ESTE ES UN MENSAJE AUTOMÁTICO ENVIADO DESDE LA TUMBA POR EL FANTASMA DE SU DIFUNTA SERVIDORA AYLA HALE CULLEN (USANDO UN HERMOSO COMPUTADOR NEGRO QUE ENCAJA INCREÍBLEMENTE CON LA DECORACIÓN DEL LUGAR Y COLGÁNDOSE DE QUIÉN SABE DÓNDE PARA USAR EL INTERNET), A QUIEN SUS LECTORS ASESINARON LENTA Y TORTUOSAMENTE USANDO LAS MÁS CONOCIDAS (Y OTRAS NO TANTO) FORMAS DE TORTURA, ASESINATO Y OCULTACIÓN DE PRUEBAS INCRIMINATORIAS EXISTENTES EN TODA LA HISTORIA DE TODOS LOS MILES DE UNIVERSOS TRAS UN MES SIN ACTUALIZAR. VALE DECIR QUE LOS ARCÁNGELES ESTABAN ALGO ABURRIDOS POR NO APARECERSE EN TANTO TIEMPO Y EN EL MOMENTO EN QUE LA SECUESTRARON ESTABAN EN LAS VEGAS, DIVIRTIÉNDOSE EN LUGAR DE PROTEGERLA, Y NO SE DIERON CUENTA DE QUE SE DESVANECÍAN HASTA QUE LES LLEGÓ LA INVITACIÓN AL FUNERAL DE SU MADRE Y CREADORA.

Ayla: ¿No digo yo? Así quieren a su madre montón de desagradecidos...

Acalia: Solo cállate.

Azariel: Acalia, tranquila, aún queda que desentierren el cadáver y vuelvan a asesinar su fantasma.

Ayla: No me ayudas, Alvar.

Acalia: ¡Solo yo le digo así! ¿Qué te crees? ¿La dueña del universo?

Ayla: De este sí, y de paso la madre de ambos también.

Azariel: (Se escuchan de fondo las peleas de madre y primogénita) Vale, considerando que esas dos ya se agarraron, es mi deber transmitir los pensamientos de mi santísima y única madre.

Ayla: Sí, soy yo (Esquiva tomatazos, cuchillos, balas, un montón de ataques armados de parte de lectors y de Acalia, y de paso golpes y ataques del alma y del pensamiento de parte de esta última). ¿Cuánto pasó ya? ¿Un mes? (esquiva un golpe de Acalia y Azariel murmura un 'no puedo creerlo') Ok, creo que esa parte estuvo de más.

Acalia: ¿No me digas?

Ayla: (Ignora a su desagradecida primogénita en este universo) Ahm, veamos... Sí. Verán, ¿recuerdan que les dije que mi pendrive había desaparecido de la faz de la tierra? No, no apareció. El punto es que el material que necesitaba para reescribir este capi lo tenía allí, ordenado y todo. Me tomó semanas reencontrar el material y más organizarlo, aunque comencé con eso al día siguiente de subir el anterior a este. Por otro lado, estuve de los nervios por la presión que me empiezan a poner en el cole. No tuve tiempo de nada...

Acalia: Pero saliste.

Ayla: Cállate (su primogénita obedece). Así estamos. ¿Dónde estaba? ¡Ah, sí! Bueno, cada vez que tenía tiempo libre del cole tuve que salir, dormir, comer (malditas necesidades humanas) y digamos que al final tenía algo así como una o dos horas diarias en lugar de las tres o cuatro habituales. Menos tiempo, más trabajo, y el resultado es aterrador: nada de tiempo para escribir. So, lo mejor que podía hacer era usar todo el tiempo posible para escribir.

Azariel: También estuviste algo mal un par de días...

Ayla: Sí, bueno, eso también...

Acalia: ¿Y para qué la ayudas tú? ¡Traidor! ¿Qué te prometió?

Azariel: Conocer el mundo en que vive.

Acalia: ¡Estúpido! (se lanza sobre su hermano y comienzan a pelear. Bueno, más bien ella ataca y él se defiende...)

Ayla: Este... ¡Ay, ya! (risa nerviosa) El disclaimer y la advertencia les van en la nota adjunta. Nos vemos! (va e intenta ayudar a sus dos mayores hijos)

Advertencia: lo he dicho y lo vuelvo a repetir. Este fic puede ser ofensivo porque muchas veces descalifica a las religiones existentes y las trata de supersticiones y charlatanerías. Si eres sensible al respecto, obvia los comentarios porque no expresan mi forma de pensar, sino la realidad en este mundo paralelo que me he inventado. Y si no puedes ignorarlo, vete a freír monos a la otra punta del mundo (no es la idea decir un lugar específico, porque podrías vivir cerca y no es la idea, aunque se suele decir al África).

Disclaimer: You know, me pertenecen un buen número de personajes pero hay que mencionar que otros varios son de una señora que vive en EEUU (supongo) y ni de broma escribiría esto porque no fue bendecida por las Musas para hacer esto (lo reservaron para mí, creo que les caigo mal porque ya ven... me mataron porque ellas me retrasaron) y a cambio fue premiada con un best-seller internacional llamado 'Saga Twilight', mucho reconocimiento y un montonazo de dinero que ya quisiera yo tener.

Cualquier intento de copia no autorizado (así como publicación en otra página) está totalmente fuera de lugar y será castigado de las maneras más terribles.

Por la sádica Jane y su don de tortura, James y su instinto cazador y la wolf-pack con sus six-pack. Con los Vulturi como sirvientes, Alec y su espada justiciera, con la santa compañía de cabecera y la eterna protección de los Cullen y quileutes . Por la imprimación de los licántropos, la eternidad de los vampiros y el perfecto control de Carlisle. Amén.

Acalia POV

Despedida: decir adiós.

Vale, ese era el significado. Algo racional, técnicamente. Entonces, ¿por qué diablos lo sentía tan mal?

Era incluso peor que la primera vez, porque entonces yo tenía la certeza de que estaría bien, que ambos estaríamos bien y en algún momento podría volver a su lado. Ahora, ni eso tenía.

No tenía la certeza de volver a hablar con él, volver a besarlo, a decirle lo mucho que lo amaba… pero, ¡demonios!, estaba mal. Mi naturaleza me lo decía. Ellos me lo decían. Les debía obediencia aun contra mi voluntad. Y por eso sabía que mientras ellos estuvieran al mando no podía estar a su lado.

De todos modos, ¿cómo podía estar mal, si se sentía tan bien? ¿Cómo podía estar mal amarlo, si me hacía feliz?

Dirán, hey, alto, eres inmortal. Él también, ¡duh! ¡Inteligente! (Es ahora cuando noto que mi encarnación, Bella Black, ha influido demasiado en mí) Pues, si ambos somos inmortales, el tiempo no nos afectaría…

Hay un detalle, diminuto, que solo los Supremos y yo sabemos. Nosotros sí podemos morir. Digo, si no queremos, no nos matan. Pero nos podemos sacrificar. Y los Supremos saben cómo controlarnos. Pueden obligarnos a hacerlo.

Ellos podían acabarnos a los dos si se enterasen (a Tanya y Alvar también, por descontado). No me dolería mi propia muerte, claro que no, ni la de mi hermano. Seríamos inmediatamente reemplazados. No con la misma fuerza, pero sí los mismos elementos. El problema estaba en Edward y Tanya. Y pienso en una frase que aparecía en un libro que leí en esta encarnación… Algo de Orgullo y Prejuicio, creo que se llamaba. Los recuerdos humanos menos importantes se desvanecen rápidamente, pero recuerdo que la protagonista decía algo de que si esa persona especial estuviera viva, daba exactamente igual qué le pasaba al resto del mundo, y si moría el mundo ya nada tendría sentido.

Mientras los Supremos existieran, ellos corrían peligro por el simple hecho de haber estado con nosotros.

Mis hermanos no saben que nos pueden destruir. Ellos creen que somos totalmente invencibles. Prefiero que vivan en la ignorancia. Igual ellos me hicieron caso cuando yo les dije que debíamos someternos. Todos ellos me obedecen ciegamente en cuanto no tenga que ver con aliarse a su Némesis.

Azariel lo sospecha, sabe que algo no encaja. Sabe que yo no me someto a nadie. No lo hice hasta que hace unos nueve mil años terminó la guerra contra los Supremos. El escrito del aprendiz significaría el fin de uno u otro bando. La gente lo rechazó. Nos rechazó. A los verdaderos Autores de la Gran Creación. La guerra duró miles de años, y teníamos las de ganar. Ese escrito fue nuestro fin. Le dio poder a los Supremos, el suficiente para vencernos basados en nuestras diferencias. Me obligó a ser sumisa bajo los cinco usurpadores de mi trono.

Volviendo al punto, Azariel es el más cercano a mí, nuestro vínculo es más fuerte que el de cualquiera de las parejas. Al igual que con Aurora. Nuestro vínculo es apenas una ínfima parte menor que la que tengo con Azariel. Quizás tenga que ver con que las dos representamos un comienzo. Nosotras somos iguales en cierto punto, pero de todos modos yo soy su opuesto. ¿Por qué? Simplemente porque ella es sólo inicio y renovación, y yo también expreso el fin. Pero ella no se me opone. Nadie lo hace.

Azariel vuela a mi lado, convertidos ambos en águilas. Me mira preocupado, lo veo en sus ojos. Mis ojos. Sabe que no me siento bien. Y yo lo veo en sus ojos. Él tampoco está bien. Sé de qué habló con Tanya. Y él sabe de qué hablé con Edward.

Ambos sabemos que esto no está bien. Nos hemos enamorado de las criaturas que menos debíamos. De nuestros objetivos. Pero no nos importa. Se siente bien. Es como si desde el principio hubiéramos estado hechos para ellos, y ellos hubieran nacido con el único propósito de encontrarnos y enamorarse hasta la médula de nosotros.

- Te noto preocupada – pensó.

- Quizás es porque lo estoy – le contesté.

- No tienes un buen presentimiento de esto, ¿a que no?

- ¿Qué comes que adivinas?

- No lo sé – me sigue la broma -. Tal vez… te conozco demasiado, Zaida – solo él me dice así. Los demás se limitan a Alfa o Acalia. Al igual que yo le digo Alvar. Son los nombres que nos tenemos reservados entre nosotros.

- No lo sé, Alvar. Algo no saldrá bien. Lo presiento.

- Yo igual. Siento lo mismo que tú. Esto no dará nada bueno para nosotros. Como unidad, no como grupos. Ya fue mucho tiempo pensando como diferentes seres. Ahora te entiendo. Es una estupidez lo que hacemos. Nuestras peleas fueron el incentivo para que los Betas anhelaran el poder.

- Aurora también lo sabe. Abdón confía en mí. Todos lo hacen, pero solo ellos dos, y ahora tú también, me dan la razón.

- Siento no haberte escuchado antes, hermana.

- Creí que alguno de ustedes me apoyaría, como siempre Herodes y tú se llevan la contraria… que al menos uno estaría a mi lado.

- Lo lamento. Creo que le echaba la culpa de todo a Herodes, incluso sabiendo muchas veces que yo tenía la responsabilidad.

- Al fin haces honor a tu nombre – a lo lejos vislumbré las costas de Portugal. Faltaba poco.

- Es raro, ¿sabes? Me comporté durante milenios como un niño, sabiendo que yo represento justamente lo contrario. A Herodes se le disculpa, él es alegría, creatividad. El espíritu infantil encarnado. Pero yo… - negó con la cabeza, incrédulo – Se supone que soy maduro, maldición. Me rebajé a su nivel.

- Ahí está Abdón – dije cambiando el tema. Sabía que a mi hermano le costaba echarse las culpas. En la rama más alta de un solitario árbol, había un halcón blanco de ojos azules.

- Al fin llegan. ¿No les llegaron los mensajes hace horas?

- No podíamos dejar pendientes algunos temas, Abdón – dijo Azariel. Él lo miró sorprendido.

- ¿Por qué no me insultas? Lo adoras.

- ¿Quieres que vuelva a hacerlo?

- No, no – se apresuró en contestar -. Solo me pareció raro. Mejor olvídalo.

- ¿Quién se activó ya? – pregunté. Inmediatamente se volvió serio.

- Aiko, viene en camino. Mató a unos noventa, calcula ella. Mark también viene, se encargó de unos veinte. Leonel también se activó, pero aún no despierta, así que no sabemos cuántos. Ronaldo está cerca. José acaba de despegar, se encargó de al menos quince.

- Así que toda América está lista, salvo Brasil. Japón ya está limpia, al igual que Rusia – resumí la información que me había dado. Él asintió. Nos juntamos en la rama y Abdón continuó. Siempre le hacía honor a su nombre. La mano derecha. Lealtad y apoyo incondicional. Muy menospreciado, pero quizás uno de los más valiosos dones que encarnamos.

- Jorge también se activó, pero al otro lado de España. Viene de camino, creo que llega en un par de minutos. Marie también, en Francia.

- España, Portugal, Francia y Suiza, ¿no? – asintió.

- Todos los africanos, los de medio oriente, Asia mayor y menor… si te resumo todo, solo faltan por activarse Paolo y… olvídalo. Ronaldo acaba de activarse.

- Ya lo sentí. ¿Cuál es el punto de encuentro?

- Los Alpes Suizos.

- Entonces, ¿qué carajos estamos haciendo aquí? (N/A: Me preguntaba lo mismo...)

- Creí que…

- Creíste bien, pero intenta no retrasar nada a la próxima.

En cinco minutos (creo, la verdad no logro entender la concepción del tiempo que tienen los limitados) nos posamos en las montañas. Yo estaba al centro, con Abdón y Azariel a mis costados. Estábamos en nuestra forma encarnada. No las de Bella, Vlad y Greg. Las primeras. Poco a poco fueron llegando y formando el círculo.

En diez minutos, estábamos todos los ya activados. Bueno, salvo Leonel. Él seguía en Chile. Les explicamos la situación y volamos inmediatamente con Ronaldo. Debía ser una imagen imponente. Íbamos como una flecha, conmigo a la cabeza. A mis costados y un poco atrás, venían Aurora y Azariel. Todos los demás iban por detrás. Un humano o algún animal seguro que se orinarían encima si nos vieran pasar… olvídenlo. Un ratón acaba de morir de un paro cardíaco, y eso que estaba en la entrada de su cueva unos quinientos metros bajo nosotros.

Llegamos pronto, ya que el mar lo cruzamos a la máxima velocidad que podíamos. En medio del Amazonas, junto a un montón de cenizas, encontramos a Ronaldo. O más bien, a Tacio. Volví a mi forma humana, mientras los demás se apoyaban en árboles.

- Vamos, Tacio, arriba – apremié golpeando su mejilla. Parpadeó y enfocó su mirada en mí, confundido al ver a mis espaldas a 16 águilas.

- ¿Acalia?

- En el camino te contamos, debemos ir por Amir – asintió y nos convertimos.

Seguimos camino a Chile, específicamente a un bosque junto al pueblo de Niebla, donde sentía la presencia de Amir. Nos miró mientras se levantaba del árbol en que estaba apoyado y dio un salto, convirtiéndose en águila.

- A juzgar porque solo falta Herodes, vamos a Italia – aventuró. Asentí.

- Vamos, debemos llegar antes de que se active y gaste toda su energía… ¿Abdón?

- Se está resistiendo, pero aguantará unos diez minutos a lo sumo – contestó.

- A máxima velocidad – ordené.

Si alguien hubiera sido capaz de vernos (únicamente un vampiro estaría cerca de lograrlo) hubiera visto solo un borrón tan momentáneo como un parpadeo.

Volterra. El castillo de Volterra. El hogar de los Vulturi, los líderes del mundo vampírico. Nos fusionamos con el aire, aterrizando en Palazzo dei Priori. Bajo el reloj, fusionado al igual que nosotros, estaba Paolo. Se afirmaba con fuerza la cabeza, y alzó la vista cuando volvimos a la forma humana.

- Unión ante todo, hay que apoyarlo – ordené. Todos asintieron, pero Azariel abrió la boca para quejarse -. ¿Tienes algo que decir, Alvar? – la cerró y negó con la cabeza, sabiendo que me refería a algún aporte – Perfecto. Saben qué hacer, ¿no?

- Podremos hacerlo, Acalia – dijo Karolek. Le sonreí a mi hermano, la fortaleza encarnada.

Nos pusimos en círculo, dejando a Paolo entre Aurora y Amaru. Tomamos nuestras manos y agachamos la cabeza. El único inactivo del grupo temblaba sentado en el suelo, con sus manos hacia arriba tomadas por las dos a sus lados. Sentí un delicioso calor recorrer mi cuerpo, parecido al del momento de mi activación voluntaria pero más intenso.

- Hemos nacido como uno solo. La separación ha quedado atrás, hermanos – pensé, y ese pensamiento se reprodujo en la mente de todos como si jamás nos hubiéramos separado -. Estamos juntos en esto, debemos apoyarnos como en la Gran Creación.

- Estamos unidos, hermana – pensó Azariel.

- Hasta el fin – pensó Khaled.

- Sin importar las diferencias que nos hacen uno – pensó Abdón -. Nuestra lealtad ha resurgido.

Todos sentimos cuando la energía de Herodes comenzó a debilitarse. Cada uno pasó energía a través de los demás hasta volver a crear la cadena. Ahora solo faltaba reforzarla con nuestras esencias.

- Por el inicio y el fin, la vida y la acogida – comencé, y todos supieron que era el momento.

- Por las aguas cambiantes, la unión, el conocimiento compartido y la mente prudente – siguió Azariel, a mi derecha.

- Por la riqueza, el trabajo, el inicio y la renovación – pensó Aurora.

- Por el fuego, la expresión, la belleza y la satisfacción – pensó dificultosamente Herodes.

- Por la mente, la prudencia, el consejo y la justicia – pensó Amaru.

- Por la nobleza, la magnificencia, el poder y la fama – pensó Amir.

- Por el sacrificio, el desacuerdo, el desconocimiento y la oscuridad – Antígona, haciendo un gran sacrificio, nos apoyó.

- Por la firmeza, la resolución, la melancolía y el silencio – Tacio, con su callado pensamiento.

- Por el tiempo inmortal, el destino, los misterios y el descontrol – Amser, calmada como el tiempo mismo.

- Por la protección, la ayuda, la vigilia y la admiración – Iskinder.

- Por la belleza, el deseo, la satisfacción y el encanto – Armani, cómo no.

- Por la fuerza, la fortaleza, el honor y el valor – Ezra, o Karolek como prefiere que le llamen.

- Por la nobleza, el orgullo, el dominio y la gloria – Earlene, para variar con un tono de superioridad que no puedes soportar a no ser que hayas vivido milenios a su lado.

- Por la paciencia, la inmortalidad, la perseverancia y la eternidad – Khaled, tan similar a Amser y al mismo tiempo tan diferentes.

- Por el amor y el cariño, la lluvia y la bondad – Aiko, a pesar de que a veces no sea como debería.

- Por la justicia, la verdad, la paz y el concilio – Vladik, el único que trató de calmar a los demás fuera de Abdón, Maira y yo.

- Por la mansedumbre, la castidad, la tranquilidad y la fragilidad – Katyenka, una de las que más sufre al ser despreciada por sus Némesis, y a quien su representación impide defenderse.

- Por la muerte, el desconocimiento, la oscuridad y la rebeldía – Adrik, el que alimenta el desacuerdo para goce propio.

- Por el hogar, la maternidad, el calor y la amabilidad – Maira, patrona de la familia.

- Por el trabajo, la lealtad, la administración y la guía – Abdón, el menor de todos, finalizó a mi izquierda.

Una corriente de energía demoledora casi doblega a las más débiles. Por suerte, los fuertes no dudaron en ayudar como hacían hace quince mil años.

- Hemos vuelto, hermanos – pensé satisfecha -. Amen Ra ha vuelto a la vida.

- No más sumisión al tirano – proclamó Adrik.

- Por una vez te doy la razón – pensó Katyenka tímidamente.

- A lo que estamos aquí, si no les molesta.

Todos reaccionaron a mi llamado, y pronto nos transportamos a la sala principal de los Vulturi. Los tres ancianos se levantaron al ver a Herodes, aún en su forma humana.

- ¿Vienen a entregarlo? – preguntó el rubio raro. Lo miramos mal.

- No precisamente – mis hermanos me dejaron la palabra, y avancé un paso manteniendo a los demás a mis espaldas, encargados de revitalizar al Cuarto Mayor.

- ¿Quién eres?

- No ha de importar, vampiro. Deberían importarte mis intenciones – miré alrededor pensativamente -. Lindo lugar, lástima que pronto esté deshabitado.

- ¿Qué diablos…?

- ¡Listos, Acalia! – oí a Iskinder.

Suspiré satisfecha mientras nos elevábamos en el aire. Melodramático, ¿a que no? Un halo de luz nos envolvió, y pudimos ver a Herodes cambiando su forma. Parpadeó y abrió los ojos. Se miró las manos y la ropa.

- Mh, al menos estoy entero – murmuró con una leve sonrisa.

Volvimos a bajar, formando la Franja de Confianza. Era una formación que habíamos ideado milenios atrás, en que cada uno se ubicaba de acuerdo no a su poder, si no al nivel de confianza que tenía conmigo.

- Vulturi condenados – hablamos a tiempo -. Kenneth ya no los salvará. Están en nuestras manos.

Y eso fue lo último de lo que fui consciente en esa sala de Volterra.

NO ES UNA BROMA, GENTE, SÍ ESTOY AQUÍ (reviví mientras mi espíritu peleaba con Acalia, debo decirlo...). Ahora, que siga viva o me muera de nuevo es asunto suyo. ¿Son capaces de asesinarme vía Review? Estoy desvariando...

¿Valió la pena la espera? ¿O preferirían asesinarme de nuevo? Tal vez... ¡Díganme porfa! Voy a morir de ansiedad... En compensación por la enormonstruosa demora, el otro va entre hoy y mañana.

Recuerden que recibo de todo, pero por vía Review...

GENTE! Entramos definitivamente en la última parte de la recta final. Quedan dos o tres capis más (aun no me decido si poner dos de ellos juntos o mandarlos por separado, creo que quizás puedan ayudarme en eso...) y el epílogo. QUE ME DA EL SOPONCIO! (?)

So, recuerden que comentar es gratis y solo toma un par de minutos.

(Ayla es derribada por Acalia, de la que nos venimos a enterar estaba amarrada, y Azariel asoma el pelo)

Azariel: eh, bueno, me toca dar la despedida. Madre dice que recuerden comentar, que nunca está de más descargarse de las presiones de la vida mandando al demonio a alguien y más si es de forma que sea NN-NN. También les recuerda que intenten evitar las amenazas de muerte explícitas, que no tiene problema con las disimuladas pero que las literales la ponen de los nervios.

Ayla: (Esquivando a Acalia) ¡No te olvides de ese otro punto!

Azariel: Ah, sí. Pregunta si les parece una secuela para CE o la deja como está. Dice que si toman la secuela, va para más adelante porque solo la tiene medio planeada mentalmente, aun no la empieza a escribir porque primero quiere saber si va o no. Ah! Y también tiene a mitad la primerísima que comenzó a escribir, y tal vez vaya luego de esta o sino... (Se acerca Ayla y le dice algo al oído antes de salir huyendo de Acalia) Olvídenlo. Dice que cuando pueda va a subir un Poll para ver cuál les va así que atiendan al perfil... Creo que eso es todo.

Voz que sale de la nada: Bueno, eso fue todo por hoy. Nos vemos pronto en otra entrega de 'Arcángel'.

PD: No olviden comentar.