Capitulo II.- Un Regalo de Cumpleaños muy Especial.
Inuyasha se encontraba caminando dentro de un hermoso bosque rodeado por bellas flores. De un momento a otro Inuyasha puede observar un gran brillo proveniente de una cueva, en ese momento el hanyou entra en ella buscando algo con su mirada ambarina, hasta que por lo fin encuentra lo que estaba buscando.
- Lo encontré –dijo sonriendo y tomando lo que encontró con su mano para luego salir de la cueva-
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En la época actual, una chica de cabello azabache se encuentra en su cama descansando después de haber tomado un baño, tenía que pensar que haría mañana.
Se escucha que alguien toca la puerta.
- Adelante –dice acostada en su cama con sus manos detrás de la cabeza.
Se abre la puerta y entra Souta que ya tiene 14 años aproximadamente dejando la puerta abierta.
- Hermana, solo quería preguntarte ¿que si que harás para mañana? –dice acercándose a la cama y sentándose en la esquina-.
-sentándose en la cama- Eh… Iré a buscar a mis amigas para hablar con ellas y luego no se.
-la madre de Kagome entrando a la habitación- Yo podría hacer un pastel y tus amigas podrían venir a casa a divertirse un poco –dijo con una gran sonrisa-.
- Gracias mama, así se hará –dijo devolviendo la sonrisa-.
- ¿Y también le dirás a tu amigo orejas de perro? –pregunto emocionado-
- No creo que quiera venir, y de seguro tendrá cosas que hacer y personas que ver –dijo un poco triste ya que se refería a que seguramente Inuyasha vería a Kikio- Y además seguramente no sabe que mañana se celebra mi cumpleaños.
- No te preocupes hermana, estoy seguro que lo sabe –dijo esbozándole una sonrisa a la chica-.
Mama de - Bueno será mejor que nos durmamos ya, mañana hay muchas cosas que hacer.
En ese momento entra el abuelo de Kagome.
- Es cierto, ve a ser algo especial.
- Gracias a todos. Y si es mejor que nos acostemos, ya es tarde.
Todos salieron de la habitación dejando a Kagome en su cama sentada, esta se acostó nuevamente, y se quedo profundamente dormida.
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Inuyasha se encontraba sentado en una de las ramas del Goshimboku…. observando su mano en la cual tenia algo con un brillo hermoso.
- Mañana será el día en que te diga y demuestre mis sentimientos –dijo para luego cerrar su mano y guardar aquel objeto en su kinomo, después se dejo llevar al país de los sueños-.
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En la mañana en al habitación de Kagome comenzó a sonar el despertador para que aquella chica comenzara a despertarse, estiro su brazo y comenzó a palpar su mesita de noche para poder apagar aquel aparato.
Poco a poco comenzó a abrir sus ojos para luego tallárselos con sus manos, se levanto de su cama y se dirigió al baño. Luego de algunos minutos sale totalmente arreglada.
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Kagome y ase había despedido de su madre y se encontraba en camino a casa de una de sus amigas para decirle lo de su fiesta. Al llegar toco el timbre y al abrir la puerta aparece una chica.
- Hola Eri –lo dice esbozando una sonrisa-.
- ¡Kagome! Que milagro verte por aquí, hace mas de tres meses que no sabíamos nada de ti amiga.
- Bueno si, he estado un poco alejada……
- ¿Un poco?... Si claro pero no te preocupes de seguro estabas con tu novio o ¿me equivoco? -pregunto con cara picara-.
-sonrojada- ¡Eri! No digas esas cosas.
- Esta bien…. Pero pasa aquí están las demás –dice abriendo más la puerta-.
- Bien –entra a la casa y se dirigen a la sala donde se encuentran las otras chicas-.
- Miren quien vino –dice cuando llegan a la sala y señalando a Kagome-.
Las dos chicas se quedan viendo a Kagome.
- ¡Kagome! que bien que estas aquí… ¡FELICITACIONES! –le grita Yuka emocionada-.
- Es cierto hoy es tu cumpleaños… Felicitaciones –le dice abrazando a su amiga-.
- Muchas felicidades Kagome… -lo dice Ayume-
- Gracias amigas…-dice para recibir de las otras dos chicas-.
Las chicas se sentaron y tomaron te con galletas mientras conversaban de todo lo que les había pasado mientras no se veían, ya tenían casi tres horas hablando cuando Kagome le toco hablar y decir su historia.
- Oh ya veo, entonces si estabas con tu novio…… - dice cuando Kagome comenta algo de Inuyasha-.
-sonrojada- él no es mi novio… él ama a otra chica…. –dice con tristeza-.
- Kagome no digas eso después de todo se pone celoso cuando otro chico se te acerca ¿o no? –pregunta Yuka para ver si así puede animar a su amiga-.
- Si es verdad, pero no me quiere igual como yo a él -dice dejando que una traviesa lágrima recorra su mejilla-.
- Ya Kagome no te pongas así, hoy es tu cumpleaños, tienes que disfrutarlo al máximo –le dice con una gran sonrisa-.
- Tienes razón –dice secando la lágrima con el dorso de su mano- y bueno cambiando de tema quería decirles que si ¿podían ir esta tarde a mí casa a celebrar mi cumpleaños?
- ¡Claro que si! – dicen al unísono emocionadas-.
- Hey Kagome y ¿le dijiste a ese chico? – pregunta Ayume refiriéndose a Inuyasha-.
- No él de seguro ni se acuerda, es un tonto -dice un poco enojada-.
- Tranquila Kagome que de seguro te dar una gran sorpresa –la anima Yuka-
- Gracias amigas por su apoyo –dice con una sonrisa en su rostro- bueno yo creo que ya me voy porque tengo unas cosas para la tarde las dejo.
- Esta bien, te acompaño a la puerta –y así todas van a la puerta de entrada-.
- Hasta luego amigas…-dice con una mano levantada expresando un "adiós".
- Hasta luego… -lo dicen las tres chicas-
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Kagome ya se encontraba en su casa, cambiándose ya que dentro de poco serian las 7:00 p.m. y ya llegarían sus amigas. Tocaron la puerta de su habitación, Kagome abre la puerta para ver que es su madre.
- Ya llegaron tus amigas –informa la madre de la chica-
- Gracias, yo voy cuando termine de arreglarme.
La madre de Kagome se va y luego ella cierra la puerta, se sentó en su cama y comenzó a peinarse el cabello, llevaba puesta una falda azul cielo que tenia una hermosa flor color rosa dibujada en ella, con una playera rosa con la misma flor que la falda solo que de color azul, y tenia unas sandalias del mismo color de su playera.
Al terminar se acerco a la ventana y puede ver el Goshimboku. Su mirada quedo perdida en aquel enorme árbol, tantos momentos vividos en él unos felices y otros tristes.
- Hoy se cumplen tres años desde que lo conocí –en ese momento comienza a recordar todas las veces en que vio a Inuyasha y Kikio en ese mismo lugar, y sacudió su cabeza para borrar esos recuerdos hoy no debo no debo estar triste por ese baka –dijo para luego salir de su habitación con una gran sonrisa en su rostro-.
Baja las escaleras, al llegar abajo ve hacia la puerta y sale afuera, y puede ver a sus amigas y también a Houyo.
- ¡Hola chicas!, hola Houyo, ¿como estas?
- Hola Kagome –lo dicen todos-
- Estoy bien –dice acercándose un poco a Kagome y entregarle su obsequio- ¡Muchas Felicidades!
- Gracias.
Kagome comienza a abrir la bolsa y cuando ternita puede ver que se trata de una extraña planta.
- Esa planta es muy buena para la salud.
- Muchas gracias por preocuparte Houyo.
Todos siguieron hablando de todo un poco.
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En el Sengoku Inuyasha se encontraba en el pozo.
- Este es el momento, tengo que ir ahora –dijo para luego lanzarse dentro del pozo, al llegar salio del templo y se encontró con Souta.
- ¡Inuyasha! Si viniste. Yo sabia que si te acordarías del cumpleaños de Kagome –dice emocionado en chico.
- Si. ¿Y donde esta Kagome? –pregunto para comenzar a ver a todas direcciones sin poder verla-
- Ella esta por allí –dijo señalando a si izquierda- pero esta con sus amigas.
- Debo hablar con ella –dijo mientras comenzaba a caminar hacia aquella dirección, peor Souta lo detuvo-.
- Espera…
- ¿Por que? ¿Que sucede?
- Tus orejas –dijo para fijar su vista en las orejitas de Inuyasha que comenzaron a moverse- ven te prestare una gorra –dijo tomando la mano de Inuyasha y dirigiéndose a la casa. Cuando llegaron Souta le dio una gorra a Inuyasha-.
- Gracias ahora debo hablar con Kagome.
- Si, seguro se alegrara mucho al verte.
- eso espero –lo susurra para si mismo-
- ¿Que dijiste?
- No nada –dijo un poco nervioso había pensado en voz alta-
Inuyasha se fue hacia la dirección que le señalo Souta y pudo ver a Kagome sentada con sus amigas y claro también vio a Houyo que estaba sentado al lado de Kagome. Inuyasha se acerco rápidamente.
Kagome podía ver a Inuyasha acercándose rápidamente y se sorprendió muchísimo.
- ¿Inuyasha que haces aquí? –pregunto cuando el chico de ojos ámbar ya estaba junto al grupo-
- Vine a buscarte, tengo que hablar contigo –dijo seriamente y mientras veía a Houyo con cara de pocos amigos, no podía esconder esos celos-.
- Pero dijiste que…. –no pudo terminar la frase porque fue interrumpida por el hanyou-.
- Si lo se, solo quiero hablar contigo es importante, por favor, después podrás regresar –dijo mientras dirigía su mirada hacia Kagome, una mirada suplicante-.
- Ve Kagome no te preocupes –dice Yuka-
- Si Kagome ve –le anima Ari-
- Esta bien, iré –Inuyasha mostró una sonrisa- pero regresare lo mas pronto posible.
- Si luego podrás regresar y quedarte el tiempo que quieras.
- Bueno entonces vamos –dice para pararse e ir al lado de Inuyasha-.
Inuyasha y Kagome comenzaron a caminar, de un momento a otro Inuyasha tomo la mano de Kagome, esta se sorprendió, peor no dijo nada, Inuyasha dirigió a Kagome al templo del pozo y cuando entraron se quito la gorra.
- ¿Por que me trajiste aquí? –pregunta al hanyou al no comprender porque la llevo a ese lugar-.
- Tengo que hablar contigo pero no en este lugar –en ese momento se agacha delante de la chica- vayamos al Sengoku –Kagome se subió a la espalda del chico-.
Inuyasha salta al pozo y al llegar al Sengoku da otro salto par salir de él, luego se encamina hacia el bosque exactamente al Goshimboku. Al llegar baja a Kagome y esta lo mira extrañada una vez más.
- ¿Que es lo tienes que decirme?
- Kagome se que hoy se cumplen tres años desde el día que nos conocimos y quiero que sepas que es un día muy especial para mi.
- ¿Que tratas de decirme? –pregunta incrédula-.
Ambos se encontraban parados al frente del Goshimboku, Inuyasha se acerca más a Kagome y la abraza, esta no se movió.
- Kagome… yo…yo –lo balbucea- yo… te amo –la chica al oír esto no dijo nada solo abrió sus ojos lo mas que pudo- Y amarte en realidad es un premio, y desconozco si te merezco por todo el daño que te he hecho, pero me gustaría luchar por merecerte. Se que has sufrido mucho por mi culpa, que has estado en peligro por todas esas veces que sin pensarlo me aparte de tu lado, y no me daba cuenta que lo que realmente me importa y lo más valioso para mi siempre estuvo a mi lado y esa eres tu Kagome… Tú eres lo más importante en mi vida.
Inuyasha se separa un poco de Kagome para así poder ver su rostro, sus ojos tenían un brillo cristalino. Inuyasha acerca su rostro al de Kagome lentamente hasta que unió sus labios con los de la chica, él cerro sus ojos y ella los fue cerrando poco a poco para entregarse a ese tierno beso. Era la segunda vez que lo besaba la primera fue para salvar su vida y ahora…ahora, pero esta beso era diferente era como si le quisiera demostrar a través del beso todo lo que él sentía en esos momentos. El beso se fue profundizando a medida que avanzaba, Inuyasha invitaba a Kagome a abrir su boca y así lo hizo, él recorrió cada rincón de al boca de Kagome con su lengua y ella hizo lo mismo, la respiración comenzó a faltar y ambos se separaron del beso aunque ninguno quería.
Inuyasha volvió a abrazar a Kagome y esta vez ella también lo hizo, para luego susurrar algo en el pecho del hanyou.
- Inuyasha… yo también te amo.
- Cierra los ojos por favor – separándose del abrazo, ella lo hace y él comienza a buscar algo en su kinomo, cuando lo encuentra se para detrás de Kagome y saca un collar con un hermoso cuarzo de diamante color rosado con destellos azules, mueve un poco el cabello azabache de la chica y comienza a ponérselo-.
- Puedes abrirlos –le susurra al oído el terminar de colocarle el collar y mientras la abraza-.
Kagome comienza a abrir sus ojos y dirige su vista a su cuello y puede ver aquel hermoso cuarzo de diamante y lo toma entre sus manos.
Kag Oh Inuyasha, es hermoso.
- Pero no más hermoso que tú -le dice para luego darle un beso en su cuello-.
Kagome se sonrojo al oír decir a Inuyasha esas palabras, mientras tanto él seguía en su cuello y luego seguir con sus hombros, haciendo salir suspiros de los labios de Kagome. Por un momento dejo de besarla y se dirigió a su oído.
- Te amo… Y esta noche te lo demostrare –dijo mientras volvía a besar su cuello-.
Kagome en ese momento sintió una descarga eléctrica por todo su cuerpo.
Kag. Inuyasha… yo… yo –lo balbucea-.
-mientras le daba la vuelta a Kagome para que quedaran frente a frente- shhh, no digas nada, solo déjate llevar –dice para luego acercarse a los labios de la chica y unirlos con los de él nuevamente solo que este beso era apasionado-.
Kagome que aun mantenía sus manos sujetando el collar, lo soltó y las coloco en el pecho del chico.
El beso fue interrumpido por la falta de aire, haciendo que se separaran, Inuyasha pudo ver los labios de Kagome rojos e hinchados, haciéndola ver más hermosa.
Él coloco sus manos en la cintura de la chica y comenzó a subirle la playera lentamente, rozando con sus manos la piel desnuda de ella, haciendo que la chica gimiera, ella alzo sus brazos para que él pudiera quitarle la playera por completo y sin ninguna dificultad. Cuando se al quito la soltó y esta cayo a la hierba.
Ella coloco sus manos sobre el pecho del hanyou nuevamente y comenzó a quitarle el kimono logrando su objetivo y haciendo que cayera junto con la playera, comenzó a acariciar aquel pecho perfecto y sin ninguna cicatriz.
Inuyasha coloco sus manos en la espalda de Kagome acariciándola y también tratando de quitarle aquel brasier tan molesto en estos momentos, cuando por fin logro soltarlo dejo que cayera a la hierba. Cuando Kagome sintió que ya no tenia nada en la parte superior de su cuerpo lo único que hizo fue abrazar fuertemente a Inuyasha para así impedir que la viera en ese estado, se sentía tan avergonzada. Inuyasha en verdad comprendía a Kagome, siempre ha sido un poco tímida con eso, pero eso solo hace que la amara más. El comenzó a acariciar la espalda y el cabello de la chica y a separarla un poco de su cuerpo, cuando logro separarse un poco le susurro al oído.
- No tienes por que avergonzarte, tu eres totalmente perfecta y hermosa –le dice tratando de que Kagome lo vea a los ojos, cuando los pudo ver estos tenían un brillo hermoso, sus mejillas se encontraban sonrojadas y sus labios pidiendo a gritos un beso, y fue lo que hizo la beso, al mismo tiempo que la tomaba entre sus brazos haciendo que no tocara la hierba y caminando a las raíces del Goshimboku, cuando se paro se agacho lentamente acostando a Kagome sobre la hierba sin separarse del beso.
Al separarse del beso, Inuyasha levanto un poco su cabeza para poder observar completamente a Kagome, su Kagome, se veía realmente hermosa, comenzó a besarla nuevamente pero no en los labios, si no en su cuello, sus hombros y así fue deslizándose hasta llegar hasta uno de los pechos de la chica y con una de sus manos comenzó a acariciar el otro, haciendo que Kagome diera leves gemidos los cuales se hicieron más fuertes cuando Inuyasha comenzó a succionarlo como un bebé.
Inuyasha dejo ese pecho cuando estuvo completamente duro y continuo con el otro haciendo lo mismo.
Cuando ambos pechos se encontraban totalmente duros dejo de acariciarlos y unió sus labios con los de la chica, mientras una de sus manos comenzaba a acariciar las piernas de ella, y sabiendo que tenia la falda comenzó a deslizarla por aquellas piernas largas y blancas, dejando a Kagome solo con una prenda, continuo acariciándole las piernas y los muslos, se detuvo en la entrepierna de la chica y comenzó a acariciar su intimidad teniendo de por medio aquella prenda.
Kagome al sentir las caricias del hanyou en su intimidad comenzó a gemir una vez más, mientras una corriente eléctrica recorría su cuerpo. Inuyasha dejo de acariciar aquella zona para colocar sus manos en la cintura de la chica y comenzar a quitarle la ultima prenda, aquella que la impedía el paso, para tan hermoso ritual.
Cuando por fin estuvo totalmente desnuda ante sus ojos la observo fijamente, observo cada parte del cuerpo de su Kagome, cada detalle. Inuyasha se acomodo sobre Kagome mientras la besaba, y regresaba su mano a la entrepierna de ella y comenzaba a acariciarla nuevamente esta vez sin nada de por medio.
Kagome gimió y movió sus caderas al sentir como los dedos de Inuyasha comenzaban a entrar en su intimidad haciendo así mismo que lo introdujera más. Inuyasha sentía sus dedos húmedos al igual que la intimidad de la chica y podía olfatear aquel olor que lo llamaba, lo embriagaba y lo invitaba a estar con Kagome.
Ella con sus manos comenzó a acariciar el pecho del hanyou y fue descendiendo hasta llegar al hakama de Inuyasha y comenzar a desatar el nudo que tenía, cuando lo logro Inuyasha lo que hizo fue moverse para quitarse ese estorboso hakama.
Ambos se encontraban ya completamente desnudos, acariciándose y besándose mutuamente, Inuyasha se movió un poco haciendo que sus intimidades se rozasen, ambos gimieron.
- Inu… yasha… –lo dice con la voz entre cortada y con uno que otro suspiro y gemido salir de sus labios-.
-dándole besos en su cuello, y luego en sus mejillas, le susurra al oído- tranquila… Lo haremos despacio –eso era cierto lo haría despacio y suave para no lastimarla bien sabia que era su primera vez y la de él también y ambos lo tenían que disfrutar-.
Kagome comenzó a abrir sus piernas lentamente para darle paso a Inuyasha, sus palabras la habían calmado.
Inuyasha mueve sus caderas para hacer que su miembro totalmente ya erecto quede en la entrada de la intimidad de la chica. Kagome dio un gemido que se ahogo en su boca ya que Inuyasha unió sus labios con los de ella, y así comienza a introducir lentamente su miembro en la intimidad de Kagome.
Kagome al sentir como Inuyasha entraba en ella abrió sus ojos lo más que pudo, luego los fue cerrando lentamente para entregarse al placer que en esos momentos le hacia sentir el hanyou. Inuyasha avanzaba sin prisa disfrutando cada momento, toma cada pierna de Kagome con sus brazos colocándolas alrededor de la cintura de él, para así poder tener una penetración más profunda, Kagome gemía de placer, gemidos que morían junto con los Inuyasha por causa del beso.
Se separaron del beso por falta de aire, dejando escuchar un fuerte gemido de la chica el tener todo el miembro del chico dentro de ella. Inuyasha se mantuvo inmóvil algunos segundos para que el cuerpo de Kagome se acostumbrara a aquel intruso en él. Comenzó a moverse con embestidas suaves y lentas y luego fue avanzando más rápido y con un poco más de fuerza, haciendo que la chica se aferrara más a él, y coloque sus manos en la espalda del hanyou y clavando sus uñas al sentir como avanzaban las embestidas.
Inuyasha puede sentir como su miembro es aprisionado por la intimidad de Kagome y también como esta comienza a convulsionarse debajo de él, sabiendo así que pronto llegaría el final, así que da tres fuertes embestidas más dejando esparcir su semilla en el vientre de la chica dejando escuchar un grito por parte de ambos al dar culminación a aquel perfecto ritual de amor.
El hanyou comienza a recostarse sobre la hierba con Kagome entre sus brazos.
Al encontrarse los dos acostados sobre la hierba, Kagome con su cabeza en el pecho del chico, y él acariciando el cabello de ella y moviéndolo un poco para así poder ver la nuca de la chica, Inuyasha lame el sudor de esa parte, para luego abrir su boca y clavar sus colmillos en ella.
- Auch –lo dice tratando de llevar su mano a aquel lugar cosa que Inuyasha impide, tomándole la mano para luego lamer los hilillos de sangre que salían de las pequeñas aberturas, cuando termino busco la mirada de Kagome la cual se encontraba confundida-.
- Lo siento… pero tenía que hacerlo.
- ¿Por que? –lo pregunta sin entender lo que acababa de hacer el hanyou-.
- Para que todos sepan que eres mía y que te amo –al decir estas palabras pudo ver como Kagome se sonrojaba muchísimo- y saber también que nada en este mundo podrá separarnos jamás, sin importarlo que pase, siempre confiaremos el uno en el otro, siempre estaremos juntos… siempre… es una promesa.
- Si, lo es, es nuestra promesa –dice para volver a recostar su cabeza en el pecho del chico se encontraba realmente agotada-.
- Duerme pequeña… Mi pequeña Kagome –lo dice para tratar de alcanzar su haori lo cual logra y cubrir ambos cuerpo tan solo lo necesario- Te amo, nunca dudes de mi amor por favor –lo murmura antes de quedarse profundamente dormido al igual que Kagome-.
Continuara…
¡Hola! Aquí esta el segundo capi de mi fic, no lo publique antes porque una chika no me dejo hacerlo, aunque en parte no puedo culparla, quería que escribiera T-T…
Admito que me costo mucho publicar este capi, (no porque no me dejaran) si no porque este fue el primer lemon que escribí, así que no era muy buena.
Espero les guste la conti… y también espero que este fin pueda poner el próximo capitulo, si me dejan u.u
Gracias por sus comentarios. Se cuidan!
