Los personajes que reconozcas no son de mi autoría, la historia sí.
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Capitulo 14.
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Yo no lo lamento, recuerda. Nada de lamentarse.
El calor de la mañana hizo que Bella despertara de su profundo sueño, el calor y las palabras que seguían retumbando en su cabeza desde la noche anterior, al igual que la sensación que seguía como tatuada en sus labios, la sensación del contacto de sus suaves labios. Aunque había sido mucho más breve que el beso del sueño que había tenido, no se le comparaba para nada.
Se dio la vuelta hasta quedar sobre su espalda mirando el techo, no sabía cómo manejaría el ver a Edward después de lo de anoche, se sentía ansiosa, nerviosa, cual adolescente, que le diría al verlo, que diría Edward al verla a ella? Se dio la vuelta hacia su izquierda hundiendo su rostro en la almohada con frustración. Entones se dio cuenta de que no había nadie a su lado, eran las 8 de la mañana, le extrañaba que su hija se hubiera levantado tan temprano. Decidió que era hora de levantarse, después de asearse salió por la puerta del jardín esperando encontrar a Carlie en la alberca, pero no había nadie.
Regreso a su cuarto convencida de que estarían en el comedor desayunando, pero antes de salir de su recamara rumbo a ese lugar, tomo una respiración profunda tratando de controlar los nervios. Había decidido mantener, o por lo menos tratar, la calma. No creía que Edward mencionara nada de lo sucedido la noche anterior en frente de su hija o de Maggie. Pero al llegar al comedor no encontró a nadie tampoco y aunque le costara admitirlo se sintió un poco decepcionada, tenia ganar de verlo. Fue hacia la cocina donde por fin encontró a alguien, Maggie estaba metiendo unos trastes al lavavajillas, levanto la vista al oír sus pasos y le sonrió.
-Buenos días. – le saludo cordialmente.
-Buenos días. Donde están todos?- cuestiono.
-Oh Edward llevo a Carlie a recorrer los alrededores. Desayunaron y se fueron. La pequeña estaba muy activa al despertar.- ok ahora si se sintió muy decepcionada aunque a la vez aliviada de que no tuviera que manejar el asunto del beso de la noche anterior unas cuantas horas.
-Es raro, Carlie no suele despertar tan temprano, es de las que cuando la despierto para ir a la escuela me pide 5 minutos más hasta que no puede alargar mas el tiempo.- le conto Bella recordando como su hija daba tanta batalla en los días de escuela e incluso los fines de semana suele levantarse moderadamente tarde. Maggie sonrió.
-Tal vez los aires italianos la tienen más activa.- dijo limpiándose las manos mojadas con un trapo y luego dejándolo en un lado de la tarja- gustas algo de desayunar?
-No es necesario que te molestes, no tengo mucha hambre. Solo comeré fruta y jugo, puedo preparármelo yo.- le aseguro Bella con una sonrisa amable.
-No sería ninguna molesta, pero ya hay en ese recipiente fruta cortada y hay jugo de naranja en la nevera. Ve a sentarte a la mesa y te lo llevo. Bella la miro dubitativa, siempre le apenaba pedirle cosas a Maggie, no estaba acostumbrada a tener ese tipo de ayuda en su casa, ella hacia todo por sí misma y se le hacía extraño, la buena mujer le dio una sonrisa tranquilizadora- anda, no es ninguna molestia te lo he dicho y si no te importa que te acompañe, yo tampoco he desayunado.
-No claro que no me importa.- se apresuro a decir Bella.
-Anda entonces, enseguida llevo todo.
Bella rendida pues sabía que nada podía hacer cambiar de opinión a Maggie, camino hacia el comedor, a la mujer le gustaba ayudar, pero aun así ella se sentía apenada, no quería abusar y sentirse inútil. Pronto Maggie apareció con una gran bandeja llena de melón, papaya, mango picado, una jarra de jugo y la jarra de la cafetera, así como platos, tazas y vasos. Lo puso todo en la mesa y después de acomodar todo y cada quien servirse su porción se pusieron a desayunar. Al principio comer era lo único que hacían, entre ellas se instalo un silencio. Aunque Bella podía sentir las miradas que de vez en cuando Maggie le dirigía, miradas curiosas, como si se muriera por preguntarle eso y así era, Maggie se moría por preguntarle sobre la noche pasada, aunque ella ya sabía cada detalle de los que había sucedido.
Ella desde siempre tenía la costumbre de levantarse apenas los primeros rayos del sol, su marido siempre le decía que era la que iba a despertar al sol para avisarle que tenía que hacer que amaneciera. De inmediato se ponía activa a las actividades de la casa, siempre había algo que hacer. Hoy en su rutina diaria, mientras limpiaba un poco el jardín se extraño cuando vio a Edward salir rumbo al gimnasio muy temprano, se podría decir que el joven no era de lo más madrugador, pero lo que más le extraño y le legro fue que lo vio con una enorme sonrisa y de muy buen humor, hasta estaba tarareando una canción aun sin percatarse de la presencia de la mujer, se veía radiante. Cuando la vio fue hacia ella y abrazo con fuerza y le dio un sonoro beso en la mejilla, Edward era cariñoso y amable, pero esto traspasaba todo eso. Algo había pasado y sin perder el tiempo le cuestiono y le pidió que le dijera cada detalle de que era lo que lo tenía tan de buenas.
-No pasa nada nana.- trato de pasar por alto Edward, pero no se escaparía tan fácil.
-No, no, no, no, no. A mí no me mientessignorino, te conosco como la palma de mi mano, no trates dde despistarme. Algo te sucede y me lo tienes que contar.-le exigio dandole una mirada que no le permitia otra opcion, Edward conocia muy bien esa mirada y para ser sincero se moria por contarle, pero le gustaba hacer rabiar a Maggie un poco.
Asi que asi comenzo a contarle todo lo que habia sucedido la noche anterior, cada detalle mientras caminaban juntos hasta el gimnacion. Maggie no pudo evitar emocionarse al ver la luz en sus ojos a cada palabra y cuando le conto lo del beso, se alegro junto a él, aunque tambien se sintio un poco como mamá osa, queriendo proteger a Edward. Porque lo veia entusiasmado y si eso le alegraba, pero tambien le daba miedo, ya antes lo habia visto lastimado y temia que eso volviera a suceder, pues habia visto la duda y el miedo en el rostro de Bella desde que habia llegado junto con Carlie hace ya unas semanas. Duda a estar aquí, duda a acercarse a Edward, duda a dejar entrar a las personas a su vida. Maggie era buena leyendo a la gente, observaba y analizaba. Esta mañana cuando Bella había entrado a la cocina volvió a ver esa expresión de nuevo y temió por el corazón de Edward. Sabía que no tenía que estarse entrometiendo en la vida de los dos, su marido la había regañado por esa causa, "No puedes resolverle la vida a todos Margaret, deja que soluciones sus problemas solos" les había dicho él, pero le costaba hacerlo, esa era su naturaleza, era protectora con los que quería. Por eso ahora se debatía en preguntarle a la muchacha para evaluar sus expresiones y saber si debía seguir preocupándose.
Cuando Bella estaba por terminar su plato con fruta supo que debía hacerlo ahora, trato de verse tranquila y sonar lo mas casual posible cuando le pregunto.
-Como les fue anoche?- era una pregunta segura, ambigua y no estaba siendo entrometida preguntando directamente lo que quería saber, eso estaba bien, nada sospechoso.
Pero por otra parte la recepción a la pregunta para Bella fue completamente diferente, un poco paranoica sintió que Maggie le preguntaba "como estuvo el beso?" en lugar del inocente "Como les fue anoche?". Se tenso de inmediato y comenzó a mover su pierna nerviosamente debajo de la mesa, se alegraba de haber tenido esta reacción con ella en lugar de Edward, ahora estaría con la guardia bien puesta cuando estuviera frente a él, no podía reaccionar de esta manera. Volteo a ver a Maggie quien la miraba expectante de una respuesta y entonces se dio cuenta que estaba divagando demasiado y tenía que responder.
-Bien.- solamente respondió tratando de sonreír tranquila y se sintió como una estúpida por tardar tanto en responder y solo decir eso.
Maggie se frustro un poco por no recibir una respuesta más extensa con la que pudiera trabajar. Se lanzo con una nueva pregunta.
-Disfrutaste el concierto?- se aventuro esperando recibir mejor respuesta.
-Claro, fue maravilloso, Edward estuvo maravilloso.- respondió Bella, por lo menos no fue una sola palabra.
-Verdad que lo es? Ha trabajado tanto todos estos años y es magnífico- halago de vuelta la mujer llenándose de orgullo como si ella fuera su madre.
-Yo le dije que algún día lograría llegar hasta donde esta.- mascullo Bella un poco dubitativa por tocar el tema del pasado, pero también orgullosa recordando su expresión de anhelo al decirle en Londres que deseaba estar frente a la orquesta y la imagen de él, magnifico arriba del escenario.- el lo anhelaba demasiado y me alegra que lo haya logrado.- agrego.
-Lo logro pero con algunos sacrificios.- murmuro Maggie por lo bajo y se lamento al instante de haber pronunciado esas palabras, mas al ver la expresión de tristeza que se instalo en el rostro de la chica, tal vez su marido tenía razón y debería dejar de entrometerse en la vida de los demás- lo siento, no debí decir eso.- se apresuro a disculparse, en verdad apenada.
-No, no te preocupes- respondió Bella tratando de sonreír, todos habían hecho sacrificios. Antes de adentrarse más en sus pensamientos recordó las palabras de Edward la noche anterior. Un pensamiento le asalto y de se sintió contrariada al tenerlo en su mente- sería malo de mi parte alegrarme porque gracias a lo que paso el logro su sueño? – pregunto.
-No creo que cuestionarse eso sea algo adecuado. Es considerado de tu parte alegrarte de que Edward haya cumplido lo que quería, pero como dije hubo muchos sacrificios, fue muy difícil para él y no lo digo por la música porque él era completamente capaz, pero hubo muchas cosas que nublaron su dedicación y también debes preguntarte si de verdad te alegras…
-Si lo hago…- interrumpió Bella.
-Yo se que lo haces, pero él no fue el único que tuvo que pasar por cosas y sacrificar otras tantas. No quites crédito de tu sufrimiento, los dos la pasaron mal.- concluyo y en verdad se sintió entrometida, Leonardo la regañaría enserio cuando le contara esto, ella no quería adentrarse en los demonios del pasado, simplemente quería saber sobre el beso de la noche anterior y ahora se encontraba frente a Bella que parecía pensar algo con mucha concentración, los ojos chocolates de la chica se dirigieron a ella.
La cabeza de Bella era un hervidero de ideas, pensamientos imágenes. Si recordaba bien las palabras de Edward, no mas lamentaciones. En verdad trataba de dejar el pasado atrás, pero se dio cuenta de algo con las palabras de Margaret. Los dos habían pasado por mucho, pero todo lo que habían pasado los había traído hasta ahí, aunque hubieran sido cosas malas, era parte de su vida, no se podían olvidar, siempre estaría ahí. Lo que podía hacer esa exactamente no lamentarse por ellas, no recordarlas con dolor. Ya habían sufrido demasiado como para que lo siguieran haciendo por cosas que no podían cambiar. Por eso decidió afrontarlas.
-Como fue la vida de Edward estos años?-pregunto, Margaret se tenso, no esperaba eso para nada- Edward me conto algunas cosas, pero tu estuviste con él. Podrías contarme?
-Crees que eso sea una buena idea Bella?-pregunto de vuelta, ella no estaba para nada segura de que eso fuera una buena idea, observo a la chica frente a ella que solo asintió como respuesta, analizo sus expresiones, se veía tranquila, sabía perfectamente que lo que iba a contar no sería una anécdota feliz de las vacaciones de verano, pero no parecía que en cualquier momento fuera a romperse o ponerse a llorar. Solo se veía curiosa, por conocer la otra cara de la moneda.
Y se lo conto todo, como había llegado Edward a Italia, su estado de ánimo tan deprimido y como este no había mejorado aun pasara el tiempo, como se había refugiado en el trabajo. Cada uno de los detalles, no se guardo nada y Bella no reacciono de mala manera, ella ya lo había escuchado antes de la boca de Edward, pero escucharlo ahora de alguien exterior había sido muy liberador, en algunos momentos se sintió mal por algunas cosas, como lo había hecho cuando Edward había hablado con ella, pero no con la misma intensidad, pues no la tomo por sorpresa, pero en esos momentos solo recordaba las palabras de Edward. Nada de lamentarse. Había que vivir hacia delante y esta plática con Margaret la había ayudado a cerrar un círculo y a empezar a poner en práctica esas palabras en realidad.
-Te agradezco muchísimo que me hayas contado todo esto y también te agradezco por haber cuidado tan bien de él.- le dijo Bella cuando Margaret concluyo su relato con toda la sinceridad del mundo, en verdad sentía un sincero agradecimiento hacia esa mujer y ella lo percibió.
Y así fue como se dio cuenta que no tenia porque preocuparse más por Edward, lo que vio en los ojos chocolates de Bella ya no fue lo que en un principio y se supo que todo iba a estar bien.
…
-Y como se la están pasando por allá?- se escucho la voz de Alice a través de las bocinas de la laptop de Bella y la imagen de una Alice cargando al pequeño Axel mientras le daba de comer en la pantalla.
-Carlie se la está pasando de lo mejor, está encantada con todo aquí, hoy acompaño a Margaret a la granja de una prima, quería ver a los animales y Maggie le prometió que le dejarían ordeñar una vaca.- le conto Bella sosteniendo la computadora en su regazo.
Después de que Margaret se había ido llevándose a su hija, Bella había salido a la piscina con su computadora a tomar un poco de sol y a tratar de inspirarse para escribir un poco, pues había dejado de hacerlo en estas vacaciones, pero todas esas intenciones quedaron atrás cuando al conectarse a skype entro la llamada de Alice y de inmediato respondió, ya tenía varios días que no hablaba con su amiga y la extrañaba enormemente.
-Oh, me hubiera gustado saludarla- Alice hizo un puchero lamentándose- y porque no fuiste tú?
-Decidí quedarme a relajarme un poco, esa niña me ha traído de un lado para otro visitando infinidad de lugares. Por eso hoy aproveche para quedarme a tomar un poco de sol.- le respondió acomodándose mejor en el camastro donde estaba.
-No tienes una idea de cuánto te envidio en estos momentos, tu ahí en el soleado Italia, disfrutando del lindo clima y haciéndola de turista y yo aquí en Forks en donde parece que nunca dejara de llover. Pero sabes amiga, me alegro que lo estés disfrutando, más vale que llegues con esa piel paliducha tuya un poco bronceada al menos- rio su amiga, Bella también. – y puedo saludar a mi cuñado? O también se fue a ordeñar vacas?-pregunto acomodando al pequeño Axel en su hombro para sacarle el aire y tratando de mantener su vista fija en su hijo para ocultar sus ojos de su amiga, no quería que Bella se diera cuenta que esa no era una simple pregunta de cortesía.
-Él no está pero no fue con las chicas, tuvo unos asuntos de resolver en la orquesta.- le respondió Bella como si nada, Alice grito internamente porque su amiga no se hubiera dado cuenta.
-Y… bueno, como se ha comportado mi cuñadito? Es un buen anfitrión?
-Claro, ha estado muy atentas de nosotras, con ayuda de Maggie por supuesto y su esposo.- Alice reconoció el tono de voz de Bella y se emociono, esa emoción hizo que cometiera el error de alzar la vista hacia la web cam y la castaña aun a través de una pantalla noto esa mirada- oh no Alice, ya sea para dónde vas con todo esto, no empieces con tus interrogatorios.-
-Oh vamos Bella, deberías de haberte escuchado hablar de lo atento que es Edward, soy tu mejor amiga desde que somos pequeñas, te conozco como la palma de mi mano y estoy segura que de haberte estado viendo tu mirada te hubiera delatado también. Estoy sufriendo un deja vu Bella y quiero que me cuentes como siempre lo haces.- le pidió la pequeña madre que acomodaba a su bebe en sus brazos que ya empezaba a quedarse dormido haciendo graciosos pucheros.
-No ha pasado nada- respondió Bella no muy segura de quererle contar aun nada a su amiga, pues ciertamente lo único que había pasado había sido un pequeño beso, eso no quería decir que se casarían al día siguiente, ni quería decir que iban a regresar.- estamos tranquilos, estamos bien.
-Bien con besos o sin besos?- pregunto Alice de forma picara y soltó un gritito emocionado que casi despierta a su bebe cuando vio el sonrojo de Bella- oh por dios!- trato de controlar el tono de su voz- y a eso le dices que no ha pasado nada Bella? Por dios ese sonrojo quiere decir ha pasado mucho.
La castaña se maldijo internamente, malditos sonrojos. Siempre la delataban de todo y aun mas con su amiga que hasta decía que poseía una tonalidad diferente de sonrojo y cada uno decía algo distinto. Era como si tuviera su gama de sonrojos y simplemente los comparara para saber qué era lo que estaba pensando, algo extraño, pero así era Alice.
-No ha pasado nada Alice, no empieces con tus cosas, la única gran acción que ha acontecido ha sido en mis sueños- rio tratando de aligerar el ambiente, aunque eso ciertamente era verdad.
-Oh Bella- rio Alice- quien lo diría? Has tenido sueños sucios con mi cuñado.-se burlo con voz picara, Bella sonrió.- bueno, bueno. Hare como que te creo, aunque estoy segura que esos labios tuvieron su rencuentro y no solo en sueños. – Bella rodo los ojos, su amiga nunca se rendía y era demasiado perceptiva, aun así no dijo nada mas, un pequeño beso no era el evento del siglo y se lamento por eso. Se golpeo mentalmente, ahora estaba deseando que pasaran más cosas entre ellos, que le sucedía, ella no había venido aquí para una reconciliación, había venido porque su hija quería para más tiempo con su padre, solo por su hija, siempre era por su hija.
-Estoy demasiado confundida Alice.- confeso con apenas un susurro pero lo suficientemente alto como para que Alice la escuchara, esta sonrió con entendimiento, sabía que su amiga aun quisiera guardarse muchas cosas siempre terminaba contándole lo que sucedía, así era su amistad, había confianza aunque Bella a veces fuera tan terca para abrirse a las personas. Y entendía perfectamente porque la confusión de su mejor amiga, casi hermana.
-Aunque quisieras hacerte a la idea de que solo ibas por Carlie, en el fondo sabias que podía haber riesgo de que muchas cosas se removieran Bella- la castaña ni siquiera se sorprendió de que Alice adivinara precisamente lo que pasaba por su cabeza y se alegro de no tener que decirlo en voz alta, simplemente asintió- él te ha dicho algo?- pregunto.
-Directamente no, pero me mira como hace 9 años Alice, tu sabes cómo y yo reacciono como la adolescente que era entonces, no puedo evitarlo.-su amiga asintió.
-Y ese sueño que tuviste, tal vez tenga un significado.- dijo, ella creía en todas esas cosas místicas y el significado de los sueños era una de las cosas que le interesaba mucho. Bella le conto todo lo que había sucedido en el sueño y su amiga la escucho con interés.- wow, creo que esta vez tu inconsciente fue demasiado directo. Pero tu como te sientes al respecto?
-Confundida.- repitió- por un lado estos sentimientos estas aquí-señalo su pecho- de nuevo, pero yo… no sé.
Alice sonrió tiernamente.
-No te cierres Bella, el inconsciente es muy sabio y la vida más, si algo tiene que pasar pasara, simplemente no pongas una pared frente a ti, aun así se derrumbara, pero no crees que no necesitas mas drama en tu vida- Bella se quedo un momento en silencio analizando lo que había dicho Alice y como siempre tenía razón, pero antes de que pudiera decir algo escucho una voz que la llamaba, esa voz que conocía bien y que de inmediato hizo que su piel se estremeciera, la voz aun se escuchaba dentro de la casa, Alice noto el cambio de humor de su amiga y como miraba hacia un lugar- que sucede?- le pregunto, movió su cabeza como si pudiera ver lo que pasaba del otro lado del océano.
-Edward acaba de llegar.- le respondió antes de que Alice comenzara a desesperarse por no saber lo que sucedía. Sonrió maliciosamente.
-Muy bien parece que es hora de irme, salúdamelo y aunque tengan la casa para ustedes solos no se aprovechen niños- bromeo, Bella rodo los ojos y volteo una vez más hacia la casa, Edward acababa de asomar su cabeza, sonrió al verla y salió de la casa saludándola con la mano- Bella?- y Bella ni siquiera se inmuto de que su amiga le estaba llamando, ella no queriendo gritar para no despertar a su bebe la llamo un par de veces más hasta que por fin volteo a ponerle atención, Alice sonrió y Bella se sonrojo un poco apenada pues se dio cuenta que no era la primera vez que la llamaba- antes de que pongas tu atención completamente en Edward quiero decirte algo mas- Bella asintió poniéndole toda la atención y tratando de ignorar a Edward y como su cabello cobrizo resplandecía bajo los rayos del sol, se maldijo mentalmente y enfoco su mirada a la pantalla- recuerda lo que te dije Bella, si las cosas tiene que pasar pasaran, no las detengas y se feliz, eso es lo mas que te deseo amiga. Quiero verte sonreír como hace tiempo.- concluyo con total sinceridad, Bella se enterneció por las palabras de su amiga, le sonrió dulcemente.
-Gracias Alice, gracias por estar siempre ahí.
-No tienes nada que agradecer, para eso están las amigas y mucho más para eso están las hermanas- aseguro sonriéndole.
Se despidieron justo a tiempo cuando Edward se sentó en el camastro a lado de ella con su sonrisa torcida que hizo que las rodillas de Bella se sintieran de gelatina, suerte que se encontraba sentada, era increíble que aun después de tantos años aun se sintiera como esa chica de 19 años, como es chica que lo había visto entrar a la biblioteca con sus gafas oscuras y después de quitárselas y quedarse hipnotizada por su ojos tan hermosos, le dedicara la misma sonrisa que ahora él tenía en su rostro. Esa sonrisa que no había cambiado y que Alice decía solo le dedicaba a ella, aunque Bella no lo creía, era una sonrisa por dios! Como alguien puede saber si es distinta la que le dedican a una persona o a otra. O claro, lo pensaba la misma persona que tenía un detector de sonrojos, solo Alice.
-Bella?- esta dejo de divagar en su mente cuando escucho la voz de Edward más alta y su mano se paseo frente a su rostro tratando de llamar su atención, cuando así lo hizo, este la miraba divertido- te fuiste por un momento.- rio.
-Lo siento.- se disculpo un poco avergonzada.
-No importa, era algo a lo que estaba acostumbrado, tu mente siempre viajaba de pronto a otros mundos, lo había extrañado.- Edward rio pasando una mano por su cobrizo cabello- a veces me sentía celoso por no poderte acompañar a esos mundos, debe ser fascinante.
-No lo es.- Bella rio y se sintió bien tener una conversación tan ligera con Edward, en verdad ahora se sentía más liberada después de todo el análisis, de la plática con Margaret y con Alice, se sentí muy bien.
-Estoy seguro que lo es, ahí se forman todas esas maravillosas historias que escribes. Sabes? Después de que me dijeras el seudónimo que usabas para publicar cumplí lo que dije y he leído un par de tus libros- Bella abrió la boca asombrada y cubrió su rostro con sus manos avergonzada, Edward sonrió.
-Oh no!- exclamo, su voz amortiguada por sus manos.
-Porque no? me gustaron mucho Bella, enserio.
-Tu siempre tan cortes.- murmuro abriendo un poco sus dedos para mirarlo entre ellos.
-No es cortesía es la verdad- trato de quitarle las manos de su rostro, pero Bella no lo permitió- no te avergüences, tu siempre tan modesta, como la primera vez que hablamos, no queriendo admitir que eras una gran estudiante y echándole la culpa a un error humano.- rio al recordarlo, esa pequeña chica detrás del mostrador, sonrojada y avergonzada, ahora la tenia frente a él de la misma forma.
-Y lo fue, luego me entere que al tipo encargado de las becas lo corrieron.- mascullo Bella por fin descubriéndose el rostro, Edward soltó una carcajada, ella no pudo evitar reír también.
-Eres una mentirosa- rio más fuerte, Bella fingió un puchero ofendido por la forma en que la había llamado, pero no pudo evitar reírse cuando lo vio carcajearse aun mas seguramente por su expresión.
-No te rías de mí.- le dijo y le dio un juguetón golpe en el hombro, después de un momento Edward pudo dejar de reír y se enfoco en la conversación pues aun no había terminado.
-Volviendo a tus libros- Bella rodo los ojos, pensó que con todas las risitas se olvidaría de esa conversación, le avergonzaba mucho hablar de lo que escribía, esa era otra de las razones por la que usaba un seudónimo, para que la gente no la reconociera en la calle y la halagara o le dijera cosas malas sobre su trabajo, le avergonzaba demasiado.- todos hombres de los que escribes, existen en realidad?- Edward pensó que era demasiado atrevimiento de su parte y por un momento temió que Bella se lo tomara mal pero no fue así y el respiro tranquilo, porque cuando había leído sus historias en verdad quiso saber si esos personajes tenían nombre y apellido en la vida real y si tenía que admitir que se sintió un poco celoso de que eso pudiera ser cierto.
-De donde viene todo esto?- Bella rio, al principio se sorprendió por su pregunta, pero se sorprendió aun mas por no sentirme abrumada- Señor Cullen si quiere preguntarme algo directamente solo hágalo, no use como escusa mis historias.- le respondió divertida por la expresión avergonzada que había invadido el rostro de Edward al pronunciar estas palabras.
-Lo lamento, no quise ser entrometido.- se disculpo apenado. Bella se veía divertida por su repentino cambio de humor, primero se veía muy enfocado y serio cuando hizo su pregunta y ahora estaba este hombre avergonzado frente a ella. De pronto le llamo la atención su última frase.
-Parece que alguien está rompiendo un trato aquí- Edward la miro confundida- te estás lamentando.-le aclaro.
El entendimiento llego a la cabeza de Edward y con el entendimiento llegaron las imágenes y las sensaciones, la sensación de sus labios contra los suyos. Inconscientemente su mirada se dirigió hasta esos labios sonrosados, Bella lo noto y un escalofrió la recorrió, se mordió el labio y Edward tuvo que alejar la vista de ese gesto antes de que perdiera el control y se lanzara contra ella.
De pronto algunas gotas comenzaron a caer del cielo, una cayo justo en la nariz de Bella y ella se sorprendió pues el día estaba muy soleado y ni siquiera se había dado cuenta cuando las nubes habían hecho su aparición, Edward también estaba sorprendido por el rápido cambio del clima. Los dos se levantaron rápidamente, Bella tomo su computadora y juntos corrieron hacia la casa justo a tiempo pues la lluvia se intensifico, aun así, ninguno de los dos se salvo de quedar un poco mojados. Al verse con el cabello escurriéndoles los dos no evitaron soltarse a carcajadas.
-Está bien tu laptop?- le pregunto aun riendo un poco y al notar lo que traía en las manos.
-Parece que sí, solo se dio un baño- Edward rio y Bella se golpeo mentalmente ante la tontería que acaba de decir. – por lo menos no termino como tu costoso teléfono en el lago Serpentine. Recuerdas?
Edward asintió riendo, ese día habían decidido ir a remar al lago, pero a mitad del paseo, tan predecible como era el clima de Londres, había caído una lluvia muy intensa, cuando pudieron llegar a la orilla y por la urgencia de salir del bote, este se había tambaleado y Edward cayó en el lago, quedando sumergido hasta la cintura, acabaron empapados, mucho mas él y su celular, que estaba en uno de los bolsillos de su pantalón, había quedado completamente arruinado.
-Si quieres puedo tirarte a la piscina para que tengamos la misma conclusión.- Edward le dio una mirada amenazante, Bella rio y soltó un gritito con fingido temor, él se fue acercando a ella poco a poco, al mismo tiempo que ella se alejaba. Justo cuando se iba a echar a correr Edward la detuvo tomándola de la cintura, ella alcanzo a poner la computadora en una mesita cercana antes de que él sin ningún esfuerzo la levantara en sus brazos. Bella comenzó a gritar, sus gritos mezclados con risas, él también reía.
-No te atrevas Edward, está lloviendo mucho, nos empaparemos!- exclamo pataleando.
Edward abrió la puerta carcajeándose, Bella no pensó al principio que realmente lo haría pero cuando comenzó a balancearla como si fuera a arrojarla al exterior, solo cerró los ojos. Pero nada paso, ni se sintió mojada, ni arrojada y el movimiento en los brazos de Edward había parado, el único movimiento que se registraba era el de su pecho que vibraba a causa de la risa. Abrió los ojos para observar a un divertido Edward, le lanzo dagas con los ojos y pataleo de nuevo esta vez golpeándolo en el pecho también.
-Ya bájame Edward.- le pidió, Edward calmo su risas aunque aun tenía una gran sonrisa en su rostro.
-Hace mucho que no me reía tanto en un solo día.- declaro ignorando la petición de Bella, sus rostros estaban increíblemente cerca, ella se sintió aturdida pues podía sentir el halito de su respiración.
-Yo tampoco.- mascullo sin apartar la vista de sus ojos.
-No lo extrañas? Antes nos reíamos mucho Bella, nos divertíamos juntos, éramos muy felices- frunció el ceño antes de agregar- no me gusta usar esa palabra sabes? Éramos, no, definitivamente no me gusta.- Bella no sabía que decir- no me gusta porque sería pensar que ya no podemos ser felices de nuevo, yo quiero que lo volvamos a ser.
Bella soltó el aire acumulado en sus pulmones debido a su declaración, no sabía que decir, su cabeza era un lio total y su corazón latía a mil por hora.
-Estoy muy confundida, no sé qué decir.- murmuro.
-Tu quieres ser feliz de nuevo?- ella asintió de inmediato, quien no quiere ser feliz en la vida? Era una respuesta fácil- y quieres que yo sea parte de esa felicidad? Con Carlie, como una familia?
Una familia. Cuantas veces no había soñado con eso, cuantas veces no había soñado que las cosas malas no habían pasado y ellos vivían como una familia feliz y unida. Cuantas veces lo había deseado y ahora él estaba frente a ella ofreciéndole lo que tanto había soñado. Pero aunque lo deseara con todas sus fuerzas no podía simplemente decir que sí.
-No podemos pasar de la nada a todo Edward.
-Porque no?
Bella sabia porque y sintió sus ojos humedecerse ante lo que estaba a punto de declarar.
-Estoy asustada Edward.- confeso y enterró su rostro en el pecho de Edward tratando de ocultar sus lágrimas. Al principio le costó entender porque ella decía eso, el estaba completamente dispuesto a hacerla feliz, a amarla, a que todo fuera como antes, a retomar desde el punto donde todo se había ido a la basura y entonces lo comprendió, el punto donde todo se había ido a la basura. Delicadamente la deposito sobre sus pies, ella aun tenía su rostro sobre su pecho, él se inclino para poder tomar su mentón con su mano y hacerle levantar la vista, sus ojos estaban enrojecidos.
-Comprendo que no podemos retomar lo que teníamos de la nada porque muchas cosas pasaron y aunque queramos dejarlas atrás, no se puede por completo y a veces no podemos controlar a nuestra mente. Sé porque estas asustada y puedo prometerte que no te volveré a fallar Bella, lo dije en el pasado y no cumplí mi palabra, por eso ahora voy a demostrártelo con acciones, voy a demostrártelo hasta que dejes de sentirte asustada. Podemos empezar desde cero?
Bella sonrió un poco, porque lo que veía en los ojos de Edward era puro amor y sinceridad, porque al escucharlo sentía la esperanza con demasiada intensidad. Y si de acciones se trataba, no fue una respuesta lo que le dio, simplemente acorto la distancia que había entre ellos e hizo que sus labios se encontraran. Él se encontró un poco sorprendido pero enseguida llevo sus manos a cada lado de su rostro y le correspondió el beso como si la vida se le fuera en eso. Al principio el beso tímido, los viejos amantes se estaban reencontrando, reconociendo, pronto cada uno reconoció la suavidad del otro, el ritmo que juntos llevaban y que era perfecto. Edward memorizaba el rostro de ella con sus manos mientras el beso continuaba, sus facciones hermosas, su piel suave, el calos de sus mejillas que siempre se sonrojaban cuando se besaban. Ella se atrevió a dar una juguetona mordida en el labio inferior de él y enredo sus dedos en su cabello, tan suave, siempre le había gustado hacer eso y recordando halo un poco de él. Pronto el aire les falto y tuvieron que separarse, lentamente y dándose pequeños besos tiernos antes de que por fin se liberaran. Ambos abrieron los ojos al mismo tiempo y ambas orbes brillaban de emoción, los dos sonrieron. Edward pasó su dedo índice por el labio inferior de ella que se encontraba hinchado y rojo.
-Supongo que eso es un sí? Me estás dando una oportunidad?- cuestiono.
-Nos estoy dando una oportunidad.- declaro asintiendo. Edward no lo pudo evitar y volvió a juntar sus labios aunque esta vez deposito besos cortos en ellos.
-Te- beso- he-beso- extrañado- beso- tanto- y un último beso. Bella sonrió, se sentía completamente feliz, lo atrajo hacia ella y lo abrazo, él de inmediato la rodeo con sus brazos.
-Yo también te he extrañado.
Hola:::
Primero que nada. LO SIENTO! Ahora si me he tardado demasiado, no daré escusas, simplemente la inspiración que no coopera y me costó horrores escribir este capítulo, pero tambien es el capitulo mas largo que he escrito! Espero por lo menos la espera haya valido la pena, esto avanza! Prometo ponerme las pilas y retomar el ritmo que tenia antes, lo prometo!
Muchas gracias a JosWesleyC, Cullen Vigo, Fran Ktrin Black, Cris Cullen Black, Alice Carlie Hallen Berry y anitakarina1983. Infinitas gracias por su comentarios. También a los que me agregan a favoritos y alertas o a los que simplemente leen. Millones de gracias.
En dado caso que sigan conmigo, me regalan un Review? Saben que me encanta leer lo que opinan sobre esta historia que no sería nada sin ustedes.
Un abrazo enorme, saludos.
Chaoo…
