Los personajes mencionados aquí no son de mi propiedad, si así fuera, sería muy rica conocería a todo el cast de las películas y hubiera hecho todo lo posible por enamorar a Robert Pattinson. Desafortunadamente la dueña es Stephenie Meyer y yo solo me retroalimento con sus opiniones.

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Capitulo 4.

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"14 Octubre…

El timbre sonó, yo apenas acababa de bañarme y estaba cepillando mi cabello mojado. "Puedes abrir Bells, acabo de salir de la ducha!" me grito Ángela "Claro" le respondí saliendo de mi habitación y dirigiéndome a la puerta, fui tarareando una canción en el camino, pero en este momento he olvidado cual era esa melodía. Mis labios quedaron fruncidos paralizados cuando abrí la puerta y me encontré esos ojos verdes de frente, mis ojos estaban abiertos desmesuradamente y yo no sabía que decir mientras él estaba ahí, parado sonriéndome. "Hola" me saludo al ver que yo no articulaba palabra, después de tratar de hilvanar mis pensamientos le correspondí el saludo, preguntándome en mi cabeza que diablos hacia él aquí y como había descubierto donde vivía? Antes de que pudiera formular cualquier pregunta un chico que no conocía apareció en mi campo de visión, era un chico pequeño, de piel blanca y cabello castaño claro, también me saludo y se presento. Resulto que se trataba de Benjamin o Ben como me dijo podía llamarlo y venia a buscar a Angela, quien grito desde su recamara que enseguida salía. Invite a pasar a Ben pero me quede parada en la puerta esperando que Edward dijera algo.

"Ben me dijo que venía a ver a Angela y recordé que es tu compañera de cuarto y también recordé que me debes una salida, así que pensé que podía ser una buena oportunidad para invitarte a almorzar" me explico, mi corazón bombeo al máximo ante la perspectiva de salir con Edward, pero aun estaba un poco reticente por su bruja novia, yo no tenía la necesidad de meterme con un chico que tenia novia, pero él había asegurado que no planeaba nada romántico y se veía sincero no sabía qué hacer. "Se que has estado evitando todos estos días" dijo y el color subió a mis mejillas al verme descubierta "Se me hacía demasiado extraño que en cuanto yo iba a la biblioteca tu desaparecieras" me removí nerviosa en mi lugar "Anda que tiene de malo salir a almorzar con alguien que quiere ser tu amigo?"

"Que tal si para alguien más si tiene algo de malo y por eso me gane una enemiga y tu novia venga y me golpee o algo parecido." Edward resoplo "Por eso no te preocupes, ella no tiene nada que decir al respecto, ella no es así" me aseguro pero en el fondo yo sabía que ese tipo de chicas nunca se quedaban calladas cuando otra chica se acercaba a sus novios, era un cliché tal vez, pero uno muy cierto.

Como sea al final de todo mi debilidad y ver esos ojos verdes suplicándome hicieron que me rindiera y aceptara su estúpida invitación, ok, retiren lo de estúpida porque al final no lo fue. Me divertí tanto, él es tan genial, tenemos gustos tan parecidos y era muy divertido. Podía decir que era la mejor cita que he tenido en mucho tiempo, pero para eso tendría que tener muchas citas en mi haber para comparar y sobre todo el almuerzo con Edward tendría que haber sido una cita, pero no lo fue. Solo fue una salida de amigos, aunque me pesara mucho esa etiqueta era lo único que podíamos ser, amigos."

-Carlie! Te he dicho que no corras!- grito Bella, pero Carlie estaba demasiado lejos y solo movió la mano entrando a la tienda de accesorios para autos.

Rosalie y el hermano de Bella, Emmett, eran los dueños de esta tienda, al igual que del taller que estaba al lado. La mecánica de autos era la pasión que compartían ambos y es lo que había hecho que se conocieran.

Hace 13 años, Emmett de 23, en ese entonces, acudió a una convención mas de autos, le encantaba acudir a esos eventos, empaparse de nuevos conocimientos, de lo último en mecanismos, motores e infinidad de cosas sobre automóviles. Ese día llego al lugar de lo más normal, para nada se imaginaba que ese día cambiaria su vida, ni mucho menos que se enamoraría de una chica rubia que diviso a lo lejos, la chica desconocida observaba un convertible clásico con demasiado interés. Claro, siempre había chicas guapas en esos eventos, las compañías contrataban edecanes que se caracterizaban por utilizar diminutas prendas y vender los productos con el poder de la atracción y la simpatía.

Pero esa chica para nada pertenecía a ese clan, solo estaba parada frente al automóvil observándolo interesada, fascinada con él, tratando de descifrar los misterios del antiguo automóvil, como tantas veces él miraba autos de igual manera. Emmett estaba encantado con ella, tratando de descifrar de igual manera los enigmas de esa chica hermosamente rubia.

Las circunstancias hicieron que Emmett conociera a la chica, que respondía al nombre de Rosalie. Pero no eran unas circunstancias afortunadas para el joven, pues la conoció gracias a Royce, antiguo compañero de Emmett en el instituto y novio de Rosalie. Todo un fiasco había resultado para ambos, pues al conocerse Emmett había quedado aun mas prendado de Rose, le parecía fascinante y él sin saberlo había dejado la misma impresión en ella.

Emmett trato de pasar la página con su fascinación por Rosalie, pero para su desgracia y felicidad, la volvió a ver en muchas más convenciones, siempre en compañía de su novio. Al término de cada evento terminaba mas enamorado de ella, pero con ese enamoramiento venia sufrimiento porque sabía que ella estaba con alguien y ese alguien no era él. Su hermana Bella al ver a su hermano tan desconsolado y enamorado le aconsejo no darse por vencido y luchar por lo que quería, que mas daba el que tuviera novio, si había la posibilidad de que ella sintiera lo mismo que él, el tal Royce no importaría, tenía que decirle lo que sentía. Un muy buen consejo y por el cual siempre le agradece, cuando Emmett le confesó sus sentir a Rosalie resulto que ella se sentía de la misma manera y no se le hizo difícil dejar a su novio por él, después de unos meses ya eran novios, después de un año ya vivían juntos y otro año más transcurrió para que estuvieran casados.

Para sobrellevar la vida de matrimonio habían decidido abrir su propio taller mecánico, donde los dos laboraban y tres años más tarde después de tanto intentarlo y de sufrir por no poder embarazarse, para alegría de todos y en especial del matrimonio Rosalie resulto embarazada. Emmett la cuidaba a más no poder, a veces abrumaba a Rosalie, pero ella sabía que era porque la amaba a ella y a su bebe. Por eso mismo acepto, aunque renuente, cuando Emmett le propuso abrir una tienda de accesorios a lado del taller, de la cual ella estaría a cargo, para que ella no se expusiera al ajetreado trabajo de la mecánica y sin preocupaciones, ni riesgos de ningún tipo. Afortunadamente los 2 negocios eran exitosos y les permitían vivir una buena vida y ofrecerles lo esencial a sus tres hijos.

-Hey Bella!- saludo la rubia detrás del mostrador con una cálida sonrisa, balanceándose de un lado a otro sosteniendo al pequeño Dexter, de 1 años, el más pequeño de sus hijos.

-Hola Rose. En donde se ha metido mi hija?- le pregunto al no verla por ningún lado de la tienda.

-Corrió al taller con los niños- le respondió- parece que ustedes se ponen de acuerdo para venir a visitarnos, Alice también está aquí.

-Hola pequeño hermoso!- saludo Bella a Dexter tocando su mejilla, el bebe le sonrió y enseguida se removió en los brazos de su madre extendiendo los bracitos hacia Bella.

-Titi!- exclamo el pequeño cuando su tía lo cargo.

-Cada día esta más grande.- comento mientras lo balanceaba haciendo que el niño riera encantado por el movimiento.

-Verdad que si? Come más de lo que comían sus hermanos a su edad.

-Parece que tiene el gen tragón de los hombres Swan.- rio Bella y Rosalie rio con ella- que hace la enana aquí?- le pregunto recordando lo que le había dicho, se había distraído con su sobrino.

-Sera mejor que vengas y ella te lo explique. Vamos?.- le ofreció señalando la puerta que daba al taller.

-Vamos, pero antes me puedes abrir la puerta del garaje para meter la camioneta, la traje para ver si le pueden echar un vistazo, ha estado haciendo un ruido extraño.

-Hay Bella lo que esa camioneta necesita es una jubilación, un día te dejara varada camino a tu destino.

-Dejen d meterse con la camioneta, saben que ella y yo somos inseparables.- dijo Bella haciendo un gracioso puchero, Dexter se rio de las muecas de su tía.

-Lo sabemos y por eso cada vez que la traes con un nuevo problema hacemos todo lo que podemos para dejarla lo más funcional posible, pero un día ya no podremos hacer más Bella.- le advirtió Rosalie.

-Lo sé, pero hasta que ese día llegue la quiero tener conmigo.

-Está bien, señorita terca. Dame a ese pequeño y te abro la puerta.- Bella le entrego al bebe y se salió.

Una vez que la camioneta estuvo dentro del taller, como si el sonido del motor lo hubiera llamado, Jacob apareció sonriendo y se dirigió hacia donde estaban Bella y Rosalie, esta ultima hizo una mueca de fastidio al verlo acercarse, tampoco, al igual que Carlie, le inspiraba mucha simpatía y solo aceptaba su presencia porque sabía que era muy bueno en su trabajo.

-Hola Bella! Que alegría verte por aquí. Desde nuestra fallida cita no te había visto y estaba pensando visitarte uno de estos días, aun me debes una salida.-le recordó, Rosalie rodo los ojos, gesto que a Bella no le paso inadvertido y solo rio.

-Si, traje la camioneta, de nuevo esta fallando.- explico Bella haciendo caso omiso a sus insinuaciones.

-Oh, pues si quieres puedo revisarla en este mismo instante…

-Planeaba decirle a Emmett que lo hiciera o yo misma ocuparme de ello, tu debes estar muy ocupado haciendo tu trabajo.- le dijo Rosalie de manera acida, Jacob registro su hostilidad, pero ya era algo con lo que estaba acostumbrado a lidiar.

-Pues esto es trabajo- refuto Jacob escondiendo un poco la hostilidad, pues no era tonto y sabia que no podía comportarse de manera grosera con la esposa de su jefe y dueña de la mitad de todo, aunque la rubia no le cayera de lo mejor- y que mejor que hacerle este favor a la linda hermana de mi jefe.- se dirigió a Bella sonriéndole de manera galante, Bella le sonrió de vuelta de manera tímida, podía notar la tensión entre el chico y su cuñada.

-Has lo que quieras entonces. Bella vamos con Alice.- tomo la mano de su cuñada y la jalo caminando hacia el fondo del taller.

-Veras como en lo que regresas estará todo en orden Bella.- le aseguro Jacob gritando para que lo escuchara pues Rosalie la jalaba rápido.

-Solo es un ruido en el motor, Gracias.- le grito y trato de seguirle el paso a la rubia- porque esa hostilidad?

-Porque es un igualado que se siente jefe, he recibido quejas de los demás trabajadores cuando Emmett sale a hacer algún mandado y yo me ocupo de la tienda se siente con el poder de darle ordenes a todos y no es nada amable con nadie.- conto- además no entiendo cómo puede imaginar que tu vas a tener una relación formal con él, pero esa es tu culpa por salir con él y darle esperanzas.- Bella rio.

-Amm, pensé que ya tenía una mamá que me dijera quien era el mejor partido para mí y quien no y ya pase por esa etapa, soy una adulta y se cuidarme sola- Bella dijo.- de todas formas no tienes de que preocuparte, a decir verdad me fastidia un poco su insistencia y la nuestra última cita no termino muy bien.- Rosalie paro en su apresurada caminata.

-Que sucedió?- le pregunto con semblante preocupado. Bella hizo una mueca- trato de propasarse contigo? Porque si es así espera a que lo sepa Emmett, no durara ni un segundo en ponerlo en su lugar y como me alegrare yo de correrlo- comenzó Rosalie con sus amenazas, Bella comenzó a reírse.

-De nuevo parece que escucho a mi madre o mi hermano- reí, Rosalie resoplo-sabes que he salido en varias ocasiones con él- Rosalie asintió rodando los ojos- y me he besado con él…

-Bueno, pues para empezar déjame hacer buscar un cubo para vomitar- bromeo Rosalie haciendo cara de asco- cómo pudiste besarlo Bella que asco.

-Déjame terminar. –le pidió- pensaba que cuando lo besara iba a sentir algo, pero no fue así y el parece querer mas y yo no me siento cómoda con ello.-acepto- Uff me siento como una adolescente insegura por perder su virginidad.

-No se trata de eso. Yo te aplaudo el que por fin vayas a quitarte ese tipo de en medio, ni siquiera debiste de salir una sola vez con él.-le regaño.

-Tengo que intentar salir con hombres no puedo quedarme estancada en… bueno…ya sabes.

-Pero tampoco puedes pasar la página porque aun sientes algo por el pasado Bella.-murmuro Rosalie con la expresión mas seria.

-Alice ya te conto verdad.-adivino Bella.

-Tu que crees- las dos rieron, era Alice claro que ya le había contado-pero yo no voy a darte todo un sermón de lo que está bien hacer o no. Yo se que eres muy responsable, inteligente y sensata y cualquiera que sea tu decisión la respetare y sabes que tu hermano y yo te apoyamos.- le dije desbordando sinceridad en cada una de sus palabras.

-Gracias.- le dijo Bella con toda la sinceridad, aunque inconscientemente, aunque no le haba juzgado, sus palabras habían plantado la misma duda que las palabras de Alice.

Dejando de lado su pequeña conversación las dos mujeres y el bebe se dirigieron al patio que se encontraba en la parte trasera del taller. Pero la mente de Bella estaba varios años en el pasado.

Flash back.

-Ya me vas a decir a donde vamos?- pregunte por… ya ni siquiera me acordaba cuantas veces llevaba preguntando.

-No sabes la definición de una sorpresa Bella?- cuestiono divertido. Acabábamos de dejar su auto y estábamos caminando por la las calles con el frio del invierno calándonos los huesos, mi cuerpo temblaba un poco, Edward se dio cuenta, me sonrió y me rodeo con uno de sus brazos por los hombros atrayéndome a su cuerpo, se sentía tan bien estar de esta forma con él, aunque sabía que no tenía que hacerme demasiadas ilusiones, tampoco me separe de él. Entramos al parque que reconocí como Hyde Park, un parque con este frio, no muy apetecible.

-Vamos a tener una cena pic nic o algo así, porque no creo que sea una muy buena idea, a no ser que quieras regresar a tu casa convertido en un cubo de hielo.- dije, al terminar escuche la risa de Edward.

-Deja de ser tan impaciente y no te preocupes, no dejaría que te pasara nada, confía en mí y veras que disfrutaras de la sorpresa.

Resople y me quede callada, tenía experiencia con las sorpresas y aunque como se podía notar no me gustaran mucho, sabía que no me diría nada hasta que llegáramos a nuestro destino. Seguimos caminando por Serpentine Road, yo iba observando a todos lados, la noche poco a poco estaba cayendo y por esa razón pude notar la iluminación a lo lejos, podía apostar que ahí es a donde nos dirigíamos, pero que era? Había mucho movimiento de gente que iba en la misma dirección y se escuchaba mucho bullicio a medida que nos íbamos acercando. Mordí mi labio ansiosa por saber cuál era la sorpresa, hasta que vi una gran rueda de la fortuna, que por supuesto no era el ojo de Londres por donde estábamos, pero recorriendo en mi mente las tantas búsquedas que hice cuando me disidí venir a Londres recordé en donde estábamos.

-Winter Wonderland!- exclame emocionada haciendo que paráramos, Edward me soltó y me sonrió.

-Así es, así que vale la pena la interminable tortura a la que te sometí por la sorpresa o no?- cuestiono levantando una ceja.

-Claro que si! Oh por dios, esto lo he visto por internet y es maravilloso.

-Y en vivo es aun mejor.- me aseguro- vamos!- me tomo de la mano, y aunque nuestras pieles no se tocaban por los guantes que teníamos sentí una pequeña corriente eléctrica traspasando mi cuerpo, tan intensa como la había sentido muchas veces más cuando nuestras pieles se tocaban por accidente, afortunadamente ya había aprendido a disimular la sorpresa y me quede como si nada siguiéndolo por el camino.

Tenía razón en vivo todo era aun más maravilloso, entramos por una tienda donde vendían cosas hermosas, se me antojaba comprar muchas cosas para llevar a mis padres, a mi hermano, Rosalie y Alice, Edward me aseguro que pasaríamos a hacer comprar cuando saliéramos, que había muchas actividades por hacer y tenía razón. Fue tan divertido, nos subimos al carrusel, Edward por nada del mundo me convenció de subirnos a un enorme deslizador, le dije que podía ir él pero dijo que no me dejaría sola, me pareció lindo de su parte. Edward me llevo hasta el árbol parlante, muy gracioso, hice que me tomara una foto con mi celular. Pero de pronto me llevo a un lugar en específico, que para mí era como una herramienta para el suicidio.

-No Edward, ni loca me meto ahí.- le advertí tratándome de zafar de su agarre pero él no me lo hacía fácil.

-Vamos Bella, no es nada malo.- me dijo.

-Para mí lo es, has notado mi carente equilibrio, si no puedo andar en una superficie plana sin tropezarme por lo menos una vez, imagínate con esas cosas en mis pies y en esa superficie, gracias pero no quiero morir tan joven.- replique, Edward rio tomándome de los hombros y llevándome hacia la entrada.

-Acaso crees que yo dejaría que te pasara algo enserio? Ten un poco mas de confianza en mí por favor, yo te sostendré todo el tiempo y será divertido!- aseguro con entusiasmo.

-Pero… pero…- balbucee, coloco su dedo índice en mis labios.

-Confías en mi?- me pregunto taladrándome con sus hipnotizantes ojos verdes, eso junto el hecho de que me estuviera tocando los labios hizo que me rindiera.

-Está bien.- acepte.

Yo en una pista de hielo, si Emmett se enterara se burlaría de mi y más si mis temores se hacen realidad y beso el hielo, dios esto iba a ser tan vergonzoso y sumándole el hecho de que nerviosa que me pone estar tan cerca de Edward. Esto iba a ser un desastre.

Entre temerosa en el hielo, mis piernas se doblaban como las de un venado recién nacido, Edward me tenía tomada de las dos manos, el parecía todo un profesional deslizándose con destreza, pie derecho, pie izquierdo, viéndolo parecía fácil, pero en mi cabeza tenía que recordar eso, pie derecho, pie izquierdo, pie derecho, pie izquierdo, desafortunadamente parecía que mis pies no querían obedecer mi letanía, pues me deslice mal y trastabille un poco, solté un gritito asustada.

-Wow, wow! Te tengo, no pasa nada.- y así era, yo estaba entre sus brazos, a salvo y eso me encantaba.- no es tan difícil, mira te voy a enseñar.- se coloco detrás de mí, me tomo de la cintura y mi corazón se disparo a mil por hora- vamos a hacerlo juntos, de acuerdo?- inquirió, yo solo podía asentir, temía que si hablaba mi voz saliera chillona.

Aunque estaba muy distraída por el hecho de tenerlo tan cerca de mí y sentir su respiración en el tope de mi cabeza, seguí sus indicaciones y poco a poco me fui relajando cada vez más, ahora lo estaba disfrutando, incluso Edward ahora estaba a mi lado, solo sosteniendo mi mano, mis pies lo estaban haciendo de forma correcta esta vez. A mi lado paso un chico patinando como todo un profesional, incluso hizo una pirueta. Resople.

-Quiere hacerme sentir mal por mi patético patinaje.- dije, Edward rio.

-Entonces supongo que no es buena idea que me ponga a hacer piruetas frente a ti, estaría alardeando.- dijo sonriente, entrecerré mis ojos.

-Sabes hacer piruetas?- le cuestione no creyéndole mucho.

-Claro que si.- resoplo como si le ofendiera el que yo pensara que no podía hacerlo.- te mostrare, solo tienes que…- en ese momento soltó mi mano y en cuanto deje de sentir su tacto me sentí desprotegida y tan torpe como cuando acababa de entrar.

-No! No me sueltes!- exclame tratando de mantener el equilibrio, Edward se dio cuenta de su error y me vio con terror, cerré los ojos por un segundo y eso fue lo que tardo en sostenerme de nuevo, pero tan rápido fue su movimiento que se desequilibro un poco, no caímos, pues su equilibrio era el mejor, pero la posición en la que quedamos a continuación no fue la mejor.

Sus brazos sostenían mis cintura, sus manos descansaban casualmente en mi espalda baja, estaba un poco inclinado hacia mi sosteniendo mi peso y su rostro estaba a solo unos centímetros de mi rostro, podía sentir su respiración chocando con mis rostro haciendo que mis mejillas se sonrojaran cada vez más, su mirada viajaba de mis labios a mis ojos, instintivamente lamí mis labios y mire los suyos también. Si él o yo nos inclinábamos solo un poco nuestros labios entrarían en contacto y lo acepto, lo deseaba y a juzgar por sus acciones y actitudes, él también.

Pero espere un momento… no podía hacer esto, lo deseaba si, pero él estaba con alguien más, yo no podía hacerme esto a mí misma.

Con dificultad me separe de él, tratando de no desequilibrarme.

-Yo… creo que mejor salimos.- dije, Edward se veía un poco alterado, solo asintió y me ofreció su brazo y así salimos de la pista de hielo en silencio.

Seguimos caminando por las demás atracciones, ninguno de los dos intercambio muchas palabras, había empezado a nevar y con el frio que se estaba extendiendo desee que me abrazara de nuevo.

-Lo último que nos queda es la rueda de la fortuna- menciono Edward- quieres ir o quieres volver a tu casa.

-Si no nos subimos será como si no hubiéramos venido.- dije tratando de aligerar el ambiente y lo logre. Edward me sonrió y paso su brazo por mis hombros encaminándome hacia nuestro destino, sonreí satisfecha. Había poca gente esperando subir, pues todos estaban en la fila de la pista de hielo, así que subimos rápida, los dos solos en una cabina. Desde arriba se veía una vista asombrosa, me quede embobada mirando todo detalladamente.- es hermoso.- masculle.

-Si lo es.- dijo Edward de vuelta, estaba a mi lado, voltee a verlo y él mi miraba a mí, la luz de la luna le daba un toque angelical, se veía hermoso.

-Gracias por traerme.- agradecí sinceramente- lo he pasado genial.

-Me agrado compartir esto contigo, no había venido desde que tenía 12, cuando mi papá y Esme trajeron a Jasper y los acompañe.- me conto.- ese día lo llevamos a ver a Santa y el pobre hombre quedo muy atareado, Jasper es demasiado lógico y suspicaz y le lanzo un montos de preguntas que había estado acumulando a los largo de los años, como por ejemplo como hacía que sus renos volaran? Porque Rodolfo tenia la nariz roja? Santa le daba las explicaciones que les daba a todos los niños pero Jasper insistía en que eso no era para nada lógico y seguía y seguía con las preguntas. Esme tuvo que sacarlo o Santa hubiera renunciado seguramente.- los dos comenzamos a reírnos.

-Mi hermano también tiene una historia divertida con Santa, pero es algo más violenta. Yo estaba muy pequeña por lo que no lo recuerdo, pero me cuentan que en cuanto llego empezó a reclamarle por no haberle traído lo que le pidió el año pasado, incluso lo golpeo y le jalo la barba, que desafortunadamente para el pobre señor no era postiza.- concluí, Edward soltó una carcajada.

-Así que nuestras familias tienen antecedentes con Santa Claus.- asentí riendo, él dejo de reír observándome fijamente, coloco un mechón de cabello detrás de mi oreja, el calor subió a mis mejillas.- te ves hermosa.- murmuro con voz etérea.

-Gracias.- murmure apenada desviando la vista y mirando de nuevo hacia el exterior- oye tu crees que nos dejen entrar con Santa…- comencé diciendo pero no pude continuar pues las manos de Edward habían tomado mis brazos y me habían colocado frente a él, todo paso muy rápido, sus manos se dirigieron a mis rostro y sus labios chocaron con los míos.

Solté todo el aire que se encontraba en mis pulmones sorprendida y me quede estática unos segundos. Sus labios se comenzaron a mover contra los míos pidiendo alguna reacción de mi parte, pero sin ser demandantes, eran dulces, delicados y yo me rendí ante él, cerré mis ojos y me deje llevar por todas las emociones que me embargaba el estarlo besando. Sentí como las comisuras de sus labios subieron cuando vio que le respondía, me trajo más hacia él y siguió besándome con más entusiasmo, nuestros labios se movían al mismo compas compenetrándose, sus manos viajaron hacia mi espalda, ya no había ni un solo centímetro que separara nuestros cuerpos, mis manos por su parte subieron hasta su cabeza, enredando los dedos entre su cabellos. Oh dios! Que suave era!

Nuestra respiración se fue tornando dificultosa y eso hizo que nos separáramos después de un tiempo y el balde de la realidad cayó sobre mí, me separe de él poniendo una distancia razonable entre ambos.

-No, no. Esto no está bien.- masculle moviendo mis manos nerviosamente sobre mi cabello.

-Porque?- cuestiono, tuve que soltar una risa irónica.

-Tienes novia recuerdas? Yo no quiero ser la otra, ni quiero ser la chica que siempre está ahí para cuando se te antoje besar otros labios…

-No, no, no. No digas eso por favor- me interrumpió- yo no podría hacerte eso Bella- hizo que volviera a encararlo aunque yo rehuía a su mirada- Victoria no me importa más- declaro, tomo mi mentón e hizo que lo mirara- en estos pocos meses que te he conocido he llegado a experimentar y sentir muchas más cosas de las que he llegado a sentir con Victoria en este año y medio que hemos estado juntos. Ella ya no me interesa, tu eres la que me importa ahora Bella…

-Mamá mira el montón de chatarra que juntamos para Tía Alice!- el grito de Carlie hizo que Bella saliera de sus recuerdo, se había prometido mantenerlos a raya, pero con los años había aprendido que a veces era imposible y estos llegaban de la nada. Decidió mejor centrar su atención en el presente.

Alice con todo y su gran vientre estaba observando algunas cosas que tenía enfrente y que los niños le habían llevado, ella solo estaba ahí observándolas y analizando cuales le servirían.

-Que están haciendo?- pregunto Bella realmente curiosa por la escena que se presentaba ante ella.

-Hola Bella!-saludo Alice emocionada- se me ocurrió una magnífica idea esta mañana. Voy a hacer una escultura para mi jardín! Por supuesto necesitaba material para hacerla y ahí vino mi otra magnífica idea, voy a reciclar ocupando los desechos de autos y sus hermosos hijos me ayudan a recolectar cosas. Tienen todo esto lleno de materia prima.- conto dando palmaditas emocionada.

-Y como van?

-Genial, sus chicos son buenos para esto.-aseguro levantando los pulgares hacia los chicos en señal de aprobación.

Rosalie y Bella dieron la vuelta para ver lo que llevaban recolectado, había un montón de piezas sueltas como manijas de las puertas, botones, rines, pedazos de llantas, cinturones, partes de las puertas, de los tableros y Alice veía todo este desperdicio como si tuviera un cofre de oro frente a ella. Las chicas se unieron al la recolección de chatarra, todos juntos pasaron una divertida tarde recolectando cosas, riendo, saltando y bromeando por todas las cosas que encontraban, mientras Alice movía las piezas, como podía con su gran barriga, para darse una idea de cómo iba a empezar su escultura. Estaba muy emocionada por empezar un nuevo proyecto, solo esperaba que su marido Jasper no pusiera tantas trabas por la escultura, aunque ella sabía que su esposo siempre la apoyaba aun con sus mas locas ideas, por eso lo amaba porque aunque él es más tranquilo y sereno, todo lo contrario a ella, siempre le seguía el paso y la amaba de vuelta.

Las ideas se iban formando en su cabeza mientras veía todas las piezas que le llevaban los niños y sus amigas y cuando ya tuvo los planos en su cabeza les indico a los demás que podían dejar de buscar.

-Ahora el dilema es cómo voy a llevar todo esto a mi casa.- murmuro Alice pensativo.

-Y en donde vas a meter todo eso- agrego Bella- te va a correr con todo y chatarra.-rio.

-Ja ja, muy graciosa. Sabes que él no interfiere con mi creatividad.

-Nos dejaras ir a ayudarte a hacer la escultura?- pregunto Elliot emocionado e ilusionado, Carlie apoyo la idea mirando a su tía emocionada.

-Claro que si, ya saben que son bienvenidos para explotar su creatividad en mi casa, Carlie puedes traer a Lexie y Ray también, oh será grandioso!- exclamo emocionada imaginándoselo, ya su cabeza estaba ideando hacer bocadillos para los niños, jugar con ellos. Dio pequeños saltitos y los niños se unieron a ella compartiendo la emoción.

Rosalie y Bella mientras tanto solo veían divertidas la escena aguantando la risa, Rosalie sostenía al pequeño Dexter que queriendo imitar a sus hermanos y su prima saltaba en sus brazos.

-Creo que tendré que llamar a Jasper para que me ayude con todo esto, espero que no esté en ninguna consulta.- murmuro Alice sacando su pequeño teléfono celular.

-Puff, para que quieres a ese rubio flacucho teniéndome a mi cerca.- dijo una voz masculina. Emmett acaba de salir del taller y se dirigía hacia nosotros.

-Pero claro si tenemos a nuestro hulk personal no es así?- inquirió Alice divertida.

-Lo dudas? – Alice rio- niños vengan acá- les llamo a Peter y Elliot- ya saben que hacer.- les dijo agachándose y extendiendo sus brazos, los niños se sostuvieron de sus bíceps y Emmett se levanto levantándolos también en el acto.

-Oh por dios, porque no pude tener por lo menos una niña.- se lamento Rosalie moviendo la cabeza pero sonriendo divertida mirando a sus chicos.

-Uno, dos, uno, dos.- enumeraba Emmett levantando alternadamente cada uno de sus brazos, los niños chillaban divertidos.

Después de su pequeña demostración Emmett llamo a algunos de sus trabajadores para que le ayudaran a cargar todo en el carro de Alice, tuvieron mucha habilidad para meter toda esa chatarra en la cajuela. Tan pronto como terminaron, Alice se despidió diciendo que las ideas venían a su cabeza y tenía que plasmarlas de inmediato, les recordó a los niños que podían ir a su casa a ayudarle cuando quisieran y se marcho.

-Jacob y yo revisamos la camioneta Bells, ya todo está bien, Jake solo está dándole unos toques finales.- le aviso Emmett a su hermana.

-Oh eso está bien. Necesito ir a preparar la cena.

-Porque no vienen a cenar a la casa, aun no preparo nada pero las dos podemos improvisar algo, que te parece?- propuso Rosalie.

-Si Bells ven a la casa, ya casi cerramos la tienda y el taller. Además sabes que no me gusta que las chicas de la familia estén tan solitas.

-No estamos solas, todo el mundo usa nuestra casa de centro de reuniones.

-Pues con mayor razón, esta vez podemos usar la mía para eso.- replico Rosalie.

-Carlie tu que opinas?- cuestiono Bella pero no encontró a su pequeña por ningún lado, supuso que se había ido a jugar pero el corazón le dio un vuelco cuando escucho su grito, que no era para nada de diversión.

Todos se alarmaron y corrieron para donde había provenido el grito, Bella miraba para todos lados alarmada y asustada, la encontraron tirada en la zanja que se utilizaba para revisar debajo de los autos (Nt. Lo siento, no tengo ni idea de cómo se llama) se sostenía el brazo, sus ojitos estaban cristalinos y su expresión era de dolor. Emmett no tardo en bajar para ver como se encontraba.

-Que paso princesa, que te duele?- le pregunto antes de pensar en moverla.

-Mi…mi brazo.- mascullo con voz rota.

Emmett tomo su pequeño cuerpo entre sus brazos y la saco. De inmediato Bella se abalanzo hacia ellos.

-Oh por dios! Mi amor que sucedió? Que te duele?- Carlie señalo sus brazos y entonces comenzó a llorar- ven aquí cariño.

-Yo la llevo.- dijo Emmett pero la forma en que lo miro su hermana no le dio otra alternativa más que entregándosela, Carlie se acurruco entre los brazos de su madre llorando- debemos llevarla al hospital, lo más seguro es que su brazo este roto. Vamos en mi auto.

- Ya cariño, no llores. Pronto se te quitara el dolor.- le consoló Bella besando la cabeza de su hija mientras se dirigían a la salida, Rosalie tomo a sus hijos y los acompaño.

Antes de irse Emmett le dejo encargado el negocio a Jacob y así se fueron sin poner más atención en otra cosa que no fuera la pequeña que sollozaba de dolor en los brazos de su madre, por supuesto no se dieron cuenta de la sonrisa socarrona y satisfecha que se alojo en el rostro de Jacob cuando los vio salir.


Hola:::

Lo se, lo se. He tardado muchísimo en actualizar. Pero demasiadas cosas se cruzaron en mi camino, primero la inspiración se dio unas vacaciones y decidió abandonarme para irse a una playa exótica, después ya no tenía tiempo para nada, estoy en exámenes desde la semana pasada. En México DF son las 02:24 de la mañana del lunes y tengo que levantarme a las 6 para ir a hacer un examen práctico, solo espero no cortarme un dedo el examen de Cocina Mediterránea por el sueño que seguramente voy a tener. Pero ya quería sacar este capítulo y no quería hacerla esperar más.

Como vieron el capitulo? Les gusto? Agregue algunas cosas, como el recuerdo de Bella, que para nada tenia contemplado, pero me pareció una buena idea, si no el capitulo quedaría muy soso, como van sus especulaciones respecto a lo que creen paso en Londres? Me encanta leer lo que piensan. Si quieren saber mas sobre el festival de navidad "Winter Wonderland" que mencione, les dejo el link de la pagina oficial en mi perfil, es hermoso, por investigar me dieron ganas de ir.

Agradezco los reviews que me han dado, así como los favoritos y alertas.

Ahora sí, Review o no? Aunque me tarde este capítulo estuvo largo, saben que me encanta saber lo que piensan y deséenme suerte para mi examen, espero no tener un dedo menos para escribir en la computadora XD.

Saludos a todas.

Chaoo…