Capitulo IV.- La Soledad de mi Corazón.
En el Goshimboku se puede ver la figura de un chico de cabello largo y plateado, con aquella carta en sus manos pudiendo aspirar aquel olor a jazmines que le dejo impregnado ella… su Kagome, lentamente comienza a abrir la carta para comenzar a leerla.
"Con lagrimas en los ojos y viendo al cielo en esta noche que solo las estrellas entienden mi dolor, tengo que despedirme de ti, de este amor que me lastima, que me engaña. Se que llorare por indefinidos momentos pero creo que será menos de lo que llorare si me quedo."
"Te digo adiós… encerrada en mis pensamientos, me despido de lo más hermoso que he vivido, sin luchar un minuto más por tu amor, sin esperar el encuentro de nuestros cuerpos en uno una vez más. Y quisiera pedirte que no me busques, porque es tarde, porque esta noche mi vida se fue, y mi corazón quedo destruido al verte de nuevo con ella… con Kikio, y me di cuenta que todo lo que sucedió entre nosotros solo fue una mentira."
Inuyasha puede ver algunas letras borrosas debido a las lágrimas que derramo ella cuando estaba escribiendo, haciéndolo sentir culpable por todo lo que sucedió. Sus ojos se volvieron un poco cristalinos, y continuo leyendo.
"Pero ¿sabes?, el tiempo que pasamos juntos, fueron los momentos mas lindos que pude vivir, y aunque se que me costara olvidarlos, estaré preparada para todos aquellos momento en que los recuerde, sin importar el dolor que algunos de ellos puedan causar."
"Se que ninguna historia será similar a esta que vivimos tu y
yo, pero aquel que supo y sabe amar, entenderá que mi amor por ti es
incondicional. Pero quiero que sepas que no te a ato a mi corazón,
pues te dejo libre, para que así puedas elegir lo que es mejor para
ti, y me sentiré contenta al saber que estas feliz sin importar que
no sea yo quien esta a tu lado."
"Te pido me disculpes si te he hecho daño, porque jamás eso he pensado hacerte, solo quiero que la vida te de mas y mas alegrías, pero es que siento que si sigo a tu lado no encontraras la felicidad que tu quieres y buscas, como la que yo encontré cuando aquella noche en el Goshimboku cruzaste tus labios con los míos y sellando con la mas bella relación de amor… me hiciste tuya."
"Te amo… como jamás imagine amar a alguien y se muy bien que no podré dejar de amarte… pero no quiero seguir sufriendo así, sabiendo que tu no sientes lo mismo ya que tu amas a Kikio."
"De seguro me odiaras y pensaras que soy una tonta, y quizás tengas razón para hacerlo, por no decirte todo esto frente a frente, pero simplemente no podía, porque no soportaría escuchar de tus propios labios que solo jugaste conmigo y que todo fue una mentira. Solo quiero olvidar todo lo que sucedió ente nosotros, olvidar que un día te conocí, aunque se que será imposible porque te amo demasiado."
"Me despido de ti, y de verdad quisiera que me recordaras aunque sea solo un poco como yo te recordare a ti siempre…"
"Nunca te olvidare… Mi amado hanyou... deseo que seas feliz…"
"Atte: Kagome… esa niña tonta a la que le robaste el corazón."
- Pero… ¿Kagome que has hecho?... como podré vivir después de tu partida… si al irte te has llevado la mitad de mi corazón y mi alma… y además como puedes decir que quisieras que te recordara, si en cada momento que pase mi mente se dedicara a recordarte y mi boca a pronunciar tu nombre, y lo hará en cada hora, en cada segundo de cada día… Serán mis primeros días oscuros, porque la luz de tu sonrisa se ha alejado de mí… por que me tuviste que decir adiós si yo solo te amo a ti… mi Kagome…
Si soledad era lo que sentía el hanyou en estos momentos una inmensa soledad al no tener al no tener a la mujer que verdaderamente ama a su lado. Esa soledad que solo Kagome le hizo olvidar y ahora vuelve con mayor sufrimiento, porque solamente ella le hacia sentir que permanecía a un lugar.
El siempre mantendrá la esperanza, ya que no cree en el adiós, porque sabe que su amor no será un recuerdo, y mantendrá viva la fe de sentirla porque se quisieron y se quieren, porque se dio cuenta que el nací para amarla mantendrá la esperanza de su regreso… le esperara…a y si no regresa ira a buscarla…. porque simplemente no podrá vivir sin ella.
El hanyou apretó fuertemente la carta entre sus manos.
¿Como olvidar tantos momentos de felicidad y alegrías que vivió a su lado? ¿Como olvidara el verla dormida en su regazo para luego despertarla con besos y pronunciando "te amo" de una y mil maneras? Esas preguntas pasaban por su mente mientras recordaba todas esa mañanas que ella despertaba en su pecho sin importar que en la noche no fueran estado juntos y solo durmieran como un par de enamorados.
¿Como olvidar que cada vez que ella reía rompía su tendencia? ¿Como olvidar esa paciencia con la que lo escuchas y la fuerza con la que siempre luchaba sin dejar que nada la venciera? Sencillamente no puede olvidarlo porque es eso y mucho más lo que le hace amarla.
Quiera y necesita saber que todo esto era una mentira que ella no se fue y que siempre estará a su lado.
El hanyou continúo desahogándose entre sus pensamientos y emociones toda la noche. Y así fueron los días y noches siguientes, al igual que en esta. Se encontraba en la misma rama del Goshimboku. Todas las noches anteriores estuvo lloviendo al igual que esta noche fría, es como si el cielo sufriera con el y comprendiera su dolor.
Desde que ella se alejo solo lo consuela el cielo, y allí estaba como siempre y se pregunta igual que ayer ¿Por qué no estas a si lado? Falta en su vida la presencia de ella, su sonrisa, sus caricias, su olor a jazmín, y hasta esa forma rara en la que lo mira algunas veces cuando se molesta son él.
La extrañaba demasiado, y es que simplemente se moría por abrazarla y que ella lo abrace tan fuerte para que todos sus miedos desaparezcan, se muere por volver a besarla al despertar ella acomodada es su pecho, hasta que el sol aparezca en su gran firmamento. Y es que sencillamente se pierde en su aroma a jazmines, al ver sus labios susurrar palabras que llegan al fondo de su pobre corazón.
Realmente se sentía morir, se sentía completamente destrozado, su vida no tenia sentido si no estaba ella… la mujer que mas amaba, la que lo hizo sentir emociones y sensaciones que nunca imagino sentir, ella lo había cambiado completamente, y ahora se sentía totalmente perdido si ella no estaba a su lado.
¿Cuanto había dormido desde que ella se fue? Algunas horas como mucho, al solo cerrar su ojos la veía, veía su sonrisa angelical e inocente, y sufría porque luego esa sonrisa se convertía en lagrimas, lagrimas que el nunca quiso provocar, y pensar que hace algunos días, solo pensaba en felicidad, en alegrías, al cerrar sus ojos solo podía imaginar a él junto Kagome abrazándola de tal manera que la espalde de ella quedase recostada en su pecho, y ella con un pequeño cachorro de ambos entre sus brazos, formando así la familia que tanto ha anhelado, y ahora ese sueño ¿se desvanecía? ¿Quedaría solo como eso? ¿Un sueño? No, simplemente no podía.
Se encuentra una chica de cabello azabache acostada sobre su cama, baca abajo con su cabeza a un lado, sus ojos no dejaban de derramar lagrimas, sollozos se escuchaban dentro de la habitación, y todo por lo que hace solo unos minutos vio.
Como ya era muy tarde nadie en su casa se encontraba despierto, así que cuando llego se fue directo a su habitación, se sentía demasiado mal para contestar cualquier pregunta que le pudieran haber hecho, al verla llegar a esa hora y llorando.
- ¿Por que no te vas de mi mente? –se preguntaba entre sollozos- ¿por que no consigo olvidarte a través de los segundos?... no olvido tus caricias ni tus besos… aunque quizás solo me utilizaste. Pero igual estas aquí y estarás mientras mis ojos pueden llorarte y mis manos recordar tu piel.
La chica se movió quedando de lado y tomando su almohada para abrazarla.
Esta noche se puede dar cuenta que lo perdió para siempre y que no lo tiene, y puede jurar que lo extrañara en sus sueños y aun mas sabiendo que todo fue una mentira. Apretó con más fuerza su almohada mientras gruesas lágrimas salían de sus ojos.
Sabia que le dolería no verlo cada mañana, y despertar entre tus brazos, al sentir como lo extraña su alma, el haber tenido tanto y ahora no tener nada… le dolerá al sentir su corazón vació al saber cuanto lo necesitaba. Y es que nunca podrá de dejar de pensar en él porque sencillamente le hace falta a su cuerpo para sobrevivir.
En estos momentos la chica estaba pasando por tres etapas de la vida muy difíciles de llevar, esos tres pasos de una metamorfosis por el que todo ser humano pasa alguna vez, esas tres palabras clave en la vida que son amor, soledad y olvido… el amor eterno y sincero que sentía hacia el hanyou, la soledad que embriagaba a su corazón y el olvido… el olvido seria el paso mas difícil para ella.
Cuando estaba junto a él, sentía que estaba mas completa, era mas feliz, todo era fácil, todo su mundo giraba y a cada cambio que daba se daba cuenta que eso era amor, ese sentimiento que la hacia mas mujer que la llevaba de la mano hacia un mundo donde era al mas frágil pero ante él la mas fuerte, las mas infantil pero ante él la mas experimentada.
Eso que despertaba en ella la dualidad de su ser, eso que despertaba a al mujer que se escondía dentro de ella, y realmente estaba segura que eso que sentía era AMOR, y aunque él le dijo muchas veces que la amaba, esta noche se dio cuenta que quizás él no la veía como ella a él.
La chica siguió llorando toda la noche hasta quedarse profundamente dormida.
Ella no despertaba en él, todos esos sentimientos que él en ella, él no tenía amor en sus ojos y si lo tenía no era para ella. Y al no ver mas en su mirada comprendió, que aunque ella lo amara tan intensamente, él no sentía lo mismo. Todo lo que pensaba que vivirían juntos, todo lo que él le hacia sentir esa noche se esfumo. En esos momentos sentía que él no la tomo como la mujer que lo amaba, simplemente la veía como la niña que aun jugaba y eso la hería.
Entonces las preguntas comenzaron nuevamente, ¿por que a ella? ¿Por que él? ¿Por que se tuvo que enamorar de la persona equivocada? ¿Por que ese sentimiento que antes al elevaba ahora la hundía tan profundo? Todos sus miedos volvieron y con ellos al soledad.
Y ahora ese sentimiento la acompañaba y le hacia pensar que en su camino solo existiría la soledad y que nunca nadie le diría un te quiero, sentirse tan sola hacia que pidiera a gritos 1 minuto junto a él para darle y todo lo que pensaba darle en una vida, para que en un beso le hiciera sentir cuanto lo amaba.
Y él le dio ese minuto pero talvez no lo supo valorar, y fue cuando la amiga soledad llego a ella u era como una sombra, era la voz que le repetía "NO TE QUIERE, NO TE VALORA, NO ERES PARA EL". Y le reprochaba a la vida haberlo conocido porque cuando quería sonreír esa sonrisa la quemaba por dentro y todo lo que intentaba no la hacia sentir mejor.
Ella siempre guardaba la esperanza de que por fin la viera como ella a él, que le dijera un te quiero sincero. Entonces, ya convencida de que aunque ella lo amara él no seria para ella…. y que todo ese amor que llenaba cada centímetro de su piel, no era que estuviera mal sentirlo, era simplemente que estaba mal dirigido.
Ahora podía entender que la soledad es una enemiga, si no mas bien una compañera que esta ahí, que esta cuando ríe, cuando llora, cuando ama, cuando odia.
Al estar pasando por esta etapa de duelo, de adaptación, vendría pronto el olvido pero no el olvido general, solo se dedicara a olvidar todo lo que a daño, no lo olvidaría a él su gran amor, ni olvidaría su soledad. Luego el olvido traería consigo paz y tranquilidad…
Kagome se encontraba en su habitación viendo al Goshimboku. Ya han pasado cuatro días, pero parecieran años para ella. Esta era una noche fría, estaba lloviendo, al igual que las noches anteriores.
La mañana siguiente a la que llego hablo con su madre la cual se sorprendió muchísimo al verla tan pronto. Ella le mintió diciéndole que solamente descansaría un poco más.
Se escuchan unos golpes en la puerta de su habitación, ella con el dorso de su mano seca sus lágrimas.
- Adelante –lo dice casi sin voz-.
Se abre la puerta y se puede ver a Souta.
- Hermana nuestra madre dice que bajes a comer… Hermana ¿te sientes bien? –lo pregunta al ver a la chica en ese estado, se veía pálida-.
- Si Souta no te preocupes –lo dice enseñándole una leve sonrisa a su hermano- gracias por decirme en un momento bajo.
Souta sale de la habitación dejando a Kagome solo, esta mira una vez mas al Goshimboku con melancolía, para luego salir de su habitación. Baja las escaleras y se dirige al comedor, allí estaba su hermano, su madre y su abuelo esperándola, se sentó en su lugar y comenzó a comer o mejor dicho a intentar comer algo.
Apenas y había comido algo, no se sentía nada bien para comer mucho.
- Con permiso, me retiro –lo dice comenzando a pararse lentamente-.
- Pero Kagome, hija no has comido nada –lo dice la madre de Kagome al ver el plato de la chica-.
- Es solo que no tengo hambre –lo dice para luego salir de la cocina, pero no para ir a su habitación, se dirigió a la salida para luego salir-.
- Hermana espera –lo dice al verla salir y tratando de ir a buscarla pero es detenido por su madre-.
- No lo hagas –lo dice mientras coloca una mano en el hombro de su hijo- ella necesita estar sola.
No es que no le preocupara su hija, claro que le preocupaba y mucho, desde que llego estaba muy extraña, no salía de su habitación, no comía, se veía pálida y muy débil, pero no se atrevía a preguntar que le sucedía, seguro que cuando este mejor le contaría todo.
Kagome estaba parada delante del Goshimboku, su rostro estaba lleno de lágrimas, que eran escondidas por la lluvia.
Ya no quería que su corazón derramara mas lagrimas por él, deseaba dejar de amarlo.
- ¡Tengo que olvidarlo! Debo hacerlo –grita entre sollozos y mientras tienes una de sus manos sobre su corazón-.
Y en ese lugar puede oír su voz diciendo el adiós destruyendo toda la ilusión. Y ya no quiere hablar, ni quiere pensar al solo poder imaginar que al fin él se iría de ella. Y no quisiera pensar que… Se fue su amor, si es que alguna vez existió.
La chica cae al suelo de tal forma que queda sentada sobre sus rodillas y mientras se abraza a si misma entre sollozos y las lagrimas no dejan de salir de sus ojos. Mantiene su vista dirigida al Goshimboku, el único que conoce por todo lo que ella ha pasado desde que conoció al hanyou, sus mas tristes y dolorosos momentos hasta los de mayor alegría.
Miraba a su alrededor y él ya no estaba, nadie a quien hablar, solo cae la lluvia y no quedaba más. Y puede recordar en ese lugar todos los momentos que vivieron allí, algunos tristes y difíciles de sobrepasar y otros que la hicieron sentir la mujer más feliz del mundo… Pero ahora todos eso recuerdos no hacen otra cosa mas que herirla, porque sencillamente sin él ya no hay mas… Solo el final y solo quiere llorar…y es que aun puede sentirlo allí, y puedo amarlo ser de su amor.
Y al cielo le ha preguntado por él, y el porque de no merecerse su amor, pero ni el cielo ni nadie pueden darle la respuesta, ¿que habrá hecho mal? ¿Acaso será merecedora de esa gran pena?...
¿Será que él no oye su llanto? ¿Será que no ve su anhelo? Tal vez su amor no lo convenció, tal vez nunca mereció amarlo, y como desearía dejar atrás todo lo que paso, para dejar paso al presente, par poder encontrar así el amor verdadero el que quizás él pudo haberle dado.
Con esos pensamientos comenzó a levantarse lentamente para luego ir a su casa. Al entrar pudo notar que ya no había nadie despierto, ¿cuanto tiempo permaneció fuera? Tal vez demasiado pero eso no importaba, solo quería estar en su habitación y al llegar a ella se acostó en su cama y continúo llorando toda la noche, hasta quedarse dormida entre sollozos.
El sol comenzaba a asomarse en el Sengoku, mostrando su radiante luz para así hacer que un chico de cabello plateado comience a despertarse y lentamente abra sus ojos dejando ver aquel ámbar en ellos.
Que difícil es despertar y saber que ella ya no esta, no puede soportar el terror de que no la vuelva a ver invade su corazón. Y le hace volver a preguntarse ¿por que se fue? Si él la ama. Pasan las horas y parecen años sin ella, extraña su perfume a jazmines y sentir sus suaves manos.
El hanyou bajo del Goshimboku y comenzó a caminar por el bosque.
¿Como podía creer ella que podría olvidar su ternura? ¿Su pasión? ¿Como pretender que no la anhela junto a él? Es que simplemente no puede olvidarla porque fue la única que verdaderamente conquisto su corazón… y ya no soportaba un minuto mas sin estar a su lado, sin tenerla entre sus brazos…
- Necesito verla y contarle todo lo que realmente sucedió y sobre… –lo murmura al estar delante del pozo-
Este día parecía ser diferente a los anteriores, no había ninguna nube gris que opacara el cielo, solo se podía ver como el solo resplandecía con todo su brillo dejando ver que seria un día hermoso, un día llenos de sorpresas y…
Continuara….
