Capítulo 19. Nuevas situaciones
(Joel)
Habían pasado dos meses desde aquel consejo. Desde aquel día todo había cambiado. Leah y yo éramos oficialmente una pareja y pasábamos juntos la mayor parte del día.
En cuanto a lo de ser un lobo. Por fin había conseguido adaptarme más o menos a esta vida. Una vez que asimilé todas las historias y las anécdotas que me contaron los chicos incluso comencé a disfrutar de todo esto. Era genial sentir la velocidad con la que podía atravesar el bosque y esa sensación de libertad.
Claro la libertad era cuando estaba solo pues eso de que todo el mundo pudiese leer mis pensamientos era un verdadero fastidio. Eso me hacía sentir muy vulnerable. Yo siempre fui una persona "con dos caras" por decirlo de alguna manera. Siempre tuve una apariencia fría y desentendida con la gente, como una especie de coraza que me permitía salir airoso de cualquier situación y también evitaba que las personas llegasen de verdad a mi corazón y con ello a hacerme daño. En el fondo era un chico sensible que tenía su corazón, que todos pudiesen ver eso fue la parte más difícil...
Luego estaba el asunto de las dos manadas. Yo estaba en la manada de mi hermano y Leah estaba en la de Jacob. Esto provocaba que no pudiese pasar tanto tiempo con ella como habría podido hacerlo de haber estado en la misma. Al principio pensé en hablar con Sam y decirle que me iba a la manada de Jacob, pero después hablé con Leah y decidimos que mejor cada uno se quedaba en su lugar. Eso de tener que estar en la misma mente todo el tiempo anulaba las sorpresas y el romanticismo. Por no hablar de que seríamos el hazmerreir de toda la tribu si la manada escuchase nuestras conversaciones mentales…
En cuanto a la relación con mi hermano había cambiado bastante después de aquella conversación…
Flashback
Acababa de volver a casa después de que dejé a Leah en la suya. Yo aún iba rememorando todo lo que había ocurrido. Nuestra historia había sido realmente extraña, llena de confusiones y malentendidos, pero ahora sentía que por fin las cosas empezaban a salir bien. Empezaban a encajar justo en el lugar que debían estar.
Nada más entrar vi que Sam estaba sentado en el sofá y me miraba dubitativo. Luego hizo un gesto con su mano indicándome que me sentara en el sillón que había junto a él.
- Joel tenemos que hablar…
- Claro ¿qué ocurre? - su rostro estaba marcado con una seriedad que era muy extraña pues en teoría el consejo había resultado bien y yo ya conocía todas las historias que creían que debía saber.
- Quería hablarte de Leah. Ahora que estáis juntos creo que es mi obligación decirte algo.
Me tensé al instante cuando escuché su nombre ¿por qué Sam quería hablarme de ella?
- Verás Joel. Leah es una chica muy especial. Ha sufrido mucho por amor así que más te vale que no le hagas ningún daño porque si le causas algún dolor te aseguro que te las tendrás que ver conmigo.
La rabia en su mirada cuando me dijo esto hizo que yo perdiese el control, el enfado recorría mi cuerpo como si tuviese fuego en mi interior. Antes de que siquiera pudiese darme cuenta ya me había transformado en lobo destrozando todo lo que había a mi alrededor. Miraba a mi hermano con verdadera furia. Sabía que no podría hacerle daño. Él era el alfa y bastaba con que se transformase y me ordenase algo para que yo cayera de rodillas ante él. A pesar de eso en este momento deseaba con toda mi alma hacer pedacitos su cuerpo y dárselo de comer a los tiburones ¿cómo se atrevía?
Seguí gruñéndole pero él al contrario de lo que pensaba no se transformó se limitó a mirarme haciéndome gestos para que me tranquilizara y volviera a mi forma humana.
Me costó un gran esfuerzo pero al final lo hice. Había pretendido gritarle todo lo que tenía en mente cuando se transformase pero como no lo hizo me preparé para hacerlo por medio de mis palabras.
- ¿Pero tú quién te has creído que eres? –grité con furia- ¡No eres nadie para decirme eso! No cuando tú eres el culpable de todo el dolor que ha sufrido Leah a lo largo de su vida. Tú eres el que la abandonó por su mejor amiga sin ni siquiera darle una explicación y dejando que sufriera por tu partida.
- No tuve otra elección, la impri...- no le di tiempo a explicarse, yo no necesitaba sus aclaraciones. Iba a decirle todo lo que sentía, todo lo que llevaba pensando de él desde el mismo momento en que Leah me contó su historia. Ahora era su turno de escucharme.
- ¡Cállate! No necesito tus explicaciones, yo conozco toda la historia. Y volviendo a lo que me pediste al principio puedes estar tranquilo. Yo no pienso hacer a Leah nada de lo que tú le hiciste. Por suerte, aunque seamos hermanos de sangre somos muy diferentes. Yo no soy como tú.
Acto seguido me levanté y me marché de su casa sin intención de volver a verle más…
Fin Flashback
Un tiempo después hablamos y de algún modo hicimos las paces. Pero nuestra relación no volvió a ser la misma. Nos hablábamos y demás pero él era el jefe de la manada y yo un miembro. No había mucha más relación aparte de la que teníamos cuando estaba toda la manada junta.
Me había mudado a vivir a una pequeña casita cerca de la playa. Era de un viejo pescador, me la había "alquilado" a cambio de que le ayudase con el mantenimiento de su viejo barco y le hiciese algunas tareas en su casa. Aquel lugar era perfecto, podía vivir a mi aire, estaba en un lugar privilegiado de la playa y además contaba a menudo con las visitas de Leah.
Vuelvo después de mucho tiempo sin actualizar, es que no tenía inspiración para seguir con la historia. Finalmente volví con el final.
Este pequeño capítulo es solo un pequeño avance para que veáis que he vuelto. En unos días subiré el último capítulo. Espero no decepcionar a toda la gente que ha seguido la historia.
No sé por qué pero me gustaba la idea de que Sam protegiese a Leah pues creo que en cierto modo él la quiere y la reacción de Joel es lo que muchas quisimos hacerle a Sam cuando leíamos los libros jeje.
Un besito enorme
Libezzy
Pd: Espero que aún haya gente que le interese saber el final de la historia después de tanto tiempo
