Capitulo VIII. –Una Trágica Pelea.
Era de noche en el Sengoku, Inuyasha se encontraba sentado en las raíces de un árbol recostando su espalda en el tronco de este. Sango, Miroku, Shippou y Kirara se encontraban alrededor de la fogata. Kagome se encontraba un poco lejos del grupo, detrás de unos arbustos cambiándose pero al parecer no encontraba nada en su mochila que le quedase, cuando encontró algo que ponerse dio un pesado suspiro, se cambio y se dirigió hacia donde estaban los demás.
- Me tenías preocupado, ya iba ir a buscarte –dijo el hanyou al ver a la chica-.
- Inuyasha… Tenemos que regresar a la aldea –lo dice viendo al hanyou fijamente mientras deja su mochila a un lado-.
-levantándose y dirigiéndose a donde se encuentra su mujer- ¿Y se puede saber que fue lo que hizo tomar tan sabia decisión? –lo pregunta en forma de burla-.
- Tonto… No creas que he cambiado de decisión, es solo que… –mirando hacia el suelo- necesito ir a mi casa por ropa –lo dice sonrojándose un poco y colocando sus manos sobre su vientre de ya cuatro meses de embarazo haciéndole notar una pancita-.
Puede sentir como el hanyou ya se encuentra frente a ella, el coloca una de sus manos el mentón de la chica y a si hacer que ella lo viese a los ojos. Puede ver como la mirada de su miko tiene un brillo especial.
- ¡Me estoy poniendo gorda y fea! –lo dice mientras sus ojos comienzan a ponerse cristalinos- y tu ya no me quieres.
¿Acaso esa chica estaba loca? Talvez tenia una pequeña razón, hace algunos días no se comportaba de la misma forma con ella, pero no es que el lo hubiese querido, pero es que debía protegerla, no es que no quisiere estar a su lado lo que mas desea es devorarse a aquella chica a besos y hacerle el amor una vez mas, pero por ahora debía controlarse hace algunos días pudo ver los insectos venenosos de Naraku no cabe duda que los esta vigilando, y agradece a Kami que Kagome no los haya sentido porque si no, no seria capaz de mantenerla alejada del peligro.
- Pequeña… ¿Que dices? Si te quiero mas que a mi propia vida, tu eres todo para mi –lo dice besando la frente de la chica-.
- ¿De verdad?
- Claro pequeña, y no digas que te estas poniendo gorda y fea porque eso no es cierto, yo diría todo lo contrario cada día te ves mas hermosa –lo ultimo lo susurra cerda del oído de la chica- Muy bien mañana regresamos a la aldea –lo dice viendo a su amigos-.
- Si.
- Además ya era hora de tomarnos un descanso.
- Esto no solo será un descanso, Inuyasha también se ha dado cuenta que Naraku nos ha estado vigilando, y por ahora lo mejor será mantenernos alejados de él, por el bien de Kagome y el bebé –lo piensa Mirokuviendo como el hanyou se dirige al mismo lugar donde se encontraba y se sienta solo que ahora con la chica entre sus brazos-.
- ¿Kagome y cuanto tiempo permanecerás en tu época? –lo pregunta el pequeño Shippou dirigiéndose a donde esta Kagome con el hanyou-
- Mmmm…
- Mínimo una semana –lo dice el hanyou antes que la chica intentara decir algo-.
- Lo sabia realmente quiere mantenerse alejado, solo espero que Naraku no este planeando algo y solo espere el momento justo para atacar –continua pensando el houshi-
- Oh ya veo, ¿Kagome puedo dormir contigo esta noche? –lo pregunta ilusionado el kitsune-
- ¿Por que crees que puedes hacer eso enano? –dice Inuyasha-
- Inuyasha no sea así, solo quiere dormir conmigo tu lo haces todas las noches –lo dice ocasionando un sonrojo por parte de ambos- además si vamos a estar una semana en mi época ¿porque no lo dejas?
- Feh! Esta bien- sus manos que se encontraban en el vientre de la chica las retira para que el pequeño kitsune se acomode en ese lugar luego las vuelve a colocar y así también abrazar a Shippou-.
-.-.-.-.-
Ya se encontraban del otro lado del pozo. Inuyasha ayuda a Kagome a salir del pozo y luego toma la mochila.
-acercándose a los pequeños escalones para salir del templo- Auch… -lo dice seguido de una pequeña risita al sentir una patadita en su vientre llevando sus manos a ese lugar-
- ¿Que sucede? ¿Estas bien? –lo pregunta preocupado al lado de la chica-.
- Si –lo dice con una gran sonrisa- es solo que… se esta moviendo –tomando una de las manos del hanyou y colocarla en aquel lugar donde se encuentra creciendo su pequeño-.
Una gran sonrisa se forma en el rostro del chico, al sentir el movimiento de su cachorro, enfoca sus ojos ámbar en los cafés de la chica.
Al salir de aquel lugar, pueden ver a varios hombres caminando de un lado a otro, entrando y saliendo d su casa, la cual se veía un poco diferente, especialmente el lado de su habitación. La madre de la chica de la chica al ver a su hija llegar con el hanyou se dirige hacia ellos.
- Kagome hija, veo que han regresado –lo dice abrazando a la chica-.
- Si, ¿pero que es esto? ¿Por que esos hombres están aquí?
- Oh eso, solo están remodelando la casa, especialmente tu habitación, tiene que estar lista para cuando llegue mi nieto –tocando el vientre de su hija- ¿como esta?
- Esta muy bien, comenzando a manifestarse, ¿cierto? –lo pregunta hacia el hanyou con una sonrisa-.
- Si –es lo único que dice se encontraba muy feliz y es como si las palabras se quedaran en su garganta-.
- Así que ya ha comenzado a moverse.
- Si, y ¿donde están el abuelo y Souta?
- Tu abuelo esta adentro y Souta debe estar por llegar –ve como su hija se encuentra un poco confundida después de todo es sábado y Souta no tiene clases- es que tu hermano salio con una amiga.
- Oh ya veo…
- Ya era de que se decidiera –lo dice ya que la ultima vez que estuvieron allí Souta estuvo hablando con él de aquella chica, porque no sabia que hacer-.
- Oh… Vaya miren quien hable un experto en la materia –lo dice en forma de burla después de todo él tardo mucho mas tiempo en aclarar sus sentimientos y tomar su decisión-.
- ¿Que dijiste?
- Ah… No, nada… Nada olvídalo –ups estaba pensando en voz alta- voy a la cocina por algo de comer tengo un poco de hambre –lo dice comenzando a caminar a la casa dejando al hanyou y a su madre atrás-.
- Kagome espera, si no hace mucho desayunamos –lo dice siguiendo a la chica pero la voz de la madre de esta lo detiene-.
- Déjala no le hará daño, y será mejor que se alimente bien por ella y por el bebé.
- Si, pero nos dijeron que no debía comer mucho.
- Seguramente lo que les dijeron fue que durante una comida no puede comer mucho, pero debe comer cada cierto tiempo en pocas cantidades, y además es su organismo quien se lo pide… vamos con ella.
-.-.-.-.-
Ambos se encontraban sentados en la banca que se encuentra a las sombras del Goshimboku. El hanyou tiene un paliacate el cual cubría sus orejas. Ven como Souta llega y este al ver a su hermana corre hacia ella.
- ¡Hermana! –lo dice cuando llega a donde se encuentra al chica y la abraza- Inuyasha ya regresaron, ¿como esta mi sobrino o sobrina?
- Esta bien, hace algunos minutos se estaba moviendo –lo dice recordando que por eso decidieron sentarse-.
- Ay no –lo dice decepcionado- yo quería sentirlo.
- No te preocupes, te avisaré cuando lo vuelva a hacer.
- ¿Cuanto tiempo se quedaran?
- Mmmm…. Una semana
- Ah, ¿por que no se quedan más tiempo?
- Por mi no hay problema pero por Kagome…
- Debemos buscar los fragmentos –el hanyou estaba actuando extraño mas que cuando decidieron continuar la búsqueda tiempo atrás, es como si algo lo perturbara-.
- ¡Kagome! una de tus amigas en el teléfono –lo grita la madre de la chica desde la casa-
- Voy en un momento –lo dice parándose rápidamente del lugar donde estaba y comenzando a correr a la casa-
- ¡Kagome! –lo grita parándose y haciendo que la chica se detuviera, ¿cuantas veces le tenia que repetir que no podía correr de esa manera? Podría llegar a lastimarse-.
- No te preocupes, en un momento regreso –lo dice siguiendo su camino-.
Inuyasha solo ve como ella sigue corriendo hasta llegar a la casa.
-después de dar un pasado suspiro- ya no se que hacer para que entienda, es muy terca.
- Tienes razón, pero no creo que ahora esta haciendo algo peligroso, además ella esta bien de salud…
- Si, pero aun así ella esta embarazada, y cualquier cosa que le pase por mínima que sea me preocupa, porque la amo y mi deber es protegerla… a ella y a nuestro pequeño –lo dice comenzando a ver como la chica ya se acerca de nuevo a ellos-.
- ¿Y que sucedió? –le pregunta a la chica cuando ya esta a su lado-.
- Mis amigas vendrán a verme –lo dice para luego ver al hanyou el cual se encuentra un poco molesto- ¿que tienes? –lo pregunta acercándose más al chico hasta que se encuentra frente a él y coloca sus manos en el pecho del chico-.
- Nada –es lo único que dice, al ver esos ojos no sabia porque pero no podía enojarse con ella, se inclina un poco para así poder besar a la chica, fue un beso corto ya que alguien los interrumpió-.
- ¿Acaso no ven que hay un niño presente? –interrumpe Souta con una tos fingida-
- ¿Así? ¿Cual? Por que yo no lo veo.
- ¿Como que cual? ¡Yo! –lo dice con un poco de inocencia, como si el fuera un niño-
- Ja!, si como no, eres un niño pero ya estas saliendo con chicas –lo dice como burla y sonriendo al ver como Souta se sonroja un poco-.
- Inuyasha, ¿como le dices eso? Además tiene razón si hay un niño presente… es solo que todavía no lo vemos –lo dice colocando sus manos en el lugar donde crece su pequeño-.
- Es cierto… Pero este pequeño ya sabe y esta acostumbrado a esto… -lo dice besando a la chica nuevamente, y el beso fue interrumpido nuevamente, ¿acaso no podía besar a su mujer sin que nadie los interrumpiera?-
- Disculpe… la Sra. Higurashi? –lo pregunta un señor algo mayor hacia Kagome-.
- Soy yo –lo dice la madre de la chica acercándose a ellos-.
- Oh, traemos su pedido, ¿comenzamos a subirlo?
- Si por favor –lo dice para luego ver al hanyou- ¿Inuyasha podrías ayudarlos?
- Si, claro –lo dice para separarse un poco de la chica, darle un corto beso en los labios y susurrar un "vuelvo en un minuto"- Souta cuida de los dos –se lo dice al joven chico para luego dirigirse al camión que se encontraba al final de las escaleras que llevan al templo-.
Kagome se dirige con su hermano a la banca donde estaba sentada anteriormente con el hanyou.
- ¿Hermana puedo recostarme en tus piernas?
- Claro –lo dice viendo como su hermano comienza a recostarse en su regazo-.
- Te extrañe mucho…
- Pero si solo fueron tres meses –lo dice acariciando el cabello de su hermano-.
- Si lo se, y también se que permanecerás mas tiempo la próxima vez que vayas…. Y te extrañare, ¿pero sabes?... mientras tu seas feliz y estés bien, me sentiré bien, porque no quisiera volver a verte triste como aquella vez –lo dice refiriéndose a la ultima que Kagome había regresado antes que llegara el hanyou-.
- Te agradezco que te preocupes por mí, y te prometo que ya no me volverás a ver así, y bueno quizás tengas razón que tardemos más en regresar la próxima vez, pero te aseguro que vendremos, tienes que conocer a tu sobrino ¿o no? –lo dice son una gran sonrisa en su rostro-.
Permanecieron algunos minutos mas conversando hasta que llegaron las amigas de la chica.
- ¡Hola amiga! –lo dicen Eri y Yuka al verla-
- Hola chicas ¿como están? –lo dice mientras que Souta se levanta de su regazo y ella se levanta a abrazar a cada una de sus amigas-.
- Muy bien, ¿y tu?
- Mejor que nunca –lo dice con una gran sonrisa-.
- ¿Así? Y eso ¿por que?
- Es que bueno yo…… estoy embarazada.
- ¡¿que?! –lo pregunta y gritan a la vez-.
- Y ¿quien es el padre? ¿Acaso es ese chico rebelde?
- Si, es él.
- Y ¿donde esta? No nos digas que no esta contigo porque esta con la otra chica –lo dice viendo a todos lados sin poder ver al chico-.
- no, no es eso, allí esta –lo dice señalando a la dirección donde esta el hanyou, el cual se encuentra cargando lo que parece ser una mesa-.
- ¿Y cuantos meses tienes? –lo pregunta curiosa-.
- Etto… cuatro meses…
- Eso significa que – dice Ayume sacando cuentas- estuvo cerca de tu cumpleaños –lo dice con cara picarona y haciendo que Kagome se sonroje-.
- Si es verdad, y por cierto aquella noche no regresaste.
Kagome se sonroja aun mas, sabiendo el porque fue que no regreso esa noche. Siente como unos fuertes brazos la rodean por la espalda, sabiendo muy bien que es su hanyou.
- Ya regrese –se lo susurra al oído- pero si quieres regreso mas tarde y así hablas con tus amigas.
Antes que Kagome pudiera responder o decir algo, sus tres amigas sentaron al hanyou y a ella en aquella banca, mientras comenzaban a hacerles preguntas un poco difíciles de responder. Pero en ese momento llega la madre de la chica.
- Ya esta lista tu habitación, pueden ir a verla.
- Si vamos –lo dice rápidamente tomando la mano del hanyou y parándose para dirigirse a la casa siendo seguida por sus amigas-.
Al entrar a la habitación, se puede ver una cama matrimonial cerca de la ventana, al lado una mesita de noche y luego una cuna de color marfil haciendo combinación con la cama, y las paredes las cuales son de color azul cielo.
- ¡Es hermoso! Gracias mama –lo dice mientras abraza a su madre-.
-.-.-.-.-
Se encontraban ambos jóvenes en aquella cama, por fin solos, las amigas de la chica, permanecieron gran parte de la tarde conversando con ambos. Pero ahora ya estaban completamente solos.
Inuyasha mueve un poco los mechones azabaches de la chica y así dejar su cuello al descubierto, besa aquel lugar, y sigue con besos cortos recorriéndolo, la piel de su mujer era exquisita, como la adoraba y necesitaba.
- Me haces cosquillas….
- ¿Así? Pues me gustaría hacerte más que eso –lo dice una voz muy sensual besando el hombro de la chica-.
Kagome se voltea entre el abrazo y coloca sus manos en el pecho del hanyou el cual se encuentra descubierto. La oferta era tentadora y si no fuera por el hecho que se encuentra tan cansada la aceptaría gustosa.
- Eso suena tentador, pero estoy muy cansada, solo quisiera dormir… pero mañana podemos hacer todo lo que quieras –lo dice besando el pecho del chico y enrollando sus piernas con las de él-.
- Me parece perfecto –lo dice besando el cabello de la chica, y luego dejarse llevar al mundo de los sueños-.
-.-.-.-.-
Ya han pasado tres meses, estaban en camino a la aldea de Kaede, todos caminaban tranquilamente.
Kagome caminaba al lado del hanyou, y tenia una mano sobre su vientre de ya siete meses de embarazo, aunque pareciera tener un poco más, la otra mano la mantenía unida con una de las hanyou…. Aquel pequeño estaba inquieto se movía muy a menudo, cosa que comenzaba a preocupar al hanyou.
- ¿Todavía? –lo pregunta el hanyou a la chica preocupado y solo ve como esta asiente- deberíamos descansar.
- Inuyasha tiene razón, debes descansar, no es normal que se mantenga tanto tiempo en movimiento –lo dice Sango-
- Si, esta bien.
Se detienen en ese lugar, Inuyasha se sienta en las raíces de un árbol y recuesta a Kagome en su regazo, Sango y Miroku permanecen de pie, Kirara esta en los hombros de la exterminadora, y el pequeño Shippou se acerca a donde esta Kagome y el hanyou.
- Tranquilos, no se preocupen, yo estoy bien….
- Como quieres que no me preocupe, si tu y este pequeño son lo mas importante para mi.
- Es verdad ustedes son lo mas importante, ¿verdad su excelencia? -lo pregunta Sango a Miroku, pero al parecer es como se estuviera en otro lugar, veía en diferentes direcciones como buscando algo- ¿excelencia? –lo llama captando ahora si su atención-.
- Ah, si es cierto Kagome y el bebé son lo más importante.
- que sucede Miroku tu no actúas de esa forma acaso será que…-lo piensa el hanyou, dirigiéndose a Sango- ¿puedes cuidar de Kagome un momento?
- Si, claro.
- ¿A donde vas? –lo pregunta mientras el hanyou la deja recostada en las raíces de aquel árbol-.
- Voy a hablar con Miroku, ya regreso –lo dice mientras le da un beso en la frente-.
El hanyou se aleja un poco junto con el Houshi.
- ¿Que esta sucediendo? –lo pregunta sin rodeos-.
- ¿Sobre que?
- No te hagas el tonto, ¿que esta sucediendo? ¿Por que actúas de esa manera?
- Bueno en realidad puedo sentir una presencia extraña, pero no la percibo muy bien debe estar lejos.
- ¿Que? Tenemos que irnos de aquí.
- Pero ya te dije que esta lejos.
- Si, pero desde temprano actúas así, eso quiere decir que nos sigue, tenemos que irnos, es por el bien de todos –lo dice para que luego ambos regresen con las chicas-.
- Si tienes razón.
Ya estaban de regreso son las chicas, Miroku le dice a Sango lo que esta sucediendo, mientras Inuyasha habla con Kagome.
- ¿Que sucede? –lo pregunta al ver la cara de preocupación del hanyou agachándose a su lado-
- ¿Aun se sigue moviendo? –lo pregunta colocando una de sus manos sobre el vientre de la chica-.
- No, ya se calmo.
- Bien, tenemos que irnos –lo dice ayudando a la chica a incorporarse-.
- ¿Por que? ¿Que sucede?
- Es peligroso quedarnos aquí… porque –no puede terminar de explicar ya que por sus orejas y olfato puede saber que algo se acerca y a un gran velocidad-.
- La presencia maligna se esta haciendo cada vez mas fuerte.
- Maldición, tendré que enfrentarme a él.
- Ten cuidado al parecer es muy fuerte –lo dice el houshi-
- Lo tendré, ustedes solo protejan a Kagome.
- Lo haremos amigo.
- Inuyasha… –lo llama preocupada y llevando sus manos a su vientre, su pequeño comenzaba a moverse nuevamente-.
- Tranquila, estaré bien, no te preocupes, cuando derrote a ese monstruo regresaremos a casa ¿si?
La chica solo asiente, y recibe un beso en el frente por parte de hanyou.
Se sienten unos fuertes pasos cerca de ellos, y luego comienza a aparecer un monstruo de tamaño colosal. Inuyasha se aleja de Kagome y así evitar ponerla en peligro, y lentamente se acerca a aquel demonio.
- ¿Quien diablos eres? –lo pregunta desenvainando su espada- por tu desagradable olor puedo decir que eres una de las extensiones de Naraku.
- Así es, y he venido a destruirlos –lo informa aquel monstruo-
- ¿Y que te hace estar tan seguro de eso? En unos minutos desaparecerás de este mundo –lo dice atacando a aquel monstruo, pero este logra esquivarlo- Eres rápido, pero igual te derrotare.
- Yo no estaría tan seguro de eso –lo dice mientras ataca al hanyou con una de sus enormes manos-.
Inuyasha esquiva el ataque, pero no por completo ya que es herido en su espalda.
- ¡Inuyasha! –lo dice tratando de ir a donde se encuentra el chico pero es detenida por sus amigos-
- Es muy peligroso, no vayas.
- El estará bien.
El hanyou se distrae viendo a la chica de cabello azabache, la cual lo observa muy preocupada.
- ¡Inuyasha! ¡Cuidado! –lo grita al ver como el monstruo lo ataca una vez más-.
Esta vez no logra esquivar el ataque quedando atrapado en la mano del monstruo, no supo cuando fue atacado por el monstruo y soltó a colmillo de acero. Siente como lentamente comienza a faltarle el aire por la fuerza con la cual estaba siendo sujetado por el monstruo. La mirada del hanyou se oscurece y un gruñido sale de sus labios.
- ¡Inuyasha!
- No te preocupes niñita, tú serás la siguiente.
- No te atrevas a tocarla –su voz era muy diferente, abres sus ojos dejando ver el color rojo en ellos-.
- Se transformo en youkai –dice Sango al ver a Inuyasha-
- Si lo hizo porque estaba en peligro su vida y la de Kagome.
- ¿Que? ¿Aun no mueres?
- ¿Crees que alguien como tu podría matarme tan fácilmente? Te equivocas, ahora quítame tus sucias manos de encima –lo dice para luego safarse del ataque del monstruo-.
- Me encargare de ti luego, ya me divertí lo suficiente, primero debo encargarme de esa chica –lo dice comenzando a acercarse a Kagome-.
- No claro que no, tu pelea es conmigo –lo dice gruñendo y colocando una de sus manos frente él moviéndola sabiendo bien que esta preparado para atacar- ella no tiene nada que ver con esto.
- Te equivocas, es por ella que estoy aquí, mi misión es destruirla.
- Sobre mi cadáver.
- No comprendo lo que esta sucediendo, ¿si esta transformado por que actúa así? –pregunta Sango confundida-
- Seguramente su parte demoníaca también siente deseos de proteger a Kagome después de todo ella esta esperando un hijo de él, y no importa cual sea su forma si hanyou o youkai lo mas importante para él es proteger a su familia –responde el houshi-
Ahora el youkai Inuyasha clava sus garras las cuales crecieron considerablemente en la palma de su mano sangrando, y luego atacar al monstruo con sus garras de fuego, destruyéndolo y viendo como cae lentamente al suelo muerto.
Kagome cuando ve que aquel monstruo es derrotado se dirige rápidamente al lugar donde esta Inuyasha, sin escuchar lo que les dicen sus amigos. El youkai al sentir como alguien se acerca a él voltea hacia esa dirección y ver a la chica corriendo hacia él, esa chica que siempre lo acompaña en su forma hanyou, sabe que no la lastimara jamás, no lo hizo en el pasado y ahora mucho menos seria capaz de hacerlo, ya que ella ahora es su mujer, su hembra y la madre de su cachorro. La chica ya se encuentra frente a él, ella nunca le tuvo miedo cuando se transformaba y en estos momentos tampoco lo tenia, así que lo que hace es abrazarlo fuerte y tiernamente, abrazo que fue correspondido por el chico, no importa si esta transformado o no, ella sabe que en el fondo siempre será el mismo chico del cual se enamoro.
- Kagome… -lo dice con su voz normal, ya era el mismo de siempre- ¿estas bien?
- Si –lo responde viendo aquellos ojos que habían vuelto a tomar su color ámbar- pero tu estas herido.
- Yo estaré bien pequeña no te preocupes.
- Inuyasha es la presencia de Naraku –lo dice Miroku señalando a la dirección hacia donde se siente la presencia de Naraku-.
El hanyou y la chica fijan su mirada hacia ese lugar y pueden ver como aparece una nube de veneno, Inuyasha con su haori cubre el rostro de Kagome para que no inhale ese veneno, la nube comienza a desaparecer dejando ver a Naraku.
- Así que has destruido a mi monstruo, tendré que encargarme yo mismo de ustedes, y principalmente de esa chica.
- Maldito, ¿por que quieres destruir a Kagome? ella no tiene nada que ver, déjala fuera de esto.
- Te equivocas Inuyasha, ella tiene mucho que ver y debo destruirla, y que mejor momento que ahora que no tiene su poder espiritual, y es una verdadera lastima que ese pequeño muera antes de nacer –lo dice de forma sarcástica mostrando una malvada sonrisa-.
- Maldito –lo dice abrazando a Kagome mientras esta mantiene las manos sobre su vientre, su pequeño no dejaba de moverse-.
- Oh, pero yo no merezco todo el crédito, ya que alguien mas me ha ayudado a llevar este plan a cabo, puedes salir Kikio –lo dice dejando ver a aquella sacerdotisa-.
El hanyou solo ve como aquella mujer los ve con odio, realmente no le sorprende que ella este con Naraku, ella había jurado vengarse de ellos y que mejor forma que aliarse con Naraku.
- ¿Acaso no te sorprende? –lo único que obtiene como respuesta por parte del hanyou es un gruñido- como veo que no vas a decir mas nada, ¿por que no comenzamos la pelea?
- Quédate detrás de mí –se lo susurra a la chica y ve como esta asiente y aun mantiene las manos sobre su vientre- ¿estas bien?
- Si, no pasa nada –lo dice mientras se coloca detrás del hanyou-.
Inuyasha ve donde callo su espada y lentamente se acerca a donde esta, Naraku ve lo que trata de hacer pero no hace nada para impedirlo, si no que deja que tome su espada.
- No creo que puedas pelear mientras esa chica este detrás de ti.
Era cierto no podía hacerlo tenia que dejar a Kagome en un lugar seguro.
- Miroku, Sango cuiden de Kagome por favor –lo dice viendo como sus amigos se dirigen a donde están y llevarse a la chica la cual lo mira con sus ojos un poco cristalinos- estaré bien te lo prometo.
El hanyou cuando ya Kagome y sus amigos se alejaron lo suficiente ataca a Naraku con su bakuriuja, sin poder afectarlo, su campo de fuerza era mas poderoso seguramente estaba utilizando los poderes de Kikio.
Mientras que con los demás, una gran cantidad de demonios comenzaron a atacarlos, Sango y Miroku peleaban contra ellos, Miroku había pensado en utilizar su kasaana pero vio como aparecían los insectos de Naraku alrededor. Kagome y Shippou tuvieron que retroceder alejándose de sus amigos.
Inuyasha continuaba atacando a Naraku, pero no lograba destruir su campo de fuerza, la herida que tenia en su espalda era muy profunda y no tenía todas sus fuerzas.
- Tendrás que apresurarte si no quieres que la chica y tu hijo mueran –lo dice con una sonrisa de victoria en su rostro-.
- ¿Que? –lo dice viendo a donde esta Kagome, ve como tres de los tentáculos de Naraku se acercan rápidamente a ella-.
Corre lo más rápido que puede hacia la chica y se coloca frente a ella recibiendo completamente todo el ataque, dos de los tentáculos atravesaron su estomago y el tercero su pecho.
Kagome ve como el hanyou cae al suelo lentamente después que los tentáculos salen de su cuerpo, se sienta sobre sus rodillas y ayuda al hanyou para que se recueste en sus piernas. La respiración de Inuyasha era forzosa y entre cortada.
- Inuyasha…. –lo dice mientras las lagrimas comienzan a salir de sus ojos y colocando una de sus manos en el estomago del chico viendo que estaba sangrando demasiado-.
- Ka….go…..me –lo dice con dificultad-.
- Shhh… no digas nada, no te esfuerces, vas a estar bien…
- Eso no es cierto, después de recibir ese ataque morirá dentro de poco.
- No… no… no –lo repite una de otra vez mientras más lágrimas son liberadas y recorren sus mejillas-.
- Shhh, no te pongas así, sabes que no me gusta verte así –lo dice llevando con dificultad una de sus manos a la mejilla de chica acariciándola y limpiando algunas lagrimas las cuales eran reemplazadas por otras-. Tal vez este sea mi momento… pero tu tienes que estar bien… hazlo por nuestro pequeño…
- Ya no digas más por favor, no digas esas cosas, tú no morirás, no puedes… Te necesito a mí lado, no podría vivir sin ti… Ambos te necesitamos –lo dice tomando la mano del chico que se encontraba en su mejilla y colocarla en el lugar donde crece su pequeño- prometimos estar siempre juntos, no puedes dejarnos…
- Eso es lo que mas deseo pequeña, permanecer a su lado, y poder ver crecer ver a este pequeño, pero ya no puedo resistir más tiempo… Y quiero que me prometas algo… que te iras a tu época y no regresaras mas a este lugar, promételo –lo dice viendo como la chica asiente mientras las lagrimas no dejan de salir- ¿podrías regalarme un ultimo beso? Un beso de despedida.
- Claro, pero no será un beso de despedida, porque permaneceremos juntos, y ambos cuidaremos y veremos crecer a nuestro pequeño.
Lentamente acerca su rostro al del hanyou y una sus labios con los de él en un dulce beso, el cual solo demuestra un infinito amor, termina el beso y ella se separa un poco del rostro del hanyou, solo logra escuchar el susurro de las ultimas palabras del chico "Te amo y siempre te amare". Ve como el hanyou mantiene sus ojos cerrados, comenzó a llamarlo y moverlo pero el no respondía ya se había ido…
Continuara!!...
