Capitulo VI. –Un Peligroso Encuentro.
Ya habían emprendido nuevamente su viaje en busca de Naraku y de los fragmentos, luego de poder convencer a un caprichoso hanyou.
Flash Back
Se encontraba toda la familia de la chica en la sala, ya .les habían dado al noticia, cada uno actuó de manera diferente a su madre le agrado mucho al saber que iba a tener un nieto, le dio un gran abrazo a su hija y al hanyou, a Souta le alegro mucho y lo único que dijo fue "mi sobrino va a tener orejas de perro" ocasionando que las orejitas del hanyou se movieran y luego un sonrojo se apoderara de sus mejillas al igual que en las de la chica. Al abuelo le impacto un poco la noticia y no dejaba de repetir que su bisnieto seria hijo de un semi-demonio, aunque al ver a su nieta tan feliz le comenzó a agradar la idea.
- Hija, y ¿continuaran con su búsqueda? –lo pregunta a la chica que esta siendo abrazada por el hanyou-
- Si, y cuanto antes mejor –lo dice sin separarse del abrazo-.
- ¿Como? –lo pregunta el hanyou incrédulo y separándose un poco de Kagome- claro que no, es muy peligroso, y podrían estar en peligro tu y el pequeño –lo dice con preocupación y colocando una de sus manos sobre el vientre de la chica-.
A Kagome le gustaba esta nueva actitud que estaba tomando Inuyasha, se mostraba mas tierno y cuidadoso con ella, pero eso no significaba que no iban a continuar con la búsqueda de los fragmentos, no podían dejar que Naraku se saliera con la suya.
- ¿Pero que dices? No podemos dejar nuestra misión a un lado, tenemos que recuperar los fragmentos, y a este pequeño no le va a pasar nada –lo dice colocando ambas manos sobre las de Inuyasha- ni a mí tampoco, además soy mucho más fuerte que antes y estoy segura que tu nos protegerás muy bien y no dejaras que nada nos pase, o ¿me equivoco? –lo pregunta con una sonrisa entre sus labios-.
- Por supuesto que los protegeré, soy capaz de dar mi vida por ti y por nuestro pequeño, pero nuestro viaje es muy peligroso y ya en mas de una ocasión has salido herida, y si es cierto que te has fortalecido pero no quiero arriesgarme a perder a alguno de los dos.
- No te preocupes –lo dice para colocar una de sus manos sobre la mejilla del chico y acariciarla- no nos perderás, estaremos bien, y ya deja de ser tan caprichoso y acepta que no podemos dejar nuestra misión a un lado. ¿O es que quieres que Naraku obtenga la perla de Shikon?
- Eso nunca, pero ustedes son mucho más importantes, y estoy seguro que la otra solución no te agradaría.
- ¿Cual otra solución? –lo pregunta sin entender-.
- Pues que los chicos y yo continuemos con la recolección de los fragmentos y tu te quedes aquí –lo dice para ver como la chica pone cara de que no le agrada para nada la idea-.
- ¿Que? Eso nunca –lo dice para separarse del hanyou y colocar sus brazos en jarra- tu a mi no me vas a dejar por fuera.
- Lo ves, te dije no te gustaría, y como puedes decir que te voy a dejar por fuera, yo jamás haría eso mi pequeña, es por eso que nos quedamos todos juntos.
- Si, pero sin dejar de buscar los fragmentos –lo repite-.
- Pero es que…
- Pero nada, vamos a continuar nuestro viaje y punto.
- Esta bien –lo dice resignado no podía seguir peleando con aquella chiquilla que le robo el corazón- pero solo con una condición.
- ¿Así? ¿Cual? –lo dice mientras se acerca al hanyou y lo abraza-.
- Pues que descanses por lo menos una semana mas por lo de ese resfriado –lo dice correspondiendo el abrazo de la chica-.
- De acuerdo, después de eso continuaremos nuestro viaje –no podía discutir con el por eso, estuvo muy preocupado por ella y tenia que recuperarse por completo por ella y por el pequeño que lleva en su vientre-.
End Flash Back
Kagome caminaba al lado de Inuyasha con Shippou entre sus brazos, Sango y Miroku caminaban un poco más detrás de ellos. El hanyou se detiene y comienza a olfatear el aire podía oler un aroma conocido y nada agradable, de repente un pequeño remolino se acerca a ellos y se detiene justo delante de Kagome.
- Kouga –lo dice Kagome al ver a aquel joven-
- Kagome pude olfatear tu aroma y vine a verte –lo dice para tomar las manos de la chica haciendo que el pequeño kitsune saltara a los hombros de esta-.
- Aléjate de ella lobo –lo dice haciendo que Kouga le quitara las manos de encima a Kagome no permitiría que nadie mas además de el tocara a su mujer-.
- ¿Pero que haces perro? ¿Acaso quieres pelear?
El hanyou solo gruñe.
- Ya no hay razón para pelear Kouga, ya tienes la batalla perdida –lo dice Shippou haciendo que todos las vean y se sorprendan a pesar de ser solo un niño era muy maduro, incluso mas que otros-.
- ¿Que quieres decir con eso?
- Shippou tiene razón ya no tienen que seguir con esas peleas, y tu lo sabes mejor que nadie Inuyasha –lo dice para ver al hanyou que lo también lo ve fijamente-.
Inuyasha pensó un momento lo que dijo el Houshi para luego ver a Kagome provocando que ambos se sonrojasen al entender porque lo decía.
- ¿Que es lo que sucede? –pregunta un insistente Kouga-
- Bueno ya que ninguno de ustedes se lo dirá se lo diré yo.
- ¿Que me vas a decir? –lo pregunta con la última gota de paciencia que le quedaba-.
- Pues que ya no tienes que seguir peleando con Inuyasha por nuestra amiga Kagome, porque ella esta esperando un bebé –lo termina de decir Miroku para ver la cara de sorpresa de Kouga-.
- ¿Eso es cierto? –lo pregunta a la chica y viéndola-.
- Etto… si –lo dice colocando sus manos sobre su vientre y con una gran sonrisa- estoy embarazada.
- ¿Pero como? ¿Quien es el padre? –lo pregunta enojado-.
Kagome no respondió, solo se sonrojo mucho y bajo su rostro, mientras el hanyou también se encontraba sonrojado.
- ¡No me digas que es esta bestia! –lo grita señalando a Inuyasha no podía aceptar que "su mujer" estuviera esperando un cachorro de aquel hanyou-.
- Primero aquí la única bestia eres tu lobo, segundo tu no tienes porque gritarle a Kagome de esa forma –lo dice muy molesto ya estaba cansado de ese lobo- y por ultimo, yo soy el padre de este cachorro –lo dice acercándose un poco mas a la chica y colocando su mano sobre las de ella-
- Eso no puede ser cierto por… -no pudo terminar de decir lo que quería ya que fue interrumpido por la chica-.
- Si, si es cierto este bebé que estoy esperando es de Inuyasha –lo dice para luego ver la mirada del hanyou y regalarle una sonrisa a lo cual el corresponde-.
Después de esto Kouga se fue no sin antes advertirle a Inuyasha que si hacia sufrir a Kagome el mismo se la llevaría lejos de el y cuidaría de ese pequeño, Inuyasha estaba muy claro son eso pero jamás volvería a hacer algo para dañar a Kagome, sabe que en el pasado cometió muchos errores ahora todo seria diferente, sabe que ella es la única mujer en su vida y la que realmente ama y con la que formara la familia que tanto desea solo a su lado.
-.-.-.-.-
Es una noche hermosa en el Sengoku, todos se encuentran descansando después de un largo día en busca de Naraku pero al parecer este había desaparecido.
Inuyasha se encontraba sentado al lado de Kagome mientras esta tenia a Shippou en su regazo y apoyaba su cabeza en el vientre de la chica, Sango y Miroku se encontraban sentados del otro lado de la hoguera.
- ¿Que sucede Shippou? –lo pregunta Kagome al notar que el kitsune comenzaba a reírse muy bajo- apenas tiene mes y medio no se puede sentir cuando se mueve.
- No –lo dice para verla- pero lo puedo oír –lo dice para colocarse en la misma posición que antes-.
- ¿Que? Muévete enano –lo dice el hanyou para sujetar a Shippou y ponerlo sobre la hierba, para luego tomar la misma posición que tenia el kitsune-.
- Oye ¿por que lo haces? –lo pregunta en forma de berrinche-.
- Porque soy el padre, de verdad lo puedo oír –lo dice muy feliz para ver a Kagome con un brillo especial en sus ojos, y luego vuelve a la misma posición-.
Kagome tan solo sonríe al ver la actitud que tenía su Inuyasha, nunca lo había visto tan feliz, y comienza a acariciar el cabello del hanyou-.
- ¿Inuyasha? –lo llama mientras lo observa-.
- Mmmm –es la única del hanyou que no se ha movido ni un centímetro-.
- Quisiera tomar un baño –lo dice esperando que el chico haga lo que siempre hace desde que comenzaron nuevamente su viaje pero no obtiene respuesta-.
- Ahora –lo dice un poco fuerte para luego ver como el hanyou se levanta y la ve a los ojos para después decir un "¿ah?" a lo cual sus amigos solo ríen nunca habían visto a su amigo tan distraído ni tan feliz-.
- Que quisiera tomar un baño –lo dice regalándole una sonrisa al hanyou-.
- Si –lo dice para pararse y luego agacharse y tomar a Kagome entre sus brazos- vamos.
- Amigo creo que estabas un poco distraído –lo dice entre risas- has cambiado.
- Miroku será mejor que te calles, si no quieres que te borre esa sonrisa de tu rostro a golpes –lo dice un poco molesto-.
- Inuyasha… -dice Kagome en forma de regaño-
- ¿Que? Él empezó…
- Si, pero lo que dice es verdad estabas distraído, tanto que no escuchaste –lo ultimo lo dice como niña chiquita-.
- Ah, pero eso tiene una solución –lo dice para luego besar la mejilla de la chica-.
- Lo ves, que si has cambiado…
Inuyasha iba a decir algo pero no lo hizo ya que la exterminadora se le adelanto.
- Si él si ha cambiado, no como otros que van cada vez peor –lo dice para ver con una mirada asesina a Miroku-.
Miroku se quedo pensando en aquellas palabras y Shippou lo único que hizo fue negar con su cabeza.
- Volveremos luego –lo dice después de darse la vuelta y a caminar a unas aguas termales que vieron temprano- no nos esperen –lo dice sin que los demás lo oigan, y con una gran sonrisa en su rostro-.
- Inuyasha… -lo dice dándole un golpe en el pecho-.
- ¿Por que hiciste eso? –lo pregunta, no es que le haya dolido solo querías saber si su pequeña estaba molesta-.
- Después dices que el pervertido es Miroku, pero tú no te quedas atrás…
- Un momento a mi no me comparas con ese Houshi pervertido y además ahí una diferencia entre el y yo –lo dice con una sonrisa-.
- ¿Así? ¿Cual?
- Pues que él no se decide con cual mujer estar, y siempre esta detrás de todas, en cambio yo si me decidí hace mucho –lo dice aun sonriendo-.
- ¿Así? ¿Y quien es esa mujer?... –pregunta inocentemente-
- Solo tu… Mi pequeña… Te amo -lo dice para luego unir sus labios con los de la chica-.
Llegaron pronto a las aguas termales, ambos comenzaron a desvestirse mientras se besaban apasionadamente, cuando ambos estuvieron completamente desnudos Inuyasha tomo a Kagome entre de nuevo y comienza a sumergirse en aquellas aguas, hace algunos días que Kagome no le apenaba mostrarse desnuda ante el hanyou, después de todo ya habían estado juntos y ahora su vientre era la cuna del pequeño que ambos formaron con su amor.
Inuyasha rodea a Kagome entre una roca y él, la observa fijamente a los ojos aquellos ojos cafés de los cuales se enamoro, aquella mirada que le hace saber que no esta solo, aquellos labios que se encuentran rojos e hinchados por los besos recibidos, en sí toda ella era perfecta para él.
- Estuve esperando este momento todo el día –lo dice con voz sensual mientras besa el cuello de la chica-.
- Pero hace algunos momentos no parecía ser así –lo dice entre y gemidos porque ahora él a comenzado a masajear ambos senos con sus manos-.
- ¿Y por que dices eso?
- Pues porque estabas muy feliz escuchando a nuestro pequeño –lo dice sintiendo como una de las manos del chico comienza a deslizarse a su vientre-.
- Si es cierto, fue algo que nunca antes me había imaginado sentir o experimentar, pero… ¿Te molestaste? –lo pregunta para verla de nuevo a los ojos-.
- Claro que no tontito… Todo lo contrario me sentí muy feliz –lo dice para besarlo y comenzar a acariciar aquel pecho sin ninguna cicatriz-.
- Te amo –lo dice Inuyasha al separarse del beso, y comenzar a besar el cuello de la chica y luego descender al seno que se encontraba solo-.
- Y yo a ti –lo dice entre gemidos-.
Inuyasha se separa de aquel seno y busca la mirada de la chica la cual no puede ver porque ella tiene los ojos cerrados, podía ver sus mejillas sonrojadas, lentamente ella comienza a abrir sus ojos para toparse con aquella mirada ambarina de la cual se enamoro.
El hanyou rodea con sus manos la pequeña cintura de la chica que dentro de pocos meses ya no será tan pequeña, sino que se encontrara abultadita por la pequeña criatura que se esta formando dentro de ella. La levanta en poco hasta que llegue a su altura.
Ella rodea con sus brazos el cuello del chico manteniendo su mirada fija en aquellos orbes dorados. El acerca su rostro al de la chica para unir sus labios en un tierno beso, a lo cual ambos cierran sus ojos para entregarse por completo a aquel beso.
El movió su cadera, haciendo que su miembro ya erecto roce aquella zona tan sensible, ambos gimieron ante el roce, gemidos que murieron entre el beso. Kagome levanta una pierna y con ella rodea la cintura del chico, dejando así el espacio suficiente para continuar con aquel acto de amor.
Se separaron del beso, sus miradas se cruzaron una vez mas, pero fueron desviadas rápidamente cuando el comenzó a adentrarse en ella y empezar a moverse con embestidas suaves.
Kagome escondió su rostro en el cuello del chico, aferrándose más a él. Los gemidos de ambos se hacían mas notorios con cada movimiento, Inuyasha comenzó a embestirla con mas fuerza pero con ternura, mantenían un ritmo perfecto es como si sus cuerpos fueran sido creados para estar juntos.
Inuyasha podía escuchar los gemidos de la chica cada vez mas graves haciéndole saber que pronto llegaría al orgasmo, comenzó a embestirla con más fuerza y rapidez que antes para algunos segundos después dejar esparcir su esencia en ella una vez más. La abrazo con dulzura y comenzó a acariciar su cabellera azabache.
Permanecieron algunos minutos mas unidos para luego empezar a bañarse, cuando terminaron Inuyasha tomo a Kagome entre sus brazos y la llevo a la orilla. El hanyou comenzó colocarse su hakama, mientras Kagome veía de un lado a otro como buscando algo.
- Oh no…
- ¿Que sucede? –lo pregunta preocupado y viendo a la chica-.
- Mi mochila… la deje con los chicos.
- Ah es solo eso –dijo aliviado- pensé que te había ocurrido algo –comienza a acercarse mas a la chica- toma –lo dice entregándole su haori rojo-.
- Gracias –lo dice mientras se coloca el haori-.
- No tienes porque agradecerme y además no puedo permitir que más nadie te vea así, solo yo puedo hacerlo –lo dice con una sonrisa en su rostro y haciendo que la chica se sonrojara-.
- Eres un tonto posesivo –lo dice tratando de esquivar la mirada del hanyou-.
- Feh, y si lo soy que, solo protejo lo que es mió, y ya no te pongas así y ven aquí –le dice extendiendo sus brazos-.
Kagome voltea a verlo y le regala una sonrisa para luego hacer lo que él le pide y abrazarlo. Pero lo que ninguno de los dos sabia es que alguien los estaba observando desde hace unos pocos minutos.
- Vaya, veo que olvidaste rápido la promesa que me hiciste –lo dice aquella persona que comienza a salir de donde se mantenía oculta-.
- Kikio –lo dice al reconocer aquella voz y percibir aquel aroma que la caracteriza, Kagome se voltea en el abrazo para así poder ver a aquella mujer-.
- ¿Así que lo que me dijiste era cierto? –lo pregunta enojada y acercándose a ellos- ¡nunca imagine que llegaras a algo como esto con esa niña tonta!
- Ya basta Kikio –lo grita haciendo que se detuviera- ¿desde cuando estas allí?
- Desde hace algunos minutos, pero veo que ninguno de los dos se pudo dar cuenta. Pero eso no tiene importancia aquí lo único que importa es que me ¡cambiaste por esa niña tonta! –lo grita llena de ira-.
- Yo soy ninguna niña tonta Kikio –lo dice ya harta de escuchar a aquella mujer y dando un paso al frente separándose del hanyou-.
- Kagome, por favor no te enfrentes a ella, puede ser peligroso –lo dice en un susurro conocía muy bien a Kikio y sabia que era capaz de hacer cualquier cosa-.
- No te preocupes, estaré bien –lo dice para voltear a verlo y regalarle una sonrisa y luego dirigir su vista a Kikio nuevamente-.
- Al parecer la niñita se puso a la defensiva –lo dice para luego soltar una risa sarcástica-.
- Cállate de una buena vez Kikio, ¡ya te dije que no soy ninguna niñita! –lo grita enojada haciendo que la risa de Kikio desaparezca- si lo que quieres es enfrentarte a mi, muy bien hagámoslo –lo dice decidida-.
- Pero Kagome… –es que esa chica no entendía que estaba esperando un cachorro, y se mostraba tan firme por primera vez ante Kikio-.
- Perfecto… –lo dice para tomar el arco de su hombro y luego dirigir su mano al carcaj que se encuentra en su espalda y tomar una flecha para colocarla en el arco dirigiéndola a Kagome- pero te recuerdo que no tienes nada para defenderte.
Era cierto no tenia nada con que defenderse o atacar, su arco y flechas estaban con los chicos, pero aun tenia su poder espiritual que es lo suficientemente fuerte para crear un campo de fuerza, esta preparada para cualquier ataque.
El hanyou se encontraba muy preocupado por la vida de Kagome y de su cachorro, y estaba preparado para cualquier movimiento. Kikio sonrió maléficamente antes de soltar su flecha hacia la chica. Pero sucedió algo que no se esperaba con…
- ¡Kagome!...
Continuaraaa!!...
