Los personajes mencionados aquí no son de mi propiedad, si así fuera, sería muy rica conocería a todo el cast de las películas y hubiera hecho todo lo posible por enamorar a Robert Pattinson. Desafortunadamente la dueña es Stephenie Meyer y yo solo me retroalimento con sus opiniones.

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Capitulo 5.

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15 de enero de 2001.

Hoy recibí una excelente sorpresa.

Alice esta aquí! No es eso genial! Me había costado demasiado despedirme de ella cuando tuve que regresar de mis vacaciones de navidad en Forks, por cierto cuando lo hice no me menciono nada sobre sus planes de venir a visitarme, pero eso no me importaba, porque esta sorpresa me había encantado. No paramos de saltar y gritar emocionadas cuando llego a mi apartamento.

"Pero que es lo que haces aquí?" le pregunte tan pronto se nos paso la emoción, eso fue unos cuantos minutos después "Algo me dijo que tenía que venir. No sabes Bella, estaba haciendo mi consulta diaria del tarot cuando de pronto un escalofrió me recorrió y el primer pensamiento que vino a mi cabeza fue Mary Alice Brandon, tienes que ir a Londres." Palabras rara no? Pero si convives con Alice como yo lo he hecho a lo largo de mi vida, no parecen tan raras "Y pues bueno aquí estoy. Dentro de mi siento que este viaje traerá cosas nuevas y buenas a mi vida Bella, lo siento aquí" señalo su corazón con la mirada perdida como si lo estuviera visualizando. "Pero en lo que lo encuentro quiero que me enseñes toda la ciudad Bella!" exclamo emocionada dando palmaditas "Nos divertiremos tanto"

"Ahora tengo que ir a la universidad Alice" le recordé, ella hizo una puchero, pero después su rostro se ilumino "Me encantaría conocer tu escuela y por supuesto conocer a ese chico que te trae de cabeza" me dio un codazo amistoso, tuve que rodar los ojos.

Así fue como Alice me acompaño a la escuela, fuimos por el subterráneo y mi amiga iba tomando fotos a diestra y siniestra, muchas más cuando llegamos a la facultad, se maravillo con la grandiosa construcción del lugar, me dio mucha pena dejarla sola mientras yo entraba a una de mis clases, pero ella no parecía preocupada para nada de quedarse sola, dijo que iría a dar una vuelta por el lugar y seguir tomando fotos. Yo estuve de acuerdo con que conociera, solo le dije que no se alejara demasiado.

Cuando Salí de mi clase y la busque a los alrededores no la vi por ningún lado, seguí caminando hasta que unos brazos me envolvieron por la cintura, sonreí al reconocer al quien pertenecían.

"Hola linda" su saludo susurrado en mi oído hizo que me estremeciera "Hola" simplemente respondí sonriendo como una tonta. "Espero que a quien estés buscando con tanta concentración sea a mi" me dijo posicionando se frente a mi sin soltarme "lamento desilusionarte pero no es así" le respondí en broma, él fingió un dulce puchero y yo no pude resistirme a acercarme a morder su saliente labio inferior, Edward sonrió y se acerco mas dándome mi beso de saludo. Ya había mencionado que mi actividad favorita era besar a Edward, no? Pues lo es y es que cada beso es único, cada vez que nuestros labios se encontraban miles de sensaciones diferentes me recorrían.

"Búsquense un cuarto" ahí se rompió la maravillosa burbuja, por esa voz tan insoportable. Instintivamente Edward y yo nos separamos y le lanzamos una mirada molesta a la pelirroja que iba repiqueteando con su costosos tacones a lado nuestro, nos lanzo una sonrisa socarrona "metete en tus asuntos Victoria" le dijo Edward nada contento, la expresión de ella se descompuso "Pero que hostilidad Edward, a mi madrina no le gustaría que fueras tan grosero conmigo. Que paso con esa amistad que nos une desde pequeños, jugamos juntos. Nos bañamos desnudos juntos y no hablo solamente de cuando éramos pequeños" agrego haciéndome bufar.

Edward tomo mi mano y me jalo caminado lejos de ella, rápidamente pude ver como la pelirroja alzaba su ceja perfectamente depilada retadoramente.

"Ya no le hagas caso, sabes que está enfadada" me dijo Edward atrayendo mi atención "Si ya sé que me quiere moler a golpes, toda la universidad lo sabe. Por quitarle a su novio." Resople "Tu no le quitaste nada, yo no le pertenezco y yo puedo tomar mis decisiones y te elegí a ti, lo haría mil veces más." Me aseguro y no pude evitar sonreír ante sus palabras "Pero bueno, ya no dejemos que nos arruine el día. Te tenía que contar algo, que crees que fue lo que me encontré hace unos minutos caminado por los pasillo?" me pregunto, lo mire confundida "Pudiste haber encontrado cualquier cosa, no tengo ni idea de a donde quieres llegar" acepte.

"Pues bueno, lo que me encontré fue a una pequeña americana, muy pequeña tengo que agregar. Una bola de energía que iba soltando flashes por todos lados y saltando cual duende feliz, me pareció muy curioso y más cuando me visualizo y su cara se ilumino corriendo hacia mí y me dio un gran abrazo" comencé a reír, claro que sabía de quien estaba hablando "Alice" dije sonriendo "Si ese fue el nombre con el que se presento después de agradecerme por hacerte tan feliz y reiterarme lo feliz que estaba de estar aquí y conocerme" reí más fuerte "Lo siento si te asusto o algo así, estoy segura que quisiste llamar a algún manicomio o algo parecido.

"Pues algo así sucedió" abrí los ojos como platos, Edward rio "La lleve con un psicólogo o bueno, prácticamente lo es" lo mire confundida "Tranquila, no hice que la internaran, Jasper está estudiando psicología recuerdas. Yo iba a almorzar con Jasper y le dije que si quería acompañarme ella dijo algo como ´esto va a ser interesante´ o algo así y acepto. Espera a que te cuente lo mejor de todo" sonrió y yo lo mire alentándolo a que continuara "En cuanto lo vio se quedo petrificada, pensé que le había pasado algo y me asuste, le hablaba para saber si estaba bien, después de unos segundos me respondió pero dijo que no podía moverse, que la ayudara. Seguía asustado, pero así lo hice llevándola hacia la cafetería, que es donde estaba Jasper sentado, él nos miraba tan extrañado y le pedí que hiciera algo, que la revisara. Algo tuvo que ver sobre medicina, algo tenía que saber. Él cuando Jasper la toco, puff!" movió sus manos dramáticamente "Se movió como si la hubieras desencantado o algo parecido y sonrió, una sonrisa muy grande feliz, miro a mi hermano y dijo las palabras más extrañas ´gracia por hacer eso, lo necesitaba para saber que eres real´ raro no crees?" Yo estaba aguantándome para tirarme en el piso y reír como una histérica "Para ti lo es porque no la conoces, pero así es Alice" para ese momento nosotros ya habíamos llegado a la cafetería, Alice estaba sentada en una de las mesas frente a un Jasper un poco desconcertado, cohibido, curioso y divertido, cuando Alice me vio me sonrió, me tomo del brazo y me sentó junto a ella "Mira Bella, él es la razón por la que vine a Londres"

La rareza de mi amiga cada día se superaba más."

-La cabeza atrás.- pidió Bella tomando un bowl de cristal y llenándolo de agua de la bañera, Carlie obedeció cerrando los ojos- levanta el brazo, recuerda que el doctor dijo que el yeso no debía mojarse.- le recordó. Carlie asintió haciéndole caso a su madre que le estaba ayudando a bañarse, ya que se le dificultaba hacerlo sola por su brazo roto, si resulto que se había roto con la caída.

Bella estuvo muy preocupada mientras le hacían los rayos x, pero estuvo más tranquila cuando el doctor le indico que había sido una ruptura limpia, no habría problemas en que sanara rápido, el yeso ayudaría con ello. Carlie se sentía incomoda llevando esa cosa en su brazo, no podía hacer nada sin que alguien le ayudara, para su mala suerte que había roto el brazo derecho y para variar el yeso le daba comezón. Mientras Bella le quitaba el jabón restante del cabello Carlie se puso a observar su yeso, sus amigos había puesto pequeñas notas en él y dibujos, al igual que su familia, el de la tía Alice era el mejor, por supuesto, ella es la artista. Había dibujado un montón de mariposas multicolores de diversos tamaños, parecía que Carlie había salido de paseo y muchas mariposas habían decidido posarse en su brazo, le gustaba admirarlas, eran divertidas.

-Cuando me vas a contar que fue lo que sucedió?- pregunto Bella de la nada. A Carlie no debía sorprenderle la pregunta pues llevaba cada día desde que se rompió el brazo formulándosela, pero aun lo hacía, pues siempre el tema salía de la nada y Carlie prefería evitar el tema.

-Solo me caí mamá, no me fije donde pisaba.- esa era la respuesta que siempre le daba.

-Porque sigo sintiendo que me ocultas algo?

-Porque eres muy sobre protectora y quieres encontrar un culpable que no sea yo sobre esto.- le respondió alzando su brazo.

-Umm no lo creo- murmuro Bella- lista, levántate.- le dijo tomando una toalla y envolviendo a su hija inmediatamente después de que se levanto de la tina, para que no le diera frio.

Una vez que la ayudo a ponerse el pijama, le desenredo el largo cabello y la ayudo a acostarse en la cama arropándola perfectamente.

-Mamá?- le llamo la niña atrayendo la atención de Bella que estaba colocando algunas prendas en el armario.

-Que pasa cariño?- se acerco a la cama.

-Podrías leerme algo?- le pregunto la pequeña acomodándose en la cama recargándose en la cabecera.

-Claro, me encantaría. Que quieres escuchar?-se acerco al pequeño librero observando los libros que ahí estaban.

-Orgullo y prejuicio.- Bella le sonrió tomando el libro de aspecto femenino y delicado, era uno de los libros favoritos de las dos, se habían pasado muchas tardes en el jardín leyéndolo, pero nunca se cansaban de hacerlo- una buena elección, hace mucho que no lo leíamos- Carlie le sonrió.- por dónde empezar?

-Ábrelo en cualquier página, al azar.- propuso Carlie, su madre le sonrió y le hizo caso, sonrió al ver cuál era la parte que leería, se aclaro la garganta y comenzó.

-"Llegó a avergonzarse de sí misma. No podía pensar en Darcy ni en Wickham sin reconocer que había sido parcial, absurda, que había estado ciega y llena de prejuicios. «¡De qué modo tan despreciable he obrado ––pensó––, yo que me enorgullecía de mi perspicacia! ¡Yo que me he vanagloriado de mi talento, que he desdeñado el generoso candor de mi hermana y he halagado mi vanidad con recelos inútiles o censurables! ¡Qué humillante es todo esto, pero cómo merezco esta humillación! Si hubiese estado enamorada de Wickham, no habría actuado con tan lamentable ceguera. Pero la vanidad, y no el amor, ha sido mi locura. Complacida con la preferencia del uno y ofendida con el desprecio del otro, me he entregado desde el principio a la presunción y a la ignorancia, huyendo de la razón en cuanto se trataba de cualquiera de los dos. Hasta este momento no me conocía a mí misma.»

Carlie mientras escuchaba con una sonrisa iba murmurando bajo su aliento cada una de las palabras que decía su madre, se sabía de memoria el libro e iba haciendo muecas graciosas agregándole interpretación a cada palabra.

-"De sí misma a Jane y de Jane a Bingley, sus pensamientos recorrían un camino que no tardó en conducirla a recordar que la explicación que Darcy había dado del asunto de éstos le había parecido muy insuficiente, y volvió a leerla. El efecto de esta segunda lectura fue muy diferente. ¿Cómo no podía dar crédito a lo que Darcy decía sobre uno de los puntos, si se había visto forzada a dárselo en el otro? Darcy declaraba haber sospechado siempre que Jane no sentía ningún amor por Bingley, y Elizabeth recordó cuál había sido la opinión de Charlotte. Tampoco podía discutir la exactitud de su descripción de Jane; a Elizabeth le constaba que los sentimientos de su hermana, aunque fervientes, habían sido poco exteriorizados; y que la constante complacencia en su aire y maneras a menudo no iba unida a una gran sensibilidad.

Cuando llegó a la parte de la carta donde Darcy mencionaba a su familia en términos de tan humillantes aunque merecidos reproches, Elizabeth sintió verdadera vergüenza. La justicia de sus acusaciones le parecía demasiado evidente para que pudiera negarla, y las circunstancias a las que aludía en particular como ocurridas en el baile de Netherfield, no le podían haber impresionado a él más de lo que le habían abochornado a ella.

El elogio que Darcy les tributaba a ella y a su hermana no le pasó inadvertido. La halagó, pero no pudo consolarse por el desprecio que implicaba para el resto de la familia; y al considerar que los sinsabores de Jane habían sido en realidad obra de su misma familia, y al reflexionar en lo mal parado que

Después de andar dos horas a lo largo del camino dando vueltas a la diversidad de sus pensamientos, considerando de nuevo los hechos, determinando posibilidades y haciéndose paulatinamente a tan repentino e importante cambio, la fatiga y el acordarse del tiempo que hacía que estaba fuera la hicieron regresar a la casa. Entró en ella con el propósito de aparentar su alegría de siempre y resuelta a reprimir los pensamientos que la asediaban, ya que de otra forma no sería capaz de mantener conversación alguna.

Le dijeron que los dos caballeros de Rosings habían estado allí durante su ausencia; Darcy sólo por breves instantes, para despedirse; pero que el coronel Fitzwilliam se había quedado una hora por lo menos, para ver si ella llegaba y casi dispuesto a ir en su busca. A Elizabeth apenas le afectaba la partida del coronel; en realidad se alegraba. Sólo podía pensar en la carta de Darcy. "

Bella cerró el libro dejando un dedo entre las páginas para no perderla. Volteo a ver a su hija que tenia la mirada perdida su izquierda donde estaba una ventana, se veía pensativa y ella se pregunto qué pasaría por esa pequeña cabecita, no lo sabía, por lo que la tomo por sorpresa cuando hablo.

-El amor es así de complicado en la vida real mamá?- cuestiono, Bella sonrió nerviosamente y en su mente vinieron varias imágenes que afirmaban a la pregunta de su hija.

-A veces lo es, si.

-Como con Elizabeth y Darcy, todo es tan complicado. Primero se odiaban, luego se amaban sin darse cuenta, Darcy lo confiesa y Lizzie lo odia por hacerlo, pero luego cambia de opinión y ya es muy tarde, luego todo se arregla y son felices para siempre. Una gran complicación.- analizo Carlie, Bella sonrió divertida por el gran análisis de su pequeña.

-Tienes razón, pero ya ves, terminaron juntos, así que la gran complicación valió la pena al final.- apunto Bella, Carlie se quedo pensativa un momento, una idea rondaba por su cabeza pero no estaba segura de decirla, al final se armo de valor, algo tenía que hacer, así que cerró los ojos y abrió la boca dispuesta a hablar.

-Fue complicado para ti y papá- se atrevió a decir, pero se arrepintió de inmediato cuando abrió los ojos y vio la mueca de dolor mezclado con desconcierto de su madre, el libro cayo de sus manos inconscientemente, el ruido de este colisionando con el suelo hizo que saliera del pequeño shock que habían causado la pregunta de su hija- lo siento, no debí mencionarlo, sé que no te gusta hablar del tema.- se apresuro a decir Carlie.

-No, no- Bella se golpeo mentalmente- no es eso, solo me tomaste por sorpresa. Y bueno la respuesta a eso creo que es más que evidente. Él no está aquí.- Bella cerró los ojos desviando la mirada cuando dijo la última frase, rápidamente antes de dejar que sus sentimientos la embargaran se levanto colocando el libro en el librero- ahora creo que es hora de dormir- se acerco a la cama donde Carlie ya estaba acostada regañándose mentalmente por haber sido la causante de que su madre adquiriera ese humor tan sombrío, Bella trato de mantener una sonrisa dulce para su hija, la arropo y le dio un beso en la frente- dulces sueños princesa, te amo.

-Yo también te amo mamá.- respondió Carlie, Bella le sonrió por última vez antes de salir por la puerta cerrándola tras su espalda.

Una vez dentro de su propio dormitorio, se dejo caer en su cama cerrando los ojos y tratando de contener las lágrimas y las imágenes que venían a su cabeza. Siempre tratando de contenerlas. Pero ahora eso no la atormentaba tanto, como podía ser tan egoísta, pensó, tan egoísta con su hija. La pregunta de hoy, le había hecho darse cuenta de lo egoísta que estaba siendo, era lógico que su hija quisiera saber sobre su padre y ella la estaba privando se eso censurando el tema y lo volvió a hacer hace solo unos minutos, saliendo de esa habitación, pero es que ella que podía hacer cuando la solo mención de las cosas del pasado hacían que algo dentro de ella se removiera, tantos errores del pasado, tantas grandes complicaciones, tal y como lo había dicho Carlie.

La pequeña Carlie había encontrado un patrón en cada relato que había escrito su mamá, un patrón que a su parecer podía ser de mucha ayuda, por eso estaba frente a la colorida casa, casa que en donde vivía su tía Alice, ella es la que la ayudaría a descubrir muchas más cosas, inconscientemente, porque no podía enterarse de la investigación que estaba haciendo.

Desde que Alice hizo su sorpresivo arribo a Londres, siempre leía que su mamá escribía cosas como, Alice tomaba fotos a su alrededor, Alice nos tomo una foto sin que nos diéramos cuenta, Alice grabo ese momento tan gracioso, Alice capturo el momento preciso. Claro! Su tía era una adicta a las fotografías y a capturar en video los momentos importantes en la vida de todos sus seres queridos. "Para la posteridad" decía ella. Así que por eso Carlie estaba aquí este día, porque tenía la enorme curiosidad de saber cómo es su padre, se parecería a ella? Sería tan guapo como su madre lo describía? Todas las dudas que tenía se resolverían hoy y estaba ansiosa por eso.

Camino por el camino de piedra que daba a la puerta de la casa y toco el timbre, pasaron unos minutos en los que espero paciente, lo único que esperaba es que su tía estuviera en casa y se alegro de escuchar los gaciles pasos de su tía acercándose, la puerta se abrió mostrando a una Alice manchada en la ropa, la cara, las manos con pintura de todos los colores. Carlie no pudo evitar soltar una pequeña risita ante la imagen.

-Hola pequeña lindura! Qué alegría tenerte de visita.- le saludos Alice con una sonrisa, trato de apartarse algunos mechones de cabello que le caían por la cara manchándose la mejilla de pintura verde en el proceso.

-Hola Tía Alice.- saludo Carlie de vuelta pasando a la casa cuando Alice se hizo a un lado.

A Carlie le agradaba mucho la casa de su tía, es tan divertida y colorida. Cada habitación estaba pintada de un color diferente, todos ellos totalmente alegres. La cocina de verde, la sala de fiusha, el comedor de azul, su estudio era el mejor, todo lleno de enormes murales de paisajes, todos pintados por ella por supuesta, su recamara era la más recatada, pues Jasper la había disuadido de pintarla de una amarillo canario tan chillón, alego que quería dormir en tranquilidad y no quería despertar y que al hacerlo se le dañaran las pupilas. En lugar de ese amarillo tan escándalos estaba pintado de un lindo amarillo suave. El cuarto del bebe estaba siendo uno de los grandes proyectos de Alice, pintado de colores vivos y con animales de todas las especies por todas las paredes, habían preferido mantener el sexo en secreto por lo que todo era de colores neutros.

-Que te trae por aquí? No se supone que tendrías que estar en la escuela?- pregunto Alice. Carlie alzo su brazo.

-Aun no puedo hasta que me quiten esto- señalo.

-Oh cierto, como te va con eso?

-Pica cada vez más, y aun me quedan 2 semanas más.- conto con una mueca de desagrado, Alice rio.

-Pero algo bueno de todo esto es no ir a la escuela y que me puedes visitar!- exclamo emocionada- ven acompáñame al estudio, estoy haciendo algo divertidísimo.- y salió saltando lo mes que le dejaba su vientre hacia el estudio que estaba en el primer piso, con vista al jardín trasero. Y cuando entraron se dio cuenta de que su tía sí que se estaba divirtiendo, el piso estaba cubierto con una gran manta manchada de pintura, había una gran tina llena de globos llenos con algo, que dedujo era pintura cuando vio el gran lienzo lleno de pintura. Alice se acerco a la grabadora que tenía en una de las mesas y encendió la música. Tomo uno de los globos y lo lanzo haciendo que impactara con el lienzo e hiciera una gran mancha de pintura roja.

-Ven! Quieres intentarlo?

-Gracias pero paso, no creo que pueda lanzar muy bien con la mano izquierda- se disculpo Carlie.

-Oh que lastima, lo volveré a hacer cuando tengas el brazo bien, puedes invitar a tus amiguitos también, será divertido!- exclamo emocionada, tomando un nuevo globo y estrellándolo, esta vez dejo una mancha azul- que buen contraste!- señalo.

Carlie rio observando cómo su tía se divertía lanzando globos contra el lienzo, pero de pronto recordó a que iba.

-Tía Alice- llamo atrayendo su atención- quería pedirte si me podrías prestar algunas cintas, es que me aburro mucho y me pareció buena idea ver cuando tu y mamá eran más jóvenes.- expuso Carlie esperando que la respuesta fuera afirmativa.

-Oh claro que sí! Todas las cintas están en el estudio de Jasper, quieres que te acompañe?- pregunto.

-No, tú te estás divirtiendo mucho. Yo puedo arreglármelas sola.

-Está bien, todas están acomodadas por fechas, en el estante a lado de la puerta.- le indico.- Si quieres puedes quedarte y verlas en mi cuarto o la sala.

-Ok, voy a ver. Gracias.- le dijo, Alice le sonrió y regreso a su divertida actividad.

Carlie por su parte subió las escaleras buscando el estudio de su tío, muy pocas veces había estado ahí, el lugar no tenía nada que ver con el resto de la casa, era más recatado, serio y elegante. Había grandes libreros de madera oscura y pesada rodeando la habitación y en medio al fondo un gran escritorio del mismo tono de la madera de los libreros. Carlie se dirigió a su objetivo observando detenidamente las fechas escritas con delicada caligrafía en las cintas, no se había detenido a pensar en donde iba a reproducirlas, pero se alegro al ver que al do de cada cinta había un disco con la misma fecha, eso sería más fácil.

Busco las que correspondían al año 2001 y tomo varios discos con los meses enero, febrero y marzo. Empezaría por esos meses. La ansiedad de saber algo le hizo decidir tomar la palabra de su tía y ver los videos en ese momento, pero antes recordó otra de las misiones que tenia y se dirigió al gran escritorio, no le gustaba hurgar y sabía que era de mala educación, pero con todo la pena y disculpándose con el viento se puso a buscar en los cajones hasta que dio con lo que buscaba, la agenda de su tío. La hojeo hasta que dio con la letra C y dos páginas después vio el nombre, tomo un papel y apunto el número con cierta dificultad y lentitud con su mano izquierda. Volvió a dejar las cosas como estaba y fue al cuarto de su tía, puso el disco, tomo el control y puso play.

La pantalla mostraba el cielo, si el cielo. Después se movió y a lo lejos se divisaba a una pareja corriendo y saltando a la orilla de la playa esquivando a las olas que les mojaban los pies. "Awww no son lindos?" se escucho la voz de Alice de la pantalla, mientras la pareja se abrazaba "se ven muy felices" apunto Jasper, Alice lo enfoco en la cámara "Lo son Jazz, me alegro tanto por Bella y también por Edward, se lo merecen y me alegro haber venido aquí, es hermoso, la naturaleza, el paisaje, me han llenado de inspiración" la voz de Alice suspiro "Ahora que nueva obra tendremos de la artista Alice" Carlie sonrió al escuchar la voz de su madre y recordó ese momento, ya lo había leído, su padre los había invitado a todos a la casa familiar en la isla Wight. La cámara enfoco a una Bella igual de hermosa, pero más juvenil, la niña se maravillo de cuanto podía cambiar una persona con esa sonrisa y mirada enamorada, no es que su madre tuviera cara enojada todo el tiempo, pero su semblante era distinto. "No lo sé, cualquier cosa puede ocurrir" contesto Alice riendo. "Seguramente será toda una obra maestra"

A Carlie le dio un vuelco al corazón, no reconocía esa voz masculina para nada, pero por lo mismo sabia a quien pertenecía, aunque algo en su cabeza le decía que la había escuchado alguna vez en su vida. Aferro su pequeña manita al control, hasta que la cámara lo enfoco.

Carlie abrió los ojos desmesuradamente y se llevo las manos a la boca acallando un gritito de sorpresa, era él, su padre sonriéndole a la cámara y después a su madre, los dos se miraban con tanto amor. Pero apartando ese hecho, eso no era lo que la había sorprendido, no, lo que la había sorprendido es que ella conocía al hombre que miraba a su madre con tanta adoración. Ella lo conocía.

El sonido de la puerta abriéndose hizo que desviara su atención de la pantalla.

-Tesoro, te traje unas galletas- los ojos de Alice se abrieron desmesuradamente al observar la pantalla- Oh por dios!

-Señor, desea algo mas para tomar antes de que el avión aterrice?- pregunto la azafata al hombre sentado en el asiento 5c, el hombre que tenía los ojos cerrados, los abrió observando a la chica rubia con el uniforme de la aerolínea que lo miraba y le sonreía con demasiada amabilidad.

-No, gracias. Estoy bien.- le contesto serio entregándole el vaso que hace poco contenía whisky, la azafata le sonrió un poco decepcionada por no obtener una respuesta distinta de su parte y se marcho por el pasillo.

El hombre soltó un suspiro pesado observando por la ventanilla. Repitiendo este viaje de nuevo, pensó, pero esta vez no se iba a rendir tan fácilmente. Le había costado demasiado decidirse a hacerlo, pero hace unas semanas se había decidido, después de arreglar sus asuntos pendientes en el trabajo, empaco lo que necesitaba, junto con los recuerdos del pasado. Suspiro de nuevo al sentir como las llantas hacían contacto con el pavimento.

-Hemos tenido un aterrizaje satisfactorio, a las 5:30 de la tarde, una temperatura de 20°. Les agradecemos su preferencia para viajar con nuestra aerolínea. Bienvenidos a Seattle.- pregono la voz de la azafata.

La gente comenzó a arremolinarse en el pasillo del avión, el hombre suspiro exasperado y permaneció sentado hasta que la desesperada gente hizo su salida, tomo una pequeña maleta del compartimento superior y camino por el pasillo, la misma azafata con la misma sonrisa exageradamente amable le despidió, esperanzada, volvió a decepcionarse cuando el hombre simplemente asintió y siguió su camino.

El hombre de cabellos cobrizos miro su reloj, era una buena hora para el viaje que aun tenía por delante. Espero pacientemente en la banda del equipaje hasta ver su maleta sobriamente negra, la tomo y se marcho del aeropuerto. Recordó las instrucciones que había visto en internet para llegar al establecimiento para rentar autos que estaba a unas cuantas calles del aeropuerto, al llegar un hombre calvo y con semblante aburrido lo atendió, le dio su nombre y el hombre calvo llamo a un tal Jeffrey por un micrófono. Unos minutos después un hombre rubio apareció con una sonrisa amable, su sonrisa era más sincera que la de la azafata y eso le agrado a Edward.

-Sígame por favor señor Cullen.- le pidió Jeffrey amablemente.- tenemos el auto que pidió, nuestro mecánico lo acaba de revisar esta mañana para que este en optimas condiciones para cualquier viaje. Va a viajar lejos?- le pregunto, no fue una pregunta curiosa o intrusiva, solo una pregunta, sin otras intensiones detrás.

-Un poco, si.- simplemente contesto.

-Si no es mucha intromisión puedo preguntar a donde?

-A Forks.


Hola:::

Chan chan chan chan.

XD creo que ya se viene lo bueno jejeje. Pues aquí tienen un nuevo capítulo, no me tarde tanto como la vez pasada.

Pues me reservo los comentarios para saber qué es lo que opinan ustedes, así que prosigo a agradecerles por los reviews que me han dejado, así como los favoritos y alertas.

Por último, Review o no? Lo dejo a su consideración pero saben que me encanta saber sus opiniones.

Saludos.

Chaoo…