Los personajes mencionados en esta historia son de la entera propiedad de Stephenie Meyer.
.
Capitulo 2.
.
-De verdad lamento que mi madre haya arruinado tu cuartada.- se disculpo Ray por enésima vez y por enésima vez Carlie y Lexie rodaron los ojos.
-Ya deja de disculparte, de todas forma si no era por tu mamá se hubiera enterado por Charlotte y si no por alguna otra persona, las cosas tenían que descubrirse en algún momento.- se encogió de hombros.
-Además no se enojo- opino Lexie- por eso me agrada tu mamá, nunca la he visto enojarse contigo.
Carlie sonrio, sabia lo afortunada que era de tener una madre como Bella, claro que se enojaba de vez en cuando y la regañaba, pero eso había sido cuando era más pequeña y hacia travesuras, como romper algún objeto de la casa, ensuciar los muebles o el piso, pero no habían sido regaños tan grandes a decir verdad. Si, era muy afortunada de tener a Bella como madre.
Los chicos pasaron otro rato platicando en el cuarto de Carlie y ella los acompaño a la puerta cuando se tenían que ir, vio como se alejaban doblando la esquina y cuando volteo hacia el frente se sorprendió de ver como un Porche amarillo se estacionaba en ese lugar. Hace mucho que ese llamativo auto no se estacionaba frente a su casa y como había extrañado lastimarse las pupilas con el amarillo chirriante de auto. Una corta cabellera que apuntaba hacia todas las direcciones se asomo con lentitud por arriba de la puerta de conductor, volteo hacia la puerta con sus grandes gafas oscuras tapando sus ojos, pero sus sonrisa al ver a la niña no la cubría nada.
-Carlie!- grito moviendo la mano encima de sus cabeza como saludo, Carlie también la saludo con la mano pero enseguida se hecho a correr hacia la recién llegada.
-Mamá! La tía Alice ha llegado!- grito a todo pulmón mientras corría.
-Pero mira nada mas, parece que has crecido en este tiempo que no te he visto.- señalo Alice agachándose para darle un beso en la mejilla a la niña y pellizcarle la mejilla.
-Pero si no ha sido tanto el tiempo que te has ido- dijo haciendo la mueca cuando le pellizco la mejilla- pero te extrañe mucho tía y a ti también bebe pateador.- le dio un gran abrazo con un poco por la prominente barriga de embarazo de 6 meses, deposito un beso en la protuberancia sintiendo al instante una patada, sonrió.
-Pero miren quien volvió a este lado del charco, la duende y su balón.- se burlo Bella, Alice le saco la lengua pero después se lanzo para abrazarla.- te extrañe mucho duende.- le susurro devolviéndole el fraternal abrazo.
-Yo también las extrañe a las dos y también a Emmett y Rosalie junto con su kínder.- aseguro despegándose del abrazo, sus ojos estaban cristalizados y amenazaban con derramar unas cuantas lagrimas, se paso una mano por los ojos conteniéndolas.- lo siento, son las hormonas.
-Eso es un pretexto, acepta que nos extrañaste tanto que te hicimos llorar.- rio Carlie. – somos tan extrañables!- murmuro de forma tierna haciendo a las demás reír.
-Está bien lo acepto, es tan difícil mentirles!- siguió el juego Alice resoplando- pero ahora a lo que venía. Les traigo regalos!- exclamo emocionada.
Y claro, Carlie y Bella tuvieron que haberlo sospechado, no sería la Alice que conocían si no trajera regalos. Así es ella, a todo lugar al que va tiene que ir forzosamente de compras, eran los recuerdos de que estuviste en ese lugar, decía ella. Seguramente también les mostraría montones de fotos sobre su viaje, desde el aeropuerto de ida hasta el aeropuerto de regreso, le encantaba tomar fotos y videos sobre todo, los armarios de su casa estaban llenos de discos y casetes de videos caseros y álbumes de fotos.
Después de bajar todas las fotos que traía en su cajuela, las tres entraron a la casa cargadas con ellas. Alice empezó a contarles todo su viaje, mostrándoles, como ya lo sospechaban, las fotos junto con cada relato. El destino de su viaje había sido Londres, ella junto con su esposo Jasper habían ido a visitar a los padres de este, ellos eran los que regularmente los visitaban en Forks, pero Alice y Jasper habían decidido darse esa oportunidad eta vez antes de que el doctor le prohibiera a Alice viajar por su embarazo.
-Nos divertimos mucho, mis suegros fueron muy atentos con nosotros, estaban muy entusiasmados por tenernos por allá y por mi embarazo.- concluyo Alice con una gran sonrisa.- Por cierto que les mandan muchos saludos, abrazos y besos.- comunico.- y ahora, regalitos!- exclamo emocionada, trato de agacharse pero se le hacía difícil por su prominente vientre, por lo que Bella le ayudo poniendo todas las bolsas en la mesa de centro, ella le agradeció silenciosamente. La mayoría de las cosas era ropa para las dos mujeres, Alice comenzó a sacar todo llenando la sala de las diferentes prendas y contándoles las tiendas que había visitado y la maravillosa tienda que había encontrado- no sabes, toda la ropa es de telas orgánicas, las pieles se ven tan reales, pero no lo son! Eso es lo más genial, ningún animal sufre para que las personas se vean bien.
Esa era otra de las cosas que caracterizaban a Alice. Su lucha por mantener bien el medio ambiente. Sus padres eran algún tipo de hippies que tenían la mentalidad sobre que había que cuidar el medio ambiente, sobre la libertad de las personas, eran artistas y por supuesto se lo inculcaron a su hija. Haciéndola un ser libre, vivaz y con valores positivos hacia la madre naturaleza y las personas, también había heredado de sus padres el amor al arte, es fanática de la fotografía y ocupa su tiempo haciendo pinturas, su arte era muy de ella, muy singular, muy libre que a mucha gente le encantaba, tenía muchos clientes y seguidores.
-Carlie, tienes que irte a probar este conjunto, en cuanto lo vi me imagine lo linda que te verías con él, pero quiero vértelo y saber si tuve la imagen correcta de ti.- Carlie rio y tomo el conjunto que le ofrecía, miro a su madre que se encogió de hombros y subió las escaleras resignada a que tenía que jugar a Carlie Barbie otra vez.
Se lo puso rápido, era un conjunto de falda de pana, con una blusa morada y un chaleco de la misma tela del pantalón a juego, a decir verdad le gustaba como se le veía y el morado era su color favorito, se miro una vez más en el espejo de cuerpo completo que había en su cuarto y salió directo a la escalera para enseñárselo a su madre y tía, pero se detuvo cuando escucho a su tía hablar de una forma muy sospechosa y la menciono.
-Carlie algún día se enterara Bella.- murmuro su tía.
-Alice por favor, esta conversación la hemos tenido millones de veces…- dijo Bella refregándose la cara con frustración.
-El estuvo ahí Bella- la interrumpió Alice y Bella jadeo sorprendida.
-Pe…pero…pero pensé que estaba en Italia.- dijo Bella un poco consternada.
-También era lo que nosotros teníamos entendido, pero cuando llegamos él fue quien nos recibió. Créeme que tuve la misma expresión que tú en estos momentos.
-Y, él… él dijo algo?- inquirió Bella cautelosa.
-Todo era tan raro Bella, lo juro. Se me quedaba mirando de forma extraña todo el tiempo, como si tuviera intención de apartarme del resto, acorralarme y torturarme para que le dijera todo lo que sabía, por lo mismo trate de no quedarme a solas con él- hizo una mueca- Con Jasper fue otra cosa, ya sabes.
-Jasper le dijo algo?- pregunto Bella aprensivamente y con un poco de miedo.
-No, trato de no decir nada que lo delatara, pero él era muy insistente.- Bella soltó el aire contenido de un solo golpe- Pero el menciono algo de una visita para conocer a su sobrino, eso fue lo que más miedo me dio, me miro con tanto fijeza cuando lo dijo, que me dieron escalofríos.- Alice se estremeció solo de recordarlo.
-Y crees que si lo haga?- Alice se encogió de hombros- diablos Alice, que voy a hacer si él viene aquí? Este pueblo es demasiado pequeño como para que no se entere que yo estoy aquí y que su hija también.- murmuro Bella con pánico.
Por otro lado en las escaleras, a medio camino Carlie se quedo paralizada con lo que acababa de escuchar. Estaban hablando de su padre! Tía Alice lo conocía y lo había visto en Londres. Qué tipo de relación los unía? Tan absorta estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta donde pisaba, sumándole que no traía zapatos, se resbalo en el penúltimo escalón cayendo sentada y haciendo un poco de ruido. Enseguida su madre y tía aparecieron con semblante preocupado.
-Que paso cariño? Te hiciste daño?- pregunto aprensivamente Bella ayudándola a levantarse y revisándola por todos lados.
-No, estoy bien. Solo me resbale.- le tranquilizo su hija acomodándose la falda.
-Pero mira que preciosa te ves! Ya sabía yo que te iba a quedar genial!- exclamo Alice distrayéndolas.
El resto de la tarde se la pasaron platicando, Alice les ayudo a preparar la comida y todas comieron juntas entre charlas y bromas, aunque las dos residentes de la casa estaban absortas cada una por su lado pero sin saberlo las dos pensaban en lo mismo. Bella estaba aterrada por la idea del posible visitante y sobre los problemas que esto traería a su ya planeada vida. En cambio Carlie seguía pensando cómo es que Alice tenía contacto con su padre y porque las dos estaban aterradas con la idea de que los visitara, acaso no le habían dicho en el pasado que él había huido ante la idea de la paternidad, entonces porque trataba de averiguar cosas con Alice y porque había amenazado con visitarlos, eso era mentira y era una amenaza vacía y en realidad nunca vendría a Forks? Miles de preguntas se arremolinaban en las cabezas de las chicas Swan.
Alice se quedo hasta la noche esperando a que Carlie se fuera a dormir, aun tenía muchas cosas que conversar con su amiga y claro no quería que la niña escuchara nada, eso no podía ser posible. Bella y Alice llevaron a dormir a la pequeña que refunfuñaba, pero al otro día había escuela. Después de darle un beso en la frente cada una y apagar las luces bajaron a la sala.
-Tengo algo más que contarte Bella.
-Algo más?- cuestiono Bella agobiada por toda la información en un solo día.
-Él estaba solo.- le informo Alice, Bella frunció el ceño confundida
-Y ella?- inquirió Bella con voz queda.
-Ya sabes lo reservado que es él Bella- ella asintió con entendimiento- ni siquiera le ha contado mucho a Carlisle y mucho menos a Esme. Jasper le pregunto en una ocasión pero él no dijo nada, solo que ella se había ido y que solo ha sabido que está bien porque su madre se lo ha contado, ya vez que la bruja y ella son muy unidas. Pero eso solo es una parte del nuevo Edward, lo que es importante es que está irreconocible, no es el mismo hombre que conocíamos Bella, se ve tan desgastado emocionalmente, su semblante es cansado e incluso se ve mucho mayor de lo que en realidad es. Yo pienso que necesita saber de ti y saber sobre Carlie para inyectarle algo de vida, parece como si solo siguiera en este mundo por obligación, como si fuera un robot, piénsalo Bella.
Tantas veces había escuchado esas palabras de tantas personas a lo largo de los años, pero esa noche mientras daba vueltas en su cama, en realidad lo proceso y barajeo la posibilidad.
…
-Carlie! Te dije que recogieras tu cuarto!- grito Bella desde el segundo piso mirando todo el regadero que tenía su hija, el rostro de la susodicha apareció por el marco de la puerta con expresión traviesa y apenada- ve todos estos juguetes tirados, ya ni siquiera los ocupas, mira esta muñeca, ya está muy gastada.- levanto una muñeca de trapo muy bonita, pero los colores de su vestido ya estaban muy desgastados.
-No! Esa es Cindy, ella estará aquí siempre.- respingo Carlie arrebatándole la muñeca.
-Eres una acumuladora Carlie, ve esto ni siquiera sé lo que es, está roto.- le indico unas piezas que efectivamente no se podía diferenciar que había sido en un pasado.- toma esta bolsa y recoge lo que ya no te sirva.
-Pero vamos a tirar todo, hay juguetes que aun sirven como este.- le enseño unos bloques que formaban un pequeño auto.
-Pero esos son de cuando tenias tres años, como es que aun los conservas.- Bella resoplo, definitivamente su hija era una acumuladora, pero al ver el semblante apenado de su hija decidió darle una opción- que te parece si escoges los juguetes que aun puedan servir y los colocas en una caja, después podemos llevarlos al orfanato para que los niños los utilicen, está bien.
-Eso le encantara a tía Alice, podemos acompañarla la próxima vez que vaya a dejar ropa!- exclamo la niña emocionada por la idea.
-Entonces tenemos un trato, en lo que tú te ocupas de aquí yo le llamo para preguntarle cuando hará su próxima visita de acuerdo?- Carlie asintió y enseguida se puso a trabajar checando el gran baúl lleno de juguetes, Bella la miro con agrado, aunque siempre decía que su hija tenía una mentalidad de una persona mayor tenía su lado infantil a flore de piel aun y el asunto de los juguetes lo ejemplificaba perfectamente, aunque sentía que Carlie mas que guardar todos esos objetos para jugar lo hacía por motivos sentimentales más que nada, pensando en eso desapareció y dejándola continuar.
Así Carlie paso la tarde recogiendo su recamara, puso un poco de buena música para hacer más agradable el ambiente, recordó muchas etapas de su vida al encontrar su juguetes preferidos de su infancia, se reía al recordar alguna travesura, lo feliz que la habían hecho cuando su madre se lo compro, o cuando sus abuelos llegaban con un nuevo regalos. Se sentía bien que ahora podía hacer feliz a otros niños al donarlos. Metió todo lo que creía conveniente en una caja y algunos otros que ya estaban más viejos y deteriorados en una bolsa que saco para que se la llevara la basura.
-En donde pongo la caja con juguetes?- le pregunto a su madre al pasar por la cocina, Bella estaba preparando la comida.
-Alice dijo que la próxima semana iría a hacer su donación del mes. Así que por lo mientras súbela al ático, puedes con ella o quieres que te ayude?-
-Yo puedo gracias.- respondió Carlie disponiéndose a subir a terminar con su labor.
-Ya casi esta la comida!- le grito Bella.
-Cuando acabe, bajo.- le respondió Carlie entrando a su cuarto.
Tomo la caja con cierta dificultad, pero no estaba tan pesada, una vez que tenia bien afianzada la caja se dirigió al sótano. Cuando era pequeña le daba terror esta parte de la casa, pensaba que había monstruos escondidos acá arriba y tanta era su sugestión que a veces se quedaba despierta hasta altas horas de la noche imaginándose que se escuchaban ruidos arriba, terminaba yendo al cuarto de su madre para que la consolara y la dejara dormir con ella, por supuesto no era cierto y lo entendió un par de años después y se aprovechaba de eso cuando Ray se quedaba a dormir, lo asustaba inventando historias terroríficas sobre un hombre que huía de la justicia y se escondía en su ático, pero por los años que llevaba escondido allí se había vuelto loco y su aspecto era terrorífico. Ray al principio le creía pero también al pasar de los meses y años aprendió a tomarle la medida a las bromas de su amiga y ahora juntos hacían bromas a los demás.
Una vez que prendió la luz busco un lugar donde dejar la caja, la pudo cerca de la entrada ya que pronto la moverían de ahí, sería mejor que no se perdiera entre el mar de cosas que había en el ático. Y es que aquí se podía encontrar todo tipo de cosas, todo lo que estorbaba abajo era lanzado para acá, era la bodega de la casa y que bodega! Incluso la familia venia a guardar cosas aquí debes en cuando. Carlie alcanzo a divisar la consola de videojuegos que su tío Emmett había venido a esconder hace un par de semanas, Rosalie le había advertido que no quería ver ese aparato en la casa o lo tiraría, pues él y Elliot se la pasaban todo el día jugando. Emmett al no querer que su mujer se molestara más y cumpliera su promesa lo fue a esconder hasta que se la convenciera de no llegar a tan graves extremos. También había cosas de Alice por aquí, ropa que ya no usaba pero que se negaba a tirar pues confiaba en que algún día esa moda volviera, en fin esa era la bodega de toda la familia.
Carlie se puso a deambular entre las cajas y bolsas que había en ese lugar, aunque subiera debes en cuando, no estaba completamente consiente de todas las cosas que se encontraban en el lugar, debes en cuando le gustaba curiosear y reírse de las cosas tan locas que llegaban a guardar aquí su familia. Por esa razón una caja llamo su atención, la tapa estaba abierta y dejaba a la vista varios libros, se extraño ya que en el estudio de su madre había un gran librero que aunque estaba muy bien abastecido aun tenía lugar para mucho más libros, aunque cuando se acerco se dio cuenta que mas que libros parecían agendas o diarios, en una costado de la caja estaba escrito con grandes letras el nombre de su madre. Titubeo respecto a abrir uno, pero la curiosidad le gano y cuando menos se dio cuenta ya tenía uno entre sus manos listo para abrirlo, así lo hizo y aparto la tapa dejando a la vista una hoja azul en donde solo se apreciaba escrito: Bella, 2000, Londres.
Era la letra de su madre, Carlie la identifico de inmediato, pero no era eso lo que había hecho que se interesara mas por esa libreta, sino el año y el lugar que indicaba. Eso era un año antes de que ella naciera e indicaba el lugar donde según lo que había escuchado su tía Alice había visto a su padre. Carlie sintió emoción y nervios ante lo que tenía en sus manos, esto podía ser la respuesta a muchas incógnitas que había en su cabeza sobre su origen. Con ansiedad paso la pagina y comenzó a leer.
"Domingo 17 de septiembre 2000.
Estoy un poco nostálgica por haber dejado mi casa, aunque sé que esta experiencia va a ser muy gratificante. Ahora estoy en el avión rumbo a Londres, ya que fui la afortunada elegida para estudiar todo un año en Inglaterra como estudiante de intercambio. Cuando me lo dijeron dude un poco en si aceptar, puesto que no soy fan de las nuevas experiencias, me gusta ser mas reservada y estar en mi zona segura, pero mi familia me animo mucho para que aprovechara esta oportunidad."
Carlie detuvo la lectura, realmente su madre nunca le había contado que había sido estudiante de intercambio en Londres, ella siempre había tenido entendido que había estudiado toda su carrera de literatura aquí, en la universidad de Washington. Eso hizo que albergara la posibilidad de encontrar más respuestas, que mas podía haberle ocultado su madre?
Hola:::
Pues aquí trayéndoles un nuevo capítulo de esta historia nueva y con la cual estoy entusiasmada. Veo que ya tiene algunas seguidoras y eso me alegra mucho.
No voy a comentar mucho sobre el capitulo pues quiero que poco a poco ustedes vayan sacando conclusiones y hagan sus apuestas sobre lo que va pasando o lo que paso.
Gracias por sus comentarios y ya saben que a mí no me molesta que me dejan lo que piensan o que les va pareciendo la historia, al contrario, es muy satisfactorio para mí.
Review?
Saludos. Chaoo…
