Los personajes mencionados en esta historia no son de mi propiedad, solo los he pedido prestados para crear esta historia.

.

Capitulo 11.

.

Las delicadas notas de piano de una melodía resonaban por la casa, pero en especial en el cuarto de la pequeña Carlie, quien estaba en su cuarto leyendo con avidez Sensatez y sensibilidad de Jane Austen, tratando de entender a estas hermanas Dashwood. No era tan fan de estas como lo era de Elizabeth Bennett, a veces la frustraban demasiado. Sacudió la cabeza fastidiada leyendo la parte donde Marianne cae en las trampas del fantoche Willoughby. Como podía ser tan tonta esa niña con un caza fortunas como ese. El toque de la puerta de su cuarto le hizo interrumpir su frustración mental, dejo el libro en el buro y bajo el volumen del reproductor.

-Adelante.- grito.

Lo primero que se asomo por la puerta fue la cabellera cobriza igual a la de ella, seguida del rostro amable de su padre, ella le devolvió la sonrisa feliz de verlo.

-Interrumpo?- pregunto Edward medio cuerpo dentro del cuarto, medio cuerpo fuera.

-No, claro que no, pasa.- le respondió Carlie.

Edward se adentro en la recamara y se sentó en la orilla de la cama, Jella apareció de repente subiéndose de igual forma a la cama y se acerco a Edward ronroneando y haciéndole cariños como esperando que él lo acariciara, Edward y Carlie rieron.

-Jella te ama.- comento ella.- es raro que se comporte tan bien con personas que acaba de conocer.- agrego.

-Supongo que le he caído bien.- dijo Edward acariciando el lomo de la gatita, esta ronroneo encantada. Edward detuvo sus mimos cuando capto la música que se escuchaba quedito en el ambiente, la gatita refunfuño comenzó a moverse tratando de llamar la atención de Edward pero este estaba muy concentrado escuchando y dándose cuenta que esas notas las conocía.- eso que escuchar es el radio?- inquirió, Carlie lo miro extrañada por su repentina pregunta y su extraña expresión.

-No, es de mi reproductor.

-De donde sacaste esa melodía?

-Mamá siempre la ponía para mí cuando era pequeña, le pedí que la grabara en mi iPod.-le contesto aun no sabiendo a donde iba esta conversación.

-Enserio?- cuestiono Edward con incredulidad y grata sorpresa.

-Si- Carlie frunció el ceño- porque?

-Es que…- Edward se detuvo no muy seguro de como decir lo siguiente, pero no le dio más vueltas y simplemente lo dijo- yo escribir esa canción.

Carlie abrió los ojos desmesuradamente totalmente sorprendida.

-Enserio!- exclamo sin podérselo creer. Edward asintió-ha sido mi canción favorita desde que era pequeña. - Eso a Edward le conmovió a sobre manera, saber que de alguna forma aunque no hubiera estado con ella en forma física a lo largo de estos años, lo estuvo por medio de esa melodía que había sido inspirada por el amor. – Es hermosa.- agrego Edward sonrió melancólico al recordar cuando comenzó a componerla.

-Como tu madre-murmuro y al principio no se dio cuenta que lo había dicho en voz alta hasta que vio la sonrisa de su hija y la forma en que lo miraba, él sonrió apenado.

-Ella te inspiro?-pregunto Carlie sin poderse resistir después de escuchar las palabras de su padre. Edward asintió.

-Tu madre era mi musa, inspiro demasiadas melodías, pero esta principalmente fue compuesta para ella especialmente, fue un regalo para ella.-le conto Edward, la niña escuchaba atentamente y demasiado conmovida, nunca había tocado el tema de la relación de sus padres con ninguno de ellos personalmente, lo único que sabía era a través de los diarios de su madre, algo que seguía permaneciendo en secreto, aunque últimamente lo había leído con menos frecuencia concentrándose en compartir su tiempo con su padre y su madre. Pero ahora era lindo escuchar a su padre contarle esto y era muy emocionante para ella ver como se le iluminaban los ojos cuando lo decía y el tono de su voz, su padre seguía amando a su madre.

-Como dije es hermosa, cuando era bebe mamá me cuenta que cuando yo no dejaba de llorar y no podía calmarme con nada ella simplemente ponía la canción y yo me calmaba de inmediato.-le conto y ahora se dio cuenta de que inconscientemente esa hermosa canción con todas sus dulces notas, si cadente ritmo había sido una forma de tener a su padre cerca, lo había tenido cerca todo este tiempo sin saberlo.

-Sabes… unas notas han estado bailando en mi cabeza últimamente, he estado poniéndoles orden y ha dado un resultado muy hermoso, aun no la he tocado, pero sé que es hermosa- Carlie escuchaba atentamente pero realmente no entendía a donde llegaría esta conversación- hermosa como tu-agrego Edward, ella lo comprendió y sus ojos se iluminaron, Edward pensó que no había nada más hermoso que ver a su hija con esa mirada y sobre todo sabiendo que él había provisto esa reacción.

-Oh por dios! Papá eso es maravilloso, puedes tocarla para mi, por favor, por favor, por favor- le pidió poniéndose de rodillas sobre la cama y comenzando a saltar sobre esta. Edward rio, era muy contrastante ver esta reacción tan infantil por parte de su hija siendo que siempre se comportaba de una forma tan madura, pero después de todo es solo una niña.

-Claro que sí. Mi idea era tocarla por primera vez para ti, no podía ser de otra manera.-le aseguro, lo próximo paso muy rápido, solo sintió lo pequeños bracitos de su hija rodeando su cuello.

-Gracias, -le dijo sinceramente conmovida, Edward sonrió y le devolvió el abrazo, en verdad era muy gratificante hacer feliz a su hija- cuanto la tocaras?- pregunto ella separándose y mirándolo expectante y emocionada.

-Necesito un piano para hacerlo, obviamente- Carlie rodo los ojos ante las obvias palabras de su papá, pero entendió a que se quería referir.

-No tenemos piano aquí, la abuela Renee tiene uno en su casa.- recordó.

-Cierto, por lo visto aun no te ha mandado a clases de piano verdad?- inquirió recordando su conversación de la primera vez que se conocieron.

-No, creo que lo ha olvidado, yo también lo había olvidado. Porque siempre cuando hablamos de esto no tenemos un piano cerca- comento también recordando su conversación-aun me encantaría que alguien tocara para mí en vivo.

-Bien hagamos un trato- propuso Edward- que te parece si cumplo eso tocando tu canción y si tu lo deseas pedo darte lecciones para que aprendas a tocar. Pero tendremos que conseguir un piano o por lo menos un teclado.

-Si! Eso sería genial!- exclamo ella emocionada- puedo llamar a la abuela para que nos deje usar su piano. Oh! Pero ella y el abuelo salieron de vacaciones y regresan hasta dentro de una semana- recordó de repente- cuando regresen le puedo preguntar.- concluyo.

Edward recordó la razón por la que había venido a ver a su hija a parte de pasar tiempo con ella.

-Tengo que comentarte algo- comenzó, Carlie noto la repentina seriedad de su padre y aplaco su entusiasmo poniéndose seria también.- ayer me llamaron de la orquesta donde trabajo y me dijeron que había unos cuentos problemas con algunos músicos, hay un concierto previsto para dentro de 3 semanas y yo ya había dejado todo en orden pero con estos problemas tengo que volver cuanto antes.- comento.

Carlie se entristeció un poco al escuchar esto, ni por la cabeza le había pasado la idea de que tarde o temprano se tendría que marchar pues tenía ocupaciones en Italia, tal vez se lo había planteado, pero no pensó que fuera tan pronto, el tiempo con él había pasado muy rápido.

-Cuando te vas?- le pregunto con el tono de voz afligido, en contraste ahora a Edward no le gustaba ser el causante de la tristeza que se había instalado en el rostro de su pequeña.

-En 2 días.-anuncio, Carlie bajo la mirada triste. Edward levanto la mano y acaricio el cabello de la niña de manera cariñosa y tratando de reconfortarla, Carlie se lanzo a abrazar a su padre esta vez no fue un abrazo de emoción.

-No quiero que te vayas.-murmuro con el rostro enterrado en el cuello de Edward, a él se le rompió el corazón al escuchar su tono.

-Oh Carlie yo tampoco quiero irme.- murmuro afligido de igual forma.

-Cuando volverás?- pregunto ella tratando de encontrar consuelo en el hecho de que volvería.

-Me quedare hasta que empiecen los conciertos para que no haya ningún otro problema y tenemos agendados 3 conciertos y una presentación especial, por lo que yo calcularía como 2 meses para dejar todo en orden.- quiso retractarse y mandar todo muy lejos cuando vio el rostro desilusionado de ella.

-Yo te iba a decir si podíamos hacer un pequeño viaje ahora que acabo de salir de vacaciones ayer.- murmuro haciendo un poco de pucheros.

-Lo siento nena, yo quería pasar estas tres semanas contigo.

-Yo también ahora voy a estar terriblemente aburrida estas vacaciones.-se quejo.

-Tienes a Lexie y a Ray para divertirte.- le recordó tratando de calmar su disgusto.

-No es cierto, Lexie irá a California a visitar a sus abuelos y Ray ira con su madre a visitar a su padre a donde está trabajando.- le explico.

-Oh nena, en verdad lo siento.- se disculpo de nuevo sintiéndose verdaderamente mal, se quedaron abrazados otro rato en silencio, entristecidos ambos por la partida. De repente Edward sintió como el pequeño cuerpo de su hija se tensaba y a los pocos segundos se separo de sus brazos con una expresión completamente distinta y no entendió a que se debía, la miro curioso.

-Y si voy contigo?-soltó sin más rodeos, Edward se sorprendió por su propuesta pero no dijo nada analizando la situación antes de precipitarse a dar una respuesta. – anda. Mira, estoy de vacaciones, no tengo materias que estudiar porque pase con buenas calificaciones, mis amigos no estarán por lo que si me quedo me aburriré enormemente y no conozco Italia, sería perfecto.

-Tendríamos que preguntarle a tu mami princesa y no creo que le agrade este viaje tan improvisado.-le respondió Edward.

-Podemos convencerla, me ayudaría verdad?- Edward estaba tentado, seria genial llevar a su hija a Italia, tenerla cerca y no tener que dejarla tanto tiempo- podemos decirle que vaya también-agrego Carlie sabiendo que esa idea no seria para nada despreciable para su padre. Lo vio dudar y se considero ganadora en este round, solo faltaba convencer a su madre.

Estrategia para convencer a Bella del viaje…realmente no tenían una estrategia, más que la de emboscarla a la hora de la cena. Carlie ponía la mesa con ayuda de su padre y los dos se lanzaban miradas de complicidad de vez en cuando, Bella los sorprendió cuando se miraban de esa forma una vez pero no le tomo mucha importancia y siguió terminando de hacer la cena. Cuando se sentaron para comer las miradas seguían y Bella ahora estaba cautelosa, siguió cautelosa cuando repartió un pedazo de lasaña a cada quien.

-Umm Bella esto esta delicioso.-halago Edward después de tragar el primer pedazo, siempre le había gustado la comida de Bella.

-Si mamá te quedo muy bien.- dijo por su parte Carlie.

-Gracias.- dijo Bella orgullosa por su dotes culinarias, si no amara tanto la literatura seguramente se hubiera dedicado a la cocina.- que hicieron hoy?- pregunto Bella tratando de averiguar a qué se debían todas esas miraditas entre su hija y Edward.

-Escuchamos un poco de música, papá me conto que mi canción favorita es de él, porque no me habías dicho?- cuestiono Carlie un poco dolida por enterarse hasta ahora pero también comprensiva.

-Oh! Lo siento pequeña.- se disculpo Bella sin dar mayores explicaciones porque sería demasiado complicado darlas.

-No importa, no te preocupes.- aseguro Carlie restándole importancia al asunto y pasando a un asunto más emocionante- y papá me ha prometido darme lecciones de piano, no es eso genial!- le conto emocionada.

-Si es genial. Muy amable de tu parte Edward.

-No es nada, será todo un placer.-aseguro Edward.

-Quería empezar mis lecciones de inmediato pero no tenemos piano –comenzó a contar Carlie y encontró la manera de abordar el tema del viaje- y papá tiene que viajar a Italia.- soltó fingiendo estar apesadumbrada.

-Oh! Enserio?- inquirió Bella sorprendida y tenía que admitir que le entristeció un poco la noticia, aunque nunca lo admitiría en voz alta. De todas formas su hija se dio cuenta y grito feliz en su cabeza porque eso era un punto a su favor.

-Si, tengo que ir para arreglar unos problemas y a algunos conciertos que están planeados para dentro de unas semanas.

-Oh!-simplemente dijo sin saber que mas podía decir.

-Y mamá- comenzó Carlie cautelosamente, Edward sonrió pero no dijo nada pues sabía que su hija quería plantear la situación. Bella continuo a que continuara con lo que le quería decir- sabes que estoy de vacaciones por un mes –Bella asintió volviendo a comportarse cautelosamente-y bueno…yo le pedí a papá si podía ir con él.

Bella abrió los ojos impresionada por la petición de Carlie, se quedo callada por un momento, Edward y Carlie se miraron un poco preocupado porque no dijera nada aunque sabían que ella tenía que tomarse su tiempo y decidieron no interrumpir sus pensamientos.

-Cuando te vas?- Bella volteo a ver a Edward.

-En dos días.- respondió este, Bella volvió a sorprenderse.

-Dos días?-exclamo-eso es demasiado pronto. Porque no me lo comentaste antes?

-No sabía que tendría que viajar tan pronto, acaban de llamarme hoy.

-Pero…pero es muy pronto Carlie.

-Pero tengo pasaporte, no hay ningún inconveniente, estoy de vacaciones y no tengo que estudiar ni nada, sabes que salí bien en mis calificaciones.-dijo Carlie.

-Seguro Edward estará muy ocupado cariño.

-No, yo puedo ir con él a los ensayos, no interrumpiré, me quedare callada y no interferiré. Verdad papá que no hay problema?- las dos voltearon hacia él.

-Le dije que teníamos que preguntarte a ti primero. Por mi no hay ningún problema en que vaya.

-Lo ves.- señalo Carlie- anda mamá por favor, por favor, por favor. Puede ser mi regalo de cumpleaños adelantado, no te pediré nada en mi cumpleaños si me dejar hacer este viaje.- Carlie vio la preocupación en los ojos de su madre y soltó su último recurso.- puedes venir con nosotros!

-Que?- exclamo.-no yo tengo cosas que hacer aquí-expuso de inmediato aun aturdida por lo que le acaba de decir su hija.

-No es cierto, estas libre. Si vienes y si papá está muy ocupado en su trabajo podemos ir a conocer la ciudad, nunca he salido del país, tú conoces Italia?

-No.

-Ves a poco no sería genial conocer ese lugar, es precioso mamá he visto fotos por internet.

-Yo…yo.- se sentí acorralada entre la mirada suplicante y entusiasmada de su hija y aunque Edward no había dicho mucho se veía que se moría por que lo acompañaran.-yo lo voy a pensar.

-Pero el viaje es en dos días.- le recordó Carlie.

-Deja que tu mamá lo piense- interfirió por primero vez Edward con una sonrisa de suficiencia, Bella no entendió porque de su expresión- el viaje es en la noche, aun hay tiempo.

-Está bien.-se enfurruño Carlie en su asiento aunque casi podía casi oler el triunfo.

Terminaron de comer y los tres recogieron la mesa y guardaron los sobrantes en el refrigerador, Bella les dijo que fueran a ver televisión mientras ella lavaba los trastes, Edward se ofreció a ayudarle pero ella le dijo que estaba bien, quería estar sola para pensar y él lo entendió. Pero antes de salir de la cocina se acerco a ella.

-Gracias.-le dijo y sin verlo venir los brazos de Edward la rodearon en un abrazo un poco incomodo y rápido, pero que le removió demasiadas cosas en el interior, después de salir de su aturdimiento pregunto.

-Porque me agradeces?

-Ya sabes porque.

-Aun no he dicho que si- mascullo Bella dando la vuelta hacia el fregadero para empezar con los trastes, Edward rio.

-Pero ya la sabes. Por eso gracias.- le respondió y salió de la cocina.

Bella dio un largo suspiro mientras abrió el grifo del agua.

-Cuando es el vuelo?- pregunto Alice sentándose lado de Bella.

-Mañana en la noche.- respondió.

-Y comenzaron a empacar?- Pregunto Rosalie quien comía palomitas mientras vigilaba a su hijos que estaban frente al televisor jugando videojuegos entretenidos.

-Aun no le he dicho que vamos a ir.- respondió Bella.

-Y que esperas?

-Le dije que lo pensaría aun no decido.

-Oh vamos Bella, ya sabes la respuesta solo te estás dando a desear, lo que está bien, que no la tenga tan fácil, pero ya lo sabes.

-Porque todos están seguros de que diré que si?- cuestiono mirando hacia su hija del otro lado de la habitación que hacia caras chistosas junto con Lexie para hacer reír a Dexter, el pequeño de Rosalie y a Axel el bebe de Alice, los dos bebes reían risueños.

-Porque es demasiado obvio.-respondieron Alice y Rosalie al mismo tiempo. Bella suspiro derrotada.

-Lo es?- las dos mujeres asintieron.- Uff tengo mucho que empacar.

-Cuanto se quedaran?- inquirió Alice tomando del gran bol de palomitas que tenia Rosalie sobre sus piernas, la rubia la miro feo- guarda un poco para las demás.- le dijo Alice, ella le saco la lengua.

-Edward tiene que permanecer allá un mes por sus conciertos, supongo que antes de que Carlie entre de vacaciones a la escuela, que será más o menos un mes.

-Seguro se divertirán mucho y quien sabe…-Alice se acero mas a Bella para murmurarle- tal vez haya reconciliación.- susurro bajito, solo Rosalie pudo escucharla y rio.

-No digas eso, que viajemos con él no tiene nada que ver. Es por Carlie, ella está muy entusiasmada y todo es por Carlie que es lo único que nos une.

-Si, claro.-mascullo Rosalie riendo irónicamente.

-Mejor deberías de decirme lo que tengo que empacar.- cambio de tema y por una buena opción, pues su cuñada y amiga inmediatamente olvidaron el tema anterior y empezaron a decirle lo que podía llevar, como casi siempre iban de compras juntas conocían su guardarropa completo.

Del otro lado de la habitación Carlie sonreía tratando de contener la emoción, ella y Lexie chocaron las palmas pues aunque estaban jugando con los bebes escuchaban la conversación de las chicas.

-Te vas a Italia!- exclamo Lexie emocionada pero bajito. Carlie asintió.


Hola…

Aquí tienen un nuevo capítulo de esta historia, me tarde de nuevo un poquito y me iba a tardar un poco más porque ando mega ocupada con mis finales, pero hoy me agarro la inspiración y no pude parar de escribir.

Que tal les pareció, espero les haya gustado. Y nos vamos a Italia! Jeje, ya veremos que traer este viajecito.

Gracias a Jos Weasley, -DuLce aMor- y Cullen Vigo por sus reviews del capítulo pasado. También gracias por los favoritos y alertas.

Review? Saben que me encanta saber lo que opiniones.

Saludos.

Chaoo…