Cap. 8: Tropiezo accidental

(Leah)

Iba camino a la tienda a comprar unas cosas que necesitaba mi madre para la cena del consejo.

Por una parte me sentía muy rara. Era la primera vez que iba a faltar a un consejo desde que era loba. Aunque lo pasaba mal allí teniendo que ver a Sam y Emily juntos, me gustaba escuchar todas las historias de la tribu, hacía que me sintiese más cerca de mi padre.

Por el camino me encontré con Quil jugando con Claire, era divertido ver a Quil por la calle a cuatro patas y la niña subida encima, hay que ver lo que hacían algunos por la imprimación. Al menos hoy tuvo suerte y no lo disfrazó de princesa…

Entré en la tienda y compré todo para el consejo. Al salir iba pensando en lo que había pasado en la tienda, como siempre el dependiente me miró mal por comprar tanta comida, no sé qué piensan de nosotros creo que creen que somos animales o algo así y por eso comemos tanto. Aunque bueno tampoco están equivocados…

Iba tan despistada con mis pensamientos que no me di cuenta de que venía nadie hasta que choqué con él.

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(Joel)

Por fin había conseguido salir del animal ese, no podía creer nada de lo que me contaron ¿cómo voy a ser yo un hombre lobo? Pero claro, era la única explicación que había. Eso o me había vuelto completamente loco. Y francamente, no sé que prefiero…

De pronto choqué con alguien que al parecer iba tan distraído como yo. Instantáneamente llevé los brazos a su alrededor para evitar que se cayese y le dije:

- Perdona no te había visto.

- Tranquilo, yo también iba distraída. - Me contestó la chica

Entonces ella alzó la mirada y yo la miré a los ojos. Mi corazón dio un vuelco. Y sentí algo muy extraño era como si la gravedad hubiese cambiado, como si ella fuera el mismo centro del universo…

Creo que acabo de enamorarme de la preciosa chica que tengo delante.

Ninguno de los dos se movía sólo nos mirábamos, mis manos continuaban agarrándola, no sé el tiempo que estuvimos los dos ahí parados y tampoco me importaba.

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(Leah)

No podía creerlo, me sentía tan bien mirando los ojos de este chico. Yo que tanto había dicho que era imposible, que el destino no guardaba nada para mí y ahora me imprimé. Me imprimé con el chico más guapo del mundo. Sólo podía sonreír como una idiota y mirar sus preciosos ojos marrones.

De pronto me soltó y me dijo.

- Hola soy Joel, encantado.

- Yo soy Leah – dije poniéndome colorada como un tomate, menos mal que mi piel era un poco oscura…

- Qué bonito nombre. – eso hizo que me pusiera aún más roja.

Seguimos mirándonos un buen rato sin saber bien que decir, yo sólo disfrutaba de sentir que mi vida al fin tenía sentido.

- ¿Quieres dar un paseo? – Finalmente él habló – soy nuevo aquí y me dijeron que la playa es muy bonita pero aún no pude verla.

- Claro, yo puedo enseñarte dónde está. – Le dije con una sonrisa.

Por el camino, me preguntó cómo era mi vida en este lugar, yo le conté un poco las cosas que la gente solía hacer para divertirse. No le dije nada sobre los licántropos porque aunque sabía que él se había transformado no quería asustarle con el tema.

Él me contó sobre su vida en Seattle y las cosas que hacía allí.

Nuevamente me sentí mal porque sentía que le habían arrebatado su vida al hacerlo venir hasta este lugar. Él se dio cuenta de mi cambio de actitud y me preguntó:

- ¿Dije algo que te molestó? Perdón si fue así, lo que menos quiero es ofenderte.

- No, no es nada. Es sólo que parece que no te gusta estar aquí, que eras más feliz en Seattle.

- Si te soy sincero, hasta hace un rato sí pensaba eso, pero ahora… -

Se puso rojo y se calló de pronto, entonces miró su reloj y dijo:

- Uff se hace muy tarde, me encantaría pasar más tiempo contigo pero me obligaron a ir a una especie de reunión esta noche, me temo que no puedo faltar. ¿Podré verte mañana?

- De hecho yo también tengo que irme, se supone que debería haber llevado la compra a mi madre hace ya un buen rato. Y si… quieres… pues podemos… vernos… mañana – estaba tan nerviosa que ni me salían las palabras ¿pensaría que estoy desesperada?

- Me encantaría, ¿qué te parece si mañana quedamos para dar un paseo por la playa? me gusta hablar contigo. – me dijo con su dulce sonrisa.

- Sí, eso sería genial. ¿Nos vemos aquí?

- Perfecto.

Lo vi alejarse de la playa corriendo, no pude hacer otra cosa que mirarlo embobada. Cuando desapareció regresé a mi casa para llevarle las cosas a mi madre. Tal vez me regañaría pero no me importaba, me sentía tan feliz que tenía ganas de saltar.


¡Hola!

Pues tardé un poco en subir este en comparación con los otros. Pero es que me costó mucho hacerlo, llevo tiempo esperando a escribirlo y nunca me acaba de convencer el resultado. Espero que os guste :)

beaa perdón por dejarte con la intriga todo el puente es que en serio que intenté subirlo antes pero no quería subir lo primero que escribí porque era realmente malo. Espero no decepcionarte por la espera (yn)

Raquel, ¡gracias por todos tus reviews! sabes que te quiero un montón :)

A todos los que perdisteis un minuto de vuestro tiempo en escribirme muchas gracias ^^ no os hacéis una idea de lo que me animan los comentarios, al entrar al MSN los leo y me dan muchas ganas de escribir :')

Besitos

Libezzy