Cap. 10: Acantilado
(Joel)
Había corrido hasta que paré de pronto al ver un acantilado bajo mis pies. Sabía que debería volver, aquel consejo había sido creado para contarme todas las historias sobre los lobos. Pero no iba a ser capaz de llegar allí y verla con otro…
¿Estaría ella con Seth y por eso habían venido juntos?
Al rato sentí un ruido detrás de mí y al girarme mi corazón se paralizó. Ella estaba aquí.
- Hola, vengo a ver si estás bien. Todos se preguntan por qué huiste así del consejo ¿te sientes bien? – no me miraba directamente mientras hablaba, tenía la miraba baja. Quizá se dio cuenta de todo lo que pasaba y su intención era no darme falsas esperanzas.
- Sí, más o menos. No esperaba encontrarte en este lugar. –Pensé que lo mejor era ser sincero a pesar de todo.
- Puedo imaginarme eso, supongo que pensaste que era alguien diferente, que esta no era mi vida… - me contestó.
No exactamente alguien diferente, sólo que imaginaba que no tenías novio.
- Más o menos, supongo que debería haberlo imaginado, eres una chica realmente guapa, es una tontería pensar lo contrario… –Al demonio todo, iba a ser sincero, daba igual si mi corazón quedaba destrozado en el intento. Aún quería saberlo todo acerca de ella.
Ahí ella puso una cara extraña, como de haberse perdido en la conversación, de no entender nada de lo que decía.
- No entiendo de qué hablas Joel. – Era increíble como sonaba mi nombre en su voz. Me encantaba.
- Quiero decir que en realidad fui un idiota. Supongo que es normal que tengas novio. Sólo mírate. Eres preciosa.
- ¿Que tenga novio? – me contestó con la misma cara de sorprendida que antes.
- Sí claro, ¿de qué hablábamos si no? ¿Acaso Seth no es tu novio?
De repente rompió en una gran carcajada.
- Jajajaja… Seth… mi… jajajajajajajajaja – tuvo que sostenerse en el tronco de un árbol para no caer al suelo del ataque de risa ¿de qué se reía?- jajajajaja… mi novio… jajajajajaj… Seth… jajajaja.
Ya me estaba empezando a enfadar, ¿por qué se reía así? Al cabo de un rato cuando dejó de reírse le pregunté:
- ¿Por qué te ríes? ¿Acaso no es tu novio?
- Jajaja, no, Seth no es mi novio, jajajaja, es mi hermano.
¿Su hermano? con razón se reía tanto.
- Bueno me da igual si es Seth u otro chico. El caso es que uno de esos chicos es tu novio y yo no tengo ninguna posibilidad...
Otra vez volvió a poner cara extraña.
- ¿Por qué dices que uno de ellos es mi novio? Yo no tengo novio.
¿NO TIENE NOVIO?
Una gran sonrisa se extendió por mi cara. Aún no estaba todo perdido, ella acababa de decir que ninguno de aquellos chicos era su novio. Pero entonces algo no cuadraba aquí…
-Si ninguno de ellos es tu novio… ¿entonces por qué estabas allí? Según lo que me pareció ver las únicas chicas que había eran las novias de algún… licántropo. –me obligué a decir la última palabra, aún me costaba un poco llegar a asimilarlo.
Ella entonces se puso colorada, dejó de mirarme, fue hasta el borde del acantilado y se sentó allí escondiendo su cara entre sus manos.
-Pues… es que… yo – estaba muy nerviosa. Para intentar tranquilizarla fui hacia ella y me senté a su lado en el acantilado. – soy una… esto… yo…
Aparté su cara de sus manos y me puse a su altura para que me mirara, entonces dijo:
-Soy una chica lobo – entonces miró hacia otro lado y vi unas lágrimas asomar por la comisura de sus ojos – ya lo sabes, ahora ya nunca querrás volver a mirarme a la cara.
Se levantó del acantilado y echó a correr.
Fui tras ella y la tomé por la cintura.
-Sabes, yo también soy un chico lobo – le susurré al oído.
Sonrió ligeramente y me contestó:
-Lo sé.
Giré su cuerpo para que me mirase a la cara pero mantuve mis brazos alrededor de su cintura y le dije:
-¿Por qué piensas que no voy a querer mirarte nunca más a la cara? Si tienes la cara más bonita que he visto jamás. Me pasaría toda la vida mirándola sin cansarme. – Se sonrojó - Además me gusta la idea de que también seas una chica lobo, así también estaremos juntos en nuestro lado animal.
- ¿De verdad te gusta la idea? ¿No te parece algo horrible?
- Claro que no, ya te dije que me encanta. Me encanta porque eres tú. Sé que apenas nos conocemos pero… te quiero Leah.
- Yo también te quiero Joel – me dijo con una sonrisa y más lágrimas cayendo por su linda carita.
Limpié sus lágrimas con el dorso de mi mano, nos acercamos y nos dimos un dulce beso. Fue increíble sentir sus labios junto a los míos. Nuestros corazones parecían querer saltar de nuestros pechos.
Después juntamos nuestras frentes y nos miramos a los ojos durante unos minutos.
Pero claro, no podía ser todo tan perfecto y algo nos sacó de nuestra burbuja. Sam sonaba llamarme en el bosque, decía que tenía que volver al consejo.
Tomé a Leah de la mano y fuimos de vuelta hasta el consejo, ahora los dos realmente felices.
Nuevo cap.
¡Espero que os guste mucho!
Ya me contaréis que os parece ¿me quedó muy empalagoso?
Bueno gracias a todos por leer la historia y por los reviews que me dejasteis :)
Besitos
Libezzy
