ADVERTENCIA: LEMON!(aunque llega al grado de hentai xD_)

Gracias a los que habéis comentado T^T arigato!

-Soul...tú- ella parecía no tener palabras

Miré para mi derecha, con la cara totalmente roja.

-Go...gomen-dije levantándome, pero al hacerlo, el paquetito que tenía en el bolsillo resbaló y cayó sobre el estómago de Maka que lo cogió y quedó petrificada al verlo, me miró llena de temor y confusión.

Apresuradamente me metí en la cama dándole la espalda y me tapé con las sábanas totalmente. Ahora no podría volver a mirarla a la cara jamás. Sentí a mi lado como el colchón se hundía. Cerré los ojos avergonzado y asustado.

-Soul- me llamó, pero no respondí- Soul

Me destapé y miré de reojo hacia ella, sin dejar de darle la espalda. Entonces mis ojos se dilataron. Su cuerpo cayó sobre el mío, pero no estaba cubierto de tela, tan solo noté dos piezas de tela separadas entre sí. Mi cara se tornó roja del todo. La miré y me la encontré sobre mí, en ropa interior. Ella se inclinó y me dio, como en la Black Room, un ligero beso en la comisura de los labios. Mi corazón palpitó protestando, quería más.

-No pasa nada- me dijo apartándome tiernamente el pelo de la cara

Mis ojos se entrecerraron, su olor a fresas, su voz, su rostro, su ternura, todo me llamaba, sonrojado suspiré .Me levanté apoyándome en los codos y hundí mis labios en los de ella por completo, sobresaltándola. La vergüenza desapareció, la lujuria y el deseo se apoderaron de mí .Me separé esperando recibir un buen golpe, pero ella me miraba sonrojada y sin palabras. Me sorprendió cuando con sus delicadas manos tomó mi cara y volvió a unir su boca con la mía. Me besó suavemente los labios, con delicadeza, pero toda parte de mí la deseaba entera. Apresuré el beso un poco más, en busca de placer. Sentí como cada vez más nuestros labios se acostumbraban a los del otro y se mojaban entre sí. Me separé de ella y la tumbé bajo mi cuerpo para sentir que era mía. Ella suspiró al sentirme encima. Llegué más lejos .Se sorprendió cuando lentamente introduje mi lengua entre sus labios, separándoselos en una suave y lenta caricia. Con la lengua acaricié la suya levemente, sin poder creer lo que estaba haciendo, y la suya empezó a reaccionar también, acompasándose a mis caricias. Ella devoraba mis labios y mi lengua mientras yo hacía los mismo con ella, y cada vez la velocidad aumentó más, creando un beso frenético y un pulso desbocado en mi corazón. El beso se volvió tan pasional que ya no ocurría dentro de nuestras bocas, perseguíamos la boca y la lengua del otro casi en el aire, buscando oxígeno de vez en cuando. Cuando me iba a separar de ella, estaba tan encendida como yo, volvió a tomar mi rostro y hundió por última vez su lengua en mi boca, después paramos, estáticos, yo con mi lengua en su boca. Abrí un poco los ojos y lentamente me separé de ella, jadeante, con los ojos entrecerrados y vidriosos, un hilo de saliva unía nuestros labios, Maka me miraba jadeante. Me sonrió, se acercó y dio un rápido beso a mis labios, después acarició mi mejilla y el pelo revuelto que colgaba delante de mi cara. La tomé entre mis brazos y la abracé, me encantaba su olor, la había besado, estaba demasiado feliz. Sentí como ella intentaba alcanzar la mesilla de noche a su lado, miré y me di cuenta de que era lo que intentaba alcanzar. La miré con los ojos fuera de órbita y sonrojado completamente. Ella jadeante y sonrojada mientras sin apartar sus ojos de los míos intentaba alcanzar el preservativo. Cogí la mano que intentaba alcanzarlo y la apoyé en mi pecho, ella me miró confusa. Apoyé mi frente sobre la suya .Ella suspiró al notar los galopantes latidos de mi corazón.

-No tienes porqué forzarte- le susurré pegando mis labios a su cuello

Ella simplemente volvió a tomar mi rostro. Me estampó su lengua en la boca y me dejé llevar .Me tumbé sobre su cuerpo apoyando mi peso sobre los codos. Noté la suave piel del vientre de Maka contra el mío y mi pecho sobre el suyo sin aplastárselo. Mi lengua salió de su boca y comencé a besar su cuello y la parte de atrás de su oreja mientras oía sus profundos suspiros. Lamí, mordí y besé su cuello con voracidad. Junto a sus suspiros oía la brisa y el romper de las olas. Mientras besaba su cuello sentí como la mano de Maka agarraba la mía. Hizo que mi mano se posara en su vientre y que la acariciara a lo largo y después continuara con la espalda, fue entonces cuando mi mano tropezó con el broche de su sujetador. La miré sin saber qué hacer y entonces ella comenzó a guiar mi mano. Un momento después la tenía ante mí, sin su ropa interior superior, creo que mi cara podría haberse confundido con una hoguera en ese momento. Su mano siguió guiando a la mía hasta sus pechos, no eran muy grandes, pero eran increíblemente suaves. Me incliné y la besé en el cuello, sentí como sus pezones se endurecían contra la palma de mi mano y necesité probarlos. Mis besos bajaron succionando su piel hasta sus pechos. Los lamí, los besé, los mordí, mientras ella casi gritaba de placer .Me tumbé a su lado y la abracé por la espalda mientras con las dos manos agarré sus pechos. Los masajeé suavemente y apreté delicadamente sus pezones, ella se sonrojó y mantuvo sin querer, la boca abierta en un eterno jadeo. Mi lengua recorrió varias veces desde su oreja hasta su cuello. Maka cerró los ojos y apretó los dientes en un gesto de angustia, claro que esa angustia en realidad no era más que el deseo que le provocaba dicho placer. Me cogió las manos y se dio la vuelta. Apoyó su cara contra mi cuello y me besó, como yo había hecho con ella, suspiré al sentir sus labios. Acarició todo mi pecho, después sus manos comenzaron a resbalar en una excitante caricia hacia abajo, rozando cada uno de mis abdominales. Entonces sentí como un fuerte calor comenzaba a quemarme .Su mano jugueteaba con el elástico de mi pantalón. La miré y agarré su mano para que no avanzara más, me daba demasiada vergüenza, siempre había hablado de lo cool que era, y ahí estaba, muerto de miedo y vergüenza. Me besó, despistándome, entonces metió la mano en mi pantalón. Abrí los ojos desmesuradamente, no separó su boca de la mía. Mi lengua corría frenética mientras sentía como su mano me tocaba, me acariciaba y me volvía loco. Entonces no pude seguir con el beso, mi cuerpo se arqueó hacia atrás levemente, sentía su mano caliente, suave y rápida. Apreté los dientes con fuerza, de mi boca entreabierta comenzaron a salir jadeos y gemidos de placer, sentí que me volvería loco. Entonces mis ojos se cerraron a la vez que solté todo el aire de mis pulmones en un último y profundo suspiro. Maka sacó su mano llena de mi corrida y lamió uno de sus dedos. Miré a otro lado, sentí que moriría de gusto. Besó mi pecho suavemente y después mis labios. Acaricié su vientre y después el filo de sus bragas. Metí la mano despacio y la acaricié mientras la volteaba para dejarla debajo de mí. Centré el lugar de mis caricias en su clítoris poco a poco. Ella gemía a medida que mis caricias aumentaban en velocidad e intensidad, la sentía muy mojada. Mis caricias viajaron hasta la entrada de su intimidad. Suspiró gravemente cuando la acaricie. Lentamente y con cuidado fui introduciendo un dedo en su interior, ella arqueó un poco la espalda al sentirlo. La penetré con el dedo más rápido y ella abrió más las piernas mientras empezaba a chillar. Antes de que pudiera tener un orgasmo saqué mi dedo, me miró sonrojada, jadeante.

-Más- rogó en un jadeo

Mi corazón palpitó al oírle rogar más. Le quité las bragas y la dejé completamente desnuda y sudorosa ante mi vista. Entonces no sé cómo lo hizo, me dejó debajo a mí. Me dio un beso en la frente y después me miró a los ojos, estaba muy sonrojada y tenía los ojos brillantes y entrecerrados, entonces sentí como su mano bajaba mi pantalón y mi ropa interior rápidamente. Quedó desnuda sobre mí, quede desnudo bajo ella. Volvió a meter su lengua en mi boca mientras me masturbaba con la mano y sentí como iba a explotar, pero no me dejó correrme. Se agachó. Abrí los ojos y me sonrojé al máximo cuando sentí que se metió mi erección en la boca. Si no había caído por completo en la lujuria antes, ahora lo había hecho. Me acariciaba su lengua, sus labios, la humedad y el calor de su boca, me extasiaba y me volvía loco. Sin poder evitarlo me arqueé hacia atrás y en mi rostro apareció un ceño fruncido hacia arriba, como en una expresión de angustia, solo que esto era todo lo contrario. Mi boca se entreabrió para dejar escapar varios jadeos. Apreté los dientes al máximo cuando sentí que poco a poco se lo introducía en la garganta, cubriéndome con su calor mojado por completo. De mi boca salió un suspiró, fuerte e incontrolado, cuando me corrí en su boca. Se lo sacó y me miró complacida, me apartó el pelo de la cara, que empezaba a pegárseme por el sudor de mi cuerpo, besó mi frente. La hice voltear y quedó debajo de mí, le abrí las piernas y me incliné un poco, haciendo que nuestras intimidades se rozaran. Ella se apretó contra mí, indicándome que siguiera. Me aparté un poco de ella y ella apretó sus caderas con las mías para que no me alejara. Me incliné hacia un lado y alcancé el preservativo. Besé su cuello y ella tomó el preservativo de mi mano. Mordió una esquina y rompió el envoltorio. Me encendí más aún cuando ella misma me lo puso. Me tumbé un momento sobre ella

-¿Segura de que lo deseas?- le pregunté mirándola a los ojos

-Te deseo a ti- murmuró abrazándose a mi cuerpo

La tumbé y me incliné sobre ella. Empujé un poco y entré, tan solo un poco. Apretó sus manos en mi espalda, aferrándose a mí. La penetré una única vez, rápidamente, sin moverme más. Maka dio un grito de dolor y se arqueó, apretándose contra mi cuerpo. Algunas lágrimas escaparon de sus ojos. La besé con suavidad sobre sus párpados cerrados. Ella se relajó y me indicó que siguiera. Lentamente salí de ella y volví a entrar. Se abrazó más a mí, sentía su interior caliente y estrecho envolviéndome. Aceleré un poco y la sentí humedecerse más. Mis embestidas eran ahora frenéticas y profundas ella chillaba a cada una y clamaba mi nombre, excitándome más. Creí que iba a explotar, ella chillaba mi nombre entre sus gemidos, rogándome más. Dio un último grito y se corrió y justo después llegué yo. Caí desplomado sobre ella. Sin salir de su interior. Estaba agotado. Se dio la vuelta y quedó encima de mí. Con su mano volvió a introducirme en su interior. Frenéticamente comenzó a mover sus caderas contra las mías y a saltar, sentí como tocaba su punto G. Ella chillaba a cada salto, volvimos a corrernos. Cayó desplomada sobre mí.

-Más, más- rogó ella sudorosa tendida sobre mí

Sentí que mi cuerpo no podría con más pero de todos modos seguí. La puse a cuatro patas y me subí a ella. Con una mano aguantaba mi propio peso y con la otra le masajeé los pechos, mientras la penetraba desde atrás. Quería probar más cosas de ella, quería conocer todo su cuerpo. La mano con la que acariciaba sus pechos pasó ahora a acariciar sus nalgas. Gritó de placer cuando introduje un dedo en su trasero. Como había hecho antes masturbándola, le penetre rápidamente el trasero con mis dedos, que empezaron siendo uno y acabaron siendo dos. Salí de su vagina, ahora necesitaba probar su trasero, me quité el preservativo, de esa otra manera no creía poder embarazarla. Lentamente la penetré por detrás. Ella se desplomó hacia delante y mordió las sábanas mientras dejaba el trasero levantado ya que yo le levantaba las caderas. Terminé de entrar por detrás y esperé un momento. Algunas lágrimas salieron de sus ojos. Era más caliente, más estrecho y apretado. Comencé a embestirla despacio hasta que ya empecé a entrar sin problema .Mis penetraciones eran rápidas y profundas, ella gritaba y gemía, el placer la desbordaba. Yo estaba exhausto y terminé corriéndome en su interior. Cuando sintió mi corrida caliente en el interior de su trasero dio un fuerte grito, llegando ella también nuevamente al orgasmo. Cayó desplomada en la cama bocabajo y yo sobre ella. Ambos estábamos sudados y sonrojados, jadeantes y exhaustos .Me levanté a duras penas un poco para quitar mi peso de encima de Maka. Me desplomé a su lado. Nos miramos a los ojos.

-Ai shiteru- le susurré y abrió los ojos sorprendida

-Yo a ti también- me dijo avergonzada

Me arrastré hasta ella y la abracé contra mi cuerpo. Nos quedamos un rato así, abrazados y en silencio, yo acariciaba su cabello mientras su dedo jugueteaba con las formas de mi torso: mis abdominales, mi pecho, mi cicatriz, mi clavícula, mis hombros, mis pectorales, mi cuello…

Entonces perdí el rumbo y el sueño me ganó.

Me despertó la claridad del sol y el sonido del romper de las olas. Nada más abrir los ojos vi a Maka que dormía a mi lado. Me incorporé un poco y me llevé la mano a la frente, me dolía la cabeza. A mi lado Maka se revolvió.

-¿Te he despertado?- le pregunté

-No, ya estaba despierta, llevo toda la mañana esperando a que te levantes- dijo estirándose

-¿Toda la mañana?- la miré incrédulo y después miré el reloj, que marcaba la una del mediodía-No deberías haberme dejado dormir tanto

-Está bien, se te veía cansado- me susurró abrazándome por la espalda

-No en verdad- dije sonrojándome y rascándome la nuca

La miré, ya estaba vestida.

-Me dio frío y me puse un pijama- dijo, aunque aquello era de todo menos un pijama, me sangró la nariz-¿Otra vez con eso?- dijo riéndose

-Mierda- murmuré

Llevaba un short negro, casi como una braga y un sujetador de encaje violeta con un lazo negro entre los pechos, observé sus pechos, juraría que ahora eran más grandes.

-Oh, esto- dijo al ver la dirección de mi mirada- es un tema de hormonas, si un chico toca los pechos a una chica, estos crecen- dijo sonriendo- tengo hambre

-Y yo- le dije y me fui a levantar, entonces me di cuenta de que estaba desnudo y me sonrojé, me tapé entero- vete para poder vestirme- dije con tono de niño caprichoso

-Pero si ya te he visto desnudo- dijo confundida- además también hice ***** , y te lamí *********…¡Ah, y después te ******!- dijo Maka

-¡Damare, hentai!- le grité sonrojado

Ella empezó a reírse a carcajadas, doblándose por la mitad. Se tiró a mi lado en la cama, me di la vuelta poniéndome de costado y dándole la espalda .Ella me abrazó por detrás y puso las dos manos en mi pecho.

-No sabes lo pervertida que puedo llegar a ser- me susurró y sus manos rápidamente bajaron desde mi pecho hasta mi intimidad que entró en erección.

-¡Oye!-protesté, pero en vano, ya que me sonrojé y no pude decir nada más.

Con una mano me masturbó y con la otra jugó con mi pezón, proporcionándome un intenso placer que nublaba mi mente.

-Ya…yamete kudasai –rogué en un gemido mientras mis labios se entreabrían y abrían por completo entre jadeos

-¿Y si no quiero?- me preguntó divertida mientras lamía y mordisqueaba mi oreja, lo que me excitó más.

No puede más, me corrí en su mano.

-Qué rápido- me dijo sonriendo mientras se lamía la mano.

-Damare- dije intentando recobrar el aliento

-Vístete, quiero dar un paseo- me dijo mientras se levantaba e iba hacia la playa

Me puse unos vaqueros cortos por la rodilla y una camiseta naranja, además de unas zapatillas negras. Cuando miré las sábanas me asusté mucho, había una pequeña mancha de sangre.

Salí fuera y vi como me esperaba subida a la moto esperándome.

-¡¿Estás bien Maka?- le pregunté preocupado mirándola de arriba a abajo en busca de alguna herida

-Sí, ¿por qué?- me preguntó confundida

-¡Hay sangre en la cama!

-Ha es culpa mía, después las cambiamos, es normal- dijo como si no pasara nada

-¿Te hice daño anoche?, ¿te herí acaso?-le pregunté aún preocupado

-Tranquilízate, es normal, todas sangramos un poco en la primera vez- me aclaró

-¿Cómo tranquilizarme si te...?- me interrumpí- espera, ¿primera vez? ¿Anoche fue tu primera vez?- pregunté consternado, también había sido mi primera vez

-Sí, anoche me entregué a tú- me dijo acariciándome la mejilla con los dedos

No podía creerla, era mía, se había entregado a mí y yo a ella, me sentía genial. La abracé. Me acerqué a su rostro para poder besarla y ella se inclinó hacia mí.

Cuando estaba a punto de besarla oí una voz familiar.

-Oíd, chicos, siento interrumpir- dijo la voz de Shinigami-sama

No separamos apresuradamente y con un gran sonrojo en el rostro. Nos miraba desde el retrovisor de mi moto.

-Di...díganos- dijo Maka mordiéndose el labio inferior

-Os necesitamos en Death City, hoy mismo si pudiera ser- pidió

-Ok- dijo Maka y suspiré fastidiado

-Tranquilo Soul-kun, el Shibusen se encargará de que tengáis una compensación, por cierto...- dijo dándose con el puño en la palma de la mano- ¿Cuántos huevos de kinshi habéis conseguido?

-Perdimos la cuenta por culpa del revuelo que hubo con Asura- dije pensativo- sé que teníamos unas cuantas pero no llegaban a 99, además también me comí el alma de Medusa

-Oh, ya veo, muy bien- dijo pensativo- venid enseguida- ordenó y desapareció

Nos quedamos callados un momento, Maka me miró y suspiró.

-Otra vez será, ya daremos ese paseo- me sonrió y yo no pude evitar devolverle la sonrisa

-Si- asentí y le di un beso en la mejilla