Capitulo XIV.- Primeros Pasos

La noche ya había aparecido en el Sengoku, Inuyasha se mantenía sentado recostando su espalda a una de los muros de la cabaña que compartía con su familia, mientras Kagome se encontraba recostada sobre su pecho, siendo rodeada por los brazos de su hanyou.

- Deberíamos ir a tu época, hace más de dos meses que tu madre no ve a los cachorros, de seguro quiere verlos al igual que Souta –dice el hanyou al saber que el hermano de la chica se emociona mucho al estar cerca de esos dos pequeños-

- Tienes razón –acurrucándose entre los brazos del ojidorado- iremos a verlos mañana

- Bien –se mueve un poco para poder ver el perfil de la chica que mantenía entre sus brazos y luego depositar un dulce en la mejilla de ella, haciéndola sonreír-

Ve a su mujer entre sus brazos a punto de dormirse, luego dirige su vista hacia sus cachorros de tan solo ocho meses y medio. Ya la pequeña Izayoi también había dicho su primera palabra, y también fue papá, cosa que lo emociono mucho, ahora sus pequeños comenzaban a balbucear aquellas dos palabras, si deseaban que su padre estuviera a su lado mimándolos a ambos.

No había vuelto a saber nada de Naraku o de Kikio, desde aquella vez en que Sesshoumaru protegió a sus cachorros, y lo que menos deseada era volver a saber de ellos, y que sus pequeños volviesen a estar en peligro.

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Ya se encontraban en la época de la chica, abren las puertas de aquel templo y salen de el, dirigiéndose a la casa de la chica donde debe estar su familia, el hanyou mantenía entre brazos a Inutaisho el cual quería jugar con el collar que colgaba del cuello de su padre. Kagome sostenía a Izayoi y la pequeña se encontraba muy sonriente.

- ¡Hermana! Por fin regresaron –escuchan que lo grita el hermano de la chica, mientras se acerca a ellos- ya quería ver a mis sobrinos y poder jugar con ellos –estando ya delante del hanyou y la chica- ¿Puedo tomarlo? –pregunta a Inuyasha viendo a Inutaisho y luego al hanyou-

- Claro –entregándole el pequeño a Souta-

- Al parecer han crecido mucho –dice Souta al tener al pequeño entre sus brazos y ver luego a Izayoi entre los brazos de su hermana-

- Así es, ya han comenzado a balbucear sus primeras palabras –informa la pelinegra-

- ¿De verdad? ¡Que bien! Ya podrán decirme tío –expresa emocionado-

- ¿Mamá esta en casa? –pregunta la chica viendo a su hermano-

- Si –responde simplemente-

Kagome se encamina hacia su casa, y poder al resto de su familia, siendo seguida por el hanyou y por su hermano.

- ¡Mamá ya estamos en casa! –grita la chica al estar ya dentro de la casa, lo suficientemente fuerte para que su madre escuche, pero que no llegue a aturdir las sensibles orejitas de sus niños-

- Hija, me alegro de que hayan regresado –dice mientras sale de la cocina hacia la sala para recibir a su hija- y ¿Cómo han estado mis dos preciosos nietos? –viendo a la pelinegra, y luego a la pequeña que sostenía entre sus brazos-

- Muy bien –responde con una sonrisa, y entregándole la pequeña a su madre-

- ¿Y han comenzado a decir sus primeras palabras? –pregunta viendo a Izayoi sonreír-

- Si, y ambos dijeron papá –responde la chica algo desilusionada de que sus dos pequeños llamaran primero a su padre, y luego comenzaran a balbucear "mama", pero aun así estaba completamente feliz al ver como sus dos bebés crecían-

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Estaban Inuyasha y Kagome en la sala de la casa, jugando con sus dos pedacitos de cielo que les había enviado Kami. La madre de la chica había salido junto a Souta a comprar unas cosas que hacían falta en la casa, y su abuelo se encontraba arreglando unas cosas en el templo.

Hace ya una semana que estaban en la época de Kagome. Inuyasha se mantenía sentado y sostenía a su pequeña niña, que se encontraba de pie teniendo sus manitas sobre una de las piernas de su padre y así no caerse. Mientras que Kagome mantenía a Inutaisho sentado en su regazo, y estando un poco alejada del hanyou.

- Pa… pa –lo balbucea el pequeño estirando sus bracitos hacia donde esta su padre-

- Así que quieres ir donde esta papá –toma a su pequeño y lo coloca de pie delante de ella y lo sostiene teniendo sus manos en los costados de Inutaisho- ve con él –dice con una sonrisa-

- ¿Qué crees que haces, Kagome? –pregunta preocupado el hanyou, al ver como la chica sostiene a su cachorro-

- Quiere estar a tu lado –lo dice la chica, como si con eso respondiera la pregunta-

- Déjame buscarlo –colocando a Izayoi sentada en el suelo y acercase hacia Kagome y su otro cachorro-

- No -dice viendo como el hanyou se sorprende con su negativa- deja que él lo haga –dice dulcemente viendo como su pequeño quiere liberarse de su agarre-

- Pero puede caerse y lastimarse –dice tremendamente preocupado por su cachorro-

- Estará bien, y él quiere hacerlo –luego de decir eso comienza a soltar lentamente a Inutaisho-

Ve como su pequeño da unos dos pasos hacia él manteniéndose un tanto inestable, sonríe levemente al verlo, observa como Inutaisho cae sentado, pero para su sorpresa el pequeñín no lloro. Trata de acercarse a tomarlo pero la chica le habla.

- No lo hagas –con una sonrisa, viendo como su niño coloca sus dos manitas sobre el suelo e intenta ponerse de pie, lográndolo al final- llámalo –lo dice hacia el hanyou-

- Ven aquí pequeño –dice sonriendo, y extendiendo sus brazos hacia su hijo-

Inutaisho extiende sus bracitos tratando de alcanzar los de su padre, da dos pasos más tambaleándose un poco, pero logra que Inuyasha lo tome entre sus brazos.

- Este es mi hijo –lo dice alzando a Inutaisho y ver como este mantiene una gran sonrisa en su rostro-

Kagome sonríe al ver al hanyou con su niño de esa forma, dirige su mirada hacia Izayoi y ve como se encuentra tirando del hakama de Inuyasha, para que el hanyou también la cargue a ella, pero al parecer el ojidorado no se percata de eso.

Izayoi hace un pequeño puchero, dirige su mirada ambarina hacia su madre, luego coloca sus dos manitas en el suelo y comienza a gatear hacia ella.

Ve como su pequeña se acerca a ella, y extiende sus brazos para recibirla, al llegar Izayoi con ella la toma entre sus brazos.

- Mamá –dice la pequeña al estar entre los brazos de su madre-

- Oh, mi niña –dice con dulzura, y abrazando a su bebita-

Escucha un poco de ruido en la entrada de la casa, haciéndola levantarse e ir a ver que sucede, se acerca a la puerta y corre la puerta hacia un lado, y ve como su madre se encuentra afuera junto con Souta con las cosas que compraron.

- Déjenme ayudarlos –dice acercándose a su madre y luego tomar una de las bolsas que ella tenia, y sosteniendo a Izayoi solo con un brazo mientras la pequeña colocaba uno de sus bracitos en el hombre de Kagome, para así sujetarse un poco mas-

- Gracias –dice la madre de la chica, al verla y luego ve a su nieta- hola pequeña –viendo como Izayoi solo sonríe y estira su bracito libre hacia ella y cierra su manita para luego volverla abrir, repitiendo esa acción unas cuantas veces mas-

- Es tan dulce –al ver a su nieta en los brazos de Kagome, cuando veía a esa pequeña le recordaba un poco a Kagome cuando era bebé-

- Lo se –viendo a su niña con una gran sonrisa-

Poco después entran a la casa y dejan las cosas en la cocina para luego acomodarlas en su lugar correcto.

- ¿Dónde esta Inuyasha? –pregunta Souta al no haber visto al hanyou desde que llegaron, y terminando de acomodar las cosas-

- Aun debe estar en la sala con Inutaisho –responde la chica, sentada en algunas de las sillas de comedor teniendo a Izayoi sentada en su regazo-

- Iré a verlo –dice para luego dirigirse a la sala, deseaba seguir jugando con su sobrino-

- ¿No necesitas mas ayuda? –pregunta Kagome hacia su madre-

- No, eso era todo –responde viendo a su hija cargando a la pequeña-

- Bien, entonces llevare a Izayoi a tomar un poco de aire fresco, estaré afuera –dice poniéndose de pie, y luego dirigirse a la salida-

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Dirige su mirada ambarina al lugar donde debería estar sentada Kagome, pero la chica no esta, ve hacia su lado y no ve a su pequeña ¿Dónde pueden estar esas dos?

- Inuyasha –escucha que lo llaman, dirige su vista hacia el lugar de donde proviene la voz y ve como es Souta-

- Ya llegaron –es lo único que dice viendo como el chico se acerca él, quedándose sentado delante de él-

- Si, hace unos minutos –viendo a Inutaisho entre los brazos de hanyou- ¿Puedo jugar con Inutaisho? –pregunta con ánimo-

- Si –responde simplemente entregándole el pequeño a Souta- ¿Dónde esta Kagome?

- Estaba en la cocina –responde, para luego ver como el hanyou se pone de pie y se aleja de él-

Camina hacia la cocina, se asoma hacia ese lugar pero no puede ver a la chica, tan solo ve a la madre de esta.

- Si estas buscando a Kagome, esta afuera –escucha como lo dice la madre de la pelinegra, mientras lo voltea a ver y le regala una sonrisa-

- Gracias –lo dice para luego ir a buscar a la chica-

Sale de la casa y comienza a caminar buscando a la chica con la mirada, dirige su vista al gran árbol Goshimboku y allí estaba ella, sentada en una de las bancas que se encontraban al lado de aquel enorme árbol, ve como su pequeña estaba parada sobre las piernas de la chica haciéndolo sonreír. Luego se acerca hacia ellas.

- Hola –dice simplemente al llegar a donde estaba Kagome con su pequeña y sentarse a un lado de la chica-

- Hola –responde la chica regalándole una sonrisa al hanyou-

- Ven con papá pequeña –dice dulcemente hacia Izayoi, extendiendo sus brazos para tomar a su cachorrita-

Ve como su pequeña se mueve, como tratando de alejarse de él, cosa que le extraña.

- Izayoi –llama a su bebita- ven con papá –dice ahora como suplica, y obtiene como respuesta que su pequeña solo esconde su rostro de él, y abraza a su madre-

- Parece que no quiere estar contigo –dice la chica parándose y sosteniendo bien a su niña para que no se caiga, la pequeña solo acomoda su cabecita en el hombro de su madre-

- Pero ¿Por qué? –dice dolido y levantándose para ponerse a un lado de la chica y poder ver a Izayoi-

- Esta triste y molesta –responde viendo como el hanyou la mira confundido- hace un rato cuando cargaste a Inutaisho, ella se quedo sentada a tu lado, trato de llamar tu atención y como no la obtuvo se fue conmigo –explica brevemente-

- Oh pequeña, lo siento –dice viendo como la chica hace que Izayoi voltee a verlo- por favor ven con papá –suplica viendo los ojos dorados de su pequeña-

Le dolía que su cachorrita no quisiera estar con él, nunca se imagino que algo así podría llegar a sucederle con alguno de sus cachorros, y eso lo hería, no sabia que hacer.

- Papá… no –escucha que lo dice Izayoi, siendo lastimado por aquellas palabras- mamá –escucha que lo dice la misma Izayoi abrazando a su madre, dejando su cabecita apoyada en el hombro de la chica y así ver detrás de Kagome-

- Izayoi –la llama Kagome, le iba a decir algo pero fue interrumpida por el ojidorado-

- No, esta bien –dice Inuyasha con voz apagada-

Se coloca detrás de la pelinegra para poder ver el rostro de su hija.

- Cuando quieras puedes venir conmigo –dice dulcemente a su pequeña, coloca una de sus manos sobre la cabecita de Izayoi y siente una pequeña descarga de energía, haciéndolo alejar su mano-

- ¿Kagome?

- Yo no lo hice –dice volteándose un poco para ver a Inuyasha-

- ¿Estas segura? –pregunta confundido-

- Si

- Pero, no pudo ser Izayoi ¿o si? –viendo a su pequeña en los brazos de Kagome-

- No lo se –dice viendo a su niña-

- Tendremos que preguntarle a Kaede cuando regresemos al Sengoku –dice dirigiendo su mirada hacia su mujer-

- Si, ahora regresemos a dentro –dice para comenzar a caminar hacia la casa siendo seguida por el hanyou-

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Ya había anochecido, ya habían cenado al igual que los dos bebés, que ya desde hace dos meses habían comenzado a digerir pocas cantidades de comida, pero también mantenían alimentándose de la chica.

Kagome se encontraba en su habitación terminando de cambiar a Izayoi, Inuyasha seguramente debe estar con Inutaisho y Souta. Deja a la pequeña sobre la cama colocando unas almohadas a su alrededor para que no fuera a caerse.

- Bien pequeña, quédate aquí mientras mamá va a tomar un baño –dice dulcemente a su niña, para luego darle un tierno beso en la frente-

Toma unas cosas que se encontraba sobre la cama y luego sale de la habitación, dejando la puerta abierta.

Izayoi comienza a moverse tratando de mover las almohadas que la rodeaban, logra darse la vuelta quedando boca abajo, coloca sus manos sobre la cama, ve hacia delante y solo puede ver una pared, logra voltearse un poco gateando, y se sienta logrando ver ahora la cuna en la cual duerme, y la puerta, ve a un lado de la puerta y ve una silla que tiene los peluches con los cuales su madre siempre juega con ella y su hermano, coloca sus manitas de nuevo sobre la cama y comienza a caminar hacia la orilla.

Ve hacia abajo, y se hecha un poco para atrás se da la vuelta de nuevo para bajar de la cama gateando hacia atrás. Se sujeta fuertemente de la cama, mientras intenta que sus piecitos toquen el suelo, cuando lo logra mira de nuevo hacia la silla y suelta una de sus manitas hacia aquel lugar, al ver como estaba algo lejos comienza a dar unos cortos pasos sujetándose del borde de la cama.

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- Inuyasha –llama Souta al hanyou, el cual se encuentra algo perdido desde temprano-

El hanyou se encontraba de pie recostándose un poco al borde de la puerta del cuarto de Souta.

- Dime –viendo al chico jugar con su cachorro-

- ¿Podría dormir esta noche con Inutaisho? –pregunta con ánimo-

- Le preguntare a Kagome –dice para luego dirigirse hacia la habitación donde debe encontrarse la chica-

Ve como la puerta de la habitación se encuentra abierta.

- Kagome tu hermano pregunta si… -no dice mas al ver a su pequeña de pie sujetándose al borde de la cama dando pasos cortos-

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Sale del baño, tenía puesta una de sus pijamas de conjunto short y una blusa en color lila con algunos detalles en violeta, puede ver al hanyou parado delante de la habitación, parecía estar paralizado o algo así, y comienza a acercarse a Inuyasha.

- ¿Qué sucede? –pregunta estando al lado del hanyou-

- Mira… -es lo único que dice-

Ve dentro de la habitación y puede ver a su niña de pie a un lado de la cama.

- Izayoi ¿Pero como…? –susurra formando una sonrisa en su rostro-

Ven como Izayoi estira uno de sus bracitos hacia la silla donde se encontraban los peluches.

Extiende su brazo de nuevo hacia aquella silla intentando alcanzar los peluches, pero aun no logra alcanzarlos, dirige su mirada al borde de la cama que se mantiene sujetando con su mano izquierda y luego se suelta, da un paso y dirige su vista a la puerta y puede ver a su padres viéndola con ternura, intenta avanzar un poco mas pero se cae cosa que la hace llorar.

Ambos ven como su bebita cae al suelo y comienza a llorar, Kagome se acerca rápidamente a ella y la toma entre sus brazos.

- Ya mi niña –susurra dulcemente, sentándose en la cama arrullando a Izayoi- lo hiciste muy bien pequeña –viendo como lentamente su nena va dejando de llorar-

Inuyasha se acerca a Kagome y se sienta a su lado, viendo a su cachorrita con dulzura.

- Mi pequeña… -murmura suavemente dirigiendo una de sus manos al rostro de su cachorrita y acariciarlo dulcemente, y ve como su pequeña sonríe ante eso-

Kagome para a Izayoi sobre sus piernas y la sujeta por los costados.

- Así que mi niña también quiere comenzar a caminar –dice dulcemente viendo como su nena mantiene una gran sonrisa en su pequeño rostro de angelito-

Se levanta de la cama camina un poco y se sienta en la mitad de la habitación con su niña entre sus piernas. Ve como su hermano se asoma a la habitación con Inutaisho entre sus brazos.

- ¿Qué sucede? –le pregunta con una sonrisa-

- Quería preguntarte si Inutaisho puede dormir conmigo esta noche –dice viendo a su hermana sosteniendo a una inquieta Izayoi-

- Es cierto… -recuerda el hanyou que fue por esa razón que había ido a la habitación-

- Mmmm esta bien, pero ten mucho cuidado con mi bebé –dice la chica un poco prudente- tráemelo un momento para despedirme de él –dice dejando a Izayoi sentada entre sus piernas-

Souta se acerca a la chica y al llegar a ella se coloca en cuclillas para acercarle el niño a su hermana. Kagome le da un dulce beso a su niño en la frente y luego lo ve con ternura.

- Te amo bebé –dice acariciando la mejilla de su niño-

- Mamá –murmura suavemente Inutaisho al sentir la caricia de su madre-

Souta se levanta y se acerca al hanyou para que también el se despida del pequeño.

- Hasta mañana mi cachorro –dice acariciando la cabecita de su retoño-

Poco después de eso souta se va de la habitación dejando solo a Inuyasha, Kagome y la pequeña Izayoi. El hanyou se sienta delante de la chica a un lado de la silla donde se encuentran los peluches.

Kagome toma a su pequeña y la para delante de ella y la sujeta por los costados, dejando que ella vea a la dirección donde se encuentra el hanyou. Ve como su cachorrita extiende sus brazos en su dirección y él también los extiende para recibir a su pequeña.

- Pa… -escucha que lo dice su bebita-

- Ve con papá mi niña –le dice dulcemente Kagome a Izayoi antes de soltarla-

La pequeña ve a su padre y luego va a los peluches que se encuentran en la silla, da dos pasos tambaleándose un poco, ve fijamente los peluches y da dos pequeños pasos más pero pierde el equilibrio y cae sentada haciéndola hacer un puchero.

- Ven con papá mi pequeña –escucha que lo dice su padre, dirige su vista hacia él y ladea un poco su cabecita, luego coloca sus dos manitas sobre el suelo e intenta levantarse lográndolo-

- Pa… -lo dice viendo a su padre y luego a los peluches, da dos pasitos más y logra que el hanyou la toma entre sus brazos-

- Lo hiciste muy bien mi pequeña –abrazando tiernamente a Izayoi-

Kagome ve aquella escena con dulzura, una traviesa lágrima de felicidad resbala por su mejilla y la limpia con el dorso de su mano mientras sonríe, no puede creer que sus dos bebés ya estén comenzando a hablar y a caminar, esos dos pequeños que estuvieron creciendo dentro de ella meses atrás, sus bebés, fruto del amor que ella y el hanyou se profesaron.

- Pa… lu… chin –lo balbucea la pequeña Izayoi desde los brazos de su padre extendiendo sus bracitos a la dirección donde se encontraban los peluches-

- Al parecer lo único que ella quería era jugar –lo dice la chica con una pequeña risita, y luego se acerca al hanyou y su niña-

Kagome toma uno de los peluches que se encuentran en la silla.

- ¿Quieres esto pequeña? –enseñándole el peluche a Izayoi, ve como ella forma una gran sonrisa en su rostro y mantiene extendidos sus brazos y cierra a abre sus manitas como dando a entender que lo quiere-

- Ten –dice dulcemente entregándole el peluche a su niña-

Izayoi toma el peluche que le entrega su madre y lo abraza.

- Mi pequeña… -murmura dulcemente el hanyou, y besa la cabecita de su cachorrita-

Siente como su bebita se separa un poco de él y la ve a los ojos los cuales mantenían un brillo especial.

- Papá –escucha que lo dice su cachorrita con una gran sonrisa, luego la abraza dulcemente sintiéndose lleno de felicidad-

La pequeña coloca su cabecita sobre el hombro de su padre, y la voltea un poco logrando ver a Kagome que la ve con una dulce sonrisa, se separa un poco de Inuyasha de nuevo manteniendo su vista en su madre.

- Mamá -dice lentamente estirando uno de sus bracitos hacia su madre y en el otro aun sostenía el peluche-

- Ven con mami –dice tiernamente, y luego el hanyou se la entrega con cuidado-

Kagome se levanta son su bebita en brazos y se siente en la cama y ve como el hanyou hace lo mismo sentándose a su lado. Acuesta a Izayoi sobre la cama, y ve como la pequeña da un corto bostezo haciéndola sonreír.

La pequeña Izayoi ve como sus padres la observan con dulzura, suelta el pequeño peluche que le había entregado Kagome, y su lleva sus dos manitas a su rostro, tapando sus ojos, cuando retira sus manos vuelve a ver a sus padres y sonríe, luego da otro pequeño bostezo.

- Mi niña tiene sueño –dice dulcemente la pelinegra inclinándose un poco y besar el estomago de su bebita escuchando una pequeña risita por parte de ella-

- Es hora de dormir –lo dice el hanyou, viendo como la chica toma a su cachorrita de la cama- ¿Podría dormir con nosotros? –pregunta viendo a su pequeña en los brazos de Kagome-

- Si –responde viendo a su niña y luego a su hanyou-

Esta no seria la primera vez que duermen con alguno de los cachorros, ya que lo hicieron en varias ocasiones en el pasado cuando los pequeños tenían entre un mes y dos meses, pero la única diferencia seria que esta vez solo dormirían con Izayoi, ya que Souta quiso dormir con Inutaisho.

Kagome le entrega la bebé a Inuyasha mientras ella se acuesta en la cama, luego el hanyou coloca a la pequeña a un lado de su madre, para después el también acostarse, estando así Izayoi en medio de ambos.

Inuyasha se mantiene acostado de lado, mientras su brazo izquierdo y su mano sostienen su cabeza, para poder ver a su cachorrita y también a su mujer, que se encuentra acostada boca abajo pero dirigiendo su mirada hacia él y su pequeña, y ve que ella con su mano izquierda acaricia dulcemente el estomago de Izayoi.

Ve como su bebita bosteza de nuevo, y lleva su mano derecha al rostro de ella.

- Duerme mi pequeña –dice dulcemente acariciando una de las mejillas de su cachorrita, y ve como ella comienza a cerrar sus ojitos lentamente-

Mueve su mano hacia donde se encuentra la de Kagome la toma entre la suya y luego dirige su mirada hacia el rostro de su mujer y ve como ella le sonríe y muestra en su mirada felicidad.

- Te amo –murmura Inuyasha suavemente-

- Y yo a ti –le responde la chica con el mismo afecto-

Continuara!!..