está la parte femenina y una masculina, dejando de lado la encarnación, o tu cuerpo físico. En ocasiones esa parte del alma es más fuerte de lo recomendable, dando como resultado, por ejemplo, a Rosalie. ¿Nunca te has preguntado por qué le gustan tanto la mecánica y los coches?
- Bueno…
- Eso pensé. Resulta que ella tiene cuerpo femenino, y su alma es algo así como cincuenta y cincuenta. Por lo general, son entre setenta treinta y cien cero.
- Ah. ¿Yo soy…?
- Noventa diez, más o menos.
- Sigo pensando que es cruel.
- Lo seguirás haciendo por toda la eternidad a menos que tu definición de humor se vuelva un poquito gris.
- ¿Gris?
- Reírte del humor blanco y aceptar el negro, o al revés. El punto es que si aceptas los dos, eres de humor gris.
- Eres rara.
- Varya dice lo mismo, y eso es mucho considerando que ella representa lo extraño y fuera de lo común.
- ¿No piensan hablar? – cambié de tema, viendo que ya habían pasado diez minutos, podían moverse y no lo hacían.
- Están en shock, supongo.
- ¿Supones?
- A medias.
- Supongo…
- No seas seria.
- No lo soy.
- Dile eso a Tacio y Amir.
- ¿Ah?
- Olvídalo.
- De acuerdo… cuando hablabas del 'plano vampírico', ¿a qué te referías?
- Cada raza tiene un plano, o un mundo, para las almas arrancadas del cuerpo. Es decir, si muere un humano, su alma va al plano de la raza mortal. Y así con todas las razas. Por eso, si yo hubiese quemado tu cuerpo con el alma dentro, ahora mismo estarías en el plano nocturno conversando con los otros vampiros. Claro que podría llamarte de vuelta, pero es largo y agota un poco, tanto al que llama como al alma.
- Me va a costar acostumbrarme un poco.
- Agradece que al menos tú podrás hacerme todas las preguntas que quieras, los demás tendrán que esperar su turno.
- ¿Por qué haces esto?
- ¿Qué cosa?
- Te pregunto por qué me dices todo esto.
- Supuestamente no puedo hacerlo.
- ¿Entonces…?
- No lo puedo decir, y eso es precisamente lo que no hago. Hablar. Estoy pensando.
- Entonces me lo dices para que yo les diga a los demás.
- ¡Exacto!
- Ya veo…
- ¿Quieres verte ahora mismo?
- No era…
- Ya sé que no, pero de todos modos es genial verse de alma. No me mires así, ya me he visto en espejos especiales y yo…
- ¿No te puedes ver en un espejo normal?
- Cuando estoy en esta forma, no.
- ¿Cómo es el espejo?
- Más bien es un tipo de… cómo decirlo… ¿aire congelado? Sé que suena extraño, pero te ves en el aire.
- ¿Cómo?
- Resulta que ese espejo no refleja lo material. Si hay un alma rondándote porque lo echaron de su plano, algo bastante común desde hace unos siglos, puedes usarlo para verlo.
- ¿Algo así como un espejo para fantasmas?
- Nah, es simplemente un reflector de almas, o algo así. Además, los fantasmas no se hacen, nacen. Son los que les dicen… góticos, o quizás algunos emos. Ven la muerte de forma distinta, porque los fantasmas son muerte. Pero muerte pura, o muerte en vida.
- ¿Por eso se cortan las venas?
- Es una forma algo extrema de pureza, pero podría ser.
- ¿Ellos no son mortales?
- A medias. Son cuerpos mortales, te lo concedo, pero todos tienen cuerpos mortales. La diferencia está en el alma. Verás, los magos, alquimistas, góticos y emos, vampiros, licántropos, humanos normales, incluso los mismos metamorfos quileute, tienen diferentes tipos de alma. Tú no fuiste transformada por obra del espíritu santo ni mucho menos por la piedad de Carlisle, aunque admito que lo último sí tuvo algo que ver. Fue porque estabas predestinada, desde antes de nacer, a ser lo que eres ahora. Nada es al azar, Esme.
- ¿Quieres decir que todos estábamos hechos para esto?
- Antes de nacer, ya eran lo que son ahora. La ponzoña solo ayuda a que su alma se exprese en sus cuerpos. Por eso duele tanto la transformación.
- Entiendo.
- Tienes una duda – afirmó.
- ¿Ha pasado alguna vez que no pasa lo que debería?
- Eh, algunas veces. ¿Sabes de este tipo, Vlad Tepes, el tipo en el que supuestamente basaron el mito de Drácula?
- Algo.
- El debía ser convertido, pero por una maldita intervención de no sé quién el vampiro que debía convertirlo fue muerto antes de tiempo. De ahí que su alma quisiera expresarse libremente, explotando su sed de sangre en el cuerpo humano. Lo mismo pasa con otros tantos tipos sanguinarios y frívolos.
- ¿Es muy extremo si se da lo contrario? Quiero decir, un alma vampírica que se convierta en licántropo o algo así.
- A esos se les dice obras del destino – pude sentir el tono burlón de su pensamiento -. Son mil veces peores de lo que deberían. Puede darse un licántropo extremadamente violento, un vampiro más violento en las noches, o cosas así. Pero a esos se los mata antes de que causen un Apocalipsis o algo peor.
- Cada vez es más raro todo esto.
- Tus dudas son más extrañas.
- ¿Debería ofenderme?
- Nope. ¿Algo más?
- Mencionaste algo de 'tu primera vida humana en siglos' cuando estaba tu hermano.
- Ah, eso. Más bien milenios, supongo. Pero vamos, jamás me dijiste si querías verte.
- De acuerdo…
Vi aparecer frente a mí humo blanco, y se volvió más brillante cada segundo. Cuando acabó, se volvió algo más opaco y vi mi reflejo. Impresionante…
JAAAAAAAAAAAAAAA vieron qe no soy tan mala? ESME ESTA VIVITA XD Ok, comienzo a hiperventilar y eso jamás es bueno. A qe son divertidas sus peleas?
Que carajos vio Esme? Esperen al otro para saber... tampoco es qe tengan mucha alternativa, pero bueno...
Saben algo? Desde que pensé esta idea estaba para llegar a ESTA parte, osea que hice toda la historia BASADA en esto xD siiiiiii gente, estos capis (en español, este y los dos anteriores) son como todo el pilar del fic, el segmento que usé para llegar a este fic completito como lo leen. Sigo dando jugo, a que no? Ok, ya me voy
DENLE AL GO!
Ayla
